Epílogo: Dios ha muerto

Buenas! ya iba siendo hora se concluir esta historia. Ya sabeis que me gusta concluir cada historia larga con un epilogo, y esta no podia ser menos. Me ha encantado escribirla, cada historia larga que he escrito me ha aportado algo. Knk el como estructurar una obra larga con varias subtramas, fjaka como mantener la comedia varios capitulos y desarrollar a kurama pervertido, ABH como hacer un harem sin hacer un harem... Y en esta, meter contenido filosofico en una obra larga. La teoria del superhombre, nihilismo, estoicismo, retórica del poder... Es un placer daros un final a esta historia, disfrutadlo!

Sebastiantutu: hola! ese era el plan, hacerlo epico. Es que vi esa batalla en el anime y me quede como "joder, han destrozado todo el valle, usado tecnicas de nivel dios... ¿y solo pierden un puto brazo?". Aqui quise ponerlo visceral, y ya viste como acabo cada uno... podria haberlos rematado un niño de un año tras terminar...

Gracias, lo cierto es que lo prepare muchísimo lo de sasuke, os di muchas pistas y lo desarrolle poco a poco. Me alegra que lo veais logico todos :D y en cuanto a ese monologo de kurama... creeme, el placer fue mio al escribirlo, no te imaginas que ganas tenia de llegar alli... Aqui tienes el epilogo, no tendra 10 hijos (pobre karin joder xD), pero si que tendra unos cuantos... y una adoptiva. Disfruta!

PD: pues para el futuro tengo demasiadas ideas xD tengo que acabar eres mia y la luz del poder, pero despues tengo pensado uno bastante bruto, tipo naruto de niño y psicopata. Ya lo veras, Un saludo!

Nothernlights91: Buenas! en serio, me halaga muchisimo que me digas eso, teniendo en cuenta que tu y arminius sois mis autores de fics favoritos! Que una persona con tu talento me diga eso de verdad que es un buen empujon hacia delante.

Yo tambien espero mucho de godzilla... solo hay una forma de mejorar a godzilla, Y ES METERLO A PEGARSE CON KING GHIDORA JODER! Como me hagan como en la temporada 8 de juego de tronos me veras echar ese fuego azul por la boca en la sede de warner.

Te buscare en wattpad, y antes de que acabe la semana que viene probablemente veras un nuevo capitulo de eres mia, que es mi prioridad absoluta ahora. Un saludo y disfruta del epilogo!

Kirito720: saludos! Un placer leerte, y mas cuando es para ver que te ha gustado :D tus ideas sobre el kiuby, la ejecucion de sasuke y su futuro, te las responderia aqui, pero es que precisamente va de eso el epilogo. Si has leido a nietzche (o sabes de que va su obra), el problema gira en torno a que naruto esta sometido a normas morales pero esas normas cada vez son mas un escollo. Ha pasado de hombre... a algo mas, todo gracias a Kurama.

Y si, GoT tiene muchas papeletas de tener un fic mio. Tengo una idea basada en "¿que hubiese pasado si khal drogo, theon greyjoy y robb stark no hubiesen actuado como deficientes mentales?", y eso sin contar mi gran aspiracion... narrar la rebelion de robert. Es que tiene de todo... En fin, se vera en un futuro, un saludo y disfruta!

Drake666: hola! Me alegra que te gustase! lo cierto es que siempre dejo mis fics largos abiertos a una secuela. Nunca se sabe si me vendra por ahí la inspiracion... sin contar que me gusta dar pie a que otros escriban basándose en mi trabajo. Hoy lo veras... Un saludo y disfruta del epílogo.

Shoseiki chan: saludos! Me alegra que te gustase! Los fics con epica son siempre los mas difíciles de escribir, pero los mas agradecidos si los haces bien. El triángulo amoroso fue muy dificil tb, tienes que estar continuamente repartiendo el peso entre los actores... ahora mas narukarin, vuelve el narusaku, otra vez al narukarin... pero veo que salio bien.

Ya tengo ganas de leer tu fic! y la conti de espina, es logico que ahi no mates a uno xD joder, seria un cambio muy radical de estilo xD

Y sobre sasuke... piensalo, la eligio como uchiha, la puso a la altura de mikoto. La queria, a su enfermo modo, pero la queria, lastima que su mal genio le hiciese matarla cuando ella le provoco. Pero, para su castigo, dime que es mejor: pena de muerte o... algo diferente?

Disfruta de lo de hoy, me huelo que el parrafo final te gustara ;) Un saludo!

Il Nardo: buenas! mira, ojala todas las criticas negativas fuesen como la tuya... educada, constructiva. Muchas gracias, en serio.

Creo entender parte de lo que no te gusta... viendo que te gusto fjaka, supongo que prefieres el kurama pervertido mas que este kurama demoníaco. A mi es que me gustan por igual los dos, puede que incluso los ponga juntos en un fic, en plan yin y yan de naruto. Y en lo referente al power up... culpa de kishimoto! en serio, si hubiese sido por mi, todos los duelos finales serian como el de naruto y chikara en nami (KnK, capitulo de "el ultimo uzumaki en pie"). No soy amigo de hacer pjs a nivel dios, provoca una escalada de poder que resta coherencia. Pero aqui debía de ligarme mucho al canon, y en el canon estos dos son putos monstruos...

En fin, espero que el epilogo te deje un buen sabor de boca, aunque te aviso que sigue con esa linea de naruto y Kurama oscuros. Un saludo!

Gatitapri: hola! muchas gracias, me alegra que te haya gustado! Si, me suelen decir lo de la imaginacion, esta bien dirigirla a algo productivo por una vez XD Un saludo y disfruta del epilogo, nos leemos en el resto de mis fics si quieres!

Thor94: hi! This is the idea, a helpless naruto, only with kurama for beating the kishimoto's favorite shinobi. Naruto has other weapons... sannin mode, hirashin... but, the difference is kurama. Think about it, the power to beat the hatefull daemon its a strong power... (excuse me for my poor english T.T). See you!

-aaaaaaaaaaa- personaje hablando

-aaaaaaaaaaa- personaje pensando

-aaaaaaaaaaa- Ser sobrenatural, dios, invocación hablando

-aaaaaaaaaaa- Ser sobrenatural, dios, invocación pensando.

RENUNCIA DE DERECHOS: Desde luego, no soy masashi kishimoto camuflado. Lo siento. El mundo Naruto le pertenece y se lo vende a quien quiera, actualmente está con boruto buscando algo de originalidad mientras plagia el argumento del Naruto original. Yo solo pongo esta historia en circulación, sin ánimo de lucro.


-Por última vez, Aoki sama… le he dicho que no…- declaró con un gesto de hastío nanadaime hokage, el grandioso Naruto uzumaki, "shinobi no Kami", sentado en la cabecera de la mesa del consejo.

Los iris rojos del rubio recorrieron la sala con detenimiento, examinando a los allí presentes de nuevo, con mucha menos sorpresa que la primera vez pero si con el mismo detenimiento... porque konoha, tras la caída del ignominioso Sasuke, no solo se había reconstruido en cuanto a sus calles y edificios… también lo había hecho institucionalmente. La muerte de cada líder de clan a manos del megalómano vengador difunto provocó una sucesión a gran escala entre los clanes, en algunos lógica, como en el caso de hanna inuzuka, que miraba al ponente con el mismo gesto de desaprobación que Naruto; o de Shino aburame, que sucedió con orgullo a su difunto padre y siempre se mostró como un líder cabal. Incluso Shikamaru, nuevo líder del clan nara, se había erigido como mano derecha del hokage y principal estratega de la hoja, una aportación que en serio agradecía el rubio. Y todavía podía nombrar a konohamaru a la cabeza del clan sarutobi, o a Chouji como líder del akimichi… si, en cierto sector del consejo el rubio encontraba caras amables, esperanza…

Pero en otros clanes, en cambio, la sucesión fue mucho más problemática… En el clan hyuuga, por ejemplo, Neji hyuuga había sucedido a su difunto tío como líder de clan tras contraer matrimonio con su prima Hinata hyuuga. En si, la sucesión había sido bendecida por el hokage, incluso había sido padrino de la boda de sus dos amigos a petición de ambos… quería que hinata fuese feliz, la mujer más feliz del mundo, y veía que el ojiperla literalmente se desvivía por lograrlo, aunque todavía fuese incapaz de quitarse el gesto serio del rostro. Pero el clan hyuuga no había respondido a esa sucesión de forma tan entusiasta como Naruto. Fue el antiguo miembro de la rama secundaria hablar de la eliminación de las castas, y encontrarse a su clan dividido y hostil, por supuesto entre los ricos y pobres, puesto que ahí estaba la clave de la existencia de las castas del clan hyuuga… El rubio había ofrecido a su amigo su intervención, pero neji insistía en arreglarlo por su cuenta… y, de mientras, era poco aconsejable fiarse del clan hyuuga en las votaciones… neji muchas veces debía de calmar los ánimos de puertas para dentro del complejo hyuuga votando contra el rubio. Lo entendía, pero era un fastidio.

