A la mañana siguiente, Yami despertó de manera perezosa puesto que la noche anterior había sido muy extenuante para él. Había llegado a la Mansión Yuse a las siete de la noche, pero se había ido a dormir a las dos de la mañana por tener que terminar de limpiar parte de su enorme hogar. Sin embargo apenas le había alcanzado para limpiar su cuarto, la cocina, la sala y el baño de su dormitorio; eso sin mencionar que estuvo revisando la Gran Bóveda Yuse.
Esa mañana empezaría a organizar los horarios de su entrenamiento junto con Konohamaru y Naruto y también sería su primera misión, por lo menos con un equipo. Si existe algo en el mundo que el peli-negro ama, eso sería comer ramen y Yakitori de carne o pollo, pero debía mantenerse en buen estado de salud, por lo que generalmente cambiaba de platillo con regularidad. Además que un pasatiempo que tenia era cocinar y no era algo que se le diese para nada mal. Ese día decidió preparar un delicioso arroz con atún, una ensalada de konnyaku y zanahoria con tofu, una sopa de miso con wakame, y terminó tomando una taza de té caliente de lavanda con miel y una cucharada de sake y limón acompañado de un pincho con kiwi y piña.
Salió de su casa con paso tranquilo pero recordó que tenía una charla más tarde con Iruka aunque por suerte todavía tenía nos treinta minutos para poder llegar. La Mansión Yuse estaba un poco alejada de la aldea, pero no le tomaba ni diez minutos caminado para llegar a ella, pero debía pasar muy cerca del área de entrenamiento número diez. Como cosa del destino cuando pasaba por ese lugar, unos gritos de "¡kia!" de una voz femenina llamaron su atención. Siguió la voz solo para llegar al centro del área de entrenamiento, donde justo al lado de un poste de madera que parecía haber sido golpeado se podía ver la figura de una chica vestida de color morado y que tenía el cabello rubio bastante claro, la cual se encontraba apoyada de brazos y piernas en el suelo con la respiración agitada. No le tomó ni cinco segundos saber de quién se trataba por lo que decidió acercarse hacia ella.
Yami: Buenos días, Ino-chan.-saludó con amabilidad y cortesía, llamando la atención de la rubia que se había sobresaltado un poco-.
Ino: Bu-buenos días, Yami-san.-respondió con la respiración aun agitada-.
Yami: No seas tan formal conmigo.-pidió sentándose a su lado con las piernas cruzadas y luego ella lo imitó-.
Ino: De acurdo Yami-kun.-dijo sonriendo un poco-.
Yami: Parece que seguiste mi concejo y empezaste a expandir tus limites.-comentó sonriendo-.
Ino: ¡Pues claro que sí, no pienso perder contra Sakura jamás, así que debo entrenarme!-contestó enérgicamente-.
Yami: Ustedes tienen una gran rivalidad por lo que puede ver.-dijo mirando hacia el cielo pero de repente se le ocurrió una idea-. Sabes, si quieres puedo ayudarte a entrenar.-se ofreció-.
Ino: Pero tú tienes entrenamiento con tu equipo y no sé si de verdad puedas enseñarme algo.-dijo sin saber con quien hablaba en realidad-.
Yami: ¿Qué acaso no recuerdas el día de la organización de equipos?, les di una paliza a casi todos y ni siquiera me esforcé.-alardeó alegremente-.
Ino: ¿Por qué te me ofreces a mí y no a Sakura? Después de todo, ella está en tu equipo.-preguntoódudando del oji-oscuro-.
Yami: Porque si quisiese entrenar con ella lo haría durante nuestras sesiones de entrenamiento, ella no me cae bien pero en cambio tu si, y mucho, aparte de que ella rechazaría alegando que le pediría entrenar a Sasuke.-se explicó asiendo ciertas muecas de resignación-.
Ino: ¿En serio puedes enseñarme bastante?-preguntó por última vez-.
Yami: Más de lo que podrías imaginar, pero como ya eres una Genin puedo ponerte un buen entrenamiento, pero no al cien por ciento.-contestó todavía sonriendo-.
Ino: ¿Por qué?-preguntó confindida-.
Yami: Porque podría matarte si lo llevo a ese nivel.-dijo haciendo que la cara de Ino se volviese completamente blanca-. No te preocupes, si voy suave avanzarás sin muchos contratiempos.-dijo tratando de tranquilizarla-.
Ino: ¿Estás seguro?-preguntó todavía con miedo-.
Yami: Claro, además jamás te lastimaría.-dijo haciendo que la rubia se sonrojase un poco-. ¿Qué te parece si nos vemos aquí mañana a la misma hora para arreglar el horario?-preguntó-.
Ino: Esta bien.-contestó un poco más relajada-.
