Disclaimer:

La serie Naruto (tanto manga como anime) son propiedad de Masashi Kishimoto. Las letras y citas incluidas en el texto son propiedad de sus respectivos autores.

Better Man pertenece a Kakashisgf, yo sólo me ocupo de la traducción. Agradezco también a la autora por su trabajo como beta reader.


Advertencias:

Clasificación M: Contenido adulto tal como lenguaje, sexo, etc.


Un Mejor Hombre

Capítulo 53

—Sabes que no lo decía en serio. —Kakashi dijo suavemente, e incluso el retumbo de su voz en su pecho mientras le abrazaba hizo sentir mejor a Sakura.

—Lo sé. —Suspiró.

Sus lágrimas se habían detenido tiempo atrás, y ellos se habían sentado en un cálido silencio, con los brazos envolviendo al otro, hasta que él habló.

—Sé que no lo decía en serio… Es que- —Se detuvo. —Es que nunca me había dicho eso antes… o algo parecido… Pero supongo que debí haberlo esperado luego que dijera que odiaba a Sasuke…


Kakashi pasó los dedos ligeramente sobre su costado. —¿Ella dijo que odiaba a Sasuke también? —Preguntó, ligeramente sorprendido.

Sakura asintió, y el movimiento hizo su cabello rozara agradablemente contra la clavícula de él. —Él lo escuchó… —Ella agregó, su voz débil.

—Ah… —Kakashi dio a notar, sintiendo una profunda pena por su ex estudiante moreno, porque él sabía que, no importaba por cuánto Sasuke se hubiera ido y qué tan pobremente él lo demostrara, Sarada era la persona que más amaba en el mundo… y tal vez la única persona que amaba sinceramente.

Él se quedó callado por un momento, luego frunció el ceño. —Si Sasuke escuchó, ¿Por qué no estás-?

—Él no quería hablar conmigo. —Sakura interrumpió, su tono implicando que su respuesta debería haber sido obvia.

—Ya veo. —Kakashi respondió, dándole un ligero abrazo e intentando no pensar sobre el hecho que ella tal vez podría haber querido ir con Sasuke primero y sólo había acudido con él cuando Sasuke se había cerrado para ella…

Una parte de él –la morbosa curiosidad y probablemente su parte masoquista- quería presionar por más detalles, pero el resto de él no estaba seguro de estar listo para hablar con ella sobre el estatus de su matrimonio, y tampoco estaba seguro de que ella quisiera hablarlo, así que no dijo nada más, y la habitación se quedó en silencio por varios minutos.

—¿Estás cómoda? —Preguntó finalmente. —¿Quieres acostarte?

Sakura retrocedió rápidamente ante sus palabras. —Kakashi, no creo-

Sus ojos estaban sorprendidos, y él tuvo que reprimir una risa ante su expresión… eso no era lo que él tenía en mente, pero una vez que ella reveló que ella sí, él no pudo resistir el jugar con ella un poquito.

—Justo aquí. —Aclaró tranquilizadoramente mientras levantaba una mano hacia su mejilla y le daba una sonrisa ladeada. —En el sillón. Con la ropa puesta. —Luego, después de un Segundo, levantó una traviesa ceja mientras dejaba que su pulgar acariciara su labio inferior. —A menos que quieras…


Incluso aunque la mirada en sus ojos era burlona, Sakura podía ver un calor también calor en ella, un calor que combinada con el intimo contacto de su mano y la forma en que su media sonrisa se amplió en una sonrisa libertina poniendo a su corazón a latir como loco y su aliento atorarse en su garganta involuntariamente.

—Kakashi… —Susurró, su voz ronca mientras una corriente de deseo recorrió su cuerpo.

Sus ojos cayeron hacia su boca, y luego ella estaba consciente del cuerpo de él alrededor del suyo en una manera muy diferente a como lo había estado cuando él estaba confortándola.

Confortándola…

Ese pensamiento la llevó de vuelta a la realidad, y ella lo golpeó en el pecho.

—¡No digas cosas así! —Ella gruñó, intentando quitarse de su regazo, pero él sólo se río y la jaló de vuelta.

—Estoy bromeando, estoy bromeando. —Se río entre dientes, y ella le miró de malas, odiando la forma en que él podía hacerla perderse con tanta facilidad, odiando la forma en que la familiaridad de él divirtiéndose a costa suya de alguna manera borraba incluso más su tristeza… pero ella no se resistió cuando él deslizó las manos hacia su cintura.

