Capitulo final: oscuridad (parte 2)
Buenas! hoy es domingo, y como prometi, la segunda y ultima parte del capitulo final esta aqui! Ha sido gratificante escribirnesta obra, puro drama con mucha metafisica. Llevaba queriendo escribir sobre un kurama sabio y demoniaco, un Sasuke de villano puro y un naruto en inferioridad real desde hace mucho, y aqui lo tengo. Particularmente, el pj de kurama me ha conquistado para futuras obras, tengo que ver como puedo combinarlo con la version oervertida de otros fics... ya vere. Por lo pronto, mil gracias por llegar hasta aqui, esta obra tambien tiene un pedazo de todos vosotros ;)
Nothernlights91: Buenas de nuevo! Pues si, ese era el plan, finalizar de forma epica. Toda historia debe de tener un climax, y yo llevo preparando este desde hace muchísimo. Lo de usar los biju en particular... soy un puto fanatico de godzilla, el rey de los monstruos, TENIA QUE HACERLO XDXD
Ya sabes, el narusaku es lo mio, lo escribo sin esfuerzo apenas. Supongo que debe de ser cierto eso de que ciertos pjs inspiran mas que otros, nunca escribiré una pareja tan a gusto como la de estos dos.
Exacto! la putada de Sasuke es que se enfrenta a alguien que le conoce a las mil maravillas, alguien que encima sabe como enfrentarse ya al rinnegan además. Por eso no le esta aplastando, porque naruto sabe exactamente que hacer... o quizas hay algo mas?
Y ponme de nuevo ese enlace, es que me lo ha cortado fanfiction en tu review y no sé ni como buscarlo :S al parecer, todo lo unido con puntos en un texto desaparece... Un saludo y nos leemos!
Kirito720: saludos compañero! te juro que corté justo en la mitad del capitulo, buscando guardar un poco de coherencia, eso si, pero muy cerca de la mitad xD me alegra que te este gustando, hoy tienes una vuelta de tuerca mas antes del gran final.
Si, lo de Sakura era la gran incognita del fic junto a lo que le ocurre a sasuke, y al fin se ha resuelto. Si te fijas, es la opcion intermedia entre lo que queria naruto que fuese (ningun culpable, todo un accidente y sakura amandole) y lo que le decia kurama (que le traiciono para irse con Sasuke y Sasuke la mató a sangre fria). Ella le amaba, y su muerte fue algo necesario para salvarlo, nada mas.
Si, los biju no pueden morir, así que tranquilo, no hay mas que ensañamiento entre hermanos XD durante la escritura de este fic no se ha torturado a ningun animal xD
Y sobre mis proyectos futuros... gran pregunta. Lo primero es acabar Eres mia y retomar el Satsuki shinden. Despues tengo un narukaguya, un naruharem con un naruto ultraoscuro y un narukurotsuchi/Narusaku en mente. Sobre otros animes para escribir... de momento tengo en mente una comedia crossover de naruto con pokemon donde confunden al pobre kurama con ninetailes y es esclavizado, lo cierto es que es el que mas ganas tengo de escribir. De otras fuentes... dororo y SNK tienen posibilidades, todo se vera, y siempre he querido escribir algo de GoT para arreglar este horrible final que se estan marcando... cuales te gustan a ti?
Espero que te guste lo de hoy, gracias por las felicitaciones, un saludo!
Shoseiki chan: hola! Yo tb lei la historia de Asuka, ya sabes que para un narusaku ese perfil es como la meca xD Yo ya sabes que te actualizo desinteresadamente, no me hace fakta una excusa del dia de las madres XD el problema es que ahora mismo no tengo muchas ideas para un oneshot, y prefiero solo publicar fics de calidad probada T.T temgo que cerrar historias, es imposible llevar 4 a la vez :(
Sobre el narusaku de aqui, ya sabia yo que te gustaria. Ya sabes que en parte me inspire en ese video de youtube que te dije (Sakura dies, naruto cries), y en ese video el reencuentro es precioso, aqui queria hacer un momento muy emotivo, y ademas resolver muchas dudas con respecto a su relacion. Se querian, y ella le espera, eso es lo bonito.
Y en cuanto a la pelea... es un duelo entre los dos mejores. Sasuke tiene mas poder y dos ojos unicos, naruto la fuerza de voluntad y el conocer perfectamente a su rival. Ahi esta la clave, hoy lo vas a ver. Y ya te dije que lo habias calcado con kurama libre destrozándolo todo... aunque no se si es bueno que se libere, te recuerdo el precio que será para Naruto...
Y si, kushina rules! :D Un saludo y disfruta, que no quiero revelarte nada!
Sebastiantutu: saludos! Gracias, hoy esoero que te guste el final de esta epica batalla, esto va en escalada si te fijas! Y sobre el amateratsu, sasuke lo usa con el rinnegan en el canon, fijate en su batalla contra kaguya, antes de que naruto use su harem inverso. Es logico si lo piensas, el rinnegan es una evolucion del sharingan.
Y el narusaku era necesario que fuese dulce hombre! naruto lleva mas de diez capitulos sufriendo, se merecia un poco de cariño xD Y ese final brusco se debio a que es un solo capitulo dividido eń dos partes para facilitar la lectura, hoy tendras explicacion ;) Un saludo y disfruta!
-aaaaaaaaaa- personaje hablando.
-aaaaaaaaaa- personaje pensando.
-aaaaaaaaaa- ser sobrenatural hablando.
-aaaaaaaaaa- ser sobrenatural pensando.
RENUNCIA DE DERECHOS: Obviamente, naruto no me pertenece. Pertenece al señor kishimoto, que se lo folla cuabdo quiere, yo solo aporto esta historia. Espero que os haya gustado, un saludo!
Alrededor del monte hokage, Kurama combatía a sus últimos enemigos con fiereza. El reto de su vida, nueve biju al unísono, y ya llevaba seis, aunque no sin coste. Su pata izquierda trasera estaba desgarrada por el mordisco de su otra mitad, su piel requemada por la lava de songoku, tenía varias costillas destrozadas por culpa del hachibi y nibi había logrado arrancarle una oreja de un mordisco… incluso ahora forcejeaba con shukaku a duras penas. Pero era el kiuby, incluso sin patas ni colmillos sería peligroso. Su otra mitad le atacó de frente tras deshacerse Kurama de shukaku con un empujón, intentando atacarlo a los ojos… pero la diferencia de tamaño era abismal, el kiuby de Sasuke solo logró abrir un profundo zarpazo en un costado del rostro del nueve colas más grande. Como enfrentar a un perro doméstico con un lobo. Kurama se abalanzó sobre él con sus patas delanteras, haciéndolo caer de espaldas. El zorro subyugado intentó defenderse, pero era tarde… era comida. De un mordisco, el biju rey le arrancó cuatro de sus colas… era un insulto que tuviese nueve, el único con nueve era él. Y luego, sin más preámbulos, hundió sus mandíbulas en su vientre expuesto, rugiendo de dolor la mitad subyugada del biju mientras sus vísceras caían sobre las calles de konoha.
Se quedó en el suelo, lamentándose de dolor, esperando otro golpe más del auténtico kitsune. El biju de Naruto se preparó para descargar una bijudama en su moribunda otra mitad, pero erró el tiro cuando algo se abalanzó sobre su espalda. Rugió de dolor cuando sintió las mandíbulas de shukaku clavarse en su clavícula, destrozándola, mientras una de las zarpas del mapache se clavaba en su rostro, reventándole el ojo de la cuenca derecha. Kurama apretó los dientes con rabia, y decidió acabar con su hermano mayor de una vez por todas. Shukaku se creía invulnerable con esa arena… y la arena no reacciona bien ante el fuego. Su espalda comenzó a iluminarse con flamas naranjas, cada vez más intensas… y eso que tenía encima al enorme una cola. Shukaku rugió de dolor al sentir su piel de arena arder hasta cristalizarse, pero no pudo separarse, Kurama le había envuelto con sus colas para asegurarse de que no huyese demasiado pronto. Las llamas subieron cada vez más y más de intensidad, hasta que el biju de una cola logró salir del agarre. Apenas se podía mover, su cuerpo estaba casi cristalizado en vientre, patas y cuello, y Kurama lo sabía. Tomó con sus sangrantes mandíbulas el cuerpo moribundo de su otra mitad, y lo volteó con fuerza para golpear el cuerpo de shukaku, reventándolo de un golpe. Y luego dio otro más, para asegurarse, destrozando de paso a su otra mitad.
