Disclaimer:
La serie Naruto (tanto manga como anime) son propiedad de Masashi Kishimoto. Las letras y citas incluidas en el texto son propiedad de sus respectivos autores.
Better Man pertenece a Kakashisgf, yo sólo me ocupo de la traducción. Agradezco también a la autora por su trabajo como beta reader.
Advertencias:
Clasificación M: Contenido adulto tal como lenguaje, sexo, etc.
Un Mejor Hombre
Capítulo 2
Unos días después de que Sakura tomara su decisión, la mañana del sábado vino soleada y con una perfecta y ligera brisa que evitaba que fuera demasiado caluroso. Vagó a través del mercado, pasando a través de puestos seleccionando varias frutas, vegetales y carnes para usar en las comidas para la semana. Amaba el bullicio y la forma en que las voces se perdían en la calle, los vendedores anunciando sus productos, clientes regateando los precios, amigos y familiares encontrándose… esta era su Konoha: cálida, animada, feliz.
Se detuvo en su puesto de fruta favorito. Mientras saludaba al propietario y tomaba un durazno para agregarlo a su bolsa, alguien chocó con ella por detrás y sólo fue por el hecho de ser ninja que no logró sacar de la mesa un montón de fruta. Estaba a punto de voltearse para gritarle a la persona cuando un muy familiar brazo se asomó detrás de ella para tomar el durazno que ella había dejado caer mientras intentaba mantener el equilibrio.
Apretando los dientes y dejando salir un suspiro lento, miró por encima de su hombro y le dio al ofensor una mirada fulminante. —Ka-Ka-Shi…
—Ah, Sakura-chan, ¡Qué bueno verte! ¿Es un día adorable, no es cierto? —El frustrante y antiguo Hokage sonrió aquella característica sonrisa que hacía que las arrugas de los ojos se marcaran y alzó la mano que no sostenía el durazno a manera de saludo.
Sakura le dio un codazo en el estómago, haciéndolo gruñir y soltar el durazno. Ella lo atrapó en al aire y lo metió en su bolsa. —Sí, lo es. —Respondió.
Ignorándolo, agregó otros tres duraznos a la bolsa y le pagó al vendedor. Se movió al siguiente puesto, consciente del alto hombre de cabello plateado que le seguía.
—Sakura-chan, no es muy bonito ignorar a las personas. —Dijo. Se preguntó cómo lograba sonar tanto herido como divertido. Sabía que si lo veía ahora mismo, estaría en su cara esa mirada de perrito pateado. También sabía que si le quitaba la máscara ahora mismo, la mirada de perrito pateado estaría más que arruinada por una sonrisa sabionda curveándole los labios a la izquierda.
—Tampoco es muy bonito empujar a la gente, Kakashi. —Se quejó, incapaz de mantener alejada la sonrisa de su voz.
—¡No fue mi culpa! Esta ancianita vino corriendo de la nada, gritando algo sobre una súper oferta en ciruelas pasas ¡Si no me hubiera quitado del camino, probablemente hubiera muerto! —Se detuvo antes de murmurar, como si fuera para sí. —No te puedes meter entre los viejos y sus ciruelas pasas. Es peligroso.
Sakura deslizó su vista hacia él y puso un dedo sobre sus labios mientras pensaba. —Muy cierto, muy cierto, Kakashi… No dejes que me entrometa en las ofertas.
Kakashi parecía herido. —Oye, oye, Sakura-chan. No soy ASÍ de viejo. Sólo tengo, ¿Qué? ¿34?
—Kakashi, tenías 34 hace diez años. —Sakura respondió sabionda.
—Mentiras.
Él hizo un puchero. Ella no pudo evitar reírse por su ceño fruncido y su mirada acusatoria. Cuando estaba así, como un niño petulante, era realmente difícil creer que el hombre tenía 44. También era difícil seguir molesta con él. Lo cual era molesto por sí mismo.
Contuvo su sonrisa y suspiró con dramatismo. —¿Entonces, qué puedo hacer por ti, Jiji (*)?
Kakashi se le quedó viendo de manera penetrante por un momento, luego le dio la misma sonrisa de antes y dijo: —Ah, no es nada. Sólo te vi por aquí y me pregunté si necesitabas ayuda decidiendo qué duraznos llevar.
—Soy más que capaz de decidir qué frutas comprar, Kakashi. —Respondió con los ojos entrecerrados.
—Ah, bien, bien. Entonces, seguiré mi camino. Estoy seguro de que hay muchas mujeres jóvenes por aquí que apreciarán el consejo de compras del Rokudaime Hokage… —Se dio la vuelta y comenzó a caminar en la dirección opuesta a la que ella se dirigía.
