Disclaimer:
La serie Naruto (tanto manga como anime) son propiedad de Masashi Kishimoto. Las letras y citas incluidas en el texto son propiedad de sus respectivos autores.
Better Man pertenece a Kakashisgf, yo sólo me ocupo de la traducción. Agradezco también a la autora por su trabajo como beta reader.
Advertencias:
Clasificación M: Contenido adulto tal como lenguaje, sexo, etc.
Un Mejor Hombre
Capítulo 11
Cuando llegaron a su sala habitual en la biblioteca la siguiente tarde, Kakashi jaló la silla para Sakura. Viéndole sospechosamente, ella se sentó. Él la acercó a la mesa, entonces eligió el asiento junto a ella en lugar del que típicamente utilizaba frente a ella.
—¿Por qué de pronto eres tan educado, Ka-ka-shi? —Sakura preguntó, cerrando los ojos mientras se volvía a él. —Quiero decir, primero lavas los platos, luego me llevas café de mi cafetería favorita, y ahora jalas mi silla como si tuviéramos una cita en un lujoso restaurante.
Él sostuvo su mirada, su rostro la imagen de la inocencia. —Sabes, esa no es mala idea, ¿Te gustaría tener una cita en un lujoso restaurante conmigo, Sakura-chan?
Sus mejillas instantáneamente se ruborizaron. —No era una sugerencia, Kakashi, y no, no me gustaría. Estoy casada. —Ella cerró los ojos altivamente y alejó la cabeza de él, pero no antes de que él pudiera ver que ella seguía sonrojada ligeramente.
—Las mujeres casadas también merecen que las lleven a citas en lujosos restaurantes. —Kakashi señaló con un pequeño encogimiento de hombros.
Sakura frunció el ceño. —Sí, por sus esposos…
Él observó su ceño fruncirse y su quijada apretarse. —Hm. —Dijo pensativamente. —¿Y qué si sus esposos no están cerca para llevarlas?
Ella le miró de malas, un molesto bulto formándose en su garganta. —Entonces ellas no van. —Gruñó.
Kakashi inclinó la cabeza y frunció el ceño. —Eso no parece justo…
Sakura dejó salir un suspiro de molestia. —¿Kakashi, a qué estás jugando?
Él la miró, sus ojos grises inusualmente serios. —No estoy jugando a nada, Sakura. Sólo hago una observación.
—Sí, bueno, puedes guardarte tus observaciones. —Dijo con un tono cortante, sacando un bolígrafo de su bolsa y abriendo su libreta. —Necesitamos terminar tu discurso.
Él estudió su perfil por un minuto antes de suspirar y sacar su propia libreta.
Sakura intentó tragar. Por alguna razón, ese suspiro hizo que su garganta se apretara todavía más. Ella se preguntó que estaba pensando él… ¿Él estaba sintiendo pena por ella? ¿Él estaba frustrado con ella? ¿Por qué él estaría frustrado con ella? No era de su incumbencia si Sasuke estaba o no cerca para llevarla a cenar…
—¿Por qué te importa de todos modos? —Preguntó, el bulto en su garganta evitando que su voz tuviera el tono normal. Ella se dio cuenta de que no podía verlo, así que estudió el bolígrafo que estaba rodando entre sus dedos.
—¿Por qué no me importaría? —Él respondió, manteniendo su voz baja como la de ella.
Sakura suspiró y dejó caer el bolígrafo para llevar las manos a su frente, entonces descansó los codos en la mesa y se talló las cejas con los pulgares. —Porque, Kakashi. —Ella levantó sus ojos verdes para encontrar los de él. —Porque sólo eres mi viejo maestro que aprecia mi habilidad para escribir discursos diplomáticos y te entusiasma volverme loca.
Él le miró con una mezcla de incredulidad y decepción –y tal vez incluso dolor- en sus ojos y sacudió la cabeza. —¿Eso es realmente todo lo que crees que es esto? —Su voz era tranquila, pero firme.
De la nada, la visión de túnel estaba de vuelta. Era como si no hubiera nada más en la habitación más que ellos, y ella no podía apartarse de su mirada. Su garganta se contrajo casi insoportablemente, y sus ojos estaban comenzando a picar. Ella juró que podía sentir el calor de su cuerpo, incluso si estaba sentado a más de treinta centímetros de ella.
