Disclaimer: nada me pertenece, los personajes pertenecen a Marvel y la historia a EndlessStairway, esta es una traducción.
27. Fragua
Aterrizaron en un baño de sangre. El lugar de aterrizaje era una carnicería, en torno al lugar donde Loki había estado parado. Sangre goteaba de las paredes, cuerpos yacían donde habían muerto. Algunos eran artesanos con sus espadas cortas, pero eran más los soldados enanos que vestían armaduras ligeras y ninguna insignia. Loki no se veía por parte alguna, ni había ninguna otra alma viviente. Tony reprimió sus ganas de vomitar y puso dos de sus trajes centinelas para custodiar el lugar de aterrizaje. Sin J.A.R.V.I.S. para controlarlos solo podían seguir protocolos simples, pero serían guardias decentes. Eso dejaba a Tony en su armadura de respaldo, a Thor, y a una docena de Einherjar liderados por Hilde, de rostro sombrío, armados y con armaduras.
Escucharon pasos por el pasillo. Sindri apareció a la vista, brazos en alto y espada envainada. Sangre seca apelmazaba su cabello, y su ojo izquierdo estaba cerrado e hinchado. Les hizo una señal para que se ahorraran sus preguntas.
—Loki está vivo. Otr lo tiene en la fragua. Ha pasado como una hora desde que ustedes se marcharon, el tiempo de dilación del Bifrost es de unos treinta minutos por trayecto. ¡Otr nos ha traicionado a todos! Traicionó el estandarte del Samningur y vuestros derechos como invitados! ¡Está loco! Además tiene a Loki y no podemos llegar a él.
—Llévanos ahí —exigió Thor, levantando su martillo.
—Sí —dijo Sindri, y les hizo señas para que la siguieran. Mientras corrían tras ella, les dijo que Loki no había bajado a la fragua sin luchar. Los mercenarios de Otr habían pensado que sería fácil someter a un solo esclavo. No esperaban encontrarlo armado y extremadamente peligroso, ni tampoco esperaban que los artesanos se le unieran en la batalla—. Luchó bien, pero eran demasiados, y no tenía armadura. En cuanto lo capturaron, huyeron de la batalla como cobardes. Mis artesanos son feroces pero no son soldados entrenados para la batalla. No pudieron detenerlos.
Tony tomó nota mental para hacerle a Loki inmediatamente alguna armadura. Tan pronto como lo tuvieran de vuelta. Que sería muy pronto.
Thor le dijo a Sindri que los artesanos que habían muerto seguramente estarían festejando en el Valhalla, y en cuanto a sus familias el mismísimo Thor les pagaría, pero con la sangre de Otr y sus hombres. Sindri asintió aunque dijo:
—Otr nos pone a todos en peligro con su locura. Nidavellir es un aliado de Asgard y desea seguir siéndolo. Debimos haber firmado ese tratado de paz y maldecir a Otr y a sus rencores. Hreidmar era corrupto y perverso y Otr es peor. ¡No puedo pensar en por qué haría esto!
Llegaron a los enormes portones de la fragua. Sindri les explicó que la fragua era el corazón de la fortaleza, fuertemente fortificada y fácilmente defendida. Otr solo tenía un puñado de lealistas y algunos mercenarios dentro, pero no necesitaba más que eso para detenerlos.
Tony escaneó la entrada, las puertas eran enormes y gruesas, enrejadas y cerradas.
—Thor, ¿puedes encargarte de las puertas? —preguntó.
Thor arrojó el Mjolnir vigorosamente, sacudiendo los portones reforzados pero sin hacer ninguna abolladura visible. Tomaría tiempo derribarlos. Tiempo que no podían permitirse si Otr tenía a Loki a su merced dentro. Thor continuó golpeando las puertas, los artesanos se unieron a él.
Tony miró a Sindri.
—¿Existe alguna otra manera de entrar? —le preguntó, desesperado. Ella sacudió la cabeza. Las paredes de la fragua eran inexpugnables y sin una sola ventana, y la piedra lisa llegaba hasta el alto techo de la fortaleza. Tony liberó un diminuto dron de reconocimiento y lo configuró para buscar una forma de entrar. Necesitaba encontrar a loki.
El dron flotaba en lo alto, fuera de vista, en la oscuridad. Abajo estaba el corazón de la fragua. Era enorme, y casi vacía. Estaciones de trabajo abandonadas, chimeneas, máquinas girando sin nadie en los controles de mandos. El único movimiento procedía del centro. Otr y dos de sus súbditos estaban trabajando en una gigantesca máquina, extrayendo piezas de cajas y juntándolas como un rompecabezas de metal irregular. Junto a la máquina había una robusta jaula de metal, del tamaño de una perrera grande. Dentro de la jaula, acurrucado en el suelo con las rodillas contra el pecho, inmóvil, estaba Loki.
