Disclaimer:

La serie Naruto (tanto manga como anime) son propiedad de Masashi Kishimoto. Las letras y citas incluidas en el texto son propiedad de sus respectivos autores.

Better Man pertenece a Kakashisgf, yo sólo me ocupo de la traducción. Agradezco también a la autora por su trabajo como beta reader.


Advertencias:

Clasificación M: Contenido adulto tal como lenguaje, sexo, etc.


Un Mejor Hombre

Capítulo 55

Sakura se cuestionó cuando compró el sauri y la berenjena en el mercado.

Se cuestionó mientras cocinaba el pescado y preparaba la sopa.

Se cuestionó cuando empacó la comida en dos bentos y metió las cajas en la canasta de picnic.

Se cuestionó cuando abrió la puerta y salió al pórtico.

Y cuando se acercó lo suficiente al campo de entrenamiento tres para ver a su hija y a cierto hombre de cabello plateado, cuestionó todo lo que hizo de nuevo…

Pero era su cumpleaños, y ella no quería que él creyera que lo había olvidado; al final, incluso si las cosas eran un desastre ahora mismo, no podía permitir que lo que había sucedido entre ellos arruinara lo que habían construido a lo largo de los años… no podía tolerar el pensamiento de ignorar su cumpleaños, y actuar como si no importara, como si a ella no le importara simplemente porque la única interacción que habían tenido en un mes había sido el contacto visual de una calle a otra una semana atrás.

Además, si ella era honesta consigo misma, tendría que admitir que simplemente quería verlo…

Suspiró y alcanzó las faldas del campo y puso la canasta cerca de sus pies. Se había asegurado de estar lo suficientemente lejos como para que Sarada no la notara, porque ella estaba más que curiosa sobre la forma en que su hija interactuaba con Kakashi cuando ella no estaba cerca… y todavía no había reunido el valor necesario.

Gruñó silenciosamente, molesta consigo misma.

Al menos no había riesgo de que se metieran en problemas con Sarada ahí… Sakura podría verlo, estar con él algunos minutos, escuchar su voz, y no tendría que preocuparse por pelear con la tentación de tocarlo. Era el plan perfecto, todo estaba considerado… incluso había decidido no llevar un bento para ella misma así no tendría que quedarse si todo resultaba incómodo.

Sus pensamientos repentinamente se interrumpieron cuando ella vio a su hija apuntar un pequeño dedo a Kakashi, haciendo lo que Sakura asumió era una cara de enojo que en realidad era más adorable que intimidante. Estaba demasiado lejos como para escuchar lo que Sarada estaba presumiblemente acusando al Ninja que Copia de hacer, pero el intercambio era tan cómico desde la perspectiva física que no importaba, –un perezoso- y larguirucho hombre con una terrible postura y un aspecto que no revelaba absolutamente ninguna reacción visible de la acalorada reprimenda que estaba recibiendo de la mucho más pequeña y claramente indignada chica morena que probablemente media mucho menos de la mitad de su altura pero era el doble de volátil…

Sakura no pudo evitar el reírse para sí misma, y cuando Kakashi tocó su boca y se giró para ver el cielo en esa característica forma que tenía y Sarada se cruzó de brazos y frunció los labios sólo para romper a sonreír por lo que fuera que él dijo en respuesta un momento después (aunque disimuló su expresión y regresó el ceño fruncido, y sacudió un puño hacia él inmediatamente), Sakura no pudo evitar pensar que su hija se veía feliz, cómoda, más animada de lo que estaba alrededor de su padre… no podía imaginarse a Sarada haciendo caras como esas a Sasuke, y no podía imaginar a él apagado su ira con humor.

No era que Sarada no fuera ella misma o no estuviera feliz cuando estaba con Sasuke; sólo era diferente… ella parecía tener una relación mucho más relejada con el ex Hokage, y Sakura sospechaba que su hija veía a Kakashi como algún tipo de confidente –no un compañero, sino un adulto confiable… y uno que no venía con una serie de complicaciones.

