Disclaimer:

La serie Naruto (tanto manga como anime) son propiedad de Masashi Kishimoto. Las letras y citas incluidas en el texto son propiedad de sus respectivos autores.

Better Man pertenece a Kakashisgf, yo sólo me ocupo de la traducción. Agradezco también a la autora por su trabajo como beta reader.


Advertencias:

Clasificación M: Contenido adulto tal como lenguaje, sexo, etc.


Un Mejor Hombre

Capítulo 58

—¿En verdad tienes que irte? —Sarada gimoteó; dejándose caer sobre su estómago en la cama de sus padres junto a la bolsa de Sasuke.

Su padre la vio por la esquina de su ojo brevemente mientras empacaba. —Es una misión, Sarada-chan.

Cerca del armario, Sakura deslizó su bata fuera de la percha, luego se giró hacia su hija. —Tú también tomas misiones. —Apuntó.

—Lo séeeeeeee. —Sarada suspiró. —Pero…

Hubo una pausa mientras la chica miraba las puntas de sus dedos índices presionadas.

—¿Seguro que regresas? —Preguntó finalmente.

Sasuke dejó a un lado la camisa que estaba a punto de meter en su mochila y puso la mano en la cabeza de su hija. —Sólo es por un par de semanas. —Respondió.

—¿Pero, vas a regresar, verdad? —Sarada insistió silenciosamente, levantando sus ojos negros para encontrar los de él.

—Sí. —Afirmó, sacudiéndole el cabello ligeramente.

Con un leve y escéptico fruncido de ceño, Sarada buscó su mirada por un momento antes de darse la vuelta. —Mejor que lo hagas. —Gruñó, y Sasuke asintió con la cabeza mientras retomaba su ocupación.


Cuando Sakura observó a su hija expresar preocupación de que su padre no regresara, no pudo evitar el sentirse culpable, porque si era honesta consigo misma, una gran parte de ella estaba aliviada porque Sasuke se iba, incluso si era por un corto periodo…

En serio, el mero pensamiento de una o dos semanas sin él parecía hacer que su pecho se soltara, sus hombros se aligeraron… desde la primera vez que mencionó su próxima misión, había descubierto exactamente bajo cuánto estrés su presencia le había puesto.

Por supuesto, sabía que algo de ello tenía que ver con Kakashi… Si antes había tenido problemas para sacarse de la mente al hombre de cabello plateado, había sido casi imposible desde su charla con Ino, pero con Sasuke yéndose, ella sería capaz de dejarse llevar por todos esos sentimientos sin tener que preocuparse de que él sospechara que algo estaba mal; ella sería capaz de expresar sus emociones en la privacidad de su dormitorio sin tener que formular alguna historia para explicárselas a él.

Al mismo tiempo, Sakura sabía que era más que Kakashi… Había comenzado a darse cuenta que Sasuke por sí mismo le estresaba –nunca sabía qué humor tendría de un momento a otro –¿Estaría "presente" o estaría cerrado?- Y nunca sabía la mejor manera para responderle, sin importar cuál fuera su humor – si él se cerraba, ¿Ella debía intentar llegar a él o dejarlo solo? Si estaba presente, ¿Qué debía evitar hacer para que él no se cerrara?

Hasta que él anunció que iría de misión, Sakura no había entendido cuán agotador era ser su esposa… Nunca había entendido cuánta presión sentía no sólo porque su matrimonio funcionara sino también por ayudar a Sasuke a construir una relación con su hija, por volverlo un padre… Ella quería que él fuera feliz, que fuera capaz de superar las tragedias de su infancia para que así él pudiera tener una vida real en un hogar de verdad con su familia –para así poder ser completo de nuevo. Ella quería ayudarlo a ver que no necesitaba vagar por el mundo él solo…

Pero era agotador. La presión era agotadora; la tarea por sí misma era agotadora. Él era agotador.