La mirada de él se suavizó. —Aunque, en serio, no intentaré nada… lo prometo.

Con los ojos todavía entrecerrados, Sakura cedió… su cuello había estado un poco adolorido. —Bien. —Gruñó ella. —Pero es mejor que no lo hagas… eso no es por lo que estoy aquí.

—Lo sé. —Murmuró, y aunque su expresión no había cambiado, algo en su tono –una pizca de resignación tal vez- le hizo enlazar los brazos alrededor de su cuello en un apretado abrazo.


Tomando su abrazo como aceptación, Kakashi quitó a Sakura de su regazo y le ayudó a ajustarse hasta que estaban tendidos uno junto al otro en el colchón, él en su espalda, ella acurrucada contra él, usando uno de sus brazos como almohada.

Mientras ella se acomodaba, deslizó una mano sobre su pecho, y cuando él la cubrió con su propia mano, ella automáticamente curveó los dedos bajo los de él y se acurrucó más cerca, y entonces él no pudo suprimir la idea de que él no había imaginado lo que había visto en sus ojos un par de semanas antes… Incluso si ella tal vez no había querido originalmente venir a verlo esa noche, incluso si él sabía que ella tendría que dejarlo pronto de nuevo, él no podía suprimirla.

—Sarada te extraña también. —Ella dijo repentinamente, interrumpiendo sus pensamientos, sus palabras parcialmente silenciadas por su camiseta.

Kakashi canturreó. —Tuve esa impresión cuando ella amenazó con poner tachuelas en todos mis puntos favoritos de lectura si no la veía en los campos de entrenamiento esta mañana…

Sakura levantó la cabeza para atrapar su mirada, una ceja levantada. —¿Ella dijo eso?

—Entre otras cosas…—Él sonrió.

—Esa hija mía… —Sakura suspiró cariñosamente mientras descansaba la mejilla de nuevo contra su pecho.

—Es una buena niña. —Kakashi respondió, trazando la curva de su cadera con la mano del brazo en el que ella estaba tendida.

Él sintió la cabeza de ella moverse en acuerdo.

—Aunque… —Él murmuró maliciosamente. —Probablemente deberías considerar enseñarle que las amenazas y la violencia no son las mejores maneras de demostrar afecto…

Demasiado predecible, Sakura retiró con un jalón la mano fuera de él para picarle las costillas.

Con una adolorida risa, él frotó su costado. —De hecho, tal vez yo debería enseñarte eso primero…

Ella lo picó de nuevo –más duro- y bufó. —¿Quién dijo que estaba mostrándote afecto?

Él levantó las manos en derrota y sonrió desde lo alto de su cabeza. —Sólo seguí tu comportamiento durante los muchos años que nos conocemos… —Se encogió de hombros.

Ella levantó la cabeza, una chispa malvada en sus ojos. —¿Quién dijo que alguna vez te mostré afecto? —Preguntó sin rodeos.


Sakura tuvo que reprimir una sonrisa victoriosa mientras observaba la sonrisa arrogante de Kakashi convirtiéndose en un puchero ante sus palabras.

—Sí. —Continuó despreocupada, pareciendo ignorante de su angustia. —Podría haber estado golpeándote todo el tiempo porque te lo merecías, no por un sentimiento subyacente de afecto…

Su puchero se profundizó, y ella tuvo que morderse el labio para evitar reírse.

—¿Nada de afecto? —Murmuró.

Ella sacudió la cabeza con decisión. —¡Nop! Sólo estaba dándote un muy necesario castigo...

Él frunció el ceño. —¿Nada de nada? ¿Estás segura?

—Nada. —Confirmó.

Él lució traicionado. —Creo que necesito reevaluar mi vida…

Sakura lo miró especulativamente. —Probablemente deberías hacer eso por varias razones… —Denotó, apenas conteniendo una risita… pero entonces la comisura de la boca de él se torció ligeramente, y ella ya no pudo contenerse. —¡Tu cara! —Se río.


—Es una muy buena cara, gracias. —Kakashi replicó arrogantemente, pero sólo consiguió mantener su expresión compuesta por algunos segundos antes que las risas de ella lo hicieran sonreír y abrazarla con fuerza.


