Disclaimer:
La serie Naruto (tanto manga como anime) son propiedad de Masashi Kishimoto. Las letras y citas incluidas en el texto son propiedad de sus respectivos autores.
Better Man pertenece a Kakashisgf, yo sólo me ocupo de la traducción. Agradezco también a la autora por su trabajo como beta reader.
Advertencias:
Clasificación M: Contenido adulto tal como lenguaje, sexo, etc.
Un Mejor Hombre
Capítulo 33
Sakura estaba nerviosa. Nerviosa… y sintiéndose culpable.
Cuando pensó en serio sobre eso, se dio cuenta que probablemente nunca había estado en nada que pudiera ser considerado realmente una "cita", y lo más cerca que había estado había sido con Sasuke.
Su esposo.
Ella suspiró y bajó su cepillo.
¿Qué estaba haciendo? ¿Honestamente? ¿Yendo a una cita con otro hombre cuando estaba casada? ¿Teniendo sexo con otro hombre cuando estaba casada? ¿Múltiples ocasiones?
Examinó su rostro en el espejo. Se veía igual que siempre, sin embargo apenas podía reconocerse a sí misma, esta mujer que internamente estaba debatiéndose cuánto maquillaje era mucho maquillaje y cuál ropa debería usar en su cita con un hombre que no era su esposo.
Su cita con el hombre al que había dejado inclinarla sobre su escritorio en el trabajo no hace diez horas atrás…
Sakura no pudo evitar que sus ojos se cerraran mientras su cuerpo se calentaba por el recuerdo de cómo Kakashi se había sentido mientras la penetraba una y otra vez hasta que ambos terminaron, el recuerdo de cuán profunda su voz había sonado en su oreja cuando él le dijo que ella era increíble antes de besarla y dejarla sin aliento…
Y luego se sintió culpable de nuevo, no sólo por lo que había hecho sino porque todavía lo deseaba, ese hombre que no era su esposo.
Ese hombre que le hizo sentir más viva de lo que había pensado era posible.
Maldición.
Presionó las palmas de las manos contra su frente.
Lo que lo hacía todo peor era que sabía que iba a ir a esta cita, no importaba cuán culpable estaba sintiéndose o cuán incorrecto era, porque ella quería, y aparentemente era egoísta. Quería pasar más tiempo con Kakashi. Demonios, si Sakura Interna se saliera con la suya, pasaría la eternidad con Kakashi.
Santo dios.
¿En qué estaba pensando?
Se jaló el cabello frustrada.
Grandioso, ahora tenía que arreglarlo. Así se vería bien para su cita. Su cita con Kakashi.
Quería gritar.
Al final, se decantó por una falda ondulada color espuma verde de mar y una blusa blanca sin mangas y un par de sandalias de tiras con un tacón razonable de 7 centímetros que no eran ni demasiado elegantes ni demasiado casuales ya que se había dado cuenta de que realmente no tenía idea de dónde iban a cenar.
En conjunto, el outfit era sólo ligeramente más formal que el que usaría en el bar, pero todavía era más elegante que cualquier cosa que hubiera usado desde la última boda a la que había ido…
…De hecho, tal vez era muy elegante… ¿No se suponía que actuarían como si estuvieran cenando como amigos, como habían hecho muchas veces antes?
Repentinamente asustada, se giró para regresar a su dormitorio para cambiarse cuando escuchó un golpe en la puerta. Miró el reloj en la estufa y frunció el ceño… eran diez para las ocho… No podría ser Kakashi.
Sin embargo, indudablemente era la marca de su chakra la que estaba en su entrada.
El latido de su corazón automáticamente se aceleró mientras caminaba a la entrada. ¿Qué demonios estaba haciendo ahí temprano? Él nunca estaba a tiempo. Para nada. Nunca.
Haciendo todo lo posible por calmar sus nervios, tomó la manija de la puerta.
Kakashi estaba nervioso.
Lo que era entendible, porque estaba muy seguro de que las únicas otras citas que había tenido habían sido relacionadas con misiones, además de esa que Kurenai había organizado para él años atrás (que le había enseñado que mientras las civiles podían ser divertidas en la cama, no eran realmente material para relacionarse con alguien que había experimentado repetidamente… e infringido… varias formas de trauma emocional y mental desde los cuatro años, tómalo o déjalo).