—Ah. Eres tan molesto. —Gruñó mientras le tomaba por el cuello y lo jalaba hacia ella. Él sacó entonces su más que vieja copia de Icha Icha Paradise y se dejó arrastrar. Ella miró hacia atrás cuando escuchó una hoja siendo pasada, entonces anunció: —Sip, no puedo dejarte cerca de ninguna mujer, ero-Hokage.
Kakashi se mostró de acuerdo y pasó otra página.
Sakura abruptamente le soltó la camiseta. Como esperaba (aunque decepcionantemente), Kakashi no se cayó de nalgas. Simplemente se enderezó como si nada hubiera pasado y siguió detrás de su antigua estudiante con la nariz enterrada en el libro. Se detuvo con ella en cada local que visitaba, ocasionalmente dejando salir algunas sugerencias ("Eso de ahí parece un delicioso zucchini, Sakura-chan" o "Elegiste bien esa lechuga, Sakura-chan" y "Ah, Sakura-chan ¿Qué tal esa sandía? Es un gran día para comer sandía")
Para cuando llegaron a su último destino, Sakura estaba a un "Sakura-chan" de asesinar a su ex sensei. Era seguro afirmar -gracias a los muchos años de experiencia del hombre- que podía sentir su instinto asesino y evitó mencionar otra cosa hasta el último puesto.
Luego de que ella pagara se dio la vuelta a él y dijo: —Bueno, tengo que irme. Gracias por tu… —Alzó una ceja. —Compañía.
Él se rascó la parte trasera de su cuello con timidez. Ella no evitó sonreír de lado por tan familiar acción. —Sólo estaba protegiendo mi vida- —Comenzó.
Sakura resopló.
Él se aclaró la garganta. —Cómo iba diciendo, sólo estaba protegiendo mi vida de una estampida de jubilados-
Ella volvió a resoplar. Él le miró de malas. —Supongo que lo menos que puedo hacer para compensarte por haber chocado contigo es ayudarte a cargar tus compras a casa. —Finalizó su oferta con un gesto de caballerosidad.
Sakura lo consideró por un momento ¿Cuánto tiempo más querría pasar con la persona más molesta después de Naruto? Asintiendo finalmente, le dio una de sus bolsas y caminaron en dirección a su casa en un cómodo silencio.
Él rompió dicho silencio. —¿Dónde está Sarada-chan?
—Ah, está en una misión con su equipo.
Kakashi torció el gesto. —Espero que Boruto no le esté dando muchos problemas… Uno hubiera esperado que la influencia de Hinata tuviera un mayor impacto…
Sakura se río. —Bueno, ella es mi hija y tiene mucha habilidad para mantener a Boruto en su lugar.
—Y por 'tiene mucha habilidad' te refieres a 'puños de destrucción y a que no teme usarlos'. —Kakashi se burló dándole un guiño rápido sin encararla totalmente.
Sakura respondió golpeándole la cabeza.
—Oye, tú. —Hizo un puchero, tallándose el golpe con su mano libre. —No hay necesidad de ponerse violenta.
—Oh, por favor, te gustó. —Sakura dijo antes de enseñarle la lengua de manera descarada.
Kakashi iba a protestar, pero ella le interrumpió con la mano. —Lo hubieras esquivado si no fuera así. Los dos sabemos que pudiste hacerlo.
Él miró hacia el suelo frente a él, dejando salir un largo suspiro de derrota. —Ah, supongo que es verdad.
—Por supuesto que lo es; siempre tengo razón. —Replicó. Con eso, Sakura se adelantó hacia la puerta, abriéndola sin bajar su bolsa. Él se detuvo en el pórtico. —Bueno, ¿Vas a entrar o no? —Preguntó con impaciencia.
Obedientemente entró y le siguió hasta la cocina, dejando la bolsa sobre la barra. —¿No vas a poner seguro? —Preguntó, señalando la puerta.
—Nadie quiere meterse con dos pares de 'puños de destrucción'. —Respondió alzando los hombros.
Él consideró por medio segundo ese hecho antes de asentir de acuerdo. —Buen punto.
Mientras ella se ocupaba de guardar los comestibles, él miró alrededor de la cocina y la sala. Se dio cuenta de cuán rara vez él la visitaba cuando se volvió aparente que muy pocas piezas de los muebles y la decoración eran familiares para él.
Ah, bueno, algunas cosas no podían evitarse, pensó. Había estado ocupado siendo Hokage y entonces ocupado con misiones diplomáticas luego de su retiro como Hokage. No tenía mucho tiempo para visitar los hogares de sus antiguos estudiantes.
