AQUELLO QUE SE HA ROTO

CAPÍTULO VIII

Dipper tardo menos de lo que imagino para llegar a la mansión Noroeste, no se estaciono enfrente de esta porque sabía que existían cámaras de seguridad que la custodiaban, espero en la camioneta desde un punto ciego que había descubierto en una ocasión al colarse en la habitación de Pacífica. Los minutos pasaron, se dio cuenta que ni siquiera había esperado la respuesta de la rubia, además ella no tendría por qué ayudarlo, la noche siguió avanzado, tenía en ese lugar casi media hora, estaba por marcharse cuando sonó su teléfono.

-Ya vi la camioneta, te espero en el costado norte –dijo Pacífica para después colgar, el castaño arranco. En efecto pudo divisar a la rubia debajo de un árbol, se acercó y ella subió, continuo conduciendo ya que no era seguro permanecer cerca de la mansión Noroeste, bueno si es que no deseaban ser descubiertos.

-Gracias por venir –decía Dipper mientras se estacionaba en un pequeño claro, esa era una de las ventajas de vivir en un pueblo rodeado de bosque siempre hay un lugar donde esconderse.

-En realidad no sé porque vine –fue la repuesta de la rubia.

-Necesito tu ayuda –confeso el chico Pines.

Pacífica se quedó expectante la última vez que los Pines le pidieron ayuda casi muere, es más casi el estúpido mundo desaparece sin embargo aquel era Dipper, el chico que hace unos veranos la hacía suspirar y aunque le costara admitirlo lo seguía haciendo.

-¿Para qué me necesitas? –pregunto.

Dipper como era costumbre meditaba su respuesta, que excusa poner para investigar los registros y libros de la familia Noroeste, sobre todo este debía de ser convincente y no generar tantas preguntas.

-He descubierto un misterio, un ser, una criatura la cual incluso los viejos no pudieron descifrar –fue lo que dijo Dipper.

-¿Y eso que tiene que ver conmigo? –pregunto Noroeste.

-Bueno hasta ahora los datos recabados me llevan a pensar que la información que necesito se encuentran en los archivos de tu familia –contesto Pines.

-¿Buscas de nuevo exponer a mi familia? –dijo con cierto recelo la rubia.

-No, claro que no. Pero esta es mi oportunidad de encontrar algo grande por mi cuenta –decía el joven con actitud curiosa –lo sabes mi sueño es ser investigador y es algo que no puedo dejar pasar.

-¿Qué es lo que necesitas precisamente? –lo cuestiono la rubia.

-No lo sé, pero por ahora simplemente buscar información en la biblioteca de tu casa –respondió Dipper.

La más joven de los Noroeste se quedó pensando un poco acerca de lo que le iba a responder, en el fondo aun guardaba la esperanza de que él correspondiera sus sentimientos, pero al mismo tiempo seguía sintiéndose herida por lo que le había hecho por lo que procedería con cautela.

-Bien, te ayudare pero con una condición –le dijo al castaño.

Dipper sabía de antemano que eso podía ocurrir sin embargo estaba dispuesto a asumir las consecuencias. -¿Cuás es la condición? –pregunto.

-Quiero ser parte de la investigación –fue la respuesta.

-¿En serio? –pregunto Pines asombrado ante la solicitud de la rubia.

-Sí, aunque no lo creas a mí también me agrada el misterio y si lo que buscas es tan grande como dices quiero ser parte de ello. –Decía Pacífica.

-Pero podría ser peligroso –dijo el joven Pines.

-El peligro y los Pines siempre van de la mano –contesto Noroeste.

Dipper lo dudo, lo que menos quería era a alguien inmiscuyéndose en su investigación, además de que no mentía eso podía volverse peligroso. Pero conocía a Pacífica y no se dejaría persuadir tan fácilmente, en su mente se puso a checar todas sus opciones al final supo que tendría que ceder.

-Bien, pero te lo advierto podríamos morir si es que nos equivocamos –señalo Dipper.

-Lo sé –respondió Pacífica tragando saliva.

El joven Pines se sintió aliviado porque aunque la investigación avanzara y ella se diera cuenta que lo buscaba era invocar a un ser ancestral, no tendría que revelarle el motivo de esto es más se podría excusar diciendo que buscaba revelar su existencia.

-Mis padres están en Austria, de hecho fueron a un viaje de negocios con los padres de Marius por lo que sólo tendré que sobornar a los empleados para que no les digan nada de tu presencia en la mansión cuando regresen –dijo la rubia.

-Perfecto, ¿te parece si nos vemos a las cuatro? –pregunto Dipper.

-A esa hora está bien, pero te espero en la entrada del personal –comento Pacífica.

-Gracias –dijo el castaño mientras le sonreía.

Esta se sonrojo ante tal acción por lo que desvió la mirada, en un audaz movimiento Dipper estaba a su lado, sintió como la atraía hacia él, la rubia volteo con la intención de protestar pero se encontró con los labios del castaño. Quiso resistirse, gritar, golpearlo, ella no era un juguete con el que Dipper Pines podía jugar a su antojo sin embargo lo único que hizo fue corresponderle. Sintió como una vez más la manos del castaño exploraban todo su cuerpo, se odio y lo odio de nuevo porque este conocía a la perfección todos los lugares que la hacían vibrar, decía su nombre entre gemidos pidiéndole más lo cual él hacia gustoso. Se llenaba de frustración porque Dipper no dejaba de ser delicado y gentil con ella eso la confundía, mordió sus labios cuando la sensación que había anhelado por más de una año regresaba, ahora él se movía con fuerza entrando y saliendo de ella. Se besaban desesperadamente, ella mordía el cuello y los hombros del castaño hasta dejar pequeñas marcas rojas, él hacía algo bastante similar pero mucho más delicado en los senos de la rubia. Terminaron en una explosión de éxtasis biológico, a diferencia del verano pasado no se tomaban tiempo para estar juntos después de su encuentro simplemente acomodaban sus ropas.

