Disclaimer:
La serie Naruto (tanto manga como anime) son propiedad de Masashi Kishimoto. Las letras y citas incluidas en el texto son propiedad de sus respectivos autores.
Better Man pertenece a Kakashisgf, yo sólo me ocupo de la traducción. Agradezco también a la autora por su trabajo como beta reader.
Advertencias:
Clasificación M: Contenido adulto tal como lenguaje, sexo, etc.
N/A: En mi versión amante de los perros del universo de Naruto, los ninken viven mucho más que los perros normales, así que Pakkun y compañía siguen por ahí. Además, finalmente vamos a tener más información sobre los pensamientos de nuestro espantapájaros favorito.
Un Mejor Hombre
Capítulo 12
Sakura había logrado exitosamente evadir a Kakashi por tres días, y en ese tiempo, se había vuelto bastante hábil para bloquear pensamientos sobre él tan pronto como entraban en su cabeza. También había reaprendido a ignorar a la Inner Sakura, que insistía en decirle que podía evadir a Kakashi el resto de su vida si quería, pero nunca sería capaz de olvidar la otra noche… el calor en sus ojos, la tibieza de su aliento contra sus labios, el toque de sus dedos en sus caderas, acercándola a él…
Sakura mentalmente golpeó a su yo interna en el suelo de su mente y echó su bolígrafo toscamente dentro del bolsillo de su blanca bata. Tomó el archivo que había ido a recoger a su oficina y estaba a punto de continuar sus rondas cuando una enfermera golpeó ligeramente la puerta parcialmente abierta antes de asomar la cabeza a través del espacio para ver adentro.
Al ver los ojos de Sakura, la enfermera abrió totalmente la puerta y entró a la oficina. —Sakura-sama. —Dijo con una pequeña reverencia. —La necesitamos en el cuarto de examinación 8. Hay un paciente que se niega a ver a nadie más que a usted.
—¿Cuál es el daño? —Sakura preguntó sin detenerse.
—Tiene un corte que le atraviesa el pecho hecho con un kunai. Aparentemente fue un accidente en un entrenamiento. —La enfermera reportó. —Ni siquiera nos deja detener el sangrado… dice que necesita preservar su modestia.
El corazón de Sakura se detuvo, pero de alguna forma fue capaz de mantener su ritmo firme. Sólo conocía a un hombre que diría algo tan escandaloso como eso. —Tsuki-san, ¿No estarás hablando de nuestro ilustre ex Hokage, o sí? —Preguntó, mirando de soslayo a la enfermera.
La enfermera se sonrojó y bajó la mirada a la loseta. —Um, sí, Sakura-sama. —Confirmó. —Me dijo que no le dijera que él era el paciente, pero…
—Gracias, Tsuki-san. Me alegra que lo hayas hecho. —Sakura dijo. Y de verdad lo hacía; no tenía idea de cuál habría sido su reacción si no hubiera tenido nada de tiempo para prepararse a sí misma para verlo de nuevo por primera vez desde…
Desde que te quedaste a medio segundo lejos de saber si los besos de ese hombre son tan sexys como esa sonrisa presumida que siempre tiene. —La Inner Sakura finalizó con una amplia sonrisa.
Por el amor de dios, ¿Por qué no te vas? —Sakura gruñó mentalmente. —Pensé que había terminado contigo hace años.
Inner Sakura sólo se encogió de hombros, viéndose como si estuviera muy contenta consigo misma. Sakura la fulminó con la mirada.
—¿…Sakura-sama? Acabamos de pasar la habitación 8. —La tímida voz de Tsuki interrumpió el concurso de miradas que Sakura estaba teniendo consigo misma.
—Ah, oh, cierto. Gracias, Tsuki-san. Parece que estoy un poquito distraída hoy. —Sakura explicó con una sonrisa falsa y una risita mientras se volvía hacia la habitación correcta.
—Completamente entendible, Sakura-sama, ¡Siempre está tan ocupada! —Tsuki asintió compasivamente. Ella abrió la sala de exámenes y le tendió a Sakura un portapapeles. —Aquí está su archivo. Dígame si necesita ayuda, Sakura-sama. Estoy contenta de ayudar.
