Hola, hola a todos los que leen. Luego de mucho tiempo, finalmente les traído una continuación de este fic que poco a poco se gana algo da fama. Espero que disfruten de este Cap. y me dejen muchos Reviews. Por cierto, Jinchuriki-No-Devil, te entiendo yo también detesto un poco el Yaoi excepto cuando lo usan para hacer comedia, pero no me gusta el de Naruto bajo ninguna circunstancia. Pero suficiente charla, ahora a leer. Disfruten.
Los siguientes eventos ocurren en la tarde antes de la charla de Yami e Iruka…
-Flash Back-
Luego de que Iruka se hubiese ido dejamos a dos de nuestros personajes favoritos todavía comiendo en Ichiraku.
Yami: ¡Tenias razón este es el mejor ramen que haya comido en mi vida!-dijo entregando su plato y pidiendo uno más-.
Ryumaru: ¡Jamás había comido algo tan bueno!-dijo terminado también su plato-. Ya estoy lleno-.
Kitsumetsu: Pues ya era hora llevas tres platos tu solo.-comentó con cierto sarcasmo-.
Ryumaru: Pero es que esta muy bueno.-se quejó-.
Naruto: ¿Verdad que si? Este es el mejor de todos los ramen, Dattebayo.-vitoreaba alegre-.
Ryumaru: Además Naruto-san y Yami-san llevan cada uno casi quince platos.-dijo señalando hacia donde efectivamente habían dos hileras de platos-.
Naruto: El ejercicio nos dejó hambrientos y estamos en pleno crecimiento.-se excusó mientras terminaba-.
Yami: Es verdad.-secundó-. Aunque nunca había conocido a alguien que pudiese hacerme tanta competencia.[Pensamiento: Aunque no tenía mucha hambre. En lo normal me como treinta yo solo].-pensaba divertido-.
Naruto: ¡Con esto será suficiente!-dijo terminado el quinceavo plato-. ¿Cuánto es, viejo?-preguntó al cocinero-.
Teuchi: Entre ambos suman 1500 ryus.-contestó con algo de pánico a la reacción de su mejor cliente-.
Naruto: ¡¿Qué?-cuestionó gritando llamando la atención de muchos que pasaban por allí-.
Teuchi: Solo pidieron del ramen mas caro que tengo, en las porciones más grandes, todos en total suman 30 platos de 50 ryus cada uno.-explicó todavía intranquilo-.
Naruto: Pero solo tengo 500.-se excusó mirando dentro de su Gama-chan-.
Yami: No te preocupes yo pago todo.-habló sonriendo tranquilamente -.
Naruto: ¡Pero es demasiado, Dattebayo!-reclamó tratando de hacerlo entrar en razón-.
Yami: No es algo que me preocupe. El clan Yuse dejo una fortuna gigantesca de la cual yo soy el único dueño, aparte mientras estuve de viaje con mi hermano hicimos muchísimas misiones, lo que nos permitió ganar muchísimo dinero. Además recibo ingresos extra de algo más que luego te mostraré sonriendo para que accediera mientras sacaba el dinero de un de una billetera blanca con diseños de panteras negras-.
Naruto: Pero aun así…-pero fue interrumpido-.
Yami: No te preocupes. Si me consigues una cita con Ino quedamos en paz.-dijo todavía sonriendo pero con un pequeño sonrojo-.
Naruto: ¿Te gusta Ino?-preguntó sorprendido-.
Yami: ¿Y para que te lo niego?-devolvió de forma retorica-. Normalmente prefiero las morenas, pero esa rubiecita es tan linda como fuerte, y eso me gusta.-explicó-.
Naruto: Claaaaro.-dijo lentamente para aparentar que entendió-.
Kitsumetsu: Por cierto Yami-san.-dijo llamando la atención del peli-negro-. Ahorita mencionaste que tienes un hermano, ¿Dónde está?-preguntó curioso-.
Ryumaru: Yo quería preguntar lo mismo.-dijo igual de intrigado-.
