Disclaimer:

La serie Naruto (tanto manga como anime) son propiedad de Masashi Kishimoto. Las letras y citas incluidas en el texto son propiedad de sus respectivos autores.

Better Man pertenece a Kakashisgf, yo sólo me ocupo de la traducción. Agradezco también a la autora por su trabajo como beta reader.


Advertencias:

Clasificación M: Contenido adulto tal como lenguaje, sexo, etc.


Un Mejor Hombre

Capítulo 41

—Kakashi, necesitas dormir. —Sakura dijo silenciosamente desde donde estaba sentada frente a él en la fogata.

Él había sido quien encontró los especímenes de pasto cerca del final de la tarde, y los tres habían terminado de cenar no mucho tiempo atrás. Sarada ya se había quedado dormida… lo que dejó a Kakashi y Sakura sentados en otro pesado silencio mientas las llamas parpadeaban, su luz proveyéndoles sólo brillo en la oscuridad de la nubosa noche que los rodeaba.

Sakura finalmente había roto el silencio cuando decidió que no podía soportar el no decir algo sobre los profundos círculos bajo sus ojos.

—¿Dormiste algo anoche? —Preguntó luego de que él no respondiera a su pregunta inicial. Su inquietud era aparente en su tono y la preocupación arrugó su ceño.

Él dejó de ver la fogata y encontró su mirada. La de él era ilegible. Luego de un sólido minuto de sólo verla, sacudió la cabeza ligeramente. —No. —Respondió finalmente.

Ella no preguntó por qué… no tenía que hacerlo.

—Lo siento. —Susurró.

Y en serio lo sentía… su corazón dolía; deseó poder tocar su cara, borrar aquellos círculos con los pulgares y envolver los brazos alrededor de su cuello. Deseó que pudieran abrazarse –y que abrazarse el uno al otro pudiera hacer que todo estuviera bien.


Kakashi suspiró. —No es tu culpa, Sakura.

No estaba seguro de si escuchar el sonido del dolor que ella sentía por él en su voz le hacía sentir mejor o peor, pero de cualquier forma, no deberían estar hablando sobre su relación –o lo que fuera- cuando Sasuke podía estar todavía alrededor por lo que sabían (él todavía estaba preocupado por el hecho de que no había sentido el chakra del hombre moreno el día anterior).

—¿Quieres tomar la primera vigilancia, o debería hacerla yo? —Preguntó.


Sakura sabía que él estaba intentando cambiar de tema, y creyó que él estaba en lo correcto haciéndolo… No estaba segura de si ella estaba sólo paranoide por la culpa o si sus miedos eran válidos, pero así como Sasuke estaba comportándose de extraño la noche anterior, no podía evitar el preocuparle que él estuviera escondiendo su presencia y observándolos desde algún lugar cercano.

Además de eso, incluso si Sasuke ya no estaba cerca, Sarada podía despertar en cualquier momento, y Sakura no quería que su hija descubriera que su madre tenía una aventura, especialmente ahora que terminaría pronto…

No había necesidad de que su hija (o alguien más) saliera herida porque ella no había sido capaz de evitar el preocuparse por Kakashi más –mucho más- de lo que debía por algunos meses que no contaban al final… no había necesidad de que alguien supiera que algo había sucedido cuando saberlo sólo traería dolor innecesario.

—La tomaré. —Replicó, obligándose a tragar el bulto en su garganta. —Y despertaré a Sarada por la segunda vigilancia así tendrás algunas horas de sueño ininterrumpido.

Hubo otra pausa antes que Kakashi asintiera y se levantara. —De acuerdo. —Accedió, y aunque su voz no revelaba emoción, sus ojos se suavizaron un momento antes que él se girara para acomodar su saco de dormir.

Ese breve vistazo de ternura le ayudó a aliviar el dolor en su corazón; ese era el resultado de sentirlo alejarse de ella a lo largo de los últimos dos días, pero exacerbó el dolor que era el resultado de no ser capaz de ir detrás de él, de realmente hablar con él como usualmente hacían… exacerbó el dolor que venía de ya extrañarlo –y saber que sólo iba a ponerse peor.


