AQUELLO QUE SE HA ROTO
CAPÍTULO IV
Ese lugar siempre fue maravilloso incluso antes de que encontraran los diarios, era un pueblo pequeño rodeado de montañas, gente única en su propio estilo, lugares sorprendentes todo aquello era Gravity Falls. Nunca cuestionaron su amor por aquel lugar aunque solo pasaran un temporada de su vida ahí, como gemelos compartían tantas cosas pero nada como ese pueblo solo pensar en el los llenaba de una emoción renovada. Sus padres incluso se sentían celosos del cariño que le tenían a su tío, en alguna ocasión pensaron en no dejarlos ir prometiéndoles un viaje de fantasía para el verano pero ambos gemelos acordaron que si no podían ir a Gravity Falls no irían a ningún otro lado. La pequeña cabaña lista para embaucar a quien se dejara era un segundo hogar para ellos, aquel "anciano" gruñón como les gustaba llamar a su tío era la persona más genial del mundo al menos eso pensaban ellos, la Cabaña del Misterio era el sitio donde los dos simplemente podían ser.
Ya no eran aquellos chiquillos de cuando descubrieron los diarios ahora eran un par de jóvenes, el hacía tiempo que había dejado abajo a su hermana aunque esta nunca cedió su título de gemela alfa porque bueno ella simplemente era maravillosa. Dipper siempre tenía el cabello despeinado debajo de esa vieja gorra con un Pino (nunca supo qué apreciaba más si esa vieja gorra o aquel libro), casi siempre usaba jeans sobre todo si están desgastados, una playera y su confiable chaleco (lo abrigaba y en caso de necesitarlo las mangas no estorbaban), zapatos todo terreno y un insipiente intento de barba porque esto lo hacía lucir más varonil aunque todavía cantaba a todo pulmón los éxitos de BABBA (claro cuando se encontraba solo). Mabel lucia su larga cabellera castaña siempre suelta porque las ligas para el cabello asfixiaban las ideas y ella era una mujer de muchas ideas, su ropa siempre multicolor y con un estilo indefinido aunque siempre era un poco suelta ya que esto le hacía sentir en sus propias palabras "libertad" además que disimula sus formas (le gustaba pensarse a sí misma como un misterio), llevaba un maquillaje natural y un libro labial saborizado para realzar sus labios aunque siempre terminaba comiéndoselo, ambos compartían unos hermosos ojos verdes. Esos eran ellos dos, a él le gustaba devorar libros siempre meticuloso en sus estudios, un tanto retraído y le costaba hacer nuevas amistades, meditabundo incluso en exceso (su hermana solía decirle que al verlo trabajar podía ver como salía humo de su cabeza), a veces pensaba que era igual o más torpe que su gemela sobre todo al hablar con alguna chica. Ella era un explosión de energía, siempre sonriente y alegre, hablaba hasta perder el aliento, de naturaleza extravagante, un poco distraída, no conocía del todo los limites personales, los demás solían apreciarla de inmediato ya que era una buena amiga, soñaba con ser pintora o veterinaria o ambas cosas (su hermano la alentaba decía que ni un huracán podía detenerla).
Los gemelos esperaban en la acera a que apareciera el viejo pero conservado Impala de su tío, mientras hablaban de los planes que tenían para ese verano Mabel sobre todo quería contarles de sus aventuras amorosas en Piemont a Candy y Grenda. El joven Pines había hecho un par de amigos con lo años entre ellos Marius el novio de Grenda (el amor adolescente nos hace cometer locuras la de él irse a vivir a Gravity Falls) y Luis alias "Lu" un sobrino de Soos que desde hace un par de años también venía a pasar sus veranos en el pueblo, los tres pasarían en tiempo divirtiéndose como "machos" Dipper incluso pensaba en presentarles a los Hombres-tauro o mejor aún al Multioso.
Una ruidosa bocina los hizo voltear, lo creyeron innecesario porque desde kilómetros hubieran reconocido ese viejo auto, bajó el ahora más viejo Stanford Pines siempre sonriente para ellos aunque no tanto para otros.