Y, por atender el tema que le ocupaba en ese momento, en el clan yamanaka, el ambicioso hermano de inoichi, Aoki yamanaka, había logrado hacerse con el poder en lugar de su inexperta sobrina, Ino yamanaka. La infancia poco disciplinada de la rubia, unida a su poca experiencia en el mando, provocaron que el consejo de su clan optase en su lugar por el sibilino hermano menor del difunto líder, un hombre sin escrúpulos, muy dado a la manipulación y con un comportamiento despótico con su familia… incluso Naruto sabía de buena tinta que le gustaba "catar" a las mujeres más bellas de su clan, aún sin su consentimiento. Ino estaba intentando recobrar el mando, pero ese hombre era un político bastante hábil, y controlaba el clan como deseaba. Y al parecer tenía mayores ambiciones que ser la cabeza visible de los yamanaka… cada vez que hablaba en el consejo, movía a sus adeptos y Kurama sonreía con sadismo en el interior del rubio… básicamente porque SIEMPRE buscaba lo mismo…

-Hokage sama, sea razonable…- intentó convencerle el rubio, mientras algunos de sus acoholitos, como el clan yakumo, asentían. Como ver un circo de marionetas… uno con un espectáculo que comenzaba a agotar la paciencia del jinchuriki.- Debemos de dar una respuesta, han atacado nuestro territorio, masacrado aldeas, ¡incluso llevaban sus bandanas de Iwa y números de identificación, como vimos en los cuerpos de sus caídos!- exclamó, escandalizado.

Naruto arqueó una ceja… en serio, a veces se preguntaba si le tomaban por tonto por su cara, o porque realmente lo consideraban estúpido. Con el Naruto de hace casi dos décadas habrían logrado sus objetivos… joder, menos mal que ese Naruto lleno de "dattebayo" y obsesionado con alcanzar una paz mundial para cantar con el resto de kage de la mano alrededor de una hoguera no había alcanzado su sueño, habría sido desastroso para el continente. El Naruto actual era tan diferente de él como un pájaro de un pez… cada día tenía conversaciones con sus asesores políticos para que así fuese, asesores que le habían vuelto un auténtico experto en materia diplomática. Karin, a pesar de no estar acostumbrada a su papel de primera dama, tenía una mente analítica y afilada que siempre le daba buenos consejos. Shikamaru solía adelantar las jugadas de sus enemigos y prevenir conflictos con eficiencia, y eso sin contar a su… "mano izquierda"… y su conocimiento de las raíces de konoha. Pero su principal asesor era lo determinante… un zorro milenario que personificaba el "piensa mal y acertarás", y que no había podido contener una carcajada al oír el informe del incidente que había motivado esta reunión.

-Aoki sama, le repito lo obvio: no está confirmada la motivación de los atacantes, y mucho menos que los mandase iwa. Para empezar, tenemos una alianza con yondaime tsuchikage, kurotsuchi, y me fío de su palabra. Y, aún si no me fiase, analicemos los hechos: Iwa envía un grupo de shinobi tan bueno que ninguna nación intermedia, como kusa o ame, los detecta. Y, una vez aquí, esos shinobi de élite se dedican a saquear una aldea tras otra con sus bandanas de Iwa en la frente hasta que caen en una emboscada de un grupo anbu de la hoja que yo no mandé allí… Kurotsuchi es mucho más lista de lo que hace ver ese plan… más que creer en nuestra inmensa suerte, prefiero pensar que esos enemigos venían de otro lugar… uno mucho más cercano…- expuso el hokage, clavando sus ojos en los de Aoki yamanaka. Porque esa operación cantaba por los cuatro costados una palabra: RAÍZ. Un escuadrón de yamanaka del grupo paramilitar habría usado la sustitución de cuerpos con esos shinobi, los habrían infiltrado en konoha y se habrían deshecho de ellos cuando cumplieron su cometido de hacer daño… era una clara operación de auto sabotaje que buscaba crear tensión entre las dos naciones más poderosas del continente, y así acercar al sector más beligerante de konoha a su auténtico objetivo, como ya había descubierto en las decenas de incidentes similares que se habían dado en ambos lados de la frontera. Ya lo habían tratado la pelinegra de Iwa y él en privado, y cada uno barría su casa, por eso se fiaba de ella.

-Hokage sama, es usted demasiado permisivo, ¡si deja pasar cada provocación de la roca no nos respetarán! Su política de no agresión entre naciones nos debilita, nuestros jóvenes cada vez optan más por la vida civil en lugar de por la vida shinobi… sin guerras carece de alicientes nuestra profesión, mientras que la paz favorece la vida concupiscible…

-Debería de probar esa vida, Aoki san, contemplar nubes relaja mucho…- bromeó Shikamaru, conteniendo una risa burlesca el rubio hokage. El líder yamanaka no se dio por aludido y siguió hablando.

-Hokage sama, usted es el hijo del grandioso yondaime…- el que nombrasen a su "padre" hizo apretar los dientes al ojirrojo. Todos daban por sentado que el uzumaki llevaba con orgullo su origen familiar, pero nada más lejos de la realidad… lo cierto es que con la figura de su padre tenía una especie de ley del silencio, no se planteaba nada sobre él, no existía. Si el destino quería que le viese una vez muriese, perfecto, pero de momento quería centrar su atención en otros menesteres. Así que, cuando alguien intentaba manipularle usando la figura de su padre, realmente estaba perdiendo puntos…- Yondaime sama no habría permitido jamás estas afrentas. Debemos de retomar la vía shinobi militar antes de que estas operaciones escalen, hokage sama. Debemos de promover el ingreso obligatorio de los niños con chakra en la academia shinobi en lugar de dejarles elegir a sus padres, disponer más impuestos sobre los civiles para costear nuevas operaciones, aumentar el cuerpo anbu…- el hombre hizo una ligera pausa, y paso al ataque con su auténtico objetivo: Naruto.- …y debe de promover ya enlaces adecuados para sus hijos, sus descendientes pueden hacernos invencibles… quizás incluso acceder a ingresar a alguno en el acta de restau…

Un sepulcral silencio invadió la sala cuando, sin previo aviso, la torre entera tembló mientras un intenso frío invadía los huesos de cada hombre y mujer presente. Los focos titilaron, dejando durante unos segundos la sala a oscuras, salvo por un detalle: dos intensos rubíes rojos donde estaba el hokage. Los ojos del demonio del odio, que brillaban con una luz antinatural en la más absoluta oscuridad… surgieron de la oscuridad, crecieron en ella, la oscuridad era su madre y nunca abandonaría a sus retoños… era lógico que, cuanta menos luz hubiese, más fuertes se volviesen. Y ahora estaban fijos en Aoki yamanaka. Todo el que miraba a esos ojos demasiado tiempo lo sentía, sentía un odio visceral, un poder homicida esperando ser liberado. El contraste era brutal, Naruto uzumaki era lo que todos querían ser en la vida: alto, guapo, fuerte, bondadoso, tenaz, un padre de familia ejemplar, un marido amante… las mujeres suspiraban al paso de ese pelo rubio ligeramente largo, cada niño deseaba ser como él de mayor, los hombres le respetaban… y absolutamente todos corrían un tupido velo sobre esos ojos demoniacos que estremecían al más fuerte… Naruto era un ángel con los ojos del diablo.

