Disclaimer:

La serie Naruto (tanto manga como anime) son propiedad de Masashi Kishimoto. Las letras y citas incluidas en el texto son propiedad de sus respectivos autores.

Better Man pertenece a Kakashisgf, yo sólo me ocupo de la traducción. Agradezco también a la autora por su trabajo como beta reader.


Advertencias:

Clasificación M: Contenido adulto tal como lenguaje, sexo, etc.


N/A: Lamento la tardanza con este. Ha sido una semana ocupada en el trabajo.


Un Mejor Hombre

Capítulo 22

Cuando finalmente se quedó sin lágrimas que derramar, Sakura se volvió consciente del hecho de que estaba desnuda, envuelta en los fuertes brazos de un igualmente desnudo Kakashi bajo una manta en su cama, pero no tenía la energía para abandonar su abrazo… no tenía la energía para pelear consigo misma para abandonar su abrazo, de verdad.

Sabía que debía… más que nada… pero no podía obligarse a levantarse. Su corazón y mente estaban hechos pedazos, y, para bien o para mal, se sentía como si él fuera la única cosa que evitaba que los pedazos de ella volarán en el viento.

—Estoy tan cansada. —Suspiró en su pecho, deslizando el brazo sobre el que no estaba acostada que estaba entre ellos para pasarlo sobre él hasta que ella lo estaba sosteniendo flojamente.

En respuesta, él la acercó y besó el tope de su cabeza. —Duerme. —Murmuró contra su cabello. —Estoy aquí.

El silencioso sonido de su profunda voz era calmante, y Sakura inconscientemente metió una pierna entre las de él y se acurrucó en su calor mientras caía en un exhausto sueño.


El brazo de Kakashi se había quedado dormido desde rato atrás, pero él pensó que lo merecía. La forma en que sus hombros se habían sacudido con sus sollozos mientras él le abrazaba casi le había roto.

Los dioses sabían que había sido lo suficientemente difícil superar la primera vez que la había abrazado mientras ella se rompía… y en aquella ocasión él no estaba enamorado de ella, no estaban desnudos en su cama, y él no era la razón por la que ella estaba llorando.

Él apretó la mandíbula, ¿Qué tipo de hombre era él para reducir a una mujer a las lágrimas y luego ser quien la consolarla? Tal vez en verdad no era mejor que su errante ex alumno… no podía perdonar a Sasuke por abandonar a Sakura luego que el problema fuera resuelto porque sabía cuánto la había herido, incluso si ella no lo mostraba. Sin embargo aquí estaba, causándole más dolor en los pasados dos meses que cualquier cosa que hubiera visto de Sasuke desde esa noche cuatro años atrás… y él lo había hecho dos veces.

¿Cómo había permitido que esto pasará? No importaba cuán bien Sakura se sintiera contra él o cuánto la deseara o lo mucho que podía ver que también lo deseaba… no debió permitir que esto sucediera. Esto no era como quería que las cosas sucedieran. No era como planeó que ellos estuvieran.

Él suspiró, pero suavemente para no despertar a la mujer en sus brazos.

Nada de eso era para decir que él no sabía que podría suceder.

Kakashi no era un idiota; sabía que el primer obstáculo que tendría que superar con Sakura era hacer que le viera como un hombre, y sabía que había un buen chance de poder hacer que eso sucediera… Él estaba bien consciente de que la mayoría de sus interacciones con ella eran más como un coqueteo que otra cosa de cualquier forma… y lo habían sido desde largo tiempo. También estaba consciente de que él podía ser muy encantador cuando quería serlo. Y estaba consciente que, incluso aunque habían existido periodos de tiempo en los últimos dieciocho años en que no se habían visto muy seguido, la conocía mejor que la mayoría de gente, probablemente mejor que cualquiera aparte de Naruto e Ino.

Él no necesitaba besuquearse con ella en el cuarto de examinación o hacerle dedos contra un tronco para superar el primer obstáculo.

Ciertamente no necesitaba hacerle el amor.