—Yo- —Comenzó, entonces tuvo que detenerse porque estaba temerosa de que su voz se rompiera si ella continuaba. Cerró con golpe la libreta y metió el bolígrafo bruscamente en su bolso, levantándose. —Necesito irme.
Con eso, ella se apresuró a salir, sus brazos envolviendo la libreta, presionándola con fuerza contra su pecho. Kakashi la observó irse, entonces se dejó caer en su silla con un suspiro, cerrando los ojos y apretándose el puente de la nariz.
Naruto la encontró bocarriba en su sofá varias horas después. Ella no se había preocupado en encender ninguna de las luces, así que la sala de estar estaba poniéndose más oscura mientras el sol se ponía.
—¡Sakura-chan, deja de ser tan patética y ven al bar! No puedes quedarte aquí toda la noche. —Chilló, tirando de su brazo. —Además, Shikamaru y Temari van a estar ahí, ¡No los has visto en una eternidad!
Sakura gimió y jaló su brazo, girando sobre su estómago, la cabeza hacia él. —Naruto, no estoy de humor para salir esta noche.
—¡Y eso es exactamente por lo que debes salir! —Insistió escandalosamente.
—Eso no tiene sentido. —Gruñó contra el cojín.
—Seguro que sí… todos saben que los amigos son lo mejor para arreglar los malos días. —Él sonrió. —Y si no son los amigos, al menos las bebidas.
Ella se río un poquito contra su voluntad. Vino apagada por la tela.
—Vamos, Sakura-chan… ¡Será divertido! Y de cualquier forma, no me voy hasta que tú vengas. —Declaró, sentándose sobre el trasero de Sakura y meciendo las piernas como un niñito en un asiento que es demasiado grande para él.
—Oof… Naruto, pesas una tonelada. —Sakura se quejó. —¿Y cómo se supone que me voy a ir contigo apretándome contra el sofá?
—¿Eso significa que vienes? —Preguntó con una amplia sonrisa, sus piernas todavía pateando.
—Argh, bien, sí. Tú ganas. Iré. —Sakura alzó una mano en señal de derrota, su cara todavía aplastada contra el cojín.
Naruto rápidamente saltó fuera de ella y esperó mientras ella se arrastraba a una posición sentada antes de gritar. —¡Bueno, vámonos! —Y tomando su mano, la levantó.
—¡Espera! —Dijo, plantando sus pies para resistir que la sacara por la fuerza. —Necesito cambiarme y arreglar mi cabello. Puedes adelantarte y te veré ahí.
—Ajá. —Naruto susurró, sacudiendo la cabeza. —De ninguna manera voy a caer con eso. Esperaré aquí mientras te preparas.
Sakura miró el techo, preguntándose a que dios había ofendido recientemente y que podía hacer para expiar la ofensa y así dejara de torturarla. —Bien. Saldré en diez.
El bar estaba lleno cuando llegaron, pero de su grupo, sólo Hinata, Ino, Kurenai y Gai estaban ahí.
—¿Dónde está Sai? —Sakura preguntó mientras se deslizaba en la cabina junto a su rubia amiga. Naruto tomó asiento frente a ella y envolvió un brazo alrededor a su esposa, quien se sonrojó pero inclinó en su abrazo. Sakura les sonrió. Incluso luego de más de una década, seguían siendo adorables.
—Misión. —Ino respondió, tomando un sorbo de su bebida.
—Ah. —Sakura respondió. Ordenó una botella de sake caliente al mesero, quien se había parado ahí.
—Oigan, chicos, asegúrense de animar a Sakura-chan esta noche. Está teniendo un mal día. —Naruto anunció en voz alta.
Sakura golpeó la palma de su mano contra su frente con vergüenza, entonces se congeló cuando escuchó una voz familiar hablando detrás de ella. —¿De verdad? Supongo que tendremos que hacer algo para solucionar eso.
Ella observó como el dueño de dicha voz acercaba una silla hacia su extremo de la mesa y se sentaba, su rodilla chocando con la de ella mientras lo hacía. Ella apartó la pierna como si quemara, pero él sólo le dio una sonrisa con los ojos entrecerrados y ondeó la mano a la mesa.
