Disclaimer:
La serie Naruto (tanto manga como anime) son propiedad de Masashi Kishimoto. Las letras y citas incluidas en el texto son propiedad de sus respectivos autores.
Better Man pertenece a Kakashisgf, yo sólo me ocupo de la traducción. Agradezco también a la autora por su trabajo como beta reader.
Advertencias:
Clasificación M: Contenido adulto tal como lenguaje, sexo, etc.
Un Mejor Hombre
Capítulo 59
Incluso mientras él deslizaba sus enmascarados labios sobre su boca, incluso mientras él se hundía en el sentimiento de que algo en la forma en que Sakura le veía –la forma en que los veía- había cambiado, Kakashi no podía olvidar donde estaban, y la parte de él que seguía escaneando instintivamente el área por alguna señal de chakra tenía los medios para no entregarse al deseo de arrastrarla al armario de suministros más cercano y no hacerle lo que había estado deseando hacerle por meses; en lugar de ello, él suavizó el beso, luego se alejó lentamente hasta que ella abrió los ojos para encontrar su mirada.
—Aquí no. —Murmuró él, acariciándole la mandíbula con su pulgar.
Él esperó a que ella objetara, esperó a que ella se recobrara y se diera cuenta de lo que estaban haciendo, lo que él le estaba ofreciendo, pero todo lo que ella hizo fue asentir y sonreírle una sonrisa que era tanto tímida como completamente abierta, y entonces él no pudo resistir la urgencia de envolver ambos brazos alrededor de ella y hacer el sello que los llevaría a su apartamento.
Sakura ni siquiera dudó. Cuando él mantuvo su rostro en su mano y sugirió –aunque no con tantas palabras- que continuaran en otro lugar, ella no dudó… su corazón revoloteó, y su estómago se movió en una algo confusa pero placentera forma, y ella no dudó.
La siguiente cosa que supo, es que estaban en su sala, y él estaba viéndola, sus ojos gris ahumado llenos de calor, respeto, deseo y amor…
Amor.
Él la amaba…
Y ella lo amaba.
Un estremecimiento corrió a través de su cuerpo ante el pensamiento, y su boca se curveó irremediablemente en una amplia sonrisa mientras levantaba la mano de su nuca para deslizarle la máscara, entonces se levantó en puntillas y llevó sus labios juntos de nuevo.
Su primer beso real –boca desnuda con boca desnuda- desde que se había admitido a sí misma cómo se sentía respecto a él era más de lo que ella pensó sería, más de lo que ella había imaginado podía ser… era tierno pero lleno de emoción, y no quería que se terminara…
Ella nunca quería dejar de sentir sus manos viajando a través de su espalda o moviéndose hacia su cabello. Nunca quería dejar de respirar en él o dejar de apretar los músculos en sus hombros. Nunca quería dejar de presionar su cuerpo contra el de él o que él le abrazara tan fuerte como podía.
Y cuando él profundizó el beso, corriendo la lengua sobre la de ella, debajo de ella, a lo largo de cada lado, el golpe de deseo que corrió desde sus pechos hacia su entrepierna le arrebató el aliento, y gimió rotamente, con necesidad dentro de su boca.
Ella sintió el retumbo en su pecho antes de escucharlo mientras él deslizaba una mano sobre la curva de su trasero, luego lo apretó con fuerza, levantándola todavía más alto así que ella pudo enlazar los brazos alrededor de su cuello sólo para mantener su balance, y la precariedad de su posición, el hecho de que su pura habilidad para mantenerse derecha dependía del agarre que tenían el uno en el otro, envió otra ola inesperada de lujuria a través de su cuerpo.
—La cama. —Ordenó ella toscamente, momentáneamente rompiendo su beso. —La cama, ahora.
La necesidad en su voz corrió directo hacia su verga, y Kakashi automáticamente comenzó a dirigirla hacia su habitación, usando los labios y la lengua y sus dientes para distraerla todo el camino hasta que se tropezó con el pie de él o el propio, o con el suelo y él tuvo que atraparla… antes de hacerlo de nuevo un segundo después.
Incluso a través de la neblina de su deseo, Sakura podía sentirle sonriendo contra su boca cada vez que él la hacía tropezar, y si ella no estuviera tan excitada, tal vez le hubiera golpeado por ello. Pero ella estaba excitada –muy excitada, así que en lugar de ello, reforzó el agarre que tenía en su cuello con una mano, entonces bajó la otra entre ellos para frotar su erección a través de sus pantalones.
Inmediatamente fue recompensada con un gruñido mientras tropezaba hacia la pared justo fuera de su dormitorio, atrapando su cuerpo contra ella con el suyo.
