Disclaimer:

La serie Naruto (tanto manga como anime) son propiedad de Masashi Kishimoto. Las letras y citas incluidas en el texto son propiedad de sus respectivos autores.

Better Man pertenece a Kakashisgf, yo sólo me ocupo de la traducción. Agradezco también a la autora por su trabajo como beta reader.


Advertencias:

Clasificación M: Contenido adulto tal como lenguaje, sexo, etc.


N/A: Me tardé, pero con suerte lo vale.


Un Mejor Hombre

Capítulo 18

Sakura estaba frunciendo el ceño a la botella en sus manos y decididamente ignorando el calor corporal de la persona sentada a su derecha. No estaba muy segura de cómo lo había conseguido, pero estaba positivamente segura de que Kakashi estaba detrás del hecho de que estaba atrapada en la cabina entre él e Ino, incapaz de escapar de su molestamente deliciosa esencia sin hacer un espectáculo de sí misma… como estaba haciendo, ya se había movido tan lejos de él como podía sin aplastarse contra su rubia amiga del otro lado.

Su ceño se profundizó, y ella tomó un trago de su cerveza.

—¿Sucede algo, Sakura-chan? —Escuchó que le preguntó silenciosamente mientras levantaba él su propia bebida a sus labios.

Ella sabía que él no se había girado para encararla, pero podía sentirle estudiándola por el rabillo de su ojo. —No. —Replicó cortante por debajo de su aliento, moviendo su mirada de la botella de cerveza a Kiba y Shino, quienes conversaban del otro lado de la mesa. Pretendía estar prestando atención a su discusión, pero realmente no escuchaba palabra alguna de lo que decían; estaba demasiado ocupada intentando hacer que la Sakura Interna dejara de pensar sobre cuán bien se sentiría Kakashi presionado contra ella.

—Sabes, Sakura-chan, eres muy mala mentirosa. —El antiguo Hokage observó, aunque seguía sin verla directamente. Su voz era lo suficientemente baja como para que todos los demás tuvieran que luchar para escucharla.

Sakura decidió no dignificar su comentario con una respuesta.


Kakashi no dijo nada por algunos minutos, y Sakura comenzaba a pensar que tal vez le dejaría en paz cuando él se movió para sacar su novela favorita con cubierta naranja del bolsillo en su pierna derecha, golpeando con la rodilla de su otra pierna la de ella en el proceso. Una vez que tuvo el libro en su mano, se encorvó contra el respaldo de la cabina y relajó su postura de tal forma que buena parte de su muslo terminó descansando contra el de ella.

Mientras Sakura se puso rígida externamente, la Sakura Interna estaba molestándose.

¿En serio vas a dejar que tenga el control de todo? Preguntó, alzando su puño en protesta. Él te está tomando por sorpresa cada vez que puede. Es patético.

Y en serio lo era, Sakura pensó, comenzando a enojarse un poquito también.

Decidiendo no dejar a Kakashi dominar sus interacciones, Sakura se inclinó también, así que su codo tocó el de él, y ella estaba complacida de ver que su brazo se tensó, aunque sólo fuera por un milisegundo, por el contacto.

—¿La conversación te está aburriendo, Ka-ka-shi? —Se burló, alzando su cerveza con la mano derecha, causando que su brazo rozara contra el de él. Ella le miró de soslayo.

Kakashi le dio una mirada que era tanto sorprendida como divertida. Parecía saber exactamente lo que ella estaba haciendo, y tuvo la sensación de que él de verdad lo estaba disfrutando. Mientras que parte de ella deseaba retroceder, asustada de las consecuencias de retar al notoriamente difícil-de-alborotar Ninja que Copia en una batalla que involucraba una de sus últimas debilidades (dígase, tocarlo), el resto de ella, liderado por una envalentonada Sakura Interna, se rehusaba a rendirse.

Su determinación debió mostrarse en sus ojos, porque su boca se deformó en una traviesa mueca. —Bueno, estabas ignorándome, Sakura-chan. —Dijo con un acusatorio levantamiento de ceja mientras bajaba su libro para colocarlo en el borde de la mesa.

