Disclaimer: nada me pertenece, los personajes pertenecen a Marvel y la historia a EndlessStairway, esta es una traducción.


8. Laboratorio

Tony necesitaba realizar otra serie de análisis para compararlos con las lecturas previas de referencia e identificar cualquier asunto de interés. Loki se unió a él en el laboratorio media hora después y fue a su lugar junto a los escáneres, collar aún brillando en un azul tranquilizador. Se había tomado un tiempo para vestirse antes de ir al laboratorio, algo que Tony le agradeció.

Mientras realizaba los análisis Tony giró en su silla, mente funcionando diez veces más rápido que las máquinas. Observó a Loki parado pacientemente. En comparación con el megalómano al que le interrumpió su primera visita al planeta, Loki en realidad parecía bastante normal. Normal para ser un extraterrestre. Normal para ser un prisionero abusado y recién rescatado. Durante las primeras semanas tras su regreso de Afganistán, Tony no había estado tan tranquilo, ni siquiera había sido capaz de fingirlo.

—Debo decir, Lokes, que te estás tomando esto bastante bien.

Loki levantó la vista.

—¿Tomando bien qué, amo?

Tony hizo una mueca ante el apelativo, pero continuó.

—Todo esto. Estar aquí, haciendo estos análisis, haciendo... lo que acabas de hacer allá arriba.

—¿Satisfaciendo tus deseos, amo? —Loki le dio la más leve de las sonrisas.

Tony arrugó la nariz y volvió a revisar las pantallas. Hasta ahora, nada parecía diferente de los análisis anteriores.

Loki habló de nuevo, más quedamente.

—Hace doce días estaba desnudo, sobre mis manos y rodillas en la fragua de mi amo. Dos de sus compinches usándome y más esperando su turno. Esto... —Hizo un gesto a los escáneres, a Tony—... Esto es mucho más agradable.

Tony lo miró, horrorizado.

—Lamento que te haya ocurrido eso. —Fue todo lo que se le ocurrió decir.

Loki se encogió de hombros, como una marioneta.

—Hreidmar murió por mano de mi hermano, y muchos de los otros también. Ya terminó. Pero entiende, estar aquí, cumpliendo tus pequeños deseos, es un respiro que necesitaba urgentemente. Y tienes mi agradecimiento por eso, amo.

Tony asintió. No era de extrañar que Thor hubiera asesinado al abusador de su hermano. El bastardo se lo merecía.

—Loki, ¿puedo pedirte algo?

—Puedes hacer lo que quieras, amo. —La tenue sonrisa estaba de regreso, coqueteándole.

—Sí, sí, no voy a hacerlo, ya lo sabes. Nada de... eso. —Loki estaba intentando presionar sus límites sutilmente, tanteando qué comportamiento era aceptable en su nueva situación. Tony habría hecho lo mismo en su lugar, y probablemente no tan sutilmente.

Loki habló, curioso.

—¿No hay nada más que quieras de mí? Exiges demasiado poco, hace unos minutos mis manos, cooperar con tus pruebas, vestirme como deseas.

Tony levantó la vista, Loki estaba vistiendo jeans azules y una camiseta negra de manga larga. Algo muy poco tentador. No había considerado que Loki pudiera llegar a asumir que estaba siendo vestido para complacer a su amo.

—A decir verdad, J.A.R.V.I.S. eligió tu ropa —confesó, tratando de no imaginar lo que elegiría en caso de poder hacerlo.

—Seleccioné el atuendo del señor Loki basado en el estilo casual vigente en Nueva York. —Tony a veces juraba que J.A.R.V.I.S. podía leer la mente—. ¿Le gustaría agregar selecciones adicionales basadas en los atuendos de sus recientes invitados, señor?

Antes de que Tony pudiera decir «no», Loki dijo:

—Sí, por favor, J.A.R.V.I.S. Con tu permiso, amo.

Tony levantó las manos.

—Claro, por qué no. Adelante, J.

Hubo una pausa y después J.A.R.V.I.S. confirmó:

—La ropa adicional será entregada en una hora, señor.

Tony observó las pantallas. Estaba tratando de no prestar atención al desfile de modas de Lokis que estaba sucediendo en su cabeza. ¡Concéntrate, Tony! Desafortunadamente no había nada en qué concentrarse, las pantallas eran prácticamente idénticas a las lecturas previas de referencia. J.A.R.V.I.S. necesitaría analizar la información antes de que Tony pudiera ver si había variaciones significativas. Unos minutos más tarde los análisis terminaron, y Tony decidió que debían tomarse un descanso. Era tarde y ambos necesitaban descansar.