—Carajo, Sakura. —Él jadeó ásperamente antes de capturar su boca en un abrasador beso.
—Mm. —Ella gimió, entonces mordió su lengua y paseó los labios sobre su mandíbula hacia su oreja mientras envolvía los dedos alrededor de su verga cubierta y la acarició con más fuerza. —Creí haberte dicho que me llevaras a tu cama…
Kakashi pudo haber terminado sólo con la combinación de su toque y el oscuro tono de su voz, pero él no era de los que se rendían tan fácilmente…
Así que dejó que ella le provocara un poquito más, le dejó pensar que ella estaba ganando, le dejó sentir sus pantalones empapados con preseminal que él no podía controlar, y entonces, cuando él se sintió acercarse peligrosamente al orgasmo, se reclinó con una sonrisa traviesa, le tomó ambas muñecas, y clavó sus brazos a la pared.
Tomando gran placer en su resuello de sorpresa, él dejó una mano alrededor de sus muñecas mientras la otra fantasmeaba sobre un pezón, bajaba por su costado y a través de su estómago hasta que sus ojos estuvieron nublados con necesidad, y su pecho levantándose y cayéndose rápidamente con jadeos superficiales, y sus dedos estaban bailando más allá de la cinturilla de sus shorts… sólo para detenerse justo cuando llegaron a sus rizos.
La neblina instantáneamente desapareció mientras ella le miraba molesta, pero se vio socavada por el hecho de que ella no estaba tratando de zafarse de su agarre en lo más mínimo, y una esquina de su boca se alzó más arriba…
Esta mujer que él amaba, era realmente sexy como el infierno…
Sakura apenas tuvo un momento para apreciar cuán injustamente atractivo era Kakashi cuando él estaba dándole esa molesta y satisfecha sonrisa presumida antes de que sus labios estuvieran sobre los de ella de nuevo en un beso rudo, y él estuviera deslizando una mano bajo sus pantaletas, abriendo los dedos en una V alrededor de su clítoris, su dedo medio a un lado, su dedo anular en el otro, y deslizándose lentamente arriba y abajo.
Gimiendo en una protesta de excitación ante la forma en que él mantenía sus brazos cautivos mientras la torturaba, ella le mordió el labio e intentó liberar sus manos para así poder hundirlos en su cabello, pero Kakashi sólo fortaleció el agarre en sus muñecas y retiró la boca.
Luciendo demasiado excitado, su amante de cabello plateado levantó una traviesa ceja mientras reducía la distancia entre sus dedos, incrementando la presión en su clítoris, y ella odió que eso hiciera sus ojos cerrarse en contra de su voluntad.
—Maldita sea, Kakashi. —Maldijo sin aliento, luchando una vez más contra su agarre incluso mientras sus caderas comenzaban a mecerse en coordinación con los movimientos que hacía la mano de él.
Ella estaba muy mojada. Estaba tan jodidamente mojada, y le hacía querer olvidar todo sobre provocarla y sólo penetrarla justo ahí, contra la pared, a unos cuantos metros de su cama, pero los sonidos que ella estaba haciendo, el placer que podía escuchar en cada gemido que ella intentaba disfrazar, las vacías amenazas sobre lo que le haría si no liberaba sus brazos (porque ambos sabían que ella podía liberarse en cualquier momento que quisiera)… él no podía resistirse. No podía resistir el ver cuán mojada la podía poner, cuánto más podía durar antes de que ella sucumbiera…
Él iba a volverla loca. Con sus largas y lánguidas caricias que realmente no daban donde ella las necesitaba, con su boca mordiendo y chupeteando a lo largo de su cuello (cuando él no estaba sonriéndole presumidamente), con el ardiente calor de su larga y callosa mano encadenando sus brazos a la pared, él iba a volverla loca…
Y entonces, justo cuando pensó que ya no podría soportarlo, él cerró la brecha entre sus dedos y los envolvió perezosamente alrededor de su clítoris y dentro de ella, entonces fuera de ella de nuevo… exactamente de la forma en que le gustaba… y aunque estaba así de molesta con él, no pudo evitar nombrarlo.
Cuando Kakashi la escuchó sollozar, él regresó la boca a la de ella en otro profundo beso y aceleró su ritmo, curveando los dedos dentro de su ahora chorreante centro una y otra vez, acariciándola dentro y fuera una y otra vez hasta que ella ya no pudo seguir sus movimientos, hasta que él sintió su cuerpo temblar, y él sabía que ella estaba a punto de terminar.
