Como dijo Iio, casarse no es nada malo, en realidad es lo mismo que para los pokémon significa emparejarse, la diferencia es que te hacen firmar un papel. Nunca entendí esas cosas de humanos, como si un papel impidiera que te fueras lejos en caso de que tu pareja no te guste, supongo que debe ser porque ellos son muy inseguros y necesitan apoyarse en esta clase de cosas. Para los pokémon emparejarse o casarse es un compromiso, un empeño de palabra, es algo que se hace por voluntad propia, una decisición personal que depende de uno mismo el respetarla.
Pero dejando de lado eso, la otra cosa que diferencia un matrimonio humano de un emparejamiento es la fiesta que hay después, esa costumbre deberían adoptarla los pokémon. Fue muy divertido, hicieron una ceremonia muy bonita con todo decorado de blanco y violeta, iban a poner adornos rosados pero dejé en claro que no me gustaba ese color. Había comida y una torta enorme con muñequitos en la parte de arriba, yo quería sacarlos para jugar con ellos pero Iio me dijo que mejor no lo hiciera, al final igual me los robé cuando la fiesta terminó, que mala soy.
Hubieron muchos invitados a la fiesta, también muchos no invitados, pero a mí no me preocupaba, eran muy divertidos, contaban chistes. Aunque no lo crean, entre los invitados también estaba Rony, el primo de Alexia. Buena parte de la fiesta me la pasé arrebatándole de las manos todos los tragos posibles, en realidad ese hombre es muy buena gente cuando está sobrio, por eso yo quería que siguiera así. Bailé mucho aunque en realidad no sabía hacerlo, pero solo me dejé llevar y traté de no pisar a mi pareja, estaba muy contenta y mi cola pasó afuera casi toda la fiesta, pero el tupido vestido de novia cubría todo rastro de ella y el velo que llevaba en la cabeza cubría mis orejas así que todo iba genial.
De esa fiesta se habló bastante, por la gran cantidad de desconocidos que hubo en ella, jeje, se morirían de la impresión si supieran que todos esos desconocidos eran zoroark, mi querida familia y amigos quisieron asistir al primer matrimonio de la historia entre un humano y un pokémon, supongo que fue el primero de la historia, tal vez hay otros por ahí pero quien sabe.
Alexia no asistió a la boda, ella estaba de viaje compitiendo en concursos, se limitó a enviar una tarjeta de felicitación, dulces y algunas fotos de ella junto a sus pokémon. Al final, luego de mucho tiempo y bastante distancia, ella e Iio se reconciliaron y volvieron a ser amigos, aunque yo nunca llegué a ser amiga de ella, nunca le caí muy bien, supongo que incluso seres tan magníficos y encantadores como yo tienen algunos enemigos, bueno, ella se lo pierde, ya no tenía el privilegio de recibir abrazos míos.
Con respecto a su carrera como coordinadora, le fue bastante bien, Ark terminó convirtiéndose en uno de sus pokémon estrella, pero a pesar de tenerlo consigo, no logró ganar el gran festival ni la copa, al final me enteré que la copa no sirve para atraer hombres, es una copa... Y ya, nada más. Supongo que más que tener la copa la gracia es ganarla, son de esas cosas de humanos que nunca entendí.
Alexia tal vez fracasó en su primer festival, pero el segundo sí lo ganó y aunque no lo crean, en aquella ocasión su pokémon estrella fue ni más ni menos que ¡Un zorua! Al final se las arregló para capturar uno y con ese logró ganar en una emocionante batalla. Se hizo muy famosa, incluso en el pueblo al ver que ganó utilizando un pokémon supuestamente "maldito" comenzaron a reconsiderar sus creencias sobre ellos, incluso muchos chicos comenzaron a capturar zoruas para imitar a la ídolo del momento. Los zoruas comenzaron a hacerse comunes en el pueblo, los viejos nunca los pasaron, supongo que tenían sus creencias demasiado arraigadas dentro, pero era bueno saber que las nuevas generaciones crecerían sin odio por mi especie, era esperanzador.