-¡Tío Stan! –Dijeron los dos al unísono.
Los chicos lo abrazaron, y este hundió sus cabezas en sus axilas, humo de tabaco, colonia barata y un toque de un fino whiskey (porque el viejo Pines nunca escatimaba en un buen licor) a eso olía su querido tío Stan.
-¡Me asfixias! –dijo riendo Mabel
-¡A mi casi me rompes el cuello! –reclamo Dipper.
-¡Jajajaja, se supone que el anciano soy yo! –replico su tío.
Los tres rieron al escuchar esto, los chicos subieron las maletas al coche Mabel se acomodó en los asientos de atrás después de un largo viaje lo único que deseaba era estirar las piernas. Dipper comenzó a alabar al viejo Pines acerca de lo increíblemente joven aún se conservaba además de su sabia inteligencia y cosas por el estilo hasta que Stan lo interrumpió:
-Chico no te dejare manejar, así que ya súbete.
-¡Pero Stan! –siguió con sus argumentos el castaño. –Conduzco en California desde hace casi tres años, díselo Mabel.
Al voltear a verla esta ya dormía plácidamente en el asiento, no tuvo otra alternativa se subió en el asiento del copiloto. Stan siempre le decía para "alegrarlo" que cuando muriera el heredaría el auto pero que aún era muy joven para una bestia tan poderosa. El transcurso hasta la Cabaña del Misterio fue lo usual preguntas tontas sobre la escuela, sus padres y las chicas cosa que a Dipper no le hacía mucha gracia.
-¡Mabel despierta ya llegamos! –grito el joven Pines mientras descargaba la maletas.
Mabel bajo del auto estiro lo brazos y tomo un gran suspiro de aire fresco como le gustaba ese lugar, hizo algunos estiramientos uno, dos, tres, decía mientras flexionaba las rodillas.
-¡PATO! ¡PATO! ¡PATO! –gritaba mientras corría a la parte trasera de la casa, lastimosamente Mabel no había podido llevarse a su cerdito a Piemont ya que en su ciudad era "ilegal" tener animales de granja como mascotas, además Pato pesaba un poco más de cien kilos si bien ya no lo podía cargar la señorita Pines pero disfrutaba montándolo. Antes de marcharse entre un mar de lágrimas hizo prometer a su tío y a Soos que lo cuidarían además de que bajo ninguna circunstancia se lo comerían. –Es una promesa Mabel –dijo su tío mientras estiraba su meñique en dirección de la llorosa castaña. Dentro de la cabaña Dipper refunfuñaba porque su hermana no lo había ayudado a bajar las maletas, después de abrazar y besar a su cerdito hasta que este decidió huir entro a la cabaña llena de fango se alegró encontrar a Soos junto a su tío y hermano, esta corrió a abracarlo.
-¡Mantel! ¡Digo Mabel! –corrigió entre risas su rechoncho amigo.
Todos se echaron a reír, los gemelos estaban felices de estar de nuevos con sus amigos habían pasado momentos difíciles también pero no se comparaban con los buenos.
-¡Me voy a bañar! –una señorita no puede oler a leñador, agrego Mabel sonriendo.
-Además voy a ir a la feria con las chicas, ¿Dipper me acompañas o me alcanzas allá? –le pregunto a su gemelo.
-Quede con Lu y Marius que nos encontraríamos allá.
-¡Oki doki! –Bueno los dejo para que charlen como hombres, dijo mirando a los tres además agrego riendo -¡Cuéntales de las revista que te encontró papá!
-¡MABEEEEL! –grito Dipper furioso pero era muy tarde su hermana ya estaba en su habitación.
-Jajaja, así que aun sigues en esa etapa horrenda, dijo su tío arqueando una ceja y dejando escapar una leve risa. –Creí que había despejado esas dudas con aquella charla, agrego mientras le golpeaba la espalda.
