Disclaimer:

La serie Naruto (tanto manga como anime) son propiedad de Masashi Kishimoto. Las letras y citas incluidas en el texto son propiedad de sus respectivos autores.

Better Man pertenece a Kakashisgf, yo sólo me ocupo de la traducción. Agradezco también a la autora por su trabajo como beta reader.


Advertencias:

Clasificación M: Contenido adulto tal como lenguaje, sexo, etc.


Un Mejor Hombre

Capítulo 51

—Así que, ¿Qué van a hacer mientras trabajo el día de hoy? —Sakura preguntó mientras dejaba unos platos en la mesa.

—¡Voy a entrenar con Kakashi-sama! —Su hija anunció felizmente antes de rápidamente decir "¡Itadakimasu!" y hundirse en su desayuno.

Sorprendida tanto por la inesperada mención de Kakashi y por lo que su hija había dicho, Sakura le echó un vistazo a Sasuke mientras se sentaba. Pudo ver un ligero ceño fruncido cuando él le regresó la mirada, y sospechaba que era porque había estado entrenando con Sarada cada día en que no había estado ella en misión desde que él había regresado a casa.

No segura de qué más hacer, Sakura le dio una apologética media sonrisa y se encogió de hombros como si dijera "¿Qué puedes hacer?". Cuando él asintió hacia ella –incluso si era sólo un asentimiento- extrañamente se sintió como si de hecho se hubieran comunicado… él le había dejado ver que estaba preocupado porque su hija hacia planes alternativos, y él había aceptado la compasión que ella había ofrecido en respuesta.

Casi se sentía como una victoria.

—¿Saben que tuve que cazarlo por dos días? —Sarada exclamó repentinamente, su expresión y su tono indignados. —¡Dos días! Y estoy muy segura que la única razón por la que me dejó atraparlo fue porque tenía sopa.

Mientras Sakura suprimió una cariñosa sonrisa ante las tácticas que eran tan 'Kakashi', Sasuke inclinó la cabeza inquisitivamente a su hija. —¿Sopa?

—Sí, Mamá dijo que a él le gustaba mucho la sopa de miso con berenjena, y ya que siempre está robándole comida a alguien, pensé que debía intentarlo. —Sarada replicó, luego puso los ojos en blanco. —Por supuesto, funcionó. —Ella tomó otro bocado de su omelet. —Saben, sé que es el ex Hokage y un ninja realmente increíble y todo, pero Kakashi-sama seguro que es caricaturesco algunas veces…

Ante eso, Sakura no pudo evitar el reírse, ni siquiera Sasuke pudo esconder el suave tirón de una de las comisuras de su boca. Sakura estaba feliz de verlo… antes de su discusión del otro día, él no hubiera mostrado diversión tan abiertamente (o abiertamente para él, de cualquier forma), y tomó eso y su anterior intercambio como señales de que él hablaba en serio cuando dijo que lo intentaría.

Sin embargo, tan rápido como la felicidad la llenó, la tristeza vino para reemplazarla… Había estado haciendo todo lo que podía hacer para olvidar que habían pasado más de dos semanas desde la última vez que había visto a Kakashi, pero una vez que la preocupación por los sentimientos de Sasuke y que la risa por los comentarios de Sarada pasaron, se quedó incapaz de evitar el pensar en el hombre de cabello plateado, y alguna parte de ella incluso fue tan lejos como para sentirse celosa porque su hija iba a pasar algo de tiempo con él.

Ella suspiró mientras llevaba un pepinillo a su boca. Celosa de su propia hija… Y cuando su esposo estaba haciendo un visible esfuerzo para cambiar además… para cambiar porque ella le pidió cambiar…

Sakura estaba comenzando a pensar que realmente era una persona terrible después de todo… ¿Por qué no podía estar satisfecha con la vida que tenía, con el hecho de que finalmente su familia estaba junta y feliz (o trabajando en ello en cualquier caso)?

Frunciendo el ceño, comió otro pepinillo.

Tal vez estaba siendo muy dura consigo misma. Tal vez sólo necesitaba más tiempo… sólo había pasado poco más de un día desde su pelea con Sasuke; era irracional esperar que sus sentimientos cambiaran tan rápidamente… ¿cierto?

Ella levantó la mirada para encontrar a Sasuke estudiándola, y su rostro automáticamente se sonrojó. ¿Sabía lo que estaba pensando?