Condujo de camino a la mansión Noroeste, durante el breve trayecto ninguno de los dos dijo nada. Dejo a Pacífica en el mismo lugar donde la había recogido, está abrió la puerta pero antes de bajar le dijo:

-No te confundas Pines no te he perdonado, ni somos amigos, por ahora solo somos compañeros de investigación –pese a todo ella seguía teniendo el orgullo de los Noroeste y no dejaría que nadie lo pisoteara.

-Lo sé, pero gracias de nuevo –respondió Dipper.

El joven Pines vio como la figura de la rubia se perdía entre las penumbras, espero unos cuantos minutos más y se fue rumbo a la Cabaña, durante el camino sonrió porque sabía que era un vil desgraciado, no es que no le hubiera gustado follar con Pacífica por el contrario le ayudo a liberar su tención, era el motivo por lo que lo había hecho lo que le decía que era un gran bastardo. Él sabía a la perfección que Noroeste simplemente deseaba que alguien la amara, que la quisiera por quien era y no por su dinero o apellido, el fingiría dárselo al menos hasta lograr su objetivo, la engañaría, le mentiría, incluso le diría que la AMABA de ser necesario. Se carcajeo mientras se estacionaba para entrar a la casa, ante la idea de que estaba dispuesto a convertirse en la PUTA de Pacífica Noroeste con tal de cumplir su meta. Todo era silencio cuando entro, llego a su habitación y se dejó caer en la cama sonriendo otra vez al darse cuanta en clase de mierda que era. El sueño llego a Dipper, profundo, pesado y oscuro aunque libre de pesadillas, por esa noche pudo dormir sin temor a sus propios sueños.

Despertó temprano, tomo una larga ducha mientras canturreaba un poco el nuevo éxito de BABBA, se miró en el espejo con sumo interés, ya no parecía tanto un cadáver bueno al menos si un más fresco, él no era nada extraordinario o diferente a muchos chicos de su edad, había bebido, fumado e incluso drogado pero no era cosa que otros adolescentes de su edad no hicieran y sin embargo algo en su interior estaba muy mal, lo sentía, revolvía sus entrañas, su mente y su corazón cada vez que veía a su hermana e incluso cuando sólo pensaba en ella. Mientras se vestía recordó su infantil promesa de cuando tenían 5 años, estaban en casa de unos amigos de la familia tenían hijos de edad similares a las de ellos, la mayor de estos le pregunto a Mabel con quién se casaría de grande sin meditarlo dos veces respondió: -Con Dippy.

-Pero los hermanos no se pueden casar –dijo la niña.

-No me importa –dijo Mabel mientras abrazaba a su hermano.

-Eso es malo, es pecado –dijo el hermano de la niña.

No era la primera vez que el castaño escuchaba la palabra malo o pecado pero algo en su tierna mente al escucharla en esa ocasión tomaba significado, ¿en serio era tan malo y pecaminoso amar a su hermana? Claro que lo era, sus propios padres se lo habían dicho después de que fueran a ver el por qué lloraba su hermana, los otros niños le dijeron la razón, ellos en su labor de paterna les dijeron que en efecto los hermanos no se pueden casar, que eso sólo se podía hacer con una persona a la que amaras y que no fuera parte de la familia. Los gemelos se miraron, no comprendían bien las palabras de sus papás, pero recordaron lo que ambos dijeron en efecto aquello era algo muy malo, tal vez desde ese momento supo que algo en él estaba mal porque también deseaba de grande casarse con Mabel.

Esa noche antes de dormirse, en la habitación que compartían, su hermana se escabullo a su cama y en un gesto de inocencia pura le dijo.

-No importa lo que digan, yo me casare contigo Dippy. Es una promesa –decía Mabel mientras estiraba su meñique.

-Es una promesa Mabs –respondía Dipper uniendo sus dedos. Esa noche como muchas otras durmieron juntos, compartiendo la cama y un abrazo.

Guardo las cosas que considero necesarias para la visita a la biblioteca Noroeste, una pequeña grabadora, una linterna, su navaja suiza, libretas en blanco, suficientes plumas, una cámara, el diario tres por supuesto y muchos otros menesteres los cuales le ayudarían en cualquier situación imprevista. Ahora sólo quedaba esperar, fue a la cocina su estómago le exigía alimento, al entrar la vio ahí sentada comiendo un poco se cereal, ella lo vio sin embargo tampoco dijo nada siguió desayunando en silencio, el ambiente era frio y tenso. Dipper deseaba sujetarla en sus brazos y decirle lo mucho que la quería, que la amaba, al formularse ese pensamiento también llego la palabra pecado. Prefirió seguir en silencio, era mejor callar, era mejor mentir, como lo habían aprendido hace años todo por un bien mayor y ese bien mayor era Mabel.

-Dipper –decía la castaña muy bajito mientras él se servía cereal.

-No es necesario que me expliques nada –dijo Dipper sentándose a su lado –es tu novio, es tu decisión no es algo que me incumba.

Mabel lo miro sorprendida, en la otra ocasión lo golpeo por únicamente un beso, no cabía duda su hermano muchas veces la desconcertaba.

