Un nuevo capítulo, si no les está gustando la historia, por favor, deben decirme.
Cuando llego al sitio, me encuentro que las luces están encendidas, aparco la motocicleta a distancia para evitar que el ruido del motor delate mi presencia. Aspiro profundamente, intento deshacerme del nerviosismo que se apodera de mí, pero es un fallido intento, me pierdo en mis pensamientos.
Hasta que de pronto, escucho las voces provenientes del interior de la casa, sonrío automáticamente.
—¡Vamos, tía Nat! —la pequeña Morgan grita emocionada, a pesar de no poder verlo, imagino la escena y vuelvo a sonreír.
Segundos después abro la puerta, agradezco mentalmente que no se produzca ningún ruido, camino silenciosamente por el pasillo de la pequeña casa, en el aire hay un sinfín de olores de la comida que Laura ha preparado para la cena.
—Esto es imposible —escucho a Natasha quejarse, la sonrisa no se esfuma de mi rostro.
—Tienes que abrirlo —la voz de Wanda llega a mis oídos, toda la familia está reunida.
—¿No puedo simplemente lanzarlo contra la pared? —pregunta mi espía favorita.
—¡No, no! —la angustia de Morgan hace que todos le miren sin comprender —Es importante para mí —dice bajando la mirada.
Un suspiro por parte de Nat me hace sonreír otra vez, Laura y Wanda, que en tan pocos días se han hecho buenas amigas, comienzan a ordenar la mesa para servir la cena. Tony y Clint eligen una botella de vino. Sam y Bucky están con el resto de los niños jugando a los videojuegos o algo así imagino al no notar su presencia.
—¡Hola! —dice una voz a mi lado mientras hala mi saco, haciendo que le mire. Le pido que guarde silencio —¿De quién te ocultas? —pregunta omitiendo mi indicación.
Voy a responderle cuando Laura grita su nombre, el niño está a punto de salir corriendo así que lo detengo.
—Nadie debe saber que estoy aquí —digo guiñándole el ojo.
El pequeño asiente, aunque duda por un segundo hasta que lo dejo ir. No sé cuánto tiempo llevo en mi escondite, pero sigo aguardando el momento indicado.
—Solo un movimiento —dice Morgan, hay emoción en su voz, sonrío automáticamente.
—¿Steve? —la voz de Wanda llega a mis oídos sin saber en qué momento he irrumpido en aquella habitación, todos me miran.
Pero la mirada de Natasha pasa del desconcierto a la furia, sin embargo no habla porque Morgan le obliga a mantenerse concentrada en la caja.
Saludo a cada uno de los presentes, intento conectar mi mirada con ella pero ha decidido atender completamente el puzzle que tiene entre sus manos.
—¡Al fin! —grita Morgan cuando el clic que indica que la caja ha sido abierta llega a sus oídos.
La pequeña sonríe ampliamente y salta alegremente, con cuidado me abro paso hasta quedar cerca de ella y Natasha.
—¡Ábrela, ábrela! —insiste.
Hasta que su tía le obedece, aunque desconfía de lo que pueda encontrarse, quizá piensa que dentro hay algún tipo de broma.
—Esta mañana mientras dormías recordé aquella conversación que tuvimos en la que… —suspiro.
Sé que todos están mirándonos y no me importa, noto la presencia de aquellos que estaban fuera de la habitación, lo sé por qué Sam se sorprende pronunciando un sonoro "¡Oh!".
—Te dije que debíamos tener una vida —ella me mira un segundo antes de por fin abrir el puzzle —. Y añadiste que yo lo hiciera primero… después dijiste que nos veríamos en un minuto y juro por Odín que fue el minuto más largo de mi vida.
Me arrodillo frente a ella, Morgan me pasa la caja y le sonrío en agradecimiento, Natasha sigue sentada inmóvil frente a mí, mientras el resto guarda silencio, pero sé que nos observan.
—Es por eso que, justo ahora, frente a nuestra gran familia —sonrío y les miro por un segundo, Laura está conmovida y Clint asiente dándome ánimos de continuar, así que del interior del puzzle saco la pequeña caja roja y la abro, dejando a la vista una pequeña alianza de oro rojo con un diamante en el medio —… Quiero preguntarte a ti, Natalia Alianovna Romanoff, ¿Te casarías conmigo?
Ella no responde, los segundos pasan y se me hacen eternos, todos en esta habitación contienen el aliento, Tony sujeta a Morgan cubriendo con su mano su boca, para evitar que la pequeña hable.
—Eres un idiota —es lo primero que sale de su boca, no puedo distinguir lo que su mirada quiere decirme, pero de un segundo a otro ella está de pie, mirándome aun arrodillado y con la caja de la alianza en las manos —. No se te ocurra —su mirada se dirige a Wanda, que parece estar utilizando sus poderes para tranquilizarla, pero se lo prohíbe antes de que todos la veamos salir de la casa dando un portazo.
—Iré a hablar con ella —dice Laura, Pepper asiente en señal de acompañarla, me pongo en pie lentamente, tengo una rara sensación de vacío en el estómago.
Sam se acerca y me da un par de palmadas en el hombro, suspiro y cierro la caja guardándola en el bolsillo de mi saco, sin poder apartar la mirada del sitio por el que ella ha desaparecido, el mismo por el que las otras mujeres van a salir.
—Creo que —ellas se detienen al escuchar mi voz —… es mejor que sea yo quien hable con Natasha.
—¿Estás seguro? —pregunta Clint —Quizá deba hacerlo yo.
Niego ante sus palabras y camino hacia la puerta. Salgo sin mirar atrás y avanzo decidido entre aquellos árboles, sin saber muy bien a donde ir.
Sigo andando hasta la mesa de campo que está en el medio del lugar, cerca del granero. La luz de la luna ilumina a Natasha, que está sentada allí, tiene la mirada perdida en algún punto inexistente frente a ella.
—¿Estás bien? —pregunto acercándome, ella no me mira, solo la escucho suspirar.
—¿Por qué? —le escucho preguntar —¿Tú de verdad quieres —hace una pausa y me mira un segundo—… casarte conmigo?
—Sí, Natasha —digo sentándome frente a ella —. Y sé que también tú quieres eso, aunque tengas miedo decirlo.
Digo y saco de mi bolsillo un trozo de papel, lo coloco sobre la mesa y la deslizo hasta dejarla cerca de su mano. Natasha me mira con desconfianza, es cómo si lo hubiese olvidado, afortunadamente, gracias a su curiosidad, la coge y comienza a leerla.
Yo espero pacientemente, deseando que ese pedazo de papel le dé la respuesta que en su mente no ha podido encontrar.
Un giro inesperado, ¿no?
¿Qué les ha parecido?
¿Les gusta o no?
¿Dejo de escribir?