Naruto: También quiero saber, Dattebayo.-terció-.
Sin embargo apenas terminaron de hablar se notó que el ánimo de Yami había disminuido un poco y tenía una mirada algo triste.
Yami: Les contare con una condición.-habló tratando de cambiar su estado-.
Naruto: ¿Cuál?-cuestionó-.
Yami: Que luego me cuentes de ti y la chica Hyūga.-pidió recobrando la compostura-.
Naruto: Esta bien, Dattebayo.-accedió aparentemente resignado-.
Yami: Bueno, es muy largo para explicarlo todo ahora, además de que es muy complicado. Hace dos meses cuando veníamos de regreso fuimos atacados por un grupo de ninjas renegados. Yo me encontraba en un estado de salud muy inestable y mi hermano tenía una pierna rota por culpa de un derrumbe en una aldea donde antes habíamos estado. Al final el terminó muriendo y yo con mi rabia destrocé a casi todos esos ninjas.-terminó de relatar-.
Ryumaru: Perdón por hacerte recodar algo así.-se disculpó-.
Yami: No te preocupes, pero ahora te toca a ti.-dijo apuntando a Naruto, el cual claramente enrojeció sabiendo a que se refería-.
Naruto: Y-Y-o-Yo. Está bien pero cuando tú me cuentes con lujo de detalle yo lo haré igual.-y comenzó con su historia-. Veras, por ciertas razones las cuales prefiero no explicar, casi toda la aldea me odia desde mi nacimiento. Ese día yo me encontraba llorando cerca de un área de entrenamiento, ya que muchos aldeanos se reunieron para darme una paliza, o mejor dicho, para masacrarme.-pero fue interrumpido-.
Yami: ¡¿Se reunían solo para golpearte?-preguntó con asombro perfectamente fingido, ya que eso era algo que ya sabía-.
Naruto: Sip. Hasta que tuve 11 años siguieron haciéndolo, aunque a veces lanzan piedras hacia la ventana de mi casa.-contestó encogiéndose de hombros-.
Yami: No puedo creerlo. Por favor, continua.-pidió mientras pensaba-. [Pensamiento: Que bueno que soy un experto en manejar mis emociones, sino mi instinto asesino se sentiría por toda la aldea. Por otro lado parece que mi amenaza pública no funcionó aquel dia. ¡Y NADIE QUE APRECIE SU VIDA TOMA MIS AMENAZAS A LA LIGERA!].-gritaba claramente FURIOSO dentro de su mente-.
Naruto: Bueno, yo me encontraba muy lastimado cuando de repente escucho que alguien se acerca. Me sorprendí cuando la vi porque era muy bonita, pero pensé que me golpearía y me insultaría. En cambio ella me ayudo mucho y fue muy tierna conmigo. Desde ese día siempre pienso en ella pero no sabía que era ese sentimiento hasta que una vez Ayame-neechan me ayudo a saberlo.-explico señalando a la dulce cocinera-.
Yami: ¿Por qué no se lo dices?-preguntó curioso-.
Naruto: Puedo meterla en problemas porque yo soy muy poca cosa.-contesóo-.
Yami: ¡Esa no es forma de hablar de ti mismo! ¡ Eres tan o mejor que cualquier persona de esta aldea!-dijo con clara molestia-.
Naruto: Pero sigo siendo odiado por casi todos.-dijo nuevamente-.
Yami: ¿Y eso qué? Tú la protegerías de todo, debes decirle, ver si te corresponde o tratar de conquistarla. A las chicas suele gustarle el amor prohibido.-menciono de manera "sabia"-.
Naruto: Aun así…-pero fue interrumpido-.
Yami: ¡Nada de peros! ¡Me aseguraré que le digas, te va a corresponder, vivirán felices para siempre, yo me quedo con Ino y NADIE SOBRE LA FAZ DE LA TIERRA HA LOGRADO DETENERME CUANDO ME PROPONGO ALGO!-finalizo entre decidido y furioso-.