Y ahora estaban fijos en Aoki yamanaka. Como en cada persona que intentaba manipularle para lograr una cosa: poder. Naruto ya tenía un doctorado en esta clase de situaciones: tras la muerte de Sasuke, se reveló en el continente entero el poder del rubio. Como para intentar taparlo después de su batalla en konoha... Cada viajero contaba historias sobre el avatar naranja del zorro de nueve colas que venció al portador del rinnegan. La historia incluso presentaba variantes: en algunas, Naruto vencía a Sasuke uchiha sin usar su poder, solo ciego; en otras, Sasuke uchiha era en realidad uchiha madara reencarnado que buscaba venganza contra su antigua villa. Incluso algunos bardos cantaban sobre Naruto enfrentándose al tiempo a los nueve biju, madara, Sasuke y el Dios de la lluvia conocido como pain. Historias que trajeron más problemas que soluciones al rubio. Naruto era el shinobi más poderoso del continente, y todos querían su trozo de ese pastel.

Mientras estuvo soltero, los ambiciosos clanes intentaron acceder a su poder mediante el casamiento. Jiraiya le habría estrangulado si lo hubiese visto… mujeres literalmente perfectas, ansiosas por sexo ardiente, desesperadas por recibir la simiente uzumaki, rechazadas a decenas. Lo intentaron todo: desde tímidos intentos entre sonrojos hasta esperarle de cinco en cinco en su dormitorio sin más ropa que las sábanas de la cama. Pelirrojas como las mujeres uzumaki, rubias explosivas, morenas de mirada fiera… incluso una se presentó con el pelo teñido de rosa tras estudiar el pasado del rubio… y todo esto sin contar el juego sucio. Intentaron drogarlo, controlarlo con técnicas mentales o genjutsu… y pronto aprendieron que era mejor tratar con Naruto que con el demonio que tomaba el control cuando Naruto dejaba de estar ahí. Ninguna era más que un insecto para Kurama, indigna de la simiente de su jinchuriki. Y había que añadir además un elemento a tener en cuenta: Karin uzumaki. La pelirroja era extraordinariamente celosa y temperamental, y defendía a su novio con fiereza. Tenía cadenas de diamantina y sellos con miles de técnicas… y, a diferencia del rubio, no la importaba lo más mínimo hacer daño a esas arrastradas.

No tardaron mucho en casarse los uzumaki, ambos querían formar una familia, y la pelirroja esperaba que un casamiento alejase a las mosconas… Entonces, los clanes pasaron a una nueva táctica: el acta de restauración de clanes. Naruto era un ninja entre un billón, alguien único… debía de tener muchas esposas para maximizar el número de descendientes, descendientes quizás tan fuertes como su padre… con que lo fuesen la mitad bastaba. Cientos de propuestas llegaron, Kakashi tuvo incluso que habilitar una oficina solo para responderlas. Aquí el rubio anduvo muy listo: dijo que no tendría problema, pero que tendrían que hablarlo con la cabeza de familia que había escogido para su clan… Karin uzumaki. La pelirroja nunca pensó que agradecería sus años con orochimaru y kabuto, la dieron mil divertidas ideas… cada aspirante salía del complejo uzumaki temblando y rogando a su padre que la alejase del denominado Akai Akuma (demonio rojo). Ninguna pasó la prueba, y el consejo no se atrevió a sugerir al rubio apartar a Karin de su lado, por lo que Naruto tenía una única mujer, Karin uzumaki, una mujer que no tardó en darle descendientes.

Actualmente Naruto era el orgulloso padre de una joven y bella kunoichi de trece años, de pelo largo y rubio cuyo nombre era Sakura uzumaki; de un chico de doce que batía cada marca de la academia con su salvaje pelo rojo llamado Arashi Uzumaki; y de una preciosa niña de seis de pelo también rojo oscuro llamada Mito en honor a la maestra común de los uzumaki adultos. Y, en esa familia incipiente, los clanes vieron otro posible acceso al poder de Naruto… en los matrimonios de sus hijos. Pero el rubio lo dejó muy claro desde un principio: un uzumaki es vicioso con sus enemigos, y más si estos tocan a su familia. Los asaltos no pasaron de pequeños tanteos con futuras propuestas matrimoniales que al final nadie se atrevió a llevar más lejos. Y había un tema tabú, uno que nadie se atrevía a sacar delante del rubio… aplicar el acta de restauración de clanes con sus descendientes. Nadie hasta ahora. Esos ojos demoníacos se clavaron en Aoki yamanaka, buscando un inmediato arrepentimiento, pero el rubio yamanaka se mantuvo firme, esforzándose en no mostrar la obvia incomodidad que le provocaban esos ojos observándole en la oscuridad. No iba a dar su brazo a torcer, por lo que el rubio no tuvo más remedio que dar un paso al frente. Cuando volvió la luz, el hokage se quedó mirando al yamanaka unos segundos antes de hablar… y sonreír.

-Yamanaka sama…- dijo con una gran sonrisa de oreja a oreja. Aoki, y quienes no conocían al rubio, se relajaron al verle sonreír… sonreír es algo bueno… pero, para quienes lo conocían, no lo era. Shikamaru abrió los ojos con terror al ver esa mueca, incluso los imperturbables neji y Shino tragaron grueso… esa sonrisa no era la natural de Naruto, era heredada de su padre oficioso, una sonrisa hambrienta.- Tiene razón. Lleva quejándose meses en este consejo de mis prácticas, y reconozco que, quizás, me esté pasando. Me estoy comportando como un tirano, y no hay nada que más odie que un tirano…- Aoki, ahora que veía que estaba ganando terreno, iba a intervenir para halagar al dirigente y hacerle ver que en absoluto le veía así, pero el ojirrojo siguió hablando.- Es por eso por lo que hoy va a haber libertad en este salón. Para todos. Yo, con mi libertad, elijo que mi familia quede al margen de el acta de restauración y de los matrimonios forzados…

-Pe… pero hokage sama, sus hijos serían aptos para…-intentó interrumpir el rubio yamanaka, pero se quedó mudo cuando esos ojos volvieron a mirarle fijamente.

-Aoki san, ¿puedo llamarte así? Entiendo tus motivaciones, y, como hoy hay libertad, te ofrezco saltarte a los intermediarios. Seamos francos, quieres poder. Pero yo soy solo un simple mortal, mi clan no puede aportar más que grandes reservas de chakra y longevidad a sus descendientes… quien aporta todo lo demás es Kurama.- nombrar al zorro del odio todavía hacía revolverse incómodos a los allí presentes, pero Aoki estaba demasiado interesado como para distraerse… al fin sus maquinaciones daban resultado, y uno mucho mejor del que esperaba.- Te ofrezco hablar directamente con él, y así podrás hacerle una oferta. Y, si la oferta le gusta, serás tú el nuevo shinobi no Kami…- esa mueca del rubio, espeluznante para los que le conocían, se ensanchó aún más.- Solo tienes que mirarme fijamente a los ojos y te llevaré con él…

La razón humana es curiosa. Como un junco al viento, a veces se mantiene firme, y a veces se dobla en ángulos imposibles. Alguien como konohamaru sarutobi habría cerrado los ojos y huido de esa terrorífica faceta de su hermano mayor, alguien como Shikamaru habría sido cauteloso y habría pedido disculpas sin aventurarse a aceptar la propuesta… y todos, al igual que Aoki en ese momento, habrían estado plenamente convencidos de que tenían la razón al actuar como lo hicieron. Aoki yamanaka no se lo pensó dos veces (obviamente) y accedió. Joder, estaba plenamente convencido de que podía hacerle una gran oferta al zorro, y convertirse en el nuevo shinobi no kami. Naruto uzumaki era débil, pero él no, no temería usar el poder del nueve colas. Había movido cada hilo de influencia para acceder al poder de Naruto y usarlo para sus fines, y se había encontrado con algo mucho mejor: en lugar de crear a los futuros adalides del cambio, él sería el protagonista. El poder del mundo… en la palma de su mano.

Se encontró de pronto en un lugar diferente a la sala del consejo. El suelo de madera tallada era ahora lúgubre piedra, cubierto con al menos dos palmos de hedionda agua de alcantarilla. Las paredes estaban también húmedas, oscuras e irregulares, apenas iluminadas por un sistema de luces que titilaba de vez en cuando. Era un pasillo, un pasillo que Aoki recorrió algo dubitativo, preguntándose dónde estaba. Pero pronto el pasillo comenzó a ensancharse, cada vez más y más hasta llegar a una gran sala, una donde el ambiente comenzó a volverse frío, gélido, como si el mismísimo calor de la sangre quisiese huir de allí. Era circular, con unas extrañas ruinas de pilares y de una gran puerta de madera roja desperdigadas por el suelo. Y, sobre esos escombros, en un rudimentario trono de madera roja llena de astillas deformes y extraños trozos de piedra esféricos que por la falta de luz apenas distinguía, descansaba una figura. Aoki sintió un escalofrío, la oscuridad solo le permitía distinguir unas pocas facciones: era similar al hokage, misma altura, rasgos, vestimenta… salvo por el color rojo del pelo y dos detalles más… una espeluznante sonrisa llena de afilados colmillos, que le recorría de oreja a oreja la cara hasta el extremo de privarle de mejillas… y que, en lugar de ojos, tenía dos cuencas sangrantes, con el líquido vital cayendo de ellas como lágrimas.