—¿Por qué es tan sencillo hablar contigo? —Sakura preguntó luego que su humor finalmente se hubiera calmado. —¿Por qué es mucho más fácil hablar contigo que con cualquier otra persona?

Sonó genuinamente perpleja, y Kakashi quería reírse. En lugar de eso, soltó su mano para levantarle la barbilla hasta que sus ojos se encontraron.

—No lo sé. —Murmuró, cepillando con los dedos su cabello y sonriéndole cuando ella se sonrojó. —Nos conocemos desde hace mucho tiempo, supongo.


La tierna mirada que él estaba dándole hizo que su corazón revoloteara, y Sakura sintió sus mejillas arder en respuesta mientras el mundo comenzaba a caer de nuevo y se tuvo que obligar a poner atención a su conversación.

—Aunque he conocido a un montón de personas por mucho tiempo… más de lo que te conozco a ti. —Se opuso, frunciendo el ceño. —Pero no me siento… —Sacudió la cabeza. —Es como si pudiera decirte cualquier cosa.

Ella inclinó la cabeza con curiosidad hacia él. —Y tú siempre me haces sentir mejor… —Ella le dio un bufido desconcertado. —La mitad del tiempo, tú apenas dices algo… o me molestas… —Ella lo miró con intención. —Pero de alguna forma todavía consigues hacerme sentir mejor. Es extraño.


La pequeña arruga en su frente mientras le fruncía el ceño hizo que Kakashi quisiera arrastrar la boca sobre la de ella y mostrarle exactamente cuánto le habían afectado sus palabras, pero no lo hizo; él sólo sonrió presumidamente y apretó su cadera.

Sakura se sonrojó y giró la cabeza, entonces se quedó en silencio por un largo rato antes de volver a verlo a los ojos.

—Te extrañé. —Susurró, y los ojos de él se abrieron en sorpresa mientras su corazón se detenía…

No quería decir eso… ni siquiera se había dado cuenta de que había pensado en ello…

Pero cuando esos ojos carbón se fijaron en los de ella, las palabras simplemente salieron, y ahora no podía retirarlas; todo lo que podía hacer era verlo con nerviosismo mientras él no hacia otra cosa más que mirarla por aproximadamente medio minuto, y entonces su brazo se apretó alrededor de ella, y la lamentó y deslizó su boca sobre la de ella.

Antes de que pudiera procesar por completo lo que estaba sucediendo, ella ya estaba corriendo la mano en su pecho y en el cabello en su nuca.

No podía pensar correctamente… de nuevo, él había tomado control sobre sus sentidos hasta que él era todo lo que ella conocía… la aspereza de su naciente barba frotándose contra su barbilla mientras él profundizaba el beso, el calor de su mano mientras él acunaba su mejilla, el picante masculino de su aroma mientras lo inhalaba a través de su nariz…

—Kakashi… —Jadeó, su pierna inconscientemente enganchándose a la de él mientras él la sobrepasaba…mientras sus sentimientos por él la sobrepasaban…

Ella lo había extrañado tanto. Ni siquiera era realmente por la forma en que él podía hacer su cuerpo arder con necesidad, aunque por supuesto eso era placentero…

No, simplemente le había extrañado, todo sobre él, incluso la forma en que se burlaba de ella, y todo en ella parecía estar luchando en ese momento para mantenerlo tan cerca como fuera posible.


Esa mirada en sus ojos… esa emoción en ellos de la que él estaba cada vez más seguro no era producto de su imaginación… Kakashi no había podido evitar el besarla cuando le miró de esa forma y le dijo que lo había extrañado, y cuando ella le besó de regreso y gimió su nombre, no pudo evitar el rodarla debajo de él y presionarla contra el colchón mientras hundía la lengua en su boca.

—Sakura… —Él gruñó, mordiéndole el labio y apretándole el muslo para subir su pierna más alta sobre su cintura.

La deseaba… la deseaba con cada fibra de su ser, pero la parte de él que de alguna forma se las arreglaba para mantenerlo sensato - a pesar de que tenía a la mujer que amaba en sus brazos- sabía que incluso si ella no se odiaba a sí misma (y probablemente a él tampoco) si lo hacían, no podían llevar las cosas más lejos esa noche… No era como antes; Sasuke estaba de regreso, y ella tenía que regresar a casa con él, no a una casa vacía.