Sakura pensó que tal vez hiperventilaría. La última persona que quería ver justo ahora le estaba arrinconando, su cuerpo tan cerca que ella podía sentir la tibieza de sus piernas por debajo de la mesa, no importaba cuán lejos intentaba moverse… tan cerca que esa esencia que nunca se dio cuenta ella asociaba con él de pronto se volvió la única cosa que podía oler.
"¿Eso es realmente todo lo que crees que es esto?"
Su pregunta hizo eco en su cabeza. Debería haber sabido que él estaría ahí. Debería haber peleado más con Naruto y haberse quedado en casa. No era como si pudiera irse ahora… eso se vería muy raro. Así que estaba atrapada aquí. Sentada junto a este- este imposible hombre, quien sin duda alguna estaba planeando más formas de ponerla incomoda en ese preciso momento. Ella quería gritar, pero obviamente eso sería incluso todavía más raro que levantarse e irse, así que apretó fuerte los puños sobre su regazo y rezó porque la tarde pasara con rapidez.
Sakura todavía estaba concentrada en sus pensamientos cuando el mesero trajo su sake a la mesa. Probablemente insanamente feliz de ver el maravilloso contenedor de alcohol, tomó la botella para servir su copa, pero su mano fue detenida por la de Kakashi. Sus ásperos y callosos dedos envolvieron los suyos mientras hablaba con suavidad. —Déjame.
Una vez más él hizo que el resto del mundo desapareciera. Sólo podía ver sus manos, dejando las de ella caer sobre la mesa y seguir la suya con los ojos mientras él le quitaba la botella y la inclinaba para llenar su copa. Cuando el sake llegó al borde de la copa, él bajó la botella y cuidadosamente empujó la copa hacia ella.
En algún lugar en el fondo de su consciente registró que Shikamaru y Temari habían llegado y estaban siendo saludados por los otros del grupo, pero Sakura no pudo obligarse a retirar la mirada de la pequeña copa blanca. Ella estiró el brazo para tomar la copa y llevarla a sus labios, dejando que el cálido liquido se deslizara por su garganta mientras intentaba salir del trance en que él parecía haberla metido.
Fue la voz de Temari lo que finalmente penetró la neblina. —Hola, Sakura ¿Cómo estás?
La kunoichi de Suna había caminado al lado de Sakura de la mesa y se inclinó para darle un rápido abrazo. Sakura se compuso y respondió. —Bien, ¿Cómo estás tú?
Temari sonrió. —No tan mal. —Ella miró por encima de la cabeza de Sakura para hacer contacto visual con Shikamaru, sus ojos suaves. —Parece que ese holgazán esposo mío está a punto de tener un poquito más de problemas con los cuales lidiar.
Los ojos de Sakura se abrieron. —¿Quieres decir que…?
—Sip. Trece semanas ayer. —Temari sonrió ampliamente.
—¡Oh, dios mío, felicidades! —Sakura exclamó, levantándose para darle a su amiga un abrazo apropiado. —¡Estoy tan feliz por ustedes! —Ella se volteó hacia Shikamaru, que había tomado asiento del otro lado de la mesa. —¡Felicidades, Shikamaru! —Gritó.
Él asintió en agradecimiento, pero ella estaba segura de que él estaba murmurando "qué fastidio" en voz baja. Ella negó con la cabeza, sonriendo. Algunas cosas nunca cambiarían.
Luego de responder algunas preguntas más, Temari se movió para sentarse junto a su esposo y contarles a todos sobre su reciente viaje a Suna. Sakura sintió que finalmente se relajaba. De hecho, se vio tan envuelta en la conversación que no se dio cuenta cuando Kakashi sirvió su copa una segunda, tercera y cuarta ocasión. Cuando él iba a llenarla una quinta vez, él se dio cuenta de que la botella estaba vacía.
—Sakura-chan. —Dijo, su voz baja. Ella no respondió. Él extendió la mano para envolver con los dedos su muñeca. —Sakura-chan. —Repitió.
Sakura finalmente lo escuchó, pero no lo dio a notar. Estaba demasiado ocupada diciéndose a sí misma que era el alcohol atontando su tiempo de reacción lo que evitaba que no apartara la muñeca al primer contacto de su tibia mano, pero incluso ella reconoció que esa razón no explicaba por qué no la había movido incluso luego de notarlo.
