Disclaimer:
La serie Naruto (tanto manga como anime) son propiedad de Masashi Kishimoto. Las letras y citas incluidas en el texto son propiedad de sus respectivos autores.
Better Man pertenece a Kakashisgf, yo sólo me ocupo de la traducción. Agradezco también a la autora por su trabajo como beta reader.
Advertencias:
Clasificación M: Contenido adulto tal como lenguaje, sexo, etc.
Un Mejor Hombre
Capítulo 64
Sakura y Sarada recién habían terminado de cenar y estaban limpiado la mesa cuando Sasuke regresó a casa de su misión.
Ante el sonido del pomo girando, el corazón de Sakura se desplomó a su estómago, y ella inmediatamente se congeló, un plato en una mano. Sarada, en contraste, sonrió ampliamente y corrió hacia la entrada.
—¡Papá! —Lo saludó felizmente, arrojando los brazos alrededor de la cintura de su padre cuando él entró en la casa.
Forzándose a actuar normalmente, Sakura puso una sonrisa cuando Sasuke regresó el abrazo de su hija, y cuando la pequeña chica giró la cabeza para darle la más ligera mirada de preocupación, Sakura entrecerró los ojos tranquilizadoramente antes de notar que los nudillos de Sasuke estaban amoratados e hinchados.
—¿Qué sucedió? —Preguntó ella, frunciendo el ceño, su nerviosismo automáticamente suplantado por preocupación. —¿Te encontraste con problemas?
Siguiendo la línea de visión de su esposa, Sasuke levantó la mano y la estudió como si ni siquiera se hubiera dado cuenta que estaba herido. Luego de un momento, él se encogió de hombros. —Sólo tuve que defender lo que es mío. —Replicó con indiferencia.
Ante esa criptica respuesta, el ceño de Sakura se profundizó por un minuto antes de decidir que lo más probable era que no valiera la pena intentar sacarle algo más. Probablemente era clasificado de cualquier forma.
—Déjame verlo. —Suspiró.
Su esposo le dio una palmada en la cabeza a su hija y colgó su capa, entonces caminó hacia donde Sakura estaba de pie junto a la mesa. Cuando él llego frente a ella, cuidadosamente le movió el cabello hacia detrás de su oreja, y el interior de Sakura se retorció con culpa y nerviosismo, pero ella se obligó a bajar el plato que había estado sosteniendo y buscó su mano.
—Cielos… lo que sea que golpeaste lo hiciste muy duro. —Comentó mientras comenzaba a sanarlo.
—No tan duro como debería haberlo hecho. —Sasuke murmuró, el más leve filo en su voz.
Curiosa de nuevo, Sakura llevó su mirada hacia él y levantó una ceja. —Lo golpeaste con suficiente fuerza como para romperte uno de los nudillos… —Presionó, pero él sólo le dio una mirada plana en respuesta, así que ella suspiró con pesadez y volvió a trabajar.
Cuando finalmente soltó su mano un minuto después, él se quedó viendo su mano y flexionó los dedos. —Gracias. —Murmuró.
—De nada. —Replicó, y entonces el pánico comenzó a ascender de nuevo dentro de ella, y rápidamente tomó el plato sucio que había bajado momentos antes. —Sarada, terminemos de limpiar. —Ordenó bruscamente.
Su hija asintió y regresó para comenzar a levantar los platos mientras Sakura dejó a Sasuke en la mesa para ir a la cocina.
Una vez que llegó al fregadero, ella abrió el grifo y cerró los ojos.
¿Qué iba a hacer? En verdad no estaba lista para enfrentarlo… No estaba lista para la conversación que necesitaban tener…
Este no es el tipo de cosa para la que puedes 'estar lista'… Sakura Interna declaró. Sólo tienes que hacerlo.
Lo sé. Sakura pensó con tristeza, y entonces un brazo se deslizó inesperadamente alrededor de su cintura, y sintió su ya tenue dominio sobre su ansiedad amenazar con evaporarse por completo.
—Sasuke… —Soltó, intentando sonar como si estuviera simplemente sorprendida y no como si estuviera a punto de tener un ataque cardíaco. —Sarada está justo ahí…
Él besó debajo de su oreja. —No, no lo está… la envié en la cama. —Él canturreó, deslizando los dedos a lo largo de la cintura de sus shorts.