Y mientras el sentido del olfato de Sasuke no era lo suficientemente agudo como para detectar que Sakura había sido abrazada por otro hombre si ese otro hombre no estaba usando colonia o alguna otra distinguible fragancia, él sería capaz de oler si ellos tenían sexo, y él sería capaz de oler si ella regresaba a su hogar recién duchada.

Kakashi no quería que el matrimonio de Sakura terminara porque su esposo descubriera que ella había estado teniendo un amorío… si terminaba, él deseaba que fuera porque ella había decidido terminarlo…

Así que se obligó a encontrar la fuerza para evitar que sus manos se hundieran bajo su blusa de la forma en que le urgían hacerlo, y se obligó a encontrar la fuerza para mantener la boca sobre la de ella en lugar de marcar besos a lo largo de su cuello y hacia sus pechos de la forma en que su cuerpo le estaba diciendo que lo hiciera.

Y cuando ella retrocedió para recuperar el aliento, él se obligó a encontrar la fuerza para no besarla de nuevo y en lugar de ello, mover su peso hacia un lado, así él ya no estaba completamente tendido sobre ella.

—Sakura… —Murmuró, trazándole la barbilla con su pulgar.


Sakura mantuvo los ojos cerrados mientras intentaba recobrar el control en el latido de su corazón; por al menos algunos segundos, todo lo que quería era pretender que el mundo real no existía, y no podía hacer eso si podía verlo, si podía ver que estaba en el apartamento de Kakashi, en su sofá…

Porque si podía ver que estaba en el apartamento de Kakashi, entonces tendría que recordar que él vivía ahí mientras ella vivía en una casa con su esposo e hija, y que ese era el mundo real… pero si ella no podía verlo, si todo lo que podía hacer era sentirlo, respirarlo, entonces podía imaginar que estaban en cualquier lado bajo cualquier circunstancia.

Ella apretó su camiseta.

Cuando él silenciosamente le nombró, ella finalmente, de mala gana, abrió los ojos para encontrarlo viéndola con preocupación. Con una suave, triste sonrisa, ella levantó la mano hacia su cara.

¿Por qué este tiene que ser el mundo real?

—No lo es. —Kakashi dijo simplemente.

La mano de Sakura voló hacia su boca. Pensó que la Sakura Interna…

¿Había dicho eso en voz alta?

Mientras ella le miraba boquiabierta, Kakashi sacó suavemente los dedos de sus labios, y el amor en sus ojos hizo que el estómago se le revolviera y que su pecho se hinchara. Inconscientemente sostuvo su mano cuando la apartó de su boca y él acomodó su cuerpo hasta que estuvo descansando completamente de costado, apoyado en un codo, su mano en la suya sobre su abdomen.

—No tiene que ser de esta forma, Sakura. —Repitió, y la calidez en su voz pareció hundirse en su corazón.

Ella suspiró con pesadez. —Sólo han pasado un par de semanas, Kakashi…

—Eso es cierto. —Concedió. —Pero estás aquí…


Kakashi no estaba seguro de que hubiera dicho la cosa correcta, que hubiera sido el mejor movimiento para llevar la atención al hecho que Sakura todavía estaba engañando a su esposo, y el dolor en sus ojos ante sus palabras le hizo dudar de él mismo incluso más.

Pero entonces ella suspiró de nuevo y asintió. —Lo sé. —Susurró, su mirada cayendo hacia su clavícula. —Estaba tan molesta luego de lo que Sarada dijo, y no quería dejar a Sasuke cuando sabía que él estaba sufriendo, pero…

Se detuvo, y Kakashi esperó para que continuara.

—No sé cómo manejarlo cuando él está herido. —Admitió tristemente. —Y él no… él era quien yo quería que me abrazara…

Su última sentencia fue dicha tan silenciosamente que incluso con su audición, Kakashi casi no pudo escucharla, pero lo hizo, y le llenó con una felicidad agridulce, porque incluso si ella había querido acudir a él primero para reconfortarla, ella todavía no era suya…

Ella deslizó la mano fuera de la de él, y entonces él sintió sus dedos dibujar círculos en su pecho.