—Sakura. —Le nombró, el pulgar rozando por encima de la curva entre su muñeca y la palma de su mano.
Ella alzó la mirada para verlo y fue sobrepasada por el calor que parecía viajar desde los ojos de Kakashi por todo su cuerpo. Ella sintió como si su temperatura hubiera aumentado 5 grados.
Él le dio una sonrisa a medias. —Te quedaste sin sake.
—Oh. —Jadeó, finalmente jalando su brazo. El lugar donde su pulgar había trazado estaba haciéndole cosas graciosas a su interior.
—¿Quieres que te pida otra botella? —Preguntó silenciosamente.
—Um, sí, seguro, si no te importa. —Dijo, sus ojos todavía fijos en los de él. —Tengo que ir al sanitario. Regresaré.
Con algo de esfuerzo, ella retiró la mirada de él y se levantó, moviéndose hacia el baño. Una vez dentro, fue inmediatamente al lavamanos para rociarse algo de agua fría en la cara, ¿Qué se le había metido? Estudió su cara en el espejo. Sus mejillas estaban ruborizadas, y sus ojos ligeramente velados de la misma forma que se ponían cuando ella estaba mareada. Si no se conociera mejor, diría que ella acababa de terminar una ronda de fantástico sexo.
Los grises ojos de Kakashi de pronto saltaron en su cabeza, su cara enrojeciéndose todavía más. Inconscientemente, ella se encontró visualizando esos ojos mientras él se movía sobre ella, imaginando cuan oscuros se pondrían en el calor del momento, preguntándose qué los haría ponerse en blanco y cerrarse por el placer. Se mordió el labio, su boca seca.
El sonido de la puerta del baño abriéndose la sacó de su ensoñación mientras dos chicas entraban y se movían hacia las cabinas, riéndose escandalosamente.
Se quedó viendo su reflejo en el espejo, sus ojos abiertos con sorpresa por lo que había estado pensando, ¿Cómo pudo haber pensado en Kakashi así? ¡Kakashi! ¿El hombre que parecía pasar la mayoría de su tiempo intentando crisparle hasta el último nervio?
Bueno, le dejaría crispar algo en cualquier caso… La Inner Sakura soltó una risita.
Oh, dios, ahora esa perra regresaba. Grandioso. Perfecto. Justo lo que necesitaba.
Sus manos apretaron los costados del lavamanos con tanta fuerza que escuchó la porcelana quebrarse. Esto era ridículo. Abrió el grifo y se roció de nuevo la cara, golpeándose las mejillas esperando devolverse el sentido.
Sintiéndose un poquito mejor, se secó la cara con una toalla de papel y abrió la puerta del baño.
A media salida del baño, se congeló. Ahí estaba Kakashi, apoyado contra la pared al otro lado de la puerta, sus ojos ilegibles en la pobre iluminación del pasillo.
Esos ojos…
Mentalmente sacudió la cabeza y salió, dejando que la puerta se cerrara detrás de ella.
—¿Qué estás haciendo aquí? —Preguntó, su voz sorprendentemente firme.
—Parecías un poquito borracha; sólo quería asegurarme de que estuvieras bien. —Replicó, sin moverse.
—Estoy bien. —Dijo cortante, pasando junto a él hacia el comedor.
Apenas pudo dar un paso cuando sintió su mano en el brazo. —¿Qué? —Gruñó, arrebatando su brazo del agarre y encarándolo.
Su irritación se disolvió cuando notó cuan cerca estaba. Él estaba muy cerca, ¿Por qué estaba así de cerca? Ella retrocedió lentamente, pero Kakashi le siguió hasta que ella golpeó la pared. Él descansó la palma a un costado de su cabeza.
—No luces bien, Sakura-chan. —Insistió, una ceja plateada alzándose.
¿Por qué su voz era tan profunda? ¿Por qué le estaba haciendo temblar? Ella puso una mano en su pecho para alejarlo, pero la sensación de sus músculos bajo sus dedos envió una corriente de electricidad a través de su cuerpo, y la retiró inmediatamente, presionándola en la pared detrás de ella.
Él miró su mano, entonces de nuevo la vio a ella. —¿Te estoy poniendo nerviosa, Sakura-chan?