Pero todo lo que podía en lo que pensar mientras él la tocaba era Kakashi, y antes de que pudiera detenerse, Sakura se retorció fuera de su abrazo y regresó a la relativa seguridad de la mesa, donde ella comenzó a levantar las servilletas y los cubiertos.
Sasuke la siguió al límite de la cocina y se reclinó contra la puerta, una divertida sonrisa presumida en sus labios.
—¿Nerviosa? —Preguntó, sus ojos oscuramente tentadores.
—N-no… —Replicó precipitadamente cuando lo dejó atrás y regresó al fregadero. —Sólo que no es un lugar apropiado para ese tipo de cosas…
—Siempre podemos reubicar el dormitorio si esa es tu preocupación… —Señaló.
Su voz era profunda y áspera, y ella sintió como si estuviera a punto de hiperventilar, porque no podía tener sexo con él cuando estaba a punto de pedirle un divorcio, y no podía pedirle el divorcio mientras su hija estaba en casa –no tenía idea de cómo Sasuke reaccionaría, y no quería que Sarada viera un lado de su padre que no debería- así que reafirmó su decisión y se giró para encararlo.
—Lo siento. —Dijo. —No estaba esperando que regresaras esta noche, ha sido un día demasiado largo… Estaba planeando sólo ir a la cama después de la cena…
Ella rogó que él le creyera. Finalmente, él inclino la cabeza en aceptación, entonces se acercó y fantasmeó con los dedos por su costado hacia su cadera. Con una traviesa chispa en sus ojos, la acercó contra él y puso la boca junto a su oreja.
—Supongo que puedo esperar un poquito más para hacerle el amor a mi esposa… —Él susurró, y una pesada culpa le llenó mientras le dejaba correr los labios a lo largo de su yugular antes de empujarlo cuidadosamente.
—Necesito terminar de limpiar todo esto. —Murmuró, levantando uno de los platos que había acomodado junto al fregadero… sólo para ser detenida por su mano en su muñeca. Se le quedó viendo a él con sorpresa.
—Yo lo hago. —Dijo silenciosamente. —Ve a descansar.
Su corazón dolió ante sus palabras y el calor en su mirada. ¿Por qué le había tomado tanto tiempo actuar así?
Sintiéndose increíblemente triste de la nada por lo que pudo haber sido, ella le besó en la mejilla con un suave 'gracias' y caminó hacia el dormitorio.
Tres horas después, ella se encontró a sí misma viendo sus amplios hombros mientras él dormía junto a ella de la forma en que siempre quiso que lo hiciera.
¿En verdad iba a hacer esto? ¿De verdad iba a decirle al hombre que había amado por la mayor parte de su vida, al hombre que era el padre de su hija, que quería un divorcio?
Parecía casi impensable…
Pero entonces recordó estar en los brazos de Kakashi… recordó la tierna forma en que él le abrazaba y le miraba, la forma en que la trataba como si fuera lo más importante en el mundo para él, la forma en que le hacía sentir amada y apreciada y valorada por quién ella era, no por lo que representaba o lo que había hecho por él o porque no había nadie más en el mundo en quién él pudiera confiar…
Y recordó el dolor que sintió cuando él le dijo que no quería una relación a medias con ella… recordó el miedo que casi le sobrepasaba cuando pensó que tal vez iba a perderlo, y sabía que sí, que en verdad iba a decirle al hombre que había amado por la mayor parte de su vida, al hombre que era el padre de su hija, que quería un divorcio, porque mientras hacer eso parecía casi impensable, la alternativa realmente era impensable…
Dejar a Kakashi era impensable…
La mera idea era suficiente como para hacer que su corazón se sintiera como si fuera arrancado de su pecho.
Su mirada se movió de la espalda de Sasuke hacia el techo.
Todavía le sorprendía a veces (la mayoría del tiempo, honestamente), pero ya no se podía imaginar su vida sin Kakashi… y no quería hacerlo –para bien o para mal, él era el hombre que ella amaba ahora, el hombre con el que ella quería dormir y despertar cada día por el resto de sus vidas si él le dejara, y no podía negar eso más tiempo, no importaba cuánto odiara el prospecto de herir a Sasuke…
Porque así como era de loca la idea de estar en una relación real con Hatake Kakashi y así como le aterrorizaba, Sakura sabía que sería una idiota si no tomaba la oportunidad de felicidad que él le estaba ofreciendo…
Incluso su hija y su mejor amiga le habían dado su aprobación…
Con una anhelante media sonrisa, miró a la ensombrecida forma de su esposo de nuevo.