Su corazón se calentó mientras observaba a los dos, y estaba contenta de que Sarada lo tuviera en su vida… estaba agradecida de que su hija tuviera la oportunidad –gracias a Kakashi- de conocer a Sasuke sin la presión de él siendo su única figura paterna.

Su pecho estaba demasiado lleno de nuevo… quería deslizar los brazos alrededor del cuello de Kakashi y acercarlo a ella, respirar en él y sentir sus manos en su cintura… Quería mostrarle cuanto apreciaba todo lo que él había hecho por Sarada… y por ella. Quería escucharlo decirle que la amaba, y quería-

Sakura apretó la mandíbula y miró al cielo mientras se daba cuenta de nuevo que no había hecho nada con la epifanía que había tenido hacia una semana… todavía estaba entregándose a Kakashi, incluso si era sólo en mente…

Y en su corazón.

Reclinó la cabeza contra el tronco.

Honestamente, las cosas casi habían sido peor desde que lo había visto… sí, le había hecho darse cuenta lo que no estaba haciendo en su matrimonio, lo que necesitaba hacer, pero de alguna forma, había tenido más dificultades para encontrar incluso el contento más superficial desde entonces –y un tiempo no más sencillo abriéndose con Sasuke.

Realmente, ¿Cómo se suponía iba a abrirse con Sasuke cuando mucho de sí misma estaba anclada a ese hombre de cabello plateado? No importaba cuan duro lo intentara, la mayoría de lo que le preocupaba era Kakashi… Parecía siempre estarle extrañando o comparándolo con Sasuke o preguntándose qué significaba que Sarada pareciera estar tan decidida a continuar con su entrenamiento que se aseguró de reunirse con él dos veces a la semana cuando no estaba en una misión, pese a que Sasuke había cuestionado la necesidad de hacerlo.

Incluso cuando Sakura recordaba el pasado, el tiempo antes del amorío, la mayoría de sus memorias parecían involucrar a Kakashi… Había descubierto que, extrañamente, incluso cuando él no había estado involucrado significativamente en el evento que ella estaba recordando, incluso si no había interactuado con él personalmente, de alguna forma se encontraba recordando algún comentario random que él había hecho o alguna cosa tonta que él hizo, y había llegado al punto en que ella tenía que detenerse conscientemente de hablar demasiado de él por temor a levantar las sospechas de Sasuke.

Ultimadamente, de lo que se estaba dando cuenta era que no podía abrirse con Sasuke no sólo porque instintivamente tenía arriba sus defensas emocionales cuando estaba cerca de él, sino porque de lo que realmente quería hablar era sobre el hombre con el que había tenido un amorío… y esa, obviamente, no era una opción.

Sakura cerró los ojos frustrada, y cuando los abrió de nuevo, vio a Kakashi girando su cabeza hacia ella. Siguiendo su mirada, Sarada finalmente notó a su madre y sonrió con amplitud.

Sakura sabía que Kakashi sabía que ella estaba ahí, lo sabía por la forma en que su cuerpo se había tensado por el más breve de los segundos cuando ella se había acercado al campo de entrenamiento. Aunque no estaba segura de que significaba que no hubiera reconocido su presencia inmediatamente, parecía que había decidido que era tiempo, y ahora su hija le estaba llamando y gesticulando para que se les uniera.

Con un suspiro y un giro en su estómago, Sakura levantó la canasta y caminó hacia ellos.

—¿Qué estás haciendo aquí? —Sarada preguntó, su pregunta indicando una placentera sorpresa más que irritación.

Aunque ella podía sentir los ojos de él sobre ella, Sakura todavía no podía obligarse a ver a Kakashi, en lugar de ello, mantuvo su concentración en su hija. —Bueno… —Comenzó, sintiéndose mucho más nerviosa de lo que creyó estaría. —Es el cumpleaños de este abuelo, así que pensé en traerle el almuerzo. También hice algo para ti.