-¿No estas molesto? –pregunto con timidez.

-No, una vez más te lo digo, es tu novio, tu cuerpo, tu vida, tu decisión. –No podía creer que dichas palabras salieran de sus labios cuando la noche anterior estaba dispuesto a matar al pequeño desgraciado de Gideon, ahora técnicamente le decía que corriera a los brazos de este y que cogieran todo lo que quisieran.

-Gracias Dip, es muy maduro de tu parte…pero puedes… no decírselo al Tío Stan –decía la apenada castaña –no creo que lo tome tan bien como tú.

-¡Mabel por Dios!, que ganaría al decirle te vi … -se detuvo articular esa palabra era demasiado para él. –No te preocupes –siguió comiendo.

Mabel quiso decir algo, pero la alegre risa de su tío los tomaba por sorpresa.

-¡¿Hey que hacen despierto los dos?! –Decía riendo –no cabe duda cada vez estoy más viejo.

-No eres viejo –contesto la chica Pines –yo más bien diría que eres jurásico.

Stan la abrazo y le dio un golpe en la cabeza, ella reía y le regresaba un ataque de cosquillas a su tío. Dipper los miraba, le gustaba tanto verlos alegres, sobre todo verla a ella feliz, por qué eso no le bastaba, por qué quería más de ella.

Sumido en sus pensamientos no se percató que el viejo Pines se acercaba a él, lo sujeto con un agarre de lucha.

-¿A qué hora llegaste mocoso? –decía Stan alegremente.

-Como a las tres –dijo Dipper intentando soltarse.

-¿Por qué razón? –preguntaba su tío.

-Estaba con Pacífica –al decir esto se dio cuenta que había hablado más de la cuenta.

Stan lo soltó y le dijo –Así que tú y la rubia ¿eh?

-No es lo que te imaginas, me pidió que le ayudara con unos deberes extraescolares. –decía Dipper tratando de justificarse inútilmente.

-No me imagino que clases de deberes, son tan urgentes que la vez de madrugada y en vacaciones -dijo su tío con su usual tono sarcástico.

-De hecho le estaré ayudando estos días que no están sus padres –contesto el castaño.

-Bien, pero recuerda que quiero morir antes de tener bis-descendientes –dijo el viejo Pines entre risas.

-¡Ohh Stan! –decía Dipper poniéndose totalmente rojo.

-¿Por cierto a dónde se fue tu hermana? –los dos Pines no se habían percatado de la huida de Mabel. –De seguro corrió a arreglarse para salir con el pequeño demonio.

-Prefiero no hablar sobre eso –dijo Dipper con auténtico desagrado.

Dipper le ayudo con algunas reparaciones de la casa a su tío, mientras que su hermana atendía la tienda de regalos, el día prometía ser bastante tranquilo por lo que Stan había cedido a que los dos salieran en la tarde. El joven Pines fue el primero en irse ya que Mabel vería su "novio" hasta las seis de la tarde, cosa que alegro al castaño ya que recordaba lo acontecido la noche anterior y no tenía el suficiente coraje para enfrentar a Alegría, temía que este en un acto de revancha le dijera toda la verdad a Mabel.

Condujo rumbo a la mansión, estaciono en el punto ciego y camino rumbo a la entrada de los empleados. Le envió un mensaje de texto, en unos cuantos minutos escucho como se abría la puerta, ahí estaba la rubia, quería ocultar la dicha que le daba verlo, Dipper sintió lastima por Pacífica y lo fácil que le era leerla. Lo llevó hasta la biblioteca era casi tres veces más grande que la del pueblo, había miles de libros, se sintió aturdido porque esa no sería una búsqueda fácil ni rápida.

-¿Y qué debemos buscar? –pregunto Noroeste.

-Alguna referencia "AL QUE NO TIENE NOMBRE" –dijo Dipper.

-Muy bien, entonces creo que debemos empezar por la sección 26E es ahí donde he encontrado varias libros antiguos que hablan de ocultismo.

Dipper se sorprendió ante la respuesta de Pacífica, él sabía que la rubia no era estúpida de hecho podía ser tan nerd como él pero que prefería pasar por una chica superficial.

-¿Así que conoces a la perfección la biblioteca? –pregunto Dipper.

-¿Te sorprende que no sea un estereotipo de rubia imbécil? –dijo Pacífica.

-No, claro que no, eso ya lo sabía, pero incluso para mi esta es una gran cantidad de libros –respondió Pines.

-Eso es fácil de explicar, tengo casi 17 años viviendo aquí así que tuve mucho tiempo para leer, para conocer la biblioteca, tuve mucho tiempo sola –decía con una voz que sonaba triste.

-Muy bien, te entiendo pero ahora estoy aquí –al decir esto la abrazo.

Pacífica correspondió el abrazo, pero lo rompió con un empujón.-No sé qué es lo que pretendes, por ahora hay que buscar, después ya veremos –sonrió y le guiño un ojo.