—No creo que divorciarme de él sería una buena cosa para Sarada justo ahora… —Dijo eventualmente, y él podía escuchar la fatiga en su voz. —Luego de lo que sucedió esta noche, creo que ella necesita estabilidad… y Sasuke está haciendo un esfuerzo. —Tuvimos una… —Sacudió la cabeza. —Le dije cómo me sentía, y él parece que se lo ha tomado en serio.

Ella volvió a verlo, sus dedos deteniendo su movimiento, y él odió el dolor en sus ojos. —Sólo no creo que sea correcto justo ahora… dos semanas no es suficiente tiempo.

Él dejó salir un profundo aliento. Podía entender lo que estaba diciendo, y su punto sobre Sarada necesitando estabilidad era válida… pero él todavía no quería dejarla ir.


Sakura observó su rostro mientras él consideraba lo que ella había dicho y el conflicto que vio ahí hizo doler su corazón. Sólo de manera semi-consciente, ella se giró de costado y envolvió un brazo alrededor de su cintura.

—Lamento haber venido aquí así. —Susurró, enterrando la nariz contra su pecho. —No debí haber… No es justo.

Ella lo sintió suspirar, y entonces la acercó. —Está bien. —Murmuró. —No hubiera querido que estuvieras sola después de eso.

Sasuke debía estar ahí. Él pensó amargamente. Si tú vas a estar con Sasuke, él necesita estar ahí por ti…

Kakashi apretó la mandíbula mientras reforzaba su abrazo y e hizo a un lado su ira. —Pero nunca vas a descubrir si tú y Sasuke pueden realmente hacerlo funcionar si sigues viniendo a mí cuando necesitas hablar con alguien… —Dijo lentamente, odiaba estarle diciéndole eso, incluso si era la verdad…

Odiaba estar diciéndole que no acudiera a él con sus problemas mientras ella intentaba arreglar su matrimonio, y estaba sintiendo que tal vez él terminaría arrepintiéndose… si ella pensaba que no podía acudir a él, ¿Se quedaría con Sasuke de cualquier forma, incluso si él no le daba lo que ella merecía?

Kakashi cerró los ojos por un momento, debatiéndose, y luego los abrió mientras se reclinaba para verla. —Siempre estaré aquí por ti si me necesitas, pero… —Él pasó la mano sobre su mejilla, y él sabía que ella podía ver su duda. —Pero deberías intentar necesitarlo a él primero.


—Kakashi…

Sakura una vez más se sorprendió por su poco egoísmo, y sólo le hizo querer quedarse más.

—Yo- —Ella comenzó, luego se detuvo. —Desearía que las cosas fueran diferentes.

—Yo también. —Admitió. —Pero necesitas hacer lo que creas es mejor. No quiero que estés conmigo si tienes dudas.

Ella asintió de mala gana.

Ninguno de ellos dijo algo por varios minutos, y entonces Sakura dejó que su mano vagara de su cintura hacia su mandíbula.

—Debería irme… —Dijo silenciosamente.

Ella sintió los músculos en su mandíbula moverse antes que él se levantara y le ayudara a hacer lo mismo.

—Te acompañaré a la puerta. —Replicó, y ambos se pusieron en pie.

Cuando ambos llegaron a la entrada y ella se hubo puesto los zapatos, ella se detuvo, insegura de qué querría él de ella.


Kakashi observó a Sakura intentando descubrir qué debía hacer, y finalmente decidió que el mundo podía irse al infierno por un minuto más, y él la arrastró a un largo beso, abrazándola firmemente contra su cuerpo mientras tomaba todo de ella para dejarla irse de nuevo.


Sakura no peleó con él cuando la acercó hacia sí e inclinó la boca sobre la de ella; ella deseaba ese beso tanto como él, y se levantó en puntillas para acercarse a él tanto como podía.

No quería detenerse. No quería dejar sus brazos, y cuando él deslizó la lengua sobre la suya y apretó su cintura, ella tuvo que recordarse de nuevo porqué creía que necesitaba hacerlo.

Luego de lo que tal vez habían sido minutos, se obligó a separar los labios de los de él, y entonces atrapó su mirada, sabiendo que él sería capaz de ver el anhelo en ella, antes de formar el sello para el Shunshin no Jutsu y transportarse de regreso a la casa que compartía con su esposo e hija, de vuelta al lugar donde ella vivía y Kakashi no.


Era casi media noche cuando Sakura silenciosamente abrió la puerta de su dormitorio y se deslizó dentro para cambiarse. Sabía que Sasuke le había escuchado entrar, pero él no dijo nada hasta que ella se metió bajo las mantas junto a él.