Sakura no se perdió la forma en que las mejillas de la pequeña chica se sonrojaron ligeramente mientras sus ojos pestañeaban hacia el paciente antes de dejar la habitación. Ella frunció el ceño, de pronto sintiéndose irritada ¿Él siempre había provocado ese tipo de reacciones en las mujeres, y nunca se dio cuenta? ¿Y de todos modos cuántos años tenía Tsuki-san? Probablemente tenía la mitad de la edad de Kakashi… no había razón para que ella se sonrojara por un viejo pervertido como él.
Todavía con el ceño fruncido, Sakura pasó la primera página en el portapapeles y giró hacia su molesto paciente. Aunque, cuando finalmente alzó la mirada, se sorprendió al ver que el corte, aunque superficial, corría por todo su pecho desde debajo de su costilla derecha hasta casi su clavícula izquierda. Pequeños riachuelos de sangre todavía goteaban por partes de la herida.
—¡Kakashi! ¿Qué demonios sucedió? —Gritó, arrojando el portapapeles en el mostrador y moviéndose para pararse frente a él, levantando el borde dentado de su camiseta para exponer el corte.
Él estaba sentado en la mesa de examinación, sus manos tomando los bordes, su camiseta rota colgando flojamente de su cuerpo. Su postura era sólo un poco más encorvada de lo usual, pero era suficiente como para decirle que estaba sufriendo.
Él le dio una sonrisa irónica. —Bien, tenía algunas… frustraciones… que eliminar, así que pensé que sería divertido tener una sesión de entrenamiento entre Rokudaime y Nanadaime.
—¿Estás loco? ¡Sabes que Naruto todavía se deja llevar algunas veces, especialmente si está combatiendo con alguien como tú! —Le regañó mientras rápidamente se ponía a cortar su camiseta.
Una vez que la removió, ella empujó ligeramente sus hombros para tener una mejor vista de la herida. Él hizo una mueca. —Ouch, Sakura-chan. Eso duele.
—Cállate. Es tu maldita culpa. —Dijo cortante, sin verlo mientras examinaba el corte. —Bien, necesito limpiar esto primero. Tienes tierra y trozos de roca y… ¿Eso es pelo? —Ella alzó la mano y jaló un pelo suelto, poniéndolo a contraluz. —Pelo de perro. —Suspiró, dejándolo caer al suelo junto a la mesa de examinación y girando hacía el mostrador para sacar suplementos de desinfección.
Por puro hábito, él comenzó a levantar el brazo para rascarse la nuca con vergüenza, pero inmediatamente lo pensó mejor mientras el leve movimiento envió una descarga de dolor a través de su pecho. Él apretó la mandíbula apenas antes de forzar a sus ojos a entrecerrarse con su usual sonrisa, aunque ella estaba de espaldas a él. —Bueno, no podía dejar a Pakkun y a los otros fuera de una épica batalla. —Protestó.
—Tú eres imposible. —Gruñó, tomando una botella de alcohol del gabinete y colocándola junto a los otros suministros que había colocado en una bandeja.
Tomó la bandeja, la dejó en el otro extremo de la mesa de examinación y le dijo que se diera la vuelta así él estaría sentándose en el lado ancho de la mesa en lugar de en el extremo. Él obedeció, su movimiento torpe mientras intentaba no provocarse más dolor. Con sus suministros ahora a su alcance, ella comenzó a desinfectar la herida.
—¿Entonces, dónde está el muy apasionado Nanaime ahora? ¿No debería estar aquí también? No puedo imaginar que esté ileso si tú te ves así. —Ella cuestionó, sus ojos concentrados en su tarea.
—Ah, ja ja… —Kakashi se río nerviosamente. —Creo que sigue descansando en los campos de entrenamiento.
Sakura levantó la cabeza con una ceja alzada, su mano quieta. —Ka-ka-shi… —Le advirtió.
—Ah, bien, verás, pude haberlo dejado inconsciente… —Él entrecerró los ojos, pero sabía que ella no le estaba para sus bromas.
—¿… Y simplemente le dejaste ahí? —Su voz era baja y llevaba una sutil amenaza de daño corporal por venir mientras hablaba.
—¡No! —Respondió inmediatamente, luego miró al techo. —…Bueno, algo así. Envié a Pakkun por ayuda.
Ella parpadeó. —Enviaste a Pakkun por ayuda.
