One Piece no nos pertenece, pertenecen a su respectivo autor Eiichiro Oda.
Este fic contiene / contendrá violencia, palabrotas, etc. Leedlo bajo vuestra responsabilidad, que ya está puesto en categoría M.
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Esta historia ha sido creada por Sara Dragonil, Sombra-Solitaria y erendir, por tanto la historia es de todos.
Podéis leer nuestras historias en nuestros respectivos perfiles.
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Capítulo 1
' La Capitana y el Primer Oficial'
Después de días de viaje, al final había llegado a la isla del "Principio y del Fin", Loguetown, el lugar donde el legendario Rey de los Piratas, Gold D Roger, fue ejecutado con una sonrisa en su rostro. Comenzó a caminar por las calles concurridas de esa ciudad. Por qué razón se teme que algo bueno ocurra ese día.
- Disculpe señorita - bajó la mirada y vió un niño pequeño con la cara sonrojada.
Aquel niño la miraba con algo detrás de su espalda., Se agacho quedando a su altura.
- ¿Si pequeño? -Hablo de manera dulce viéndolo a los ojos.
- U-Usted es muy hermosa, tenga -estiró con sus pequeños bracitos una muy linda rosa.
Una gran sonrisa apareció en su rostro.
- Muchísimas gracias . -Tomó la rosa y al contacto con su rostro percibió la dulce esencia que desprendía esta, le dio un pequeño beso en la mejilla al niño el cual quedó totalmente rojo-. Por cierto pequeño ... ¿Sabes dónde queda la plataforma de ejecución?
- Si One-chan, aunque queras decir de lo que queda -comentó el niño comenzando a caminar.
- ¿¡Lo que queda !? -Pregunto confundido y lo único que se recibió como respuesta fue un " ya verás".
Ambos caminaron por varios lugares de la ciudad. Podía ver una vista simple de pequeñas cafeterías, restaurantes, tiendas de ropa, etc., pero lo que llamo la atención era algunas ventanas de dichos lugares estaban rotas. No sabían nada de algún huracán que había pasado por la isla, sin embargo, todos quedaron en blanco cuando llegaron a la gran plaza de la ciudad, donde se podían ver unas ruinas.
- Pero ... pero, ¿¡Qué sucedió aquí !?
- Fue cuando unos piratas atacaban la ciudad One-chan, un rayo cayó del cielo y salvó a un Oni-chan que iba a perder la cabeza por una pirata cara de payaso -explicó el niño.
- Ya veo -murmuró viendo los escombros de lo que quedaba de la plataforma y todo el daño del lugar después de unos segundos decidió ir a su segundo destino-. Mmmm ¿Aquí hay algún lugar para bailar? -Sonrió ante la cara de sorpresa del menor-. Soy bailarina y me gustaría bailar para algunas personas.
- Mmmm ¡Sí! Conozco un buen lugar.
El niño tomó su mano y el jalo por un camino oscuro y solitario hasta llegar a un lugar con un cartel que decía "Flamenco Rojo Bar / Teatro". Después de dejarla en el lugar el pequeño se despidió y se fue. Entró al lugar era bastante decente a pesar de la localización, tenía un aire libre de relajación con la música que en ese momento estaba tocando, podía notar los detalles de un piso sobre las sillas cerca de las paredes, pero también podría decir que parecía un bar sobre todo con la típica barra con un barista limpiando unos vasos, se acercó al sujeto.
- Hola que tal soy una bailarina y me gustaría bailar. - el barista, un hombre como de treinta y cinco años, moreno con una barba de candado, la vista de su trabajo para observar a una hermosa joven rubia de ojos rojos, la vista de arriba abajo pero la capa que la vista de la puesta no le dejaba ver bien su cuerpo.
- ¿Es buena, señorita? -Se preguntó con una voz un poco profunda dejando el vaso que limpiaba en la barra.
Sin dudar un segundo y con una pequeña sonrisa ella respondió.