—¿Dónde has estado? —Preguntó, sin tono como era típico.

—Con Ino. —Respondió automáticamente, y ella no tenía la capacidad emocional para sentirse culpable sobre la facilidad con la que la mentira pasó por sus labios.

—Ah. —Sasuke murmuró.

—Necesitaba a alguien con quién hablar. —Explicó con cansancio, pensando que eso al menos era la verdad. —Y tú viniste aquí y cerraste la puerta, así que asumí que querías estar solo.

Había una pizca de acusación en su voz que no se molestó en esconder, pero su ira residual se desarmó cuando él le dio las gracias.

—Necesitaba algo de tiempo. —Admitió.

Él pareció a punto de decir algo más cuando fue detenido por un cuidadoso golpe en su puerta.

—¿Mamá? ¿Papá? ¿Puedo entrar?

Era Sarada. Sasuke y Sakura intercambiaron miradas, y él asintió.

—Entra. —Sakura dijo suavemente, y la puerta crujió mientras se abría y su hija entraba por ella, sus ojos puestos en el suelo. —¿Qué sucede?

Sarada retorció las manos juntas nerviosamente. —Lo siento… —Susurró. —No era verdad lo que dije antes.

Sakura suspiró. —Está bien, cariño. —Replicó. —Lo sabemos. —Ella escuchó un sollozo viniendo de la dirección de su hija, y su corazón dolió. —Está bien. —Repitió. —Ven aquí.

Ante eso, Sarada corrió hacia la cama y arrojó los brazos alrededor de su madre. —De verdad lo siento, Mamá… No sé por qué estaba tan enojada. —Lloró mientras Sakura la abrazaba y acariciaba su espalda confortadoramente.

Para su completa sorpresa, Sasuke se sentó y se inclinó para poder poner la mano en la cabeza de su hija, una acción que inmediatamente hizo que Sarada le diera la espalda a Sakura para envolver los brazos alrededor del cuello de su padre.

—Lo siento mucho, papá. —Sollozó, enterrando la cara en su hombro. —¡Por favor, no te vayas! No era verdad…

Sakura observó mientras Sasuke abrazaba a su niña. —No me voy a ninguna parte. —Dijo tiernamente.

—Por favor, no te vayas de nuevo… —Sarada repitió, lágrimas ahogando su voz, y Sakura levantó la mano para pasar los dedos a través de su cabello, intentando reconfortarla.

—Está bien, Sarada… nadie se va a ningún lado. —Le aseguró.

Incluso mientras ella hablaba y con más agudeza cuando Sasuke abrió su brazo para permitirle entrar al abrazo, el corazón de Sakura se torció mientras sin poder evitarlo pensaba en Kakashi, mientras lo extrañaba… pero al menos por ahora, mientras se sentaba en la cama con los brazos alrededor de su esposo e hija, sabía que estaba tomando la decisión correcta.


N/A: Más diversión y juegos están por venir, al menos en un rato más.

Para MissHuffer, actualizo cuando finalizo un capítulo… No soy lo suficientemente paciente como para dejar estar las cosas :)


Notas de la traductora:

Nuevamente una disculpa. Esta semana cumplí años y la verdad es que no pude traducir el capítulo por andar dándome respiros lol Literalmente terminé hace unos diez minutos, así que iré al grano porque ya tengo sueño: No acabé de nuevo de responder los mensajes, me faltan unas cinco personitas con cuenta, ¡Así que les pido paciencia por favor!

En más líneas generales, Midori, Isabel y Zelink970911, creo aparte de disculparme por no responder de nuevo -al menos no de manera personalizada-, les agradezco su paciencia y sus comentarios. Las opiniones y los sentimientos que plasman en sus comentarios me hacen sentir muy contenta por mi decisión de traducir esta historia. Desafortunadamente, ya no tengo el mismo tiempo que antes como para poder responderles, pero como cada semana les digo, leo siempre lo que me escriben. Además, me sabe mal robarme medio capítulo con mis respuestas larguísimas...

En fin... Les agradezco que continúen leyendo la traducción. Ya nos queda cosa de nada, así que me gustaría que siguieran pasándose a leer y a dejar sus comentarios bonitos. Por esta semana es todo.