Disclaimer: nada me pertenece, los personajes pertenecen a Marvel y la historia a EndlessStairway, esta es una traducción.
12. Órdenes
Cuando Tony despertó, le tomó unos segundos darse cuenta de por qué se sentía tan cómodo y cálido. Loki se había movido en la noche y se había acurrucado contra su hombro, rodillas flexionadas y brazos metidos entre sus cuerpos. Era adorable. Se volvió a recostar y disfrutó de aquello por unos cuantos momentos más antes de deslizarse de la cama e ir a preparar café.
Cogiendo la deliciosa bebida, regresó a la habitación con la intención de despertar al dios. Los ojos de Loki se abrieron antes de que llegara allí, observando su alrededor. Estaba en la cama de su amo, casi desnudo ya que el albornoz se había desatado en la noche y ahora caía de sus brazos como una capa. Miró a Tony por un segundo, ojos muy abiertos, antes de recordar mirar hacia abajo. Su mirada aterrizó en el lubricante en la mesita de noche y, aún medio dormido, ató cabos. Ya estaba gateando sobre sus manos y rodillas cuando Tony se dio cuenta de lo que estaba pasando.
—¡No! —dijo—. No, no, no así. —Tomó un sorbo de café y respiró profundamente. Tenían que volver a poner a Loki en modo azul, preferiblemente durante un buen tiempo hasta que necesitara renovar el vínculo. Esto podría salir mal, pero no tanto como ya lo estaba con Loki suponiendo erróneamente por qué estaba en la habitación de su amo.
Tony decidió seguir adelante con ello.
—Te quiero en el suelo, de rodillas, ojos vendados, sin albornoz. Regresaré en dos minutos. —Sin mirar atrás, salió a tomar más café. Lo sirvió lentamente, contando hasta ciento veinte mentalmente.
En la habitación, Loki ya estaba listo para él. Se había quitado el albornoz, había encontrado una venda y se la había puesto. Hasta había vuelto poner las sábanas sobre la cama y las había tendido. Tony estaba impresionado. Pero estaba más impresionado con la hermosa imagen de Loki de rodillas y desnudo en su suelo. Se bebió su imagen: espalda recta, cabeza gacha, rodillas separadas, todo expuesto. Tarareó de aprobación. Loki se retorció ante el sonido pero se controló. Tony se movió para pararse delante de él, separando sus rodillas aún más con su pie.
—Usa tu boca —le ordenó—. Hazlo bien.
Como antes, Loki extendió la mano cautelosamente, sintiendo las piernas desnudas de Tony y jalando el suave algodón de sus bóxers. Tony lo dejó comenzar, disfrutando de la vista y las sensaciones de su cálida boca chupando y lamiendo desde la punta hasta la base de su polla.
Cuando pareció cómodo, Tony expuso sus intenciones al envolver sus manos en el suave cabello del dios. Loki sabía lo que seguía. Apartó las manos de donde estaban descansando sobre las caderas de Tony y las puso detrás de su espalda.
—Abre más —le advirtió Tony, y se empujó completamente en su garganta. Lo mantuvo así, garganta apretada contrayéndose alrededor de su polla, gorgoteos amortiguando eran los únicos sonidos en la habitación. Tras un lento conteo hasta cinco se apartó. El rostro de Loki estaba sonrojado y tragó aire, pero no se resistió al dominante agarre de Tony, y no cerró la boca.
—Eres tan bueno —le dijo Tony, mientras volvía a bajar la cabeza—. Tan bueno conmigo. —Loki no pudo responder, y con la venda cubriéndole la mitad del rostro Tony no pudo leer su expresión. Esperó que este trato brutal activara la luz azul por un buen tiempo. Deseó haber hablado más con Loki sobre lo que quería que hiciera cuando el vínculo estricto estuviera activo. Todo lo que tenía para seguir era el comentario de Loki de que los actos más degradantes obtenían mayores recompensas. Afortunadamente, esto establecía un buen equilibrio ya que era bastante degradante aunque realmente no era doloroso.