- Sara ... y soy la mejor, aunque en este lugar no veo con quién comparar mi baile. - aun con la sonrisa vio en el lugar a las personas que disfrutaban de la melodía lenta y calmada que sonaba, se pudo ver una pareja platicando pero sin interés en bailar, a unos cuantos borrachos cerca de ella hablando mientras que estaba señas y una que otra persona solitaria también como un sujeto con una gabardina y capucha cerca de la entrada.
- La hora con más clientela dentro de un rato, si quiere divertirse lo sugiero que tome algo mientras espera.
Viendo que no tenía otra opción para aceptar la sugerencia, pidiendo algo ligero de tomar para pasar el rato, cuando tenía una bebida decidida, tomaba asiento en una de las sillas del lado que parecía teatro para poder esperar la relación. Mientras Sara esperaba el momento de divertirse, no pudo evitar perderse en sus pensamientos, preguntándose cómo estaría su familia. Aún le preocupaba un poco que Doffy se hubiera enojado por su desaparición, pero ella tenía una meta y no podía esperar que nada se interpusiera entre ella y su ...
En ese momento un estruendo la sacó de golpe de sus pensamientos, molestandola. Cuando buscó el origen de su molestia vio que los culpables eran un par de borrachos que estaban empezando a pelear del lado del bar. Viendo que los dos sujetos, que tenía pinta de gorilas, solo hacían crecer la lucha, tenía pensado el momento en que vio cómo alguien más se movía.
Era el sujeto de la gabardina oscura, que sin dudar ni detenerse, se acercó a los dos hombres para que, llegando a ellos, los separara de golpe, lanzándolos a los lados contrarios.
- ¡Señores por favor !, no están permitidas las peleas dentro del establecimiento, si quieren tener un golpe en el lugar -la voz del sujeto demostraba que era joven y que también se podía fumar, sin embargo eso no apaciguaba a los borrachos, solo molesto
- ¡Q..Que diablos ... te crees niño!
El primero de ellos en recuperarse fue un moreno, calvo con una camisa que parecía un poco de reventar por la gigantesca barriga del borracho. Mientras se levantaba el chico de la gabardina solo lo vemos sin responderle.
- ¡Par..rece que..tenemos un héroe!
El otro borracho se trata de levantar sujetándose de la barra, y ese, una diferencia del otro, era delgado y con una maraña de pelo negro acompañado de una barba desaliñada.
- Les pido nuevamente, si quieren pelear, salgan . -Esas palabras parecían terminar con la paciencia de los borrachos, quienes ya están de pie, intentaron patéticamente de atacar.
Y ante la mirada de todos los clientes, el chico solo se mueve levemente esquivando los golpes de los borrachos para que, en un tropiezo de cada hombre, les diera un golpe en la cara a cada uno, mandandolos a la inconsciencia. Todos, observando que se había terminado el espectáculo, volvieron a lo suyo. Sin embargo, Sara se quedó observando al momento mientras, con ayuda del barista, sacaban el lugar a los borrachos.
No pasó mucho tiempo hasta que el lugar comenzó a llenarse de gente. Ahora, ya no borrachos que causaran problemas, el lugar está en paz. Sara bebió tranquilamente mientras hablaba distraídamente con la gente del bar, aunque siempre le gustaba el tipo de la gabardina, por qué razón le llamaba la atención. Para cuando el lugar ya estuvo lleno de gente, Sara sonrió contenta, dispuesta a bailar para el público. Se acercó hasta el barista con una gran sonrisa en su rostro.
- Hola otra vez ... ¿Tiene un sitio donde puedes cambiarme?
- En esa sala de ahí -señaló con el pulgar una puerta-. Es el guardo de las bebidas, pero ya no tengo aquí, puede cambiarse, si así lo desea. ¡Eso sí !, le advierto que no se le ocurrió robar, pues sabré si falta siquiera un pequeño frasco. -Advirtió con voz severa.