Con su rostro ensangrentado, viendo por un solo ojo y cojeando ostensiblemente, el biju se encaramó a la cima del monte hokage para contemplar su obra… los cuerpos de sus hermanos destrozados a su alrededor, testigos de su proeza. Sabía que no les había matado, los biju no podían morir si no que simplemente volvería su chakra al gedo mazo, pero sí que se acordarían de quién era el apex en la familia cuando lo hiciesen. El rey biju. Rugió, sabiendo que konoha, su ancestral enemiga, le observaba. Qué gran victoria… Pero, de pronto, sintió un fuerte tajo en su espalda, uno profundo y doloroso que le hizo gruñir mirando alrededor. Otro ataque le cortó de cuajo dos de sus colas, arrancándole un rugido de dolor aún mayor. A su alrededor chomei, el escarabajo de siete colas, hacia ataques en picado, para luego ascender y ponerse a salvo antes de que el nueve colas contestase. El kiuby intentó acertarle con una bijudama, pero era demasiado rápido en el aire, y su aliento flamígero no llegaba tan lejos. Otro ataque y el biju de nueve colas cayó del monte hokage, herido de gravedad, sin saber cómo enfrentarse a su enemigo. Quizás había exagerado al decir que podía con todos…
-¡Rasen shuriken!- oyó de entre los escombros, para luego ver salir una esfera de color blanco rodeada de espirales de viento rumbo a su hermano de siete colas, que en absoluto se esperaba ese ataque. El proyectil impactó de lleno en su pecho, haciéndole caer al pavimento de konoha por perder el equilibrio. Realmente era chomei, el biju de siete colas, esa técnica solo le había dolido y hecho caer por la dureza de su piel (lo cual era mucho aún así, esa técnica era muy poderosa), pero no la había puesto en peligro… hacía falta mucho más para vencer a un biju. Pero ahora el escarabajo había perdido de vista a lo único que podía hacerla daño… el kiuby. El inmenso zorro vio su oportunidad e, ignorando las heridas, se lanzó sobre la sorprendida chomei. Con su zarpa funcional agarró las alas del costado derecho de su víctima y, haciendo palanca con su propio peso, se las arrancó en un espectáculo de sangre y gritos de dolor. El escarabajo intentó remontar el vuelo, pero sin esas alas solo pudo tropezar y caer de nuevo frente al biju de nueve colas, que inspiró aire y descargó su aliento flamígero sobre su última víctima. No quedó de chomei más que unos restos carbonizados, que al poco tiempo dejaron de moverse, mientras el kiuby lanzaba un último rugido al aire y desaparecía en una luz roja, de vuelta al paraje mental del rubio, el lugar donde podría regenerarse esas heridas de guerra. Los biju de Sasuke tenían el gedo mazo, él tenía a Naruto… la diferencia es que el rey biju había vencido y podía dar más guerra, sus hermanos en cambio tardarían muchísimo más.
-No esperes que te dé las gracias, podría haber vencido sin problemas…- murmuró el biju tras sus barrotes, con su orgullo herido, mientras comenzaba a lamerse las heridas y el chakra rojo creaba de nuevo sus colas perdidas. El rubio se encogió de hombros con tranquilidad, señalando que no tenía esa inquietud, mientras Kushina negaba en su dirección con desaprobación y en el exterior la fea herida del vientre del jinchuriki se regeneraba, ahora que volvía a tener chakra del biju. El cachorro había aguantado, volvían a estar en ventaja, incluso pudo recuperar sus ojos… solo quedaba un asunto pendiente…- ¿Mataste al uchiha?
-Estaba demasiado ocupado salvándote como para…- iba a explicarse el uzumaki, cuando los escombros donde impactó Sasuke tras recibir el rasengan del rubio se comenzaron a sacudir, cada vez con más fuerza. Explotaron de golpe, surgiendo de ellos un inmenso espectro púrpura, el susanoo completo de Sasuke, armado con sus dos katanas mientras el uchiha miraba al rubio con una intensa furia, con su rinnegan sangrando y el lugar del impacto del rasengan regenerándose lentamente.
-Es impresionante… ha convocado el susanoo con un solo ojo…- murmuró Kushina, que recordaba de sus charlas con su mejor amiga, Mikoto uchiha, cómo funcionaba el espectro del clan vengador. La pelinegra soñaba en su época gennin con algún día usar el poder con el que su abuelo, el legendario uchiha madara, se enfrentó al gran hashirama Senju, y la contó una y otra vez cada detalle de ese uso de los ojos uchiha.
El susanoo requería de dos ojos para ser convocado por su carga de poder: consumía tanto chakra que convocarlo con un solo ojo prácticamente era imposible, y mucho menos mantenerlo. Solo un prodigio podría hacerlo. Pero Sasuke lo había logrado… cierto que con un rinnegan, que no dejaba de ser una versión más avanzada del sharingan, pero aún con todo era una proeza. El uzumaki podía ver el ojo del vengador sangrando profusamente por el esfuerzo, aunque la sensación que ofrecía el uchiha no era en absoluto de debilidad. Estaba furioso, había visto como otra de sus armas era anulada por el rubio… Naruto y su biju habían vencido a sus biju esclavizados, le habían obligado a usar su arma secreta para revivir, pero no le habían vencido a él… ni por asomo. Todavía tenía energías para destruir una nación entera en el gedo mazo, para destruir un continente incluso. Todavía tenía el ojo de dios. La estatua comenzó de nuevo a gritar con sus ojos desencajados, para volver a vomitar esa sustancia lodosa gris. Pero, esta vez, en lugar de materializar a los biju, la energía se movió hacia el susanoo de Sasuke, envolviéndolo. Una intensa luz azul inundó la armadura púrpura, formando una figura humanoide hecha de puro chakra azul eléctrico y recubierta con el espectro del pelinegro a modo de armadura Samurai, con hombreras, peto, yelmo, materializándose incluso en el brazo derecho del espectro una inmensa lanza de rayo.
-¡NARUTO! ¿VES MI PODER?- gritó con rabia Sasuke, mostrando sus dientes manchados de sangre en una sonrisa homicida, con tal expresión de locura que Naruto tragó hondo… su amigo había caído bien profundo en su propia demencia…- SOY SASUKE UCHIHA, REY DE REYES, EL ÚLTIMO SHARINGAN.- Sasuke concentró aún más chakra en su armadura, brillando con inusitada potencia mientras el vengador reía de manera psicótica.- HAHAHAHAAAA, ¡CONTEMPLAD MI OBRA, PODEROSOS, Y DESESPERAD, VED EL PODER DE UN DIOS!
-Etto… Kurama… ¿eso es normal?- preguntó el rubio, que veía todo con los ojos de Kurama que de nuevo podía convocar. Percibía con su chakra natural unos niveles de chakra inmensos, incluso superiores a los suyos. Por primera vez, alguien le ganaba en niveles de chakra.
-No… en absoluto…- murmuró el biju, tragando grueso.- Ha absorbido la energía que quedaba de todos mis hermanos y la ha canalizado a través de su armadura para evitar que le destroce al usarla… no es el juubi, pero como si lo fuese…- expuso, dejando constancia de lo obvio… ese ser tenía diez colas y un rinnegan, ellos solo nueve colas… necesitaban más poder. Naruto frunció el ceño, buscando un nuevo as en la manga que usar para salir airoso.- …esto se está poniendo peligroso cachorro, está claro que no puede mantener eso eternamente con un solo ojo… le debe de estar doliendo como nunca… pero si que creo que podrá hacerlo el tiempo suficiente como para vencernos… tendremos que convocar mis colas, y aún así no lo veo claro… solo soy nueve colas, el es diez. Si no estuviese herido y tuviese conmigo mi otra mitad quizás, pero ahora…- declaró, apretando sus dientes mientras sus heridas aún cicatrizaban. Pero esa mención a su otra mitad hizo a Naruto abrir los ojos con sorpresa.
-¿Si fueses dos kiuby podríamos luchar y vencer?- preguntó el rubio, apretando los dientes Kurama en respuesta mientras asentía. Si, podría, pero era ridículo pensar en imposibles, su otra mitad estaba en el gedo mazo…- Bien, pues vamos a cambiar de táctica. Vas a dedicarte únicamente a convocar chakra y dármelo, yo lucharé contra Sasuke con todas las colas…
-Cachorro, veo que todavía no se te dan bien las matemáticas… yo soy NUEVE colas, él es más…-Naruto sonrió con burla y le interrumpió.