Aunque, incluso si él lo sabía, parecía que su sonrojo tuvo un efecto involuntario en él, porque sus ojos se oscurecieron y cayeron hacia su boca. Una parte de ella –la parte que estaba enamorada de él desde años- se calentó instintivamente en respuesta, y ella sabía que él sabía, porque él levantó una ceja, y su mirada se volvió incluso más oscura mientras la levantaba para encontrar la de ella.

Sonrojada en varios niveles, Sakura le vio y sacudió la cabeza, discretamente gesticulando hacia su hija, quien seguía comiendo sin darse cuenta de lo que sus padres estaban haciendo. Pero en lugar de retroceder ante su advertencia, Sasuke sólo le dio una pequeña sonrisa presumida a su esposa que prometía cosas que la hicieron sonrojar contra su voluntad, y fue entonces que ella estuvo segura de que era una terrible persona, porque sólo una terrible persona sería capaz de excitarse –incluso si era sólo un poquito- por un hombre cuando quería a otro.

Repentinamente avergonzada, ella rompió el contacto visual para mirar hacia su plato. Era lo mejor, se dijo a sí misma… era lo mejor si Sasuke podía excitarla –estaban intentando hacer que su matrimonio trabajara, y tal vez si podía hacer que ella respondiera a él de esa manera, eventualmente ya no querría a Kakashi…

Suspiró de nuevo.

Aunque, incluso si se decía así misma todo eso, si era genuinamente honesta, tendría que admitir que no quería dejar de querer a Kakashi… amaba la forma en que él le hacía sentir, y no estaba segura que Sasuke sería alguna vez capaz de hacerla sentir así, sin importar cuántos cambios hiciera, no importaba si él conseguía excitarla.

Pero no podía pensar sobre eso. Escondiendo un ceño fruncido, echó un bocado de arroz en su boca. Se había terminado… lo que fuera que tenía con Kakashi se había terminado, y necesitaba concentrarse en su matrimonio y su familia.

Incluso si dolía. Incluso si se sentía culpable.

Luchó para tragarse el arroz.

Incluso si, profundamente, deseaba que fuera Kakashi –no Sasuke- quien estuviera sentado frente a ella justo en ese momento, jugando con los ojos con ella.

Como extrañaba aquellos ojos gris carbón…

Levantándose repentinamente, Sakura tomó su plato, tazón y palillos. —De acuerdo, chicos. Me tengo que ir. —Dijo bruscamente. —Sarada, asegúrate de limpiar lo del desayuno antes de que te vayas.

Su hija asintió, y Sakura caminó hacia la cocina para dejar los platos en el fregadero, luego caminó de regreso a la mesa para dar un breve beso en los labios de Sasuke antes de dirigirse a la entrada.

Luego de calzarse los zapatos y tomar su bata blanca, levantó la mano hacia la agarradera de la puerta, pero cuando su mano tocó el pomo, dudó.

—Y saluda a Kakashi por mí. —Agregó con un falso tono alegre, luego se paró rápidamente en el pórtico, recordando justo antes de cerrar la puerta asomar la cabeza y gritar: "¡Los amo!"

Sarada ondeó la mano. —¡También te amo, Mamá!

Sakura sonrió a su hija, luego miró a los ojos a Sasuke. Él inclinó la cabeza, dándole otra de esas ligeras sonrisas presumidas. Sonrojándose de nuevo, se giró y cerró la puerta detrás de ella.

Una vez que llegó a la acera, dejó salir un profundo aliento y miró hacia el cielo, preguntándose irritadamente por qué era tan normal cuando todo en su vida… no lo era tanto.

Apretando los dientes, les dirigió a las esponjosas y blancas nubes una mirada de enfado, luego, finalmente se movió hacia el hospital.


Cuando Kakashi llegó al campo de entrenamiento (a unas muy razonables 9:32 a.m., pensó), la primera cosa que notó fue a Sarada-chan viéndole furiosamente, un dedo extendido en su típica señal acusatoria.

La segunda cosa que notó fue el chakra de Sasuke viniendo desde la dirección del bosque al final del campo.

La tercera cosa que notó fue que Sarada-chan no se había dado cuenta de la presencia de su padre, lo que, combinado con el hecho de que él mismo había sido incapaz de sentir a Sasuke en Kusagakure, significaba que su antiguo estudiante estaba manteniendo intencionalmente su chakra a niveles demasiado bajos para que un genin lo detectara, pero lo suficientemente altos como para que alguien con las habilidades de Kakashi lo detectara.

Sinceramente, le molestaba. ¿Por qué Sasuke sentía la necesidad no sólo de espiar la sesión de entrenamiento de su hija sino también dejarle saber a su maestro que estaba espiando? ¿Estaba preocupado por el hecho de que su hija había elegido trabajar con su viejo maestro ese día?