Sakura podía sentir su bícep flexionándose contra su brazo mientras él se movía. Ella dio su mayor esfuerzo para ignorarlo. —Hay otras personas con las que puedes hablar, sabes. —Apuntó.

—Hmm, supongo que sí. —Aceptó, atrapando su mirada. —Pero son menos… entretenidos… —Sus ojos deliberadamente bajaron hacia sus labios antes de levantar de nuevo su libro, sosteniéndolo cerca de su cara con la mano derecha.

Sakura resopló y se sentó con los codos sobre la mesa. —Bueno, igual no debo ser muy interesante, ya que parece que prefieres el Icha Icha a mí. —Se quejó juguetonamente.

Cuando él respondió, todavía reclinado contra el respaldo de la cabina, su voz era mucho más oscura de lo que había sido antes. —¿No te has dado cuenta todavía, Sa-ku-ra… —Dijo lentamente. —…que uso con frecuencia este libro como táctica de distracción?

De pronto llena con nerviosa anticipación, Sakura inconscientemente puso el pulgar contra sus labios. Tenía la sensación de que estaba a punto de entrar a territorio peligroso, sin embargo, por razones que no podía entender, se encontró a sí misma continuando la conversación de cualquier forma, preguntándole en silencio: —¿Y de qué estás tratando de desviar la atención ahora?

—Buena pregunta. —Murmuró, pasando la página.

Sakura apenas consiguió evitar golpear su propia cabeza contra la mesa. —Eres imposible. —Suspiró.

Él canturreó de acuerdo. —¿… De verdad quieres saber, Sakura-chan?

No.

Sí.

—Sí. —Susurró, el latido de su corazón acelerándose.

Él no dijo nada por un momento, sólo pasó otra página. Ella quería estrangularlo.

—Justo ahora. —Dijo finalmente. —Lo estoy usando para desviar mi atención del hecho de que de verdad me gusta la forma en que tu muslo se siente contra el mío...

Se quedó sin aliento por su honestidad, y la temperatura en la habitación pareció elevarse.

—Pero podría usarlo para hacerles creer a todos que no estoy prestando atención a nada…

Él dejó de hablar.

—¿Y por qué querrías hacer eso? —Sakura presionó suavemente cuando se volvió claro que no iba a profundizar.

Había quitado el pulgar de sus labios y lo había reemplazado con la cerveza mientras hablaba con la esperanza de que nadie notara que le estaba hablando a él; la última cosa que necesitaba era que alguien cuestionara por qué una conversación con Kakashi le estaba sonrojando.

Él cambió de página antes de responder. —Cuando la gente piensa que no estás prestando atención, dejan de prestarte atención a ti… —Él se detuvo para mostrarle una perversa sonrisa. —…Y entonces puedes salirte con la tuya con todo tipo de cosas.

Sakura se iba a ir al infierno. Iba a irse al infierno, y lo supo incluso antes de que el "¿Cómo qué?" se deslizara de sus labios.

Kakashi se quedó en silencio por un momento. Luego su voz vino muy baja: —¿Quieres que te muestre, Sakura?

Su corazón dejó de latir mientras un golpe de deseo corrió a través de ella. Era casi como una experiencia extracorpórea… no podía creer del todo que esto en verdad estaba sucediendo, que ella de verdad estaba a punto de decirle a Kakashi que deseaba que él hiciera algo que sabía no sería apropiado.

Pero así era, y ella lo iba a hacer.

—Sí. —Replicó, contra su mejor juicio.

Cuando él volvió a hablar, su voz era más profunda que antes.

—Pon tu mano derecha en tu regazo, con la palma hacia arriba. —Le ordenó.

Ella casi cerraba los ojos por la forma en que su silenciosa orden hizo calor encenderse entre sus piernas, y no podía evitar el obedecer; ella quitó el brazo de la mesa, intentando hacerlo tan natural como fuera posible para no llamar la atención de nadie más, y lo acomodó en su muslo derecho, luego lo giró.


Luego de un respiro, ella sintió las puntas de los dedos de Kakashi apenas rozar con lentitud a través de su antebrazo.

Viajaron lánguidamente desde el hueco de su codo hasta pasar su muñeca; piel de gallina formándose a su paso, y luego se movieron sobre la palma de su mano, donde sus dedos se estiraron antes de trazar un camino, dedo índice sobre dedo índice, dedo anular sobre dedo anular, hasta que su larga mano cubría ligeramente la de ella.