El dron había navegado a través de entrelazados ductos de ventilación demasiado pequeño para que cualquier persona pudiera seguirlo. Thor y los artesanos seguían golpeando los portones, y todo lo que Tony podía hacer era observar. Había mapeado la trayectoria de vuelo desde las puertas hasta el centro de la fragua, y en el momento en que las puertas se abrieran, él sería el primero en entrar.
La máquina estaba terminada, Otr presionó una serie de interruptores y comenzó a zumbar. Tony estaba perplejo. ¿Era algún tipo de dispositivo de tortura? Tenía la desagradable sensación de que estaba pasando por alto algo muy importante. Uno de los secuaces de Otr se acercó con un balde de agua, lanzando el contenido sobre la jaula. Loki se movió, después despertó. Tony notó que el collar todavía estaba alrededor de su cuello, y sus manos estaban encadenadas detrás de su espalda. Loki luchó por ponerse de rodillas. Pareció darse cuenta de dónde estaba y entró en pánico por unos pocos momentos, lanzando su peso contra los costados de la jaula antes de recuperar el control de sus movimientos.
Tony decidió arriesgarse acercando el dron un poco más, necesitaba saber qué estaba pasando. Si tenía suerte, Otr expondría su monologo villanesco y revelaría su malvado plan.
La jaula era demasiado pequeña para que Loki incluso se arrodillara. Tuvo que inclinar incómodamente la cabeza, y con las manos atadas, parecía que le costaba mantener el equilibrio. La jaula era de un metal oscuro, inscrita con runas, gruesos barrotes y todas las uniones reforzadas con remaches. Loki era fuerte, pero Tony sabía que no podría salir de allí sin ayuda.
Otr caminaba de un lado a otro delante de la jaula. Parecía que estaba hablando solo, pero el dron no estaba lo suficientemente cerca como para registrar lo que estaba diciendo. Tony acercó el dron, arriesgándose a aterrizarlo sobre la máquina, fuera del campo de visión de Otr, pero aún visible si miraba en esa dirección.
Otr aún seguía hablando.
—... ¡Ahora me perteneces, esclavo! Recuerdas esta jaula, ¿cierto? —Pateó la jaula para darle énfasis a sus palabras, Loki retrocedió instintivamente. Tony podía ver que respiraba con dificultad, ojos deambulando por la habitación, buscando ayuda, pero sin encontrarla—. ¿Cuánto tiempo te quedaste en esta jaula la última vez, mmm? ¡Días! ¡Y aun así te atreviste a insultarme en el Samningur! No eres más que una puta obstinada y desobediente, ¡y voy a tratarte como tal! Me obedecerás. Soy tu dueño. Ese ridículo midgardiano se ha ido, te ha abandonado. Ahora soy tu dueño.
Loki no levantó la vista, miró al suelo delante de él, tomando una profunda respiración antes de hablar:
—Anthony Stark de Midgard es mi amo. Él no me abandonará.
Otr rio burlonamente, pateando la jaula nuevamente.
—¡Ya te ha abandonado! ¿Piensas que significas algo más para él que la benevolencia del Poderoso Thor y un cuerpo cálido en su cama? Estoy seguro de que estabas ansioso por abrirle las piernas, como lo hiciste conmigo y con mi hermano. ¡Y con todos los demás que te han tenido! ¿Acaso Anthony Stark de Midgard sabe cuántos te han tomado? ¿Sabe que eres una puta usada? —Otr le gritaba a Loki, rostro rojo, fuera de control. Loki agachó la cabeza. Para su terror, Tony vio que la luz blanca del collar casi había desaparecido. Otr también lo advirtió, sonrió triunfalmente y continuó insultando a Loki, pateando la jaula y burlándose de él. Tony no podía dejar que la luz blanca se extinguiera. Si desaparecía, ¿eso significaría que Otr podría tomar control sobre el vínculo? Tony no lo sabía, pero recordó que el collar había estado apagado y sin vida cuando Thor llevó a Loki a la torre y se lo entregó. Tony no podía arriesgarse. Otr tenía un malvado plan con la máquina unida a la jaula y no podía permitir que lo llevara a cabo.
Cuidadosamente, Tony voló el dron desde la seguridad de la máquina y lo aterrizó frente a la jaula. Loki lo notó inmediatamente, ojos llorosos abiertos de sorpresa. Era rojo y dorado, claramente no era ninguna creación de Nidavellir. Tan pronto como Loki lo vio, Tony volvió a elevar y a apartar el dron. Otr no lo había visto. Tony sonrió para sí del otro lado de las puertas. Loki no había sido abandonado, y ahora lo sabía. Solo tenía que aguantar hasta que pudieran entrar ahí.
Eso será todo por ahora, espero que hayan disfrutado la actualización y espero no tardarme tanto con los próximos capítulos.
Como siempre, si ven algún error o tienen alguna sugerencia respecto a la traducción, bien recibido todo será.
Cuídense mucho y muchas gracias por leer y por seguir ahí.
¡Saludos!