Kakashi levantó una perezosa pero deliberada ceja plateada en la dirección del chakra, sabiendo que Sasuke la vería.

Por un lado, suponía que podía entender por qué Sasuke estaría preocupado, pero por el otro, no pudo evitar sentir que Sasuke no tenía derecho de estarlo… él no había estado ahí para entrenar a Sarada-chan antes; no debería estar enojado –o al menos demostrar que lo estaba- porque la chica todavía quería entrenar con la persona que había tomado ese rol en su ausencia.

Y si Sasuke estaba preocupado porque su hija estuviera perdiendo el tiempo de su entrenamiento con alguien más, bien… incluso si fuera cierto que, como estaban las cosas, Kakashi era el ninja más débil, había perdido el sharingan y Sasuke había obtenido el rinnegan, pero él seguía poseyendo más de mil jutsus; tenía mucho que ofrecer como entrenador. Sasuke no debería estar preocupado por eso.

Lo que significaba que eran probablemente simples celos después de todo…

—¿Qué sucede con usted? —Sarada demandó gruñonamente. —Soy yo quien ha tenido que esperar una E-TER-NI-DAD.

Kakashi retiró su atención de los árboles y la situó en la chica morena, quien ahora estaba de pie con las manos en sus caderas, recordándole una vez más a su madre.

Él contuvo un suspiro, entrecerrando los ojos en su lugar. —No es nada. —Dijo. —Y difícilmente creo que estuvieras esperando una E-TER-NI-DAD.

Ella frunció el ceño. —¿Cómo lo sabría? No estaba aquí.

Kakashi se encogió de hombros. —Lo sé todo, Sarada-chan.

Él fue recompensado con unos ojos en blanco, y luego ella volteó su mano con desdén. —Y, ¿Qué haremos hoy?

Kakashi fingió confusión. —organizaste esta sesión de entrenamiento… de hecho, me amenazaste con vehemencia… así que asumí que tenías un plan…

Sarada abrió la boca para hablar, luego la cerró y frunció el ceño.

Escondiendo una divertida sonrisa, Kakashi asintió con entendimiento. —De acuerdo, bien… —Él llevó un dedo a sus labios, después elevó los ojos al cielo, y canturreó. —Bien, ya que has estado trabajando en tus habilidades de rastreo esta semana- —Él sintió la mirada irritada que ella le estaba dando pero mantuvo la suya hacia arriba. —Creo que podemos seguir con eso. Voy a crear un número de clones, los cuales se esconderán… mantengamos el área restringida a solamente los campos de entrenamiento, pero todos los campos de entrenamiento valen, no sólo este…

La chica morena asintió.

—Dependerá de ti encontrar cada clon antes de la puesta de sol-

Sarada elevó una mano para detenerlo. —Espere… ¿Antes de la puesta de sol? ¡¿Cuántos clones va a crear?!

Kakashi la miró e hizo una cara especulativa. —Oh… No lo sé… ¿Diez?

Sus ojos se abrieron. —¿Diez? ¡Me tomo dos días encontrar a uno de usted!

Kakashi se río entre dientes. —Bueno, habrá algunas reglas más esta vez… Los clones no se moverán de sus puntos, y no pelearán o intentarán escapar una vez que los encuentres.

Sarada no dijo nada por un momento, parecía que estaba considerando la tarea. —De acuerdo. —Dijo finalmente. —Adelante. —Un segundo después, una traviesa sonrisa extendiéndose en su rostro. —¿Qué obtengo si los encuentro a todos a tiempo?

Kakashi inclinó la cabeza hacia ella y levantó un hombro. —¿Ser mejor en tu trabajo?

Con una expresión tanto irritada como decepcionada, Sarada suspiró y se cruzó de brazos. —Bien, bien…

Suavizando los ojos, Kakashi le palmeó la cabeza. —Te diré qué… si encuentras a los diez clones y a mí antes de la puesta de sol, te invitaré la cena.

El rostro de la chica inmediatamente brilló, pero después entrecerró los ojos hacia él.

—Será mejor que no me deje con la cuenta. —Le advirtió. —O yo-

—Sí, sí. —Kakashi interrumpió. —Obtendrás tu venganza cuando menos me lo espere.

Sarada asintió firmemente. —Sip. Y estaba pensando en tinte de cabello purpura… neón purpura… Tal vez incluso de ese que brilla en la oscuridad…

Kakashi sólo le dio su clásica sonrisa en respuesta. —Probablemente deberías preocuparte en encontrarnos a todos primero… —Apuntó, luego hizo el sello de manos para el Kage no Bunshin no Jutsu.