Comenzaron la búsqueda en verdad había muchos libros que hablan sobre el ocultismo, la rubia había revisado algunos pero quedaban un sinfín sin revisar. Cada uno de esos viejos libros parecía contener muchos e inquietantes secretos, algunos hablaban de civilizaciones antiguas como la mesopotámica, la babilónica, la sumeria entre muchas otras. También hablaban de sus dioses, de sus creencias las cuales ahora estaban relegadas a simples mitos paganos, y por supuesto de sus entidades malignas, algunas tan viejas como el propio Bill incluso tal vez más. Encontró otros textos escritos en idiomas que no podía reconocer, no cabía duda que eran lenguas muertas, él hablaba francés y manejaba el latín pero esos viejos libros escapaban a su conocimiento, se sintió devastado porque existía la posibilidad que en uno de ellos se hallara la respuesta de lo que buscaba. Siguió buscando, parecía que cada viejo manuscrito hablara de algo horroroso ocurrido en épocas pasadas, reviso un pequeño libro escrito a mano por un tal Jacques (no pude distinguir su apellido) que mencionaba a "Le Gardien" era una ser antiguo como la eternidad, que sembraba muerte y desolación a su paso, hecho de putrefacción y locura, de hecho el texto resulto ser un testimonio del único sobreviviente al parecer al final una pequeña ciudad fue borrada del mapa.

Genocidios, sacrificios humanos, pederastia, violaciones, mutilación, canibalismo y un sinfín de horrores era lo que en cada nuevo libro leía, no dejo de preguntarse porque toda esta información sobre cosas tan repugnantes permanecía en la mansión de los Noroeste. El poder siempre tiene un precio y de la misma manera existen personas que son capaces de pagarlo, o más bien dejar que otros lo paguen, recordó al viejo leñador fantasma que sólo buscaba retribución por los pecados del pasado. En efecto se sintió mal por Pacífica, ya que esta no había pedido nacer en esa familia pero toda la vida tendría que lidiar con el hecho de pertenecer a ella.

La voz de Pacifica lo trajo de nuevo a la realidad, él en esos momentos estaba perdido dentro de su cabeza.

-¡Hey Dipper mira esto!

El castaño se acercó, era una pequeña nota periodística de más de 70 años de antigüedad. Estaba bastante maltratada, pero aun así se podía leer la mayor parte de la información además de contener algunas fotografías.


Gravity Falls, Oregón. 27 de Agosto de 1945.

Se sigue la ardua búsqueda del magnate William Noroeste, el reconocido ciudadano desapareció casi alrededor de una semana junto con otros personajes relevantes de la ciudad. Las primeras investigaciones señalaban hacia un posible secuestro pero hasta este instante los maleantes no han entrado en contacto, otra corriente de investigación señalaba que William Noroeste permanencia a una grupo exclusivo de personas, algo parecido a una secta sin embargo esta afirmación ha sido negada rotundamente por su familia. No obstante la policía encontró algunos símbolos tanto en la mansión Noroeste como en la de los demás desaparecidos, por el momento el caso sigue abierto y se espera que todos regresen pronto a casa.

Tobías Decidido.


Dipper observo con detenimiento la información y la releyó varias veces, examino las fotografías para poder distinguir los símbolos de los que hablaba el reportero. Utilizó una lupa, además de tener que hacerlo con sumo cuidado ya que periódico casi se desintegraba. Inmediatamente reconoció a Bill entre las simbologías pero eso él ya lo sabía, sin embargo una pequeña pintura llamo su atención esta contenía una figura que asemejaba un signo de interrogación y que terminaba en una especie de cruz invertida, lo supo era el mismo símbolo que en el diario tres se veía solamente la mitad. Había encontrado la pista que buscaba, se lo mostro a Pacífica.

-¿Reconoces este símbolo? –pregunto el castaño.

Pacifica lo observo por unos minutos, el castaño comenzaba a desesperarse cuando por fin contesto.

-Si, en el despacho de mi padre –respondió la rubia.

Tendrían que entrar al despacho de Preston Noroeste, vi la duda en los ojos de Pacífica, esta seguía temiendo a sus padres, pero tal vez temía más seguir desentrañando los secretos de su familia.

-¿Pacífica quién era William Noroeste? –se percató de que en efecto los Noroeste estaban más involucrados con "EL QUE NO TIENE NOMBRE" de lo que él se esperaba.

Noroeste permaneció callada por un rato, mirando al piso, no podía responderle, no sin sentir que dejaba expuesta a su familia, no es cómo si los quisiera mucho pero no dejaban de ser sobre todo sus padres.

-Era mi bisabuelo –dijo al fin –realmente no se mucho de él. Con mi abuelo conviví poco, únicamente sé que fue mi bisabuelo quien inicio la fábrica de guardabarros en el pueblo, es todo lo que conozco.

-Bien, entonces debemos de ir al despacho de tu padre –le decía el castaño.

-No lo sé, nunca he entrado a este sin que él estuviera ahí, me da miedo su reacción si se llega a enterar que entre sin su permiso. –añadía Pacífica.

-Si no quieres no entres, sólo llévame a donde esta –dijo Dipper.

-¡Esta loco! Me mandaría a vivir al extranjero si se entera que te deje entrar a su despacho –contesto la rubia.

-Entonces por una vez en tu vida has algo que quieras hacer sin que te importe lo que te digan tus estúpidos padres –decía Pines en un tono bastante desesperado.

-Está bien, pero si he hecho cosas sin que me importe lo que ellos digan. ¡Por si no lo recuerdas estuve contigo! –dijo Pacífica casi gritando y con los ojos llenos de lágrimas.

En efecto él siempre quiso pensar que era ella quien ocultó su relación, pero sabía que él era quien le daba largas a Pacífica siempre poniendo a los padres de esta como pretexto para no revelar su situación. Que era él quien buscaba los lugares escondidos o alejados para ser vistos por la menor cantidad de personas, e incluso cuando caminaban por la calle era él quien guardaba sus manos en los bolsillos de su chaleco para que ella no lo tomara de la mano. Fue él quien nunca quiso que los demás se enteraran que había algo entre los dos, él era quien desechado la posibilidad de ser novios. Era él quien sabía que pese a los esfuerzos de Pacífica jamás la podría amar, sólo la utilizó, uso su cuerpo para acallar sus sentimientos.