Con eso, ella reunió todo su valor y miró por encima a donde el Ninja que Copia estaba de pie a un par de metros a su lado. Para su consternación, no pudo contener el sonrojo cuando sus ojos se encontraron, y esperaba que Sarada no pudiera verlo o no creyera que era algo raro si lo hizo…


Decir que Kakashi había estado sorprendido cuando sintió el chakra de Sakura acercándose el campo de entrenamiento hubiera sido un malentendido… ella nunca se había pasado cuando él estaba trabajando con su hija en el pasado, y habían estado evitándose activamente por semanas, así que no tenía razón en creer que ella se mostraría siquiera.

Y cuando reveló que había venido porque le había preparado un almuerzo de cumpleaños, tuvo que darle crédito a todos sus años como ninja con el hecho de haber conseguido mantener su respuesta visible a un ligero ensanchamiento de ojos, y él estaba agradecido de que ella hubiera dudado antes de mirarlo luego de su pronunciamiento porque incluso aunque su hija estuviera justo ahí junto a ellos, él no estaba seguro de haber podido detenerse y no besarla si él hubiera visto sus mejillas sonrojadas y la tímida calidez de su mirada sin ese puñado de segundos para recuperarse.

Realmente era patético cuan fácilmente esa mujer podía romper su fuerza de voluntad…

Con un suspiro mental, Kakashi se obligó a entrecerrar los ojos mientras la miraba. —Debes estar equivocada, Sakura-chan… no hay ningún viejo aquí. —Dijo, luego sonrió su típica sonrisa. —Pero es mi cumpleaños número 27, y disfruto mucho tu cocina, así que lo dejaré pasar.

Sakura frunció el ceño. —Debería hacerte admitir que eres un anciano antes de darte esto.

—No puedo ser chantajeado. —Declaró seguro, enderezando su espalda, y él escuchó a Sarada riéndose al fondo.


Poco impresionada por la demostración de Kakashi, Sakura levantó una ceja escéptica. —¿Ni siquiera por sauri asado? —Preguntó.

Su expresión ofendida cambió ligeramente en una contemplativa, y luego sacudió la cabeza. —No puedo ser chantajeado. —Reiteró firmemente.

En respuesta, Sakura sacó uno de los bentos y echó un vistazo bajo la tapa. —¿Ni siquiera por sauri asado y sopa miso con berenjena?

Él la miró de reojo. —Eres una mujer diabólica. —Anunció, luego levantó el bento de su mano antes de que ella pudiera reaccionar.

—¡Oye! —Protestó, intentando tomar la caja mientras él la mantenía sobre su cabeza. —¡Devuelve eso!

Él la levantó más alto. —Es mi presente, Sakura-chan. Lo hiciste para mí… —Le recordó, calmadamente evitando sus intentos para recuperarlo.

Para este punto, Sarada se sentó y tomó el otro bento. —Están siendo ridículos. —Se río. —Actúan como niñitos algunas veces…

Ante las palabras de su hija, Sakura se sonrojó y detuvo sus intentos de recuperar la caja, en lugar de ello se cruzó de brazos y le dio la espalda al irritante ex Hokage. —¡Hmph! Esa es la última vez que te hago algo… —Bufó.

—Pero Sakura-chan… —Kakashi objetó, y podía imaginarse el puchero que sin duda estaba usando.

Ella le miró por encima del hombro y confirmó que él estaba, de hecho, haciendo un puchero. —Sólo comete el almuerzo. —Dijo con un suspiro de hastío, pero el afecto que no pudo ocultar socavó su ceño.

Sus ojos se suavizaron, y ella tuvo que luchar con otro sonrojo. —Gracias. —Murmuró, y la genuina felicidad que ella podía ver en su mirada hizo que su corazón latiera con más rapidez.