Se detuvo ahí por un momento, aunque antes deslizó los dedos bajo los de ella, para volver a ponerlos sobre la palma de nuevo, y luego de regreso a su codo, donde finalmente se quitaron y regresaron a su regazo.

La boca de Sakura se secó. Él apenas le había tocado, apenas había sido un minuto, sin embargo fue de alguna forma una de las experiencias más eróticas en su vida. Con un solo acto, él le había excitado tanto que sospechaba que probablemente podría hacerla llegar sólo con el roce de su dedo sobre sus pantaletas.

Y ante la imagen mental de él moviendo esa misma mano bajo la falda de su vestido y presionando contra la parte de su cuerpo que más anhelaba su toque, el deseo que había estado acumulándose dentro de ella durante la tarde alcanzó el punto de fiebre, tan cerca de ser abrumador para todos sus sentidos que lo que había sentido en el cuarto de examinación palideció en comparación.

—Kakashi- —Susurró, su voz ronca.

—¿Sí, Sakura? —Replicó en silencio.

No totalmente consciente de lo que estaba haciendo, su mente nublada con necesidad, Sakura permitió que su mano bajara hasta la rodilla de Kakashi. Sintió la tela de sus pantalones bajo sus dedos y los músculos de su muslo bajo los pantalones mientras ella titubeantemente pasaba su rodilla hacia el interior de su pierna…

Y luego sus dedos estaban vagando lentamente a través del dorso de la mano de Sakura y metiéndose bajo su palma antes de enlazarse con los de ella.

El corazón de Sakura se detuvo. Mientras estaban sentados aquí, mano-con-mano, bajo el radar de una mesa llena de sus amigos, no estaba segura de lo que ella… de lo que ellos… estaban haciendo, y le asustaba tanto como le emocionaba.

Estaba aterrorizada por el mareo que sentía, y estaba asustada por el intenso deseo por él que la estaba cubriendo.

Estaba preocupada porque alguien más en la mesa notara sus mejillas sonrojadas o que estaban sentados un poquito más cerca de lo que debían estar.

Y estaba aterrorizada por le hecho de que Sasuke parecía casi desaparecer de su mente siempre que estaba cerca de Kakashi.


Afortunadamente, el mesero se detuvo un momento después, dándole la oportunidad de quitar su mano de la de Kakashi mientras intentaba ordenar sus sentimientos. Sabía que tenía que detener esto antes de que fuera más lejos, pero una parte de ella (que estaba volviéndose más grande, parecía) quería enlazar sus dedos de nuevo tan pronto aceptara la nueva cerveza del mesero.

Su mano se sentía tan… bien… envolviendo la de ella. No lo entendía…

Pero de cualquier forma, esto era un problema. Él era un problema.

Y lo amas. La Sakura Interna interrumpió.

Sakura suspiró. En serio quería mostrarse en desacuerdo. Esta no era quien ella era. No era el tipo de mujer que deseaba a un hombre que no fuera su esposo.

Sin embargo lo haces. Lo deseas.

Sakura suspiró de nuevo. Sí, lo deseaba. Sería tonto negarlo todavía. Incluso ahora, quería inclinarse de nuevo en sus brazos y respirar su esencia, sentir su fuerte cuerpo contra el de ella, dejarle correr sus manos sobre otros lugares además de su antebrazo.

Pero no estaba bien. Estaba casada.

Esa extraña y dolorosa sensación de vacío de la otra mañana había regresado.

No podía evitar preguntarse: ¿Cómo sería estar con él? No sólo sexualmente, sino por completo. Irse a dormir con él y despertar con él más días que los que no. Tenerlo alrededor para ayudarle con la casa y Sarada.

Su corazón se apretó.

Esto no era como se suponía tenía que ser. Se suponía que tenía que ser Sasuke.

Pero Sasuke no había estado ahí por años, no realmente. La Sakura Interna dijo.

Eso no lo hace correcto. Sakura respondió tristemente.

No, no lo hace. Pero tú mereces algo mejor.

Sakura se quedó en silencio.