-Tú eres nueve colas, pero JUNTO A MI serás dieciocho. Soy un sennin, puedo acumular energía natural hasta doblar mis niveles de chakra sin convertirme en piedra. Como tú dijiste antes, a mi nivel es como una gota de agua en medio del océano para ti, pero si me das tu chakra, podría convocar otras nueve colas de chakra natural…- expuso Naruto, mientras Kurama cambiaba su rictus de incredulidad por uno de confusión. Eso… eso tenía sentido. Si Naruto tenía nueve colas de chakra en su cuerpo, podría acumular otras nueve de chakra natural con sus clones. Joder, ¿se le había ocurrido a él solo?
-Sochi… conozco el modo sabio de cuando lo intentó aprender Minato kun… es peligroso, el más mínimo fallo de cálculo al usarlo… excederte al emplearlo en una técnica… y puede que acabes convertido en piedra…- dijo Kushina, claramente angustiada por su pequeño sol.
-Y ten en cuenta que tendrias que llevar tú las riendas, yo no puedo acumular chakra natural... y sin mi para domar mi chakra rojo, tendrás que mezclarlo con tu chakra para usarlo… mi chakra corrosivo, venenoso, en tu cuerpo mortal y vulnerable… te destrozará por dentro como el ácido al papel...- explicó el biju, aunque había otra razón más para su renuencia.- Sin contar que no me conviene darte mis nueve colas para que desarrolles otras nueve… estarías a mi nivel para cuando tú tengas que cumplir tu parte del trato, y harás lo que sé que vas a hacer…- comentó, pero Naruto, lejos de enfadarse, le enseñó su mano derecha, privada de los dedos índice y corazón por un ataque previo de Sasuke. Junto a sus ojos, otra herida permanente del rubio. Y además pudo ver sus múltiples cortes a medio cicatrizar, magulladuras… él estaba herido, pero Naruto también… incluso más. Un secreto a voces salió de la boca del ojiazul.
-Tengo claro que es un viaje solo de ida, Kurama… y tú me prometiste el poder para vencer a Sasuke antes de hacerlo…- la voz de Naruto cambió, siendo similar a la de Kurama.- "…para hacerlo las veces que necesites, para salvar el mundo, para lo que te dé la gana…"…¿mentías?- inquirió, bufando con ira contenida el biju.
-Nunca… puedo exterminar a todo el continente si lo deseo. De lo que dudo es de la tuya… mi palabra es lo único en este estercolero que llamáis mundo que tiene valor de ley…
-Bien, pues dame tu poder cuando lo necesite, y mis clones me darán energía natural para doblarlo. Soy consciente de que si lo uso todo de golpe corro el riesgo de convertirme en una puta rana de piedra tras sufrir muchísimo dolor, por lo que tú te encargarás de administrarlo todo y dármelo en dosis manejables, yo solo lucharé. Y, sobre esas heridas que me causará tu chakra… regenéralas, yo aguantaré el dolor dattebayo…- ordenó, asintiendo el kiuby con desidia. Si, no tenía más opción realmente… la opción de dejarse capturar estaba descartada, ya había constatado que el cautiverio lo convertiría en un ser débil, y le había costado mucho retornar a su máximo poder…
Sasuke frenó su discurso cuando el rubio frente a él junto sus palmas frente a su cara, afirmó los pies en el suelo y comenzó a acumular energía. El sello de su vientre, visible entre los restos de su ropa, comenzó a extenderse por su cuerpo de una manera similar al sello maldito, cubriendo con líneas horizontales de color negro su piel, uniendo sus principales puntos de chakra y conduciendo energía por el cuerpo del jinchuriki. El rubio apretó los dientes cuando el corrosivo chakra rojo del biju de nueve colas, liberado por el kitsune a través del sello, comenzó a penetrar por cada uno de sus conductos de chakra. Lo notaba mezclarse con el suyo, y empezar a quemar con fuerza sus propias bobinas de chakra, causándole dolor. Como poner gasolina de un coche de competición a un ciclomotor, incluso sus hiperdesarrollados conductos de chakra no estaban preparados… pero debía de aguantarlo. El dolor solo era eso, dolor. Solo le mataría si él se rendía. Con un fuerte grito, lo dejó salir con potencia, adoptando su chakra el color que surgía de mezclar el rojo oscuro con su chakra azul… un espeso y claramente visible chakra naranja, que lo envolvió como el manto de chakra rojo mientras refulgía con potencia. Lo sentía, lo percibía… nunca sería más poderoso que ahora. Y también sabía que no tenía tiempo que perder recreándose en ello.
Lo primero era reunir chakra natural para ponerse a la altura de Sasuke en cuanto a poder. El rubio volvió a parpadear, y un centenar de clones surgieron a su alrededor, clones envueltos en chakra naranja como si convocador, que de inmediato se dispersaron, alejándose de Sasuke para sentarse en posición de loto a meditar en lugares seguros. El uchiha jamás habría podido alcanzarlos si hubiese querido seguirlos, eran veloces… parecían rayos naranjas. Algunos incluso se dispusieron alrededor del puesto de avanzada de konoha, por si el uchiha decidía causar daños colaterales o necesitaba dar algún mensaje… por si tenía que sacar de ahí a Karin y llevarla lejos. Comenzó a sentir como el chakra natural llegaba, disolviendo Kurama los clones que ya habían alcanzado su limite y pasándole progresivamente el chakra a su cachorro. Con ese aumento progresivo de poder, lo siguiente era ponerse a la altura de Sasuke en lo referente a tamaño. El espectro de Sasuke media cerca de veinte pisos de altura, no podría luchar contra él desde el suelo. A pesar del dolor, comenzó a moldear ese chakra naranja, a darle forma mientras se elevaba. Y, como no tenía tiempo para pensar en una forma mejor, decidió adoptar la que mejor se le daba recrear… un inmenso zorro de nueve colas.
Todavía no controlaba ese chakra a la perfección, menos aún para hacer un avatar de Kurama perfecto, incluso desperdiciaba cantidades al explotar como burbujas partes de la superficie de su avatar de chakra. Pero parecía aún así estable, lo suficientemente fuerte para luchar contra el vengador. Se lanzaron a la carga el uno contra el otro, ambos con todo. Sasuke saltó, intentando empalar la cabeza del avatar de Naruto con su lanza de rayo, pero el rubio consiguió moverse a tiempo. Soltó un potente derechazo al costado de la armadura del ente púrpura, pero su puño de chakra naranja se destrozó por el impacto sin causar daño. Demonios, el avatar de Sasuke era más fuerte de lo que parecía… Sasuke aprovechó el momento, y con un barrido horizontal de su lanza abrió de lado a lado el pecho del ente de chakra, que comenzó a deshacerse. Naruto apretó los dientes… necesitaba más. Volvió a gritar, y el avatar se rehizo de nuevo… solo era chakra al fin y al cabo, eterno, inagotable… y, con un potente rugido, empujó a Sasuke lejos. Naruto tuvo que hincar la rodilla al sentir como los conductos de chakra de su brazo izquierdo reventaban, gimiendo de dolor mientras Kurama volvía a rehacérselos. Dolía como nunca, pero no podía ceder ahora. Debía de resistir.
Mientras, Sasuke no estaba mucho mejor. Cierto era que su avatar era mucho más estable que el del rubio gracias a su susanoo, y que era más fuerte en poder, pero su ojo comenzaba a sangrar cada vez más. Le dolía, estaba sosteniendo un puto susanoo solo con él, itachi no hubiese sido capaz, madara posiblemente tampoco. En ese momento, Sasuke estaba demostrando a cada ancestro que era el uchiha más fuerte de la historia. Pero, aún sosteniéndolo, no sabía por cuanto tiempo podría hacerlo… la energía devlos biju pugnaba por liberarse, su armadura por contenerlo, y en medio estaba él y sus escasas reservas de chakra. Y, para colmo, Naruto cada vez acumulaba más poder. Era impresionante, no parecía acabarse, surgía y surgía de él… era demencial. Sabía que no era solo cosa del kiuby, podía percibir chakra natural en ese avatar… Naruto era el autor, no solo esa bestia. Si él era el uchiha más fuerte, Naruto era el uzumaki más fuerte. Un digno enemigo, el único para ser exactos… quizás esto era ya una lucha de dioses, y no de ninja. Debía de acabar con su enemigo rápido, vencerlo y recuperar su sharingan, pero el rubio no le iba a dar tregua. Convocó a una decena más de clones, clones que también convocaron un avatar de un zorro naranja, y se lanzaron a por él como animales rabiosos.