Kitsumetsu: Por mucho que te apoye… Estás loco.-dijo con un deje extraño-.
Yami: ¡Lo sé!-confirmó alegre-. Pero eso tendrá que esperar, tengo que ir a la oficina del Hokage para que me entreguen las llaves de la Mansión Yuse.-.
Naruto: Te acompaño, no tengo nada mejor que hacer.-se ofreció encogiéndose de hombros con una pequeña sonrisa-.
Yami: Claro.-y se fueron al edificio-.
En su camino al lugar los cuatro siguieron hablando muy animados. A Yami le gustaba saber que a pesar de su "inquilino", Naruto no se había ido por un camino de odio y miseria, muy típico de los Jinchuriki. Es triste saber que al otro que había conocido no se había podido salvar…
Por otro lado el rubio se la pasaba realmente bien con el peli-negro. Era sorprendente como había llegado a confiar tanto en él. Algo le decía que Yami era alguien en quien podría apoyarse, incluso le había contado sobre Hinata y eso era algo que solamente él, Kyubi y Ayame (porque a ella fue a quien le pidió ayuda) sabían. Yami desde un principio lo trató con respeto, y ahora que ya había demostrado como era en realidad lo trataba como si fuese su hermano, y no es que fuese un experto. Claramente no lo era por todo lo que había vivido, pero si de algo se dio cuenta fue de una cosa muy importante. Tenía a su primer amigo.
Sin embargo, antes de poder llegar a su destino vieron como una gran cantidad de gente dentro de los cuales también había varios ninjas, que estaban reunidos frente a ellos, mirándolos directamente, o mejo dicho, mirando al pobre Naruto con un odio indescriptible.
Aldeano1: ¡¿Qué haces con un niño de tu edad, maldito monstruo?-gritó un encolerizado aldeano-.
Aldeano2: ¡Niño mejor aléjate de él, es un demonio!-dijo otro dirigiéndose a Yami-.
Ninja1: ¡Te lo habíamos advertido pero no hiciste caso, ahora pagarás maldito demonio!-habló un Shinobi que se podía decir que era por lo menos un Chunnin. En el instante que termino de decir aquello se lanzo contra el rubio-.
Naruto estaba un poco sorprendido de todo aquello, y muy temeroso de que intentaran algo contra él o contra su compañero. Por eso mismo estaba muy pendiente también, por lo que pudo percibir perfectamente el movimiento de su agresor. Sin embargo cuando estaba a punto de realizar una defensa, vio como un objeto de color blanco se puso frente a él y luego escuchó un sonoro golpe, un fuerte gemido de dolor y unos segundos más tarde otros varios sonidos de dolor.
Cuando volvió en si observo que el Chunnin de antes se encontraba varios metros más allá desde donde se había movido. Tenía la boca y varias partes de su traje lleno de sangre, y debajo de él se encontraban algunos aldeanos y un par de ninjas que recibieron el impacto.
Yami: Ni se les ocurra intentar dañar a mi compañero.-dijo con una voz tan fría que hasta Orochimaru temblaría y con su máscara sin emociones nuevamente puesta-. ¡O desearan la muerte por el futuro que les depararía!-completó su frase, pero con un tono tan macabro que hasta Itachi se asustaría-.
Naruto: Yami…-dijo en un inaudible susurro-.
Yami: En primer lugar, ustedes no son nada para decirle a la gente lo que es, y menos para decirle con quien puede andar. En segundo: ustedes no son nada mío así que no tengo porque obedecerles. Y por ultimo: si me llego a enterar de que han hecho algo contra él, cumpliré con lo dicho.-declaró-.
¿?: ¿Qué está sucediendo aquí?-se escuchó preguntar a una voz ronca-.
Todos voltearon desde donde venia, solo para encontrase con la figura del Hokage. Este tenía una expresión severa y la vista clavada en todos.
Aldeano1: ¡Esos niños están causando problemas Hokage-sama!-gritó-.
Sarutobi: ¿Y cómo?-cuestionó-.