Lo cual no quería decir que no había visto mucho a Sakura durante los años luego de la cuarta guerra ninja. Ellos, después de todo, habían trabajado un poquito como líderes de la aldea una vez que ella tomó el control del hospital, y había encontrado su aporte en relaciones diplomáticas tanto perspicaces como útiles en más de una ocasión. De hecho, reflexionó, tomando un marco fotográfico para ver la imagen, era más que sorprendente como una mujer que típicamente respondía con un puñetazo podía navegar en el mundo diplomático cuando quería.
Luego de pasar el pulgar con cariño sobre la imagen, dejó el marco en su lugar y regresó a la cocina desde la sala donde había estado vagando. Sakura estaba acomodando sus últimas compras en el refrigerador.
—¿Quieres quedarte a almorzar? —Le preguntó, cerrando la puerta. Ella señaló vagamente los ingredientes que había dejado en la barra.
—Sí, sería grandioso. —Respondió. —¿Quieres que te ayude con algo?
—Puedes picar esos cebollines por ahí. —Apuntó.
Él asintió y sacó un cuchillo del bloque sobre la barra.
Trabajaron en relativo silencio y, cuando terminaron, llevaron la comida a la mesa. Sin preámbulo, él se sacó la máscara y llevó una cuchara de sopa miso a su boca. Sakura, para estos momentos acostumbrada a ver su cara, también comenzó a comer.
—¿Y, en qué has estado trabajando últimamente? —Ella preguntó.
—Mm. —Él tragó. —Tengo que ir a Ame el próximo mes y dar algún discurso para reforzar las relaciones entre nuestras aldeas.
Sakura sonrió. —Oh, estoy segura que estás ansioso porque llegue el día. Amas dar discursos, ¿No es cierto?
Kakashi frunció el ceño. —No tienes que restregármelo en la cara.
Ella se río, entonces dijo: —Ah, ahora veo por qué intentaste noquearme en el puesto de duraznos. —Su tono fue comprensivo.
—No lo intenté. —Protestó, entonces murmuró algo en voz muy baja. Ella consiguió escuchar las palabras "evitar", "muerte" y "anciana constipada".
Riéndose del puchero que estaba justificado según él y que ningún hombre de 44 debía ser capaz de hacer, Sakura hizo a un lado sus objeciones. —¿Quieres que te ayude a escribir tu discurso, verdad?
El puchero de Kakashi desapareció y sus ojos brillaron con esperanza, pero no dijo nada.
Sakura suspiró. —Bien, de acuerdo. Te ayudaré.
Kakashi sonrió, complacido y tomó una cucharada de arroz. —Gracias, Sakura-chan. Te debo una.
Sakura puso los ojos en blanco. —Kakashi, si alguna vez decidiera cobrarme todas las que me debes, pasarías el resto de tu vida como mi perra.
Kakashi masticó pensativamente. —Hm. Supongo que hay peores destinos.
Sin problema esquivó el pepinillo que fue lanzado a su cabeza y tomó otro bocado. —Tan violenta.
Sakura le miró molesta. —Tan bebé.
—Pero, Sakura-chan. —Kakashi preguntó astutamente. —¿Cómo puedo ser al mismo tiempo un anciano y un bebé?
—Te odio. —Respondió con la voz plana.
Kakashi se rió y Sakura sonrió pese a todo. —De acuerdo, ¿Cuándo comenzamos?
Notas de la traducción:
(*) 爺 (じじ) ~ Jiji = Abuelo
Notas de la traductora:
¡Hola a todos!
¿Cómo están? Espero que bien luego del temblor que México sufrió hace unas horas...
Yo por mi parte estoy super dopada, pero en general bien. Y contenta. Agradezco mucho sus alertas y sus comentarios. Kakashisgf los ha leído y también está contenta. Aunque de mi parte debo decir que esperaba más (considerando los lectores que tuvimos...) pero bueno, no es nada que no haya pasado antes con las otras traducciones.
No sé si se los dije, pero las actualizaciones se harán semanales y se harán viernes/sábado. Kakashisgf y yo estamos trabajando en la revisión y ya vamos por el capítulo 3 xD Pero las dos hemos estado ocupadas, aunque no se preocupen, se subirán. Acabaremos esta historia :D (Supongo que esto responderá el comentario del anónimo / invitado sin nombre)
Por cierto, muchas gracias también a quienes se han pasado a leer y comentar mis pasados proyectos (especialmente La Ventana y El Deber Antes del Honor). Lo digo por acá porque muchos son en anónimos o sin cuenta y no puedo responderles.
Les mando un abrazo bien fuerte (๑꒪▿꒪)*