-Tienes razón, pero es necesario seguir con la investigación. ¿Comprendes? –Dijo Dipper.

-Sí, lo sé –respondió suspirando Pacífica.

Recogió sus cosas, se llevó el viejo periódico y se fueron rumbo al despacho del señor Noroeste, el castaño siempre sintió renuencia a la esa mansión, las paredes altas y oscuras, los cuadros de los antepasados que la habitaron siempre le parecieron un recordatorio de la muerte. Probablemente porque así había sido, muchos dieron su vida por el ideal de una vida mejor y sólo encontraron desprecio, sin duda se equivocó al intentar detener al viejo leñador. Llegaron a un puerta doble de madera, esculpida exquisitamente y tan vieja como todo en ese lugar.

-¿Tiene una alarma?, ¿Un seguro encriptado?, ¿Un escáner ocular o facial?, ¿Un detector de huellas digitales?, ¿Cuál es su sistema de alarma? –preguntaba Pines.

-No –respondió Pacifica.

-Ya se un prototipo proporcionado por el gobierno –dijo el castaño.

-No, tampoco –decía la rubia.

-¿Entonces? –preguntaba Dipper agitando las manos con emoción las manos en espera de la respuesta.

Pacifica saco de su bolsillo unas cuantas llaves y le dijo. –Únicamente necesita esta pequeña llave –la introdujo y la cerradura estaba abierta.

-Creí que al ser una familia tan poderosa tendrían más seguridad –dijo Dipper.

-Mi padre dice que justamente por eso no la necesitamos, sólo un imbécil o alguien que no aprecie su vida se metería con la Familia Noroeste –dijo con un tono un tanto soberbio.

Dipper sonrió y no dijo nada al respecto, sin duda él era un estúpido porque no le importaba meterse con Pacífica Noroeste.

-¿Dónde viste el símbolo? –preguntó el castaño.

-Déjame recordar, tiene muchos años que lo vi –respondió Pacífica. Dio una vuelta por el enorme despacho de su padre, mirando todo lo que en este se encontraba, quién la viera en ese instante pensaría que aquella era su primera vez en ese lugar. Se acercó al enorme librero que quedaba justamente detrás del escritorio, ahí a un lado estaba una vieja pintura de no más de 15 centímetros dentro de un marco de bronce.

-Aquí esta –dijo la rubia.

Dipper se acercó, en efecto ahí estaba ese símbolo, estaba en un viejo óleo, sin ningún otra ornamenta por eso pasaba fácilmente desapercibido. Lo descolgó para analizarlo con mayor detenimiento, no parecía nada fuera de lo normal hasta que noto que el marco era ligeramente más grueso de lo necesario para contener una pintura tan pequeña.

Saco un desarmador de su mochila y desarmo el marco, al hacer esto cayo una hoja doblada por la mitad, la rubia se agacho a recogerla. La desdoblo y por alguna razón comenzó a leer lo que en ella estaba escrito.


"La cordura cada día se me esfuma, quiero hacerme daño, sólo busco la muerte. Pero esta no llega porque soy un hechicero, forjado en las llamas del infierno. Tocado por quien no se puede nombrar, oculto en esta mansión podrás encontrarlo entre los pecados callados."

¡Voy a comer este roble entero porque soy un mago poderoso!

Nathaniel Noroeste.


Era todo lo que decía la vieja hoja, Dipper la tomo entre sus manos y la observo con detenimiento para encontrar lo que aquel extraño mensaje significaba. No duro mucho tiempo haciendo esto porque Pacífica fue quien le dio la respuesta.

-La habitación oculta –dijo más para sí misma que para Dipper. En esa habitación se encontraban todos los secretos más turbios de su familia desde Nathaniel hasta Preston Noroeste, y tal vez algún día guardaría los suyos. Sabía que su familia trataba con delincuentes de toda índole, que muchas personas habían sido asesinadas por querer averiguar más de lo debido, pero seguía temiendo encontrar toda la verdad que pesaba sobre su apellido.

-¡Tienes razón! –dijo el castaño con emoción ante la acertada conclusión de Pacífica.

Pines volvió a armar el marco claro sin la nota adentro esta la guardo dentro del diario tres, coloco la pintura en su lugar, se cercioraron que todo quedara igual para que nadie nunca supiera lo que en ese despacho habían encontrado. Ahora irían al su nuevo destino dentro de la mansión, esa vieja, polvorosa y para todo los demás inexistente habitación.

Pacífica hasta ese instante jamás les dijo a sus padres que había encontrado ese lugar, muchas veces sintió curiosidad por lo que ella contenía pero al mismo tiempo temía descubrir algo con lo que no pudiera lidiar. Dipper recordaba donde estaba la habitación por lo que no fue necesario que la rubia lo guiara, Pacífica más bien caminaba detrás de este, no dejaba de preguntarse si lo que estaba haciendo era correcto. No conocía lo que en ese lugar se podía encontrar, era darle demasiada información a una persona ajena a su familia, además de que esa persona lastimo y jugo con su corazón pero aun en contra de toda lógica decidió confiar en el joven Pines.