Gracias a la combinación de agotamiento físico y mental, Kakashi de hecho había sido capaz de dormir esa noche, y aunque el estado de su mente y corazón no había evolucionado, su cuerpo estaba sintiéndose mejor la mañana siguiente mientras él ayudaba a Sakura y Sarada limpiar el campamento y prepararse para regresar a Konoha, pese a su reluctancia de regresar…

Porque al menos mientras estaban fuera de la aldea, estaban en una especie de limpio, un estado donde, tan irracional como era esperar que ella no hubiera elegido a Sasuke, él todavía podía, porque ella no lo había dicho en voz alta todavía, no había declarado explícitamente que tenían que terminar lo que estaban haciendo, que ella ya no podría estar con él.

Él suspiró y subió el cierre de su mochila.

El problema era que él sabía que permanecer lejos de Konoha sólo haría las cosas más difíciles para ella… entre más tiempo permanecieran en el campamento, más tiempo retrasaran lo inevitable, y él no quería hacerla sentir más culpable de lo que ya se sentía, no quería hacer la situación más difícil para ella de lo que ya era. Él ya había sido lo suficientemente egoísta arrastrándola a una aventura en primer lugar; no necesitaba hacer las cosas peores porque él no quería dejar ir el último vestigio de esperanza.

No, necesitaban regresar… entre más pronto él saliera de su vista, más pronto ella sería capaz de superar lo que fuera que sentía por él y concentrarse en reconstruir su relación con Sasuke, en construir una familia con el hombre que había amado la mayor parte de su vida…

Construir una familia…

Esa frase le apuñaló en el corazón… le hizo darse cuenta que cualquier fantasía que él había tenido sobre verla embarazada con sus hijos, sobre estar de pie en el pórtico trasero con ella observando niños de cabello plateado con ojos verdes con su hermana mayor, sobre tomarle el pelo hasta que ella le gruñera que tenía que comportarse porque sus hijos podían entrar en cualquier momento… aquellas fantasías permanecerían así por siempre –como fantasías.

No, necesitaban regresar. Torturarse a sí mismo, incluso si era una de las cosas que mejor hacía, no le haría bien a nadie al final. Sólo haría más difícil para él el dejarla ir.

Y él tenía que dejarla ir.


Entre más cerca estuvieran de la aldea, más quería Sakura darse la vuelta y regresar al campamento.

Kakashi apenas había dicho una palabra en todo el día, pero él estaba ahí… ella podía verlo, escuchar el sonido de su respiración… incluso olerlo, si se acercaba lo suficiente.

Él no estaría ahí luego de que pasaran a través de aquellas puertas.

Luego de que pasaran a través de aquellas puertas, él no iría a cenar nunca más, no le pediría entrenar con él jamás, no podría burlarse de ella o tocarle o ya no podría darle esas miradas que hacían que su corazón se detuviera.

Luego de que pasaran a través de aquellas puertas, tal vez apenas podrían verse.

El bulto en su garganta se hizo más grande hasta que no pudo evitar que las lágrimas se formaran en sus ojos, y estaba agradecida de estar al frente de sus compañeros de equipo mientras pretendía estarse limpiando sudor del rostro.

Pero sabía que tenía que dejar de pensar sobre ello o eventualmente Sarada se daría cuenta que algo estaba mal… si es que no lo había hecho ya…

Así que se obligó a ver las hojas de los árboles que pasaban, las plantas creciendo a los costados del camino, las huellas en la tierra de su camino…

Se obligó a concentrarse en cualquier cosa excepto hacia donde estaban yendo y qué pasaría cuando llegaran ahí hasta que fue sorprendida por su hija que la dejó atrás corriendo y levantó la mirada para encontrar las puertas a unos cuantos metros más adelante.

Su corazón se hundió.