Yami: Entonces no vemos.-dijo tomando la mano de la chica para depositar suavemente un beso en ella, y luego sin soltarla se la acercó a la cara y le dio un beso en el borde izquierdo de sus labios. Al separarse simplemente sonrió y desapareció repentinamente en una capa de pétalos negros-.
Tras la acción del peli-negro Ino se había quedado muy aturdida y estaba bastante sonrojada. Para cuando despertó de su trance notó que en la mano que Yami había tomado tenía algo. Cuando observó, notó que lo que sujetaba era una rosa de pétalos negros pero que era muy hermosa.
Ino: Yami-kun…-susurró suavemente estando todavía sonrojada y luego esbozó una sonrisa tierna-.
Para el resto del equipo 7 la mañana fue muy normal. Se levantaron, se asearon, se vistieron y desayunaron para luego dirigirse al área de entrenamiento. Luego de su conversación con Iruka, Yami se dirigió al campo de entrenamiento donde solamente se encontraba Sasuke. Solo se saludaron y se pusieron a esperar en silencio. Pasados unos minutos sintieron que una presencia se acercaba al lugar, pero cual resultó ser su sorpresa cuando una especie de llamarada empezó a salir del suelo, que al disiparse se veía al rubio favorito de todos los fans de la serie.
Naruto: ¡Ohayo!-saludó tan sonriente y gritón como siempre-.
Yami: Linda entrada.-le reconoció causando un sonrojo imperceptible en el rubio-.
Naruto: Gracias, Dattebayo.-agradeció sonriendo-.
Sasuke: Parece que el dobe tiene más de una sorpresa.-reconoció también pero todavía con arrogancia-.
Naruto: ¡No me digas así, teme!-gritó devolviendo el insulto-.
Sasuke: ¡Dobe!
Naruto: ¡Teme!
Sasuke: ¡Dobe!
Naruto: ¡Teme!
Yami: Por favor, ya cálmense.-pidió tratando de detenerlos-.
Naruto/Sasuke: ¡Cállate, baka!-gritaron los dos al mismo tiempo haciendo que Yami se enfureciera-.
Yami: ¡¿Cómo me llamaron, Dobe, Teme?-gritó fuertemente-.
Naruto/Sasuke: ¡Baka!
Y así comenzó una batalla de insultos donde el Dobe(Naruto), el Teme(Sasuke) y el Baka(Yami) se gritaban los unos a los otros. Ni siquiera notaron cuando llegó Sakura y extrañamente junto con ella venia Kakashi, que simplemente se quedaron viendo la escena como si fuese una muy bien ensayada parodia. Al rato de seguir así los tres Genin pararon de insultarse pero se estaban mirando entre los tres fijamente con una fuerte rabia. Pero pronto la cara de los tres cambió repentinamente, parecía que estaban tratando de aguantar algo hasta que no pudieron mas… Y se empezaron a cagar de la risa. Los tres, incluso Sasuke, se comenzaron a reír como si no hubiese mañana ante la atónita mirada del "tuerto" y de la oji-jade.
Yami: Lo admito, fue divertido.-dijo apenas entre risas-.
Naruto: Si, Dattebayo.-respondió-.
Sasuke: Es verdad.-admitió sorprendiendo a todos-.
Naruto: No sabía que tuvieses sentido del humor.-dijo para molestarlo-.
Sasuke: Y tú tienes varias cartas bajo tu manga así que estamos a mano.-respondió con su cara de "soy súper guay"-.
Kakashi: Chicos me parece que nos han dejado por fuera.-dijo llamado la atención de los tres-.
Skura: Verdad.-apoyó un poco molesta pero todavía sorprendida-.
Yami: Pues les parece bien, porque lo hicimos a propósito.-declaró de forma descarada-.
Sakura: ¡Deberías respetar mas a Kakashi-sensei!-gritó molesta a punto de golpearlo. Pero cuando lanzó su golpe, estando a unos centímetros de la cabeza del peli-negro una especie de resplandor negro apenas perceptible detuvo su avance para luego repelerla con fuerza.
Yami: Te recomiendo que no me ataques de esa forma, puedo liberar chakra de mis puntos de chakra en cualquier momento y pude haberte atravesado la mano por completo si hubiese querido.-advirtió seriamente-.
Kakashi: Creo que ya es suficiente.-dijo ya cansado de la situación-. Vine a decirles que tenemos nuestra primera misión y que quiero que vayan a la torre para poder ir por los detalles.-ordenó tranquilamente-. Nos vemos allá.-y despareció en una nube de humo-.
Yami: ¿Unas carreritas?-preguntó como si fuese un niño de siete años-.
Naruto: Me anoto.-respondió-.
Sasuke: Adelante.-apoyó de forma retadora y luego comenzaron a correr-.
Sakura: ¡Espérenme…!