Su armadura era fuerte, y su lanza le daba ventaja, pero el uzumaki tenía los números. Decapitó a un avatar de Kurama a su izquierda, pero otro le mordió en el antebrazo del arma, dificultándole el movimiento. Un zarpazo hizo saltar chispas en el yelmo de su susanoo, a lo cual respondió con un potente puñetazo que tiró al zorro de chakra al suelo. Convocó un kirin, que mordió en su descenso el cuello del avatar otro clon antes de explotar y destruirlo, y con una patada se deshizo del que le estaba mordiendo en el antebrazo de la lanza. Dos más salieron volando al grito de shinra tensei, mientras otro más saltaba sobre su espalda a morderle la hombrera de su armadura, haciéndole hincar la rodilla por el peso. Realmente por el momento solo eran molestias, pero el problema era que su rinnegan le dolía cada vez más… no sabía cuánto podría aguantarlo. Vio al Naruto real en uno de los avatares, apartado de la batalla, también con una rodilla en el suelo, sangrando por la nariz y con un gesto de dolor.
Ahí estaba su oportunidad, si vencía al original el resto desaparecerían. Dio un cabezazo con su nuca acorazada al zorro que mordía su hombrera y enfiló su lanza hacia el avatar del auténtico Naruto. Como una jabalina, la lanzó hacia él, que no pudo esquivar el impacto por lo sorpresivo del ataque. El arma atravesó el pecho de la criatura, explotando después de una fuerte esfera de rayos que pulverizó todo lo que allí había. Tenía que haberle vencido, ese ataque fue demoledor, seguramente Naruto estaría requemado y destrozado en el suelo, listo para capitular… pero los clones no se habían deshecho. Y, aprovechando que estaba desarmado, atacaron con más fiereza. Pudo destruir dos con su taijutsu, pero un tercero saltó sobre él, haciéndole caer de espaldas mientras las colas de otro inmovilizaban su brazo derecho. El uchiha apretó los dientes al caer en la cuenta de algo… qué estúpido… Naruto siempre se camuflaba entre sus clones, no se ponía en retaguardia. Los usaba de avanzadilla, si, pero él los acompañaba en vanguardia, ¿Cómo podía haberse olvidado de ello? Maldijo su lapsus en voz baja. El auténtico debía de estar entre los que le atacaban… pero ¿cuál era? Todos tenían ese gesto de dolor, todos sangraban, todos parecían reales… el uchiha sonrió con saña, ya sabía cómo sacar al original a la luz…
-¿Quieres jugar sucio? SHINRA TENSEI.- gritó, apartando con la gravedad a los zorros que le atacaban, para luego dirigir desde el suelo su mano hacia el exterior de la aldea… hacia el lugar donde estaba la avanzadilla de konoha… los seres queridos del rubio.- veamos si puedes parar esto, CHIBAKU TENSEI.- exclamó, reprimiendo el grito de dolor por forzar su ojo… a él le dolía muchísimo, pero a Naruto le dolería aún más. El lugar se oscureció de golpe, mientras Naruto y su clones miraban al cielo y abrían los ojos con terror… un inmenso meteorito descendía sobre ellos… concretamente sobre el puesto avanzado de konoha. El puesto dónde estaban Tsunade baa chan, Ino, hinata, Shikamaru, konohamaru… Karin chan… no podría sacarlos a todos a tiempo con su hirashin, tendría que abandonar a su suerte a muchos de ellos… no, debía de frenar ese ataque. Todos los zorros que combatían a Sasuke se separaron del vengador, apuntando con sus mandíbulas al meteorito y acumulando chakra, mientras los clones del lugar del impacto desarrollaban su avatar de Kurama también para cubrir a los allí presentes.
-Aaarghhhh…- exclamó Naruto, tosiendo sangre mientras a su espalda, una de sus puertas de chakra explotaba por la presión del chakra corrosivo, causándole un inmenso dolor. Pero el rubio apretó los dientes y continuó usando su energía.
-maldita sea cachorro, ¡es una trampa! Lo ha hecho para que le des un respiro y gastes tu chakra inútilmente, ¡céntrate en él y olvídate de ellos, vas a gastar todo tu chakra y Sasuke va a ganarte!- exclamó furioso Kurama, reparando esa herida interna del uzumaki… solo tenía que usar su hirashin para salir del lugar del impacto, y Sasuke había hecho eso para nada… pero Naruto solo apretó los dientes.
-SI LUCHO ES POR ELLOS KURAMA, ¡BIJUDAMA!- gritó, comenzando cada zorro de chakra allí presente a disparar proyectiles.
Una decena de luces blancas salieron despedidas de Naruto y sus clones, en direccion al ataque de Sasuke. El meteorito los recibió, uno por uno, y en tal cantidad que su integridad comenzó a fallar. Los clones con avatar de Naruto iban desapareciendo tras gastar toda sus energías en ese ataque, pero estaba consiguiendo frenarlo. Los restos finales impactaron en la zona con fuerza, pero los últimos clones con avatar que estaban allí dispuestos pudieron frenarlos a costa de sus vidas. Lo allí presentes, que se habían agachado con terror ante el impacto, contemplaron como la cubierta del chakra naranja de Naruto desaparecía, habiéndoles salvado. Pero su héroe no tuvo esa suerte… Sasuke, viendo cómo todos los zorros de su alrededor salvo uno desaparecían, se lanzó a por el original, dándole tal puñetazo que lo hizo salir volando hasta el monte hokage. Naruto cayó al suelo, disolviéndose su manto ante la semiinconsciencia de su portador, que escupía sangre profusamente por la boca. Su vista se nublaba, ni tan siquiera oía a su madre y biju hablarle… solo sentía dolor. Incluso le costaba no ahogarse en su propia sangre. Volvió a envolverle esa luz cálida de la playa, cerró los ojos dispuesto a dejarse vencer… no podía más, tocaba descansar… lo había dado todo para parar ese ataque, no podía…
-Aún no, Naruto…- le susurró al oído Sakura, volviendo a abrir los ojos Naruto en su batalla. Frente a él, Sasuke reía, viéndose ganador.
-SABÍA QUE NO PODRÍAS RESISTIRTE HAHAHAAAA, ¡NARUTO EL HÉROE! CONTEMPLA EL FINAL DE TODO HÉROE… ¡MORIR JOVEN!- exclamó, extendiendo el brazo izquierdo de su avatar en dirección al rubio mientras acumulaba todo su chakra en ese ataque. La flecha de indra, su mejor jutsu, el ataque definitivo del nuevo shinobi no kami. Todo el poder de los nueve biju y su rinnegan en una flecha… una flecha que le coronaria como rey, como emperador… como dios… Naruto contempló el ataque comenzar a formarse, e intentó levantarse. No podía, su cuerpo se quejaba a cada milímetro de movimiento, sus conductos de chakra estaban al rojo vivo, sus bobinas reventadas, su boca llena de sangre… su cuerpo no quería… pero él no podía quedarse allí… aún no era el momento de morir… aún no.
-ahhhh… arrghhh… AAAAAAAAAHHHHHHRGGHHHH…- comenzó a gritar, gritar al suelo, gritar con rabia, gritar descargando cada ápice de dolor. Gritó y gritó, incluso moviendo su cabeza con rabia, escupiendo sangre en el pavimento. Gritó hasta que su cuerpo estuvo agotado… y su mente pudo doblegarlo.- Solo es… un viaje de ida…- se dijo a sí mismo, levantándose lentamente. En su interior, Kurama y su madre le observaban asombrados, en silencio… ¿podía todavía ponerse en pie? Había excedido todo límite parando ese chibaku tensei, ¿todavía quería seguir luchando?- Kurama… urghhh… dame todo el chakra… el natural, el tuyo, el mío… todo lo que tengamos reservado…
-Sochi… es demasiado. Tú…- balbuceó Kushina al borde del llanto, pero Naruto la cortó con un fuerte abrazo, en silencio. Kushina se aferró a él, sollozando, y Naruto la regaló su mejor sonrisa al separarse a pesar de su estado.