Aldeano2: Ambos nos atacaron a nosotros.-contestó-.
Sarutobi: Yami, Naruto por favor explíquese.-pidió dirigiendo su mirada al dúo-.
Naruto: Nosotros solo caminábamos tranquilamente y hablábamos un poco. De hecho íbamos a verte Oji-san.-contestó rápidamente-.
Aldeano1: ¡Mas respeto hacia Hokage-sama!-levantó la voz encolerizado-.
Yami: ¡Y tu más respeto a tu vida!-contestoóairado. Luego se dirigió al anciano-. Cuando estábamos ya cerca de la torre, estos insectos aparecieron insultando a Naruto y trataron de darme órdenes.-hizo resaltar las últimas dos palabras y la cara del Hokage palideció-. Trataron de atacarnos. Yo solo defendí a mi compañero.-terminó de explicar-.
Sarutobi: Ya veo.-se limitoóa decir-.
Adeano2: ¿Piensa creerles a "Ellos"?-preguntó un sorprendido aldeano-.
Sarutobi: Si.-contestó-.
Aldeano1: ¿Por qué?-cuestionó-.
Sarutobi: Por dos simples razones: la primera porque Yami es técnicamente incapaz de mentirme; la segunda, porque mi balcón esta allí.-dijo señalando detrás de los aldeanos, donde efectivamente estaba la torre-. Así que lo vi todo.-sentenció-. Tienen suerte de que interviniese a tiempo, Yami los hubiese matado. El no es alguien para subestimar.-terminó de decir-.
Ninja2: ¡Es solo un niño!-se atrevió de decir-.
Yami: ¡Y este niño, sin esfuerzo, dejo inconscientes a varios Shinobi de rango mayor!-dijo con voz firme-.
Sarutobi: ¡Ya basta!-gritó imponiendo su autoridad-. Ustedes ya váyanse.-ordenó a los aldeanos-. Y ustedes dos querían verme, ¿verdad?-preguntó a los jóvenes-.
Yami/Naruto: Si.-se limitaron a contestar-.
Sarutobi: Entonces vamos.-se dio la vuelta y comenzó a caminar-.
En poco tiempo llegaron a la oficina, entraron y tranquilamente cada uno se sentó en una silla del despacho.
Sarutobi: Entonces, ¿para qué querían verme?-preguntó retomando su fase de amabilidad-.
Yami: Solo quería venir a buscar la llave de la Mansión Yuse, así como algo que le dejo Akaru-niichan.-se explicó de forma tranquila-.
Sarutobi: Ahh si.-recordó y luego se puso a buscar algo en su escritorio-. Desde ese día llevo preguntándome que es, me dijo que no lo abriera.-mencionó entregándole un muy pequeño paquete-.
Yami: Solo le puedo decir que es algo muy valioso.-dijo tomándolo-.
Sarutobi: Por cierto, hay algo que quisiera preguntarte. Naruto, ¿podrias salir un minuto?-pidió al rubio-.
Naruto: ¡Pero yo también quiero escuchar!-se quejó-.
Sarutobi: Es información clasificada.-dijo tratando de convencerlo-.
Naruto: [Pensamiento: ¡Ya se!].-y en ese momento realiza un pose de manos, al instante es rodeado por una nube de humo que cuando desaparece se observa la técnica completada del "Jutsu Sexy"-. Vamos Hokage-sama solo será un ratito.-dijo con voz seductora-.
Justo en ese momento al anciano se le escapa por la nariz la mitad de su sangre por ver esa escena tan "provocativa", mientras Yami se echaba a reír por el comportamiento de ambos.
¿?: Es el momento.-dijo un vocecita infantil para luego salir de detrás de la puerta con una Shuriken en la mano-. ¡Es tu fin anciano, ahora yo seré Hokage!-gritó a punto de lanzar el arma, pero en ese momento se resbala por pisar su bufanda, cosa que hizo que Naruto y Yami se echaran a reír y que Sarutobi se tapase la cabeza con el sombrero-.