—¿Cuánto tiempo durará esto? —le preguntó, señalando el collar azul brillando alrededor del cuello de Loki.

—Es difícil saberlo, tal vez unas cuantas horas más. Habrá desaparecido por la mañana.

Tony asintió.

—Está bien, entonces vamos a comer y... veremos si podemos darte unas horas más antes de irnos a dormir.

Tony ordenó comida tailandesa y fue entregada rápidamente junto con tres bolsas de ropa nueva. Loki desapareció mientras Tony disponía la comida y reapareció unos minutos más tarde. Llevaba los mismos jeans ajustados, ahora combinados con una nueva camisa ajustada color gris, abierta en el cuello, con las mangas enrolladas hacia arriba. Varias pulseras delgadas de oro adornaban sus muñecas. Tony lo observó.

—¿Te gusta, amo?

—Uh huh. —Tony lo miró un poco más. Tuvo que obligarse a hablar—. Sí, no, te ves bien. Muy bien. Pero no tienes que vestirte para mí, ¿sabes? —No podía apartar sus ojos de las pulseras. Tintinearon cuando Loki se movió y acentuaron sus fuertes manos, manos que hasta hace poco habían estado alrededor de su polla.

—¿Pero te gusta? —inquirió Loki.

Tony asintió.

—Entonces sería un tonto si no lo hiciera. —Loki debió de haber pensado que era un simplón—. Me interesa complacerte. Que estés feliz por tenerme aquí. Hacer que me desees, amo. —Puso una mano en una de sus caderas y dio una vuelta, haciendo que las pulseras tintinearan nuevamente. Advirtió la atención de Tony y levantó ambas manos, sonriendo—. ¿Te gusta que use oro, amo?

Tony todavía estaba sosteniendo el tenedor que había cogido antes de que Loki reapareciera. Se obligó a apartar la vista y lo situó sobre la mesa junto a los platos y sacó los recipientes con la comida.

—Me gustan tus manos —dijo. No tenía sentido negarlo, Loki lo descubriría pronto de todos modos. Sería cruel ocultar información que le facilitara a Loki ganar la relativa libertad de la luz azul.

El dios sonrió, moviendo las pestañas.

—Oh —dijo, acercándose, manos aún levantadas—, ¿qué te gusta de mis manos, amo?

Tony tragó saliva pesadamente, boca seca. Loki, liberado de la sumisión artificial del collar, era mucho más excitante de lo que había anticipado.

—Me gustan tus manos en mi polla —gruñó Tony y un segundo después Loki estuvo sobre él, invadiendo su espacio personal, empujándolo hacia atrás contra la encimera, un brazo alrededor de su espalda y el otro palmeando bruscamente sus jeans, frotándolo con fuerza. La rodilla de Loki se instaló entre sus muslos, separando sus piernas.

—¡Loki! —Tony lo agarró por la camisa, puños apretados en la suave tela, atrapado entre el borde de la encimera y el cuerpo del dios.

Loki chupó con fuerza su cuello, forzando un gemido de su boca, seguido de un: «¡Sí!» mientras abría los pantalones de Tony y deslizaba su mano hacia abajo.

—¿Esto es lo que quieres, amo? —Su grave voz estaba justo junto a la oreja de Tony, el vello en su nuca se levantó al sentir su respiración. La mano del dios se movía más rápido, se agarraba con fuerza y sin lubricación a su dura polla—. ¿Quieres sentir mis manos en ti? ¿Complaciéndote? Dime lo que quieres y lo haré. Todo lo que desees. Soy tu esclavo.

Tony gimió al escuchar sus palabras mientras Loki deslizaba su otra mano dentro de sus jeans, sobre la curva de su trasero y ligeramente, muy ligeramente, apoyaba un dedo en su entrada. Se retorció para apartar la sensación pero la encimera de granito detrás de él lo mantuvo inmovilizado. Se estremeció entre la mano en su polla y la mano en su culo, sin poder hacer nada más que dejar que Loki hiciera de las suyas, hasta que sintió que la camisa nueva se rasgaba en sus puños y Loki le empujaba al límite del éxtasis absoluto.


Síp, así continuamos con esto xD. Voy a ver si puedo subir un capítulo más.

Como siempre, gracias por leer (y disculpen la tardanza).