Él no sería su esposo por mucho tiempo más…
Era un extraño y triste pensamiento, pero al mismo tiempo, significaba que podría estar con Kakashi –realmente, en verdad, estar con él, con el hombre quien era su par- y ese pensamiento le llenaba con una felicidad que ni siquiera su culpa y dolor podrían suprimir.
La mañana siguiente, Sakura despertó en una cama vacía. Podía sentir el chakra de Sasuke en su cocina, pero parecía que Sarada ya se había ido para practicar con su equipo.
Su estómago se torció ante la realidad –esta era su oportunidad… él estaba en casa y su hija no y sabía que no debía postergarlo más de lo necesario…
Repentinamente se sintió como si un enjambre de abejas estuviera volando alrededor de su abdomen, sus aguijones extendidos.
Pero tenía que hacer esto.
Apretó los ojos con fuerza y apretó un puño contra su frente.
Tenía que hacer esto. No era justo para nadie que lo alargara más, así que, con un pesado suspiro, reunió todo el valor que tenía y salió de las mantas para vestirse.
Sasuke estaba sentado en la mesa, una taza de té en su mano. Había estado leyendo el periódico, pero miró por encima cuando ella entró a la habitación.
—Buenos días. —Dijo él, y las abejas en su estómago circularon más rápido hasta que ella perdió el control de su boca.
—Esto no está funcionando. —Soltó antes que pudiera pensarlo dos veces.
Él inmediatamente frunció el ceño. —¿Qué no está funcionando?
Aunque él hizo la pregunta, ella sabía por la tensión en su cuerpo que sabía lo que ella quería decir, y las lágrimas salieron de sus ojos.
—Nuestro matrimonio. —Dijo, hacienda todo lo que podía para mantener su voz firme. —Ya no… ya no puedo…
Incapaz de mantener contacto visual después de eso, ella dejó caer la mirada hacia el suelo.
—¿Es Kakashi? —Preguntó sin más.
El corazón de Sakura dejó de latir y su cabeza se levantó con un tirón por la sorpresa. Quería preguntarle cómo sabía, pero la mirada en sus ojos decía 'No soy un idiota', e instantáneamente ella se sintió como una por siquiera haber pensado que podría esconderlo de él.
Su estómago se torció. —Él es parte de ello, sí… —Admitió, y escuchó la taza en la mano de él crujir mientras el dolor claramente cruzaba su rostro.
La culpa que la llenó ante esa vista amenazó con asfixiarla, y ella tuvo que pelear para evitar que las lágrimas corrieran por sus mejillas. Él estaba tan herido… tan furioso… y era todo por su culpa.
—¿Cuándo lo…? —Susurró ella.
El ceño fruncido de él se profundizó. —Kusagakure… —Respondió sin tono. —Por la forma en que tú lo mirabas.
Su puño se apretó alrededor de su taza, y ella podía ver un trozo hundirse en su mano, pero su mirada no se movió de la de ella. —Por la forma en que reaccionaste cuando te toqué… —Él apretó su mandíbula —Mierda… ¿Kakashi? ¿En serio?
Ella torció el gesto y se dio la vuelta.
—Él era nuestro maestro, Sakura…
Sus ojos se cerraron automáticamente por la pena.
—Dios… —Gruñó. —Él era un puto adolescente cuando tú naciste…
Él comenzó a apretar la taza con más fuerza, entonces se levantó abruptamente y la arrojó contra la pared. El sonido de la taza rompiéndose hizo saltar a Sakura, y se quedó viendo en mudo shock a la abolladura en el yeso y los pedazos de porcelana esparcidos a través del suelo de la cocina mientras él golpeaba la silla contra la mesa.
—¿Kakashi? —Gruñó animalmente. —De todas las personas… ¿Por qué no Naruto? Podrías haberte cogido a Naruto mientras estabas en eso.
Aturdida y herida, Sakura sacudió la cabeza. —No fue así… yo no…
Él se paró frente a ella, su expresión repentinamente burlona. —¿O tal vez sólo te gustan los hombres rotos? ¿Los felices no te funcionan?
El tono burlón de su voz la sacó de su trance, y sintió una chispa de ira.
