Disclaimer: nada me pertenece, los personajes pertenecen a Marvel y la historia a EndlessStairway, esta es una traducción.


5. Azul

Tony miró el resplandor azul, era casi del mismo color que el reactor de arco, brillante y claro. Loki no parecía estar sufriendo, parecía tranquilo, suaves respiraciones moviendo sus costillas desnudas bajo los muslos de Tony. Un momento transcurrió, después Loki giró su cabeza para poder verlo por el rabillo de su ojo. Por segunda vez desde su llegada, Tony vio los ojos verdes de su dios cautivo.

—¿Puedo comer, amo? —la voz de Loki era ronca por la falta de uso, silenciosa y sumisa. ¡Pero estaba hablando!

—¡Sí! —dijo Tony, aturdido. Se bajó de su espalda, donde todavía estaba posado, y se tumbó sobre la alfombra. Loki se puso de pie y salió de la habitación, aún sin camisa. Tony se levantó y lo siguió. ¿Qué era ese resplandor azul? ¿Ahora Loki podía hacer lo que quisiera? ¡Estaba hablando! ¡E iba a comer! Tony no se detuvo para cambiarse de ropa, la pegajosa humedad en sus pantalones tendría que esperar.

Loki ya estaba en la cocina hurgando en la nevera cuando Tony llegó. Levantó la vista y Tony vio que ya tenía la boca llena de rodajas de pavo, el paquete abierto en sus manos. Se detuvo por un segundo y después continuó sacando rodajas del paquete y comiéndolas. Agarró rebanadas de queso, aceitunas, salami y fruta con la otra mano y lo apiló todo en la encimera.

El repentino cambio en Loki lo desconcertó. Se había acostumbrado a verlo merodeando por el penthouse, con la cabeza baja y en silencio. Ahora estaba rellenando su rostro con comida y de alguna manera parecía haber crecido en los últimos dos minutos.

—¿Tienes preguntas, amo? —dijo Loki, con la boca aún llena de queso y pavo.

—¡Uhhhhh sí! —respondió Tony, incrédulo—. Primera pregunta— ¿qué demonios está sucediendo? ¿Cuándo regresará Thor? ¿Por qué tu luz ahora es azul? ¡Ahora puedes comer!

—Eso es más de una pregunta. —Loki no dejó de comer, tampoco le dio la espalda, y no le miró a los ojos—. Puedo comer porque he cumplido mi propósito. La comida no es gratis. Solo a los esclavos que son útiles se les permite comer la comida de su amo. O hablar, o hacer cualquier otra cosa. Tienes mi agradecimiento por superar el desagrado que sientes por mí. Puedo aguantar sin comer por un tiempo, pero no es agradable, amo.

Tony lo miró boquiabierto, tratando de asimilar lo que estaba diciendo.

—Espera, ¿qué quieres decir con que cumpliste tu propósito?

Loki terminó de masticar y se tragó el bocado de comida.

—Ya sabes la respuesta a esa pregunta, amo. —La actitud sumisa parecía estar rápidamente desapareciendo—. Este período de alivio no durará demasiado tiempo, ¿puedo seguir comiendo?

Tony entornó los ojos. Loki se había detenido, mano a medio camino de su boca con unas rodajas de salami listas para ser comidas. Mentalmente recapituló la conversación, le había dicho a Loki que «esperara».

—Todavía tienes que obedecerme —declaró, avergonzado por el hecho de que estaba bastante aliviado por eso.

Loki palideció, todavía sosteniendo la comida. Delante de los propios ojos de Tony cambió. Encorvando ligeramente sus hombros, tragó de nuevo.

—Sí —dijo cautelosamente, luego bajó la vista y respiró para darse fuerzas—. Por favor, ¿puedo seguir comiendo? —otra pausa, y luego agregó—: Amo.

Tony se estremeció.

—¡Sí! —dijo—, y no tienes que llamarme así.