Parecía que todo el mundo había terminado sus tragos mientras Sakura estaba hablando consigo misma. Cuando la gente comenzó a irse, Kakashi extendió la mano para ayudarla a levantarse de la cabina. Ella la aceptó, y sus ojos se encontraron mientras se levantaba, un calor familiar pasando entre ellos. Se tomaron un poco más de lo estrictamente necesario para dejar que sus manos cayeran a sus respectivos costados.

Sakura rompió contacto visual primero y se movió delante de él hacia la puerta.

Cuando llegaron afuera, ella inhaló profundamente. —Ah, se siente tan bien aquí afuera… estaba haciendo calor ahí adentro.

—Mm. —Se mostró de acuerdo, una sonrisita en sus labios.

Ella la notó mientras lo veía y se sonrojó. Ambos sabían por qué hacía tanto calor en el bar.

Luego de que se despidieron de sus amigos, Kakashi metió las manos en sus bolsillos y comenzó a avanzar hacia la dirección de la casa de Sakura. —Te acompañaré a casa. —Le dijo.

Sakura rápidamente lo alcanzó. —Oh, no, no lo harás. —Objetó.

—¿Y por qué no, Sakura-chan? ¿No es eso lo que un caballero se supone hace, acompañar a una hermosa mujer a casa luego de salir? —Preguntó inocentemente, sin disminuir su paso.

El sonrojo de Sakura regresó, pero ella consiguió mantener su voz seria. —Primero que nada, Kakashi, podría arrojarte sobre tu propia cara en el Monumento de los Hokage desde aquí si lo quisiera; no soy una damisela en desgracia.

La mirada que él le dio en respuesta le hizo pensar que no sólo estaba muy consciente de este hecho, sino que estaba excitado por ello.

Ella frunció el ceño, ignorando la placentera reacción de su cuerpo por aquel conocimiento, y continuó: —Y segundo… usted, señor, no es un caballero.

Él se veía herido. —Por supuesto que lo soy, Sakura-chan.

—No, no lo eres. —Insistió. —Los caballeros no hacen las cosas que tú haces.

—¿Qué? ¿Acompañar hermosas mujeres a casa, incluso si no lo necesitan? Creo que eso es muy caballeroso. —Kakashi hizo un puchero en autojustificación.

—Eso no… —Sakura discutió, su voz volviéndose un poquito más suave. —Todas esas… otras cosas… —Su sonrojo se extendió.

El puchero de Kakashi se disolvió en una sonrisa traviesa. —¿Y qué cosas son esas, Sakura-chan? —Preguntó presumido.

Sakura tartamudeó. —Bueno, tú sabes… cosas…

—'Cosas'… —Kakashi reflexionó. —No creo que ese sea un argumento muy fuerte.

—Te odio. —Gruñó, quedando un poco atrás.

—Sabes, Sakura-chan. —Kakashi dijo, su voz todavía ligera. —No creo que eso sea del todo cierto.

Él se dio la vuelta así que estaba caminando de frente a ella y atrapó su mirada. —Creo que te gusto mucho.

Su cuerpo se llenó con calor por su reclamo, y ella supo que sus mejillas estaban sonrojadas con un profundo rojo.

—No, no es cierto. —Protestó débilmente. —¿A quién le gustarías? Eres perezoso y pervertido y-

—Guapo y atento-

En ese momento, el cielo se iluminó con un rayo, seguido segundos después por un trueno.

—Oh, no. —Sakura dijo antes de que un aguacero comenzara.

Los dos ninja instintivamente corrieron a protegerse bajo el árbol más cercano, varios metros lejos de la calle donde habían estado.

Una vez protegidos por su frondoso follaje, Sakura se recargó contra el tronco, riéndose mientras el agua caía de su cabello hacia su cuello. —Bien, eso fue inesperado… No vi lluvia en el pronóstico de esta noche.


Kakashi, apreciando la forma en que el vestido verde se pegaba a su piel mojada, optó por no decirle que él había olido la tormenta viniendo incluso antes de que llegara al bar.

En lugar de eso, sólo asintió. —Ah.


Cuando la emoción por correr de la lluvia se desvaneció, Sakura se volvió muy consciente de que Kakashi estaba de pie a solo unos treinta centímetros de ella.