- No se preocupe. No tengo ningún cosa en robarle ... ¡Solo quiero bailar! -Mientras tarareaba una canción, la mujer entró en la despensa, donde procedió a cambiarse.
Ahora llevaba un traje de bailarina que se asemejaba a las ropas de baile que usaban en la isla de Arabasta ... un sujetador ajustado que realzaba sus rostros de color rojizo el cual le colgaban unas cuentas y monedas doradas como decoración, un largo y un casquillo ajustado de color rojo a la cadera, también, por último, una falda lisa muy amplia rosada que se abría en la parte derecha, mostrando una fuerte y torneada pierna, en ambos tobillo se puede apreciar una par de aretes dorados, su rubia cabellera ahora estaba atada por una larga cinta color rosa claro, dejando así un par de dedos a los costados de su cara.
Colocándose una vez más su capa salió de la despensa y se dirigió al barrista
- Ya estoy lista. - informó una vez de salido del almacén con su nueva ropa puesta.
- Bien, hable con los músicos para que pueda comenzar a bailar. -Contestó el hombre sirviendo un trago a una pareja.
Asistiendo con la cabeza, Sara se encaminó al escenario, justo donde estaban los músicos. Una vez que terminó de ponerse de acuerdo con la música que necesitaba, camino al centro del escenario. Las luces de todo el bar se apagaban poco a poco. Cerró los ojos y respiro profundo, lanzó la capa a un lugar y con las manos aplaudió.
Abrió los ojos y la música comenzó a sonar a todo volumen al igual que las luces de los reflectores se encendió mostrándola solo a ella. El baile comenzó, los movimientos suaves y los fluidos, la coordinación de las partes de su cuerpo, sus brazos iban a un ritmo diferente al marcado por la cintura, toda la atención de los espectadores estaba principalmente en la piel y en el vientre de la bailarina, alternando movimientos rápidos, lentos y constantes de piernas, pecho, cadera y vientre siguiendo el ritmo de la música, creando la ilusión de ondas que simulan las dunas en el desierto con la falda.
Cada persona que se encontró en el bar se había quedado hipnotizado por la bailaría y la pasión que ponía en el baile. Las porras y los halagos no se hicieron esperar.
Los movimientos rápidos, los golpes y las vibraciones que desprendían Sara expresaba toda su alegría de bailar. Jaló con la punta de los dedos la larga cinta que amarraba su cabello, liberando así sus hebras doradas, convirtiendo la cinta en un velo en el cuerpo en el baile cubriendo y descubriendo partes de su cuerpo, con destreza, técnica y perfección, siempre pecado borrar su encantadora sonrisa, cambiar en el ritmo de las manos, brazos y pies comenzó a dar saltos y giros en el aire, cada una de las monedas que adornaba el cinturón hacían peculiares sonidos al compás de la música.
La música finalizó y con ella el espectacular baile. Aplausos, cumplidos, halagos ... de todo se puede escuchar, ya pesar de haber hecho toda esa clase de movimientos, Sara no lucía ni una pizca de cansancio, ni siquiera sudaba, si no que parecía la mujer más feliz del mundo. La sonrisa con la que agradecía a sus espectadores era tan brillante que el mismísimo sol le tendría envidia.
En ese momento la música volvió a sonar, la melodía que lo escuchó en su compañera de baile Violet-chin, por lo que, dejándose guiar por la música, comenzó a mover todo el cuerpo al ritmo que escuchaba, y ante la sorpresa de sus espectadores, se integró con facilidad, movió los brazos hipnóticamente mientras que movía la cintura, sus pies eran rápidos y ligeros mientras caminaba por el pequeño espacio que había tomado de la pista. Cada movimiento era fluido, todos los clientes del lugar solo podían ver que no podían creer que una persona podía moverse de una forma tan elegante y precisa.
Sara, aun con los ojos cerrados, sabía que había quedado cautivado a todos los presentes. Ese era su objetivo, para eso había tenido toda su vida al baile, para ella era algo sin lo que vivir y con el tiempo también se volvio a arma.
