Disclaimer: nada me pertenece, los personajes pertenecen a Marvel y la historia a EndlessStairway, esta es una traducción.


7. Manos

El silencio envolvió el penthouse. Loki había terminado de limpiar la alfombra y había vuelto a acomodar todos los utencilios de limpieza en el armario. Una vez más estaba arrodillado discretamente junto al sofá. Tony suspiró.

—Muy bien, está bien, deberíamos empezar. Ponte una camisa y búscame en el laboratorio.

Realizó toda clase de análisis que se le pudo ocurrir en Loki. Necesitaba crear una serie de lecturas de referencia para comparar el collar en ambos modos: azul y amarillo. El collar era una pieza de tecnología avanzada y Tony sabía que si podía estudiarlo, podría descubrir sus secretos. Loki obedecía en silencio, de pie frente a los escáneres y siguiendo las sencillas instrucciones de Tony.

Ya era tarde cuando terminó con las lecturas de referencia. Necesitaba hablar con Loki en «modo azul» antes de continuar. Eventualmente tendría que desencadenar los castigos en el laboratorio, pero todavía no lo haría. J.A.R.V.I.S. necesitaba tiempo para analizar los resultados y eliminar la información innecesaria antes de continuar con el siguiente paso.

Mientras Tony se preparaba un batido de proteínas, Loki desapareció. Suspiró y tragó sombríamente la espesa bebida. Sabía a dónde iba Loki, y esta vez no iba a alejarlo. Era difícil ponerse de humor cuando los dos estaban siendo obligados a hacer esto. Para Loki era peor, ya que tendría que someterse a cualquier cosa que Tony decidiera hacer. Al menos Tony podría decidir cuál sería la actividad. Aunque todavía tenía que ser de tipo sexual, quisiera o no. No podía decidir si lo mejoraba o lo empeoraba el hecho de que encontrara a Loki atractivo. Incluso cuando los Chitauri estaban destruyendo Nueva York, había disfrutado al ver a Loki contoneándose hacia él con aquella diabólica sonrisa en su rostro. Se dirigió a la habitación.

Loki estaba allí, esperándolo en ropa interior, arrodillado. Lo contempló desde la puerta. Frotarse contra él había sido bastante agradable, pero solo le había permitido a Loki quince minutos para hablar y comer. Quizá Loki tenía que participar más activamente. Tony agarró una botella de lubricante de la mesita de noche y se arrodilló frente a él.

—Muy bien, Loki, vamos a hacer algo diferente, a ver si podemos darte más tiempo. —Puso el lubricante en las manos de Loki y comenzó a desabrocharse los pantalones. Se detuvo al escuchar una fuerte inhalación de parte del dios. Las manos de Loki estaban temblando otra vez, y estaba empezando a quitarse los bóxers. Tony agarró su mano—. No... no, no, eso no. No voy a hacer eso. Mierda. Lo siento, no, solo quiero que uses tus manos.

Loki se tranquilizó, arrodillado con la mirada gacha mientras Tony guardaba silencio por un segundo.

—Bien, para mí esto es súper raro y poco excitante. Para ti también, estoy seguro. —Volvió a levantarse y agarró algo más del armario—. Tienes más tiempo cuanto más lo disfruto, ¿cierto? —Loki no respondió. Tony se encogió de hombros y le mostró a Loki el antifaz para dormir de seda que tenía en la mano—. Te preguntaría si te molesta, pero de todas formas no puedes decírmelo. —Deslizó la sedosa tela sobre los ojos de Loki y acomodó su ondulado cabello alrededor de ella. Loki lo permitió, aunque Tony sabía que no protestaría aunque quisiera. Le miró por un buen tiempo. Una vez más, trató de desconectar la parte de su cerebro que sabía que esta era una situación bastante dudosa. Admiró la hermosa imagen que Loki hacía, venda de seda negra cubriendo sus ojos, tela oscura contra el pálido rubor de sus finos pómulos, dientes blancos mordiendo su labio.

—Muy bien, quiero que uses tus manos, ¿necesitas que te diga lo que tienes que hacer o puedes hacerlo tú mismo?

Loki extendió la mano tentativamente y se orientó, palpando los muslos, la cintura y los pantalones desabrochados de Tony. Puso el lubricante en el suelo y tiró suavemente de los pantalones y de la ropa interior. Tony se movió para ayudarlo a jalarlos hacia abajo lo suficiente como para liberar su polla aún flácida. Loki tenía unas manos muy atractivas, sus largos dedos acomodaban hábilmente la ropa de Tony, dándose espacio para trabajar. Se sintió aliviado por no tener que dirigir cada paso de la acción, al menos Loki podía tomar las cosas a su propio ritmo.

Loki frotó un poco de lubricante en sus manos, suaves sonidos llenando la silenciosa habitación. Tony intentó apagar su cerebro. Le gustaba una buena masturbada tanto como a cualquiera, solo tenía que ignorar la parte que involucraba el collar de castigo. Loki comenzó lentamente, casi demasiado lento. Acarició toda la longitud de Tony con una mano, mientras la otra tomaba sus bolas. La presión aumentó mientras Tony respondía rápidamente. Aparentemente, El Pequeño Tony podía separar las cosas mucho mejor que Tony el Grande.

Dejó escapar un gemido estremecedor al comprender que Loki era bastante bueno en esto. En realidad era increíblemente bueno. Con la presión y el agarre justos, sus manos grandes y fuertes acariciaban a Tony por todas partes. Un movimiento de su palma sobre el glande mientras frotaba lentamente un dedo detrás de sus bolas y todo fue vergonzosamente rápido. Tony se agarró a los hombros de Loki para mantener el equilibrio mientras se venía en sus manos.

—Urgh. —Escuchó el sonido del collar y una luz azul brilló justo frente a sus ojos mientras su cabeza descansaba en el hombro del dios. Se apartó. Loki, aún con los ojos vendados, acomodó la ropa de Tony, cuidadoso de no derramar ni una gota del semen en sus manos. Tony se encargó del resto, subió sus pantalones y ropa interior. Extendió la mano y retiró suavemente la venda de sus ojos, los verdes ojos de Loki parpadearon ante la repentina luz intensa.

—Puedes irte —dijo Tony, consciente de que probablemente Loki todavía estaba muy hambriento.

Loki inclinó la cabeza, dijo: «Gracias, amo» y salió de la habitación.

Tony se desplomó en el suelo. Su ritmo cardíaco aún se estaba recuperando de aquella masturbada de primera. Observó las cámaras de vigilancia mientras Loki se dirigía a la cocina y continuaba vaciando el refrigerador en su boca. Se recordó mentalmente tenerle lista una comida nutritiva la próxima vez. Le dio a Loki diez minutos para que se relajara y luego lo siguió.

Loki dejó de comer y se aseguró de pararse en la posición correcta para mantener a Tony en su línea de visión. Tony le hizo un gesto para que continuara comiendo.

—¿Sabes cuánto tiempo durará esto? —le preguntó.

Loki hizo una pausa entre mordiscos.

—Unas cuantas horas. Estuviste más satisfecho esta vez, amo.

—Perfecto, bien, ven a buscarme al laboratorio cuando hayas terminado aquí. Sin prisa.

Regresó al laboratorio, el deferente: «Sí, amo» de Loki sonó a su espalda.


Esto será todo por ahora, si ven algún error o si algo no tiene sentido para ustedes no duden en decírmelo.

Cuídense y gracias por leer.

Saludos