Disclaimer: nada me pertenece, los personajes pertenecen a Marvel y la historia a EndlessStairway, esta es una traducción.


6. Thor

—Estoy detectando perturbaciones atmosféricas, señor.

Momentos después de la advertencia de J.A.R.V.I.S., una bola de luz multicolor apareció en el pórtico. El torbellino de ruido y movimiento se desvaneció revelando a Thor, sosteniendo en alto una lanza dorada. J.A.R.V.I.S. le abrió la puerta de cristal y entró. Su armadura estaba raspada y opaca, cabello sudado y enmarañado.

Tony se levantó para recibirlo, antes de que pudiera hablar, Thor dijo:

—¡Tony Stark! ¿Dónde está mi hermano?

Tony lo señaló, dándose cuenta mientras lo hacía que tenía a Loki arrodillado sin camisa junto a su silla.

Thor lo miró, confundido, antes de correr hacia Loki. Se agachó en el suelo delante de él, agarró su cuello con su enorme mano.

—Hermano —dijo—, he regresado. ¿Estás bien?

Loki no se movió ni habló, Tony se aclaró la garganta.

—Eh... no puede hablar, amigo.

—¿Por qué no? ¡Dale permiso! ¿Has estado maltratando a mi hermano?

Tony luchó por no sonrojarse, recordando haber frotado su dura polla contra el culo de Loki hacía unas cuantas horas. Y después palideció al recordar que Loki había comido una sola vez en los últimos once días.

—¡No! —declaró—. ¡No! Siéntate y te explicaré.

Thor claramente estaba reacio a soltar a Loki, se inclinó para tratar de mirarle el rostro. Loki no se apartó pero mantuvo sus ojos fijos en el suelo. Thor lo soltó y se paró protectoramente a su lado, brazos cruzados sobre su amplio pecho.

—Entonces explícate, Tony Stark.

Tony se dejó caer en una silla cómoda, tan lejos de los hermanos como pudo.

—Necesito café —murmuró para sí.

Loki inmediatamente se puso en pie y tropezó mientras se dirigía a la cocina, piernas entumecidas por estar arrodillado durante tanto tiempo. Thor miró con ojos como platos mientras su hermano medio desnudo comenzaba a preparar café. Tony escondió su rostro en sus manos. Esto no iba terminar bien. Thor no agarró el martillo en su cinturón, pero Tony estaba seguro de que quería hacerlo.

—¡Explícate, Stark! —exigió Thor, sin dejar de mirar a su sumiso hermano—. ¡No dejé a Loki a tu cuidado para que te divirtieras a sus expensas! Entiendo que no confías en él, ¿pero acaso no tienes celdas? ¿Ningún lugar seguro en toda la Torre?

—Escucha, Thor —protestó Tony—. No es lo que piensas. El collar lo está controlando, no yo.

—¡Entonces libéralo! —exclamó Thor—. Ponlo de regreso bajo mi mando y no te molestaremos más.

—Thor... —Por mucho que le hubiese gustado deshacerse de este problema en particular, sabía que no funcionaría. Loki pasaría por el mismo trato con Thor como lo había hecho con él. Solo que esta vez no terminaría con Loki finalmente pudiendo comer—. Solo siéntate. Necesitamos hablar.

Thor se sentó en el sofá, manteniendo a Tony y a su hermano a la vista. La cafetera gorjeó al encenderse y ambos se sentaron en un incómodo silencio mientras Loki colocaba la taza en una bandeja y se la llevaba a Tony. Se arrodilló a su lado y levantó la bandeja, mirada gacha. Tony realmente deseó que no hubiera hecho aquello, pero no iba a arriesgarse a castigarlo al rechazar la taza. La cogió y Loki se escabulló de regreso a la cocina para poner la bandeja en su lugar y limpiar la cafetera. Tony podía sentir la mirada de Thor perforándolo desde el otro extremo de la habitación. Se le quitaron las ganas de tomar café. Cuando Loki estuvo de nuevo arrodillado junto a su silla, Tony levantó la vista. La mandíbula de Thor estaba apretada, manos en puños. Tony pensó rápido.

—Thor, Loki tiene que seguir las órdenes del vínculo. Si le digo que no lo haga, tiene que elegir obedecerme a mí o al collar y de todas formas termina siendo castigado. —Hizo una pausa, más valía contarle todo—. Al principio no sabía lo que estaba ocurriendo, no sabía que el resplandor amarillo era cuando estaba siendo castigado. No puede hablar, comer ni hacer nada que yo no le haya ordenado.

Thor gruñó.

—¿No puedes ordenarle que hable?