Él asintió, sonriendo con incertidumbre. —¿Sí?
Ella se golpeó la frente con su palma. —¡Kakashi, puede tener una contusión! ¡No puedes dejarlo allí! ¡Dios, eres lo suficientemente viejo como para saberlo… o tu acta de nacimiento dice que lo eres!
Kakashi agitó las manos frente a ella, intentando no estremecerse por el dolor mientras lo hacía. —No, no, no. Sakura-chan… Usé un genjutsu. —Explicó rápidamente. —¡Él está bien…! —Se detuvo, frunciendo el ceño. —Bueno, físicamente…
Ella le golpeó la cabeza con reproche. —¡Kakashi!
—Estoy bromeando, Sakura-chan. No fue un genjutsu traumatizante… —Le aseguró, sonriéndole inocentemente.
Ella le miró con cara de pocos amigos —Te odio.
Regresando su atención a limpiar la herida, refunfuñando sobre la manera en que le hacía preocuparse innecesariamente, ella no vio la tierna y divertida mirada en su cara mientras él veía el tope de su cabeza.
Un par de minutos después, Sakura colocó el hisopo en la bandeja y se enderezó. —De acuerdo, voy a sanarla ahora. —Le dijo mientras canalizaba chakra en sus manos. Él asintió, y ella mantuvo sus brillantes palmas a un par de centímetros de su pecho. Su carne instantáneamente comenzó a unirse.
Mientras observaba la herida cerrarse, Sakura estaba por primera vez extremadamente infeliz de haberse acostumbrado tanto a sanar heridas como esta que apenas tenía que concentrarse. A diferencia del proceso de desinfección, que requería que ella se mantuviera concentrada para asegurarse de que había limpiado la herida completamente, la parte de sanación con chakra le dejaba con mucha atención libre como para evitar notar el muscular pecho de Kakashi y sus abdominales increíblemente tonificados.
Incluso mientras intentaba evitar que sus ojos recorrieran su cuerpo, una vez más estaba incómodamente consciente de cuan cerca estaba él de ella, y se sintió consternada al descubrir que le gustaba la forma en que él olía cuando estaba sudado y sucio por el entrenamiento.
De verdad le gustaba…
Estaba comenzando a tener esa visión de túnel que a menudo parecía aparecer cerca de él. Entre más intentaba mantener lejos sus ojos de él y cuanto más inhalaba su esencia, el resto de la habitación más parecía desvanecerse alrededor de ella.
Ausentemente, se dio cuenta de que nunca había tenido una razón para considerar el concepto de 'sudor limpio' antes, pero probablemente no había mejor manera de describir la pura y masculina esencia que estaba casi abrumándola. Como si fuera una droga, con cada respiración, ella encontró que era mucho más difícil detener su mirada de vagar por su cuerpo, que era mucho más difícil detenerse a sí misma de acortar la distancia entre ellos, que era mucho más difícil inclinarse hacia adelante y tallar la nariz contra su cuello.
Con la calmante sensación de su cálido chakra fluyendo a través de su cuerpo, Kakashi observó las cambiantes expresiones faciales de Sakura mientras sus ojos se movían con calma de la herida en su pecho hacia los pliegues de su abdomen. Él la observó atraparse a sí misma algunas veces, siempre regresando con rapidez la mirada hacia a la herida, sólo para dejarla viajar desde ahí hacia sus clavículas o a sus hombros o de regreso a su abdomen unos momentos después. Con una sonrisa perversa, él no pudo resistir el moverse sólo porque sí para hacer que sus músculos se apretaran, y fue recompensado con un sonrojo y la ligera separación de sus labios.
Sakura no pudo evitar que su boca se secara por la manera en que sus abdominales se apretaron cuando él se reacomodó. Eran, tenía que admitirlo, muy cerca de ser perfectos. Así como su pecho. Y sus hombros. Incluso a los 44, él mantenía ese balance entre volumen y tono que ella siempre había encontrado difícil de resistir. A decir verdad, había algo sobre su torso que era más atractivo para ella que el de su esposo. Sasuke estaba en increíble forma, no había ningún cuestionamiento, pero al mirar a Kakashi, se dio cuenta de que tal vez prefería un torso más largo, una figura más delgada…
Y la forma en que él olía…
A Inner Sakura le gustaba imaginar cómo sería presionar las manos contra su pecho y correr los dedos sobre cada pliegue de su abdomen de camino a donde sus pantalones caían más abajo en sus caderas.