Su corazón se torció… odiaba sentirse así, porque era un sentimiento egoísta –y ¿No había sido ella la que había firmado por el trabajo cuando se casó con él? Sabía qué era en lo que se estaba metiendo…

O había pensado que lo sabía.

Tal vez había sido todo una ingenuidad juvenil y nunca había comprendido realmente cuánto tendría que dar para ayudarlo. Tal vez eran los diez años de hacer sacrificios para criar sola a su hija y diciéndose que valdría la pena una vez que su misión terminara… sólo para tenerlo yéndose de casa por casi medio año cuando finalmente terminó.

O tal vez fue darse cuenta una vez que regresó que él casi no había hecho tanto progreso como podría haber esperado, darse cuenta que él todavía tenía un largo, largo camino por recorrer antes que estuviera genuinamente bien… si en algún momento lo estaba.

Aunque, cualquiera que fuera la razón, y por más egoísta que fuera por parte de ella, no pudo evitar el sentir como si una carga hubiera sido levantada cuando descubrió que tendría algo de tiempo lejos de él, tiempo para ser ella misma sin tener que preocuparse constantemente sobre si estaba haciendo o no las cosas bien, si estaba diciendo lo correcto… tiempo para respirar de nuevo.

Respirar sonaba maravilloso…


Sakura fue sacada de sus pensamientos cuando escuchó a Sasuke cerrar el cierre de su mochila. Lo vio colgarla sobre uno de sus hombros.

—¡Quiero caminar contigo hacia las puertas! —Sarada anunció.

Sasuke inclinó la cabeza ante la declaración de su hija, luego se giró hacia Sakura.

Ella asintió y se vistió la bata. —Iré con ustedes. —Dijo, y los tres Uchiha caminaron hacia la puerta.


La partida de Sasuke había ido como se esperó; les había tocado la frente a las dos y se fue con apenas una palabra.

Eso había sido cinco días atrás, y tres de esos días habían sido benditos recordatorios de la forma en que solían ser las cosas cuando sólo eran ella y su hija en la casa: las comidas libres de la incomodidad, las conversaciones sencillas, las disputas ocasionales sobre algo tonto… incluso cuando Sarada le contaba detalles de su entrenamiento con Kakashi, Sakura estaba tan contenta por el espacio para respirar como para caer en su típica crisis existencial sobre la situación con el hombre de cabello plateado.

… Y entonces Sarada le había dejado para irse a una misión propia, y Sakura de pronto estaba sola en su casa sin nada para distraerla de pensar sobre lo que Ino había dicho una semana atrás:

Haz lo correcto, Sakura…

Lo correcto…

¿Qué era lo correcto? Por el resto de su conversación, Sakura asumía que Ino quiso decir, "Termina tu matrimonio y quédate con Kakashi", y mientras sabía que su amiga rubia la había acusado de poner excusas, no podía evitar sino pensar que realmente no era así de simple… estaban las emociones de otras personas-la vida de otras personas- con las que lidiaba… las de Sasuke, las de Kakashi, las de Sarada. Cualquiera que fuera su decisión los afectaría a todos ellos, no podía hacerlo a la ligera.

Mientras caminaba por el pasillo en la torre del Hokage en su camino de regreso hacia el hospital, se preguntó si realmente le había dado a su matrimonio la oportunidad. Sólo habían pasado un par de meses… eso no parecía suficiente tiempo, especialmente cuando consideraba que lo había pasado insegura de cómo abrirse con Sasuke.

Sasuke… quien había hecho progreso, pasito a pasito. ¿Podría ella –debería- arriesgarse a destruir eso, a separar su familia, su principal razón para permanecer en la Aldea?

¿Y qué había con la confianza que él se había permitido entregarle a ella? ¿A Kakashi? Porque incluso si él nunca descubría lo del amorío, ella no sería capaz de –no querría- esconder su relación con Kakashi luego del divorcio, lo que significaba que Sasuke sabría que su ex esposa estaba durmiendo con su antiguo profesor, que estaba enamorada de su antiguo profesor, que quería estar con su antiguo profesor más de lo que quería estar con él…

Su corazón se torció con tristeza.