—De nada. —Replicó, mirando hacia abajo mientras perdía la batalla con su sonrojo y él la pasó para tomar un asiento junto a su hija.

Cuando él se puso cómodo le dio una mirada burlona. —¿Dónde está el tuyo? —Frunció el ceño.

—Ah… —Murmuró, frotando la parte trasera de su cuello. —No quería interrumpirlos demasiado, así que sólo iba a dejárselos…

La cabeza de Sarada inmediatamente se levantó. —No… ¡Mamá, deberías quedarte totalmente! ¡Quiero verte pelear con Kakashi-sama!

Tanto Sakura como Kakashi se giraron hacia la chica con la sorpresa escrita sobre su rostro. —¿Qué? —Sakura preguntó.

Sarada se les quedó viendo como si no pudiera entender por qué estaban atrapados tan fuera de guardia. —Quiero verte pelear contra Kakashi-sama. —Repitió. —Quiero ver si realmente eres tan buena como él dice que eres…

—Sarada, no creo que… —Sakura miró a Kakashi, quien sólo se encogió de hombros ligeramente e inclinó una sonrisa a medias.

Suspiró… todo en lo que podía pensar era la última ocasión en que entrenaron juntos y cómo ella terminó en su cama después. ¿Cómo podría pelear con él con aquellas memorias persiguiéndola? El mero pensamiento de ellos tenía el deseo corriendo a través de ella…

Y ella tenía que tocarlo… ¿Qué si se encontraban en una posición comprometedora?

—¿Por favor, Mamá? —Sarada rogó, sus ojos brillando con emoción.


Aunque una parte de Kakashi estaba pensando que combatir con Sakura era una muy mala idea, el resto de él quería tomar ventaja de la oportunidad de acercarse a ella y verla en su elemento, de atrapar esa chispa en su sonrisa mientras le retaba.

Además, su hija estaba ahí… no era como si él iba a ser capaz de atraparla y luego transportarla de vuelta a su apartamento para así poder hacerle el amor el resto de la tarde, no importaba cuanto quisiera hacerlo…

Así que él levantó una ceja en la dirección de Sakura. —¿Por qué, Sakura-chan… no tendrías miedo de perder, o sí? —Se burló.

Ella le recompensó con una mirada de molestia. —Te recordaré que gané la última vez. —Replicó.

Ah… la última vez…

Mentalmente se sacudió las memorias de ella presionada contra su regazo en el bosque mientras jalaba su cabello y enredaba la lengua con la de él, Kakashi levantó su ceja más alto. —Ese almuerzo en el que invertí un montón de tiempo haciéndote se va a enfriar. —Apuntó.

Él se encogió de hombros. —Lo comeré ahora, y luego combatiremos.

—No debes ejercitarte con el estómago lleno. —Argumentó.

Kakashi se río. —Ahora suenas como una madre…

Soy una madre. —Resopló.

—Y tu hija está pidiéndote probar que su fe en ti no está fuera de lugar… ¿De verdad vas a dejarle pensar que su madre es una cobarde? —Preguntó, entonces sonrió presumidamente.

—¡Sí, mamá! —Sarada intervino. —¡Demuéstrale que puedes derrotarlo cuando quieras!


Sakura lo odiaba. En serio, él tenía que ser el hombre más molesto en la tierra… más molesto incluso que Naruto…

Y ella iba a poner esa sonrisa presumida suya directamente en el suelo…

Apretando los dientes, metió la mano en su bolsa y sacó sus guantes. —Bien. —Gruñó, poniéndoselos. —Vas a caer.

El puño de su hija se elevó en el aire. —¡Sí! —Gritó. —¡Esto va a ser asombroso!

Kakashi asintió, y Sarada tomó los bentos y la canasta de picnic y corrió hacia el límite del campo mientras Sakura se ponía en posición de pelea.