Un instante después, diez copias del Ninja que Copia aparecieron en los campos.

—Cierra los ojos, Sarada-chan. —Kakashi instruyó, y cuando ella obedeció, él y sus clones usaron el Shunshin no Jutsu para desaparecer a sus respectivos escondites.


Mientras Sarada comenzaba su búsqueda, su maestro de cabello plateado apareció en una rama al otro lado del árbol que su padre estaba ocupando y fue saludado con un simple "Kakashi".

—Sasuke. —Respondió, igualmente sin tono, inclinando la espalda contra el tronco. —¿A qué debo el placer?

Su antiguo estudiante sólo giró un kunai alrededor de su dedo.

Así que sería así, Kakashi pensó.

Una vez más, al igual que cuando se habían parado uno frente al otro en el campo de Kusa, Kakashi sintió que eran como dos cavernícolas peleando por una pareja.

Y, una vez más, él se preguntó si Sasuke estaba consciente de ello.

Honestamente, si el aire entre ellos no hubiera sido tan tenso, Kakashi tal vez se hubiera reído, la situación era tan ridícula. Aquí estaban, viejo maestro y viejo estudiante, dos hombres que eran tan parecidos en tantas formas… incluyendo la mujer que amaban… descansando en lados opuestos del árbol en algún tipo de punto muerto en reversa.

No era algo que él hubiera predicho dieciocho años atrás… pero aquí estaba.

—Sólo sentí curiosidad. —Sasuke replicó al final, deteniendo el movimiento de su kunai para lanzarlo hasta que golpeó el poste central con un ruido sordo.

—Vas a delatar mi posición. —Kakashi dijo con una ligera pizca de desapruebo en su voz.

—Mm. —Sasuke murmuró, obviamente no preocupado.

Se quedaron en silencio por algunos minutos.

—¿Por qué estás entrenándola? —El ninja moreno preguntó finalmente.

Kakashi se encogió de hombros. —Me pidió hacerlo. —Respondió, luego dio una risa irónica. —Mejor dicho, me ordenó hacerlo o me recompensaría con dolor. Es bastante creativa cuando se trata de formular castigos.

Mientras hablaba, Kakashi no pudo evitar que la parte más básica de él esperara que Sasuke estuviera herido al saber que su hija había sido quien pidió la sesión de entrenamiento, pero esa parte inmediatamente fue contrarrestada por la mayor parte de sí mismo que se preocupaba por su alguna vez estudiante que seguía siendo una de sus preciadas personas.

Al final, se odió a sí mismo por desear incluso por un segundo lastimar intencionalmente al hombre que había crecido de ese chico que había jurado proteger… Después de todo, no era culpa de Sasuke que Kakashi se hubiera enamorado de su esposa. No era culpa de Sasuke que él se hubiera vuelto un competidor como resultado…

Kakashi apretó el puño.

Pero él olía como ella, como Sakura… no como a sexo pero sí como su cabello, su piel… a lo que ella era.

Y le mataba.

Incluso si Kakashi sabía que sería de esa manera -¿Cómo podía no serlo? Vivían juntos, dormían juntos, esposo y esposa- pero incluso así, se sintió como una puñalada en su corazón.

Porque él había olido como ella no hacía tanto tiempo atrás… sus almohadas y sus sábanas habían olido como ella… su camiseta había olido como ella… su apartamento había olido como ella…

Y ahora era Sasuke.

Los pensamientos de Kakashi fueron interrumpidos por la voz de su rival. —Ya veo. —Sasuke dijo, luego se detuvo. —Estabas entrenándola mientras estaba… lejos…

—Estaba. —Kakashi confirmó.

Hubo otro momento de silencio, después Sasuke se enderezó sólo para dudar una vez más antes de murmurar: "Gracias."

En el siguiente instante, sin siquiera darse la vuelta, él ya no estaba.


N/A: En el siguiente capítulo veremos a nuestros héroes encontrándose cara a cara de nuevo :)


¡Hola a todos!

Disculpen la tardanza; tuve que hacer un viaje de emergencia el día viernes y no podía actualizar de ningún lado. Pero aquí tienen.

Responderé en la semana sus mensajes y, de momento, las personas sin cuenta no tendrán respuesta (Tal vez actualice el capítulo en la semana, pero no les garantizo nada). Aún así, muchas gracias por sus amables comentarios y por sus lecturas.

¡Un abrazo!