Sakura mordió su labio. Gracias a su podrido ser interno, a la proximidad de Kakashi, y (la Inner Sakura apuntó alegremente) a su ausencia de camiseta, el deseo que había sentido la noche anterior había regresado aumentado. Mientras miraba su duro cuerpo, podía sentir el calor del deseo creciendo en sus pezones y pulsando entre sus piernas, y con cada movimiento que él hacía, el deseo se volvía más parecido al dolor. Tenerlo tan cerca pero no suyo para tocar era un tipo de tortura que no sabía existía.
Como si él pudiera leer sus pensamientos, él se estiró ligeramente, sus músculos se expandieron y luego se contrajeron, y de la nada Sakura no estaba segura de haber deseado algo más de lo que deseaba extender sus piernas sobre el regazo de él en ese momento. Y en ese instante, deseaba esos abdominales entre sus muslos con una lujuria tan intensa que no estaba segura de sí había sido golpeada con algún tipo de genjutsu.
Luego de estirarse (intencionalmente, por supuesto), Kakashi vio los ojos de Sakura detenerse en sus abdominales inferiores, luego detenerse donde su piel se encontraba con sus pantalones. Él esperó a que ella levantara la mirada, como había hecho repetidamente por los últimos veinte minutos, pero no lo hizo, y parecía estar respirando más superficialmente que antes. Él no era ni por asomo un hombre inocente, y los pensamientos de lo que podría estar corriendo a través de su mente y dejándola sin aliento mientras estudiaba esa área de su cuerpo tan intensamente lo tenían luchando para no ponerse duro.
Tenía que darle crédito a una vida de negarse a sí mismo cosas que quería por el casi milagro que de alguna manera consiguió…
Sin embargo, sabiendo que incluso su férrea voluntad sería verdaderamente puesta a prueba si seguían así por mucho más tiempo, Kakashi se sintió increíblemente aliviado de darse cuenta de que su herida estaba casi cerrada.
—Sakura, creo que ya está. —Dijo en voz baja, levantando un brazo para apretar suavemente una de sus manos con la suya, sus dedos en el dorso de su mano y su pulgar descansando contra su palma.
El verde brillo de su chakra se desvaneció, pero ella no bajó los brazos, y no dijo nada. Cuando finalmente ella levantó los ojos hacia los suyos, Kakashi quedó aturdido por el calor en ellos, e incluso su famosa voluntad no pudo detener el calambre de deseo que fue enviado directamente a su entrepierna.
El calor de su mano envolviendo la de ella sólo avivó las llamas del grave deseo que ardía a través de su cuerpo, y supo que él podía verlo cuando la miró. Ella observó su mirada ampliarse y luego oscurecerse, y la visión de esos ojos grises como los había imaginado la noche anterior la hizo acercarse involuntariamente hacia él. Su agarre se tensó por su movimiento, y él no pudo evitar llevar la mano de Sakura a su pecho.
Como si estuviera en un trance, Sakura dejó caer la otra mano, las puntas de sus dedos rozando su piel antes de asentarse en su muslo. Sus ojos, fijos en los de ella, se oscurecieron aún más mientras liberaba su muñeca y metía la mano bajo su bata blanca hasta su cintura.
—Sakura… —Dijo en una voz baja y áspera que la hizo acercarse todavía más. Sus dedos presionaron su espalda baja, haciéndola arquearse muy ligeramente.
La mano en el muslo de él apretó inconscientemente la tela de sus pantalones mientras la otra -que él había dejado en su pecho- lentamente, sin su permiso, trazaba su clavícula y envolvía la parte trasera de su cabeza, donde sus dedos se hundieron en su cabello, su pulgar masajeando ligeramente el costado de su cuello. Él deslizó su otro brazo bajo el de ella para tomarle la cadera.
Ella estaba de pie ahora entre sus muslos con las dos manos de Kakashi bajo su bata y descansando en su cintura, pero lo quería más cerca. Incapaz o no dispuesta a detenerse (se rehusó a determinar cuál), sus ojos se posaron en su boca, y la mano que estaba en el cabello plateado ciegamente empujó su cabeza hacia abajo, e igualmente la utilizó como ventaja para impulsarse hacia adelante. La mano en su muslo subió hasta su mandíbula, y él la jaló ruborizada hacia su cuerpo, su propia necesidad de sentirla volviéndose abrumadora.