El dios metió otro puñado de comida en su boca.

—Sí tengo que hacerlo, amo —dijo, con la boca llena. Tiró del collar. Todavía estaba brillando azul, pero ahora empezaba a atenuarse.

Tony gruñó hacia el collar, frustrado.

—¿Cómo se apaga esa cosa?

—Pregúntale a la persona que me lo puso. Oh, espera, no puedes preguntarle porque mi hermano lo mató —dijo Loki, tajantemente.

—Mierda.

—En efecto. —Agarró la caja de leche y tomó unos cuantos tragos profundos. El resplandor azul en el collar ahora se estaba desvaneciendo rápidamente—. Cuanto más te complazcas conmigo, más tiempo estaré libre del control estricto. —Se sonrojó y agachó la mirada mientras le decía a Tony esta información, obviamente humillado por tener que pedirle algo a su antiguo enemigo, y más aún por pedirle que lo usara sexualmente—. Puede que no me desees, pero puedo complacerte. Puedes usar mi boca, yo... Tengo ciertas habilidades. No te decepcionaré, amo.

Tony dio un paso atrás y levantó sus manos.

—¡No voy a obligarte a hacer eso, Loki!

—Entonces, ¿qué deseas, amo? Necesito cumplir mi propósito. Si no lo hago, las consecuencias no son... agradables. Puedes... ¡puedes tomarme si quieres! No me resistiré. Haré lo que ordenes, no necesitarías... no necesitarías lastimarme, amo.

Tony lo miró, horrorizado. Esto era una pesadilla. Desafortunadamente, Loki pareció interpretarlo de la manera incorrecta.

—Tú... ¿quieres lastimarme? —casi susurró, la comida frente a él olvidada. Se encorvó, resignado.

—¡No! —exclamó Tony—. ¡No voy a lastimarte y no voy a violarte! No soy... No quiero eso.

Loki se agarró al borde de la encimera, el resplandor azul del collar era apenas visible.

—Si no estás dispuesto a usarme, regalame a alguien que sí lo haga. Estoy seguro de que podrás encontrar a alguien en Midgard que disfrute administrando mi castigo. Aunque preferiría que no lo disfrutara demasiado.

El resplandor azul se desvaneció completamente, Loki miró nostálgicamente al resto de la comida dispuesta frente a él. Apretó sus manos en puños, luego las soltó. Con la cabeza gacha, limpió la cocina, envolvió nuevamente la comida y la guardó, limpiando la encimera. Tony lo vio trabajar. Cuando la cocina estuvo impecable, se arrodilló sobre el duro suelo de mármol, con la mirada gacha y el cabello cubriéndole la mitad del rostro. Era como si los últimos quince minutos no hubieran sucedido. Había vuelto a ser servil, sumiso. La transformación era espeluznante.

Tony no sabía qué hacer. Su miedo había sido confirmado, el collar iba a hacer que Loki cumpliera con su propósito. Tony tenía que elegir entre abusar sexualmente de él o permitir que el collar le dejara morir de hambre y le torturara. Ni siquiera estaba cómodo con lo que le había hecho aquella mañana. Sabía que Loki no deseaba ser su masturbador, incluso si prefería eso a la otra alternativa.

—No voy regalarte. No voy a violarte. No voy a lastimarte. No voy a dejarte morir de hambre. —Trató de imponer convicción en su tono de voz, pero en realidad, no sabía cómo iba a equilibrar aquello.

Él era un genio. Pensaría en algo.

Loki no tuvo respuesta.


Bueno, esto será todo por ahora. Siento que no sea más y que no pueda actualizar más (ejem, El príncipe en la torre, ejem), pero tengo otro par de fics en que trabajar e intentaré compartir algo más antes de irme al heno.

Como siempre, cualquier error que vean o si algo no tiene sentido para ustedes, no duden en informármelo.

Cuídense mucho y gracias por leer.