-Hora… de despedirnos… kaa chan. Tratadme bien Sakura chan y tú al otro lado…- la pidió, y Kushina sollozo con más fuerza para luego asentir. Su sochi, su sol… no se explicaba cómo alguien tan valiente había podido salir de sus entrañas.
-No… no te prometo nada, sochi…- murmuró con una suave sonrisa mientras le seguía abrazando, riendo ligeramente Naruto de vuelta. Kushina comenzó a brillar, entregando cada molécula de su chakra restante al rubio para el ataque… era lo único que podía hacer. por él ahora- Te quiero mucho, y estoy orgullosa de ti… cariño…- finalizó, desapareciendo definitivamente rumbo a su descanso eterno. Naruto tosió algo de sangre, y luego se giró hacia su compañero zorruno, que le miraba desde su jaula en silencio, con un gesto indescifrable.
-No la volverás a ver…- le comentó, con un tono de duda en su voz. Una parte de él creía firmemente en que no había nada más allá… otra, en cambio, deseaba que si hubiese algo... algo para mito. Naruto suspiró con pesadez, para luego contestar.
-Supongo… urghhh… que podremos volver a debatirlo en los siguientes ciento cincuenta años…- repuso, y el zorro se quedó en silencio. Por momentos le parecía que Naruto en serio cumpliría su promesa final… y eso le parecía imposible. El ser humano era ruin y mezquino, incapaz de tener honor, y Naruto no era diferente…
Naruto sintió como su avatar de Kurama volvía a formarse, como su sistema se volvía a llenar de chakra… y más, y más chakra. Apretó los dientes al comenzar a verse sobrepasado, centrando toda su energía en su contestación a esa técnica. Debía de adaptar su avatar… con dos brazos no le bastaba. Desarrolló cuatro brazos más mientras el rostro del kitsune hecho de chakra mostraba tres rostros unidos, uno mirando a cada costado y otro al frente. Extendió sus brazos con un gesto de esfuerzo, sintiendo como su hombro se había desencajado hace mucho por la energía acumulada, apretando tanto los dientes que la sangre apenas se escapaba entre ellos, apenas respiraba. Le daba igual. Incluso su cuerpo comenzó a notar los excesos de chakra natural… parte de su rostro comenzó a deformarse, su mano derecha desarrollo dedos de sapo, los dedos de sus pies se unieron por membranas. Daba igual… solo estaba ese golpe. Dos inmensas esferas de chakra se formaron a cada costado suyo. Un brazo daba forma al chakra, otro lo hacía girar y otro lo envolvía en futon. Dos rasen shuriken, cargados de chakra Yin y Yang, la técnica más potente que pudo idear. Acumular todo su chakra, lanzarlo, y rezar porque fuese más fuerte que el ataque de Sasuke. Naruto fijó sus ojos en el uchiha, que le seguía apuntando con su técnica… pero sin disparar. Sonrió ligeramente... como se imaginaba, había esperado hasta que completase la suya… Asintió en su dirección, y Sasuke apretó los dientes antes de gritar.
-FLECHA DE INDRA.- exclamó, dejando salir un inmenso virote de rayo de su muñeca en dirección al rubio.
-RASEN SHURIKEN DE DOBLE ESFERA.- contestó Naruto, lanzando ambos proyectiles en respuesta.
Desde el puesto de avanzada de konoha, pudieron ver cómo las técnicas de esos inmensos avatares naranja y púrpura impactaban, generando un inmenso haz de luz, una visión apocalíptica de fuego, rayos y de chakra tan denso que era palpable. Los gritos de terror de muchos ninja allí presentes fueron contestados por los jounin usuarios de doton, que invocaron un muro de tierra a la orden de Shikamaru… si no lo hubiesen hecho, habrían sido sepultados. Escombros de piedras, madera, incluso fragmentos de las murallas impactaron contra esa defensa, acumulándose cada vez más alto, aguantando de milagro la técnica de protección. Karin no se agachó ni un segundo… su ojo de kagura seguía fijo en la aldea… en Naruto. Y, cuando todo pareció estabilizarse, pudieron ver el inmenso hongo atómico disolverse en el cielo de la aldea. Tsunade Senju no se dejó impresionar por el espectáculo y ordenó ir a buscar a Naruto de inmediato. Los allí presentes, encabezados por Karin, salieron en su búsqueda, adentrándose en ese páramo desolado que una vez fue una aldea amurallada. Atravesaron los escombros, temiendo llamarle a gritos y que apareciese el uchiha todavía vivo y, tras unos minutos rastreando cerca de los restos del monte hokage, lo vieron.
Karin no pudo reprimir un grito de espanto. Naruto seguía allí, vivo… y eso no tenía porqué ser algo bueno. El exceso de chakra natural se había cobrado su precio, un precio alto… su brazo derecho entero estaba petrificado, así como su pierna derecha entera y su pie y espinilla izquierda. Y la explosión también le había cobrado peaje al rubio: su carne estaba quemada en todas las zonas libres de piedra, en algunos lugares de forma superficial y en otros profunda y dolorosamente, en su rostro se podía ver hasta el hueso de sus dientes a través de la mejilla derecha. Pero seguía vivo, y en pie… y mirando alrededor. El espectro de Sasuke ya no estaba, pero sabía que el uchiha no había muerto. No, si él seguía allí, Sasuke también… una fuerza imparable contra un objeto inamovible, ambos excedieron la condición humana hace muchísimo. Tenía el consuelo de que ni un zetsu había sobrevivido a esa explosión, Kurama los había rastreado y esa aldea era un cementerio. Solamente faltaba encontrar a Sasuke. El uzumaki sonrió… no hacía falta buscarlo realmente… sabía que lo estaba observando, acechando. Solo tenía que invitarlo a salir. Sin miramientos, se arrancó el brazo petrificado… ya lo había perdido, sería imposible volverlo carne de nuevo… y, con tranquilidad, lo dejó caer justo delante suyo, a centímetros de sus pies. Y, antes de impactar en el suelo, desapareció, apareciendo otra cosa en su lugar.
-ARRRGHHHHH.- gritó lleno de furia Sasuke, que había usado sus últimas reservas de chakra para teleportarse allí con su rinnegan en lugar de ese brazo de piedra. Su aspecto era incluso peor que el del rubio: su rostro estaba quemado hasta el hueso en algunas zonas, apenas le quedaba pelo, o carne sin deformar. Su torso presentaba más heridas de quemaduras graves, junto a un muñón sangrante a la altura del codo donde antes estaba su brazo izquierdo. Incluso había perdido la pierna izquierda, estando en pie únicamente por el impulso de su ataque. Con furia, convocó una cuchilla de rayo, y atravesó de lado a lado el pecho del rubio. Karin gritó de horror, todos los demás se quedaron en silencio… pero Naruto no cayó al suelo. Debería de haber muerto, pero en su lugar solo levantó la mirada hacia el uchiha, sonriendo a pesar de que la sangre caía a borbotones por su boca.
