Disclaimer:

La serie Naruto (tanto manga como anime) son propiedad de Masashi Kishimoto. Las letras y citas incluidas en el texto son propiedad de sus respectivos autores.

Better Man pertenece a Kakashisgf, yo sólo me ocupo de la traducción. Agradezco también a la autora por su trabajo como beta reader.


Advertencias:

Clasificación M: Contenido adulto tal como lenguaje, sexo, etc.


Un Mejor Hombre

Capítulo 30

Sakura estaba acurrucada contra el costado de Kakashi, la cabeza sobre su hombro, su brazo alrededor de ella. Estudió su dedo índice mientras trazaba patrones aleatorios a través de su pecho.

—¿Qué sucede ahora? —Preguntó ella silenciosamente, los ojos todavía concentrados en los movimientos de su dedo.


Kakashi suspiró y apretó su agarre en ella. Miró al techo sobre ellos.

—No puedo decirte qué hacer, Sakura. —Replicó, su voz agotada. —Sabes cómo me siento… Si dependiera de mí, dejarías a Sasuke y me dejarías darte lo que él no puede.


Me dejarías darte lo que él no puede…

El estómago de Sakura se tensó ante las palabras de Kakashi, y ante el pensamiento de tenerlo así siempre que quisiera… sin la culpa. Se tensó por el pensamiento de tener más cenas, sólo los tres… Sakura, Sarada y Kakashi… como una familia real. Se tensó por el pensamiento de estar con un hombre que la hacía reír, que la retaba, que le ayudaba, que le mostraba cuánto la adoraba, que estaba ahí para ella y para su hija.

Inconscientemente, ella se acurrucó más cerca de él.


Kakashi suspiró de nuevo, luego descansó la barbilla en lo alto de su cabeza. —Pero no depende de mí, Sakura… Necesitas decidir qué es lo que quieres en verdad, qué es en verdad mejor para ti y para Sarada.


Sakura sabía eso, pero deseaba que no fuera sólo su decisión. No quería herir a nadie… la idea de lo que Sasuke sentiría si ella fuera a dejarle le mataba, pero el pensamiento de lo que Kakashi sentiría si ella terminaba lo que sea que tenía con él también hacía su corazón torcerse… y sabía que terminaría lastimándose al final también. Él le hacía feliz; no podía negarlo. Y él le hizo darse cuenta cuán feliz podía ser. Ella no sabía (o no se había dejado notar) la extensión de cuán infeliz era hasta que Kakashi le hizo feliz. Era muy difícil contemplar el abandonar eso…

Luego estaba Sarada… ¿Cómo se sentiría? Apenas estaba consiguiendo conocer a su padre… ¿Cuánto un divorcio afectaría eso? Sakura podía ver a Sasuke lejos de la Aldea-

¿Todavía más? Sakura Interna interrumpió sarcásticamente.

Sakura quería discutir, pero tenía que estar de acuerdo. Sí, todavía más.

Lo que significaba que no cambiarían mucho las cosas en ese sentido.

Y a Sarada le gustaba Kakashi… ¿Pero qué pensaría de tener al indudablemente exasperante hombre como su padrastro?

…Padrastro… eso sonaba tan extraño. Pero eso era lo que él sería, asumiendo que él quería casarse…

¿Él querría casarse con ella?

Sakura inclinó la cabeza para mirar al Ninja que Copia. Él le regresó una mirada cálida, y ella se sonrojó, rápidamente agachando la cabeza.

Sí, él probablemente querría casarse con ella.

Su corazón comenzó a sentirse satisfecho de nuevo ante el pensamiento y por la forma en que él acarició con el pulgar la curva de su cintura. Ella dejó un cariñoso beso en el costado de su pecho.

…Sarada probablemente lo usaría como una excusa para ver su rostro…

Sakura se río entre dientes.

—¿Qué? —Kakashi preguntó, su voz perezosa.

—Nada… —Se río de nuevo. —Sólo tuve la imagen mental de Sarada diciéndote que tenías que mostrarle tu rostro si ibas a ser su padrastro.

—¿Padrastro, huh? —Kakashi murmuró socarronamente.

Sakura instantáneamente se llenó de vergüenza. —Bueno… yo um… sólo estaba… —Tartamudeó.