Y luego estaba el hecho de que esta era Sakura, su mejor amiga y la mujer de la que había estado enamorado por los últimos tres años… quien también resultaba estaba casada con otra de su preciada gente…
Estaba nervioso porque quería que la cita fuera bien… quería que Sakura viera cuan bien podían estar juntos fuera del dormitorio (o de la oficina, según podía ser el caso), y mientras sabía que una cita exitosa no sería suficiente para hacerle decidir terminar su matrimonio, él esperaba que se combinara con todas las cenas que habían tenido como familia improvisada y la próxima misión para mostrarle que podría tener, debería tener –sin toda la culpa y el riesgo de lastimar a Sasuke más de lo que era inevitable.
Estaba nervioso, porque de alguna forma, en medio de todo su nerviosismo no característico, había dejado su departamento y había terminado en la casa de Sakura unos diez minutos antes de lo que él había dicho estaría allí.
Si Gai pudiera verlo ahora, nunca lo llamaría "cool" de nuevo…
Cuando Sakura finalmente abrió la puerta, Kakashi olvidó todo sobre estar nervioso. No la había visto tan arreglada en un buen tiempo… sus ropas, aunque simples, acentuaban su figura, y aunque no usaba joyería, había estilizado su cabello en una elegante coleta lateral que se derramaba en su hombro en suaves ondas.
Quería enredar esos mechones rosados alrededor de sus dedos mientras la atraía para un beso.
Sakura había abierto la puerta para encontrar a Kakashi de pie del otro lado en una versión de sus ropas usuales… Se había quitado el chaleco, y en lugar de azul marino, sus pantalones, camiseta, máscara y sandalias eran de un profundo gris sólo un tono o dos más claro que sus ojos, y sin su hitai-ate para mantenerlo atrás, su cabello plateado caía sobre su frente en una forma atractivamente descuidada mientras se rascaba la nuca.
—Iba a comprarte flores, pero… Ino-chan… —Dijo con una pequeña, avergonzada sonrisa.
Aunque ella se sonrojó ligeramente por la forma en que él le estaba viendo mientras hablaba, Sakura tuvo que reírse. —Sí, definitivamente haría muchas preguntas si el perpetuamente soltero Ninja que Copia entrara en la floristería para comprar un ramo…
Kakashi se detuvo, luego le ofreció su codo. —Bien, supongo que la curiosidad estaría garantizada. —Aceptó. —No compraría flores para cualquiera…
Con el sonrojo oscureciéndose por el guiño que le dio, Sakura tomó su brazo y salió por la puerta, luego la cerró tras ella.
Mientras se daba la vuelta para dejarle conducirla fuera de la entrada, él inclinó la cabeza contra la suya. —Luces hermosa. —Murmuró, y el calor de su aliento contra su piel le hizo temblar pese al agradable viento nocturno de verano, mientras sus palabras tenían a su corazón lleno con la ahora familiarmente, cálida y confusa sensación que tenía frecuentemente cerca de él.
—Gracias. —Replicó tímidamente, deslizando la mano fuera de su brazo cuando llegaron a la acera. No quería que nadie que los viera tuviera la incorrecta (¿O sería la correcta?) idea…
Para su disgusto, se dio cuenta que extrañó su toque casi inmediatamente, y no pudo evitar el girarse para verlo.
Él era tan guapo, incluso con esa infernal máscara puesta.
—Ese color te queda, sabes… deberías usarlo con más frecuencia. —Dijo silenciosamente, sonrojándose. Luego, más traviesamente, agregó. —Incluso si te hace bastante monocromático… Ropa gris, ojos grises, cabello gris…
Él bajó la mirada para verla por el rabillo del ojo, frunciendo el ceño. —Mi cabello es plateado. —Declaró firmemente.
—Bueno… —Canturreó, una sonrisa maliciosa tirando de sus labios. —Creo que se refieren a los hombres guapos de cierta… edad… como 'zorros plateados'…
Él inclinó la cabeza en su dirección. —Estoy seguro que no sé a qué te refieras con ser de cierta edad, pero me alegra que puedas admitir que soy guapo… —La comisura de sus labios se levantó en su característica sonrisa presumida.