Todo eso fue gracias a Alexia, es algo neurótica y cascarrabias pero no es una mala chica, se calmó un poco luego de casarse. En uno de sus viajes conoció a un chico del que se enamoró y con él formó familia y se quedó viviendo en algún lugar por allá lejos, claro que venía periódicamente de visita para ver a su familia y a sus amigos, fue un buen final para ella.
El otro que tuvo un buen final fue Nidotaro ¿Lo recuerdan? El nidoran amargado del callejón, luego de ver que mi historia de amor terminó bien, tal como dijo, se atrevió a confesarse a Nidolala, la chica que le gustaba y... Fue rechazado. Hay que ser realistas, no todas las historias de amor terminan bien, pero a veces un rechazo es una oportunidad para que venga algo mejor. En su pena Nidotaro fue consolado por una Nidoran muy simpática y bonita llamada Nidoremi, de quién se terminó enamorado y esta vez fue correspondido. Ahora viven felices juntos en el callejón, el cuál por cierto está más bonito, Nidoremi tiene un gran sentido estético y arregló un poco el lugar.
Con respecto a Zoruru y Zorumi, no me van a creer lo que pasó con ellos... O tal vez si se lo esperaron, no sé, pero el punto es que ellos terminaron siendo pareja ¿Cómo pasó? Pues no lo sé muy bien, según lo que me contaron, luego de que Zoruru fuera derrotado por Zorumi se propuso ser más fuerte y superarla, comenzó a retarla periódicamente y por supuesto siempre terminaba perdiendo. Creo que entre golpes y mordidas nació el amor entre ellos, obvio, no hay nada más romántico que un arañazo en la cara y una patada en la panza. Al final el día que Zoruru logró empatar con Zorumi le pidió que fuera su pareja, ella contestó con un mordisco y con un seductor "sí". El amor entre ellos siempre fue apasionado y salvaje.
De su relación nacieron unos adorables zoruas, tuvieron hijos muy lindos, a veces iban a jugar a la granja, a Iio a veces lo incomodaban un poco porque eran muy traviesos y más de una vez le causaron problemas, nada grave pero si molesto, pero siempre terminaba perdonándolos, es que eran unas bolas de pelo demasiado adorables. Iio decía que le recordaban a mí cuando me conoció, aunque en realidad no había cambiado tanto, claro, al final nunca evolucioné y me quedé como zorua para siempre, no me quejo, nunca necesité ser una zoroark y yo era feliz con mi situación.
Quizás la única molestia en mi vida con Iio fue el hecho de que nunca pude darle hijos, era obvio, ni siquiera nos reproducimos de la misma forma, puedo hacer la mayoría de las cosas que hace un humano, incluso puedo amar y sentir como una mujer, pero no puedo guardar un bebé en mi vientre, de todos modos fue algo que ambos asumimos, una relación como la nuestra tenía sus limitaciones.
Pero eso no nos impidió amar a un par de pequeños humanos, unos huerfanitos que acogió la iglesia del pueblo, nunca los adoptamos legalmente ni los llevamos a vivir a nuestra casa por las complicaciones que eso nos traería, pero fuimos como sus padres dentro de lo que podíamos hacer. De verdad nos hicimos cargo de ellos, les compramos las cosas que necesitaban para la escuela, juguetes, ropa y todo lo necesario, jugábamos con ellos, salíamos a pasear de vez en cuando, pasábamos las navidades, años nuevos y otras fiestas juntos, celebramos sus cumpleaños, tuvimos momentos muy gratos con ellos, por supuesto también algunos fueron amargos, hacerse cargo de ellos también implicaba regañarlos cuando se portaban mal, explicarles las cosas buenas y malas, consolarlos en sus penas y aguantar sus rabietas. Criar humanos es complicado y toma mucho tiempo, pero es uno de los trabajos más interesantes que hay.