—No creas que te lo voy a poner fácil sólo porque es tu cumpleaños, jiji… —Le advirtió mientras lo encaraba, su comportamiento relajado como siempre.

Con una genuina sonrisa que se enredó alrededor de su corazón contra su voluntad, Kakashi sacudió la cabeza. —De verdad no sé por qué sigues teniendo esa equivoca noción de que soy viejo… dado el número de veces que te he probado que no lo soy…

Mientras finalizaba de hablar, su sonrisa se hizo presumida, y Sakura no pudo evitar que su insinuación enviara una ola de calor directa a las partes de ella que más habían extrañado su toque.

Molesto, molesto hombre. Pensó con enfado.

Y entonces él desapareció, y ella automáticamente se tensó.

Tenía que estar bajo tierra. Él siempre iba bajo tierra. Se preparó para dar un puñetazo a la tierra, pero antes de que pudiera, ella sintió el aire detrás moverse, y se vio obligada a saltar hacia adelante para evitar la patada que iba a su cabeza. Justo aterrizó cuando un pie en sandalia se deslizó por la parte trasera de sus piernas.

Había hecho un clon.

Arqueándose en una voltereta hacia atrás para evitar ser derribada, arrojó un puñado de shuriken al Kakashi frente de ella y canalizó su chakra a ambas manos, intentando eliminar al Kakashi detrás de ella, pero él rodó fuera del camino antes de que ella pudiera hacer contacto con su cuerpo, y sus palmas enviaron grietas corriendo a través del suelo mientras las saltaba y volvía a ponerse en puntillas.

—Todavía eres rápido, jiji… Te concedo eso. —Gritó mientras comenzaba a formar los sellos para crear sus propios clones.

Manteniendo su concentración mientras esquivaba una ráfaga de kunai, completó los sellos, y dos clones aparecieron en existencia justo a tiempo para bloquear el Housenka no Jutsu y Doryuuheki de Kakashi.

Decidiendo tomar una página de su libro, Sakura usó la cobertura de la pared de tierra para ejecutar Doton: Moguragakure no Jutsu y envió uno de sus clones bajo el suelo para caminar hacia el Kakashi más distante mientras su otro clon saltó sobre el muro, localizó al segundo Kakashi, y disparó un Suiton: Suidan no Jutsu a él.


El Kakashi-Bunshin vio el chorro de agua dirigiéndose hacia él y rápidamente creó un dragón de agua para contratacarlo. Los dos jutsu chocaron, formando un amplio chorro que interrumpió su línea de visión que le proveyó a él la oportunidad de transportarse justo al lado de la Sakura que había usado la bala de agua. Aunque él podía decir que la había tomado por sorpresa, ella consiguió esquivar el kunai que él envió hacia su cuello y envió un puño brillante hacia sus costillas mientras se giraba.


Sakura sintió la aparición de Kakashi del otro lado del muro y escuchó los sonidos de golpes siendo detenidos. Cuando la pared se sacudió con el golpe sordo de lo que ella asumió, dada la fuerza, era el cuerpo de Kakashi chocando contra ella, mentalmente se disculpó con su clon y envió su puño a través del lodo hasta que sintió la tela de un chaleco antibalas que desapareció al contacto y luego el pecho de su propio clon momentáneamente antes de desaparecer también con un pop.

Uno abajo…

Justo cuando estaba preguntándose si su otro clon había conseguido encontrar al segundo Kakashi, el choque de metal sonó desde más allá de los escombros de la pared destruida, y ella vio a su clon metida en una feroz batalla de taijutsu con el hombre de cabello plateado.

Y luego uno de sus brazos fue agarrado firmemente y torcido detrás de su espalda.