-Visitas…- comentó el ente, ensanchando esa sonrisa mientras su cabeza se movía con un espeluznante sonido de huesos rotos hacia el yamanaka. Inconscientemente, Aoki dio un paso atrás… no tenía ojos, pero sentía que esa criatura le miraba. Y que una larga y afilada lengua lamiese esos colmillos le hizo tragar hondo. ¿Esto es lo que tenía el hokage dentro? En un parpadeo, la figura desapareció, temblando las rodillas del jefe de clan al segundo de oír de nuevo esa voz… justo a su espalda, al lado de su oído.- ¿A dónde vas? Creía que tenías algo que pedirme…- comentó con un tono grave, debiendo de reunir cada átomo de su valentía el rubio para no huir. No notaba su respiración, pero si notaba el calor que salía de la boca de ese ser… y el enorme poder que contenía. Poder… ese monstruo le daría el poder, poder para dominarlo todo. Pudo ignorar la voz de su interior que le gritaba que huyese gracias a eso. Carraspeó, y se preparó para hablar.

-Kurama sama… es un placer conocerle, mi nombre es…

-Aoki yamanaka…- completó el biju, ensanchando más su sonrisa mientras lo rondaba. Su apariencia cambio hasta adoptar la de su difunto hermano, inoichi yamanaka, pero conservando el pelo rojo, esa sonrisa espeluznante y esas cuencas vacías que parecían observarle mientras la sangre seguía fluyendo.- hijo de Idoichi y Midori yamanaka, hermano pequeño de Inoichi Yamanaka… siempre tuviste envidia de tu hermano, tú deberías de ser el cabeza de familia en lugar de ese engreído suertudo, incluso intentaste seducir a su esposa mientras estaban casados para reafirmarte como superior… hoy día la obligas a satisfacerte sexualmente a cambio de no tocar a su hija, con la vacua esperanza de que el espíritu de tu gran rival con el que compartes sangre sufra allá donde halla ido…- reveló, abriendo los ojos Aoki con sorpresa, ¿Cómo lo…?- Lo sé todo de ti, Aoki, al igual de tu razón para venir… poder… el poder para hacer y deshacer, para vivir y morir, para gobernarlos a todos y todo…- su sonrisa se ensanchó aún más, casi parecía que daría la vuelta al cráneo entero para unirse en la nuca…- Puedo dártelo… le di a Naruto el poder para vencer a un dios, a ti te puedo dar el poder para vencer a un simple continente… pero, ¿Qué puedes darme a cambio?

-Lo que desees. Riquezas, influencia… te cubriré de oro.- ofertó el yamanaka, riendo con burla el demonio.

-Las riquezas no me mueven mortal, soy un ser superior a esas distracciones que corrompen el corazón de los hombres… ¿de que me serviría el oro en este lugar si no para verlo oxidarse? No, mis miras son más espirituales… dime, Aoki, hijo de Idoichi… ¿Qué puedes entregarme que me interese?- Aoki cayó en la cuenta de inmediato, y sonrió.

-Almas…- el zorro volvió a relamerse, y Aoki supo que había acertado.- Dime una cifra… cien, mil, diez mil…

-Más que una cuestión de cantidad, es una cuestión de calidad… ¿en qué estado estarán las almas que me ofrezcas? Un alma pura siempre sabe mejor que una corrupta…- cuestionó, olfateando ligeramente al shinobi.

-Te dejaré elegirlas… hombres, mujeres… niños recién nacidos…- Kurama dejó escapar una ligera carcajada ansiosa, lo que animó a Aoki a dar su golpe de efecto.- Incluso… el alma de… ella. Tengo entendido que su verdadero padre no era de tu agrado…- comentó con una sonrisa avariciosa, sonriendo de vuelta el demonio mientras comenzaba a salivar.

-Me agradas, Aoki, hijo de Idoichi… esa alma en concreto me gustaría sobremanera… torturarla, violarla, arrancarla los ojos una y otra vez para devorarlos mientras me recreo en su llanto…- enumeró, dejando de rondar al rubio por un momento.- pero el poder solo abraza a quien está dispuesto a entregarlo todo por él, y tú no me lo has ofrecido todo, así que añadiré algo más a tu oferta…- enunció con tranquilidad, para de golpe desaparecer de la vista de Aoki. Sorprendido, el shinobi iba a buscarlo, cuando se quedó paralizado, sintiendo un inmenso dolor subir por sus piernas. Bajó la vista y vio unas garras de chakra rojo escalar desde esa agua por su cuerpo, envolviéndole, quemándole, rasgándole su piel. Y, a su espalda, pudo volver a oír a ese demonio, mientras la sala se iluminaba con flamas naranjas antinaturales. El yamanaka intentó gritar de terror al ver con más detalle el trono gracias a esa luz… no estaba hecho solo de madera… estaba hecho de huesos. Cráneos, tibias, costillas a medio devorar… y, envolviéndolo, piel a medio pudrir de los pobres desgraciados que intentaron pactar con el demonio antes que él…- CARNE. El poder es una bestia hambrienta, y no se sacia hasta que le has dado todo lo que tienes ¿Quieres poder? Pues dame CARNE, como han hecho cientos aquí antes que tú. Todos queréis poder, todos ofrecéis almas ajenas, dolor ajeno, muerte ajena… como si vosotros mismos no fueseis un plato más a degustar para el poder… ¿queréis ser dioses? ¡GANÁROSLO CON UNA OFRENDA DE VUESTRA PROPIA CARNE, CARNE PARA EL DEMONIO DEL ODIO!- rugió, mostrando sus dientes en una mueca de frenesí, incluso babeando saliva como un perro rabioso, comenzando a gritar de dolor Aoki mientras el chakra rojo le arrancaba la piel a tiras y la quemaba al viento. Kurama sonrió… adoraba que sus presas se revolviesen y gritasen… aunque, cuando esas garras de chakra rojo abrieron violenta y grotescamente la boca del rubio y comenzaron a arrancar la carne de cada vez más adentro, sus gritos dejaron de ser tan claros…- Y tendrá que ser mucha carne si quieres el mundo entero…

Y, por supuesto, en el exterior todos fueron testigos del pacto. Mientras Naruto hacía una señal a sus anbu para que no interviniesen, Aoki yamanaka comenzó a ser envuelto por el chakra rojo del hokage, temiendo los leales al uzumaki que de verdad le hubiese concedido el poder a ese monstruo. Aoki era un hombre sin moral, no debía de tener acceso al poder del kiuby… Pero la espeluznante sonrisa del jinchuriki les hizo quedarse estáticos. Y, cuando el yamanaka lanzó un grito desgarrador de dolor al aire, todos los allí presentes abrieron los ojos con horror. Aoki yamanaka abrió los ojos, desencajados, y comenzó a gritar. Gritaba CARNE, a los cuatro vientos, desesperadamente… y, para aún más horror de los allí presentes, comenzó a arrancarse la suya a tirones con sus propias manos. Uno de sus asistentes intentó impedirlo, pero se quemó las manos al tocar ese chakra corrosivo y se retiró retorciéndose de dolor. Solo podían contemplar ese espeluznante espectáculo, como Aoki se arrancaba literalmente la piel de la cara, brazos, pecho… ojos, orejas, incluso lengua… a los pocos minutos cayó al suelo, convulsionando, para no volver a moverse nunca más mientras la sala se quedaba en un sepulcral silencio. Silencio roto por el único que había contemplado el espectáculo sin dejar de sonreír.