Su aliento quedó atrapado en su garganta. El calor en sus ojos y la forma en que seguían descendiendo hacia su boca despertaron un deseo en ella que era imposible de ignorar. Sentía que tenía fiebre, y seguía aumentado cuanto más se acercaba su rostro, cuanto más cerca esos ojos se veían. Él atrapó su mirada con la suya cuando finalmente estuvo lo suficientemente cerca como para que su nariz rozara la de ella. Sus enmascarados labios estaban ahora apenas a un centímetro de los de ella, y en ese momento con esos perezosos ojos color carbón que ardían lentamente con una intensidad poco familiar, ella no deseaba nada más que descubrir cómo se sentirían esos labios contra los de ella, cómo se sentirían en su mandíbula o marcando un camino descendente en su cuello. Deseaba saberlo con tantas ganas que casi dolía.
Él estaba tan cerca.
—Kakashi. —Susurró. Sus labios rozando sobre los suyos mientras hablaba.
—¿Hmm? —Él retrocedió apenas y dejó que sus ojos bajaran a sus labios antes de rozarle la nariz con la suya y encontrar de nuevo sus ojos. La mano que no estaba en la pared junto a su cabeza de pronto estaba en su cadera, sus dedos la acercaban un poco más a su cuerpo.
Ella respiró hondo.
—Yo- —Estaba encontrando difícil pensar. Ella cerró los ojos e inclinó la cabeza hacia atrás. El movimiento acercó sus labios. —Oh, dios, yo-
Y de pronto él estaba retrocediendo. Un instante después, la puerta del baño se abrió y las dos chicas parlachinas salieron. Claramente borrachas, parecían ni siquiera notar a Kakashi y a Sakura mientras caminaban entre los dos hacia el comedor. Luego de que pasaron, los dos ninja se encontraron mirándose el uno al otro a cada lado del pasillo. Sakura todavía estaba apoyada en la pared, y era algo bueno, porque probablemente se hubiera derrumbado en el suelo sin su apoyo mientras se daba cuenta de lo que casi había hecho. Casi había besado a Kakashi.
Casi había besado a Kakashi.
Su garganta parecía caer en su estómago y sus ojos se abrieron mientras lo veía boquiabierta. Él estaba usando esa inescrutable mirada que parecía tener últimamente, y ella deseó saber qué estaba pensando.
O tal vez era mejor si no lo sabía.
Su corazón acelerado, ella se quitó de la pared. —Diles que me siento mal. —Dijo, y luego salió disparada hacia la salida trasera.
Kakashi no la detuvo.
N/A: Bien, no tengo idea de por qué decidí dejar embaraza a Temari. Tal vez sólo me gusta la idea de torturar un poco más a Shikamaru.
Además, lo siento (pero más o menos no) por ser tal tramposa con este capítulo
Notas de la traductora:
Muchas gracias -como siempre- por continuar leyendo mi traducción. Apenas hace un par de días me pude comunicar con Kakashisgf y la pobre anda saturada con trabajo, pero de igual manera aprecia los comentarios que han dejado (@^◡^)
Guest: ¡Hola! Supongo que no eres ni Zelink ni Jessica (estúpido sitio), pero gracias por leer la traducción. Ojalá puedas acompañarnos hasta el final :)
Zinty: ¡Hola! Ahh me siento halagada por lo que dices, en serio, gracias por pasarte a dejar un comentario. Yo es que tengo sentimientos encontrados con Sasuke, pero repito, en este fic hubo momentos en que incluso me compadecí un poco de él, es más humano que lo que vimos en la serie y yo en verdad aprecio eso. Kakashisgf no lo dejó en el 'eterno atormentado que lo merecía todo' así sin más, pero bueno, es lo verás si decides continuar leyendo el fic. Agradezco que le hayas dado una oportunidad :)
¡Chan-chan-chan! Ya sé, ustedes esperaban, pero ¿Cuál sería el chiste si Sakura accedía tan rápido? Y bien, Sakura quiere un beso de Kakashi (¿Y quién no?) y... bueno, ¡Esperen el próximo capítulo por favor! Pronto me pongo a responderles :)
Les mando un abrazo y espero que pasen un bonito fin de semana.