Ahí estaba la vieja pintura, fría y amenazante, con una especie de antiguo noble muerto en su versión calaverica. Era el umbral perfecto para entrar a ese sitio, lleno de miserias, fechorías, violencia y muerte, auspiciadas por la noble, correcta así como digna familia Noroeste. Ambos entraron, el castaño saco su lámpara dándole otra a la rubia, estaban los distintos retratos de los antepasados de Pacífica, ella los miro con detenimiento, la sangre de todos ellos corría por sus venas, se preguntaba si también sus errores, sus pecados, su odio, su maldad, de eso se componían los Noroeste.

Dipper encontró debajo de una enorme manta un viejo librero, no era tan grande como el del despacho del padre de Pacifica pero aun así contenía una gran cantidad de libros. Pines llamo a la rubia que seguía observando las pinturas, ahora entre los dos revisaban los libros, algunos eran relativamente recientes contenían nombre de personas famosas de distintas índoles como nacionalidades, políticos, artistas, millonarios que al parecer les debían "favores" a los Noroeste. Pero eso no era algo que le importara a Dipper, su compañera de investigación revisaba con cuidado cada libro tal vez meditando lo que leía o tal vez con miedo de lo que en ellos pudiera encontrar.

Las manos del joven Pines se encontraron con un viejo libro con tapas de cuero negro, bastante conservado pero aun así revelaba su antigüedad. Lo abrió y sonrió al ver lo que en él estaba escrito: "Propiedad de William Noroeste".

Lo hojeo, en un principio no había nada extraordinario, algunas anotaciones de la juventud de William, cosas relacionadas con los negocios bastante turbios como contrabando, homicidios y desapariciones pero no era algo que sorprendiera a Dipper. Lo siguió revisando iba casi por la mitad cuando encontró lo que buscaba, bueno al menos otra pista.


Gravity Falls, Oregón. 30 de Marzo de 1945.

"He encontrado las notas de Nhataniel, al parecer este encontró un enorme poder escondido entre estas sucias montañas. Pero el muy imbécil tuvo miedo de continuar y llegar hasta el final, el pobre desgraciado murió sumido en su locura al atragantarse con un pedazo de roble."


Siguió leyendo las notas del diario de William Noroeste.


Gravity Falls, Oregón. 5 de Abril de 1945.

"Las notas de Nhataniel me han dado un nombre, bueno más bien la falta de uno EL QUE NO TIENE NOMBRE. Ahora sé a quién o que busco, el muy cobarde advierte que el precio por invocarlo es muy alto, pero descifré el método para hacerlo, he decido invitar a un grupo de personas tan interesadas en el poder como yo, sé que ellos estarán de acuerdo conmigo."


Dipper seguía leyendo con atención.


Gravity Falls, Oregón. 28 de Abril de 1945.

"Somos un poco más de veinte personas, hemos reunido información y las cosas necesarias para no conocer su NOMBRE. Por ahora sólo nos queda encontrar un lugar donde nos podamos reunir sin que nadie nos interrumpa, es perfecto que las tierras de los Noroeste se extiendan entre las montañas ahí comenzaremos con la construcción. Ese sitio se convertirá en el centro de reunión como de planificación para ese gran día, el día que todos esperamos, el día que su NOMBRE será revelado. No hay miedo, ni arremetimientos, simplemente nos queda esperar."


El castaño paso otras cosas sin importancia hasta llegar a la última hoja escrita.


Gravity Falls, Oregón. 3 de julio de 1945.

"La capilla tiene un mes de terminada, únicamente podemos acceder nosotros. Todo resulta tal excitante, cada miembro está tan comprometido con la obtención del poder que no les ha importado dejar gran parte de sus fortunas con tal de lograrlo. Toda la información acerca de cómo invocarlo yace en ese lugar, debajo del símbolo que representa su NOMBRE. Por ahora todo va viento en popa, pronto mi nombre será sinónimo de magnificencia en todo el país, gracias a lo que guarda esa capilla en medio del bosque.


No había más, eso era lo último que había sido escrito. Dejo escapar un grito de felicidad cuando supo a donde debía dirigirse, al parecer ese lugar no sólo ocultaba dinosaurios sino un secreto mucho más grande.

-¿Qué pasa? –pregunto Pacífica al escuchar a su compañero.

-Sé a donde debemos ir, donde debemos continuar –señalo el libro que traía en sus manos.

Pacífica leyó las notas de su bisabuelo, eran perturbadoras y extrañas pero no revelaban lo que paso con él. Después escucho la explicación de donde estaba la capilla de la cuál hacía referencia William Noroeste, lo de los dinosaurios sonaba loco pero no le extrañaba al venir de Dipper.

-Mañana mismo iremos – dijo Pines.

-Bien, entonces nos veremos a la misma hora –decía la rubia contagiada de la emoción del castaño.