-Vaya… su oferta no fue lo suficientemente buena para el demonio del odio… y Kurama odia perder el tiempo…- explicó con desdén, mientras los allí presentes no podían dejar de mirar el cuerpo a medio despellejar del difunto líder yamanaka. Naruto no solía recurrir a medidas tan… extremas… prefería el diálogo, la unión a la desunión… Pero Aoki había cruzado la línea en el momento de mantenerle la mirada tras sugerir incluir a sus hijos en el acta de restauración de clanes. Y, cuando ofreció cierta alma al kitsune en su paraje mental, el rubio decidió disfrutar aún más. Esa chica era como su propia hija, y ofrecérsela al demonio para que la violase y torturase… digamos que dejó salir la vena sádica que todo uzumaki guarda dentro. El hokage hizo una señal a sus anbu para que retirasen el cadáver, y luego miró a los allí presentes sin borrar esa sonrisa cruel.- ¿Alguien más quiere hacerle una oferta al demonio del odio?- sugirió, y todos los shinobi del lugar negaron, aterrados.- Bien, pues se levanta la sesión… ah, y casi se me olvida, Hyuuga sama…- neji sacudió su cabeza ligeramente para serenarse, fijando sus ojos perla en Naruto… hasta el frío neji hyuuga había quedado afectado.- Este fin de semana iré a visitar a mis ahijados, y de paso podremos reunirnos con su consejo de ancianos para hablar de los últimos conflictos con la división de castas…- Neji recuperó su tradicional entereza y asintió, satisfecho. Después de tener noticia de lo que había ocurrido hoy, quizás esos ancianos fuesen más dialogantes…

El hokage se levantó de su silla, y salió de la sala con su gesto sereno, como si no hubiese pasado nada, mientras los consejeros intentaban hacer lo mismo. Realmente, en su interior siempre surgía un cierto debate cada vez que tenía que "liberar la oscuridad en él", como lo llamaba con su esposa y confidente. Era el debate entre el Naruto antiguo y el nuevo. Una parte de él seguía siendo ingenua, seguía pensando únicamente en blanco, en que podría haber convencido a Aoki yamanaka de que hiciese el bien… Pero el nuevo Naruto le había callado después de analizar lo que pondría en riesgo para intentar salvar al dirigente yamanaka: un paso en falso, y sus hijos acabarían pagando el precio. No hizo falta que Kurama se lo dijese, su mente ya era lo suficientemente madura como para entender que, en toda negociación, hay que dar para recibir. Y que gente como Aoki yamanaka reclamaría poder a cambio de no insistir en sus maquinaciones, poder que luego usaría para volver a maquinar desde una posición de ventaja. Posición que, irremediablemente, acabaría chocando con la que ocupaba su familia.

No, no podía negociar con esa clase de gente, su experiencia ya sabía distinguir cuándo tenía que hablar y cuándo actuar. Con otros lo había hecho, incluso se había ganado fama de ser un hombre de paz. Tras matar a Sasuke, el mundo requirió cada ápice de su buen talante. Cada nación estaba en ruinas, destrozada por la guerra... e irónicamente deseosa de guerrear contra el resto por venganza. Naruto fue incapaz de entenderlo, pero no por ello de combatirlo. Cada nación le debía el haber acabado con los revividos que les tenían contra las cuerdas, Tsunade muy hábilmente descubrió al mundo que Naruto fue el asesino de kabuto yakushi. Y, como cada nación le debía su supervivencia, estuvieron receptivas a hablar. Gracias a su diálogo se evitó una quinta guerra shinobi, una inmediata a la cuarta, también llamada "la guerra del dios de los muertos". Aunque, al parecer, eso desagradó a muchos, sobre todo en su hogar. A pesar de perder su aldea, konoha apenas perdió fuerzas en comparación con el resto, y tenía al nuevo shinobi no kami… si quería subyugar a todo el continente, podría haberlo logrado. Pero su hokage, apoyada por su mejor shinobi, no accedió a esos deseos, y así se logró una paz que ya abarcaba casi década y media.

Tan absorbido estaba en sus pensamientos, que se encontró con su destino de bruces. El hokage tenía una ventaja a la hora de trabajar: sus clones. Gracias a ellos podía cumplir en solitario todo el trabajo burocrático del puesto, liberar a Shikamaru lo suficiente de sus tareas para que pudiese ver nubes y pensar cuando fuese necesario, estar con su familia mucho más tiempo que el de todos sus predecesores juntos, e incluso entrenar y dar algunas clases a los jóvenes shinobi de la academia. Pero, además de todo eso, sus clones le permitían cumplir con una rutina básica diaria: todas las mañanas, lloviese, nevase o tronase, Naruto llevaba tres ramos de flores al cementerio. Uno de flores amarillas y rojas, otro de amarillas y rosas, y un último de flores blancas y azules, cada uno para una tumba diferente, cada uno por razones diferentes. A Kushina le hablaba de sus nietos, de lo orgullosa que estaría de ellos. A Sakura chan le hablaba de la paz en el mundo, y de lo mucho que la echaba de menos. Y a la última, a pesar de apenas haberla visto en su vida… de su gran secreto.

Porque, después, visitaba a una persona. Hoy había tenido que posponerlo, todo por culpa de esa reunión, pero nunca faltaba. Nunca faltaba a su cita en lo profundo de la torre hokage, en la celda más recóndita, hogar de un determinado prisionero. Llevaba siéndolo década y media, desde que Tsunade decidió confinarlo allí y declarar ese asunto tan confidencial que solo el rubio tenía acceso a ese sector de la torre. El prisionero anónimo, como le llamaban muchos (el mundo ADORA los misterios), era una leyenda: algunos decían que se trataba del misterioso hombre que liberó al kiuby y provocó la muerte de los padres del rubio; otros que se trataba en realidad de pain de la lluvia, que había sobrevivido a su batalla contra Naruto a duras penas y ahora era su rehén. Algunos creían que simplemente era un tal "Eien Tomodachi", como rezaba la ficha correspondiente, un antiguo enemigo del rubio al que el hokage gustaba visitar. Menos mal que ninguno ahondó en ese misterio, habría sido todo muy problemático, como le gustaba decir a Shikamaru.

-¿Otra vez aquí?- preguntó al encontrarse, como siempre desde hace unos meses, con cierta "guardiana". Una joven de no más de quince años custodiaba la celda del prisionero en silencio, armada, preparada para el combate. Vestía un traje táctico jounin, como correspondía a su rango, que encajaba perfectamente con su pelo negro corto y sus lentes de montura roja. La hermosa joven, de piel nívea y cuerpo curvilíneo, había heredado de su madre un físico envidiable, salvo por un detalle… los oscuros ojos de su padre, y su gran poder.- Ya te he dicho que no hace falta custodiar al prisionero… Sarada chan…

Sarada yamanaka, la jounin más prometedora de la hoja, y también la más hermosa. E hija en secreto del hombre más odiado de las cinco naciones. Las terribles noches de Ino como esclava de Sasuke trajeron una consecuencia más que simplemente perder la virtud en sus manos, como le ocurrió a hanna o hinata. Ino quedó encinta del uchiha. Se la planteó abortar, pero esa mujer siempre había sido terca, independiente, y tomó su decisión. Había perdido un padre, y su padre siempre había querido tener nietos… así que decidió que su hija no iba a pagar por los pecados de su progenitor. Tuvo a la pequeña, ocultando su paternidad al mundo, y siempre contó con ayuda para criarla. La niña no tuvo un padre biológico oficialmente, se dijo que fue un shinobi anónimo muerto a manos de Sasuke… pero tuvo un padre de verdad en Naruto uzumaki. El rubio la había cuidado, educado, entrenado y acogido en su familia con felicidad… y, cuando desarrolló el doujutsu de su padre durante una misión con su sensei konohamaru, la reveló sus orígenes. En un principio la joven no lo acogió bien, pero una charla con su madre sobre lo que ocurrió esos días la dio fuerzas para asumirlo y seguir adelante. Aunque creó algunos problemas nuevos…

-Es que… no veo bien que esté sin vigilancia, hokage sama…- se excusó la joven, evitando con sus bellos ónix la mirada del rubio, que mostraba una sonrisa contenida. Era por orgullo en parte… la joven ya iba infiltrándose en las ultra vigiladas celdas de la torre una docena de veces este mes sin que la descubriesen, superando el récord del propio uzumaki cuando era niño. Y por otra, sonreía por ternura, sabía por qué lo hacía...

-Llámame Naruto, Sarada chan…- la reprendió ligeramente. La joven era bastante dada a los formalismos, para desesperación de su madre, e incluso en esas situaciones se mantenía seria y profesional. Será una excelente diplomática, le dijo konohamaru en su último informe sobre su ex alumna, y Naruto tuvo que darle la razón, aunque tenía miras mucho más altas para ella. Fuerte, educada, inteligente, con un gran corazón… veía claro que esa joven cumpliría su sueño: portar la capa que en ese momento llevaba el rubio.- Y ya te he dicho que no es peligroso…- la joven se revolvió nerviosa.

