Disclaimer:

La serie Naruto (tanto manga como anime) son propiedad de Masashi Kishimoto. Las letras y citas incluidas en el texto son propiedad de sus respectivos autores.

Better Man pertenece a Kakashisgf, yo sólo me ocupo de la traducción. Agradezco también a la autora por su trabajo como beta reader.


Advertencias:

Clasificación M: Contenido adulto tal como lenguaje, sexo, etc.


Un Mejor Hombre

Capítulo 17

La mesa de la cocina de Sakura estaba cubierta con papeles, folders y libretas, y ella estaba sentada en una de las sillas, su cabello medio peinado, golpeando un bolígrafo contra su boca mientras revisaba el último conjunto de resultados de la investigación de uno de sus proyectos de venenos, cuando Sarada entró.

—¿Mamá, adivina qué? —La genin morena preguntó emocionada, una amplia sonrisa en su rostro.

Sakura regresó la sonrisa. —¿Qué?

—¡Tengo afinidad natural con el chakra de fuego! Kakashi-sama me enseñó cómo saberlo usando un pedazo de papel… ¡Fue tan asombroso! —Luego de una breve pausa, Sarada frunció el ceño, entonces gruñó. —Pero él apesta… puede usar las cinco.

Aunque estaba sorprendida de saber que su hija había pasado tiempo con Kakashi (a quien ella estaba haciendo el mayor esfuerzo de olvidar) en los pocos días que habían pasado desde que él había regresado de Ame, Sakura tuvo que disimular una sonrisa por los obvios celos de su hija. —Bueno, él es uno de los ninjas más fuertes de todos los tiempos, supongo. —Aceptó, intentando mantenerse puramente objetiva sobre su compañero de cama de una ocasión.

El ceño de Sarada se frunció más. —Sigue apestando.

Pese a hacer lo mejor para mantener sus sentimientos fuera de la discusión, Sakura no pudo evitar el reírse por la petulante expresión de su hija; ella estaba demasiado consciente de las innumerables formas en que el hombre podía meterse en la piel de alguien, algunas de ellas intencional (como cosas que ella no tenía permitido pensar) y otras no (como ser un prodigio). —Sé que te advertí sobre no hablar así sobre un antiguo Hokage, pero no estás del todo equivocada, así que lo dejaré pasar esta vez. Apuesto a que se olvidó de decirte que algunas personas son capaces de obtener transformaciones de chakra adicionales mediante el entrenamiento, ¿No?

—¿En serio? ¡Argh… me vuelve loca! —Sarada gruñó, casi estampando su pie contra el suelo en desespero. —¡Él no dijo nada de eso! …Tonto.

Sakura se compadeció. —No me sorprende. —Dijo. —Pero es verdad… incluso nuestro genio ex Hokage no nació con una afinidad por las cinco naturalezas del chakra; originalmente, él sólo era capaz de usar la de rayo. No fue hasta que comenzó a coleccionar cada jutsu conocido que el hombre comenzó a volverse adepto en las otras cuatro.

—¡Bueno, entonces voy a hacer que me enseñe cómo usar las otras también! —Sarada prometió, su puño alzado y sus ojos tan fieros con determinación que Sakura casi sintió pena por su viejo sensei.

Luego de unos momentos, la expresión de emoción de Sarada comenzó a calmarse, y bajó el puño, entonces se posó sobre el borde de una de las sillas. —¿Kakashi-sama fue quien le enseñó a papá como usar el chakra de rayo, no? —Preguntó curiosa, entreteniéndose con la esquina de una hoja de papel.

Sin ser pedido, el recuerdo de la cara de Sasuke iluminada por su chidori mientras cargaba contra ella cruzó la mente de Sakura, y su corazón se apretó con fuerza.

Recordar casi ser asesinada por su ahora esposo y atestiguar la mirada en los ojos de Kakashi cuando, luego de salvarla, le dijo que matar a Sasuke era su responsabilidad, no la de ella, causó un dolor que debió mostrarse en su cara, porque la siguiente cosa que Sakura supo fue que su hija estaba sacudiéndole el hombro y nombrándola. —¡Mamá!

Regresando al presente, Sakura palmeó la mano de su hija tranquilizadoramente. —Lo siento, Sarada-chan. Parece que me distraje por un minuto, ¿Qué estabas diciendo?