-¿Quieres una cerveza chico? –pregunto su tío.
-Sí, pero no crees que es irónico que me dejes beber pero no conducir tu auto. Reclamo Dipper
-No, así que cállate ¿hey Soos tú quieres una? –a lo que este afirmo con la cabeza.
Los tres bebieron su cerveza en la tienda de la cabaña mientras hablaban de un sinfín de boberías, después de un rato se escuchó bajar corriendo a la joven castaña esta solo grito. -¡Nos vemos en la feria!
Los tres siguieron hablando, Dipper disfrutaba mucho de la compañía de su tío así como la de Soos no es que no estimara a sus amigos es solo que él es distinto, Stan solía molestarlo diciéndole que era un pequeño anciano pero siempre terminaba la frase con un "pero por eso me agradas chico" esto siempre lo hacia sonreír.
-¡Hey chico! Ya casi son las seis de la tarde ¿a qué hora te reunirás con tu hermana? –le dijo Soos mientras repara un apagador.
-¡Diablos se va enojar si no voy! Bueno es hora de irme, dijo levantándose de la silla.
-Puede llevarte mi camioneta si quieres. –Agrego Soos
-¿Enserio?
-Sip, yo sé que la cuidaras.
-¡Gracias Soos! –respondió mientras tomaba las llaves.
-¡Nos vemos en la noche tío! –dijo mientras salía por la puerta.
-No regresen tan tarde, ¡y cuida a tu hermana de los bribones! –grito Stan mientras Dipper se dirigía a la camioneta.
Soos y el viejo se quedaron hablando a cerca de lo mucho que los chicos habían crecido en el último año, Mabel ahora era una bella mujer y Dipper aunque ya lo había mostrado en un sinfín de ocasiones ser un hombre en toda la extensión y múltiples significados de la palabra su viejo tío no estaba dispuesto a admitirlo porque bueno el chico podía llegar a ser un "presumido". La única y absoluta verdad era que amaba a ese par, mientras esta conversación transcurría Dipper se dirigía a la feria medio arreglaba su pelo mirándose en el retrovisor (aunque la verdad no importaba y que no se quitaría la gorra), se cercioro que no hubiera la marca de un hilo de saliva en su boca porque más de una vez esto le había ocurrido claro es que su hermana lo ayudaba limpiando esto con más saliva lo cual le resultaba sumamente bochornoso. Dejo la camioneta a unos cuantos metros de la feria esta no había regresado a la Cabaña del Misterio después de algunas demandas por "estafas" y "desperfectos" los cuales obviamente negaba su tío. En ese preciso instante le marco Lu diciéndole que lo esperaban en la entrada, pudo ver a sus amigos desde lejos Marius con su estilo de elegante de príncipe moderno y ese asentó que lo distinguía también estaba Lu quien era una delgada versión de Soos solo que todavía más despreocupado. Los chicos se saludaron efusivamente si bien hablaban por medio de las redes sociales nunca sería lo mismo que estar juntos y vivir nuevas aventuras.
-¿Dónde están las chicas? –pregunto Dipper.
-Las jóvenes damas se nos han adelantado, -respondió Marius con su serenidad austriaca.
-¡Las tres morían de hambre, sus estómagos rugían como leones! –Añadió Lu mientras se agarraba y movía el estómago.
Dipper se preguntaba cómo estos dos podían ser amigos incluso sin que él estuviera, eran tan distintos bueno lo mismo le pasaba con Mabel así que no le dio mucha importancia a este pensamiento. Los tres chicos entraron a la feria, platicaban de la escuela, de las cosas que habían hechos en sus respectivas ciudades (Piemont, Nueva Jersey así como Austria ya que aunque Marius radicara ahora en Gravity Falls viajaba seguido para ver a sus padres), junto a ellos pasaron un grupo de jóvenes hablando de una chica que los había dejado impactados, según ellos no conocían una belleza como tal ese pueblo.
-Seguramente es mi Gren, -dijo Marius en tono serio y un tanto celoso.