No, su relación luego que su matrimonio terminara no sería con cualquier hombre, cualquier ninja común o aldeano… sería con una de las preciadas personas de Sasuke, uno de los pocos individuos en el mundo en que confiaba. Con el amorío o sin él, era una traición… dolería, y ella nunca quiso herirlo… Tal vez ya no estaba enamorada de él, pero todavía lo quería, y odiaba el pensamiento de lastimarlo.

¿Cómo podría dejar a un hombre que confiaba en ella, que estaba en una frágil posición, que finalmente estaba intentando construir relaciones y abrirse…? ¿Cómo podía ser eso lo correcto?

Si no lo dejas a él, lastimarás a Kakashi. Sakura Interna interrumpió, y Sakura sintió un dolor punzante en el pecho ante el pensamiento… pero aun así su ser interno continuó. Vas a lastimar a uno de ellos. Declaró con franqueza. Es inevitable. Pero si eliges a Sasuke, te lastimarás a ti también.

Sakura sabía que era cierto. especialmente ahora que había aceptado que estaba enamorada de Kakashi, no podía tolerar el pensamiento de dejarlo, de no tener sus brazos alrededor de ella de nuevo, de nunca ver esa mirada en sus ojos, de nunca sentir la sobrecogedora felicidad que sentía cuando estaba con él.

Le aplastaba.

¿Cómo podía ser hacer a dos personas miserables sólo para evitar la posibilidad de lastimar a una persona, la cosa correcta a hacer? Sakura Interna preguntó. Y, técnicamente, ni siquiera sabes cómo lo manejará Sasuke… ha pasado tiempo con Sarada ahora, ha conseguido ver lo que es ser un padre, ¿Realmente crees que la dejará de nuevo?

Sakura no sabía… honestamente no sabía. Con un suspiro frustrado, se apretó el puente de la nariz y dio la vuelta a la esquina… sólo para encontrarse en seco por un par de unas muy familiares manos en su cintura y un amplio pecho en chaleco antibalas a unos centímetros de su cara. Paralizada, levantó la mirada para encontrar al hombre enmascarado en el que había estado pensando por cuatro días echándole un vistazo con un exagerado aire de desapruebo.

—Deberías ver a dónde vas, Sakura-chan… —Le amonestó, su ceño profundizándose. —Podrías tropezar con alguien…

Con su mente nublada por la sorpresa ante su aparición que parecía salida de la nada, Sakura apenas escuchó lo que dijo... todo lo que pudo hacer fue susurrar su nombre.

Tan pronto como lo hizo, su faceta artificialmente severa cayó, y él encontró su mirada con una ternura que tiró de todas aquellas emociones que se había permitido a si misma sentir.

—Sakura. —Él dijo con una pizca de burla en su tono, la comisura de su boca curveándose en una sonrisa torcida que hizo que su corazón se saltara un latido.

Ella no podía quitarle la mirada… estaba atrapada por la calidez en sus ojos, por el calor de su cuerpo, por la reconfortante –sin embargo, emocionante- esencia de él rodeándola una vez más.

Mientras su sonrisa torcida crecía, sus pensamientos problemáticos se desvanecieron, y sus mejillas se sonrojaron en una combinación de júbilo, vergüenza y anticipación, y repentinamente ella estaba sonriéndole de vuelta con todo el mareo de una chica enamorada.


El brillo en la sonrisa de Sakura tomó desprevenido a Kakashi, y por un momento, él se quedó sin palabras… Ella estaba sonriendo como él nunca le había visto sonreír, como si estuviera tan feliz que casi no pudiera contenerlo, como si se hubiera tropezado inesperadamente con todo lo que había estado buscando.

¿Estaba sonriendo así por él?