Pero él no quería eso todavía… Él no quería que ella terminara hasta que le rogara por ello, hasta que le rogara llenarla con su verga, que se enterrara dentro de ella y la llevara al orgasmo. Él no quería que terminara hasta que sus fluidos estuvieran cubriendo no sólo sus dedos sino también su verga, hasta que él pudiera sentirla temblando no alrededor de sus nudillos sino alrededor de su longitud…
—¡Carajo! —Sakura siseó, separando los labios de los de él con frustración.
Ella había estado tan cerca… había estado tan cerca de terminar, y entonces él había sacado sus dedos y ella se quedó temblando con deseo, sus paredes internas apretándose alrededor de nada, su clítoris y sus pezones casi dolorosamente excitados.
Pareciendo ignorante de su situación, Kakashi chupó en la tierna carne justo bajo su oreja y él usó la mano que había estado dentro de ella para levantar una de sus piernas y llevarla alrededor de su cintura. Ella podía sentir su rígida longitud entre sus muslos mientras él rodaba las caderas contra las de ella, y le hizo recordar lo que era tenerlo dentro de ella, cómo era cuando él se ponía en cierto ángulo y la penetraba…
—Carajo… —Repitió de nuevo, esta vez tanto un gemido como una maldición mientras la sensación de su verga repetidamente presionándose contra su cubierta entrada y deslizándose sobre su hipersensible bulto de nervios encima de ella la mantenía justo en el borde del orgasmo.
Oh, ella sabía lo que él estaba intentando hacer… sabía que estaba intentando hacerle rogar por él, y no quería rendirse, pero su control estaba deslizándose…
Necesitaba terminar…. Lo necesitaba dentro de ella, no contra ella… necesitaba que él perdiera también el control…
—Ahora… —Le ordenó oscuramente.
Su voz estaba ronca, llena con deseo, casi un susurro mientras sus trabajosas respiraciones le agitaban el cabello.
—¿Hm? —Él murmuró contra su oreja, haciendo su mayor esfuerzo para no sonar como si estuviera a segundos de romperle la ropa y enterrar su verga dentro de ella.
Claramente molesta con su respuesta, ella cerró la otra pierna alrededor de su cadera, obteniendo un gemido no intencional de él mientras su acción llevó sus cuerpos todavía más cerca.
—Jódete, Kakashi. —Jadeó.
—¿Es eso una petición? —Preguntó mientras mantenía su movimiento contra ella, su propia voz tensa con necesidad.
Ella iba a matarlo…
Iba a matarlo… pero primero, iba a obligarlo a hacerla terminar…
—Sí, maldición. —Gruñó impacientemente.
Tan pronto como ella habló, Kakashi se entregó a su deseo y le liberó las manos así que podía besarla –duro- mientras la levantaba, envolviendo su otra pierna alrededor de su cintura.
—Un placer. —Murmuró contra su boca, luego jaló su labio inferior con los dientes mientras él la arrastraba fuera de la pared y la cargaba hacia la habitación.
Finalmente liberada, Sakura hundió los dedos en el cabello de Kakashi y regresó sus besos con unos violentos de su parte, intentando al cien hacerle pagar por provocarla por tanto tiempo, y cuando él rompió su beso y la dejó caer en su cama, su resolución se fortaleció.
Pero entonces ella le miró mientras él le sacaba los shorts y se montaba en el colchón sobre ella, y su irritación se desvaneció como si nunca hubiera estado ahí…
Su expresión todavía contenía trazos de una arrogante sonrisa presumida, pero sus ojos estaban llenos con una suavidad que detuvo su corazón, y cuando él levantó una mano para tiernamente acunar su rostro, le dio una pequeña sonrisa gentil antes de rozar con los labios los de ella, un bulto se formó en su garganta, y sus brazos instintivamente se enlazaron alrededor de sus hombros.
El beso era todo. Era todo lo que él sentía por ella y todo lo que ella sentía por él manifestado en la fusión de sus bocas y el enredo de sus lenguas, en el desliz de sus ásperos dedos de su mejilla hacia la parte trasera de su nuca y el peso de su cuerpo descansando sobre ella, en la presión de su mano contra su espalda baja y el lento movimiento de sus caderas.
Era sobrecogedor en una forma completamente diferente de lo que su anterior deseo sexual había sido, y cuando él abandonó su boca para dejar un camino de besos húmedos a lo largo de su mandíbula, ella sintió lágrimas picar en las esquinas de sus ojos mientras le abrazaba.
—Te amo. —Murmuró ella sin pensar.
Sus movimientos instintivamente se detuvieron, y levantó la cabeza para encontrar su mirada. —¿Qué? —Preguntó él en silencio.