Sarada escaneó el rostro de su madre con una nota de sospecha y preocupación. —¿Estás segura de que estás bien? Eso fue muy raro, Mamá…

Sakura asintió, consiguiendo sonreír arrugando los ojos. —Estoy bien… sólo pensaba sobre algo que olvidé guardar en el laboratorio. No es el tipo de cosa que debe estar por ahí.

—De acuerdo… —Sarada replicó, no convencida por completo. —Si tú lo dices.

—Claro que lo digo. —Sakura confirmó. —Ahora, ¿Qué te gustaría para la cena de esta noche?


Dos días después, Sakura regresó a casa desde el hospital para encontrar un enorme cráter con un borde de césped en su patio trasero.

—¡Ka-ka-shiiiiii! —Gritó enfurecida al cielo.

(En un árbol del otro lado de la aldea y sin ninguna razón aparente, ya que era un adorable día veraniego, Kakashi sintió escalofríos correr de arriba para abajo en su espina.)


Había pasado una semana desde que Sakura había despertado junto a Kakashi, y aunque no le había visto desde entonces, había escuchado mucho de él por su hija, quien aparentemente había estado entrenando con él cada día desde que descubrió su afinidad y ya había dominado el Kato: Gokakyuu no Jutsu bajo su tutelaje (para desgracia del jardín de Sakura).

Mientras que significaba una gran dificultad para mantener al ninja de cabello plateado fuera de su mente, que Sarada le hablara sobre sus sesiones de entrenamiento le ayudaba a mover a Kakashi de vuelta al más familiar territorio de "maestro" y lejos del muy, muy desconocido territorio de "hombre atractivo" que él había estado ocupando la mayoría del tiempo en dos meses. De hecho había comenzado a pensar que sus lecciones estaban matando varias aves con un solo tiro… Sarada tenía la presencia regular de un hombre adulto en su vida y la oportunidad de aprender nuevas habilidades, y Sakura podía dejar de pensar sobre Kakashi desnudo.

…Er, Sakura Interna había dejado de pensar sobre Kakashi desnudo. Y Sakura había dejado de pensar sobre el cálido sentimiento que había tenido cuando abrió los ojos para encontrarlo mirándole también desde su almohada junto a ella.

En cualquier caso, entre no verlo y escuchar las historias de Sarada, Sakura finalmente comenzó a sacar los indeseados pensamientos de Kakashi fuera de su mente, y su vida diaria era mucho más pacifica por eso.

Lo cual era la razón por la que en ese momento tenía un grupo de mariposas volando en su estómago.

Era el cumpleaños de Kiba, y sabía que ella iba a ver a Kakashi cuando todos se reunieran en el bar para celebrar esa noche. Quería tener la confianza de que su nueva habilidad para pensar en él como el "Familiar Kakashi" cuando no estaba ahí se transformaría en la habilidad para pensar en él como Familiar Kakashi cuando él estaba, pero tenía la sospecha de que eso no iba a suceder, considerando el efecto que la mera idea de verlo estaba teniendo en ella.

Suspiró mientras terminaba de arreglarse el cabello. Algunas cosas no podían evitarse, supuso. Tenía que verlo tarde o temprano, así que, ¿Por qué no esta noche?


Las mariposas disminuyeron su convicción realizando un salto mortal sincronizado cuando abrió la puerta del frente, pero ella hizo lo mejor para disimular cualquiera de sus esfuerzos acrobáticos y fue muy exitosa durante la duración del camino de casa hasta el bar.

Sin embargo, en el minuto en que estuvo apenas a unos pasos lejos de la entrada, las mariposas se convirtieron en mariposas versión Chouji-con-la-píldora-de-chile, y no había esperanza alguna en disminuir su frenesí. Con la mano sacudiéndose ligeramente, se acercó a la puerta… sólo para tener ese maldito brazo suyo viniendo de ninguna parte para enredarse a su alrededor para abrir la puerta.

Y así descubrió que la irritación era la llave para calmar la fuerza de las mariposas…

—¿Cuántas veces estás planeando esconderte detrás de mí, Ka-ka-shi? —Preguntó, dirigiéndole una mirada molesta por encima del hombro.