Tony estaba respirando con dificultad, hundiendo su polla lo más profundo que podía, dejando que Loki respirara pero tomando lo que quería. La boca de Loki estaba caliente, húmeda, la fricción de su garganta y lengua en su dura polla era indescriptible. Loki mantuvo la boca abierta como Tony le dijo, permitiéndole que inclinara su cabeza como quisiera para obtener las sensaciones que deseaba. Tony se recordó nuevamente que Loki en realidad era un participante involuntario en esto. Podía estar actuando de manera obediente pero no tenía elección para actuar de otra manera.
Cuando el placer de Tony estaba alcanzando el clímax, lo sacó completamente con un sonido húmedo. Sostuvo a Loki en su lugar con un puño apretado en su cabello y dirigió el espeso chorro hacia el rostro del dios. Gruesas rayas blancas aterrizaron en sus mejillas, nariz y boca. El rostro de Loki se retorció con desagrado, pero incluso así no se apartó ni cerró la boca. Un tintineo y la luz azul empezó a brillar mientras el clímax de Tony se desvanecía. Tony observó las gemas, pensando en algo. Tiró la cabeza de Loki hacia atrás y pasó su mano por su rostro, frotando su semen en su piel, en su cabello. Empujó su pulgar en su boca y le dijo que lo chupara. Loki obedeció y el brillo siguió aumentando, brillando más de lo que Tony lo había visto brillar jamás. Decidiendo tentar su suerte, hizo que Loki lamiera toda su mano hasta limpiarla. Le dejó la venda puesta y le ordenó a Loki que se tumbara boca abajo en el suelo y le besara los pies. Cuando los labios de Loki tocaron sus dedos, el brillo fue casi cegador, más brillante que el reactor de arco.
—Agradéceme —le exigió Tony, bastante seguro de que Loki iba a matarlo por esto si alguna vez lograba liberarse del vínculo. Pero ese era un problema para el Tony del futuro. El Tony del presente estaba volando en endorfinas y en la completa sumisión de su compañero.
—Gracias, amo —dijo Loki, voz ronca.
Aturdido, Tony dio un paso atrás cuando el tintineo volvió a sonar. La luz azul centelló y se volvió blanca resplandeciente. La alegría que experimentó en ese momento desapareció y se dejó caer en el suelo junto a Loki.
—¿Qué fue eso? ¿Estás bien? ¡Loki!
Loki se quitó la venda de los ojos y miró la luz blanca que se reflejaba por toda la habitación. Palpó el collar alrededor de su cuello, pero aún seguía tan sólido como siempre.
—No sé —dijo—. Me siento... bastante bien.
Tony lo revisó, luego examinó el collar en todas las formas posibles. Nada parecía diferente, excepto por el color de las gemas.
—Esto no había sucedido antes, amo —dijo Loki—. Se siente... diferente. Más ligero. No estoy seguro... —Se detuvo.
—Está bien... está bien... umm... ¿aparte de eso, estás bien? —preguntó, aunque era muy consciente de que estaba en el suelo con un hombre desnudo al que acababa de usar.
—Sí, estoy bien, amo. —El rostro de Loki estaba cuidadosamente en blanco, aunque Tony podía ver manchas de su semen en sus mejillas sonrojadas, y escuchar el dolor en su garganta mientras hablaba.
—Está bien... bueno, puedes irte. Si quieres. Si estás seguro de que estás bien.
Loki inclinó la cabeza, se levantó y salió de la habitación con toda la dignidad que pudo reunir. Tony escuchó la ducha en el baño del cuarto de invitados. Era justo. Él también querría limpiarse si alguien acabara de frotar semen en su rostro y cabello. Suspiró e intentó ignorar la nube de culpa pendiendo sobre su cabeza. Hizo lo que tenía que hacer, ¿de acuerdo?
Sin saber qué otra cosa hacer, fue a prepararle a Loki una taza de té caliente.