Ella vio la duda en sus ojos carbón, y pensó que su pecho explotaría mientras una extraña y maravillosa ligereza comenzaba a llenar su corazón hasta que ella repentinamente se sintió más libre de lo que había estado antes. —Te amo. —Repitió ella, sonriendo suavemente, una de sus manos moviéndose para acunar su mejilla.
La sonrisa que se extendió a través de su cara sólo hizo que la ligereza creciera, y entonces él estaba bajando la cabeza para inclinar la boca sobre la de ella en un largo, largo beso mientras él movía la mano entre ellos para liberarse de sus pantalones. Él no se apresuró, y aunque ella podía sentirlo moverse con necesidad cuando sostuvo su gruesa longitud contra ella, no la penetró. En lugar de ello, él retrocedió para verla a los ojos de nuevo, y ambos se vieron el uno al otro mientras él se frotaba hacia arriba y hacia abajo en su hendidura antes de lentamente –muy lentamente- empujar más allá de sus pliegues para hundirse en su cuerpo.
Mientras él se deslizaba cada vez más profundo dentro de ella y luego salía de nuevo deliberadamente, sus ojos todavía fijos en los de ella, sintió como si las líneas entre ellos estuvieran borrándose, como si estuvieran fusionándose en un solo ser, y con cada increíble y tortuoso embiste, ella se volvió menos segura de dónde terminaba ella y dónde él comenzaba, y antes de que se diera cuenta, estaba viniéndose.
Sus ojos finalmente se cerraron mientras su paredes se cernían alrededor de su verga, pero él no dejó de rodar la pelvis contra la de ella, y a través del placer, ella sintió que él le besó las comisuras de su boca, entonces arrastró los labios hacia la línea de su mandíbula hasta que el calor de su aliento en su sensible piel ahí la tenía arqueando inconscientemente la espalda y curveando los dedos de sus pies contra sus sábanas.
—Te amo. —Él susurró contra su oreja, y las inesperadas palabras, dichas en su baja y áspera voz, hicieron que el aire se quedara atrapado en su garganta momentáneamente antes de liberarlo en un suave y sorpresivo gemido cuando de alguna forma ella estaba viniéndose por segunda vez, más intensamente que antes.
Cuando Kakashi escuchó su silencioso gemido y la sintió apretarse alrededor de él de nuevo, momentos luego de su primer orgasmo, él no pudo evitar fortalecer el agarre en el cabello en su nuca debido al repentino y agudo placer y que sus caderas se movieran más rápido mientras intentaba llegar incluso más profundo, intentó abrazarla todavía más cerca, hasta que él estaba dando dentro de ella una serie de empujones que parecían imitar el ritmo del pulso de ella.
—Mierda… —Él gruñó, su boca todavía cerca de su oreja, y ella se contrajo duramente alrededor de él mientras otro resuello escapaba de sus labios.
…Era la cosa más sexy que él hubiera escuchado, vuelto todavía más sexy por lo que ella había dicho antes –por esas dos palabritas que él no había estado seguro de haberla escuchado nunca decirle.
Ella lo amaba.
Con la boca curveándose en una sonrisa contra su cuello mientras él regresaba de su subidón, él apretó su cintura. —Quédate conmigo, Sakura… de verdad…
N/A: Aunque tenía esta escena planeada desde hace tiempo, no cooperó para nada. Me hizo darme cuenta cuánto tiempo había pasado desde que tuvimos smut de verdad en esta historia…
Notas de la traductora:
¡Hola a todos!
Estuve fuera y no pude revisar el capítulo, así que disculpen los dedazos. Prometo corregirlos mañana.
Por cierto, algunos comentarios del capítulo pasado los respondí el mismo viernes, así que me quedan unos pocos y espero hacerlo mañana igualmente.
¡Gracias por continuar aquí! No tengo mucho que decir de este capítulo, pero Kakashi se ha ofrecido de nuevo para hacerla feliz, y bueno, tendrán que esperar otra semana más por respuestas :D xD
Guest: Ahh... El sitio borró tu nick. Pero gracias por leer. No sé qué decirte al respecto sobre cómo muchas se pueden identificar con ella (al menos no en su personificación en el fic), pero espero que eso pueda cambiar y busquen su felicidad. Ojalá el fic te esté gustando :D
Isabel: ¡Hola de nuevo! Creo que querrás colgar a alguien por este capítulo que otra vez se corta donde menos debía, pero lo prometo, pronto sabrás si Sakura tomó o no una decisión sobre su matrimonio de una vez por todas. Dale una nueva oportunidad a ella, por fi, sé como Kakashi lmao ¡Te mando un abrazo! Y gracias por seguir leyendo.
Y eso es todo por esta semana. Gracias ~