Los otros dos chicos se miraron y dejaron escapar una pequeña sonrisa, bueno al menos nunca tuvieron duda de que la amaba. Caminaron a hacia la rueda de la fortuna donde las chicas los esperarían, mientras se acercaban Dipper pudo distinguir la silueta de una preciosa jovencita de espaldas, traía un ligero vestido blanco de tirantes con muchas flores, unas zapatillas así como un lindo sombrero que hacia juego con todo. Se sintió un poco nervioso mientras se aproximaban, la veía y mientras planeaba la estrategia con cual le hablaría ya que el tener una estructura mental no permitía fracasos. La chica volteo y grito a todo pulmón mientras devoraba una banderilla:
-¡CHIMMMCOSS AQUÍMMM ESTAMMMOS! –aquello fue casi inteligible.
Dipper se ruborizo un poco por darse cuenta de quien hablaban esos chicos eran ni más ni menos que de su gemela, de su hermana Mabel, le daba pena admitirlo incluso en sus pensamientos pero realmente se veía hermosa.
-Chicos los estábamos esperando –dijo Candy mientras saludaba a los jóvenes.
-Ya saben cómo es Dip, nos hizo esperar más de la cuenta –sentencio Lu.
Los jóvenes se divirtieron con las distintas atracciones de la feria, Mabel molestaba a su hermano recordando aquella vez en la cual ella había ganado a Pato y como este le puso morado un ojo a morado a Wendy. La pelirroja tenía un par de años que se había marchado de Gravity Falls, por azares del destino había sido descubierta por un agente de modelos mientras hacía un breve viaje a Nueva York, Dipper seguía en contacto con ella aunque este era cada vez menor porque se encontraba ocupada esto lo deprimía un poco. El tiempo había volado sin que se dieran cuanta, ya habían disfrutado y jugado en casi todas las atracciones de la feria solo les faltaba una "EL TUNEL DEL AMOR Y BANDERILLAS", al joven Pines no le gustaba mucho ya que sabía que a esa hora quienes lo abordaban solo buscaban un lugar para besuquearse pero Mabel insistió.
-¡Vamos Didy será divertido! ¡Te lo aseguro! –le dijo mientras ponía cara de cachorrito.
-OK Mabel, pero solo una vuelta. –Se paró firmemente ante su hermana.
Los chicos compraron los boletos mientras las chicas esperaban, obviamente Grenda subiría con Marius por lo que quedaba la disyuntiva de los otros cuatro chicos, Dipper se dirigía a subirse al lado de Candy (bueno era un túnel del amor no subiría con su hermana) cuando Lu lo detuvo y le dijo muy discretamente al oído.
-Déjame ir con Candy, pienso hacer mi "jugada". –dijo entre un risita mientras movía la mano.
Dipper sabía desde hace unos meses que a su amigo ansiaba regresar a Oregón principalmente porque le gustaba la pequeña asiática, pero tenía que ser justamente en ese instante la situación le parecía algo incomoda.
-Está bien, pero me debes una –se dirigió al carrito de su hermana.
-¡Hola Mabs! Yo seré tu compañero –decía mientras miraba a su hermana.
-¡Me parece perfecto Dipi-dy! –le respondió su gemela.
El paseo comenzó era mucho más bobo de lo que recordaba Dipper, todos eso adornos alusivos al amor le perecían sumamente infantiles además que los querubines que volaban alrededor de ellos le parecían terroríficos, demasiado inexactos pensaba al recordar al "Dios del Amor", mientras tanto su gemela estaba muy emocionada todo aquello le parecía fascinante y romántico.
-Es un lugar perfecto para iniciar un amor verdadero –dijo mientras pasaban junto a unas figuras de unas banderillas besándose.
-Te impresionas fácilmente Mabel, a mí no me gustaría besar al amor de mi vida mientras una banderilla antropomórfica me observa. –Dijo asiendo un gesto de desagrado.
