Disclaimer: nada me pertenece, los personajes pertenecen a Marvel y la historia a EndlessStairway, esta es una traducción.
¡Hola! Siento mucho no haber podido actualizar el sábado. Espero que esta doble actualización lo compense.
Sin ser más, disfruten.
4. Trabajar
Tony respiró profundamente. Loki le había ayudado tanto como pudo, ahora él tenía que hacer el resto. Por mucho que detestara la idea de usarlo sexualmente, odiaba aún mas la idea de verlo morir de hambre por tratar de preservar sus principios morales. Mantenerlo vivo era más importante. De alguna manera, Tony se había apegado al silencioso dios, y aquel impulso por salvar a aquellos que aún podían ser salvados le instaba a hacerlo.
Loki estaba esperando en la habitación, arrodillado. Mirada gacha. Tensión visible en sus hombros. Sabía lo que sucedería. Aunque se había estado ofreciendo a Tony cada noche, tras las primeras veces, debió imaginar que era poco probable que le aceptara. Ahora sin embargo, lo sabía. Era tiempo.
—Quítate la camisa —ordenó Tony. Loki obedeció, desnudando su pálida piel, empezaban a notársele las costillas, brazos demasiado delgados. Agarró sus muslos cubiertos con sus jeans, tratando de ocultar sus manos temblorosas. Tony lo observó. Qué podía hacer. Para nada se sentía excitado, prefería que sus compañeros fueran partícipes entusiastas, especialmente en juegos que implicaban arrodillarse. Pero aquí estaba, era el amo renuente de un esclavo reticente, y necesitaba que comiera.
Loki se acomodó en el suelo a sus pies, tratando de ocultar su rostro. El collar seguía opaco. Estaba haciendo lo que le ordenaba, y también debía de estar siguiendo las órdenes del vínculo. Tony trató de no pensar en ello. Alguien había querido a Loki como un esclavo sexual complaciente y le había forzado a asumir aquel papel. Ni siquiera podía imaginar lo que la persona que le puso el collar le había hecho. No había forma de que fuera capaz de obligarse a violar a Loki. Eso simplemente no iba a suceder, físicamente no se sentía capaz de hacerlo. Pero tenía que hacer algo. Deseó que Loki hubiese podido darle más que un rápido movimiento de sus ojos para guiarlo.
Tony detuvo sus revueltos pensamientos.
—Música, J —dijo, y J.A.R.V.I.S. le complació con algo de Black Sabbath. Miró a Loki, cabello oscuro, piel pálida y suave, hombros anchos y caderas esbeltas, la curva de su trasero visible en sus jeans azules. Se arrodilló en el suelo junto a él y le pasó una mano por la espalda. Loki se estremeció una vez y se calmó cuando la luz amarilla empezó a mostrarse bajo su largo cabello. Tony envolvió su cabello en su mano y lo alzó, revelando la nuca de Loki y el maldito collar de metal alrededor de su cuello.
—Está bien, está bien, Loki, lo estás haciendo bien. No voy a hacerte daño.
No obtuvo respuesta, pero la respiración de Loki se calmó un poco. El resplandor se desvaneció nuevamente. Hizo todo lo que pudo por ignorar el collar y concentrarse en el cálido cuerpo expuesto frente a él. A pesar de su reputación como mujeriego, Tony también era un ávido admirador del cuerpo masculino. Loki cumplía con todos sus requisitos: alto y delgado, guapo rayando en bonito, rizos largos oscuros. Se movió sobre el cuerpo de Loki y se sentó sobre sus caderas, acariciando sus hombros y espalda mientras lo hacía. Ignoró el collar, ignoró la tensión en los músculos del hombre, concentrándose solo en la cálida carne bajo sus manos, en la suave curva del culo de Loki bajo sus muslos. Se inclinó y movió sus caderas, consiguiendo algo de fricción a través de sus pantalones, aumentando su excitación.
—Bien, lo estás haciendo muy bien. No hay nada de qué preocuparse, solo voy a entretenerme un poco, no voy a lastimarte, no voy a obligarte a hacer nada. Solo quédate ahí, no tienes que hacer nada.
Tony se palmeó sobre sus pantalones. Su polla se estaba endureciendo. Se enfocó en la sensación física, en la agradable imagen visual que Loki hacía, tirado en su suelo, cabello cayendo sobre su rostro, brazos extendidos sobre su cabeza. Sintió calor en su vientre, tenía a un dios bajo él, tendido boca abajo en el suelo, obedeciendo sus órdenes.
Estaba respirando más fuerte, moviendo sus caderas, inclinándose sobre la espalda de Loki, presionándose contra su suave carne. Cada golpe aumentaba su placer, incrementando aquella exquisita tensión, avivando el calor creciente. Deslizó sus manos bajo los hombros de Loki, jalándolo fuerte y cerca. Loki era dócil en sus brazos, no oponía resistencia, no se presionaba contra sus movimientos, pero tampoco se alejaba. Tony acarició su cuello con su nariz, aún completamente vestido, usando el cuerpo de Loki bajo sus pantalones, la tela de los jeans del dios emitiendo suaves sonidos mientras él se movía más rápido, respirando fuerte contra su cuello hasta que su placer alcanzó el punto máximo, caliente y fuerte, dando los últimos empujes mientras la cálida humedad se extendía dentro de su ropa.
Su mente quedó en blanco por un segundo, en silencio, y luego los latidos de su corazón se ralentizaron. Liberó los hombros de Loki de su agarre y lo soltó, exhalando una larga y profunda respiración. Hubo un único tintineo fuerte y un suave resplandor emergió del collar. Tony estuvo a punto de gritar: «¡Suficiente!» cuando se contuvo.
La luz no era amarilla, era azul brillante y clara.