—Esto no fue a propósito Sasuke. —Dijo, alzando repentinamente las manos. —No estaba intentando herirte… No estaba intentando enamorarme de Kakashi…. —Le miró con enojo. —Y todos estamos rotos, sólo que algunos lidiamos mejor con eso que otros…
Sasuke se río amargamente mientras avanzaba, lentamente haciéndola retroceder contra la pared. —¿Entonces estás enamorada de él? ¿De Kakashi? —Le retó, ignorando su insinuación.
Para el instante en que dejó de hablar, él la tenía acorralada, y un tipo diferente de nerviosismo se extendió a través de su estómago cuando él descansó el brazo a la izquierda de su cabeza y concentró su ilegible mirada en ella.
—¿Es mejor en la cama? —Le preguntó luego de un momento sólo viéndola. —¿Se trata de eso?
Cuando ella respondió con sólo un ceño fruncido, él sonrió sabiondo, entonces se inclinó para rozar con los labios su oreja. —¿Te hace terminar con más fuerza?
Esto último fue susurrado oscuramente, despectivamente, y ella se sonrojó, primero con vergüenza y luego con indignación.
—¿Eso es todo lo que te importa? —Exclamó furiosamente, empujándole por el pecho con ambas manos. —¿El sexo?
El cuerpo de él no se movió, pero se inclinó hacia atrás para mirarla de nuevo. —Tú dejaste que otro hombre te cogiera, Sakura… —Siseó. —Dejaste que ese bastardo… —Su tono era incrédulo, acusatorio, y entonces sus ojos se entrecerraron abruptamente. —¿Lo dejaste cogerte aquí? ¿En nuestra cama?
Sorprendida por su acusación, Sakura automáticamente protestó. —¡No! —Sollozó, su indignación olvidada. —Nunca… ¡Esta es nuestra casa!
La expresión de él se volvió fría. —Era nuestro matrimonio…
Su corazón se torció, porque sabía que él tenía razón, y ella tuvo que tragarse el bulto en su garganta que se había formado ante sus palabras. —Sasuke… —Dijo rotamente, inconscientemente llevando la mano hacia él.
Inmediatamente él alejó su mano con un golpe, pero siguió sin retroceder, y ella acunó su muñeca contra sus pechos mientras las lágrimas una vez más llenaron sus ojos.
—¿Cómo lo hizo? —Sasuke frunció el ceño, su fría mirada atravesándola. —¿Cómo te atrapó? ¿Fueron esos putos libros porno que siempre está leyendo? ¿O es eso lo que te excita –un hombre que lee porno en público? ¿En frente de niños? —Su puño se apretó junto al rostro de ella, y él sacudió la cabeza, una sonrisa incrédula en sus labios. —¿O fue la forma en que te tocó? ¿Te prometió todo lo que siempre has querido? ¿Te prometió ser tu caballero blanco? Ja… —Los músculos en su mandíbula se apretaron. —Dime… ¿Qué hizo él exactamente para que tú lo quisieras tanto como para destruir una década de matrimonio por él?
¿Qué hizo él?
Sakura abrió la boca ante su marido.
¿Qué hizo él?
Y de pronto, cada onza de ira y frustración que había sentido por diez años se arrastró a la superficie.
—¡Él estaba aquí! —Sollozó, sus manos volviéndose puños a sus costados. —¡Él estaba aquí, Sasuke! Él estaba aquí para mí y para Sarada, y me ayudó… él se abrió conmigo…
El hombre de cabello moreno que la rodeaba resopló, y ella lo fulminó con la mirada, presionando ambas palmas contra su pecho para empujarlo de nuevo… sólo que esta vez ella usó suficiente chakra como para empujarlo sobre sus talones.
—Quiero decir que él compartió quien él era, quien él es… —Aclaró acaloradamente. —Él me dejó entrar…. No me siento como si fuera una extraña cuando estoy con él –siento que estamos juntos, como si fuéramos más que sólo dos personas separadas que están casadas y tienen un hijo…
El hombre que había amado desde que podía recordar cerró los ojos entonces, apretando los dientes, y para su consternación, ella tuvo que contener un sollozo.
—Tú no estabas aquí, Sasuke. —Dijo, su voz desigual cuando su ira y frustración decrecieron, dejando sólo dolor en su partida. —No estabas aquí, y ni siquiera parecía importarte que estaba sola, que estaba criando a nuestra hija sola. Peor que eso… —Tuvo que detenerse para contener más lágrimas. —Peor que eso… no parecía importarte que estabas dejándola sola… —Sus uñas se clavaron en sus palmas. —La dejaste sin un padre.