Estaban en casa; no podía evadirlo más tiempo.

Su ritmo se alentó hasta ser una caminata, y sintió a Kakashi llegar detrás de ella mientras se acercaban a la entrada.

Cuando ella cruzó las puertas, Sarada gritó que iba a buscar a Chouchou para contarle de la misión, y luego Sakura y Kakashi estaban solos mientras entraban a la aldea.


Estuvieron en silencio hasta que alcanzaron el punto en que el camino se bifurcaba, una dirección conduciendo al centro de la aldea y al apartamento de Kakashi, la otra hacia la casa de Sakura, y se detuvieron ahí en silencio hasta que Sakura supo que había pasado mucho tiempo para que no pareciera extraño para los transeúntes, y finalmente, de mala gana, levantó la mirada para ver al Ninja que Copia.

Sus ojos encontraron los de ella, y la resignación ahí rompió su corazón. Ella sabía que él estaba esperando que hablara, esperando por que le dijera lo que él ya sabía que ella iba a decir.

Su garganta se cerró.

Deseó que pudiera decir lo contrario, pero tenía que hacer lo que era mejor para su hija, tenía que hacer lo correcto respecto al hombre que ella había prometido amar por el resto de su vida…

Incluso si rompía su corazón.

Incluso si rompía el corazón del hombre que, por un corto tiempo, le había hecho más feliz de lo que sabía podía ser.

Sus ojos se llenaron con agua hasta que él era un manchón azul marino, carbón y plateado, pero no pudo alejarse.

—Kakashi… —Dijo, su voz imposiblemente silenciosa mientras parpadeaba y las lágrimas rodaban sus mejillas y él podía verlo claramente de nuevo. —No podemos…

Tuvo que detenerse para pasar saliva antes de poder finalizar, y otra ronda de lágrimas cayó mientras veía la resignación en los ojos de él transformarse en vacío. —No podemos ya…

El vacío era más profundo de lo que ella jamás había visto, y se dio cuenta de que nunca había entendido cuán abierto había sido él con ella hasta ese momento… se dio cuenta que incluso cuando había pensado que él se había cerrado la noche que Sasuke se había quedado con ellos, él no había escondido completamente sus emociones de ella…

Pero lo había hecho ahora. No había nada ahora ahí… No podía ver nada en esos ojos mientras él asentía y luego desaparecía, dejando sólo algunas hojas girando en su lugar.


N/A: No odien demasiado a Sakura. Kakashi lo entiende.


Notas de la traductora:

¡Hola a todos!

Muchas gracias por continuar aquí y por sus comentarios, creo que he respondido todos (si me falta alguien, puede reclamar). Finalmente tengo un cargo de consciencia menos.

Ok. Podemos ser infelices por culpa de éste capítulo y créanme, deberían hacerle caso a la nota de Kakashisgf. Sólo intenten ponerse un poco en su lugar.

Isabel: ¡Hola! Tu comentario es acertado en muchos sentidos, pero también está el hecho que Sakura olvida que hay promesas que a veces no vale cumplir y que en una relación debería existir cierta correspondencia, porque... bueno, no sirve de nada que uno de todo si el otro no hace el intento de regresarlo. Eso pasa en el caso de las mujeres maltratadas, las mujeres que crecieron con la idea de que eso es el amor, sacrificar todo. Y para saber qué está pensando Sasuke todavía falta un rato. Pero lo sabremos en algún momento. Te mando un abrazo y gracias por seguir leyendo.

IsellaTHG: ¡Hola! Creo que tengo una respuesta a tu pensamiento en cuanto a lo de Sasuke y Sarada pero no te va a gustar xD No es sencillo, una situación así no es fácil para nadie, aunque parezca simplemente egoísta no lo es. En fin, no sé qué pensarás de los próximos capítulos, pero espero que puedas leerlos. Gracias por leer y, por cierto, deberías intentar checar tu cuenta cuando puedas :)

Es todo, muchas gracias y que tengan un excelente fin de semana.