Sakura alejó la cabeza burlándose con desdén, esperando que la suave luz de las farolas evitara que él se diera cuenta de sus mejillas sonrojadas. —Mejor checas ese ego tuyo. —Bufó. —Prefiero no tener que gastar mi chakra cargándote de vuelta a tu departamento sólo porque dejas que tu cabeza se vuelva demasiado grande como para que tu cuello la sostenga.
Él llevo un dedo a sus labios. —Supongo que si estuvieras cargándome, sería bastante difícil para ti permitirte una de tus actividades favoritas –que es…ver mi muy atractivo trasero. —Murmuró.
Sonrojándose furiosamente, Sakura abrió la boca para protestar, pero Kakashi habló primero. —No creas que no me he dado cuenta, Sakura-chan… —Remarcó con una ceja alzada. —¡Pero no temas! —Él levantó un dedo dramáticamente en el aire. —Mantendré mi ego bajo control para que puedas mirarme el trasero cuando quieras.
Poniendo los ojos en blanco, Sakura sacudió la cabeza. —Eres imposible. —Suspiró.
—¿Preferirías que camine enfrente tuyo? No me importa… —Ofreció galantemente.
Reprimiendo una risa ante su ridícula propuesta y la expresión engañosamente seria en su rostro, Sakura objetó. —Prefiero no estar a tu favor, gracias.
Kakashi pareció confundido. —Pero, ¿Creí que te gustaba la forma en que olía, Sakura-chan?
—¿Y qué te dio esa idea? —Replicó, odiando que sus mejillas se calentaran por millonésima ocasión esa noche.
—Tú me dijiste eso. —Replicó, como si debiera haber sido obvio. —De acuerdo, estabas muy lejos de estar sobria esa ocasión… pero muchas verdades han escapado de labios ebrios… —Se encogió de hombros.
—Debo haber estado hablando de otra persona. —Respondió con desdén.
Él se quedó en silencio por un momento, aparentemente pensando. —Bueno, seguiste llamándome 'Kashi', pero estoy muy seguro de que es sólo porque no podías hablar sin arrastrar tus palabras. —Dijo con una sonrisa traviesa. —Fue muy entretenido… incluso me dijiste que no podía besarte…
Ella le miró de malas. —Claramente has seguido esa orden…
Y repentinamente él estaba mucho más cerca, su mano había bajado en su espalda y su boca cerca de su oreja. —Eso es porque tú eres tan difícil de resistir, Sakura-chan… —Murmuró, luego mordió el lóbulo de su oreja a través de la máscara y volvió a caminar junto a ella como si nada hubiera pasado. —No recuerdo escucharte quejarte de ello. —Él agregó con una sonrisa sugestiva.
Sakura le frunció el ceño incluso mientras el deseo corría a través de su cuerpo. —Como sea, ¿A dónde vamos? —Gruñó.
Kakashi volvió la cabeza de nuevo al frente. —A un lugar donde puedo comer sin tener que preocuparme sobre alguien viendo mi rostro. —Replicó.
—Sabes, probablemente podrías evitar eso en general si no lo mantuvieras como un secreto. —Comentó.
Él le dio una sonrisa entrecerrando los ojos. —¿Y dónde estaría la diversión en eso?
Ella suspiró pero no pudo evitar la cariñosa sonrisa que torció sus labios. No estaba segura de si quería golpearlo en la cabeza o abrazarlo. Ambas, decidió finalmente, y por alguna razón, le hizo sentir extrañamente feliz.
Eventualmente, se dio cuenta que él le había llevado a una de las más viejas áreas de la aldea que no habían sufrido mucho daño durante el ataque de Pain. Una vez ahí, le condujo a un pequeño restaurant de yakiniku que nunca había visto antes.
Luego de que entraran, la joven anfitriona les saludó con una sonrisa y una breve reverencia en la dirección de Kakashi, luego los condujo a un zashiki (*) en la parte de atrás.
—He venido aquí por años. —El hombre de cabello plateado admitió mientras se quitaban los zapatos y se sentaban en las almohadillas a cada lado de la mesa baja. —La comida es grandiosa, y usualmente no está muy lleno a esta hora de la noche.
Sakura asintió y miró alrededor. La decoración era típicamente escasa, pero le gustaba el ambiente, y olía delicioso.
Un mesero vino con dos tazas de humeante té verde, que aceptaron, y luego Sakura inclinó la cabeza en acuerdo, Kakashi ordenó una botella de sake para compartir, luego bajó su máscara.
