Vaya que es extraño volver por aquí!

Si mal no me fallan los cálculos, ya pasaron dos años, dos años en los que no publique nada, y creo que es hora de regresar.

Nunca fue mi plan dejar de escribir tan abruptamente, intente continuar pero la verdad, y no voy a mentirles, es que la vida se interpuso en mi camino. Estaba en mi último año de la escuela secundaria, pensaba que tenía el mundo en mis manos y que podría con todo, pero la realidad es no pude con ello y las cosas se empezaron a salir de control, pues no encontraba la forma de hacer que el tiempo jugué a mi favor. Eran demasiadas cosas para manejar todo al nivel que me estaba autoimponiendo, porque si iba a hacer algo, quería hacerlo más que bien. Pensaba terminar la secundaria con notas excelentes, aprobar el FCE y más que todo poder pasar el examen de ingreso de la universidad. La carga horaria que implicaba la escuela de doble turno, junto con las clases de inglés, y los cursillos de ingreso a la universidad, era demasiada como para poder sentarme tranquila a escribir sabiendo que el resultado final no sería ni la mitad de bueno de lo que esperaba transmitirles en mis historias.

Escribir es mi pasión, cuando lo hago pongo mi corazón en ello, me hace sentirme libre y en paz, y por encima de todo me da una gran felicidad. Si hubiera continuado escribiendo durante estos dos años, serían palabras sin corazón, porque en ese tiempo limitado era imposible plasmar mi alma en ellas. No podía aceptar en mi interior que tal cosa pasara y más que todo que llegara hasta aquí, es por eso que no volví a escribir.

Ahora, dos años después, todo cambio en cierto sentido. Conseguí mis objetivos de ese momento, y ya estoy cursando mi segundo año de ingeniería química y mírame aquí otra vez ante ustedes. Todavía no consigo que el tiempo juegue del todo para mi equipo, y tampoco es un año fácil académicamente hablando, pero hace dos años que vengo conteniendo las ideas, las ganas y las ansias de continuar las cosas donde las deje y de iniciar nuevos proyectos. El muro de contención que había construido en mi interior para retener todo eso, comenzó a agrietarse hará cosa de un par de meses atrás, y hoy 14/10/2018 a las 00:54, tras haber pasado todo el día lidiando con integrales dobles y triples, finalmente estallo en mil pedazos (claramente por algo estoy en química, si fuera de ingeniería civil quien sabe que desastres causaría).

Esta misma noche voy a comenzar a retomar las cosas desde donde las deje, a desempolvar esos papeles con ideas y ponerme a escribir nuevamente. No espero que sea una tarea fácil a causa de todo el tiempo que paso, y más aún si estos años sin escribir me han dejado oxidada pero estoy completamente segura de que voy a poner todo mi corazón en cada nuevo contenido.

Les deseo mucha suerte y hasta la próxima (que no será dentro de otros dos años)!