Unos minutos después, la canción terminó y Sara acabó con una pose, abriendo los ojos por primera vez desde que había empezado su baile, y la sonrisa en su rostro, cuando creció, violando todos los papeles, por lo que agradeciendo decidió ir por una bebida mientras tomaba un pequeño descanso
Cuando has conseguido llegar a la barra no se sorprendió al ver que el barista la mirada impresionado, por lo que solo le pidió un poco de agua. Cuando le entregó el vaso con agua hablo.
- Admito, señorita, que cuando se jacto de ser la mejor no la tomé en serio, pero su baile hablado por usted, y yo puedo asegurar que en mis años de trabajo en este lugar no había visto un baile tan cautivador como el suyo. - Sara solo sonrió mientras terminaba su agua para después agradecer.
- Gracias ... me alegra haber demostrado que mi baile es el mejor.
Sin embargo, antes de poder seguir hablando, vio cómo la mirada del barista se dirigió a alguien detrás de ella, por lo que volteo levemente la cara, encontrando al sujeto de la gabardina, quien, sin darle más vueltas, habló con el hombre
- Darius, mi turno termino ... Me quedaré un rato más y después me iré a descansar, un menos que necesito para algo más.
Estando cerca de él, Sara pudo ver la parte baja de una cara bronceada, sin embargo, antes de poder seguir viendo, notó que la miraba por lo que decidió retirar la vista.
- No se puede comprar todo lo que se pueda y cuando quieras puedes retirar ... Gracias por todo.
El llamado Khiso solo le dio un movimiento de cabeza al barista para ir y con un educado " con permiso " a Sara. Mientras que se iba a una mesa levemente oculta por las sombras Sara decidió saciar su curiosidad.
- Disculpe a Osan -el hombre volvió a centrar su atención en la rubia-. ¿Me podria decir quien es ese señor ?
Darius la miró intrigado, pero después de unos segundos le respondió mientras señalaba al sujeto con la cabeza.
- Se equivoca señorita. Él no es ningún señor. Ese joven se llama Shirohana Khiso, y solo tiene veinticuatro años, así que no es tan viejo. Es portero del establecimiento, pero también hace de seguridad .
Eso sorprendió gratamente a Sara, pues por la voz había creído que era mayor. Lo único bueno es que ahora tenía nombre para la persona que la intrigaba, por lo que, agradeciendo la información, decidió regresar a otro otro rato, sin saber que era la única experiencia en descubrir a alguien.
Khiso toma asiento en su mesa desde que entró en ese lugar mientras que un mesero le entregaba una bebida con una sonrisa, por lo que agradeció levemente. Cuando el mesero se retiró, decidió quitarse la tapa de su gabardina, dejando su cabello blanco recibiendo la luz durante un momento para después ser tapado por la oscuridad de su lugar. Lo único que se puede apreciar son los ojos color gris oscuro, los cuales se grabaron en todos los clientes, hasta que su mirada se posó en la sensación del momento ... la chica rubia.
Desde que había entrado pudo sentir una presencia poderosa que irradiaba de ella. Sin embargo, mientras la vigilaba todo el tiempo, no parecía más peligrosa que los dos borrachos que habían causado problemas más tempranos, por lo que decidió ignorarla. Pero todo cambia cuando la vio bailar con su llamativo vestido. Entonces, ella llamó su atención, pero no fue por el baile, si no que pudo notar que sus movimientos. Esos movimientos fueron los de una guerrera. Esa mujer sabe luchar, y por lo que notaba, era muy buena.
La única pregunta que tenía era, ¿Quién era esa chica? Solo esperaba que no fuera una pirata, porque estaba seguro de que matarla costaría trabajo. Pero sus pensamientos se vieron interrumpidos cuando los murmullos de los clientes se acercaban a él, ocasionando que buscan el origen. Fue entonces cuando vio varios hombres con una pinta de marineros hacia ella. Parecía que descubriría más sobre la misteriosa mujer bailarina.