La idea le llenó con la esperanza de que tal vez no había sido un tonto al tomar una oportunidad con ella, y no pudo evitar que sus dedos le apretaran ligeramente.


Pese a su mareo, Sakura vio los ojos de Kakashi abrirse y luego suavizarse, y la expresión en su rostro hizo que su aliento quedara atrapado en su garganta. Casi simultáneamente, su agarre en ella se fortaleció, y ella se volvió consciente del hecho de que él todavía estaba sosteniéndola, que él no había soltado su cintura desde que la había detenido de chocar contra él momentos antes.

—¿Qué estás haciendo aquí? —Preguntó ella silenciosamente, su voz ligeramente más alta que un susurro mientras conseguía mantener bajo suficiente control sus emociones y suavizar su sonrisa en algo un poco más normal, un poco menos 'adolescente enamorada'.

Él deslizó las manos fuera de su cintura, y usó una de ellas para sacar un rollo fuera de su bolsillo y lo levantó para que ella lo viera. —Misión. —Replicó con un estrechamiento de ojos.

Aunque había extrañado su toque en el minuto en que le soltó, las arrugas en las esquinas de sus ojos hicieron su corazón latir un poquito más rápido, y cuando él relajó de nuevo su rostro para verla con esa ternura que parecía reservar para ella, su boca amenazó con romperse de nuevo en una sonrisa ridícula.

Ella la hizo formar palabras en lugar de eso. —¿A dónde?

Él hizo un gesto mientras guardaba el rollo de nuevo en su bolsillo. —Iwagakure. —Respondió amargamente. —Quieren que vaya a un evento.

Ella le dio una mirada compasiva. —¿Sólo tú?

Él sacudió la cabeza. —No… Shikamaru también irá.

—Bueno, al menos los dos pueden consolarse sobre cuán fastidioso es todo. —Le sonrió, automáticamente mostrándole la lengua.


Sakura se dio cuenta de su error tan pronto como los ojos carbón de Kakashi se movieron hacia su boca y se quedaron ahí por un segundo demasiado largo. Instantáneamente recordándole a su mente sus palabras de muchos meses atrás:

Creí advertirte sobre mostrarle la lengua a un hombre que te desea… había dicho. Su tono había sido tan bajo, tan peligroso, y luego le había arrastrado a un beso que le había excitado tanto que le había dejado follarla en su escritorio en medio de su turno.

Su cuerpo se calentó involuntariamente ante el recuerdo de su fuerza mientras él se hundía dentro de ella por detrás, de la forma en que él le había advertido que no gritara para entonces hacer todo lo que podía para que lo hiciera de cualquier modo, del retumbar de su voz contra su oreja mientras le decía que era increíble…

Cuando él regresó su mirada a la de ella, pudo ver en ella el deseo que imitaba al propio, y el mundo comenzó a desvanecerse de nuevo -como siempre parecía ocurrir alrededor de él- hasta que ella encontró cada vez más difícil pensar en la sensatez de sus sentimientos por él, más y más difícil mantener control sobre sí misma, más y más difícil recordar que estaban de pie en medio de un pasillo vacío en la Torre del Hokage que en cualquier momento podía no estar vacío…

Quería tocarlo, poner las manos sobre su cara y llevar la boca de él hacia la suya. Quería dejar de pelear con la necesidad de él, dejar de pelear consigo misma…

Quería dejarse llevar.

Así que lo hizo… Levantó la mano y lentamente deslizó los dedos a lo largo de su mandíbula enmascarada. Cuando él no se alejó, ella se acercó a él, observó sus ojos caer de nuevo hacia su boca, sintió sus manos regresar a su lugar en su cintura y luego deslizarse de ahí hacia su espalda baja.

—Sakura… —Canturreó con la voz ronca, todavía concentrado en sus labios. —¿Qué estás haciendo?

Ella sacudió cuidadosamente la cabeza, titubeante, no totalmente segura de sí misma hasta que habló.