Mientras la tormenta continuaba alrededor de ellos, alzó la mirada para verlo y se dio cuenta de que él se había bajado la máscara. Un par de gotas de agua seguían cayendo desde la punta de su cabello. Su camiseta se había mojado y estaba pegada a su pecho, e incluso a través de la oscuridad podía ver el contorno de sus pectorales, de su abdomen…

Él de verdad era un hombre atractivo, y estaba justo ahí, a su alcance.

Sakura de pronto estaba encontrando difícil el respirar, y la forma en que él le estaba observando no estaba ayudando. Ella vio su mirada viajar desde su cara, luego saltar brevemente hacia sus pechos y regresar para encontrarse con sus ojos. Podía ver en esos oscuros ojos que él la deseaba, y eso hizo su cuerpo moverse en confusas y deliciosas formas.

—¿Cómo me haces esto? —Murmuró, su boca seca. La lluvia golpeaba las hojas sobre su cabeza.

Él se paró más cerca, y la necesidad dentro de ella se incrementó. —¿Hacer qué? —Preguntó, su voz profunda.

—Esto… —Ella apuntó con la mano a la nada. —Hacer que te desee. —Dijo. —… tanto.

Al siguiente momento, ella sintió una cálida, cálida mano deslizarse sobre su cadera mientras la otra se movía tras su cuello e inclinaba su cabeza. Resolutamente mantuvo los ojos concentrados en su pecho.

—Mírame. —Él dijo, su pulgar rozando su mandíbula bajo su oreja.

Finalmente, Sakura alzó los ojos para ver los de él y se vio atrapada en ellos. El calor en sus profundidades grises sacó toda razón de su mente, y ella semi-inconsciente corrió la mano con lentitud de su pecho hacia la mitad de su abdomen, donde ella tomó la tela de su camiseta con el puño.

Ella no estaba segura de si ella lo jaló para acercarlo o sí él le había acercado, pero lo siguiente que supo fue que su cuerpo estaba presionado contra el de ella, su propia mano atrapada entre ambos, y su boca a centímetros de sus labios. Movió la mano atrapada hacia la espalda baja de Kakashi y permitió a la otra subir hacia el bicep del brazo que envolvía su cintura.

Observó sus ojos oscurecerse.

—Sakura. —Él murmuró. —Voy a besarte si no me detienes.

Sus palabras y la sensación de su aliento sobre sus labios enviaron un deseo ardiente a través de su cuerpo, y supo que estaba perdida.

Dejó que sus propios ojos vagaran hacia su boca antes de cerrarlos. —No te detengas. —Dijo, tan suave que la lluvia casi lo opacaba.

Pero él escuchó.

Y su reacción fue instantánea. Inclinando su cabeza todavía más atrás, él fundió su boca con la de ella, el beso de alguna forma tanto lento como urgente. Él la empujó con cuidado contra el tronco y bajó la mano que estaba tras su cabeza hacia la curva de su cadera para sostener su cuerpo cerca del suyo.

Mientras él metía la lengua entre sus labios, ella movió los brazos para enredarlos alrededor de su cuello y se paró en puntillas… y entonces estuvieron pecho contra pecho. Ella podía sentir sus senos deslizarse contra sus músculos, sus pezones endureciéndose, y ella gimió dentro de su boca.

Por el sonido, él gruñó y profundizó el beso, trazando con la mano desde su cintura, luego su muslo hacia el bordillo de su vestido antes de deslizar los dedos bajo él y arrástralos –y con ellos el vestido- mientras le levantaba la pierna y la anclaba en su cadera para presionarse completamente contra ella.

El golpe de aire frío en su ahora pierna descubierta y la sensación de su erección contra su centro la forzó a resollar, sus labios separándose de los de él mientras reclinaba la cabeza. —Oh, dios. —Jadeó.

Él comenzó a moverse contra ella con un ritmo constante al tiempo en que lamía y besaba su camino en el costado de su cuello antes de detenerse parcialmente para chupar la carne. Cuando el dejó de chupar comenzó a morderla con cuidado, sincronizando el mordisco con un duro movimiento de sus caderas, ella inhaló con fuerza, sintiéndose mojarse todavía más. Una mano se deslizó en la espalda de Kakashi hasta que estaba apretando su trasero, mientras que los dedos de la otra se enterraban en su cabello.