-Otra vez… otra vez te di la oportunidad… argghh… de matarme. Y otra vez… "fallas".- declaró, apretando los dientes Sasuke con rabia. Era cierto… ese ataque debería de haber ido al corazón. Pero, a última hora, lo había desviado, destrozando un pulmón del uzumaki, pero sin causar una herida mortal. Incluso rozaba el palpitante corazón del rubio con su antebrazo. ¿Por qué no lo había matado? Solo tenía que hacerlo, luego podría huir, regenerarse con su rinnegan y volver a la carga. Pero no pudo… y eso le confundía y enfurecía.- Lo… lo supe desde que me atravesaste la columna con tu katana… no quieres matarme. Pudiste cuando estaba ciego… solo tendrías que haber cambiado uno de tus cortes no mortales por degollarme, o atravesarme el corazón, como cuando me apuñalaste el estómago… pero no lo hiciste. Y luego, con tu flecha de indra… tuviste tiempo para lanzarla antes y matarme, pero no lo hiciste… esperaste. Mi chakra natural me transmite emociones Sasuke, y de ti solo me dice una cosa… No… quieres… matarme, Sasuke… solo quieres respuestas…
"Dolor… dices que tus ojos te dan poder por el dolor… el dolor ajeno. Pero no es cierto, y tú, en tu fuero interno, lo sabes también. El sharingan… solo da poder por el dolor propio, tengo en mi interior a un auténtico maestro en la materia… estuvo décadas esclavizado por uno. Y tú te convenciste de lo contrario para no ver la verdad… que cada vez que hacías daño a alguien, tú también sufrías. Porque, cuando mataste a Sakura chan, mataste a una parte de ti mismo… la parte que la amaba. El gennin de doce años que arriesgó su vida por salvarla de shukaku... Y, para no afrontarlo, seguiste huyendo hacia delante. Causaste dolor a Ino… porque era la persona que más te recordaba a Sakura de la aldea, su mejor amiga… y a hinata, porque era la que más te recordaba a mi, siempre observando cada paso que daba. Y a mí me causaste dolor… como al que más… pero nunca me mataste. No lo hiciste, porque soy el único vínculo que te queda, tu hermano por elección. Y perderme te habría dejado solo, por eso no puedes matarme. Porque esos ojos te han vuelto loco… han cambiado tu alma por poder… pero aún queda algo de ti entre tanto odio… Algo que lucha por acabar con todo, por morir y ser detenido… ese algo que te ha hecho fallar tu último golpe, o no te ha permitido usar el izanagi de tu rinnegan para recuperar tu cuerpo…"
-¿ves mis ojos Sasuke?- le dijo, mientras a Sasuke le temblaba la mandíbula interior. Era cierto… solo tenía que usar su izanagi con el rinnegan y volvería a estar entero… Pero la idea de deshacerse del ojo de dios le asqueaba, me enfurecía. No… era suyo… el sharingan, el rinnegan… el poder… Contempló dubitativo los ojos del rubio, rajados, sin visión, acabados… y aún así serenos, no como los suyos, uno muerto y otro sangrando profusamente y doliendo como una tortura…- Tienen más vida que los tuyos…- reveló, temblando ligeramente el uchiha mientras apretaba más los dientes. ¿Cómo… como se atrevía a decir eso de sus ojos? La llave del gobierno del poder, los ojos de un dios… ese advenedizo se atrevía a insultar el poder personificado… merecía un castigo. Llevado por la ira, retorció su brazo dentro de la caja torácica del rubio, intentando lograr que negase lo que sabía que era cierto, pero Naruto solo dibujó un leve gesto de dolor… esto no era nada con lo que había sufrido hace unos segundos.- Esos ojos… son… la oscuridad en ti… y yo… te liberaré de ella.- declaró, dibujando un gesto de confusión Sasuke antes del ataque del rubio. La mano izquierda de Naruto se movió como un rayo, directa a la cuenca izquierda del uchiha y, en un golpe limpio, le arrancó el rinnegan.
-AAAAARGHHH…- grito de dolor el uchiha, privado definitivamente de su visión. Sacó su brazo del pecho del rubio en un acto reflejo, buscando taparse la cuenca ahora vacía, y, por faltarle una pierna, cayó al suelo mientras seguía gritando y retorciéndose. Mientras, Naruto se quedó inmóvil, tan solo escuchando los gritos del uchiha mientras sus ojos rajados se mantenían fijos en el horizonte. Notaba en su palma extendida lo que acababa de arrancarme a su amigo… húmedo por la sangre, viscoso, pequeño… ¿como algo tan pequeño podía haber causado tanto mal? Era algo ridículo para su forma de pensar, solo era un ojo, un jutsu más… ni tan siquiera era lo mejor que me había ocurrido a la humanidad… su kage bunshin había hecho muchísimo más por el mundo que ese ojo que arruinó la vida de Nagato, Konan, yahiko, Jiraiya… Sakura… su mejor amigo…
-Este es el ojo que permite controlar a los biju, ¿no?- preguntó en su paraje mental al biju de nueve colas, que gruñó, intranquilo. El momento que tanto se olía había llegado, Naruto tenía en su mano el poder hecho carne… él ojo de hagoromo ototsuki. Sabía lo que ocurriría ahora, lo que llevaba esperando desde que alcanzó el pacto con Naruto. El ser humano es un ente enfermo, enfermo de una locura similar al hambre, el hambre de poder. Padres que arrancaban los ojos a sus hijos para no quedarse ciegos, hijos que asesinaban a sus hermanos, hermanos que abusaban de sus madres… lo veía en el día a día, la razón de su odio por el ser humano: dale a un hombre poder y cometerá las mayores barbaridades del mundo. Como biju lo sabía perfectamente: él y sus hermanos eran poder hecho chakra, y el mundo shinobi los había usado para cometer auténticas brutalidades. El poder no corrompe al hombre realmente… es el hombre el que corrompe al poder. Y ahora Naruto lo tenía en la palma de su mano… solo tenía que asirlo…
-Si… el ojo de hagoromo, el rinnegan… el ojo de dios. Solo debes de insertártelo en una de tus cuencas y lo tendrás todo… biju como sirvientes, el control elemental, de la gravedad, invocar criaturas imposibles… incluso podrás recuperar tus piernas, brazo y ojos… poder sin límites para el vencedor de esta gran batalla, Naruto…- le susurró, tentándole. Sabía que Naruto era un ser humano más, se corrompería, incumpliría su palabra y le demostraría a mito, allá donde estuviese si es que había algo al otro lado, que el kitsune tenía razón sobre la humanidad. Sin contar lo obvio: estaba agotado en ese momento, no tenía poder para forzar el sello y evitar que el rubio tomase el mando, lo había dado todo en ese ataque de Naruto y en detener el sangrado de su pecho. No entendía esto último… por qué había gastado chakra en evitar que colapsase... Pero lo había asumido cuando le dio todo su chakra al rubio: dependía de su palabra. Y la palabra de esas alimañas de dos patas, enfermas de soberbia, envidia, pereza, gula… vale menos que las colas de shukaku. Ya se lo había demostrado incluso el amor de su existencia… el ser humano no tiene palabra a la hora de la verdad. Pero, para su sorpresa, Naruto puso una mueca de asco.
-¿Poder a cambio de dolor? Los medios violentos tienen fines violentos… nadie debe de tener ese poder…-declaró con serenidad… para luego aplastarlo sin miramientos en su mano. El rinnegan se volvió una masa informe, quedando destruido para siempre, y con él la posibilidad de que volviese a surgir el ojo de dios… ya no había sharingan en el mundo para evolucionar en ese tipo de doujutsu. Kurama lo miró con los ojos como platos, sinceramente asombrado, mientras Naruto lo miraba de reojo con un gesto severo.- Es un viaje solo de ida, Kurama…- murmuró, para luego volver al exterior. Oía un enorme estruendo donde antes estaba el gedo mazo… probablemente estaba desmoronándose, liberando a los biju al perder el instrumento que lo convocaba, pero eso no le importaba ya. Con su olfato detectó a su abuela, acercándose entre los escombros. Jiraiya una vez le contó que sabía del estado de ánimo de Tsunade por su olor: si estaba centrada y motivada, olía a roble; si estaba angustiada, a tabaco. Olía a lo segundo, seguro que había sufrido casi tanto como él desde fuera de konoha. Lamentaba que lo pasase así por él, pero, por suerte, acabaría pronto…- Baa chan… Naruto uzumaki, jounin de la hoja, presenta al criminal Sasuke uchiha para su enjuiciamiento…- declaró, sabiendo que su hokage le había oído. Su promesa a Sakura, el traer a Sasuke de vuelta a la hoja, al fin estaba cumplida. Lo había prometido… y nunca fallaba en una promesa. Y menos a Sakura. Sasuke uchiha, tras casi un lustro renegado, no volvería a salir de la hoja.
Su cuerpo comenzó a fallarle, ya le era imposible mantener el equilibrio incluso. Su cabeza daba vueltas, su piel estaba tibia, apenas tenía saliva para tragar. Sus piernas de piedra se destruyeron al perder su estabilidad, cayendo hacia atrás el shinobi, rumbo a ese frío suelo. Pero unos brazos lo sostuvieron en su caída. Reconocía ese olor… joder, esto sí que lo iba a poner todo más difícil. Su piel cálida y suave, sus lágrimas cayendo sobre su cuerpo… Karin uzumaki había llegado. Lo logró atrapar al aire, cayendo con él al suelo, y lo abrazó con fuerza, tanta como la permitieron sus temblorosos brazos. Le quedaba el consuelo de que ahora ella estaba a salvo. Esperaba que rehiciese su vida, que encontrase a una buena persona que viese que era una mujer excepcional, una entre un millón. Hubiese deseado que fuese él esa persona, tener una familia con ella, pero no pudo ser… su destino era darla un mundo libre donde vivir, no una familia. Quizás esa era su maldición… hacer feliz al mundo, no serlo él. No podía hablar, no tenía fuerzas… ni tan siquiera la podía oír.