Y lo sabía. Pero también sabía que existía una oportunidad de que algo como esto sucediera si él resultara en cambiar la perspectiva que tenía. Y ya eran cercanos; si ella se sintiera atraída por él y la situación correcta se presentara, por supuesto que había una oportunidad….

Sólo pensó que podía manejarlo, evitar que sucediera… No había esperado que su renombrada fuerza de voluntad escogiera este punto de su vida para defraudarlo. No había esperado que su deseo por ella fuera tal -fuera tan consumidor que no sería capaz de mantener la cabeza en blanco cuando ella comenzará a mostrar signos de interés.

Al menos, pensó que aprendería su lección luego de encontrarla tan perdida, tan angustiada, el día que se había rendido en el hospital.

Pero parecía que era, al final, egoísta y débil, y ahora no estaba seguro de qué hacer. No hubiera sido sencillo, pero hubiera sido mucho más sencillo si él sólo hubiera sido capaz de controlarse…

Él miró a su durmiente rostro. Sus labios estaban hinchados por sus besos, y él odió que su verga se moviera por la vista, incluso mientras sus mejillas estaban manchadas con lágrimas secas. Era sólo otro recordatorio que sí, él la tenía… ¿pero a qué costo? Asombroso como había sido, ¿Qué era sólo una vez que si significaba sería la única?


Kakashi había estado pateándose su propio trasero mentalmente por la mayor parte de dos horas cuando Sakura finalmente despertó. De mala gana, ella quitó el brazo de su cintura para quitarse los cristales salados, remanentes del llanto, de sus ojos.

No quería abrirlos.

Incluso aunque podía sentir su cuerpo alrededor del de ella, olerlo con cada inhalación, pensó que si sólo mantenía los ojos cerrados, tal vez podía pretender que era todo un sueño... Un buen sueño, pero un sueño sin embargo.

No quería tener que ponerse a terminó con lo que ella había hecho, y no quería tener que averiguar por qué, incluso enfrente de toda la culpa y el tormento emocional, una parte de ella nunca había estado más feliz de lo que estaba en este momento. No estaba bien.

Podía sentir sus ojos comenzar a picar de nuevo. Había tenido sexo con alguien que no era su esposo.

Había tenido sexo con Kakashi.

No podía creerlo, pero no era un sueño, no importaba cuanto tal vez deseara que lo fuera.

Su garganta comenzó a cerrarse. Necesitaba levantarse e irse a casa.

A casa.

El corazón de Sakura se detuvo. Sarada iba a llegar a casa esa noche.

—¿Kakashi, qué hora es? —Preguntó, levantando la cabeza de su brazo y girándose para buscar un reloj. —La misión de Sarada se supone que sólo duraría un día… podría a regresar en cualquier momento. No puedo estar aquí cuando llegue a casa… ¡¿Y por qué no tienes un reloj?!

Estaba cerca de la histeria cuando sintió su mano sobre su estómago. Hizo un calor familiar girar dentro de ella, incluso en la neblina de su creciente pánico, y el calor sólo se incrementó cuando tiernamente la regresó junto él y dejó un beso en su hombro.

—Sakura, está bien. Sólo pasa del medio día. —Dijo silenciosamente.

Odiaba la forma en que su cuerpo respondió a su toque, odiaba la forma en que su pulso se calmaba por el sonido de su voz.

Ella frunció el ceño.

¿… Y como sabía qué hora era? Escaneó la habitación de nuevo. No había un reloj que pudiera ver…

Kakashi interrumpió su búsqueda con un ligero apretón de su mano. —Tengo un muy desarrollado sentido del tiempo. —Explicó, como si debiera ser obvio.

—Y una mierda. —Replicó automáticamente.

Él se río. —Por supuesto, no siempre le presto atención…

—Te odio. —Gruñó, quitándose la manta. Su mano se deslizó fuera de su cintura mientras ella se salía fuera de la cama.

Con algo de dificultad, localizó toda su ropa y comenzó a vestirse. Cuando comenzó a envolverse las tiras de tela alrededor de su pecho, sintió sus ojos en ella. Girándose para verlo de mala forma, lo encontró levantado sobre uno de sus todos, su pecho desnudo, observándole con una mirada que le hizo sonrojar. La manta se había realizado a su cadera, y su cabello estaba particularmente despeinado sobre su cabeza y cayendo sobre sus ojos.