Luego de haber corrido desde tan lejos ya se habían acercado mucho a la torre. Como tal, tanto Naruto como Yami estaban corriendo bastante lento para lo que era su velocidad original, pero querían jugar un poco con Sasuke y no querían llamar demasiado la atención. Por otro lado Sakura venia corriendo desde muy atrás y apenas alcanzaba a ver a los chicos. Pero algo completamente inesperado para todos sucedió. Cuando estaban pasando por una intersección ya que iban a gran velocidad no pudieron detenerse y chocaron con otro grupo. Apenas había alcanzado a ver que se trataba del equipo 8. Tras el choque Shino y Yami se encontraban sentados el uno frente a otro cada uno sobándose el lugar donde se habían golpeado, Sasuke ayudaba a Kiba a levantarse porque parecía que le dolía mucho el tobillo.
Yami: Lo lamento, veníamos corriendo y no nos dimos cuenta.-se disculpó tras ayudar a Shino a levantarse-.
Shino: No te preocupes, como equipo de rastreo que somos debimos darnos cuenta desde antes pero estábamos claramente distraídos.-justo cuando terminó de decir aquellos llego una exhausta Sakura al lugar-.
Sakura: ¿Qué ha pasado?-preguntó al punto del desmayo-.
Sasuke: Veníamos corriendo y chocamos entre todos.-explicó-.
Sakura: ¿Y Naruto?-preguntó buscándolo con la mirada-.
Kiba: Tampoco veo a Hinata.-dijo mirando a su alrededor-.
Yami: Por allá.-dijo señalando con una mano y en la otra tenía nuevamente su cámara de video-.
0o0o0o0o0o-0o0o0o0o0o
Unos instantes antes…
Lo único que Naruto había podido hacer durante el choque fue como sentir como golpeaba fuertemente a algo que parecía ser muy suave, luego sintió como cayó al suelo rodando un poco para terminar sintiendo que su espalda daba contra el suelo y que había algo extremadamente suave y cálido sobre él.
Naruto: ¿Qué fue lo que pasó?-se preguntó abriendo lentamente los ojos para encontrarse directamente con un par de pozos de color perla que lo miraban fijamente-.
El reconoció rápidamente a quien pertenecían esos hermosos orbes que tenia frente a él, lo que lo hizo querer inspeccionar un poco más. La niña dueña de su corazón se encontraba a pocos centímetros de su rostro, tenía la cara sonrojada y los labios ligeramente entreabiertos. Le llegó también un dulce olor que parecía provenir de ella, el cual reconoció como lavanda, uno de los olores más dulces que hubiese conocido. Sabía que su cara estaba bastante colorada y sentía como su corazón latía como desenfrenado, pero eso ya era una reacción natural para él con solo verla. De hecho lo que más le sorprendió fue sentir que el corazón de su querida oji-perla latía con la misma intensidad.
Hinata no estaba en una situación muy diferente. Cuando voy su cercanía con el rubio, y más cuando voy como el abría lentamente sus grandes zafiros se sintió perdida en un mundo donde solo existían ellos dos. Tuvo la misma reacción al sentir la fuerza del movimiento del corazón de kitsune menor pero no se movió en lo mas mínimo. A ella también le llegó un suave olor similar al durazno y sintió que una de las manos de chico estaba en su cintura, mientras que la otra se encontraba sobre su espalda. Por otra parte las de ella se encontraban una en el pecho de su amado y la otra se encontraba en una de sus mejillas, la cual inconscientemente se encontraba acariciando. Ante la cercanía y la tierna caricia que recibía, Naruto empezó a perder un poco el autocontrol que tenia y se fue acercando lentamente su labias hacia los de ella mientras ella comenzaba lentamente a repetir la acción. Apenas lograron unir sus labios por dos segundos, cuando un súbito grito los hizo apartarse.
Aldeano1: ¡Maldito monstro te dijimos que no te acercaras a nadie y ahora sales con esto, esta si no te la vamos a dejar pasar!-gritaba con una furia tremenda-.
Ninja: ¡De esta sí que no te salvas!-gritó corriendo hacia el rubio-.
Pero al igual que la otra vez, Yami volvió a interferir golpeando al Shinobi que se avecinaba hacia su protegido.
Yami: Parece que no aprenden su lección.-dijo con frialdad-.
Nija2: No te metas niño, no querrás salir herido.-"aconsejó" con arrogancia-.
Yami: Si ustedes siguen con esto, solo habrán muertos y esos serán ustedes.-respondió-.
Ninja1: ¡Hokage-sama solo exagera contigo, solo eres un tonto niño y si no te mueves, te moveré!-dijo lanzándose contra Yami-.