Sabía que le estaba diciendo algo, le sacudía a veces en un acto de desesperación, pero su cuerpo ya se estaba apagando, agotado después de la batalla de su vida. Pudo sentir como le ponía algo en la boca, y supo de inmediato lo que era. Su brazo… Karin quería que la mordiese, que se salvase. Pero no era una opción, su cuerpo necesitaría cada gota de sangre de la ojirroja… no había manera, era un viaje solo de ida, morderla solo la arrebataría la vida para darle una a él de inválido… No, no la haría eso. Tomó esa mano con su brazo libre, no supo de donde sacó energías para ello, y acarició esa piel con suavidad. Jamás volvería a tener esa piel marcada por mordeduras, y menos por una suya. Y quería irse recordando el tacto de esa piel tan suave… Karin tenía una piel preciosa. No podía hacer más, él ya había cumplido… era hora de partir. Y de cumplir su última promesa.
Atravesó el gélido pasillo de su paraje mental, cuyas luces se iban poco a poco apagando junto a su cuerpo. Curioso… esa alcantarilla fue el primer lugar donde se sintió seguro… y ahora sería también el último antes de su final. Se aproximó a la gran jaula donde descansaba el nueve colas, y pudo ver esos inmensos rubíes mirarle desde la más profunda oscuridad. Temblaba, tragaba grueso con miedo, sus niños sudaban… miraba al abismo, al mal encarnado, y el abismo le devolvía la mirada. Sus llamas naranjas comenzaron a iluminar su figura… quizás había crecido más incluso desde que destruyó el rinnegan… quizás ahora se le sumaba su otra mitad, haciéndolo invencible. Esperaba sinceramente que el mundo no fuese tan estúpido de retar a esa fuerza de la naturaleza… nada mejor que ver konoha en ese momento para entender que el sacrificio de Naruto era lo único que separaba a la humanidad de la extinción. El zorro le miraba en silencio y en pie, con esos gigantescos colmillos dibujando una mueca hambrienta. Todavía estaba herido… le faltaba media oreja, y su cuerpo estaba todavía lleno de cicatrices, pero la perspectiva de hablar por última vez con ese ningen le llenaba de ansia. Si, había hecho una apuesta… y la mantendría hasta el final.
-¿no la oyes llorar y suplicarte que luches, cachorro?- le preguntó con crueldad, moviendo sinuosamente sus colas a su espalda.- La estás dejando sola. No tendrá una vida feliz, te llorará hasta que se quede seca y cometa alguna estupidez… y todo por tu culpa… quizás intente pactar conmigo para recuperarte, y pueda torturarla a ella también…- Naruto tragó hondo, y siguió andando hacia el sello de la jaula. Sentía un miedo atroz, y el que nombrase a Karin le había dolido como nada, pero no iba a vacilar. Solo era un viaje de ida…
-Karin chan es fuerte… podrá vivir sin mí…- el zorro rió con burla.
-¿Por qué no incumples tu promesa y te aseguras de que sea así? Solo tienes que hacer como cada ser humano de la tierra… faltar a tu palabra, y así tenerla de vuelta, junto a esa familia que siempre soñaste… vive y deja el mundo seguir su curso, todos harían lo mismo…- expuso, removiéndose en su jaula. Porque el kiuby quería algo más que arrebatarle el alma de Naruto… quería arrebatarle su palabra. Que fallase a una promesa, que le demostrase que esa pose de héroe y buena persona, de ser hecho de luz era solo eso… fachada. El ser humano era ruin, mezquino, y Naruto era un ser humano. Uno valiente, no lo iba a negar; y más fuerte que la media, no en vano era su jinchuriki. Pero un ser humano al fin y al cabo. El zorro no quería solo torturar el alma de ese chico siglo y medio, eso para él no era nada realmente… lo que quería es que fallase a su palabra y demostrase que el zorro tenía razón. Que el ser humano no merecía la oportunidad que tanto le había rogado mito. El alma de Naruto era su palabra. Pero el rubio ignoró la tentación, y puso su mano sobre el sello que cerraba las puertas de la jaula, el único seguro que evitaba que el kiuby le devorase.
-Solo los peces muertos siguen la corriente… el que lo haga el resto no significa nada para mí…- Kurama rió con ironía… bien usada su frase, le agradaba esa vena sagaz de Naruto uzumaki, no lo iba a negar…- y si incumplo, además de que tú destruirás el mundo en cuanto yo muera, porque nunca más estarás cautivo… no habrá un jinchuriki para ti tras mi muerte … habré perdido lo último valioso que me queda. Mi palabra también tiene valor de ley, Kurama.- repuso, apretando los dientes con ansia el biju. Y acto seguido, el uzumaki abrió el sello. Su paraje mental se vio llenado por el eco del sonido de esas puertas abriéndose, el chirriar del metal, mientras el biju se estiraba con su nuevo espacio adquirido. Alargó una de sus zarpas con rapidez, y tomó al minúsculo humano sin miramientos, acercándolo a su boca.- Solo recuerda, para cuando yo no pueda recordártelo pasado siglo y medio, que, quien te salvó a ti y a tus hermanos, fue el huérfano naranja de konoha, el ser humano más inferior de todos… al final puede que no tengas tanta razón sobre tu forma de ver el mundo…- sentenció, para luego cerrar los ojos y esperar su final. Ciento cincuenta años, con sus minutos y segundos… era el precio por salvar al mundo, por darle un futuro a Karin… biju estúpido, hubiese aceptado mil años de tortura. Y ahora sabía además que, al otro lado, le esperaba alguien especial. Ciento cincuenta años… ya contaba los segundos para volver a verla.
-Veo que no tienes miedo… odio las presas que no huelen a miedo, prefiero veros revolveros y suplicar…- enunció el biju, posponiendo el bocado mientras Naruto se mantenía firme, desafiante con sus ojos cerrados. Kurama gruñó, encendiéndose las flamas naranjas de su espalda por el enfado- Conozco esa expresión que me muestras ahora… la misma que puso tu padre el día que me venció, la expresión de alguien que se cree que ha ganado y puede morir en paz… luego resultó que no tenía en absoluto razón, pero eso no le impidió morir con la misma expresión que estás poniendo tú ahora… la expresión de la soberbia… vuestro pecado más común, mi pecado favorito…- enunció, para luego Naruto sentir como ya no le aprisionaba la garra del biju. No, volvía a estar en el suelo, así que abrió los ojos con confusión. Y frente a él vio a Kurama. Tenía un nuevo aspecto: vestía un chandal naranja y negro, era alguien alto para ser humano, tan alto como él, de cabello rojo sangre en punta con las pastillas ligeramente largas, tres marcas de bigotes en las mejillas, ojos rojos de pupila rasgada… era su imagen, animalizada… y con una boca que abarcaba de oreja a oreja llena de colmillos, colmillos que sonrieron en una mueca tan perversa que la carne del rubio se puso de gallina.- ¿te crees que has logrado algo? El mundo destruido, la llave del poder eliminada, las naciones en un caos… tu soberbia te impide ver la realidad, cachorro, te impide ver que tu muerte solo les inspirara unos años a lo sumo, y después los niños volverán a rebuscar en la basura por comida mientras los viejos se llenan el estómago… tu debilidad es creer que el mundo puede ser tan bueno como tú… no tendrás la razón, uzumaki Naruto, la razón me pertenece a mi, el biju de nueve colas… Y, ahora que sé tu debilidad, que sé cómo vencerte, tú… vivirás…- enunció, para luego lanzarse sobre él con sus manos llenas de afiladas garras.