—Lo que quiero hacer… —Susurró finalmente, y luego presionó los labios contra los de él.


Kakashi se había dicho a sí mismo luego de su actuación en el bar que tenía que poner algo de distancia entre ellos dos, que él no podía forzar las cosas o todo el progreso que había hecho con Sakura hasta el momento se perdería…

Pero algo era diferente. Ella era diferente… su sonrisa, la alegría que parecía brillar en sus ojos cuando le miró, la forma en que levantó la mano hacia él mientras pensaba que ella no se hubiera detenido ni siquiera si pudiera…

Por primera vez, él sintió que ella no estaba guardándose nada de sí misma. Por primera vez, sintió que ella se estaba entregando a él completamente, sin reservas. Y por primera vez, él sintió que ella le amaba –y que lo sabía.

Le hizo imposible el no regresarle el beso, el no envolver los brazos alrededor de ella y ponerla contra él.

En algún lugar de su mente, Sakura recordó que seguía casada, que todavía no había decidido si debía dejar a Sasuke…

En algún lugar de su mente, reconoció que no importaba cómo lo mirara uno, esto no era la cosa correcta a hacer, no ahí, no entonces…

Pero se sentía tan bien, y la sensación de la boca cubierta de Kakashi sobre la de ella, de sus brazos apretándose alrededor de ella, estaba anulando su razón… la tentación de estar cerca de él ahora que ella había admitido las profundidades de lo que sentía por él –la tentación de en serio hacer el amor con él- estaba anulando su razón, y aunque muchas veces en el pasado había sentido que su corazón tal vez explotaría si Kakashi no la mantenía unida, esta vez le estaba alcanzando de una manera que no lo había hecho antes -de una manera que no le había dejado antes- y descubrió que necesitaba de él. Necesitaba de él con fibras de su ser que ni siquiera sabía existían.

No, no era lo correcto... estaba siendo imprudente y egoísta y débil de nuevo, pero estaba demasiado atrapada en el mareo de besar al hombre que amaba, de ser abrazada por el hombre que amaba por lo que era, de alguna forma, la primera vez… Estaba demasiado atrapada en la maravilla de compartir su ser completo a un hombre que en verdad se sentía como un compañero, como un igual, como alguien con quien no tenía que forzar nada de él, como si él quisiera estar ahí tanto como ella lo deseaba…

No podía detenerse. No era lo correcto, pero no podía detenerse… se sentía como flotando, y en ese momento, no le importaba si en algún momento volvería a tocar la tierra de nuevo.


N/A: Y estamos llegando ahí…

Además, me disculpo por mi tardanza con este; esperaba terminarlo antes, pero uno de mis perros falleció mientras estábamos de vacaciones, y ha sido una semana y media muy difícil. No estaba segura de si sería capaz de escribir en un rato, pero aparentemente mi musa decidió que sería una buena distracción, así que ella puso palabras en mi cabeza hasta que las escribí.


Notas de la traductora:

*Chan chan chan*

Pues, como les he mencionado antes, estamos ya en la recta final y nos quedan 8 capítulos, bebés. Creo que no decía esto desde 'La Ventana', pero vayánse preparando.

Gracias a todos por sus bonitos comentarios, los respondo mañana.

Isabel: ¡Hola! No te preocupes, también me emocioné leyendo tu comentario ajaja Pues Ino va a ser la voz de la razón como lo fue hace tanto tiempo... Y aceptémoslo, Sakura necesitaba que alguien le dijera que ya estaba bueno de todo esto; al menos en el fic, Ino también ha expresado cierta inconformidad con la forma en que el 'matrimonio' de Sasuke y Sakura ""funcionaba"". Así que, necesitamos un mundo donde más Inos existan y apliquen el "Amiga, date cuenta". En fin, muchas gracias por continuar leyendo la traducción :D Te mando un abrazo 3

¡Y eso es todo por esta semana! ¡Nos estamos leyendo!