-Pero… Naruto kun… ¿y si se escapa y va a por mi madre? O a por ti…- esto último lo dijo con la voz más tenue, intentando disimular su sonrojo, pero Naruto la tomó con suavidad de la barbilla, acariciándola con ternura. Solo él y su madre veían ese lado vulnerable de la pelinegra, el resto solo veían a una mujer inflexible y letal, el ejemplo de la kunoichi perfecta. Naruto agradecía que Sarada no cumpliese totalmente con ese molde, la auténtica Sarada le agradaba mucho.

-Sarada chan, no lo hará… y si alguna vez lo intenta, lo volveré a vencer y todos estaremos a salvo. Te lo prometo, y ya sabes cómo soy yo con mis promesas dattebayo…- enunció, y la chica no pudo evitar mirarle fijamente a los ojos con sus bellos ónices. A otros les incomodaban esos ojos demoníacos, pero a ella no. Naruto la había contado una y otra vez su historia de cómo venció a su propia oscuridad, era su favorita desde niña, y sabía que eran el símbolo de su pacto con un ser superior, un ser que le permitiría defender a toda la aldea. Eso sin contar que provenía del clan que provenía por mucho que la pesase… las mujeres uchiha solo se fijaban en los hombres más fuertes y poderosos, era algo genético incluso…- Anda, ve con tu madre, o doy mi aprobación para que te envíen sus propuestas matrimoniales todos esos pretendientes tuyos…- bromeó el rubio, frunciendo el ceño la ojinegra ante esa perspectiva, y mostrando algo más de su herencia paterna.

-Hmpf…- refunfuñó con sus ojos reflejando una fría furia falta de compasión, dirigiéndose a la salida, mientras Naruto tragaba grueso… ese gesto era claramente heredado… Antes de que llegase a la salida, el rubio recordó una cosa.

-Sarada chan…- la joven se detuvo en su marcha, girando su rostro hacia él con atención.- Dile a tu madre que Aoki ya no será un problema…- anunció, y la joven no pudo reprimir una sonrisa… y algo más. Un potente sonrojo. Ni su máscara fría pudo evitarlo, su tío era una persona horrible, un hombre que se aprovechaba de su abuela y que comenzaba a rondarla a ella con intenciones nada sanas, como le había advertido al hokage. Solo la advertencia pública del uzumaki de que cortaría la mano a quien tocase a Ino o Sarada sin su consentimiento le había frenado, pero la pelinegra sabía que era cuestión de tiempo que volviese e intentase algo peor… quizás incluso tomarla por la fuerza… pero Naruto lo había arreglado. SU Naruto lo había arreglado. Agradecía que estuviese oscuro, quizás su enorme sonrojo no sería visible para el único hombre que llamaba su atención… de esa manera. La ojinegra era tan fría con el resto que algunos compañeros de generación incluso bromeaban con que no tenía ninguna preferencia sexual. La realidad era mucho más cruel, ¿Cómo se iba a fijar en otro hombre si ya había visto a su propio caballero de cuento, y nadie podía igualarlo?

-Gra… gracias… Naruto kun…- dijo, agradeciendo también otra cosa… que Naruto fuese tan poco avispado en esos aspectos como para enterarse de sus sentimientos. Sarada quería a Karin como una madre, a la familia de Naruto como a la suya, ser descubierta sería terrible… todo eso lo hacía más complicado. Se conformaba con protegerlo y ayudarlo a lograr la paz mundial. El sueño de Naruto. Su sueño también.

Cuando la joven se fue, Naruto suspiró con pesadez… tocaba reconocerle la razón a otra persona. La persona que le había advertido sobre Aoki yamanaka. Abrió con sus llaves la puerta de la celda, de acero negro con una rendija para pasar la comida al recluso, y entró sin miedo, como cada día. Se trataba de una celda simple, bastante oscura para el ojo humano, sin ventanas y con paredes de irregular piedra gris. Disponía de un balde para el agua, suficiente espacio para andar un poco y moverse (todo por gentileza del actual kage, lo normal es que no tuviese espacio más que para levantarse un adulto promedio), un rincón algo aislado que servía de baño, un catre medianamente aceptable y una mesa con dos sillas. Lo cierto es que el inquilino estaba acostumbrado a muchos más lujos, pero eso no quería decir que no estuviese a gusto… Naruto le había ofrecido una celda con ventana, en un piso más elevado, pero él siempre había escogido ese lugar, le gustaba su silencio, su tranquilidad…

-Hoy llegas tarde… dobe…- comentó en un rincón del cuarto una voz muy familiar para Naruto. La voz de Sasuke uchiha… la voz de un muerto, al menos oficialmente, que había estado esperando a su amigo toda la mañana en pose de loto, meditando.

El gran secreto de Naruto uzumaki era que Sasuke, el mayor criminal de la historia del continente, responsable de un genocidio a escala mundial, estaba vivo. Oficialmente, Sasuke había muerto a causa de sus terribles heridas en la batalla de konoha, y así habría sido de no intervenir Tsunade. La rubia, a petición y ruego de su nieto en todo menos en la sangre, lo salvó y estabilizó, para luego camuflarlo entre los heridos de las filas de konoha en su recuperación y encerrarlo en esa celda de por vida. Fue fácil una vez convencida la Senju, el uchiha estaba irreconocible: su cara deformada por las quemaduras, sin ojo izquierdo y con el derecho muerto en su cuenca, sin pelo, sin su brazo y pierna izquierdos… se selló su chakra y se le encerró, y la única persona que podía detectarlo aún con estas medidas gracias a su ojo de kagura juró guardar silencio a petición de su esposo. Actualmente nadie visitaba esa celda salvo Naruto, y Sarada a escondidas para vigilar al prisionero, pero sin cruzar palabra alguna con él.

La supervivencia de Sasuke uchiha era el mayor secreto de estado de la hoja, un secreto que solo conocía Tsunade Senju como godaime hokage, Kakashi hatake como rokudaime, Naruto uzumaki como artífice y nanadaime hokage, Shikamaru Nara como su principal consejero (es conveniente que los grandes secretos de estado los sepan dos personas del gobierno, ni más ni menos), Karin Uzumaki como primera dama y Sarada e Ino yamanaka por deferencia del rubio. La razón de complicarse así la vida para el rubio fue, en un principio, justicia. Todo el mundo reclamaría la muerte del uchiha, a ser posible con dolor, pero el uzumaki era más visceral… la muerte era rápida, y en el fondo no conllevaba contrición. Una vida entera en una celda, sin dos extremidades ni ojos, le pareció mejor castigo para el pelinegro, una larga vida en la que reflexionar sobre lo que hizo y alcanzar la paz consigo mismo. Sorprendentemente, el uchiha accedió gustoso, y se mostraba tranquilo y colaborativo. Incluso descubrió una ventaja más de conservarle con vida…

-Si… la reunión del consejo llevó más tiempo del necesario…- se excusó el uzumaki, pero Sasuke le respondió con una sonrisa soberbia, sabiendo el por qué de la cautela del rubio. No era ni miedo ni odio… era orgullo…

-¿Aoki Yamanaka al fin cruzó la línea?- preguntó con burla, mientras el rubio sacaba un plato de nigiri y maki sushi para comer de uno de sus sellos y lo compartía con el uchiha en la mesa de la celda. El hombre quemado se levantó al olor de su comida apoyándose en una muleta, y sonrió aún más de la que se sentaba en una silla.- Mi plato favorito… así me gusta, que aceptes la derrota con entereza y pagues tu apuesta… ya te dije que te obligaría a tomar medidas drásticas…

Naruto tuvo que tragarse su orgullo y asentir. Porque la utilidad sorpresa que reveló Sasuke con el tiempo fue la información. El uchiha estuvo semanas sumergido en las cloacas de los archivos restringidos de konoha, aglutinando cada secreto, cada detalle de la hoja que pudiese darle ventaja en su plan de destrucción mundial, memorizándolo todo de forma fotográfica con su sharingan. Se conocía cada mancha oculta en las raíces de konoha. Y, tras la cruenta batalla contra Naruto, de esos archivos no quedó ni el polvo, por lo que la única manera de conocerlos era a través del legendario vengador. Sasuke sorprendió a propios y extraños ofreciendo a Naruto (y solo a Naruto) acceso pleno e ilimitado a cada secreto, la fórmula para purificar konoha. Y Naruto, también contra todo pronóstico, aceptó sin reservas. Desde entonces, Naruto gustaba decir que tenía un corazón gracias a su familia, un cerebro gracias a Kurama, una mano derecha gracias a Shikamaru… y una izquierda gracias a Sasuke.

