Disclaimer:

La serie Naruto (tanto manga como anime) son propiedad de Masashi Kishimoto. Las letras y citas incluidas en el texto son propiedad de sus respectivos autores.

Better Man pertenece a Kakashisgf, yo sólo me ocupo de la traducción. Agradezco también a la autora por su trabajo como beta reader.


Advertencias:

Clasificación M: Contenido adulto tal como lenguaje, sexo, etc.


N/A: He quitado la larga nota de autor del final. Sospechaba que lo haría, pero estaba quitándole mucho al capítulo. Gracias a todos por su apoyo, chicos… son grandiosos

Bueno, este capítulo es definitivamente categoría M.

***No tengan sexo sin protección, no importa cómo yo u otros escritores lo escribamos. Son historias; los bebés y las ETS son reales.***


Un Mejor Hombre

Capítulo 21

Kakashi debió haberlo sabido. Sabía que debía haberlo sabido. Pero en la visión que tuvo por medio segundo de Sakura atravesando de un puñetazo su jutsu… su puño golpeando el agua fuera de su camino y mechones de su cabello mojado pegándose a su determinado rostro mientras volaba hacia él con una velocidad que no había esperado… En ese medio segundo, había pensado que ella era la cosa más hermosa que había visto.

Y cuando aterrizó sobre él, con los muslos abiertos contra su pecho, goteando agua en su máscara mientras se inclinaba sobre él, triunfante, ella estaba tan increíblemente radiante que apenas sintió el dolor del hueso que había roto…


Debió haberlo sabido, pero en ese momento, no quería dejarla ir; quería tenderse bajo ella mientras lo sanaba y pretender… sólo por un rato… que ella era de él, que podía sostener ese brillo en sus manos, en sus brazos.

Y así, con la adrenalina corriendo a través de sus venas y el peso de su cuerpo nublando su juicio, él ideó una forma de mantenerla ahí.


Debió saber que terminaría de esta forma.


No pudo evitar que sus ojos se arrastraran sobre su cuerpo mientras estaba sentada sobre él, y mientras que no intentaba tomarle el pelo como usualmente hacía, no cuando ella estaba donde estaba, luciendo como lucía, las palabras salieron de su boca sin querer.

Pero estaba bien, estaba consiguiendo mantenerlo así… como una broma.

… Hasta que ella inocentemente se preguntó en voz alta cómo parecía siempre terminar mojada cerca de él, y finalmente, se dio cuenta por completo de lo mala que había sido su condición de rendición.

Debió haberla dejado levantarse y que lo sanara como normalmente haría, pero no lo hizo, y se encontró tocando sus muslos mientras se sentaba a horcajadas en su regazo y lentamente bajaba su máscara.

Era una experiencia relativamente nueva para él, no ser capaz de ejecutar un control absoluto sobre sus acciones, y esta era la segunda ocasión en muchos días que se entregaba a ello. Había esperado que las cosas no llegaran así de lejos, que no tomaran este camino, había esperado ser capaz de ganársela antes de llegar a este punto.

Pero aparentemente se había dado mucho crédito a sí mismo.

En un último esfuerzo para detener lo que comenzaba a parecer inevitable, él le puso la mano en la mejilla y le preguntó si sabía lo que estaba haciendo.

La multitud de emociones que observó batallar en sus ojos mientras lo estudiaba le puso nervioso en una manera en que nunca antes había estado; estaba asustado de que dijera que no… y estaba igualmente asustado de que dijera que sí.


Supo el momento en que ella tomó su decisión… sus ojos se pusieron brillantes con lágrimas reprimidas, y aunque nunca había movido su mano, él podía sentir su necesidad de agarrarse el pecho por la tensión en su rostro.