—No deberías distraerte, Sa-ku-ra…

Las palabras fueron murmuradas en un tono bajo en su oreja mientras el otro brazo de Kakashi se enganchó a través de sus hombros y la apretó contra su pecho. Sorprendida tanto por su repentina aparición como por la forma en que la envolvía, Sakura se congeló… Incluso con el frío metal de su kunai presionado contra su garganta y su brazo atrapado en su agarre, ella casi olvidaba que estaban combatiendo…

Era tan agradable tenerlo así de cerca de ella de nuevo…

Y luego sintió su cabello susurrar mientras él respiraba en él y rozaba el pulgar ligeramente a lo largo del interior de la muñeca de su brazo atrapado, y sabía que él se estaba sintiendo de la misma forma.

Provocó que no quisiera dejarlo ir…

Pero estaban combatiendo, y su hija estaba viéndolos, así que se obligó a levantar el brazo libre para tomar la muñeca del brazo que él tenía envuelto alrededor de ella mientras canalizaba el chakra en sus manos y su pie antes de simultáneamente alejarle el brazo de su cuerpo, zafar su otro brazo fuera de su agarre, y chocar el talón contra el suelo.


Obligado a dejar ir a Sakura, Kakashi saltó y se giró hacia un lado para evitar caer en el abismo que había creado. Cuando aterrizó, se encontró a sí mismo encarándola a través de la grieta, y la forma en que ella le estaba viendo, con tierra en sus mejillas, mechones de cabello volando libres con la brisa, sus puños listos para atacar o defender si era necesario… era tan hermosa, y él deseó que ella se dejara sentir lo que él podía ver en sus ojos, que ella se dejara a sí misma tomar la oportunidad –una oportunidad real- de ser feliz, de estar con él.

Pero ahora no era el tiempo para pensar sobre cosas como esa…

Él suspiró y dejó volar una volea de shuriken para distraerla mientras él formaba los sellos para el Doton: Doryuu Taiga, sólo para detenerse cuando él fue bombardeado con las memorias de su clon –quien aparentemente había perdido contra uno suyo- y él sintió a su victorioso bunshin viniendo por él desde debajo del suelo.

Cambiando los sellos para un Chidori Nagashi, él empujó su crepitante palma en la tierra y sintió el rayo instantáneamente golpear y desaparecer al clon de Sakura, y entonces, sabiendo que Sakura misma habría saltado para evitar su jutsu, él checó su locación y arrojó otra ronda de shuriken a ella.

Aunque ella bloqueó la mayoría de ellos predeciblemente, él había arrojado demasiados para que ella los desviara, y se vio obligada a usar el Kawarimi no Jutsu. En los segundos entre los que creó su reemplazo y ella reapareciendo varios metros lejos, Kakashi usó su renombrada velocidad para formar sellos y ejecutar Doton: Doryuu Taiga, y en el momento en que su pie tocó el suelo, ella fue atrapada en un río de lodo.


Sin árboles cerca de ella para usarlos como una ancla para una cuerda y sus pies ya demasiado cubiertos para usar un reemplazo, Sakura sabía que había perdido, y maldijo mientras mantenía las manos arriba de la cabeza y se observaba a sí misma hundirse hasta la cintura en el jutsu de Kakashi antes de que el finalmente lo detuviera.

—Te odio. —Frunció el entrecejo cuando él caminó hacia ella, usando una triunfante sonrisa presumida.

—No, no, Sakura-chan. —Dijo mientras le tendía una mano para ayudarla a salir. —Gané limpiamente.

Ella intentó ignorar el calor de su mano cuando la cerró alrededor de la suya, pero luego él convirtió su sonrisa presumida en una ladeada y la vio a los ojos, y ella falló miserablemente, incapaz incluso de mantener su ceño fruncido mientras el calor pareció viajar desde el punto de contacto a través de su cuerpo entero.


Kakashi observó el ceño de Sakura desvanecerse y su mirada suavizarse mientras le tocaba, y si Sarada no hubiera venido corriendo justo cuando la jalaba para liberarla del lodo, él tal vez no hubiera sido capaz de contenerse de llevar a la mujer que amaba a sus brazos.