Aunque se haya podido disfrutar de la música mientras se está en ese lugar, gracias a él, se puede usar el poder que se puede encontrar en su cuerpo. ambición sin embargo antes de poder seguir en sus pensamientos fue abruptamente molestada.
- Oye pequeña Señorita. - cuando abrió los ojos para ver quién la molestaba, se encontró con varios sujetos muy sucios y repugnantes que la miraban como si quisieran comérsela con los ojos.
- ¿¡Qué que !? - aunque mostraba su molestia y repulsión, esos sujetos no se desanimaron y siguieron hablando.
- No tiene porque molestarse Señorita ... Solo queremos invitarle a tomar algo con nosotros. Nos encanto como ... se mueve -la forma en que el sujeto dijo lo último ocasionó que Sara quisiera darse una ducha.
- No, gracias ... Creo que ya me estoy levantando las ganas de estar en este establecimiento ... Con permiso.
Terminando de hablar, Sara se dio la vuelta para irse, y fue en ese momento que el tercer sujeto cometió el grave error de tomarla del brazo.
- No te pongas difícil niña ... Te aseguro que con nosotros las pasaras estupendas .
Eso fue la gota que derramó el vaso, cuando ellos reían, ninguno de los tres vio la pierna de Sara moverse. El que no pudo antes ni siquiera hizo un gesto antes de que se moviera rápidamente a su rostro.
¿El resultado? El sujeto salió volando por la fuerza de la patada hasta el chocar con la pared del lugar. Cuando el sonido del cuerpo chocó contra la pared llegó a sus oídos, los amigos reaccionaron, solo para verlo inconsciente y sangrando de la cara.
- Odio que me toquen ... sobre todo asquerosos seres como ustedes.
La voz de Sara fue el detonante para los otros dos la atacaran entre gritos.
- ¡Maldita perra! ¿¡Que te crees !?
El primero que habló fue el que atacó directamente con un puño mientras que su amigo tomaba una botella y la rompió para usarla como arma.
- ¡Pagarás caro!
Viendo que se aproximaba una pelea, Sara solo se preparó.
El primer sujeto atacó a Sara con sus puños. Sin embargo, Sara solo se mueve con elegantes y sutiles pasos para evitar sus golpes, ocasionando que el tipo de muerte después de cada fallo. Su amigo, con la botella, intentó atacar desde el otro lado, por lo que Sara solo levanto su pierna, interceptando el brazo armado para ponerlo en el camino del primer sujeto, ganando como resultado un grito de este mientras la botella se incrustaba en su brazo izquierdo
- ¡Ahhhh maldicion idiota!
Observando lo que había hecho, el sujeto de la botella intenta ayudar a su amigo, por lo que Sara pensó que todo había terminado ... sin embargo se equivocó.
- ¡Hey tarados! ¡No se que hay ahí! ¡Ayuden a poner a esa perra en su lugar!
Siguiendo la mirada del sujeto, Sara solo levanto una ceja mientras veía como unos diez sujetos más se levantó del lado del bar con intenciones de obedecer la orden, por lo que nuevamente se puso en guardia.
Se trata de una aventura entretenida con los acontecimientos que estaba presenciando. Esos marineros que atacaron a la bailarina fueron conocidos por ser causa de problemas en varios bares. Hasta aquel momento no había sido ocasionado nada por él, sin embargo parecía que la bailarina había provocado lo suficiente para que se olvidaran de su presencia.
Viendo la facilidad con la que el incapacitado está, se notaba que tenía bastante experiencia con sus movimientos de baile como estilo de lucha. Estaba muy interesado de ver cómo se defendía de tantos contrincantes. Y todo mejor que gracias a uno de esos idiotas, el cual cometió el error de lanzar una mesa, la cual fue pateada hacia un lado, ocasionando que los clientes que vieron la situación salieran viendo que podrían salir heridos.
Levantándose de su lugar sin ser notado, Khiso solo pudo sentir lastima por esos hombres que no existe posibilidad de que salieran enteros de ese problema.