Pero fue la mirada en sus ojos lo que casi le dejó sin aliento. Había lujuria en su mirada, sí, pero también una vulnerabilidad ahí que le dijo que ella estaba finalmente viéndolo… no como un viejo maestro, no como amigo, no como un simple hombre atractivo. Ella le estaba viendo por todo lo que él era, y su reacción a lo que vio no era lo que esperaba de sí misma.


Cuando finalmente dijo sí, él buscó en sus ojos alguna indicación de que no lo dijera en serio, pero aunque encontró miedo en aquellos orbes verdes, no encontró duda, y era más de lo que él podía soportar.

Manteniendo contacto visual, guió su cabeza tiernamente hacia él hasta que estaba tan cerca que podía sentir la tibieza de su rostro en el suyo aunque no le estaba tocando.

Pero todavía dudando, sus labios cerniéndose sobre los de ella. Esto no era como lo que había pasado contra el árbol en la lluvia. Esto no era sólo deseo sexual de parte de ella, tampoco por el verse atrapada por el momento, y de cierta forma, eso le aterrorizaba. Había sobrevivido a la tortura, sobrevivido guerras, sobrevivido la muerte; pero esto… esto le aterrorizaba por completo. Era lo que había querido… por largo tiempo… pero también significaba que luego de lo que fuera que sucediera después, las emociones de ambos estarían desnudas, desprotegidas, indefensas.

Entendía la vulnerabilidad en su mirada; estaba seguro de que ella podía verla igualmente en la de él.

Luego de una inquisitiva mirada final a su rostro, dejó que su mano se deslizara de su mejilla hacia el cabello empapado en su nuca mientras sus labios se tocaban, primero en el suspiro tentador de un beso, después, él inclinó la cabeza y capturó su boca con la propia.

El beso era profundo pero no apresurado, y él abrazó su cuerpo al suyo con una mano en su espalda, presionando sus torsos juntos y sintiendo el frío de su blusa secándose brevemente antes de que se calentara por el calor que crecía entre ellos.


La diferencia entre sus dos últimos encuentros era alarmante.

Aunque Sakura había sentido más que lujuria de parte de él antes, la emoción que sentía en ese momento de duda, esos largos segundos donde él mantuvo su boca a un respiro lejos de la de ella, esperando hasta que estuvo seguro de que estaba segura, hizo que sus propios sentimientos se intensificaran casi dolorosamente, y cuando sus labios finalmente se encontraron, el beso fue tan tierno que ella temió que su pecho realmente explotara.

Pero luego él le abrazó, y ella envolvió los brazos alrededor de su cuello, y de alguna forma se sintió a salvo de nuevo, de la forma en que siempre se sentía con él.

Era inexplicable para ella, que podía sentirse segura cuando había estado tan asustada momentos antes, podía sentirse a salvo cuando estaban haciendo lo que estaban haciendo, pero lo sentía. Y sentía más que eso, más que sentirse a salvo… entre más estaba en sus brazos, su boca y sus manos tocándola con una mezcla de preocupación, necesidad y algo casi como reverencia, más confusa era la mezcla de sentimientos que habían estado amenazándola con romperla en pedazos y se unían en una sola emoción: felicidad.

Felicidad…

Sabía que era raro, pero estaba casi mareada de felicidad, tanto que no pudo evitar sonreír contra sus labios mientras se besaban, tanto que quería reírse.


Pero luego la lengua de Kakashi entró en su boca y posó las manos en sus caderas, empujándola hacia abajo sobre su endurecida longitud, encendiendo una llama de deseo dentro de ella que calmó el mareo y le tuvo gimiendo en su boca. En respuesta, ella rodeó la lengua de él con la propia y talló sus caderas contra él, sintiéndolo endurecerse con cada paso de su centro cubierto sobre su erección.

Con un zumbido gutural de aprobación, él jaló su labio inferior a su boca y corrió las manos sobre su trasero para tomarle por los muslos y alentarla a abrir más las piernas.

