Disclaimer: nada me pertenece, los personajes pertenecen a Marvel y la historia a EndlessStairway, esta es una traducción.
Hola otra vez, siento mucho haberme tardado tanto... No quiero quejarme con ustedes cada vez que regreso o traer siempre una excusa, pero no sé qué pasa... Cada vez que digo que todo va bien, la vida parece dar un vuelco y todo se pone mal y pues me toca parar con todo esto :'(.
Espero que me entiendan; para enmendar, les traigo tres capítulos. Ojalá que compense de alguna forma la espera.
Sin ser más, ¡disfruten!
25. Hora de dormir
—¡Hora de dormir! —declaró Tony. Thor y Loki estaban ebrios y adormilados, platos a medio comer deslizándose de sus dedos. Loki había guardado sus nuevas dagas en el dormitorio de su amo. Tony le vio lanzando miradas en esa dirección mientras comía, dedos moviéndose como si estuviera imaginando la sensación de las dagas en sus manos.
Thor se retiró a su habitación, Tony pudo escuchar sus ronquidos casi antes de que cerrara la puerta. El humano tomó a Loki del brazo y lo llevó hasta su habitación. El resplandor del collar aún era blanco, Tony no estaba seguro de si era debido a la tenue luz del atardecer o si el brillo se había intensificado. Loki gimió y se inclinó sobre la cama. Intentó quitarse la camisa y terminó medio envuelto entre su ropa, brazos atrapados en las mangas, camisa enrollada detrás de su espalda.
Tony le sonrió mientras se retorcía en la cama.
—Adorable —le dijo—, te ves como una tortuga sobre su caparazón.
Loki lo miró, parpadeando. Su expresión se congeló, como si acabara de comprender que estaba ebrio del licor de su amo, sin permiso, y que estaba en la cama de su amo, también sin permiso. Y tanto que se había esforzado en ser humilde y sumiso. Se arriesgó a sonreír.
—Y tú siempre puedes ponerme sobre mi vientre, amo —dijo, moviendo las cejas.
Tony se rio.
—Oh, Loki, eres demasiado lindo. Si te encontrara medio vestido en mi cama, literalmente, en cualquier otra situación, probablemente te haría caso.
—Estoy dispuesto, amo —insistió Loki—. Si quisieras tenerme, no tendría ninguna objeción.
Tony lo hizo aguardar silencio quedamente, ayudándolo a quitarse la camisa.
—Loki, no voy a hacer eso, ¿de acuerdo?
Loki se dejó caer en la cama.
—Puede que no me desees, amo, pero no necesitarías ver mi rostro, podrías tenerme de rodillas. Podría guardar silencio, ¡podrías llamarme por otro nombre! Estoy dispuesto, ¡de verdad! ¡Solo deseo serte útil!
Tony se apartó, quitando sus manos de Loki, repentinamente cauteloso.
—¿De qué estás hablando, Loki? El collar está blanco. ¡No necesitas hacer nada de eso!
Loki miró hacia el techo, cabeza dando vueltas.
—No me deseas. Me usas cuando tienes que hacerlo, para permitirme comer y estar libre del vínculo estricto, ¡y estoy agradecido por eso! Pero, ¿para qué más te quedarías conmigo si no es para calentar tu cama? ¿Qué valgo en comparación con la riqueza del conocimiento? ¿Y los artefactos que Otr puede ofrecerte?
—Oh, guau. Está bien, estás demasiado ebrio como para que tengamos esta conversación, pero Loki, estás equivocado en todo eso, de verdad, cien por ciento equivocado en todo eso. Uno: sin lugar a dudas, eres muchísimo más valioso, más valioso que cualquier cosa que Otr tenga para ofrecerme. Dos: te encuentro muy deseable, es solo que no me gusta el sexo sin consentimiento, y he ido más lejos de lo que he querido por ese camino. Muchísimo más lejos, para ser honesto. Tres: no me estoy quedando contigo para que calientes mi cama, aunque, para ser sincero, eres cálido y acogedor, y me gusta tenerte a mi lado. Pero cuando lleguemos a casa, probablemente deberías regresar a tu habitación.
Loki miró a Tony, su mente confusa revisando lo que había escuchado.
Tony se sentó en la cama junto a él, tomando sus manos y masajeándolas, frotando sus pulgares por las palmas del dios.
—Loki, no voy a mentirte. Sé que está mal, pero me han gustado las cosas que he hecho contigo. No estoy orgulloso de eso, porque sé que no es tu elección. Pero sí... en otras circunstancias, no hay nada más que me gustaría hacer que explorar eso contigo. Que lo disfrutaras y pudieras decirme tus límites y decir no cuando quisieras. Pero ese no es el caso aquí, y no voy a obligarte.
Loki apretó las manos de Tony.
—Amo —dijo—, si te hace sentir mejor, antes... de todo esto... no era reacio a este tipo de juegos.
Tony arqueó las cejas, intrigado.
Loki se recostó y se estiró en la cama, cabello húmedo extendido sobre la almohada
—Cuando era más joven, con frecuencia exploraba solo los bosques de Asgard, buscando hierbas y manantiales, árboles antiguos y lugares secretos. Conocí a un guardabosques, mucho mayor que yo, me encontró bañándome en una charca. Me miró como el cazador mira al venado y llegamos a un acuerdo. Hui de él, desnudo y descalzo. Me cazó por el bosque, me derribó, me ató y me mantuvo en su campamento. Me tuvo como deseó, y me llamó: «Vatnsandur», que significa espíritu del agua.
Loki sonrió al recordarlo.
—Fingió no saber que yo era un Príncipe y yo hice lo mismo. Cuando tuve que marcharme, me liberó, pero regresé con él en cuanto pude. Me trató como a una mascota, me cuidó, me entrenó y esperaba que le obedeciera. Fue algo... embriagador. Estar libre de todo pensamiento, de toda responsabilidad, excepto aquellas que él me daba. Ser sumiso, complaciente y obediente con sus deseos. Confié en él. Y confío en ti, amo.
Tony se recostó junto a Loki, cubriéndolos a ambos con las mantas.
—Y si él te hubiera presionado demasiado, lastimado, castigado injustamente, podrías haberlo detenido, ¿cierto? Podrías haber usado tu magia o tu estatus como príncipe o simplemente nunca regresar. Esa es la diferencia. Puede que confíes en mí ahora, Loki, pero si seguimos por ese camino, ¿me dirías algo si voy demasiado lejos? Me detendrías o simplemente me dejarías hacer lo que quiero y te dirías después que era mejor que ser vendido.
Loki estaba en silencio. Ambos sabían la respuesta. No podía existir ningún consentimiento entre ambos mientras Loki estuviese esclavizado. Si Tony en verdad tomaba a Loki como su concubina, no sería mejor que los Nidavellir que lo habían violado y maltratado.
Tony esperaba que cuando regresaran a Nueva York, Loki no estuviera en semejante estado de estrés y pánico, y pudieran poner su situación sobre una base más sólida. Hasta entonces, ambos tendrían que enfrentar la situación de la mejor forma posible. Tony sintió a Loki girarse hacia él y acurrucarse contra su espalda. Por mucho que tratara de resistirse, disfrutaba de la presencia de Loki en la cama con él. Tendría que enviar a Loki de regreso en su propia habitación en cuanto regresaran a la torre. Nada bueno iba a salir de esta continua cercanía. Nada bueno en lo absoluto.