El rubio y su desfigurado amigo hablaban de muchas cosas en sus reuniones diarias, pero había un tema recurrente: desmantelar raíz. Raíz les había arrebatado a ambos muchísimo: a Naruto le había empujado a una infancia infernal, encargándose de que nadie adoptase al rubio y pudiese "ablandar" el arma definitiva de konoha; a Sasuke le había costado su familia, puesto que el exterminio del clan uchiha fue obra de raíz en puridad, aunque su ejecutor fuese Itachi. Y, con un objetivo común, se dedicaron a desmantelarla. La raíz de konoha estaba arraigada, era fuerte… cientos de células independientes de fanáticos con el cerebro lavado, esperando para recibir órdenes… decenas de gerifaltes y líderes shinobi que los dirigen en más sombras… era como un tumor con metástasis en konoha, eliminarlo requería paciencia, fuerza de voluntad, suerte y medidas extremas. Como la que había adoptado contra uno de sus líderes en las sombras hace unas horas. Aoki no había dado ninguna pista en su vida, si no llega a ser por Sasuke ni tan siquiera lo hubiese averiguado el hokage. Pero hoy había cruzado la línea.

-Si… volvió a solicitar que incluyese a mis hijos en él acta de restauración, y luego me desafió manteniéndolo…- Sasuke dejó escapar una suave risa mientras comía su pescado… lo había visto venir, pero el rubio se había mostrado reacio a creerlo y había optado por dejarle tropezar solo… por eso se complementaban tan bien, porque Naruto era comedido pero vivo. Sasuke oscuro y letal.- Y luego ofreció el alma de Sarada chan a Kurama a cambio de poder…- añadió Naruto, mirando de reojo al uchiha mientras masticaba un nigiri. Sasuke era una persona fría, de pocos gestos, menos ahora con el rostro desfigurado por las llamas. Pero Naruto sabía ver más allá de esos gestos, sabía escarbar hasta romper el hielo de su mejor amigo. Como ahora, viendo los hombros tensos del legendario vengador, y cómo dejó de comer unos segundos antes de hablar.

-¿Sufrió?- preguntó, sabiendo que el silencio de su amigo significaba que estaba asintiendo. Volvió a comer fingiendo indiferencia, aunque Naruto se fijó en que su amigo se tomó más tiempo del normal en degustar su bocado, satisfecho.- Bien… no me habría gustado tener que salir para hacer bien tu trabajo…- Naruto dejó escapar una sonrisa burlesca, buscando enfadar al vengador mientras tomaba otro trozo de sushi con sus palillos.

-¿Qué le harías? ¿Golpearle con tu muñó…?- el hokage no pudo completar la frase, puesto que Sasuke lanzó uno de sus palillos en su dirección por sorpresa. El palillo de madera empaló limpiamente el trozo de sushi que Naruto se iba a comer, y continuó su vuelo hasta clavarse en la pared de piedra mientras ligeras corrientes de electricidad estática se disolvían en el aire. El rubio giró sus ojos rojos con un gesto sorpresa hacia el uchiha, fijándose en como algunas zonas de su piel presentaban ligeras escamas de color púrpura y sus párpados se habían coloreado en el mismo color. No tuvo que usar su modo sabio para identificar chakra natural en Sasuke, chakra natural del clan de las serpientes concretamente. Por lo visto, el uchiha también había aprendido algo de Naruto en estos años de charlas…- Me sorprende que puedas convocar chakra con todos esos sellos encima…- le reconoció, mientras le daba despreocupadamente otro palillo al uchiha y se disponía a comer con las manos. El uchiha (y su incapacidad para comer sushi así con una sola mano) agradeció el gesto en silencio, volviendo a lo suyo.

-Sellarnos a ti o a mi es tan inútil como intentar ponerle diques al mar, uzuratoncachi… y me conviene estar en forma por si debo de salir de aquí…- expuso, arqueando una ceja Naruto mientras observaba a su amigo. A veces le daba una imagen confusa, como ahora… ¿era un villano? ¿Estaba de verdad arrepentido? ¿O solo le motivaba la venganza y la rivalidad con el rubio? Porque ya era común que le sorprendiese con imágenes como estas…

-A veces me pregunto si no estás esperando el momento perfecto para morderme…- tanteó el uzumaki. Y el uchiha, para su sorpresa, paró de comer y sonrió.

-Te lo digo para que te mantengas alerta… pero te lo repetiré de nuevo: no tienes que preocuparte por mi. Cuando me arrancaste los ojos, por primera vez en mi vida, pude empezar a verlo todo de verdad… esta oscuridad para mí es luz. Tú mismo lo dijiste… mis ojos eran la oscuridad en mi, y ahora estoy libre de ella. Gracias a ti. Llevo quince años durmiendo las noches del tirón dobe… y ahora solo quiero seguir durmiendo así.- explicó, mientras el rubio analizaba esas palabras. Realmente, lo creía. No solo por esos gestos tan tranquilos, o por el hecho de no haber intentado nada malo en quince años… realmente cerraba la puerta de la celda para que no entrase nadie, no para evitar la huida del uchiha… también lo creía por Karin. La uzumaki había analizado el chakra de Sasuke con su kekkei genkai, para asegurarse de que su marido estuviese a salvo, y el resultado era claro: Sasuke no mostraba más emociones negativas que las normales en un ser humano… su chakra incluso había cambiado de color, de un morado casi negro hasta un púrpura cristalino, brillante. Puro. El uchiha decidió restarle emotividad al momento, no era muy amigo de hablar así, y se centró en el nuevo problema que le interesaba.- Bueno Naruto… creo que debemos de hablar de cierto gennin de la aldea… dime, ¿Qué sabes de ese tal Kawaki?

Estuvo horas hablando con el vengador de ese problema. Al menos para Sasuke, para Naruto era algo demasiado confuso. Solo era un niño, un compañero de promoción de Sarada, un chico no muy talentoso y bastante taciturno. Aunque era cierto que se sentía incómodo cerca de él… como si ese niño fuese familiar, y a la vez un completo desconocido… Pero eso no era suficiente para, como le había expuesto Sasuke, "ejecutarlo", y menos cuando, por primera vez en mucho tiempo, el uchiha se basaba en su intuición y no en datos fiables del archivo de konoha. Lo que si iba a hacer era investigar los experimentos del difunto orochimaru, como le había indicado el vengador. No entendía qué podía aportarle, pero no perdía nada por ello. Lo dicho… todo era demasiado confuso. Y ya le comenzaba a doler la cabeza… así que se tomó la tarde libre y se fue a dormir un poco a casa. Karin le facilitó las cosas, entendía que había sido un día difícil para su marido, y al menos tuvo la suerte de que sus dos revoltosos hijos mayores estaban de misión… Se tumbó en su cama y se durmió plácidamente… pero antes de que le reclamase morfeo, otro dios reclamó su presencia.

-¿Un día duro… cachorro?- murmuró desde lo profundo de su paraje mental el kitsune, sentado en su silla de hueso, piel y madera, con esa apariencia similar a la suya. Naruto resopló al ver el aspecto del lugar, con toda esa oscuridad, esa humedad…

-¿Sabes que, desde que eres libre, puedes cambiar el aspecto de este sitio, no? No sé por qué te empeñas en mantenerlo así, podrías al menos poner más luz…- el depredador sonrió de nuevo, para luego apoyarse en su trono con dejadez.

-Son más de tres décadas con esta decoración, le estoy pillando el gusto… sin contar que me gusta oler vuestro miedo cuando me veis aquí, si hiciese sol os sentiríais a gusto…- bromeó, para luego tomar un poco de carne humeante que le esperaba en un costado de su asiento y dar un mordisco.- Ese yamanaka no estaba muy rico… estuve tentado de aceptar su oferta y degustar algo más nutritivo… la última uchiha, y encima tan parecida a la nieta de mi odiado madara…- Naruto lo miró inquisitivamente.