Caminando al más cercano a él, lentamente saco su brazo izquierdo de su gabardina y, sin que nadie lo note, poco a poco, una sustancia negra aparecía para tomar la forma de un gran escudo negro con alivia a los blancos. Cuando el escudo terminó de aparecer, ocupaba casi todo el brazo de Khiso.
Estando detrás de su blanco, quien mira a la niña lucha con los dos sujetos, Khiso solo mueve su arma hacia atrás para atrás, para golpear el trasero en medio de la espalda, ocasionando que la grita de dolor fue lanzado sobre sus amigos, quienes sorprendidos voltearon a ver el causante del ataque.
- Parece que olvidaron que las chicas están prohibidas en este bar.
Saliendo de su sorpresa, los dos más cercanos a él corrieron gritando mientras esperaban con una sonrisa algo sádica.
El primero de los dos recibió una patada en el mentón que lo mandó a la cabeza contra uno de los pilares del bar ocasionando que su último golpe mandíbula se rompiera mientras que él gimoteaba, el segundo sujeto creyó que podía usar la oportunidad que Khiso le había dado al lado la espalda por la que lo atacó con una silla que impactó algo por lo que sonrio, sin embargo se extravió al escuchar quejido de dolor y fue cuando vio que golpe golpeó el extraño escudo negro de Khiso.
Un hombre corrió, lanzó un gancho derecho y ella lo evadió agachándose un poco. Con el bastón derecho del golpe las costillas. El hombre se hincó de dolor, lo cual aprovechó Sara para tomar con las manos la cabeza y rematar con un rodillazo, dejándolo inconsciente.
Tres sujetos se acercaron. El primero era un sujeto de gran tamaño con un color visible, pero a pesar de ello tenía una botella en su mano izquierda. Al momento de impactar el objeto, Sara tomó su muñeca y, utilizando el Busoshoku Haki, le partió la mano. El hombre gritó de dolor a la vez que caía de rodillas.
El segundo hombre, de aspecto grotesco por varias cicatrices en la cara, se acercó a la cintura con un banco encima de su cabeza. Sara, de forma elegante y sin soltar al gigante, se defendió con una patada lateral que impactó en el estomago, sacándole el aire y logrando que el banco le cayese en la cabeza, y el hombre del grupo sacó dos pistolas con el objetivo en la rubia.
- ¡Muere!
Dos disparos se escucharon, la rubia recubrió completamente su armazón para hacer la fuerza necesaria para levantar el primer sujeto y usarlo como escudo. El cuerpo vida calló al suelo con un sonido sordo. El tercer sujeto comenzó a recargarse por arma. para, con una calma envidiable a pesar de las circunstancias, comenzó a caminar en dirección al hombre, esquivando cada bala como si no fuera nada, hasta que la arma no tenía más más munición.
- Ahora me tocó con una sonrisa encantadora que es un hombre, y una patada voladora fue suficiente para mandarlo a volar junto a dos sujetos que están detrás de él . Parece que quedamos solo tu y yo -la rubia se volteó para ver el único a la parte de ella que estaba de pie.
- Así parece ... dijo el peli blanco observavándola cauteloso- . Aquí la pregunta es sencilla ... ¿Quién eres tú? tus habilidades de lucha no son comunes.
Sara sonrió - Mi nombre es Sara ... -la rubia dudo dijo su nombre completo pero si quería lograr su objetivo debía ser del todo sincera- . Sara D Seven, y soy una pirata.
Khiso frunció el ceño.
Ambos se quedaron frente a frente, observando con detenimiento. Sara sonreía alegre, porque estaba convencida de ese tipo, ese portador de Fruta del Diablo, un miembro excelente para su tripulación, un pesar que todavía está en fase de creación. Por su parte, Khiso analizaba con cuidado a su enemiga. Era una pirata, y por tal, era su deber segar su vida. Pero no era nadie que se fiara de las apariencias, y su instinto le decía que esa era era alguien de cuidado.