Frunció el ceño mientras su sonrojo se profundizaba, ¿Por qué él tenía que ser así…?

¿Atractivo? ¿Sexy? ¿Ardiente? Sakura Interna sugirió con una sonrisa malvada.

Iba a decir "molesto". Sakura corrigió.

Sakura Interna no se inmutó. Molestamente sexy, quieres decir…

Sí, eso. Sakura se mostró de acuerdo sin pensar. Maldición…

—¿Necesitas algo de ayuda? —Kakashi preguntó con un disimulado tono de tentación.

Ante eso, Sakura se dio cuenta de que había dejado de ponerse las telas y en lugar de eso se había quedado viendo a sus abdominales. Avergonzada, apretó los dientes y entrecerró los ojos hacia él. —Estoy bien. —Replicó, la voz cortante. —Tú deberías ponerte algo de ropa.

Con las mejillas todavía rojas, le dio la espalda y terminó de envolver su pecho, luego se puso la blusa. Cuando lo encaró de nuevo, él se había salido de la cama y puesto un par de pantalones… pero ninguna camiseta. Su ceño se frunció.

—Eres imposible. —Resopló.

Él sólo le dio una sonrisa divertida y se mostró de acuerdo. —Lo sé.

Ella alcanzó su bolso de armas y la expresión de él se volvió seria. —Sakura… debemos hablar. —Dijo.

Ella no lo miró. —No puedo. Tengo que irme. —Se acomodó el bolso en la pierna y checó para ver si no había olvidado algo.

—Lo sé. —Dijo. —No quiero decir que ahora. Pero debemos hablar.

Ella suspiró y levantó los ojos hacia él, luego suspiró de nuevo. —Lo sé. —Respondió suavemente.

—¿Vas a trabajar mañana?

Su cara reflejó su desesperado deseo de evadir la conversación, pero respondió de igual forma. —Sí, tengo el turno de día.

Él asintió. —Te llevaré el almuerzo entonces.

Sakura cerró los ojos y se apretó el puente de la nariz. —No tienes que hacer eso.

—No me importa.

Ella odiaba la forma en que su corazón se calentó por sus palabras.

—Bien. Te veré mañana entonces.

Ella intentó caminar y pasarlo para llegar a la puerta del dormitorio, pero él la detuvo con una mano en su hombro.

—Sakura…

Su garganta se apretó. Se rehusó a girar su mirada hacia él.

—Sakura… mírame. —Dijo, su voz gentil.

Ella tragó con dificultad ¿Por qué nunca podía parecer ignorar esa orden? Sus ojos vagaron hacia él contra su voluntad.

La expresión de Kakashi era suave y preocupada, y tuvo que luchar para no llorar.

—¿Qué? —Consiguió decir.

—Va a estar todo bien. —Sus oscuros ojo grises eran tan confidentes que se encontró casi creyéndole.

Intentó tragar el bulto de su garganta de nuevo y miró la pared. —No, no es así.

Él la jaló para abrazarla, apretándola en su pecho, y dejando que su barbilla acomodarse en el tope de su cabeza. Se odiaba a sí misma por envolver sus brazos alrededor de su cintura y abrazarlo con fuerza. Sus ojos comenzaron a aguarse.

—Sí. —Dijo. —Lo es.

Tuvo que irse antes de comenzar a llorar de nuevo. Alejándose, voló del departamento sin mirar atrás.


Cuando Sakura llegó a su casa, encontró que Sarada no había regresado todavía. Increíblemente agradecida, se movió directamente hacia la ducha. Necesitaba el ruido blanco del agua cayendo para nublar su mente, necesitaba las gotas calientes para lavar las últimas 24 horas.

Ignoró la punzada de su corazón por el pensamiento de limpiarse de Kakashi como si nadie hubiera sucedido. Podía todavía olerlo en su piel, en sus ropas, y le hacía pensar en todos los tiernos momentos que habían compartido esa mañana, todas las veces cuando sintió que él de verdad, realmente, le amaba.