Él abrió los ojos ante eso y frunció el ceño. —Estaba en una misión.
Ella regresó el ceño fruncido de él con uno propio. —Podrías haber hecho más. —Respondió ella, y se quedaron viéndose el uno al otro por largo rato antes que ella finalmente relajara las manos.
—Eso no lo hace correcto. Sé que no lo hace correcto en absoluto, pero… —Su voz vaciló mientras hablaba, y ella tuvo que llevar los ojos al suelo. —Dolía que nunca regresaste a casa. Dolía que nunca nos enviabas mensajes reales… que no parecía importarte para nada lo que nos pasaba a las dos… —Se mordió el labio, una lágrima se deslizó por su mejilla cuando levantó la mirada hacia la de él de nuevo. —Y en verdad dolió que te fueras de nuevo justo cuando creí que finalmente ibas a quedarte… se sintió como una traición.
—Y tú sabes de traiciones… —Murmuró él, pero carecía de la mordacidad de sus anteriores comentarios, y ella podía ver que su ira también estaba desvaneciéndose, así que con cuidado levantó una mano para tocarle el rostro.
Esta vez, él le dejó.
—Dices que fue una década de matrimonio, Sasuke, pero ¿Cuánto de ese tiempo pasamos juntos? —Preguntó silenciosamente.
Él sólo se quedó ahí en silencio, sus indescifrables ojos en los de ella.
—¿Por qué quieres estar conmigo? —Ella presionó, impávida, pero la expresión de él permaneció en blanco, y siguió sin decir nada.
—¿Por qué regresaste? —Era la misma pregunta que le había hecho meses atrás, y la mandíbula de él se apretó mientras retiraba la mirada.
Ella dejó caer su mano en el pecho de él, sintiendo el latido constante de su corazón bajo sus dedos mientras su voz se hacía casi un susurro. —Si no te hubieras dado cuenta que algo sucedía con Kakashi, ¿Hubieras regresado?
Él suspiró pesadamente y retrocedió entonces, girándose hacia un lado así ella sólo podía ver su perfil. —No lo sé. —Replicó finalmente.
Sakura pudo escuchar la honestidad en su respuesta, y dolió… Aunque estaba enamorada de Kakashi, todavía dolió saber que el hombre al que ella había sido tan devota en su vida sólo regresó porque estaba celoso, no porque él quería estar con ella.´
Él suspiró de nuevo y dejó caer la cabeza hacia atrás hasta que estaba viendo el techo. —No lo sé, Sakura. —Murmuró, y hubo una larga pausa. —Cuando te vi con él, cómo lo mirabas a él… estaba furioso. Estoy furioso… Quiero matarlo…
Su puño se apretó con fuerza, y un irracional miedo instantáneamente le atrapó ante el pensamiento de lo que tal vez él había hecho. Sus nudillos la noche anterior…
Aunque, un momento después, su puño se relajó. —Pero no arreglaría nada, ¿O sí? —Él inclinó la cabeza hacia ella, y su expresión era más abierta de lo que nunca había visto. —Te di por sentado mucho tiempo.
La mandíbula de Sakura se abrió en completo shock… esto no era algo que hubiera esperado que él se diera cuenta, mucho menos que lo dijera, y se quedó sin habla cuando observó su ceño fruncirse.
—Aun así… creí… —Él comenzó, pareciendo casi confuso. —Luego de todos estos años… creí que si regresaba… —Él sacudió la cabeza y cerró los ojos. —Maldito Kakashi…—Murmuró incrédulamente, casi por debajo de su aliento, y entonces él la miró de nuevo con una sonrisa amarga. —Creí que si regresaba, te olvidarías de él.
Aunque una parte de ella quería estar insultada ante su arrogancia, el resto de ella sabía que él no tenía una razón real para pensar que ella no lo haría, no con la forma en que se había sentido con respecto a él durante tanto tiempo.
Pero ella había cambiado… Kakashi la había cambiado.
—Lo siento. —Dijo ella, intentando transmitir la profundidad de su tristeza. —Debí haber hablado contigo sobre cómo me estaba sintiendo…
—No. —Le interrumpió. —Debí haberlo visto. No debió haber tomado ese bastardo… —Su puño se apretó de nuevo. —…para ver que necesitabas más.
Sus ojos se abrieron. Él era tan diferente, tan diferente unos minutos atrás, tan diferente a la manera en que él había sido los últimos dieciocho años… no sabía qué decir.