—Sakura… —Él repitió oscuramente, su agarre en su cintura fortaleciéndose.
Con los ojos paralizados sobre la boca de él, ella trazó su labio inferior con el pulgar mientras susurraba: —Yo sólo…
Sólo una vez. Tengo que saber…
Cuando sus labios encontraron los de él, ella fue golpeada con una ola de deseo casi paralizante.
Ella retrocedió instintivamente con una inhalación fuerte, los ojos muy abiertos, sólo para encontrarse atrapada en su mirada. Sus ojos se abrieron todavía más –él nunca le había visto de esa forma antes. Nadie le había visto de esa forma antes. La cruda hambre que ella vio en esas profundidades carbón era aterradora e intoxicante y el breve beso no era suficiente. Sus ojos se cerraron cuando envolvió los brazos alrededor de él y arrastraba su boca a la suya con un suave gemido.
Una larga mano se deslizó por su espalda para acunar su cabeza, manteniéndola quieta mientras él profundizaba el beso, mordisqueándole el labio inferior y presionando su cuerpo contra el de él con la otra mano en su espalda baja. Sus manos se apretaron en su cabello mientras ella dejaba la punta de su lengua deslizarse para bailar con la de él.
Con un gruñido bajo, los dedos de Kakashi se movieron a sus hombros para empujar su bata, y su boca dejó la de ella para viajar de su mandíbula a su cuello. Ella inclinó la cabeza hacia atrás para desnudar más de su garganta ante él y dejó caer los brazos. Él dejó cálidos besos a lo largo de su cuello, corrió las manos sobre sus hombros hacia sus tríceps y luego a sus muñecas, llevándose la bata con su movimiento.
Cuando golpeó el suelo con un susurro, él marcó su camino de regreso hacia su boca con besos y levantó sus brazos para que cubrieran de nuevo su cuello, luego la atrajo con fuerza, presionando sus torsos juntos mientras inclinaba la boca completamente sobre la de ella.
Ella había pensado que todos esos ridículos libros Icha Icha habían exagerado cuando describían un beso que podría hacerte sentir como si estuvieras en llamas, pero aparentemente eso era sólo porque nunca lo había experimentado. Esto, ahora, la forma en que sus labios se movían sobre los de ella, la manera en que una larga mano se extendía entre sus omóplatos y la otra trazaba un camino desde su espalda baja hacia su trasero, la aspereza de su barba de tres días contra su barbilla y la suavidad de su lengua sumergiéndose en su boca para deslizarse contra la de ella… nunca se había sentido en más peligro de arder de lo que lo hacía en sus brazos. Su cuerpo entero estaba siendo consumido por la necesidad de estar más cerca, de ser envuelta por él, porque él hiciera algo con la llamarada en su vientre.
La mano de Kakashi se levantó para enredarse en su cabello, tirando de su cabeza hacia atrás para mordisquear su cuello. —Sakura… Dios, Sakura… —Gruñó entre besos. —…Te deseo. —Luego de arrastrar su lengua hasta su oreja, succionó el lóbulo en su boca antes de darle un rápido mordisco. —Deseo todo de ti…
Su voz era profunda y oscura y elle pensó que tal vez se vendría sólo por esas palabras y el cosquilleo de su cálido aliento. Sus manos habían caído para sujetar su cintura, y ella estaba lo suficientemente cerca para sentir que estaba duro.
Muy duro.
Y oh, cómo deseaba eso dentro de ella… Quería que él bajara sus shorts y tomara su verga y le levantara en su regazo, llenándola y empujándola una y otra vez para que finalmente pudiera conseguir algo de alivio de las llamas amenazando con devorarla.
—Kakashi… —Suspiró necesitadamente mientras él bajaba su otra mano para apretarle el trasero. —Kakashi, por favor…
En respuesta, él estrelló su boca contra la de ella mientras movía sus manos hacia sus muslos y la levantaba, separándole las piernas y acomodándola en su regazo.