Mientras él guiaba sus movimientos, Sakura tiró de su labio fuera de su boca para besarlo a través de su barbilla que tenía una incipiente barba, y pronto descubrió que de verdad le gustaba cuando ella le mordía casi toscamente y luego chupaba su cuello, porque sus dedos fortalecieron su agarre en sus muslos, y escuchó su aliento volverse superficial.

—Mm… Sakura, —Dijo, su voz baja y hosca mientras tomaba sus caderas hacia él. —Sakura… ¿Quieres ir a mi departamento?

Él levantó la cabeza para arrastrarla a otro acalorado beso, todo el tiempo presionándola con fuerza contra él y tallando su clítoris sobre su verga a través de su ropa hasta que ella pensó que terminaría con solo la fricción. Cuando él finalmente liberó su boca para correr la lengua sobre el borde de su oreja, ella apenas pudo mantener su respiración lo suficiente como para decir sí.


Eso fue todo lo que tomó. Sakura no tuvo tiempo de registrar el sello manual que él formó antes de que estuvieran en su dormitorio con el típico poof del Shunshin no Jutsu. Él se quedó ahí, sosteniéndola entre sus brazos, sus piernas envueltas alrededor de su cintura, y sólo la besó por un largo momento.

Cuando él finalmente los movió hacia la cama y dejó que su espalda se hundiera en el colchón, él rompió el beso y se detuvo, cubriéndola con su cuerpo.

—Eres tan hermosa. —Él murmuró, sus ojos recorriéndola por completo mientras ella estaba tendida bajo él.

La estaba viendo de la misma forma en que había hecho en el cuarto de examinación, de la forma en que sólo él le había visto, y puso a latir su corazón al mismo tiempo que hacía que su interior se apretara con necesidad.

—Kakashi… —Dijo silenciosamente, su voz llena con deseo y un toque de mareo.

Las comisuras de la boca de Sakura se levantaron en una pequeña sonrisa mientras levantaba los brazos hacia su cintura y jalaba su camiseta para hacerlo descender. Él obedeció, frotando su erección contra su centro al tiempo en que su cuerpo encontraba el de ella y dejaba una mano fantasmear por su costado para acunar uno de sus pechos. Movió el pulgar sobre el pezón endurecido al mismo tiempo que empujó sus caderas bruscamente contra las de ella, y Sakura se quedó sin aliento ante las sensaciones duales, su cabeza cayendo de nuevo en el edredón y sus dedos sumergiéndose inconscientemente bajo la cintura de sus pantalones.


Él entonces la besó, sin detener su movimiento de balanceo, golpeando su clítoris con la cabeza de su verga con cada movimiento. La necesidad de estar dentro de ella se estaba volviendo urgente. Removió la mano de su pecho para hundirla bajo la falda y subió hasta la desnuda piel de su costado hasta que encontró su ropa interior.

Con un suave gruñido de frustración, se sentó sobre sus talones, sintiendo su erección presionarse incómodamente contra sus pantalones, y comenzó a levantarle la blusa. Ella alzó los brazos para permitirle quitarla. Luego de haberla relegado a alguna esquina oscura de su habitación con un rápido lanzamiento, él se quedó viendo a las delgadas tiras de ropa que la escondían por un minuto antes de descansar una mano en el colchón junta a su cabeza y correr la lengua a lo largo de su cuello mientras dejaba que la otra mano se deslizara en su espalda para deshacer el nudo que sujetaba su ropa.

Mientras trabajaba, la escuchó gemir en silencio y sintió sus dedos deslizarse bajo su camiseta. Sabiendo lo que quería, él detuvo sus esfuerzos para desnudar sus pechos y se sentó para meter una mano bajo cada lado de su camiseta.


La boca de Sakura se secó mientras se miraba sus músculos flexionarse cuando jaló la tela azul marino sobre sus abdominales, sobre su pecho, y finalmente sobre su cabeza, para luego arrojarla en el suelo. Se habría reído por la forma en que el acto de alguna forma consiguió poner su cabello todavía más revuelto, pero estaba muy ocupada siendo asombrada por su cuerpo, la luz del sol que se colaba desde la ventana resaltando cada cresta, cada hendidura.