-¡AHHH! Así que Dipper también sueña con el amor, -dijo Mabel mientras le picaba una mejilla a su hermano.
-Mabel sabes que no puedes entrometerte en mi vida amorosa, soltó una pequeña risa y un golpecito en la cabeza de su gemela.
De repente la luz se apagó quedando sumidos en la oscuridad.
-¿Qué paso Dip?
-No lo sé, pero muy probablemente un desperfecto sin importancia –mientras decía esto desde un altavoz se disculpaba por los inconvenientes, el encargado del juego asegurando que en unos momentos más se reanudaría el juego.
-Dipper sabes que no me gusta mucho la oscuridad –dijo Mabel mientras se aferraba al brazo de su hermano.
-No te preocupes la luz de mi móvil nos ayudara.
El joven Pines saco su celular activo una pequeña luz, además pensó que no se había equivocado al elegir ese modelo prefería la utilidad antes que la modernidad. Mabel acerco a su hermano y descaso su cabeza en el hombro de este, la tenue luz permitía que sus rostros alcanzaran a dibujarse tenuemente. Dipper pudo sentir el calor de su hermana subiendo por su costado además del sutil perfume de su cabello (moras y chicle el preferido de Mabel), también sentía la suavidad de la piel de ella ya que aún lo sujetaba por el brazo, de inmediato se percató que también el pecho de Mabel lo rozaba lo cual lo hizo ruborizarse se alegró de la falta de luz porque estaba seguro que su color estaba a punto de iluminar el túnel.
-Mabel –dijo suavemente.
-¿Si Dip?
Su hermana volteo a verlo sus rostros quedaron tan juntos que Dipper pudo sentir el aliento de su hermana muy cerca de su boca, sus ojos se encontraron y por un segundo ninguno dijo nada solo siguieron mirándose hasta que también la luz del celular se apagó. Diez minutos después salió primero el carro de Grenda y Marius seguido por Cabdy y Lu (ambos se veían contentos) al final Dipper con Mabel, los gemelos iban en cada lado del carrito desviando la mirada parecían un poco tristes y nervioso. Sus amigos lo notaron pero no le prestaron atención porque después de todo quien disfruta subir al túnel del amor con su respetivo hermano.
-Chicos son casi la doce tenemos que regresar. –Señalo Dipper mientras miraba su reloj.
-¡Qué aguafiestas mi apreciado Dipper! –dijo Marius con su singular elegancia y acento lo cual los hizo reír a todos. De la nada comenzó una fuerte lluvia veraniega todos los jóvenes se echaron a correr a la salida de la feria, Dipper se ofreció a llevar a Candy y a Lu pero Marius le dijo que a él le quedaba de camino además se desviarían ya que la cabaña se encontraba más bien a las afueras de pueblo, los hermanos se despidieron no sin antes acordar otra salida esta vez a la piscina pública.
-La camioneta está a unos cuantos metros pero tendremos que correr, dijo el castaño mientras se acomodaba la gorra.
-Lo sé, además soy mucho más rápida que tú. –respondió Mabel riendo.
En efecto su hermana era más veloz, en unos cuantos segundos ya le llevaba ventaja, a unos cuantos metros de que esta llegara dio la vuelta al encuentro de su hermano lo tomo de la mano y lo corrió al ritmo de este. Dipper podía sentir la cálida mano de su hermana mientras corrían además de que la lluvia ceñía el vestido al cuerpo de Mabel, una vez más se sintió un poco tonto por pensar aquello. Ya dentro de la camioneta pregunto:
-¿Por qué regresaste por mí?
-Bobo, ¿de qué me servía llegar primero si tú tienes las llaves?, -respondió enseñándole la lengua.
Ambos se rieron, Dipper puso en marcha no era largo el camino pero los dos estaban mojados Mabel estornudo el chico Pines volteo a verla y noto como esta intentaba calentarse con sus manos.
-Toma, dijo mientras le arrojaba un suéter de la parte de atrás de los asientos.