Sarutobi: Otra vez con tus juegos, Konohamaru.-dijo con voz aburrida-.
Mientras los jóvenes Genin reían, el pequeño se levanto un poco para sobarse la cara. Luego dirigió su vista al rubio que casi se asfixiaba de tanto reírse.
Konohamaru: Auch, no entiendo que pasó.-se quejaba en voz baja pero luego dirige su vista hacia Naruto-. ¡Fue por tu culpa que me tropecé!-acuso señalando al rubio-.
Naruto: ¡Claro que no, tú mismo te caíste, Dattebayo!-le contestó gritando mientras lo tomaba del cuello-.
¿?: ¡Suelta al Honorable Nieto inmediatamente!-dijo una voz que sonaba entre refinada y un poco afeminada-.
Yami: ¿Y tú eres…?-preguntó tratándolo como si fuese un idiota-.
¿?: Mi nombre es Ebisu, ¡y te dije que soltaras al Honorable Nieto del Tercer Hokage!-volvió a gritarle a Naruto-.
Naruto: ¿El Honorable Nieto?-preguntó en un susurro-.
Konohamaru: ¡¿Y ahora que harás sabiendo quién soy?-pregunto de forma arrogante-. ¿Asustado de saber quién es mi abuelo?-volvió a preguntar-.
Naruto: ¡Pues no me importa si es tu abuela!-grito para después darle un zape con dos dedos en la cabeza (Nota: Si le hubiese dado con el puño minimo quedaría en coma)
Konohamaru: [Pensamiento: Este chico es diferente]-pensó mientras caía de cabeza al suelo-.
Yami: ¡Ya tengo nuevo material!-dijo alegre con una ¡¿Cámara digital de última generación?-.
Sarutobi: ¿Desde cuándo estás grabando?-pregunto sorprendido-.
Yami: Desde que el enano entró.-respondió burlonamente-.
Ebisu: ¡¿Cómo te atreves a hacer eso?-gritó nuevamente-.
Sarutobi: ¡Ya es suficiente!-dijo alzando la voz pero sin gritar, haciendo que todos se callaran-. Por favor ya váyanse que tengo algo que hablar con Yami.-pidió-.
Ebisu: ¡Como diga Hokage-sama!-contesto haciendo una reverencia-. Ya es hora de irnos, Konohamaru.-pero cuando volteo a ver a su discípulo descubrió que este ya no se encontraba en la habitación-. ¡¿Dónde está el Honorable Nieto?-preguntó escandalizado-.
Yami: Creo que se fue con Naruto.-contestó guardando su cámara-. Pero por favor, ya vete Ebisu que tengo que hablar con Hokage-sama.-pidió aunque más parecía una orden-.
Ebisu: ¿Y tu quien te crees para darle ordenes a un Jonin de Elite?-pregunto de forma socarrona-.
Yami: Mi nombre es Yami Yuse.-dijo con una sonrisa. Ante la mención del nombre, Ebisu palideció visiblemente-.
Ebisu: ¿Y-Yami Yu-Yuse?-repitió con un tono de miedo en la voz, a lo que se ganó el asentimiento del sonriente Genin-. Lo-Lo lamento Yami-sama, no fue mi intenció disculpó nervioso-.
Yami: No te preocupes, pero en serio vete a buscar a Konohamaru.-pidió nuevamente-. Eso sí, no trates de amenazar a Naruto; en primer lugar: tú no estás a asu nivel y segundo: si intentas hacerle algo, yo te arrancaría la lengua junto con el resto de tus intestinos.-amenazó todavía sonriendo, dándole un toque de psicópata al divertido peli-negro-.
Ebisu: Como diga, Yami-sama.-y acto seguido se retiro dejando solos a los poderosos Shinobi-.
Yami: Ya que se fue, dígame lo que me tenga que decir.-dijo dirigiéndose al anciano-.