Su mirada viajó desde la masa puntiaguda de plateado sobre su cabeza hacia sus ojos carbón, que estaban viéndola observarlo con calor humeando en sus profundidades. La lujuria que vio ahí le hizo sonrojar y bajó la mirada, avergonzada, sólo para encontrarse viendo su boca… luego su pecho… luego sus abdominales… y entonces la parte superior de sus pantalones, que estaban colgando tan abajo en sus caderas que ella podía ver una pequeña mata de vello blanco asomándose por encima de la cinturilla. Su sonrojo se volvió brillante por la vista, pero todavía dejó sus ojos vagar más abajo.

Cuando vio la prueba de su deseo luchando contra sus pantalones, ella dejó de respirar. Sintió que sus pezones se apretaron instantáneamente y su ropa interior se mojó, y no pudo evitar el imaginarse cómo se vería sin la tela en su camino, cómo se sentiría cuando él empujara dentro de ella.

—Kakashi… Yo- —Comenzó, su voz ronca con deseo. También te deseo.


El hambre en sus ojos mientras miraba su erección casi lo hacía terminar, y luego la forma en que ella dijo su nombre tan desesperadamente en realidad casi lo hizo.

—Mierda, Sakura. —Gruñó, bajando la cabeza para besarla con desesperación y deslizando una mano bajo sus shorts, bajo sus pantaletas, hasta que encontró lo que buscaba. Corrió los dedos sobre su hendidura, encontrando en la humedad ahí la evidencia de que él la estaba excitando tanto como ella lo estaba excitando a él.

Él sintió sus manos moverse por sus costados para apretarse en su espalda, sus uñas hundiéndose en sus omóplatos mientras él comenzaba a frotar con más rapidez, dejando que dos dedos se curvearan dentro de ella con cada golpe descendente. Ella estaba gimiendo dentro de su boca, pero él quería escucharla sollozar cuando terminara. Apartando los labios de los de ella, comenzó a chupar la delicada piel de su cuello hasta que ella estaba jadeando contra su oreja, pequeños quejidos de placer escapándose… y luego su nombre de nuevo, velado, necesitado, y tan sexy que él luchó para no correrse.

—Sakura, me estás volviendo loco… —Murmuró oscuramente en el espacio donde su cuello se encontraba con su hombro. —Necesito que termines. Necesito escu-

Su voz se vio interrumpida abruptamente cuando sintió sus paredes cernirse sobre sus dedos y le escuchó gritar cuando llegó su orgasmo.

Con su propia respiración pesada, levantó la cabeza para observar su rostro mientras terminaba, y en la luz matutina tardía, ella era incluso más hermosa de lo que había sido la noche anterior.

—Sakura…


La mirada en sus ojos cuando ella abrió los suyos hizo que su corazón se apretara mientras continuaba pulsando alrededor de sus dedos. Era tierna y deseosa y… amorosa. Él no lo decía, pero ella lo vio ahí, que él le amaba. Y ella quería llorar.

En lugar de ello, alzó la mano hacia él, llevando su rostro hacia el de ella y besándolo profundamente.

Estaba aterrorizada… aterrorizada de lo que él estaba sintiendo, aterrorizada de lo que ella estaba sintiendo, aterrorizada de lo que iba a pedirle que hiciera. Pero sabía que lo quería… correcto, incorrecto… en ese momento, no le importaba.

—Kakashi… hazme el amor. —Casi susurró contra sus labios, su corazón corriendo.


Cuando Kakashi escuchó su suave voz decir aquellas palabras en su boca, él gruñó, y cualquier sangre que no hubiera bajado ya hizo su camino hacia ahí con un destello de calor.