-AAAAARGGHHHHHHH…- gritó de dolor el uzumaki mientras caía al suelo. Kurama directamente le metió sus afiladas garras en los ojos, sin miramientos, sin piedad, arrancándoselos de cuajo. Naruto gritó de dolor, se revolvió sin poder liberarse, mientras el biju reía de forma maníaca sobre él. Su boca se iluminó, y vomitó unas intensas flamas naranjas sobre el jinchuriki, unas flamas que entraron en el rubio y empezaron a consumirle por dentro, abrasándole, destrozándole. En el exterior, su cuerpo comenzó a convulsionar mientras surgía el chakra rojo con violencia, como las garras de un demonio hambriento, y lo envolvía. Karin gritó de espanto, y fue apartada por Tsunade con rapidez, que ordenó a todos los allí presentes huir de inmediato… el kiuby se estaba liberando, y cuando lo hiciese destrozaría kilómetros a la redonda. O eso parecía por fuera… por dentro, Naruto seguía gritando de dolor en el suelo, con Kurama con su aspecto sonriendo encima.
"Tú… vivirás. Vivirás para hacer un nuevo trato conmigo… El grandioso Kurama es justo, y tú has cumplido con creces conmigo y mis hermanos… has destruido el rinnegan , liberado a los biju, vencido al último uchiha… tú… vivirás. Vivirás décadas, puede que más de un siglo, conmigo en libertad en tu interior. Y, cada vez que alguien te desafíe, o simplemente te mire, sabrá que el grandioso nueve colas está en tu interior, esperando para despedazarle. El mundo sabrá que lo único que le separa de la destrucción, la única presa que contiene el río de la muerte, serás tú, mi heraldo, mi portador… mi jinchuriki… tú… vivirás…"
Mientras el rubio oía esas palabras en su mente sin la más mínima interferencia, sentía en su interior el mayor dolor de su vida, superior incluso al que había sentido luchando con Sasuke. Gritaba y lloraba de agonía mientras sus piernas y brazo volvían a rehacerse centímetro a centímetro por obra de ese chakra rojo que le envolvía… hueso, músculo, piel, cada nervio reactivándose en un grotesco espectáculo. Sus quemaduras se cerraron, sus heridas dejaron de sangrar mientras el chakra rojo rehacía cada fibra de tejido… incluso la herida de su pecho se cerraba poco a poco, ocultando el latir desenfrenado del corazón del rubio…
"Vivirás, y tus hijos portarán mi regalo de chakra rojo, la muestra de la clemencia del nueve colas con quienes le sirven bien. El clan uzumaki renacerá a la altura de mito uzumaki, fuerte, irreductible, y defenderá a cada biju de aquellos desgraciados que intenten vencerlos. Cada kekkei genkai, cada técnica… todo al servicio del clan de Naruto uzumaki, el portador del kiuby… salvador de este estercolero llamado mundo… tú… vivirás…"
Naruto abrió los ojos en el exterior, gritando mientras el chakra rojo volvía a su interior ya en paz, con su cuerpo rehecho por completo. Volvía a ver, y esta vez por sus propios ojos, sin influencia del kiuby. Miró alrededor con miedo, y Karin se abalanzó sobre él para abrazarlo, llorando de alegría. Pudo ver en los cristales de sus gafas su reflejo… todo como siempre, salvo por un detalle… sus ojos eran ahora como los del kiuby, para siempre dos iris rojos de pupila rasgada. Ya no eran un préstamo, eran un regalo. Cualquiera pensaría que era un momento feliz, pero Naruto no pudo evitar temblar de terror como un niño pequeño, aún con el abrazo de la mujer que amaba. En su paraje mental, pudo ver a Kurama con su imagen, con esa espeluznante sonrisa llena de colmillos, una sonrisa tan alargada que literalmente abarcaba de oreja a oreja, alejarse de él. Y sus cuencas estaban vacías, sangrando profusamente, como lágrimas en un macabro contraste con esa sonrisa que auguraba un desastre para el mundo. Dolor, destrucción… la ira y justo castigo, no solo de Kurama… también suyo. Lo vio alejarse con esos ojos rajados que antes le pertenecían en sus extendidas y ensangrentadas palmas, susurrando unas últimas palabras antes de perderse en el interior del paraje mental del rubio, unas palabras que rememoraría hasta el día de su muerte…
"Tú… vivirás. Te he dado el poder del rey de los biju, te he convertido en el hombre más poderoso de la tierra… y todos lo sabrán. Te adularán, se acercarán a ti con intenciones ocultas y, cuando esa moral tuya te impida darles lo que ellos realmente quieren, te traicionarán. Y entonces verás que tu soberbia te ha traido hasta alli, y tu ira será mi ira. Tendremos de nuevo una de nuestras conversaciones, una conversación sobre este mundo que no podrá enseñarte nada más… y, en ese momento, me darás la razón a mi. La profecía que te contó jiraiya lo dice bien claro… salvarás el mundo… y lo destruirás. Es tu destino, Naruto uzumaki, y el destino no necesita que creas en él para que cumplas sus designios… Sé perfectamente que me darás la razón, cachorro… al fin y al cabo… yo soy...
LA OSCURIDAD EN TI...
...y ahora soy por fin libre..."
Y fin! Mil gracias por llegar hasta aqui, ya sabeis que SIEMPRE tengo un regalo sorpresa para cada fic largo que termino, asi que tendreis un pequeño epilogo con naruto dentro de unos dieciseis años. Asi que estad atentos!
Sobre el capitulo en su totalidad, empecemos por el narusaku. Lo he dicho ya en las contestaciones de los review, ERA NECESARIO! Como iba a dejar al pobre naruto con esas dudas sobre sakura? y, una vez resueltas, y con ese consejo de sakura (la forma que encontré de que le ayudase de forma creíble, sin recurrir a la "fuerza del amor" ni chorradas similares, esto no es un Deus ex machina, estaba preparado desde el capítulo 2), puede afrontar esa pelea final, un ciclo que se cierra y que empezó en el prologo.
Sobre la pelea contra Sasuke, es progresiva. Primero naruto con manto rojo vs Sasuke con sharingan, despues naruto y kurama separados vs sasuke y los biju separados, y por ultimo naruto y kurama unidos al 100% vs Sasuke con el poder de los biju. Sangriento, sin temer que perdiesen partes del cuerpo, y todo culminando en ese momento donde lanzan sus dos mejores tecnicas de forma casi suicida. Resultado: ambos desfigurados, sin extremidades y agotados. Final a la altura de la pelea, lo de que solo perdiesen un puto brazo en el canon despues de lo que se lanzaron fue vergonzante...
Y llega el momento de cerrar el ciclo de Sasuke, ¿por que actua como actua? ¿por que su poder aumenta con el dolor ajeno? la respuesta la averigua naruto como en el canon... luchando contra sasuke, y viendo que realmente no lo quiere matar. Sasuke esta ENAJENADO, loco, y actua como tal, y por dentro se odia a si mismo por matar a sakura, de ahi que quiera que naruto le venza y acabe con todo. Si os fijais, podria haberle matado una decena de veces, podria incluso haberle ido a buscar cuando estaba ciego, pero se ha empeñado en darle una oportunidad de enfrentarlo. Y esa es la explicacion, relacionada con esa locura que transmite el sharingan, la maldicion del odio. Sus ojos, su sangre uchiha, le reclamaban poder, su lado racional le reclamaba ponerle fin. En el epilogo se explicara mas, tranquilos.
Y por ultimo... Kurama. Mi pj favorito en este fic no podia no tener un buen monologo final. Naruto ha vencido en parte a kurama, el zorro ya no puede decir "la humanidad no tiene palabra", tiene que hacer una excepcion con el rubio. Le ha tentado mil veces para que incumpla su palabra, incluso le ha visto con el rinnegan en la mano, y naruto no ha cedido. En el momento en que naruto se levanta para seguir luchando kurama comienza a respetarlo, y cuando destruye el rinnegan le acepta como alguien tolerable. No es como el canon, que pasa de golpe a ser su mejor amigo...
... de ahi el final. Un final agridulce: le ha "revivido", y devuelto cada órgano perdido (no sin causarle dolor, espero que quedase épico); y por contra ha hecho una profecia terrible. Naruto destruirá el mundo, le liberará para poner fin a todo. Y finalizando con esa frase que os hace entender el titulo de la obra, LA OSCURIDAD EN NARUTO ES KURAMA, el protagonista de verdad es él.
Espero que os haya gustado, nos leemos en el resto de mis fics (os invito a leerlos, tengo de todo xD) y en el epilogo. Un saludo y ha sido un PLACER escribir esto y publicarlo aquí! Un saludo!