Cuando ya estuvo llegando a su objetivo, lanzó un puñetazo con todas sus fuerzas pensando que con eso sería suficiente pero no tenía previsto que el joven Yuse tomaría fácilmente de su antebrazo con una sola mano. Un segundo más tarde se escucho el aterrador sonido de un crujido seguido con el aun más aterrador grito del Shinobi al que Yami sujetaba. Tras soltarlo solo le dirigió una mirada despectiva y comenzó a hablar.
Yami: Fueron advertidos pero no hicieron caso.-habló con una frialdad impresionante. Lentamente comenzó a levantar su mano con dos dedos extendidos. Cuándo estuvieron justo enfrente de su cara, estos comenzaron a brillar con una luz blanca medio azulada mientras que de estos salían unas especies de chispas de electricidad-. Tomen.-susurró para que de sus dedos saliera un rayo azulado, el cual golpeo en la pierna de otro Ninja dejándole un hueco en ella-. Y ahora…-fue interrumpido-.
Naruto: ¡Yami, ya basta!-gritó con terror en la voz. Ante esta orden, el peli-negro paro de cargar un segundo rayo y se volteó a mirarlo-.
La imagen lo entristeció un poco. Hinata se encontraba en los brazos del rubio, temblando mientras este la consolaba. Sakura estaba en el suelo con una mirada de profundo terror y Sasuke se encontraba a su lado solo que de pie con la misma mirada. Kiba estaba consolando al pobre Akamaru y Shino lo miraba con gran sorpresa.
Yami: Lo siento.-murmuró apenas y luego se desplomó en el piso-.
¿?: ¿Qué demonios sucede aquí?-preguntó una fuerte voz-.
Cuando voltearon a verla se encontraron con nadie mas y nadie menos que Hiashi Hyuga. Este tenía una mirada endurecida con una posición firme.
Yami: Hacia tiempo que no lo veía Hiashi-sama.-saludó con un tono de formalidad. El líder Hyuga dirigió su mirada al peli-negro y tras inspeccionarlo un poco pudo reconocerlo-.
Hiashi: Es igualmente un gusto, Yami.-contestó-. ¿Pero podrías explicarme que pasa aquí?-pidió con seriedad-.
Yami: Al igual que ayer estos insectos trataron de atacar a Naruto y en esta ocasión posiblemente a su hija, por lo que tuve que demostrar lo que sucedería.-dijo mirando a los aldeanos de forma despectiva-.
Hiashi volteo a mirar a su hija que todavía se encontraba abrazando al rubio. Pero apenas dirigió la vista hacia ese lugar Naruto soltó rápidamente a la peli-azul y se alejó un poco de ella, pero lo que sorprendió un poco fue que su azulada mirada reflejaba un gran miedo hacia la presencia de Hiashi. El mayor apartó la vista de ellos y luego dirigió su mirada hacia el suelo pero con un semblante triste que duro una milésima de segundo y que paso desapercibido por casi todos los presente.
Hiashi: Será mejor que se vayan ahora, que por lo que veo se dirigían a la torre.-habló dirigiéndose al oji-oscuro-. Y ustedes.-dijo dirigiéndose al resto de aldeanos y ninjas-. Les advierto que Hokage-sama ha decretado que cualquier daño hecho hacia Naruto Uzumaki desde ahora será penalizado con el castigo 15-D.-comentó haciendo que ellos se asustaran-. Y estos castigos serán ejercidos por Anko Matarashi, Ibiki Morino y Yami Yuse, aquí presente.-dijo señalando al joven Yuse, cuya cara ahora parecía de de un completo psicópata-.
Yami: Eso será divertido.-dijo con una voz macabra-.
Hiashi: Ahora mejor váyanse.-ordenó empezando a caminar, pero luego recordó algo más que tenía que hacer-. Yami-san, el consejo me ha ordenado que te entregara esto.-dijo sacando un pergamino y entregándoselo-. Hasta luego.-se despidió-.
Yami: Ya oyeron, mejor nos vamos.-dijo a los Genin que apenas se recuperaban del trauma mientras sonreía un poco. Los demás solo lo siguieron porque no tenían más opción hacia dónde ir, pero sino la mayoría hubiese salido corriendo-.
0o0o0o0o0o-0o0o0o0o0o
¿Qué querrá el consejo de Yami?
¿Estará yendo enserio con Ino?
¿Hubo suficiente NARUHINA para el comienzo?
¿De qué se podrá tratar el castigo 15-D para que los más expertos en tortura y mayores psicópatas de la aldea lo tengan que realizar?
¿Y cuando me cansaré de hacer estas patéticas preguntas? Pues Nunca!
Todo eso y más en el siguiente Cap. De Pokemon, digo Trigun, digo de este Fanfic que poco a poco se va apoderando de sus mentes hasta quitarles la voluntad y convertirlos en mis esclavos personales!… Digo, que está hecho para que pasen un buen rato^^´´.
Hasta la próxima. Next Cap.-Primeras Explicaciones-
Master Fuera Bye^^…