Dipper guardo el diario del viejo Noreste en su mochila, miro su reloj y ya casi eran las nueve de la noche. Estaban por salir cuando la rubia tomo su mano, se acercó él y comenzó a besarlo por supuesto se dejó llevar además realmente lo había ayudado, se lo agradecería con sexo, después de todo no era un mal pago para ninguno de los dos. Dejo caer su mochila para recargarse en un estante, la rubia lo seguía besando, poco a poco fue bajando por su cuello, levanto su camisa para besar su pecho, después su estómago, sintió como su pantalón era desabrochado para después estar envuelto en la cálida sensación de la boca de Pacífica. Eso era jodidamente bueno, no recordaba que lo hiciera tan bien, no podía reprocharle que hubiera estado con alguien más, él mismo se había acostado con algunas chicas de su escuela durante ese último año. Tuvo que morder sus labios para que sus gemidos no fueran tan fuertes, la lengua de la rubia subía y bajaba con maestría, le daba unos pequeños mordiscos que le hacían perder los estribos. La detuvo, la volteo, levanto su falda y entro en ella con rapidez, ahora quien intentaba ocultar su excitación era ella. Escucho como reía, él también lo hizo al darse cuenta en donde esta recargaba sus manos, no era ni más ni menos que el retrato de cuerpo completo de sus padres. Dipper sujetaba la cadera de Pacífica con una mano y con la otra acariciaba sus senos, sin duda aquello se sentía genial, las embestidas del castaño eran, más fuertes los gemidos de ambos también, su cuerpo lo sentía, el de ella también se lo decía, sus sentidos se sincronizaron, sus respiraciones también, la descarga de excitación los envolvió y terminaron juntos. Todavía jadeantes, acomodaron sus ropas, por alguna razón Dipper recordó lo que le dijo Stan por lo que le pregunto a la rubia.

-Mmmm, Pacífica sé que estúpido preguntarte esto pero ¿Te cuidas?

Ella sacudía el polvo de sus ropas, y sonriendo sarcástica respondió: -¿Acaso crees que busco retenerte con un hijo? Es más si te molesta podemos dejar de hacerlo, lidiar con un Pines es suficiente no quiero otro en mi vida.

-Tomare eso como un "sí", pero si quieres puedo usar protección – decía el castaño.

-El verano pasado te corriste dentro de mí todas las veces que quisiste, ¿y ahora eso te importa? -preguntaba la rubia.

-Lo sé, pero ya sabes que puedo ser bastante imbécil –contestaba Dipper.

-Si muy imbécil, pero tanto lo quieres saber "si" me cuido –cruzo sus brazos sobre el cuello de Pines y le dijo al oído –además me gusta que termines dentro.

Dipper se ruborizo, sin duda la rubia tenía algo que le gustaba lástima que únicamente fuera sexual. Sonrió porque tenía a Pacífica atrapada en su juego de estrategia sin que esta lo imaginara, por ahora le daría lo que quería alguien supuestamente interesado en ella.

Se despidió de Pacifica en la puerta del servicio, camino hacía la camioneta, ya había oscurecido. Condujo rumbo a la Cabaña además su estómago reclamaba alimento, estaciono, entro a la casa, le sorprendió que estuviera tan silencioso. Encontró una nota en el refrigerador, su tío había salido y regresaría hasta el día siguiente, había lasaña dentro de este, la puso en el horno y después ceno. Repaso mentalmente todos sus descubrimientos he hizo algunas apuntes dentro del diario, se encontraba revisando de nuevo las notas del William Noroeste cuando escucho ruidos provenientes del ático, subió lentamente, creyó que estaba solo pero al parecer no era así. Llego a la puerta de la ahora habitación de su hermana, escucho cada sonido, cada respiración, cada palabra, era Mabel y ahora no le quedaba duda detrás de esa puerta su hermana tenia sexo con su viejo rival. Escuchaba como ella decía el nombre del rubio y le pedía más, lo escuchaba a él decirle varias palabras cargadas de lujuria, el rechinar de la cama, los casi gritos de su hermana, los gemidos de Gideon. Ahí estaba la persona más importante para él, la que era su mundo, la que más amaba entregándose a otro hombre. No supo porque no se fue, se quedó del otro lado de la puerta escuchando, imaginándose lo que sabía que dentro pasaba, sintió como su entrepierna comenzaba a reaccionar, desabrocho sus pantalones y se tocó así mismo, embriagado por los sonidos de excitación de su hermana, con cada toque se odiaba, la odiaba a ella y a su maldito novio, las lágrimas salían de sus ojos al saber que no era el quien la hacía gemir de tal manera. Termino al mismo tiempo que los del ático, no quiso saber más, tampoco podía dejar de llorar, cada cosa que hacía lo rompía más y más, saco un viejo pañuelo de su bolsillo (sus costumbres de viejo lo ayudaban a veces) limpio toda evidencia y se marchó. Entro a la oficina de su tío, saco el coñac de donde lo tenía y comenzó a beberlo directamente de la licorera, casi la terminaba de beber, sus sentidos ahora estaba adormecidos pero no lo suficiente para borrar lo que había pasado y sobre todo lo que hizo. Recordó que Stan en ocasiones tomaba pastillas para dormir, él las busco y en efecto ahí estaban, observo el frasco con curiosidad estaba casi lleno, ¿qué pasaría si las tomo todas?, se preguntó. Destapo el frasco, lentamente el sueño se apodero de él, mientras esto ocurría no dejaba de pensar en que era un asqueroso cobarde por no atreverse a tomarse todo el contenido y conformarse únicamente con las dos pastillas que era la dosis para dormir toda la noche, bueno además del resto del coñac.

Se quedó dormido sobre el escritorio de su tío, entre sueños más bien pesadillas creyó imaginar a "EL QUE NO TIENE NOMBRE", este le dijo que el precio a pagar seria la vida de alguien. Dipper estaba seguro de que así sería, además un nombre se formaba en su cabeza y este era "Gideon".

FIN DEL CAPÍTULO

NOTAS DE AUTOR:

Un capítulo sexual e intenso, poco a poco Dipper se acerca a su objetivo ¿realmente podrá pagar el precio?

Si lo sé, me gusta hacer sufrir a Pino pero esto no sería un drama sin que ellos sufrieran. Sé que Mabel parece un tanto pasiva en la historia pero les aseguro que pronto llegara su momento de entrar en acción, y esta le dará un giro a la historia mucho más oscuro.