-Si lo intentas, ya sabes lo que haré…- le amenazó veladamente el rubio, riéndose el kitsune de vuelta.- Además, no sé para qué te arriesgarías… nunca te faltará alimento si te quedas conmigo, por lo que llevo viendo las últimas décadas…- se quejó amargamente, sabiendo a quien había pertenecido hace unas horas esa piel que devoraba Kurama. El kitsune entendió el mensaje, puesto que se inclinó hacia él desde su trono con una expresión más solemne.

-Si lo ves tan negro… ¿Por qué no acelerarlo todo?- preguntó el kitsune.- Sería fácil… toda la población del continente se pondría en fila, e irían pasando ante ti… cada hombre, mujer y niño… y con mi chakra, sabrías al instante cada uno de sus malos sentimientos, si son una amenaza para el mundo o no. Y podrías obrar en consecuencia…- el biju envió una imagen a la mente de su jinchuriki, una que hizo temblar al rubio… la imagen del uzumaki en un trono dorado, con toda konoha arrodillada a sus pies, una konoha libre de impuros, una konoha a su imagen y semejanza. Le hacía temblar por una simple razón… porque una parte de él veía apetecible ese futuro. Tuvo que negar para espantar esa sensación.

-Sé a lo que llevaría tu plan Kurama… muchos, a pesar de tener malas intenciones, pueden cambiar. Tu plan es condenar a la mitad de la humanidad, y muchos de ellos lo son porque ignoran que hay otra manera de…- comenzó a explicar, pero de pronto el demonio estaba a centímetros de su rostro, contemplándolo con esas cuencas vacías y sangrantes. Notaba el calor que desprendía, sus ansias homicidas… y su sonrisa cruel, que nunca auguraba nada bueno.

"Ignorancia no implica necesariamente inocencia, cachorro… Mira las calles, contempla lo que dejas atrás al andar… eres un dios a efectos prácticos Naruto, podrías mañana ordenarles arrodillarse y lo harían gustosos. Personificas el poder, la máxima de Darwin, el siguiente paso en la evolución… eres el superhombre, pero te niegas a asumirlo. El dios que existía cuando eras niño ha muerto Naruto, el mundo shinobi de las cinco naciones ha muerto, y tú te empeñas en mantener su puñetero cadáver encima del caballo en lugar de tomar las riendas… Deja de esperar del ser humano unas cualidades que puede que ni tan siquiera tú tengas, deja de guiarte por las normas de una moral que solo favorece al opresor… rompe con todo y crea un nuevo mundo, uno con tu visión, y elimina a aquellos demasiado débiles como para asumir esa tarea. El poder no entiende de normas morales gaki, solo se guía por una ley, la ley del más fuerte. Y tú, en tu soberbia, crees que estás por encima de eso, que no debes de atender a esa norma, que puedes refrenar tus impulsos y evitar lo inevitable… tu pecado es la soberbia, cachorro. Ahora eres el más fuerte… actúa."

-O quizás otro pase a ser el más fuerte y sustituyas esa imagen que te mostré por esta…- Y, en la mente de Naruto, la imagen de konoha adorando al hokage pasó a ser konoha envuelta en llamas, destruida de nuevo hasta los cimientos. Solo que, esta vez, el culpable era un inmenso zorro de nueve colas, que rugía al cielo rodeado de fuego mientras un individuo de pelo rubio y ojos rojos de pupila rasgada contemplaba el espectáculo, impertérrito.

-Será a mi modo Kurama… o no será. Mis manos no se mancharán de sangre por miedo… esa es mi única norma.- sentenció el uzumaki, comenzando a marcharse del lugar. Pero, antes de abandonarlo y sumergirse al fin en un sueño reparador, el kitsune compartió una última confidencia, un ultimo comentario que hizo al hokage apretar los dientes.

-La gran mentira del mundo es pensar que el poder puede ser inocente, Naruto…

El zorro contempló a Naruto desvanecerse en el aire, y sonrió con más saña. Su cachorro había mejorado mucho, era mucho más inteligente que hace décadas… pero todavía tenía esos retazos de inocencia, esos retazos de una mentalidad diferente a la clásica de un ser humano. En cierta manera quería eliminarla… pero también entenderla. ¿Por qué se empeñaba en salvarlos a todos? ¿Por qué no optaba por la vía fácil? ¿Por qué no quería gobernar? Por momentos le parecía… incorruptible. Y eso era bueno, y malo a su vez… la corrupción también es necesaria para cambiar. Por eso atraía su atención. Pero su debate interno se vio truncado por la aparición de un huésped inesperado. Una pequeña niña de ojos violeta y pelo largo rojo peinado en un moño le contemplaba desde el pasillo, tranquila. No era la primera vez que iba allí, no era la primera vez que hablaba con ese misterioso chico tan parecido a su querido tou chan. Mito uzumaki, la hija pequeña de Naruto, gustaba de visitar el paraje mental de su padre aprovechando que este dormía. Simplemente se ponía a dormir junto a él y dejaba que su subconsciente la guiase, como estaba haciendo en ese momento aprovechando un despiste de su kaa chan. Contra todo pronóstico, no se sentía incómoda allí, ese hombre no la atemorizaba. Incluso la interesaba.

-Tú otra vez…- murmuró el biju, mientras contemplaba a la hija de su jinchuriki mirarle con una sonrisa infantil, ladeando ligeramente la cabeza. No necesitaba ojos para verla, ese paraje era sus ojos. Y ahora veía algo que le hacía sentirse incómodo. Tenía sus mismos ojos… su mismo pelo… su misma piel… su mismo olor. Demonios, incluso tenía sus gestos. Y se descubría pensando en ella… ¿era mito, su mito? ¿Había encontrado la forma de volver? No, era ridículo… solo era una niña con unos rasgos parecidos, una curiosa broma del azar. Pero eso no explicaba esos gestos… ni que SIEMPRE fuese capaz de encontrarle en ese laberinto de alcantarillas. Era incapaz de desvelar ese misterio, por lo que simplemente se dejaba llevar. Cuando estaba con ella se sentía… en paz… y eso le gustaba. Su entorno cambió esa hedionda alcantarilla hasta dibujar un camino de tierra soleado, rodeado de fresnos y vegetación de un vivo verde, el lugar favorito de su primera jinchuriki cuando vivió en konoha. La niña también parecía cómoda allí, otro detalle a tener en cuenta… y, fingiendo indiferencia, el kiuby se sentó a la sombra de uno de esos árboles.- Supongo que quieres que te cuente otra historia y no me dejaras en paz hasta que lo haga...- la niña asintió, dibujando una inmensa sonrisa. Una que casi rompe la mueca de fingida indiferencia del demonio. Mito corrió a sentarse entre sus rodillas, clavando sus infantiles ojos violetas en su amigo, mientras Kurama carraspeaba.- Bien… Hoy te hablaré de mi primera jinchuriki y del origen de tu nombre…


Y fin. Ya si que si. Como veis, un par de buenas sorpresas en este epilogo, queria dejarlo todo abierto. La aparicion de Sarada, el que sasuke sea el prisionero misterioso del rubio, lo de kawaki, esa afirmacion final de kurama...

Sobre esto ultimo, esta todo basado en la obra de nietzche, uno de mis filosofos favoritos. Naruto tienenuna vision del mundo constructiva, el poder para hacer un mundo mejor, pero, por culpa de unas normas morales que solo el obedece, debe de contenerse y poner en riesgo a su familia. Kurama basicamente le pide que se libere definitivamente de eso y aceote su nuevo rol, su papel como "superhombre". Como lo veis? deberia de tirar por la calle del medio? xD

En fin, un placer, y mis agradecimientos a todos los que lo habeis leído, en especial a Kamen Rider Predator, master alex 1201, frankox14, al genio de Nothernlights91, gjr sama, mi querida Shoseiki chan, ThonyCvs, Adrit126, Kitsunaro64, Alphaprimus, layla MT, a mi incondicional Kirito720, a Dana2, jbadillodavila, DeathAlex5978, CristobalMonroy1999, Kurama uzumaki 2019 (espero que encontrases ese fic xD), Guest1, Guest2, a IlNardo (sigo trabajando para idear una continuacion de mascaras ;) ), a Sekiryuutei a pesar de todo, Uzumaki Albert, Drake666, max arti, sebastiantutu (ya intentare mantener el nivel en otras peleas de mi tablon XD), Gatitapri y Thor94. Esta historia tiene un pedazo que es obra vuestra y de nadie mas ;) Un saludo y nos leemos en otros fics, yo me pongo la medalla de completo :D