Hubo una larga pausa, y entonces él se acercó a ella y levantó una mano. Instintivamente ella se encogió, y vio dolor cruzar el rostro de él mientras dudaba antes de acomodarle el cabello. —¿En verdad ya no me quieres? —Preguntó silenciosamente con una vulnerabilidad que casi le aplastó.
—No es… —Ella comenzó pero su voz se cortó.
Él asintió en entendimiento, y ella vio su mandíbula flexionarse. —Ya no estás enamorada de mí.
El arrepentimiento en su mirada dolió profundamente –tan profundamente- pero sabía que no podía cambiar como se sentía, y una lágrima se deslizó por su mejilla hasta que él la atrapó con su pulgar.
Aparentemente aceptando la lágrima como su respuesta, él asintió de nuevo y acunó su cara. —¿Y en verdad vas en serio con esto? ¿Con lo del divorcio?
Su corazón se torció con fuerza ante la palabra. —Lo siento, Sasuke… —Ella le tocó con las manos el pecho, y cuando él envolvió su brazo alrededor de ella, los sollozos que ella había estado conteniendo finalmente destrozaron su cuerpo. —Lo siento tanto…
Él descansó su barbilla en la corona de su cabeza y le abrazó mientras lloraba. —Me disculpo por lo que dije antes… —Murmuró él después de que sus lágrimas se alentaron. —Estaba… furioso.
Ella sabía que lo decía en serio, y automáticamente deslizó los brazos alrededor de su espalda y lo apretó. Él regresó el abrazo, y ella no pudo detener otro pequeño sollozo que escapó de sus labios… su cuerpo y su esencia eran tan familiares…
Él suspiró y la abrazó por otro rato antes de alejarse.
Ella lo dejó también, y él retrocedió, entonces se encogió de hombros inútilmente. —De acuerdo. —Dijo con la voz plana. —Si eso es lo que en verdad quieres, no te voy a detener.
Odiaba que la tensión en su cuerpo desmintiera su tono calmado. —Le diré a Naruto… —Ella susurró, y el bulto en su garganta creció de nuevo. —Es mi… yo soy quien… —Tragó grueso. —Le diré a Naruto.
Él asintió. —Buscaré otro lugar donde quedarme.
—Tú no- —Comenzó pero rápidamente cortó sus palabras ante la mirada que él le dio. —De acuerdo.
Su expresión se suavizó. —Sé que no siempre lo pareció… pero te amo, Sakura.
El dolor en su pecho era agudo, y ella tuvo que tragarse más lágrimas. —Yo también te amo…
Él cerró los ojos brevemente en entendimiento, pero no dijo nada más mientras se ponía los zapatos y la capa alrededor de sus hombros, entonces se giró hacia la puerta, deteniéndose sólo por un instante para mirar hacia atrás a ella antes de salir de la casa.
Sasuke estaba sentado sobre el monumento del Sandaime Hokage más tarde ese día cuando su hija lo encontró. Él quitó la mirada de donde había estado dirigida sobre la aldea para encontrar la de ella.
—Hola, papá. —Saludó silenciosamente cuando se sentó junto a él.
—Hola. —Replicó, entonces la miró con tristeza. —Sarada-chan, tu madre y yo… —Comenzó, pero se detuvo cuando vio su expresión. —Lo sabías…
Su preocupación por él era más que aparente en la manera en que le miraba antes de responder. —Más o menos… —Admitió al menos.
Él sonrió irónicamente, entonces levantó la vista al cielo, y se sentaron en silencio por varios minutos.
—Todavía te ama. —Sarada dijo suavemente. —Sólo… creo que a veces el amor cambia.
Sasuke dejó caer los ojos de vuelta a los de su hija y pensó en ella por un largo momento antes de poner la mano sobre su cabeza. —De verdad me perdí un montón de cosas, ¿No es así? —Murmuró.
Ella sonrió, entonces envolvió sus diminutas manos alrededor de la suya y la jaló de su cabeza hacia su regazo. —No te culpo, papá. —Le dijo con honestidad, sosteniéndole el dedo índice en una mano y el meñique en la otra de una manera infantil que contrastaba crudamente con la madurez de sus palabras, y él no pudo evitar el preguntarse cuánto habría cambiado su agarre en todos esos años en que estuvo fuera, cuán mucho más pequeño pudo haber sido cuando ella tenía uno o cuatro o siete años.