Ella sacudió la cabeza, frustrada, y abrió la regadera. Esto era lo que tenía que hacer… olvidar que había dormido con Kakashi. Ellos hablarían mañana, luego nunca volverían a hablar sobre ello.

Y luego, definitivamente nunca lo harían de nuevo.


Sakura estaba haciendo la cena cuando Sarada finalmente regresó de su misión.

—¡Hola, mamá! —La chica morena gritó mientras arrojaba su mochila en el pasillo.

—Hola, cariño. —Sakura respondió. —No dejes eso ahí… ponlo en tu cuarto como se supone debes hacer.

Su hija frunció el ceño, luego suspiró, hizo un puchero, y levantó su mochila. —Biiiieen.

Sakura escuchó el sonido de la regadera algunos minutos después y suspiró. Ella era una idiota; no era sólo Sasuke quien resultaría herido por lo que había estado haciendo últimamente… había estado poniendo los sentimientos de su hija en riesgo también. Sarada tal vez no tenía la mejor de las relaciones con su padre, pero estaban trabajando en ello.

Sakura Interna puso los ojos en blanco. Cuando él está en casa… lo que no es muy seguido.

Sakura suspiró de nuevo. Ella lo ama. Estaría devastada si hago cualquier cosa que lo haga no querer regresar a casa.

¿Así que no tienes permitido ser feliz porque Sasuke abandonaría a su hija… más de lo que ya hizo… si tú lo hieres? Sakura Interna estaba frustrada.

Primero que nada, estoy feliz. Tengo un amado esposo-

Quien nunca está aquí…

Sakura ignoró a su ser interno. Tengo un amado esposo y una maravillosa hija, un buen trabajo-

Que no es del todo satisfactorio…

Sakura suspiró por una tercera ocasión. Cállate. Soy feliz. E incluso si no lo soy… no, no tendría permitido ser feliz si eso significara que mi hija es infeliz. De eso se trata ser padre.

¿No crees que ella se dará cuenta de tu infelicidad y eso la hará infeliz?

Sakura se quedó en silencio por un minuto. Esta es una pelea ridícula. Soy feliz, así que es irrelevante.

Sigue diciéndote eso… Sakura Interna se encogió de hombros.

La voz de Sarada interrumpió los pensamientos de Sakura. —¿Mamá? ¿Cuándo va a estar lista la cena? Me estoy muriendo de hambre.

—Oh, no tardará. —Replicó en un tono tan normal como fuera posible. —Puedes poner la mesa.

Sarada estudió a su madre con el ceño fruncido. —¿Estás bien? ¿Papá lo está?

El corazón de Sakura se torció. —Estoy bien. Y no hay nada malo con tu papá, ¿Por qué piensas eso?

—No lo sé. —Sarada dijo, su ceño todavía fruncido. —A veces tienes esta cara cuando estás pensando en él.

—No estoy segura de lo que quieres decir. Todo está bien. —La voz de Sakura estaba calmada, pero dentro de ella estaba sintiendo pánico. Tal vez Sakura Interna había estado en lo correcto sobre darse cuenta de su humor… —No necesitas preocuparte sobre mí. Soy yo quien debe de preocuparse por ti, no al contrario. —Ella alzó la mano y torció la nariz de su hija, una sonrisa falsa.

Sarada puso los ojos en blanco y fue al gabinete para tomar platos. —¿Sabes si Kakashi-sama está en la aldea? Quiero que me enseñe algo nuevo. —Dijo.

El corazón de Sakura se apretó con más fuerza, y tuvo que detenerse antes de responder en orden de asegurarse que su voz no temblara.

—Creo que sí. —Finalmente respondió, sus ojos concentrados en la cacerola, intentando no recordar la forma en que él se sintió alrededor de ella, dentro de ella.

