¡Hola de nuevo! Siento mucho haberme tardado tanto. Espero que puedan disculparme. Esta vez no se ha debido a nada fuera de lo común. Todo afortunadamente va muy bien :).
Disclaimer: nada me pertenece, los personajes pertenecen a Marvel y la historia a EndlessStairway, esta es una traducción.
21. Intercambio
Thor y Tony flanquearon a Loki en el corto camino al salón de intercambio. Tony se había puesto su armadura pero sin los brazos, los guanteletes y el casco. Loki mantenía una mano ligeramente apoyada sobre el brazo de Tony mientras caminaban, centrando su atención en los frescos decorativos en el salón y en las artesanías que dejaban atrás. El parloteo de Tony había disminuido mientras se dirigían al lugar, acercándose a su velocidad normal, pero su monólogo interior seguía igual. Tony estaba seguro de que los efectos estaban empezando a desaparecer, tal vez la comida estaba ahogando los nanobots.
En el gran salón de intercambio fueron recibidos formalmente por Otr y su séquito. Había una gran multitud en el salón, algunos observando con curiosidad, otros dedicándose a sus propios asuntos. Los ojos de Otr observaron rápidamente a Loki y se entornaron al notar que el resplandor blanco del collar aún brillaba. Detrás de él, Sindri y sus artesanos estaban de pie junto a exhibidores llenos de mercancías, las cuales abarcaban desde barras de metal común hasta complicados mecanismos.
El presentador del Samningur del día anterior empezó las introducciones. Exageró de una manera bastante generosa las varias mercancías de Otr, mostrando los talentos de su casa y resaltando la prodigalidad de su oferta. Tony sintió una sensación de ansiedad en la boca de su estómago al notar cómo la sonrisa grasienta de Otr crecía mientras el discurso concluía.
Sintió además que iba a vomitar cuando Otr se frotó las manos y se apartó hacia un costado. Detrás de él había una plataforma baja con un poste alto en el centro, el cual se completaba además de unos grilletes de metal. El agarre de Loki se vigorizó sobre su brazo, dedos hundiéndose dolorosamente en su carne.
—No —dijo Tony.
—Oh —dijo Otr, fingiendo preocupación—. ¿No cumplirá con su obligación en este Samningur al mostrar sus mercancías, Lord Stark?
Thor se paró en frente de Tony y Loki, atajando cualquier comentario imprudente que Tony estuviera a punto de realizar.
—¡No humillarás a mi hermano de esta manera!
Otr sonrió.
—Lord Stark está aquí para negociar, ¿no? ¿Como lo juró en la ceremonia de apertura? Las mercancías deben estar disponibles para su inspección. —Cruzó los brazos frente a su amplio pecho, claramente encantado por causar más discordia en la delegación asgardiana.
Thor se dio vuelta, dándole la espalda a Otr, rostro tenso. Miró directamente a Loki, quien asintió. Su mano aún seguía apretada sobre el brazo de Tony.
—Sabemos para qué estamos aquí —dijo Loki—. Para que los soldados de Asgard vuelvan a casa. No seré la razón por la que no puedan regresar.
Tony se vio en medio de ambos hermanos. Trató de mantener su escandalizada voz en un susurro.
—¿Estás hablando en serio? ¿Vas a dejar que te exhiban encadenado? ¡Loki, Thor! ¡Loki, Thor! —Miró del uno al otro, pero ambos parecían mortalmente serios—. Oh, Dios mío, vas a hacerlo. ¡Esto es una mierda! ¡Loki! ¡Thor! ¡Sabía que a ese tipo la hacía falta un puñetazo en la cara!
Loki no lo miró.
—¡Thor, debes quedarte con él, no dejes que hable con Otr!
Thor asintió sombríamente.
—Dejaré a los Einherjar contigo, hermano. Se asegurarán de que no seas... molestado.
Finalmente, Loki se volvió hacia Tony, rostro extrañamente calmado.
—Amo, ¿quieres ponerme... las cadenas?
Tony lo miró boquiabierto, ¿cómo era posible que su plan hubiera salido tan mal tan rápido? Obviamente había sido un plan estúpido. Habían estado tan concentrados en Tony que no habían sumado dos más dos y no se habían dado cuenta de lo que sucedería hoy. Se maldijo por haberle pedido a Loki que se vistiera para él. Parecía la cortesana que decía ser, en sedas y joyas de oro. Loki apartó su mano del brazo de Tony, pasó rígidamente junto a Otr de camino hacia la plataforma. Cabeza erguida, ojos hacia adelante.
Tras un segundo, Tony lo siguió. En el centro de la plataforma estaba el poste delgado, más alto que Loki, y aproximadamente en la mitad estaban los grilletes. Habían sido finamente elaborados de un liso metal, con una cadena de una longitud generosa. La cadena era suficientemente larga para permitir unos pocos pasos de movimiento, pero no lo suficiente como para alcanzar el borde de la plataforma.
Loki puso su muñeca en la mano de Tony. Tony se detuvo, bajó la placa frontal de su armadura y examinó el grillete de metal para asegurarse de que no fuera a hacer algún truco parecido al collar. Detectó únicamente el metal y el mecanismo de cierre. Hubo un movimiento a su izquierda y Sindri, la líder de los artesanos, apareció, sosteniendo una llave.
—Revísela —murmuró en voz baja mientras se la entregaba. Tony así lo hizo. La giró en la cerradura y los grilletes se abrieron instantáneamente. Sindri se alejó dejando a Tony con un creciente temor mientras tomaba las temblorosas manos de Loki y lo inmovilizaba con las ataduras. El sordo clic sonó extremadamente fuerte en su sensible audición reciente.
—Loki. —Tony no sabía qué decir.
Loki no hizo contacto visual. Estaba temblando completamente, puños apretados, espalda contra el poste. Este no le ofrecía ninguna protección de las curiosas miradas de todos en el gran salón. Mantenía la cabeza erguida, pero hacerlo era una lucha constante. El brillo blanco del collar se estaba atenuando. Tony se acercó, preocupado.
—Loki, no voy a venderte.
Loki se atragantó con una risa, ojos muy abiertos, respiración acelerándose.
—Mi propio padre me vendió —dijo—, y mi madre no hizo nada para detenerlo. Y ahora estoy aquí, encadenado a un poste de exhibición en un salón de intercambio. No puedes prometerme nada, amo.
Tony se inclinó, dándole un fugaz beso en la mandíbula, deslizando mientras lo hacía la llave de los grilletes en el bolsillo de la túnica que Loki llevaba puesta.
—Confía en mí —dijo—, confía en mí. No te decepcionaré.
Los Einherjar avanzaron para rodear la plataforma. Tony le dio un último vistazo al pálido rostro de Loki, después tuvo que retroceder, bajar de la plataforma y alejarse.