Ella plantó una serie de besos a lo largo de su mandíbula mientras se movían juntos, su larga longitud tallando contra su clítoris, y sus silenciosos gruñidos contra su oreja la tenían intentando acercarlo todavía más. Se preguntó si serían más escandalosos si no hubiera ropa entre ellos, y si él estuviera de hecho dentro de ella, deslizándose dentro y fuera en lugar de sobre ella.

Se preguntó cuan oscura su voz sonaría contra su oreja cuando él se viniera…


Cuando él deslizó una mano entre sus piernas, ella pensó que tal vez colapsaría. Sus ojos se apretaron, y su respiración era rota mientras él disminuía el movimiento de sus caderas y curveaba los dedos bajo el vestido que le cubría de él. Ella sintió su toque ligero como una pluma en el interior de su muslo, cosquilleando a lo largo de la línea de sus pantaletas, e hizo que sus paredes vaginales pulsaran, intentando aferrarse a algo que no estaba ahí.

Sus dedos todavía jugaban con la piel cerca de la tela, él quitó la boca de su cuello. —Mírame. —Dijo. Su voz brusca.

Automáticamente abrió los ojos ante su comando. Cuando encontró los de él, su mirada atrapó la de ella por un momento, sin moverse, luego lentamente talló un solo dedo en su hendidura por encima de sus pantaletas. Sus ojos se cerraron por la sensación. Ella sabía que él podía sentir cuan mojada estaba; sus pantaletas tenían que estar empapadas, pero en lugar de avergonzarla, el pensamiento sólo pareció encender su deseo, y ella sacudió las caderas en un ruego silencioso para que él continuara lo que había comenzado.

Ignorando su petición, él le besó, jalando su labio inferior antes de retirarse. —Mírame. —Repitió. —Quiero verte cuando te toco.

Ella nunca había estado tan excitada en su vida.

En el segundo que ella atrapó su mirada velada con la de él de nuevo, él hundió la mano dentro de sus pantaletas y presionó dos dedos contra su clítoris. No pudo evitar gemir en alto, y aunque no era probable que alguien los escuchara gracias a la tormenta, él cubrió su boca con la suya, tragándose sus gemidos mientras él comenzaba a acariciarla, dejando que la punta de un dedo rozara su entrada de vez en cuando.


Sintiendo que ella respondía a su toque como lo hacía, le apretó más fuerte el muslo, e incrementó la intensidad del beso, enredando la lengua con la de ella, su propia necesidad amenazando con tomar control. Su calor… su humedad… dios, sus dedos estaban empapados con ella… Él no deseaba nada más que hundir su verga dentro de ella y sentir sus paredes pulsando alrededor de él hasta que ella terminara, tomándolo con ella.

Él estaba dolorosamente duro.

Sin embargo, sabía que tendría que conformarse con esto por ahora. Levantando la boca de la de ella, él observó su cara. Sus labios estaban separados, sus mejillas sonrojadas, y él podía ver su ceño fruncirse todavía más con cada caricia de sus dedos sobre su sexo. Su respiración era irregular, y ella era hermosa.

Él la deseaba… tanto.

Necesitando verla terminar, él hundió dos dedos dentro de ella, y ella volvió la cabeza con un agudo resuello. La sintió mojarse más, sus fluidos goteando por su mano.

—Kakashi…

Su nombre dicho con esa voz desesperada fue su perdición. Él comenzó a penetrarla más rápido, curveando los dedos hacia él mismo con cada golpe, mientras la llevaba cada vez más cerca del límite. Cuando su respiración comenzó a fallar y su mano se apretó todavía más en su trasero, él supo que ya estaba lista.

Inclinando la cabeza hacia adelante, él mordisqueó su oreja. —Vamos, Sakura. Termina ahora. —Ordenó, su voz baja, luego retrocedió y frotó el pulgar contra su clítoris mientras acariciaba su punto g y la veía desmoronarse.


Cuando terminó, Sakura vio estrellas. No podía respirar, no podía hacer nada más que sentir como temblaba alrededor de sus fuertes dedos, sintiendo su orgasmo fluir de ella hacia la mano de él.