—No sé de lo que estás hablando, Sakura-chan. —Replicó con su típica sonrisa antes de jalar la puerta para abrirla y colocar su otra mano sobre la cadera de Sakura. Sobresaltada, rápidamente volvió la cabeza hacia la entrada pero se dio cuenta que no podía avanzar.

La Sakura Interna insistió en que no era que no pudiera avanzar sino que ella no quería hacerlo, que en verdad estaba esperando por-

—¿Vamos a estar aquí afuera toda la noche? —Murmuró en su oreja.

Eso. Ella estaba esperando por eso, el sonido de su voz baja y oscura e íntima y el roce de sus enmascarados labios contra su oreja.

Sakura intentó no reclinarse contra él mientras le decía a la Sakura Interna que era una mierda. Definitivamente no estaba esperando eso.

—Quiero decir, no me importa. —Continuó con lentitud. —… del todo. —Ella sintió como él acortaba la distancia entre ellos, pero no lo suficiente como para que su pecho encontrara su espalda.

Tristemente. Sakura Interna suspiró.

Sakura golpeó a su ser interno con desgano, pero aun así no pudo avanzar lejos de él. De hecho, estaba comenzando a sospechar que su ser interno tenía razón… había una parte de ella que había estado esperando por que él le hablara de la forma en que había hecho en su cocina y luego nuevamente en su oficina.

Esa parte de ella no estaba decepcionada; su voz vino incluso más baja, y sus labios se movieron un poquito más cerca de su oreja mientras finalizaba: —Pero creo que todos los demás preferirían que nos uniéramos a la fiesta…

Con eso, él le dio un pequeño empujón que la hizo tropezarse a través de la puerta. Cualquier calor que hubiera sentido se desvaneció inmediatamente por el recordatorio de que él era la persona más molesta del mundo. Ella se recobró y le miró de malas. —Te odio.

Su boca se levantó en una sonrisa divertida mientras asentía. —Lo sé.

Ella se sintió sonrojar, y la esquina de su boca la recompensó levantándose un poquito más antes de que se girara para encontrar al grupo.

Observándolo alejarse, sus mejillas ardiendo, ella decidió que de verdad lo odiaba, pero también su respuesta le habían hecho desear…

¿Sentir esa sonrisa presumida contra tus labios? La Sakura Interna sugirió.

Cállate. Sakura murmuró, siguiendo gruñonamente el camino que Kakashi había tomado.


N/A: Bien, la cosa del omake… pude haber dividido el escrito en dos partes porque siento que hay suficiente cambio entre ellos para poder hacerlo, pero entonces el primero hubiera sido realmente corto. Entonces me vino la imagen mental de las consecuencias potenciales del entrenamiento de Sarada, y pareció que encajaba, así que ahí lo tienen.

Como sea, la segunda parte del cumpleaños de Kiba en el bar continuará en el capítulo 18.


Notas de la traductora:

¡Hola a todos!

¿Cómo están?

Ahhh... realmente sé que no tengo excusa. Disculpen la tardanza para responder a sus mensajes. Estoy un poquito atorada con ciertas cuestiones personales; pero en verdad los agradezco muchísimo ヾ(´▽`;)ゝ Espero ya poder contestarlos este fin de semana.

Zinty: ¡Hola de nuevo! La verdad yo no soy de experimentar la cruda seguido (bebo con moderación, supongo) pero si me pasara como a todos, sin duda alguna rezaría porque fuera tan sencillo hacerlo. A lo que vamos, Kakashisgf siempre pudo usar el 'lo hicieron estando super ebrios' pero no, y por ello estoy feliz. Además, Sakura se acordaba, y pudo haber usado la misma excusa, lo que todavía es mejor porque está consciente de que en ese estado de vulnerabilidad ella sigue confiando en Kakashi. Sobre lo de la cuenta, cómo quieras xD La verdad es que siempre tengo lectores 'visitantes' y está bien, igual puedo responderles (y hasta más rápido) y a menos que pase algo extraordinario, siempre actualizo entre viernes/sábado. ¡Te mando un abrazo! Y lamento que este también sea un capítulo corto.

Como siempre ¡Agradezco su tiempo para leer y para comentar! Y en serio, disculpenm veces también está la cosa de que no sé como responderles Y Y Pero son magníficos y les doy gracias por continuar apoyando la traducción ¡Les mando un abrazo!