Abrumado por sus sentimientos por la mujer debajo de él, movió su mano fuera de ella y llevó ambas manos para acunar su cabeza. Descansando en sus codos, uno a cada lado de su rostro, dejó que la mayoría de su peso presionara contra el cuerpo de ella en el colchón mientras le inclinaba la cabeza y la besaba con todo dentro de él.


Si Sakura había pensado que cualquiera de sus besos anteriores había estado llenos con emoción, contra este no tenían nada. Sintió que estaba vaciando algo de él dentro de ella con cada desliz de su lengua, cada mordisco de sus dientes, cada movimiento de sus labios sobre los de ella, y la forma en que le cubría con su fuerte forma le hizo sentir cálida, protegida, e increíblemente excitada.


Cuando él no pudo contenerse más, se separó de ella y se sentó, corriendo sus manos hacia sus todavía cubiertos pechos y rodeando sus pezones con las puntas de sus dedos índices antes de pasar rozando las curvas de su cintura para meter los dedos bajo sus shorts. Mientras arrastraba la prenda sobre sus caderas, bajó la cabeza para plantar besos desde su ombligo hacia cada nuevo centímetro de piel expuesta hasta que llegó a los primeros rizos rosas.

Desde ahí, él levantó la cabeza y la alentó a levantar las caderas con una pequeña sonrisa ladeada, luego deslizó sus shorts y pantaletas y se paró al final de la cama, sus manos en la cinturilla de sus propios pantalones.


Sakura se levantó sobre sus codos para observar a Kakashi salirse de la cama y encontrarlo viéndole, claramente disfrutando la vista de su casi desnudo cuerpo. Sus propios ojos viajaron apreciativamente sobre su musculoso torso a donde sus dedos la tentaban deslizándose sobre sus pantalones sin bajarlos. En lugar de ello, él tomó su muy notable erección a través de la tela y le dio un par de rudas caricias. Sakura se sonrojó por la vista, y un delicioso calor se formó en la parte baja de su abdomen, pero consiguió concentrarse lo suficiente como para mover una mano detrás de su espalda y deshacer el nudo de las vendas que la cubrían. Cuando las tiras de tela cayeron, desnudando sus pechos para él, ella fue recompensada con el oscurecimiento de su mirada y un apretón que él dio con su puño alrededor de su verga.


Verla quitarse las vendas para así terminar tendida y completamente expuesta en su cama puso a Kakashi más duro de lo que alguna vez creyó estar. Liberó su verga de ese agarre para sacarse los pantalones y subió de nuevo a la cama, separándole las piernas lentamente con una mano en cada rodilla, revelando rizos rosas y su vagina casi goteando. Se puso imposiblemente duro, sabiendo que ella estaba así de lista para él, y él no pudo resistir a probarla una vez antes de estirarse por completo sobre ella y chocar su boca contra la de ella.


Sakura estaba aturdida y completamente excitada por la larga caricia de su lengua sobre su entrada y contra su clítoris, pero apenas tuvo tiempo de procesar la sensación antes de que la misma lengua estuviera deslizándose entre sus labios para enredarse con la de ella. Todos sus nervios quemaban con necesidad, fue fácilmente atrapada en el beso, y hundió los dedos en su cabello con un gemido, su pierna levantándose inconscientemente para rodar su cadera contra la de él.

Cuando su movimiento causó que la cabeza de su pene chocara contra su entrada, Kakashi gruñó en su boca, moviendo una mano para apretarle el trasero y alzar sus caderas más alto mientras se tallaba sobre ella, sus fluidos permitiéndole deslizarse con facilidad entre sus labios inferiores, arriba y abajo contra su clítoris.

—Sakura… estás tan jodidamente mojada. —Él gruñó y aceleró su ritmo. —No puedo… —Le besó, acercando la parte inferior de su cuerpo contra él toscamente. —Tengo que… —Su voz era oscura e irregular, y con un último y áspero choque de sus labios contra los de ella, él hundió su verga profundo en ella con un solo embiste repentino.