—Usualmente pido el set tradicional. —Apuntó mientras abrían sus menús.
Sakura leyó sobre las opciones. —Sí, eso suena bien. —Dijo, luego sonrió. —Tienen anmitsu de postre.
Kakashi se río entre dientes. —Me imaginé que estarías feliz con eso.
Ella se sonrojó. —Bueno… Me gusta…
Él le dio una de sus clásicas sonrisas. —Lo sé.
Cuando la comida llegó, cada uno colocó algunos cortes de carne y vegetales en la pequeña parrilla en el medio de la mesa, y Kakashi rellenó su copa de sake.
—¿Por qué nunca le dijiste a alguno de nosotros sobre este lugar? —Sakura preguntó, tomando un sorbo de la tibia bebida mientras esperaban a que su comida se cocinara.
Kakashi canturreó. —Supongo que a veces es agradable tener un lugar que es todo 'tuyo', en cierto sentido. —Replicó.
—Pero ahora yo sé sobre ello… —Dijo.
Él entrecerró los ojos hacia ella. —Eso es cierto.
Ella levantó una ceja burlonamente. —¿Cómo sabes que no vendré aquí todo el tiempo y te molestaré?
Kakashi se encogió de hombros. —Si te vuelves muy problemática, le enseñaré a Sarada-chan como usar su Sharingan para hacer que te olvides de ello… —Él sonrió.
Ella bufó.
—Pero de alguna forma, —Agregó, su expresión suavizándose. —Sospecho que no me importaría que vinieras…
Sakura sintió sus mejillas calentarse y tomó otro sorbo. —Bien, eso es bueno, porque creo que enseñarle a Sarada como hacerme olvidar podría tener algunas consecuencias negativas…
Kakashi frunció el ceño. —Hmm… Tienes razón. Ella es más que inteligente… Estoy seguro que ella encontraría alguna forma de usarlo contra mí… —Él volteó la carne. —Parece que tendré que aguantarte.
Sakura soltó unas risitas. —Parece.
—Puedo pensar en cosas peores… —Él comenzó, luego se detuvo. —Como Gai encontrando este lugar… —Él tembló. —Probablemente me retaría a algún tipo de competición de parilla. La cual ganaría, por supuesto.
—Por supuesto. —Sakura aceptó, tomando un bocado del kimchi que habían servido junto con el plato principal.
—Pero sería tan fastidioso.
—Sí.
—Realmente. —Continuó. —La única desventaja que puedo ver en que aparezcas todo el tiempo es que no puedo tocarte mientras estemos aquí…
Sus ojos se oscurecieron mientras terminaba de hablar, y Sakura sintió un pequeño golpe de deseo correr a través de su abdomen. Ella rápidamente miró hacia su comida, las mejillas sonrosadas.
—¿He mencionado que me gusta hacerte sonrojar? —Preguntó, el más mínimo indicio de una sonrisa en su voz.
—No. —Sakura gruñó. —Pero eso explica mucho. Tonto.
Kakashi asintió amablemente. —Mm… Te gusto de cualquier modo.
—Sólo a veces. —Murmuró, tomando un par de rebanadas de carne de la parrilla.
—Eso es una mentira. —Él afirmó. —Pero lo dejaré pasar, porque tú me gustas también.
Sakura levantó la mirada para encontrarlo con esa sonrisa ladeada mientras llevaba un pimiento de la parrilla a su plato.
—Te odio. —Dijo, las mejillas en brillante rojo, y hundió un vegetal en una de las salsas.
—No eres muy amable, Sakura-chan. —Kakashi le regañó. —Aquí estoy, invitándote a cenar en mi restaurante favorito secreto, y tú me estás diciendo –muy deshonestamente, debo agregar- que me odias…
Sus ojos se entrecerraron. —Apuesto que justo ahora, mientras hablamos, estás tratando de descubrir cómo zafarte de tu promesa de no dejarme con la cuenta. —Le acusó.
Él masticó pensativamente, luego tragó. —Hmm… Probablemente debería, dada tu participación en el pequeño plan de Sarada-chan para ver si podía salirse con la suya llegando tarde al entrenamiento... "
Las mejillas de Sakura se sonrojaron de nuevo. —¿Cómo sabías sobre eso de todos modos? ¿Y esa ocasión cuando llegamos tarde siendo éramos niños, ya que estamos?