Pero para bien o para mal, lo hizo.

—¡Eso fue increíble! —La genin morena chilló mientras se detenía al lado de ellos. —¡Mamá, eres tan asombrosa!

Kakashi observó a Sakura darle a su hija una sonrisa de derrota. —Aun así perdí. —Suspiró.


Fue solo cuando Kakashi deslizó la mano fuera de la de ella para sacudirle el cabello luego de que hablara que Sakura se dio cuenta que ella no le había dejado ir luego de que le ayudara a levantarse. Sonrojándose furiosamente con vergüenza, miró con molestia al Ninja que Copia mientras intentaba arreglarse el cabello.

—Sí, pero derrotaste a mis dos clones. —Remarcó, entrecerrando los ojos, aparentemente poco preocupado por el estado de su cabello o el hecho de que básicamente habían estado tomados de las manos cuando su hija había llegado.

—Es cierto, Mamá. —Sarada concedió, asintiendo, e incluso si todavía estaba inquieta por el toque de Kakashi, la admiración en la expresión de su hija hizo a Sakura sonreír.

Se aclaró la garganta. —Bueno… Estoy algo cubierta en lodo- —Anunció, gesticulando hacia el inferior de su cuerpo. —Así que creo que es tiempo para que me vaya a casa. —Dirigió la mirada hacia su hija. —La cena es a las siete. Por favor, lleva a casa los bentos y la canasta de picnic.

—Lo haré. —Su hija prometió.

Aplacando las mariposas en su estómago, Sakura giró la cabeza para atrapar la mirada de Kakashi. —Feliz cumpleaños, jiji. —Dijo con una pequeña y genuina sonrisa antes de fruncir el ceño. —Y no te quejes conmigo si tu comida está fría… tú eras el que quería combatir.

—Estoy seguro de que estará delicioso. —Replicó, luego sonrió, y el corazón de ella pareció saltarse un latido.

—Bueno… eso espero. —Murmuró, nerviosa, y con una última mirada hacia él, palmeó a su hija en la cabeza y se alejó.

Mientras se acercaba al límite del campo, escuchó a Sarada demandar que Kakashi le enseñara cómo hacer el río de lodo, y Sakura no pudo evitar sino sentirse tibia y mareada cuando él apuntó a su hija que tenía que ganar afinidad tierra antes que él pudiera hacer eso y Sarada instantáneamente respondió diciéndole que él sólo tenía que enseñarle eso primero.

Ella sonrió suavemente… era realmente bonitos juntos…


—¿Qué te sucedió? —Sasuke preguntó con una ceja levantada mientras ella cruzaba la puerta.

Sakura instantáneamente se sonrojó. —Ah… Les llevé bentos al campo de entrenamiento, y Sarada insistió que Kakashi y yo combatiéramos, así que… —Explicó con incomodidad.

Sasuke frunció el ceño, y atrapó a Sakura por sorpresa, porque era tal vez la expresión facial más notoria que había hecho desde que había regresado.

—¿Por qué les llevaste bentos? No lo haces cuando la entreno…

Ante sus palabras, el corazón de Sakura comenzó a latir tan ruidosamente que le preocupó que él pudiera escucharlo. —Tampoco lo había hecho antes con ellos… —Dijo, luego dudó. —Es el cumpleaños de Kakashi.

El ceño fruncido de Sasuke se profundizó. —Ya veo.

¿Por qué estaba tan molesto? ¿Lo sabía? Sakura sintió un pánico creciendo y tuvo que obligarse a relajarse lo mejor que podía. —Sólo creí que sería bonito hacerle el almuerzo, ya que él ha sido tan generoso con Sarada y-

Abruptamente se interrumpió… Sasuke estaba muy cerca de gruñir, y ella sabía que todo lo que estaba haciendo era cavarse un agujero, así que ella entrecerró los ojos y terminó de sacarse los zapatos. —Como sea. —Continuó, su voz ligera. —Soy un desastre… En verdad debería bañarme ahora.