Un profundo arrepentimiento lo llenó pese a la absolución que ella le dio.
—Si quieres irte de nuevo, iré contigo. —Ofreció ella de pronto, evadiendo contacto visual. —Estoy segura de que Naruto-oji-sama me dejará…
—¿Estás segura que no extrañarás este lugar? —Preguntó.
Ella lo miró y frunció el ceño. —Bueno, no es como si nos fuéramos para siempre, ¿Cierto?
La amenaza implícita en su mirada y su tono le hicieron reír entre dientes de manera silenciosa. —No, supongo que no será así. —Aceptó, y su hija asintió aprobadoramente antes de que ambos se sentaran de nuevo y observaran la aldea apresurándose debajo de ellos.
N/A: Tenía esta mierda planeada prácticamente desde el principio… estoy feliz de haberlo hecho.
En otras noticias, vi el otro día que están haciendo una secuela de Naruto en manga, y ni Kakashi o Sakura están en el arte de promoción, asumo que es porque están en su luna de miel (oigan, una chica puede soñar, ¿No?)
Como sea, un capítulo más y el epilogo por recorrer :/
Notas de la traductora:
Carajo, si hay una parte que más me rompe de este capítulo es cuando Sarada le toma las manos a su papá. Más que el destape de todo lo que ocurre entre Kakashi y Sakura, o que Sakura le dijera a Sasuke cómo se siente, creo que es esa pregunta (el cuánto habría cambiado y crecido Sarada sin que él estuviera consciente) la que más me llega. Porque entre las constantes de este fic es precisamente esa, Sakura y Sasuke aman más que a cualquier otra persona a Sarada...
Ay...
Disculpen la tardanza para actualizar. Salí y me llevó más tiempo de lo que esperaba, así que hasta hace unos minutos pude darle la última revisada al capítulo. Agradezco que continúen aquí, ¡Llévamos más de un año!
Voy a responder los últimos comentarios hoy. La siguiente semana dudo muchísimo que lo haga y para la semana del epilogo mucho menos porque estoy haciendo algo para Kakashigf y siento que no voy a acabar T T Así que de antemano les agradezco lo que quieran dejarme; probablemente los responda una vez que haya terminado finalmente el fanfic.
Isabel: Creo que si algo he aprendido precisamente mientras soy adulta es que hay muchos matices de grises como para clasificar las cosas en blanco y negro, más con los temas referentes a los humanos y la infidelidad es una de ellas. Una de las razones por las que Sasuke no hace más que golpear a Kakashi es por algo obvio (no sólo por sus ganas de matarlo, que están justificadas -más o menos-) sino porque la mayoría de personas que no saben hacer frente a sus emociones (o a lo referente a ellas) tienden a recurrir a la violencia como escape, además, Sasuke aparentemente es más fuerte que Kakashi ahora que no tiene el sharingan, así que tienes razón, era una manera muy 'de macho' de probar que él era mucho mejor para Sakura. Ahora, (perdón si me extiendo, necesito una manera de contactarte para no hacer parrafadas acá lol) una cosa que una amiga y yo recién platicábamos era que el padre de Sasuke también era emocionalmente distante, así que Sasuke no tuvo manera de desarrollar (ni siquiera cuando su familia estaba viva) un entendimiento o una noción de cómo relacionarse de manera sana con sus iguales. De ahí radica que también crea que la única manera de 'probar su valor como persona' sea con el poder físico. No todo es su culpa. Pero esto sí. Y bueno, también lo de Kakashi y Sarada era necesario, con él ella no tenía por qué mentir o protegerse, así que se entiende por qué es con él que decide sincerarse por completo y no con su madre. A líneas generales eso.
Zelink: Perdón por ser una vulgar, pero en esos momentos no se me ocurría nada y mejor lo dejé así lol De por sí se me dificulta mucho traducir las groserías porque no tengo idea de si se va entender por los regionalismos, así que siempre me voy por las palabras neutras pero con más sentimiento que encuentre, sólo que esa frase no entraba para nada jajaja. Hasta el momento, y hasta donde yo sé, Kakashigf no ha corregido o cambiado mucho (apenas cambios insignificante), pero eso es por un proyecto en el que está trabajando ahora.
En fin, les agradezco como no tienen idea su paciencia y que continúen leyendo. Cualquier cosa, manden un review o un mensajito.