Además le daré un lugar bastante importante a Stan, además de un momento de auténtica empatía con Dipper pero bueno para que se enteren tendrán que seguir leyendo este fic.

Cómo definir la relación entre Dipper y Pacífica, nada fácil el sin duda es un gran bastardo con ella pero sólo actúa en base a su dolor. Ella es una idiota porque cree que llenara su vacío, su soledad con él, al final simplemente se utilizan mutuamente.

¡ALERTA DE SPOILERS!

Esta semana se estrenó el capítulo doce de GF "A Tale of Two Stans", tuvo duración de media hora sin cortes comerciales donde descubrimos parte del pasado de los viejo Pines.

En lo personal a mí me quedo a deber demasiado, e incluso creo que se contradice en varias cosas. Principalmente no le perdono a Hirsch que ninguno de ellos sea el abuelo de los gemelos, y como ya lo había dicho nos salió con la troleada del tercer hermano de nombre SHERMYE (por eso te odio Hirsch). A Hirsch no le daba "miedo" hablar de temas adultos como el que el papá de Soos lo abandonara o el caso del McGucket el cual perdió a su esposa e hijo además de su cordura por culpa de Stanford Pines, no puedo concebir que le sacara a la teoría de la mujer abandonada/viuda/lo que sea ya sea por Stanley o Stanford. Es más el episodio nos presenta una situación madura, desde la convivencia con sus padres o el hecho que lo echaran a Stanley de su casa a 17 años (edad especulativa), que su hermano lo abandonara. Además saquen cuentas si pensamos que la historia que nos cuenta empieza en 1960 (además él dice 1960 y tantos), suponiendo que ellos tuvieran la edad de los gemelos o sea 12 y recordando que siguen en el mismo verano en el año 2013 esto nos da 65 años, esa sería la edad de Stans. Recordemos que el hermano que nos muestran es un bebé, entonces esto si a los 65 años de los Pines le restamos los 17 que vendrían a ser mayores de que su hermano nos daría 48 (es más si este tuviera un año hubiera sido padre a los 19), con esa edad tuvo que ser padre a los 18 y de igual manera con el papá de los gemelos, es decir, a los 36 era abuelo porque recuerden hay que sumar los 12 años de Dipper y Mabel. Sé que con esas edad se puede ser padre pero que precocidad con los Pines. Simple y llanamente eso no tuvo madre, jajaja ya se saldrá con que tenían un hermano mayor y el bebé no es Shermye.

Jajaja también mando a la mierda al 99% del fandom, nunca hubo Mystery Twins (bueno si hasta los 17 años) tampoco hubo Mystery Trio. Directo al corazón de los fans.

Tengo muchas otras cosas que criticar pero como enserio me fascina Gravity Falls le daré el beneficio de la duda Hirsch, espero que la historia de Stanford dentro del portal sea realmente buena jajaja sino iré a California y le arrancare su estúpida barba del rostro (mi fan loca interna ha hablado).

En temas más amables, me muero de ganas de jugar el vidoejuego para DS3D que saldrá en próximas fechas. En otras cosas relacionadas con la Comic-Con Hirsch anuncio que para 2016 saldrá a venta el diario tres con todo su contenido y serán más de 200 hojas, eso sin duda será digno de ser comprado. También corren fuertes rumores de que habrá una tercera temporada, Hirsch dijo que únicamente serian dos y una película posiblemente por eso nos haya quedado a deber ya que piensa alargar la historia, recuerden trabaja para el señor Ratón y si este dice ni madres no la terminas harás otra temporada él tiene que hacerlo.

Ahora en cosas locas, nunca han pensado que si al adolescente (del trio molesto de adolescentes de los noventas), si esos que les causaron un infarto a los dueños de la tienda le ponemos un bigote nos da Preston Noroeste, jajaja no lo sé piénsenlo.

Para ya terminar ¿Qué opinan de mis tapas y mi nuevo avatar? Yo las he dibujado, bueno por ahora sólo dos, la de "Tres Historias sobre Karla" la hizo un gran artista de Devianart (jijiji no le da pena reconocerlo es broni pero también le gusta GF), ya tengo la de "Teoría de Ingravidez" (digamos que es un dibujo medio porno con los Stans y Carla) y la de "Aquello que se Roto" (están Gideon, Mabel, Dipper y Pacífica en su versión adolescente) pero aun no las paso en limpio por ahora solo tengo mis bocetos.

Como me quedan 12 días de vacaciones y me siento feliz jajaja les lanzo un reto, en mi avatar hay dos tatuajes en el brazo izquierdo que no corresponden a GF, al primero me diga que son y que significa cada cosa le hare el dibujo de GF que quiera.

Sé que aquí, las imágenes se ven muy pequeñas le paso mi nombre de usuario en el Devianart (ahí sobre todo esta mi trabajo de fotografía) para que las revisen, tengo algún contenido adulto para acceder a este se tiene que tener cuenta, pero de la tapas solo es el de "Tres Historias sobre Karla" y la de "Teoría de Ingravidez", los demás pueden ser visualizados sin problema.

*Eliceswhan

*Dantethehuman es el del chico que me hizo las tapa de "Tres Historias sobre Karla", chequen su trabajo es espectacular.

También cuéntenme su opinión sobre el tan esperado capítulo de Gravity Falls, estaré encantada de leerlos.

¡GRACIAS POR LEER Y ESPERO SUS COMETARIOS!