El pecho de Kakashi retumbó mientras él se reía. —No me importa. —Dijo, jalándola para encimarla sobre él.

—¡O-Oye! —Protestó, balanceándose con ambas palmas en su pecho antes de levantar la cabeza para verlo de malas.

Él dejó una mano en su espalda baja mientras usaba la otra para acomodar un mechón de cabello que le había caído en la cara tras la oreja. Su expresión hizo que su corazón se detuviera, y la mirada de enojo se desvaneció mientras las esquinas de sus ojos se arrugaron ligeramente con la pequeña sonrisa que él le dio. —Me casaría contigo. —Afirmó, como si fuera la cosa más simple del mundo.

Su mano se movió de detrás de su oreja para unirse a la otra en su espalda. Ella se estabilizó con un codo en su pecho y dejó que sus piernas se separaran así que estaba montando su cintura y mirándolo, la boca ligeramente abierta.

Ella no sabía por qué no estaba más asustada por un hombre al que nunca había considerado como amante hasta apenas unos meses atrás le estaba diciendo que se casaría con ella.

—¿Cómo puedes decir cosas así tan fácilmente? —Preguntó suavemente.

La esquina de su boca se levantó en una sonrisa juguetona. —Bueno, así como eres tan aficionada a mencionar… aunque exageres… —Brevemente le frunció el ceño. —No soy tan joven… He tenido un montón de tiempo para pensar quién soy y qué quiero. Y he pasado un montón de tiempo de los años pasados pensando sobre ti, decidiendo qué –si algo- debería hacer.

Él se detuvo, buscando sus ojos. —Sakura, no hubiera arriesgado tu matrimonio y nuestra amistad si no estuviera seguro de lo que quería… y no lo hubiera arriesgado si no estuviera seguro de que podría hacerte más feliz de lo que Sasuke hace.

Sakura vio en sus velados ojos grises la lucha por la que había pasado antes de decir el hacer un avance hacia ella.

—Lo sé. —Respondió con un pequeño suspiro. —Es sólo que es extraño para mí. Nunca había pensado en ti… o en alguien más, realmente… así.

Kakashi quitó una mano de su espalda para reajustar la almohada detrás de él así que estaba sentado un poquito más derecho. Ella sintió sus abdominales moverse entre sus piernas mientras él se giraba y reacomodaba, y luego su mano regresó a su lugar en su espalda y ella descubrió que podía verlo a los ojos más fácilmente.

Su ceño se frunció. —Y es extraño que no se sienta más extraño estar sentada aquí así contigo, en tu cama, ambos completamente desnudos. No sé por qué…

Su voz se interrumpió.

—¿No sabes por que qué? —Preguntó.

Ella le miró curiosamente, como si intentara descifrarlo. —No sé por qué no es extraño. No sé por qué me siento tan cómoda contigo, incluso ahora, así… No sé cómo puedes hacerme tan feliz cuando estamos haciendo algo tan incorrecto.

Su mirada se suavizó, y él se levantó para sentarse completamente, acunando su mejilla con una mano. —No lo sé tampoco. —Dijo. —Pero preferiría hacerte feliz cuando no estemos haciendo nada incorrecto.

Sus palabras le asustaban y le emocionaban y le hacían sentir amada. Casi inconscientemente, ella envolvió los brazos alrededor de su cuello y le ayudó a llevar sus bocas juntas para un largo, tierno beso, sólo alejándose cuando sintió que los hilos de deseo comenzaron de nuevo en lo bajo de su vientre.

—Mejor me voy. Necesito hacer la cena para Sarada. —Susurró contra sus labios, luego espontáneamente le besó de nuevo, dejando que sus lenguas se encontraran, sintiendo su agarre fortalecerse en su cintura.

Ella se separó luego de un minuto y se río. —Eres imposible. —Suspiró con una media sonrisa.

—¿Qué? —Preguntó, su cara era la imagen de la inocencia hasta que las comisuras de sus labios se torcieron en una sonrisa presumida.

Su pulso se aceleró. —Eso. —Dijo, presionando la punta de un dedo contra sus labios. —Me mantendrás aquí por siempre…

Ella intentó levantarse, pero él la regresó contra él y besó una línea ascendente desde su cuello hasta su boca. —Hay peores cosas. —Murmuró oscuramente, fusionando sus labios por un breve pero profundo beso antes de soltarla y reclinarse contra la cabecera.