—¡Asombroso! —Sarada exclamó mientras llevaba los platos a la mesa. —Él es en verdad un buen maestro, incluso si siempre llega tarde…

—Sí, lo es. —Sakura se mostró de acuerdo silenciosamente, poniendo arroz en los dos pequeños cuencos y tendiéndoselos a su hija. —Toma, lleva esos a la mesa. Quiero escuchar sobre tu misión.

—De acuerdo, ¡Fue divertido, de hecho! —Sarada dijo felizmente. —Había un mercader realmente gordo, pero su hija era súper bonita… más bonita que Ino-oba-san.

Sakura forzó una sonrisa mientras servía el curry que había estado cocinando en un tazón y llevándolo a la mesa. —¿Entonces qué tenían que hacer?

Sarada divagó, y Sakura se sintió a sí misma relajándose un poquito. Sólo tenía que empujar los pensamientos de Kakashi al fondo de su mente, y todo estaría bien…

Con suerte.


N/A 2: Más capítulos de transición, pero necesario.


Notas de la traductora:

Caray... Traduje todo este capítulo de una sola sentad me duelen los dedos y el trasero lol.

¿Cómo están?

Agradezco mucho su apoyo y su paciencia.

Cayent, me falta responder tus comentarios, pero espero poder hacerlo este fin de semana, ojalá puedas disculparme por la tardanza, pero ojalá comprendas un poco mi situación T T Te mando un abrazo.

Kayherine: ¡Hola! Como verás, Sarada ha preguntado por Kakashi, así que al menos sabes que conviven y lo harán a futuro. Por otro lado, aunque no te ha gustado que acabara así, y este capítulo resulte algo con el mismo ambiente deprimente, ten confianza que en los próximos mejorará un tanto. Te mando un abrazo :3

Isabel: ¡Hola de nuevo! Me alegra que el capítulo anterior te haya gustado; en los próximos capítulos tendremos otras escenas de este tipo, y habrá para todos los gustos, y tal vez con menos dosis de drama -al menos hasta que lleguemos a ~partes cruciales~-; espero que éste fuera de tu agrado. Gracias por leer.

naomichan95: ¡Hola! ¡Ya sé! Creo que el 100% de los lectores estarían encantados de tener el lugar de Sakura lol Yo estoy muy de acuerdo contigo, Kakashi podría ser mejor figura paterna; y, según leí, en la nueva novela de Naruto, Sasuke incluso acude a Kakashi para saber cómo acercarse a su hija. No sé si soy yo y mis estúpidos deseos de que se haga canon una relación Sarada/Kakashi (en el sentido "padre/hija"), pero como no sé leer al cien el japonés, se entiende -o lo entiendo- como que Kakashi y Sarada al menos han pasado algo de tiempo juntos como para que Sasuke acuda a él. No tendría sentido de no ser así... Ahora, en Boruto, Sakura es la nueva Hinata (la que se desmaya ante la presencia de su esposo -WTF-) y de por sí siempre la hicieron sumisa frente a Sasuke y, aunque ya odiaba Boruto, ahora tengo más razones para ello. En fin... Sobre un Kakashi IRL al menos tenemos a Yuki Kimisawa -el actor que lo hace en los live stage- lmao. Te mando un abrazo y gracias por tu comentario :D

Me Late El Lemon: ¡Hola! Pues... hay lemon y habrá lemon a futuro. Kakashisgf es súper fan, pero en este fic -que es el único fic largo que tiene-, se dedicó a construir la tensión de manera más o menos adecuada -imo. Siento que en la posición en que estaba Sakura tampoco era tan difícil que 'cayera' (después de todo, espero que no se malinterprete, pero Kakashi le estaba dando algo que ella no tenía en más de una década de matrimonio y, comparándolo con el canon, Kakashisgf fue benevolente -LA ESTÚPIDA CITA DE 2 SEGUNDOS EN LA BANCA-). Todavía habrá que esperar algunos capítulos para que sepamos algo de Sasuke, pero créeme que cuando suceda estarás arrancándote el cabello jajaja Te mando un abrazo y gracias por leer.

Y eso es todo, queridos. Nuevamente, muchas gracias por continuar leyendo esta traducción. Les deseo un bonito fin de semana.