Kakashi dirigió los ojos brevemente hacia el techo. —Sabes, Sakura-chan, tal vez estés en lo correcto sobre esto de hacerme viejo… No puedo recordar.
Ella le dio una mirada plana. —¿Ahora quién está mintiendo? —Preguntó.
Él sonrió. —Lo siento… Un secreto es todo lo que vas a obtener hoy… No puedo dejar que sepas todo sobre mí en nuestra primera cita, ¿O sí?
Nuestra primera cita.
Sakura Interna estaba muy gritona, mientras Sakura estaba preocupada de que pudiera hiperventilar. —Esta no es una cita. —Dijo, su postura haciéndose rígida.
Kakashi no respondió, sólo tomó otro mordisco, y le dio una mirada que hizo su interior retorcerse. Quería correr del restaurant, y quería que él le besara. Era un muy extraño sentimiento.
—Kakashi… —Susurró.
—Quiero decirte… —Remarcó, aparentemente ignorando lo que ella había dicho. —Naruto nos aseguró acceso a Kusagakure.
Agradecida por no tener que discutir la naturaleza de lo que fuera que estaba sucediendo entre ellos en ese momento, Sakura puso una sonrisa. —¡Eso es grandioso! —Luego de un segundo, su ceño se frunció. —Sabes, va a ser extraño, ir a una misión… incluso si no es realmente una misión.
—También ha pasado mucho tiempo para mí. —Kakashi aceptó. —No puedo recordar la última misión a la que fui que no fuera sólo diplomática.
Ella puso algunos vegetales más en la parrilla. —Para ser honesta, estoy algo nerviosa… —Admitió, luego se río. —Aunque, Sarada no lo está… estaba contenta de que vinieras, pero insistió que no te necesitábamos como refuerzo porque somos 'asombrosas'.
—Bueno, tiene razón en esa parte… Tú eres bastante fuerte, incluso si no has estado afuera en el campo por un rato, y ella está mostrando tanto potencial como esperarías dado quienes son sus padres.
Sakura se sonrojó. Kakashi lució repentinamente perplejo. —¿Ella quería que fuera? —Preguntó.
Riéndose de nuevo, Sakura asintió. —Sí… Yo mantendría la guardia alta; está planeando ver tu cara en algún punto durante la misión.
—Ah… Bien, estoy seguro de que conseguiré evadir sus trampas. —Dijo. —Ella es buena, pero no es así de buena todavía.
Sakura sonrió. —Eso probablemente es verdad… ¿Has tenido qué? ¿Cien años para practicar?
Para la hora en que ella había terminado su postre (Kakashi como era de esperar, declinó cualquier dulce), eran pasadas las once.
—Bien, ¿Quién lo diría? El Ninja que Copia de hecho pagó por una comida… ¡Y no sólo la suya! —Sakura se burló mientras salían. Luego atrapando sus (entrecerrados) ojos, ella le agradeció con una sonrisa genuina. —La comida fue realmente buena… quizás realmente tendrás que aguantar que me detenga a cenar de vez en cuando.
Él regresó la sonrisa. —Creo que puedo vivir con eso.
Sonrojándose ligeramente, Sakura le siguió hacia la calle. Mientras caminaban de regreso en dirección a su casa en un silencio amistoso, ella se encontró deseando poder tomarse de la mano… quería tocarlo, estar cerca de él…
Tan atrapada estaba en intentar no mover la mano hacia la de él que casi saltó cuando él habló repentinamente.
—Quédate conmigo esta noche. —Dijo sin verla.
Sus ojos se abrieron. —¿Qué?
—Quédate conmigo. —Repitió.
Reuniendo su talento, Sakura le frunció el ceño. —¿Qué pasa últimamente contigo y tus demandas? —Gruñó. —Primero es 'ven a cenar conmigo'… ahora es 'quédate conmigo'…
Kakashi le vio por el rabillo del ojo, y ella se sonrojó automáticamente por la calidez y preocupación y vulnerabilidad que vio en su mirada. —¿Te quedarías conmigo esta noche, Sakura? —Preguntó silenciosamente.
Un bulto se formó en su garganta. —Kakashi… —Dijo, igualmente suave.
La cara de él se giró hacia la de ella. —¿Hmm?