Srutobi: Esta mañana he hablado con uno de los maestros de la academia, el cual está algo preocupado de tu reciente presencia.-dijo seriamente-.
Yami: Mejor dígame la conversación que tuvo y yo veré que hacer.-pidió de manera cansina-.
En unos quince minutos, el Anciano Maestro le comentó la charla que había tenido con Iruka aquella misma mañana. Se sintió un poco avergonzado cuando le dijo que había contado acerca de su clan y del poder que tenían, cosa que Yami no le importo ya que pretendía hacer valer el apellido Yuse como siempre debió haber sido. También el joven Yuse no pudo contener la risa cuando le contaron acerca del grito que habían escuchado, que luego dijo que era obra de él. Al terminar su explicación, ambos se quedaron es silencio unos segundos, el cual fue roto por Yami.
Yami: Que problemático, eso ahora me deja con mas tarea.-dijo con algo de flojera-. No se preocupe, yo hablare con Iruka-san y haré que entienda la situación. Solo espero que enteinda, es de los pocos en los que Naruto confía y me calló muy bien, ojala no tenga que matarlo.-dijo sinceramente-. Sera mejor que lo cite para hablar mañana que tengo algo de tiempo libre al amanecer.-al terminar de decir eso, chasqueo sus dedos, cosa que desconcertó al Hokage de manera visible-. Puedo utilizar mis chakras antinaturales para materializar objetos, en este caso, una carta.-explicó como si fuese lo más simple del mundo-.
Sarutobi: Akaru solía hacerlo, pero no sabía que tus poderes también sirviesen para ello.-comentó con algo de sorpresa en la voz-.
Yami: No tiene idea de lo lejos que llega mi poder.-declaró sinceramente-. Pero eso es algo de lo que definitivamente no quiero hablar. Trataré también de saber de dónde Naruto obtuvo sus inusuales habilidades pero eso me tomará algún tiempo. Sin embargo tengo una hipótesis.-dijo dirigiéndose a la ventana-.
Sarutobi: ¿Podrías compartir tus observaciones conmigo?-preguntó amablemente-.
Yami: No tengo los datos necesarios, asi que prefiero no revelar la información que poseo. Una vez que confirme o desmiente mis sospechas le informaré.-explicó volteando a verlo-.
Sarutobi: Entiendo.-sentenció-. En ese caso espero que pronto confirmes tus sospechas. Hasta luego.-se despidió-.
Yami: Sayonara.-se despidió sonriendo para inmediatamente desaparecer en una capa de pétalos negros-.
Nota de Master: Todos sabemos lo que sucede entre Naruto y Konohamaru después de que se van de la oficina, así que nos saltaremos eso, la "batalla" entre Naruto y Ebisu, la charla filosófica acerca del trabajo duro y la perseverancia, y la declaración de rivalidad de Konohamaru
Luego de que el rubio terminase su discurso acerca de los temas de más arriba, una voz se escucho cerca de ellos.
¿?: Parece que eres mucho más maduro de lo que la mayoría piensa.-reconocio alquella voz que parecía ser masculina. El más pequeño se asusto un poco, mientras que el kitsune menor atino a sonreir-.
Naruto: Me preguntaba cuando ibas a venir, Yami-.
Y de la nada aparecieron una enorme cantidad de pétalos negros alrededor de ellos, que luego se comenzaron a juntar para dar forma al joven Yuse cubierto se su enorme capa.
Yami: Hablé con Hokage-sama de algo y eso hizo que me atrasara.-se excusó rascándose la nuca-.
Konohamaru: Wow, eso que hiciste fue asombroso.-dijo mientras que sus ojos se convertían en estrellas-. Ustedes deben ser los mejores ninjas después de mi abuelito, ¡por favor, entréneme!-pidió o mejor dicho, rogó desesperadamente el pequeño-.
Naruto y Yami se miraron por un momento, sonrieron de forma cómplice para luego dirigirles una mirada al pequeño.
Yami/Naruto: ¡No!-contestaron al unísono ambos chicos y vieron como el niño ponía cara de desilusión-.