Ambos retrocedieron, sus labios separados apenas por un centímetro, su respiración entrecortada, y viéndose el uno al otro mientras tomaban un momento para apreciar la sensación de sus cuerpos conectados donde más lo necesitaban.
Sin romper el contacto visual, él la guío para que se moviera contra él, y la sensación fue demasiado como para evitar que cerraran los ojos. Mientras ella giraba las caderas por segunda ocasión, sus bocas se encontraron de nuevo en un beso suave y lento.
—Sakura… —Él murmuró contra sus labios, las manos presionando su trasero y empujándola contra él mientras ella continuaba moviéndose lentamente. —Sakura, yo-
—Sakura-sama, tenemos una emergencia, ¿Ya casi termina con Kakashi-sama? —La voz de Tsuki vino de pronto del otro lado de la puerta.
Por el ruido, Sakura saltó lejos de Kakashi como un gato sobresaltado, la boca abierta en sorpresa mientras intentaba orientarse. De alguna forma (probablemente como resultado de los años de entrenamiento ninja), su agitada mente consiguió formar una respuesta. —Ah, sí, Tsuki-san. —Ella dijo, controlando su respiración tan bien como podía mientras veía a Kakashi. —Estamos cerrando. Estaré fuera en un minuto.
Sus ojos no dejaron los de él mientras, medio consciente, corría sus dedos a través de su cabello y enderezaba su ropa. No fue hasta que se agachó para levantar su bata del suelo que finalmente rompió contacto visual, pero parecía que no podía apartar la mirada; su confusa mirada volvió a la de él en igual estado tan pronto como tuvo la bata en sus manos. Mecánicamente, la desempolvó y deslizó encima de sus hombros. Ella levantó su archivo del mostrador y se movió hacia la puerta antes de girarse y levantar la manilla.
Ninguno de ellos dijo algo cuando ella salió de la habitación.
N/A: Sí, eso se salió un poco de las manos.
Notas de la traductora:
¡Hola a todos! ¿Cómo están?
Y ambos cayeron. Aunque aún queda mucho camino por delante... Intenté corregir las partes que se leen raras y espero haya funcionado, pero es muy difícil sin cambiar el texto totalmente.
Muchas gracias por continuar con nosotras y sus amables comentarios. Los responderé en la semana.
Guest: ¡Ah, otro anónimo! Creo que como recomendación general, escriban de nuevo su nick al final para poder responder mejor. Pero bueno, ¡Hola Visitante! Gracias por leer el fic. Aunque quisiera decirte que tienes razón, lo cierto es que no es una situación particularmente fácil. Dejarse llevar sólo empeoraría la situación en lugar de hacerla clara, especialmente si consideramos el pasado amoroso de Sakura y lo que implica en la realidad una relación extramarital. En mi experiencia, si fuera sencillo, la persona 'oficial' no te importó desde un principio... Bien, eso da para mucho... Te mando un abrazo y ojalá te guste este capítulo.
Jessica Ivonne: ¡Hola de nuevo! Gracias por seguir aquí. Por cierto, le pasé uno de tus comentarios a Kakashisgf porque es uno de los que más me ha encantando en lo que vamos de la historia y creo que englobaba perfectamente lo que yo sentí mientras leía el fic. No he podido hablar con ella porque me quedé sin internet unos días, pero espero que me haya respondido D: ¡Te mando un abrazo!
Zinty: ¡Hola de nuevo! Ay, para lo de Sasuke todavía falta un rato, pero créeme, cuando suceda ¡Estarás mordiéndote la uñas! Yo no las desanimo a que vayan al original, háganlo si quieren y pueden, pero eso sí, déjenle su opinión a Kakashisgf porque ella las lee -aunque no las responda porque su trabajo ocupa la mayoría de su tiempo. Si decides continuar leyendo la traducción, también eres bienvenida :D Sus otras historias también las recomiendo -sí, incluso el SasuKarin que tiene por ahí. ¡Un abrazo!
Zelink970911: ¡Hola! Pues ya está el nuevo capítulo y ojalá sea de tu agrado :D Muchas gracias por continuar leyendo el proyecto y espero que el capítulo te guste ¡Besos!
Y... ¡Eso es todo! Ojalá hayan disfrutado del capítulo y... bueno, no sé qué más decirles, salvo agradecerles de nuevo su paciencia. ¡Qué pasen un excelente fin de semana!