—¿Crees que no pensé en eso? Si le digo que hable, el collar lo castigará, porque mi orden contradice el vínculo. Solo puede hablar, o comer cuando... —Tony se interrumpió, se estaba desviando hacia un territorio peligroso.

—¿Cuándo qué? ¿Cuándo puede hablar?

Tony se pasó una mano por el rostro.

—No sé exactamente. Sucedió una vez, Loki tiene que «cumplir su propósito» para liberarse del control estricto.

Thor se puso de pie, comprensión extendiéndose por su rostro.

—¿Su propósito? —rugió—, ¿lo usaste como lo hicieron los Nidavellir?

Tony igualmente se puso de pie, derramando su intacto café en la alfombra, furioso.

—¡Tenía que comer, Thor! ¡No podía comer, maldición! ¿Qué querías que hiciera? ¿Dejarlo morir de hambre? ¡Lo dejaste aquí con un maldito collar de castigo en su cuello y desapareciste durante once días!

Los dos se miraron intensamente por unos cuantos minutos, Thor alzándose imponente sobre el enojado mortal. Después dio un paso atrás, pareciendo avergonzado.

—No... sabía. Pensé que el vínculo solo aseguraba su obediencia, nada más.

—Sí, bueno... ahora que has vuelto, puedes quitárselo, ¿cierto?

Thor caminó de un lado a otro por la habitación.

—El vínculo le fue impuesto por hábiles hechiceros de Nidavellir. Está más allá de mi capacidad suprimirlo. Odín podría hacerlo con su poder, pero fue juez y jurado en su juicio y lo vendió a su suerte, me temo que no lo haría. La única persona que conozco con la fuerza necesaria y la habilidad mágica es el propio Loki. —Ambos se volvieron para mirar al hombre en cuestión. En silencio había recogido un cubo y un trapo y estaba fregando diligentemente la mancha de café en la alfombra de Tony.

—Hermano, necesito hablar contigo —declaró Thor, esperando a que Loki respondiera. Cuando no lo hizo, Thor volvió a mirar a Tony.

—¿Acaso no me estabas escuchando? —dijo Tony, frustrado—. No puede hablar. Solo puede seguir órdenes que no entren en conflicto con el vínculo. Ni siquiera sé todo lo que se supone puede hacer el vínculo, así que trato de darle la menor cantidad de órdenes posibles.

—¿Lograste hacer que hablara antes? ¿Cómo lo hiciste?

Tony se encogió. Realmente no quería hablar de eso. Thor tomó su silencio por respuesta y se volvió, apretando los puños.

—¡Tenía que hacerlo! No... No lo lastimé. —La voz de Tony se fue apagando. Estaba bastante seguro de que Thor no quería escuchar más detalles.

Thor respiró profundamente y agarró el hombro de Tony.

—Lo entiendo, mi amigo. Hiciste lo que era necesario por el bienestar de mi hermano. No debí haberte puesto a ti o a él en esta posición. Te pido perdón por eso. Actué sin pensar. ¡No podía dejarlo en manos de esos monstruos por más tiempo! ¡Lo que le estaban haciendo, a mi propio hermano, un príncipe de Asgard! ¡Lo estaban usando como un juguete para su placer! —Se volvió hacia Loki—. Ahora están muertos, y no los veremos en el Valhalla. Murieron como cobardes, rogando por sus miserables vidas. No te atormentarán más, hermano.

Loki no respondió, pero Tony vio que su labio se curvó de satisfacción bajo su suelto cabello.

—Pero ahora debo pedirte algo más, Tony Stark. Midgard está protegido de Nidavellir, Loki está a salvo aquí. Te pido refugio para mi hermano. Eres listo, tienes tus máquinas para ayudarte, ¿puedes encontrar la manera de romper el vínculo? No puedo demorarme demasiado en caso de que atraiga la atención de Heimdall hacia este lugar. Regresaré tan pronto como pueda.

Con los brillantes ojos azules del Dios del Trueno implorándole, Tony no tuvo más opción que aceptar, cuidaría de Loki. Thor le dio a su hermano un incómodo abrazo unilateral y siguió a Tony de vuelta al pórtico.

—Thor... —dijo Tony torpemente—, sabes, si se queda aquí, voy a tener que... ya sabes... ¡Tiene que comer!

Thor asintió lúgubremente.

—Sé lo que te pido, amigo mío —dijo—. No te lo pediría a la ligera. Loki tiene pocos amigos y ninguno que considere confiable para ser su... guardián. Eres un buen hombre, Tony Stark, y dejo a mi hermano en tus manos.

Thor levantó la lanza y un brillo multicolor le rodeó. Cuando se despejó, había desaparecido.