Y bueno ¿Que más puedo decir? Fueron unos años maravillosos, con sus cosas buenas y malas, aún recuerdo como si fuera ayer las bellas tardes que pasaba viendo películas con Iio, las mañanas cuando nos daba flojera levantarnos y empezábamos "levántate tú primero" y luego teníamos un combate de cosquillas. Recuerdo con nostalgia cuando limpiábamos el granero y terminábamos cubiertos de paja, también cuando hacía golosinas e Iio venía a molestarme y a tirarme harina encima. También eran gratos aquellos momentos en los que simplemente nos quedábamos compartiendo el silencio, o cuando hacíamos revistas de puzles, cada momento era mágico y lo recuerdo con alegría.
Pero el tiempo pasó y como es lógico, empezamos a envejecer. El cabello negro de Iio se puso gris y su tersa piel se llenó de arrugas, no me importó, yo quería a Iio por su forma de ser, no importaba como lucía, nunca me importó lo que era en realidad. Por supuesto para ir a la par con él, en la medida que veía aparecer arrugas en su rostro, hacía aparecer algunas en el mío también, como Zorua podía convertirme en cualquier tipo de humano y aparentar tener cualquier edad, pero yo prefería envejecer con él en lugar de tener un rostro eternamente joven. Creo que algunas mujeres no entenderían mi decisión, pero bueno, allá ellas.
Ahora que estamos viejos, aún compartimos muchas actividades juntos, como aplicarnos la crema para el dolor de huesos, o acurrucarnos a ver la televisión cubiertos con una manta grande, también nos gusta salir a comprar juntos, pero Iio todavía tiene que controlarme para que no me ponga a oler la mercadería, son algunas manías que nunca aprendí a manejar, pero que puedo hacer, soy un pokémon después de todo.
Eso es envejecer, es algo incómodo pero tiene lo suyo, la vida es más tranquila y hay tiempo de sobra para pensar, aunque es triste el hecho de ver morir a algunos seres queridos. A algunos les toca partir antes y a otros después, pero ya se acepta con naturalidad, al fin y al cabo no creo que a Iio y a mí nos falte tanto tampoco, por mi parte no tengo ninguna queja, he sido muy feliz, cada día siempre fue una aventura, siempre tuve a Iio a mi lado y además, tengo la satisfacción de saber que crié a ese par de huerfanitos con amor y que los eduqué para ser personas de bien. Ahora ya están casados y tienen sus propios hijos, los cuáles siempre vienen a visitarnos, en serio, no tengo ninguna queja, el día que me llegue la hora, lo aceptaré sin problemas.
Pero a todo esto, me queda una sola preocupación y esa es mi secreto. Mis hijos y nietos adoptivos no saben lo que soy, Iio y yo lo mantuvimos siempre guardado, pero ninguna mentira puede mantenerse para siempre, la verdad siempre sale a la luz y prefiero aclarar las cosas yo misma. Si resulta que yo muero primero, Iio podrá contarles que pasó conmigo, pero si Iio muere primero, entonces cuando me toque a mí no habrá nadie para explicarlo y todos estarán muy tristes preguntándose qué pasó con la abuela Zora, donde se metió y qué hace esa zorua muerta allí, por eso les escribo este libro, para que entiendan, para que sepan que pasó.
Pues si mis queridos niños, este no es otro de los cuentos que se inventó la abuela Zora, esta historia es real y es la que les dejo a modo de despedida para cuando me vaya, aquí siempre estarán mis palabras para ustedes y así siempre sabrán lo mucho que soy capaz de amar. Con esto ya no tengo más que decir, solo espero que me disculpen por haberlos engañado todos estos años, pero todo lo hice con amor, confío en que podrán perdonarme así como lo hizo Iio, los quiero mucho, los quiero con toda mi alma y a donde quiera que yo vaya, siempre los tendré en mi corazón. Sin más que decir, me despido de ustedes, hasta siempre mis pequeños.
Con amor:
La abuela Zora
O mejor dicho:
La abuela Zorua.
Y con esto finalmente termino de compartir en esta página todo el material de pokemon que tenía guardado. Gracias por leer y espero les haya gustado.