-Gracias Dip, ¿Cómo sabias que lo necesitaría?
-No lo sabía, solo que ya sabes que me gusta estar preparado, agrego Dipper.
Mabel se puso el suéter después metió sus manos en las mangas y comenzó a hacer unos extraños movimientos de contorsionista.
-¿Qué se supone que haces? –cuestiono Dipper.
-Me quito el vestido, ¿Qué sentido tendría ponerme el suéter si mi ropa esta mojada?
El castaño se ruborizo ante la idea volteo y vio que las manos de su hermana ya estaban en sus caderas, fingía que no miraba pero estaba atento a cada detalle (su corazón latía desesperado) su hermana se quitó el vestido y debajo de este traía un pequeño short, esto le causo un poco de frustración y al mismo tiempo enojo es qué acaso esperaba ver un poco más y aunque así fuera aquella chica era su hermana. Llegaron a la Cabaña del Misterio el chico bajo primero ya que aunque ya no llovía el suelo se encontraba fangoso.
-Dipper me cuidas demasiado. –Gruño Mabel.
-No es eso solo, que no quiero que te resbales y lastimes porque seré yo quien termine haciendo tus labores, además eres un "poquito" torpe –añadió mientras le daba la mano a su hermana.
Se dirigieron a la casa tomado de la mano, y en efecto Mabel a unos escasos pasos de la puerta se resbalo pero Dipper la alcanzo a detener sujetándola de la cadera una vez más quedaron frente al otro, Mabel miro hacia arriba para poder ver el rostro de su hermano Dipper bajo la mirada y se encontró de nuevo con esos preciosos ojos verdes iguales a los suyos, no supo como pero su brazos se encontraban rodeando a su hermana una vez más los ataco el silencio no supo cuánto tiempo estuvieron así, Mabel aparto la mirada y empujo a su hermano.
-Tengo que cambiarme –dijo algo nerviosa y entro a la casa.
Que era todo aquello parecía algo confuso, Dipper se quedó unos minutos más afuera mirando el cielo e intentando comprender sus propios pensamientos ¿qué mierdas le pasaba por cabeza? Se repetía una y otra vez además ¿Qué había sido lo del túnel? Tan absorto estaba que no se dio cuenta que lo observaban, de entre las sombras una mirada siniestra no se perdía aquella escena mientras que unos puños se apretaban llenos de dolor y rabia. Dipper entro a la cabaña dándose antes un pequeño golpe en la frente con el marco de la puerta, esa fue la primera de muchas noches en la cual el insomnio no lo abandonaría.
FIN DEL CAPÍTULO
Notas del autor:
Bueno termínanos un capítulo más, he decido no apresurar lo eventos quiero disfrutar como se da este delicioso y prohibido amor. Además dicen que la calma le antecede a la tormenta.
Estoy segura aunque no se ha dicho dentro de la serie que ese no era su primer verano en GV, bueno si recordamos el capítulo "El Mounstro del lago" Stan hace referencia al día de diversión familiar y los niños recuerdan que los puso a falsificar billetes, a lo que el tío responde –Ese verano no fui el mejor tutor. Al inicio de la serie los gemelos dicen que es su primer verano en Gravity Falls "solos" con eso entenderías que ya habían ido pero con sus padres.
No soy muy fan de introducir demasiados personajes que no pertenezca al mundo de Gravity Falls pero para la trama creí necesario que Dipper tuviera amigos, el pobre es medio anti social (como yo) pero pues si puede hacer uno que otro amigo de vez en cuando. Recorde a Marius y pues este un personaje de GF de la edad de los Pines además de tener un motivo para encontrarse ahí, en el caso de Lu no quise emparentarlo con Grenda y Candy cosa que he visto comúnmente en otros Fics ya que la mayoría de los amigos que hacemos son rara vez parientes.
Espero que les haya gustado, dejen sus comentarios (jajaja a nadie le gustan los lectores fantasma) bueno aunque en GF todo puede pasar.