La cabeza de Sakura cayó hacia atrás instantáneamente, su boca separándose de la de él mientras gemía en placentero shock, sus manos jalando de su cabello.

Un siseo escapó de sus propios labios cuando finalmente sintió su calor alrededor de él, pero se detuvo sólo por un momento antes de que su reprimido deseo le tuviera saliendo y entrando de ella, sus dedos hundiéndose en suave carne mientras rápidamente encontraba un ritmo.

Sakura empujó el pie de su otra pierna contra el colchón y comenzó a moverse con él, acercando su cabeza para atraparlo en un pesado beso.

—Kakashi… —Jadeó contra sus labios, dejando una mano viajar desde la parte trasera de su cabeza hacia sus hombros. —Más…

Ni siquiera sabía qué estaba pidiendo, pero él pareció entender de alguna forma, porque de pronto, sin disminuir la velocidad de sus movimientos, él estaba levantando su pecho del de ella e inclinándose sobre sus talones. Viendo la forma en que él le miraba a ella, la pasión y necesidad en sus ojos mientras continuaba empujando dentro de ella, bastó para tener sus músculos vaginales apretándose con deseo, pero luego él colocó una mano bajo cada muslo y se levantó en sus rodillas, levantándole las caderas del colchón y poniéndolas contra las de él, prácticamente empalándola con su dura longitud, y ella pensó que tal vez se desmayaría.

—Oh, dios. —Jadeó, sus ojos cerrándose con fuerza mientras él continuaba hundiéndose en ella. —Oh, dios… Kakashi…


Ella era tan jodidamente hermosa.

Había arrojado sus brazos sobre su cabeza y estaba apretando con fuerza el edredón, usando la cama para ayudarse a encontrar sus embistes. Sus pechos rebotando cada vez que él se hundía en ella, y la sensación de sus paredes pulsando alrededor de él le tenía preocupado de no durar. Había deseado esto por tanto…

Todavía bombeando contra ella, él movió una mano de sus muslos sobre su cadera y a través de su ombligo hasta que su pulgar acarició sus empapados rizos. Ella se tensó, conteniendo el aliento, pero él no le tocó donde sabía que ella quería que lo hiciera, optando en su lugar por sentirla mojarse cada vez más y escucharla jadeando con necesidad mientras él alternaba entre correr su pulgar sobre la piel sobre su clítoris y trazar círculos en el vello ahí.

—Kakashi… —Dijo en algo cercano a un quejido, empujando sus caderas impacientemente contra las de él.

—¿Qué, Sakura? —Preguntó, su voz áspera con su propio deseo.

Ella no respondió, sólo embistió sus caderas insistentemente. Él dejó su pulgar vagar más cerca de su clítoris y la sintió pulsar alrededor de él. —¿Qué quieres, Sakura? —Murmuró oscuramente.

—Kakashi… —Ella casi rogó, su ceño frunciéndose y sus manos apretando el edredón.

—¿Quieres esto? —Presionó el pulgar contra su clítoris y su reacción fue instantánea… ella resolló escandalosamente, y una mano voló para tomar el edredón a su lado mientras sus paredes internas le apretaban casi dolorosamente.

—Síiiiiii... —Gimió mientras él movía el pulgar en pequeños círculos. Ella estaba empapada ahora, sus fluidos bañando su verga y goteando en la cama mientras él la embestía.

—¿Esto te hará terminar, Sakura? —Preguntó en un tono casi doloroso, torturándose tanto como a ella… deseaba terminar, hacer realidad lo que había imaginado tantas veces… pero ella necesitaba venirse primero.


Sakura apenas podía pensar. Él le estaba volviendo loca, llenándola tan profundamente, tentándola con su pulgar. Ella estaba tan, tan cerca…

—Sakura, mírame. —Ordenó.