- Noto tus intenciones asesinas hacia mi persona, pero antes de comenzar a combatir, ¿Qué te parece apostamos?
Khiso enarcó una de sus cejas ante las palabras de la pirata.
- ¿Qué clase de apuesta?
- Una muy divertida. Verás, si tu ganas, te dejaré que me mates sin oponer, creo que ... Pero, si tu gano, tienes que unirte a mi tripulación.
Aquello dejó impactado a Khiso. ¿En serio acababa de decir semejante propuesta?
- No se puede hablar en serio, y sí lo fuera, ¿qué hace pensar que tomar la palabra de una sucia pirata? - la parte de sucia, un poco a Sara, pero que no tenía que decir que no, creo seguir con su plan.
- Tienes mi palabra de que se cumplió con la apuesta, claro que sí lo es y también con ella. Khiso la analizó y después de un momento de pensarlo decidió aceptar su apuesta.
- Acepto tu apuesta pirata. Sin embargo, hay que dejarlo en otro lado, pues no quiero que mi lugar de trabajo quede destruido. Sígueme-. y sin ver si realmente lo sigue, Khiso caminó hacia la salida del lugar, desapareció su escudo, llamando más la atención de Sara, quien iba detrás de él.
Minutos después ...
Los sitios más silenciosos de la ciudad también se vieron afectados por los marinos, y cuando Sara estaba empezando a aburrirse cuando llegaron a su destino, un viejo muelle de carga abandonado.
- ¿Dónde estamos exactamente? -. Sara tenía mucha curiosidad porque no sabía nada de una parte como esa en ninguna otra ciudad.
- Cuando la ciudad era más pequeña este era un muelle de carga de uso diario, pero con el crecimiento lo abandonaron pero nunca lo demolieron, y es donde vivo-. Cuando se estaba preparando para la lucha,
- Espero que no tengas ideas raras trayéndome aquí - Sara intentó bromear con Khiso, sin embargo no tuvo suerte.
- Este lugar es el único en el que los marinos no vendrán y cuando el compañero no podrá caminar mucho para entrar ... Ahora empezamos - Khiso tomó una postura al terminar, la cual le permitió hacerlo mientras que su mano izquierda empezaba a aparecer un escudo negro.
- Claro, empieza cuando quieras - Sara relajó el cuerpo lista para moverse a cualquier otro.
Cada uno vio un oponente esperando el primer movimiento, con la pequeña lucha en el bar, los dos tenían una idea del tipo de luchador.
Y después de unos segundos Khiso fue el primero en atacar, dando un salto rápido hacia Sara con su escudo enfrente intentando una tacleada. Sara decidió medir su fuerza por qué dar un salto intercepto su embestida con una pierna giratoria mientras estaba cubierta por Haki.
El choque provocó una pequeña ola de aire mientras Sara salía volando lejos de Khiso para caer elegantemente al piso, mientras que Khiso se quedó donde había ocurrido el choque, mirándola, cada uno perdido en sus pensamientos.
" Así que mi suposición era correcta. Es un luchador de fuerza. Pude sentir como mi Haki se esforzó por resistir su golpe, por lo que no debo recibir más golpes como ese. definitivo para que la gane. "Pensó Sara, estaba planeando la forma más efectiva de usar su ventaja contra Khiso.
" Ya he visto su velocidad, pero lucha contra ella es muy diferente. Me gustó mucho, aunque pude notar que su pierna apenas resistió mi golpe. No cabe duda de que esta lucha es de resistencia. velocidad ".
Cuando se atacó a Sara atacaba nuevamente. Con su velocidad está frente a él en un segundo, por lo que su escudo, sin embargo, el golpe no llegó a él, no tenía una sola pierna en el abdomen, y aunque no tenía la fuerza para lastimarlo un poco
- Tu escudo te roba mucha visión, y mi velocidad no te permite mover para usarlo correctamente - las palabras de Sara molestaron a un Khiso ya que era verdad, sin embargo se decidió por otro método mientras se enderezaba e ignoraba el leve dolor en su abdomen .