—No creo que eso sea una muy buena idea…
Él sonrió y levantó una ceja. —No tenemos que hacer nada… —Apuntó. —Podemos sólo dormir.
Sakura resopló. —¿Y cuál es la probabilidad de que eso realmente suceda?
Su sonrisa se convirtió en una sonrisa pícara detrás de su máscara. —¿Por qué, Sakura-chan…? —Canturreó. —¿Estás diciendo que no crees que puedas mantener tus manos fuera de mi por una noche?
Ella se sonrojó furiosamente. —¡No! Yo sólo… —Comenzó, luego levantó las manos. —¡Bueno, no lo haces sencillo!
Ella giró la cabeza lejos y se cruzó de brazos, su ceño fruncido.
Kakashi dio una genuina risa, luego deslizó la mano a través de su espalda baja e inclinó la cabeza hacia su oreja. —Quédate conmigo esta noche. —Dijo, su voz tan baja como había sido antes en el pórtico.
Dejando caer los brazos, ella tuvo que pelear consigo misma para no inclinarse contra él, pero su lucha duró sólo un momento antes de que él regresara a una distancia respetable, sus ojos en el camino frente a ellos.
—Quiero despertar contigo. —Admitió, luego le miró por el rabillo del ojo de nuevo.
Su corazón comenzó a sentirse sobrepasado, y ella suspiró. —De acuerdo. —Cedió, sus mejillas rosas.
Con el fantasma de una sonrisa en sus labios, Kakashi volvió la mirada de nuevo al frente y rozó la mano contra la de ella. Sintiendo su ligero toque, Sakura no pudo evitar dejar que sus dedos se enredaran mientras caminaban hacia su apartamento.
No había nadie fuera tan tarde para ver…
N/A: Me debatí en poner a Kakashi en ropas más elegantes, pero simplemente no podía imaginarlo… Tengo la sensación de que Kakashi usando cualquier otra cosa que no sea un uniforme en Konoha sería una rareza al menos tan notoria como él comprando flores para alguien…
Además, esta historia realmente tiene mente propia. Estaba intentando escribir este capítulo cuando tuve la imagen de una escena para después, y tuve que bosquejarla, así no la olvidaría. Ustedes esperan sentimiento… Yo estaba llorando mientras lo escribía (¿Eso es raro? Creo que siento que un escritor no debería hacer eso por su propio trabajo…)
Como sea… ¡La misión comienza el siguiente capítulo!
Notas de traducción:
(*) Zashiki: Habitación tradicional japonesa de suelos de madera, cubiertos de tatami y cojines para sentarse.
¡Hola de nuevo!
Muchas gracias por continuar leyendo mi traducción y por sus amables comentarios. Esta semana tuve menos trabajo y pude ir sacando la traducción entre mis ratos libres (y viendo BoJack Horseman lol) Me voy a poner ahora mismo a responderles porque si no pasa otra semana.
Sobre este capítulo... Bueno, no hagan caso a la última nota. Lo cierto es que Kakashisgf se emocionó un poco con la idea de Kakashi y Sakura pasando la noche juntos. No será hasta el capítulo 35 en que realmente comience la misión. Así que el siguiente será un montón de smut y momentos tiernos.
Isabel: ¡Hola! Gracias por seguir aquí. Supongo que te gustará este y el siguiente capítulo, aunque, ¿Tal vez le faltó más ternura y smut para tu gusto? ¡Un abrazo!
Zelink970911: ¡Hola! ¿Qué te digo? La verdad es que lo traduzco así también por preferencia, nunca he podido leerme en serio algo que lleve la palabra 'polla' y es que, si me imagino en el momento hot me gana la risa, y es en serio. Es decir, entiendo que es la traducción literal de 'co*k' pero no puedo. Igualmente debo confesar que, precisamente por esto, me puse a hacer un recopilado de 'sinónimos' entre mis contactos de facebook pero me doy cuenta de que en el español no tenemos como tantas palabras para eso que queden en un término medio, algunas son demasiado vulgares y otras bien formales. Y al final me fui por 'verga' porque la utilizo muchísimo ¡Lo siento! ¡Te mando un abrazo!
Es todo por esta semana. Y bueno, no es relevante, pero gracias por su preocupación sobre mi salud (esta vez era algo emocional, pero...) ¡Ya estoy mucho mejor! Les mando a todos un abrazo y nuevamente gracias.