Ahí estaba de nuevo esa voz dominante de él. Incapaz de resistirse, Sakura abrió los ojos y casi se vino por la vista de su duro cuerpo hundiéndose dentro de ella, sus abdominales apretándose. Los músculos de su cuello estaban rígidos, y podía ver que también estaba cerca. Su mirada bajó a donde su mano encontraba su cuerpo, y la vista le arrancó el aliento… sus largos dedos extendidos sobre su vientre, y su pulgar moviéndose lentamente donde blanco vello se encontraba con su rosado vello con cada rápido embiste de sus caderas. Estaba hipnotizada.

—¿Esto te hará terminar? —Repitió con la voz ronca, y todo lo que pudo hacer fue susurrar un sí.

Él gruñó. —Si terminas, voy a terminar también… —Le advirtió, la mano todavía sobre su muslo apretando su agarre mientras él aceleraba su ritmo.

El pensamiento de él viniéndose mientras ella lo hacía hizo que su vagina pulsara con fuerza, y ella supo que él lo sintió, porque su pulgar comenzó a acariciar más duro, rodando con más rapidez, y sus caderas se movieron contra ella de tal forma que él estaba golpeando su cérvix cada vez que él entraba en ella.

Ella resolló. —Kakashi… voy a…

—Mierda… —Dijo a través de dientes apretados. —Hazlo… Termina, Sakura…

Su voz fue su perdición. Ella gritó mientras su orgasmo le atravesaba, su cuerpo sujetando su duro tallo, ordeñándolo, intentando mantenerlo dentro de ella, y el placer de su pulgar era tan intenso que ella casi no podía manejarlo. Este orgasmo era mucho más que aquellos que había tenido sólo con sus dedos… él era tan grande, le estiraba tanto, se hundía dentro de ella tan profundamente…


Mientras ella estaba todavía en medio del orgasmo, él quitó el pulgar de su clítoris y la empujó contra el colchón, y luego estaba besándole mientras su ritmo comenzaba a romperse.

—Sakura… —Gimió rotamente contra su boca antes de inhalar abruptamente mientras dejaba caer su cabeza contra su hombro.

Ella escuchó un gruñido grave junto a su oreja mientras él salía de su cuerpo, y luego sintió varios chorros calientes contra su estómago. Estaba sorprendida de darse cuenta que saber que él estaba terminando y sentir su semen golpear su vientre hizo que su orgasmo durara un poco más de lo que normalmente hubiera hecho.


Cuando finalmente pudo recomponer su respiración, se dio cuenta de que él había movido la mayor parte de su peso hacia un costado, descansando una mano en su cintura, la otra detrás de su cabeza, y estaba actualmente colocando una serie de tiernos besos a lo largo de su clavícula.

Debió sentir sus ojos sobre él, porque sonrió contra el hueco de su cuello y acariciarla con su nariz antes de mover sus labios para capturar los de ella en un perezoso y satisfecho beso, la mano en su cintura apretando ligeramente.

Alejándose con un último pico en la comisura de sus labios, él dijo: —Te traeré algo para limpiarte.

Y, como si fuera algún tipo de mundo onírico, Sakura le observó levantarse fuera de la cama, completamente desnudo, y caminar hacia su baño. Increíblemente, considerando que él le había llevado al orgasmo dos veces ya, el deseo se movió dentro de ella por la vista de los fuertes músculos de su espalda, su tonificado trasero y sus musculosos muslos, y cuando él regresó, sosteniendo una toalla de mano, su boca se secó mientras veía, de verdad por primera vez, todo de él.

Incluso flácido como estaba ahora, él era magnificente, y su cuerpo ardió por el pensamiento de que acababa de tenerlo dentro de ella apenas unos momentos atrás.

Él pareció no notar la forma en que le estaba viendo mientras se arrodillaba en la cama y comenzaba a limpiar la evidencia de su orgasmo.

—¿Kakashi? —Susurró.