Intentando evitar que su nerviosismo se mostrara, ella le dio un pico en la mejilla y lo pasó de largo para ir a su dormitorio. Afortunadamente, él no la detuvo, y cuando ella se metió en el baño y cerró la puerta, dejó caer la frente contra la madera y dejó salir un aliento que ella no estaba consciente de haber estado conteniendo.

Su pulso estaba corriendo. Ella no había estado preparada para eso. No había estado preparada para nada. Demonios, no había estado preparada para nada de lo que había sucedido ese día…

Con una mano temblorosa, ella se soltó el cabello y se arrastró hacia la ducha. Mientras esperaba a que se calentara el agua, se observó en el espejo.

¿En qué estaba pensando Sasuke? ¿Podría realmente estar celoso? Y si eran celos, ¿Estaba celoso porque sabía que había tenido un amorío o estaba celoso sólo porque sí? Sabía que él era posesivo, así que podía estar celoso sólo porque sí…

Pero lucía muy molesto…

Ella suspiró y estudió su mano, la que había sostenido Kakashi, y recordó lo que se había sentido tener su boca en su cabello mientras la mantenía contra su cuerpo… recordó el toque tan ligero como una pluma de su pulgar en la delicada piel de su muñeca… recordó la forma en que le miró a través de la gran abertura que ella había hecho en el suelo, como si la quisiera más que nada en el mundo.

Cerró los ojos por un momento, entonces se metió bajo la ducha. Mientras el agua se derramaba sobre su cabeza, sobre sus hombros, y bajo su espalda, llevándose el lodo que la cubría, ella se quedó viendo el pequeño charco café que se formó alrededor de la coladera, intentando aclararse la mente de Kakashi, intentando no preocuparse porque Sasuke los hubiera descubierto, intentando mantenerse compuesta.


N/A: Realmente me debatí sobre incluir este capítulo, pero al final decidí que Sakura necesitaría más que sólo vero para llegar a lo que sucede en el siguiente capítulo, así que decidí mantenerlo. Sé que la historia probablemente no se está moviendo lo suficientemente rápido para algunos de ustedes, y me disculpo por eso, pero al final, supongo que tengo que ir con lo que creo que pasaría.

En cualquier caso, va a haber mucha más acción (de múltiples variedades) próximamente, así que estén al pendiente, mis maravillosos y pacientes lectores :)

N/A 2: Además, muchos de ustedes –fans de Kakashi- ya saben que su cumpleaños es el 15 de septiembre, pero quise apuntar a aquellos curiosos sobre la línea temporal… El cumpleaños de Kiba es el 7 de julio, así que todo esto (desde la escena del mercado) lleva más o menos tres meses, desde algún punto cercano a la mitad de junio.


Notas de la traductora:

¡Hola a todos! Como siempre, lamento la tardanza pero aquí lo tienen.

¿Qué piensan de este bonito gesto? Kakashi lo merece, ¿No es cierto? Es algo super bonito *_* Por cierto, el capítulo siguiente es uno que me conflictúa un poco, pero es necesario para la historia.

En fin, muchas gracias por sus comentarios. Espero responderlos este fin de semana.

Isabel: ¡Hola! Pues... ¿Qué puedo decirte que tú no hayas dicho ya? Habiendo descubierto todas las fallas, debería ser obvio que Sakura tendría que estar haciendo ya las maletas y esperar a Sasuke con los papeles del divorcio, pero estamos aquí por el drama... y ella necesita un empujón más antes de que eso pase, la gota que derrame el vaso. Para saber si Sasuke se enterará o no del amorío, tendrás que seguir leyendo *Chan chan chan* Gracias por continuar leyendo la traducción y por tus comentarios ¡Te mando un abrazo!

Eso es todo; los leo la siguiente semana :D