- Es verdad tu velocidad es increíble, sin embargo, el escudo no es mi única arma- Y el personaje de Sara el escudo se puso de pie en una masa negra para empezar a tomar otra forma y unos segundos después color onix, la cual movió ágilmente entre sus manos para apuntarla hacia ella -. Segundo round pirata.
Sara solo sonrió ante las palabras de Khiso mientras se preparaba para atacar nuevamente.
El peliblanco comenzó a atacar a la rubia con la velocidad adecuada, aunque aún no era suficiente para superar la velocidad de la chica. Ella, de un movimiento, tomó la arma con su mano derecha recubierta con Haki, usó la fuerza de su contrincante a su favor y lo hizo todo al peso de la lanza, elevando las piernas para darle una patada en la quijada y así dio una vuelta de trescientos sesenta grados saltando y cayendo en un solo pie.
Observó a su contrincante tomar su barbilla.
- Supongo que esto va a ser largo ¿no? - murmuró el pelí blanco con un claro rápido en su voz a la vez que daba pequeños masajes a su mentón para proseguir con la lucha.
- Largo y divertido.
La luna se alzaba en lo alto del cielo iluminado todo a su alrededor, revelando las pruebas de una batalla de muerte, los causantes de tal desastre, luego de una larga y feroz batalla llena de golpes, patadas y toda la clase de movimientos de baile, está culminó con ambos completamente exhaustos, claramente uno de ellos como el vencedor.
- Ja, fue muy fácil ganarte, deberías entrenar más - se burló la chica con la respiración entrecortada.
Se encuentra tirada en el suelo con Khiso a su lado en el mismo estado, completamente cansados y con una fina capa de sudor que caía sobre sus frentes.
- ¿Sabes? Si hubiéramos dicho eso de pie, sin ningún rasguño y con la respiración y ritmo cardiaco normal, hubiera sonado más creíble - contraataco el hombre claramente molesto, el resultado no le gustaba nada.
Sara se levantó del suelo, aún con la sensación de estar corriendo por el suelo, una vez que se sacudió la ropa, todo estaba destrozada y sucia.
- ¡Arruinaste mi traje de baile!
- Solo es ropa.
- ¡Hombres! - ella negó con la cabeza, todos los hombres fueron iguales -. Supongo que cumplió con las condiciones de la apuesta - Khiso frunció en ceño desde abajo pero no dijo nada -. Yo gané ... así que ahora tienes que ser parte de mi tripulación.
Él por su parte continuó callado, suspiro a la vez que cerraba los ojos.
- Yo ... Yo soy un hombre de palabra.
La rubia sonrió muy feliz.
- ¡SI! - grito, haciendo que Khiso abriera los ojos y la viera -. A partir de hoy somos nakamas - ella estiró la mano hacia él.
- Perdí la apuesta ... y serás parte de tu tripulación pero eso no quiere decir que somos nakamas - amigo fríamente.
A pesar de las palabras Sara no retiró la mano.
- Puede ser ... pero estoy seguro que con el tiempo cambiaras de opinión - dijo completamente segura de sus palabras.
Khiso negó con la cabeza, su brazo y tomó la mano de la chica.
- Ya veremos.
- A partir de hoy serás ... mi Primer Oficial, Khiso - dijo una vez el estuvo de pie.
El peliblanco le dio la vuelta caminando hasta su casa.
- Si, Si, como mar ... Capitana.
CONTINUARÁ ...
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" Palabras de los autores"
erendir: bueno, aquí el primer capítulo de este proyecto conjunto. Las vacantes para unirse aún están vacías: D
Sombra-Solitaria: esperamos que les guste el inicio de este proyecto y que los que deseen que lleguen a alguno de los tres.
SaraDragonil: HOLAAAAAA que espera que les guste el capítulo, lo hagan con las mejores intenciones, si quieren participar no lo duden. Besos ...