Él levantó la cabeza, su cabello suelto cayendo sobre su ojo izquierdo. Él le dio una suave sonrisa que le hizo sonrojar al mismo tiempo que hizo un bulto formarse en su garganta. —¿Hmm?

—¿Podrías… venir aquí? —Preguntó vacilante, de pronto luchando por mantener su voz lejos de romperse.


Él reconoció que ella estaba comenzando a sentirse abrumada con todo lo que había sucedido, así que corrió la toalla a través de su estómago una vez más antes de arrojarla al suelo y gatear para tenderse junto a ella.

Inmediatamente, ella se acurrucó junto a él, y él levantó un brazo para que pudiera utilizarlo como almohada, luego jaló el edredón sobre ellos antes de llevar su otro brazo a envolverse alrededor de su cintura para abrazarla contra su pecho.

Cuando él sintió sus hombros comenzar a temblar y las primeras gotas de sus calientes lágrimas cayeron en su brazo, su corazón se torció dolorosamente, y él fue golpeado con una aguda culpa por lo que había dejado sucediera, su garganta apretándose.

Tragando con dificultad, presionó su barbilla en el tope de su cabeza mientras le abrazaba con fuerza y escuchaba mientras ella lloraba.


De verdad debió haberlo sabido.


N/A: Aunque dejando esta parte… Para los haters del KakaSaku: En serio, ¿Por qué leer una historia si no les gusta la pareja claramente anunciada? Es como ordenar tu comida menos favorita y enojarte con el mesero por servirla. Maduren.


Notas de la traductora:

¡Hola a todos!

Bien, tuve una cancelación de última ahora y finalmente acabé con el capítulo. Gracias por su paciencia.

Por cierto, sobre la nota que Kakashisgf menciona... pues bueno, no es de mucha ciencia saber que le tocaron mensajes de nuestro troll favorito. En fin. Concentrémonos en el capítulo.

Finalmente pasó lo que varios estaban esperando, pero obviamente no iba a ser sencillo ni para Sakura ni para Kakashi. No al menos hasta que todo terminara y se dieran cuenta de lo que habían hecho. El próximo capítulo también es de transición pero tendremos algunas respuestas ¡Espero que puedan pasarse a leerlo!

Aprovechando de cosas que quiero que lean, por el mes KakaSaku, Kakashisgf hizo un nuevo oneshot con el nombre Of Given Names and Other Dimensions. Todavía no he podido leerlo, pero considerando el nivel de sus trabajos previos, lo recomiendo ampliamente. Por supuesto, está en inglés. Si pasan a leerlo, por favor, déjenle un review bonito.

Gracias a todos por continuar apoyando este proyecto. Por último, ya casi termino de responder sus comentarios anteriores, me faltan dos personas y les pido muchas disculpas y al mismo tiempo agradezco su infinita paciencia con eso.

Me Late El Lemon: ¡Hola de nuevo! No des las gracias, la verdad es que me siento responsable de responderles porque regalan algo de su tiempo a leer esto, pero sí te diré que eres de las afortunadas a las que respondo antes xD Ojalá te guste este capítulo y puedas dejar tus impresiones ¡Un abrazo enorme!

Zelink970911: ¡Hola de nuevo! Sí, ha pasado algo de tiempo, pero agradezco que hayas podido pasarte de nuevo a leer. Argh no puedo esperar a que lleguemos al drama y todo mundo esté sufriendo :D xD ¡Un abrazo como siempre!

Isabel: ¡Hola! No te preocupes, probablemente me tarde (o en algún momento pida una semana de descanso), pero no pienso abandonarlo. En realidad ninguna de mis traducciones está parada (ojalá pudiera decir eso de mis historias propias lmao), así que puedes confiar en que tendrán terminado este fic. Te mando un abrazo y ojalá haya sido de tu agrado este capítulo.

¡Y eso es todo! Pasen un bonito fin de semana (aunque sean elecciones en México).