Y aun así él no se detuvo. Siguió hundiendo sus dedos dentro y fuera, siguió dando vueltas con el pulgar sobre su clítoris. Sus movimientos eran más lentos, pero ella era tan sensible…

—Kakashi… —Dijo débilmente.

—¿Hmm? —Respondió.

Sin esperar una respuesta, él atrapó sus labios con los de ella en un beso lento, sus dedos moviéndose todavía dentro de ella, y luego él dejó su boca para trazar un camino hacia su pecho donde encontró un pezón todavía cubierto y lo tomó entre sus dientes.

—Oh, dios. —Ella resolló cuando la necesidad de pronto regresó dentro de ella con toda su fuerza. Sus manos volaron a la cabeza de Kakashi, manteniéndolo en su lugar.

Él chupó y acarició y agregó un tercer dedo y ella temía que tal vez colapsaría. En lugar de ello, se sintió terminar por segunda ocasión.

En el instante en que lo hizo, su boca estaba de vuelta sobre la de ella, robándole un nuevo beso, aunque ella apenas podía participar por culpa de su orgasmo.

—Mierda, Sakura.—Ella le escuchó gruñir contra sus labios.—Necesitas irte a casa.

Regresando de su viaje, apenas pudo entenderle. —¿Qué? —Preguntó mareada.

Él la besó de nuevo y deslizó sus dedos fuera de ella para apretarle el trasero y mantenerla cerca. Ella podía sentir su erección contra su estómago.—Necesitas irte a casa.—Le dijo de nuevo.

Todavía confusa, Sakura sacudió la cabeza.—¿Por qué?

Él se alejó y la miró a los ojos.—Sakura… —Pese a no estar concentrada, podía ver la tensión en su rostro, y su voz era completamente seria. —Sakura, si no te vas a casa, voy a recostarte en el lodo y voy a tomarte aquí, ahora mismo.

Él mordió su labio y cerró los ojos momentáneamente. Ella se sintió sonrojar.

—Pero no quiero eso. —Dijo finalmente. —No quiero eso para la primera vez que te haga el amor… así que necesitas irte a casa.

Dejando un breve beso en sus labios, él dejó que sus manos cayeran a los costados de ella y retrocedió.

La mente de Sakura era mayormente una masa, pero en alguna esquina de su cerebro, ella entendió lo que él estaba diciendo, así que se tambaleó lejos del árbol, con las piernas débiles, sus ojos sobre él. La expresión en su cara hizo que su corazón se torciera.

—Kakashi… —Ella inconscientemente levantó la mano. Él se le quedó viendo por casi un minuto antes de tomarla y jalarla hacia él.

Ella envolvió los brazos alrededor de su cuello mientras él envolvía los suyos en su cintura, y sus labios se encontraron. El beso fue largo y suave y sólo un poquito necesitado, y su corazón dolió cuando se retiró.

—Vete a casa, Sakura. —Él repitió, rozando su nariz con la de ella.

Asintiendo, ella soltó sus brazos y caminó en dirección a su casa. Cerca de 6 metros lejos, ella se giró a él una vez más y observó cuando se levantó la máscara y se desvaneció en un remolino de hojas.


N/A 2: Lamento la espera. Este me dio problemas, y aunque todavía no estoy completamente satisfecha con él, no creo que retocarlo más le haga mucho bien.


Notas de la traductora:

Yo también lamento la espera, pero mi hermano se graduó hoy y se hizo una fiesta, así que apenas me acordé de subir el capítulo xD.

¿Cómo están? Agradezco muchísimo que sigan aquí conmigo.

Como ya habrán leído, Sakura ya aceptó que siente una fuerte atracción física y sexual por Kakashi, sin embargo, eso todavía nos deja lejos de una relación amorosa o feliz... En fin, espero que lo hayan disfrutado :D xD

Valentine: ¡Hola de nuevo! Creo que puedo decir que puedes darte por servida porque Sakura ha caído rendida a él jajaj Y espero que el capítulo te haya dado una buena dosis de Kakashi (?) ¡Un abrazo!

Y es todo por esta semana ¡Espero sus comentarios!