Respirando con un poco de trabajo, ella sacudió la cabeza por la sonrisa presumida de satisfacción que él tenía, luego se levantó de su cintura y de la cama para vestirse. Luego de un momento, él le siguió, poniéndose los pantalones azul marino. No pudo evitar el calor que le recorrió por el conocimiento de que él no se había puesto primero alguna prenda interior… combinado con la forma en que esos pantalones caían bajo en sus caderas, tenía la mitad de la mente en la idea de empujarlo de vuelta a la cama.

Cuando ella apartó los ojos de su cintura y los elevó para encontrar su mirada, tuvo la impresión de que él sabía exactamente donde había estado su mente, y su cara se sonrojó.

Rápidamente se puso los pantalones e hizo su camino hacia la puerta… sólo para ser detenida una vez más por una mano en su hombro. Pero esta vez, ella no objetó, en lugar de ello se giró y dejó que él la mantuviera ahí. Él dejó correr los dedos a través de su cabello.

—Sé que es un poco tarde para preguntar… —Comenzó, un brazo inconscientemente alzándose para rascarse la nuca con vergüenza. —¿Pero necesitamos preocuparnos sobre…?

Supo a qué se refería, y se sonrojó y miró al suelo. —No…Estoy protegida. Es algo estándar para las kunoichi, a menos que estés intentando… quedar…

Él apretó su cintura. —No es que me oponga a hacer bebés contigo-

Su cabeza dio un tirón. —¡Kakashi! No puedes… ¡No digas cosas como esa! —Sabía que su cara tenía que ser rojo remolacha.

Él sólo se río y besó su frente. —Tal vez después…

En ese breve momento, la imagen de un par de bebés con cabello plateado y ojos verdes saltó en su mente, y Sakura pensó que tal vez se desmayaría. Cuando su siguiente pensamiento fue: —No, al menos uno de ellos debería tener sus ojos grises. —Supo que necesitaba irse.

—Me tengo que ir. —Balbuceó, liberándose de sus brazos.

—Espera. —Él dijo, claramente conteniendo la risa mientras la jalaba de regreso a su pecho. Él levantó su cara con una mano en su nuca y colocó un tierno beso en sus labios. —Te veré después, Sakura.

Con eso, él le dejó ir. Ella se tropezó hacia la puerta y de alguna forma consiguió ponerse los zapatos.

Cuando su mano tocó el pomo de la puerta, ella escuchó su voz de nuevo. —Dile a Sarada-chan que no se olvide… mañana a las 8 a.m., campo de entrenamiento tres. —Dijo detrás de ella.

Sakura miró de nuevo a él, y él le dio una de sus sonrisas patentadas. Ella se sonrojó. —Te veré después, Kakashi. —Dijo rápidamente antes de salir de su apartamento.


N/A: Capítulo de transición. Más acción por venir. Además, me disculpo por la tardanza con esto y al responder sus comentarios… Atrapé un maldito resfrío, y terminó en una infección sinusal, y no era capaz de concentrarme. El siguiente no debería tomar tanto.


Notas de la traductora:

¡Hola!

Gracias por su apoyo y por continuar leyendo esto. El próximo capítulo es oficialmente la mitad del fic, así que todavía nos queda un rato de esto. No saben cómo me alegra que ya vayamos en este punto y que puedan seguir aquí.

El capítulo es cortito, sí, pero ¿Qué les digo? Creo que más o menos deja ver que Sakura ya comienza a pensar en la posibilidad de estar con Kakashi como una realidad, y eso me hace feliz.

Espero responder en este fin de semana sus comentarios.

Isabel: ¡Hola de nuevo! Pues... sí, Sasuke ha perdido, pero no es definitivo, si la cosa fuera tan sencilla este fic no tendría todavía 32 capítulos por delante lol. Agradezco mucho que continúes apoyando mis proyectos y me esforzaré mucho para no decepcionarlos, gracias por pasarte a leer :) ¡Un abrazo!

Y creo que es todo. Espero que pasen un bonito fin de semana y gracias nuevamente.