Konohamaru: ¿Por qué?-cuestiono haciendo un puchero-.
Naruto: Yo solo conozco un método de entrenamiento que sí sirve, pero no muchas personas pueden hacerlo. Tu estas muy pequeño y podrías autodestruirte.-contestó ganándose una mirada de espanto-.
Yami: En mi caso es similar, pero los métodos de entrenamiento de mi clan solo pueden funcionar por completo dentro de mi clan, y aunque hay cosas que no son precisamente de mi clan, es tan exigente que una sola hora es suficiente para matarte.-dijo al ahora aterrorizado castaño-.
Konohamaru: ¡¿Y COMO SE SUPOE QUE USTEDES SI ESTAN VIVOS?-preguntó con miedo y sorpresa en su voz-.
Naruto: Porque dije que solo ciertas personas pueden hacerlo, entre esos yo, Dattebayo.-respondió sonriendo-.
Yami: Y no es por ser egocéntrico, pero soy el MAS GRANDE GENIO QUE HAYA HABIDO EN LA HISTORIA DE MI CLAN.-dijo de forma "humilde"-.
Konohamaru: Si ustedes lo dicen.-dijo con desanimo dispuesto a marcharse-.
Naruto sintió una pizca de compasión por el pequeño. Se sintió un poco identificado por ese rechazo pero lo que decía de su forma de entrenar era completamente cierto. Por otro lado, Yami se sentía igual, pero tuvo una pequeña idea que le pareció lo más adecuado para el pequeño.
Yami: Espera, Konohamaru.-gritó llamando la atención del castaño-.
Konohamaru: ¿Qué pasa?-preguntó esperanzado-.
Yami: Creo que si no puedo ponerte un entrenamiento como al que yo me sometí, por lo menos puedo enseñarte unas cuantas cosas hasta que tengas el nivel necesario y que podían hacerte el mejor de tu clase.-dijo sonriendo ligeramente-.
Naruto: Lo mismo digo.-apoyó-.
Konohamaru: ¿Enserio?-preguntó dudoso pero recibió el asentimiento de ambos muchachos-. ¡Gracias!-dijo corriendo hacia ellos para después abrazar a cada uno por el cuello-.
Naruto/Yami: No hay de que.-respondieron al unísono-.
Yami: Pero ya deberías irte a casa, organizaré los horarios de entrenamiento y le digo a tu abuelo, ¿Ok?-.
Konohamaru: Es vedad.-contesto separándose de ellos y comenzando a correr-. Adios Naruto-niichan, adiós Yami-niichan.-se despidió y se fue-.
Naruto: Nosotros deberíamos irnos también.-le dijo al peli-negro-.
Yami: Lo sé, nos vemos mañana.-se despidió con un gesto de la mano-.
Naruto: Hasta mañana.-respondió para que luego su compañero desapareciera con una cortina de pétalos negros-. Esas desapariciones personalizadas son geniales, creo que me haré una.-dijo pensativamente-. ¡Ya se!-y acto seguido desapareció en una llamarada-.
Espero que les haya gustado el Cap. Y sobre todo que dejen Reviews. Por cierto, arriba dice que no me gusta el Yaoi y es verdad, pero una amiga me dijo que eso parecía mas bien un "Bromance" (una relación de hermandad con ligeros toques de romance) por lo que quiero aclarar: Las principales parejas son NARUHINA y YAMIINO. Solo para aclarar. Bueno, nuevamente les dejo las preguntas que me gustaría saber que contestaran también.
¿En serio Yami puede comerse treinta platos de Ramen?
¿Qué clase de "ingresos extra" pudiese tener?
¿Y qué onda con lo de la amenaza?
¿Naruto se abrirá para contar su secreto más grande?
Y más importante, ¿de dónde carajo sacó Yami una Cámara digital de Última generación? (elijan ustedes el modelo, me da igual).
Todo esto y más en el siguiente Cap.-Primer encuentro-
Master Fuera Bye^^…
