Disclaimer:
La serie Naruto (tanto manga como anime) son propiedad de Masashi Kishimoto. Las letras y citas incluidas en el texto son propiedad de sus respectivos autores.
Better Man pertenece a Kakashisgf, yo sólo me ocupo de la traducción. Agradezco también a la autora por su trabajo como beta reader.
Advertencias:
Clasificación M: Contenido adulto tal como lenguaje, sexo, etc.
Un Mejor Hombre
Capítulo 65
Unos minutos luego de que Sasuke se fuera, los ojos de Sakura finalmente se movieron de la puerta que él había cerrado detrás de él hacia los fragmentos de porcelana esparcidos a través del piso de la cocina.
Su matrimonio estaba terminado.
De alguna forma, era como si hubiera perdido su identidad –por lo que recordaba, había sido la chica que estaba enamorada de Uchiha Sasuke… ¿Quién era ella si no era esa chica?
Se quedó viendo los pedazos blancos, algunos descansando en un charco de matcha verde, otros tintados de rojo con la sangre de Sasuke, entonces se acuclilló y cuidadosamente levantó uno de los trozos más pequeños. Apenas tenía una forma triangular con bordes irregulares, mojado tanto con té como con sangre, y se veía fuera de lugar en la palma de su mano.
¿Quién era ella ahora?
Apretando el primer pedazo de cerámica, levantó otro y lo mantuvo entre el dedo índice y el pulgar, sintiendo sus esquinas afiladas hundirse en su piel, luego lo colocó también en su palma antes de buscar un tercero.
¿Quién era ella?
Su entrecejo se arrugó mientras continuaba aumentando la pila de fragmentos en su mano hasta que finalmente juntó todos los que podía. Con un suspiro, se levantó para dejar las piezas de porcelana en el cesto de la basura. Hicieron ruido mientras los dejaba caer, y el sonido era tanto discordante como extrañamente bonito en el silencio de la cocina.
¿Quién era ella?
Ya no era la chica que estaba enamorada de Uchiha Sasuke… suponía que era sólo Sakura ahora –¿O tal vez, de nuevo? Aunque no parecía ser así, no siempre había sido definida primariamente en relación a Sasuke; una vez, hacía mucho tiempo atrás, ella había sido su propia persona- pequeña, insegura, incierta de su lugar en el mundo, pero su propia persona.
Tomó una toalla del perchero, y mientras limpiaba el té derramado y los últimos pedacitos de la taza que él había sostenido, ella sintió que sus confusas emociones comenzaban a calmarse… tenía ahora la oportunidad de descubrir quién era ella independientemente de Sasuke, y lo que fuera que sucediera después, sin importar si ella y Kakashi funcionaban o no, sabía que había tomado la decisión correcta, porque la había hecho no por Sasuke, sino por ella misma.
Era la tarde del siguiente día, y Sakura había estado caminando afuera de la puerta de la oficina de Naruto por cerca de cinco minutos cuando su compañero rubio finalmente la llamó desde el otro lado de la madera.
—Sé que estás ahí, Sakura-chan. —Dijo. —¿Por qué no entras?
Tomando una profunda inhalación para intentar calmar sus nervios, Sakura enderezó sus hombros y pasó a través de la puerta. Inmediatamente fue recibida con una amplia sonrisa del Hokage, quien estaba sentado en su escritorio detrás de una montaña de papeles que hizo a un lado cuando ella entró a la habitación.
—¿Qué estás haciendo aquí? —Preguntó alegremente. —Ha pasado una eternidad desde que me visitaste…
Ella le dio una mirada plana. —Estuve aquí la semana pasada para dejar el plan presupuestario del hospital…
—La semana pasada fue hace una eternidad. —Naruto respondió, haciendo un puchero.
Sakura suspiró cariñosamente. —Algunas cosas nunca cambian…
—Nop. —Aceptó, su sonrisa ampliándose. —Entonces, ¿Qué sucede?
Esa simple pregunta hizo que la realidad volviera a caer de nuevo en su cabeza, y los ojos de Sakura automáticamente cayeron hacia el suelo cuando recordó por qué había venido. Su estómago se torció ante el pensamiento de contarle a Naruto que ella y Sasuke se iban a divorciar, y se descubrió congelada, incapaz de poner a su boca a funcionar apropiadamente… su nerviosismo se sentía como manos alrededor de su garganta, asfixiándola, robándole la habilidad de hablar. Si le decía, Naruto iba a preguntarle por qué, y entonces ella tendría que admitir lo que había hecho; no podía esconderle eso, no ahora que Sasuke sabía –no sería justo para Naruto ser el único miembro del Equipo Siete que no supiera la verdad…
—¿Sakura-chan? —La voz de Naruto sonó preocupada, y cuando ella continuó de pie ahí, inmóvil, él se levantó para acercarse.
Mientras se aproximaba, ella mantuvo la mirada fija en sus pies y firmemente evitó verlo a él, incluso cuando él se paró justo frente a ella y le tomó por los hombros.
—¿Sakura-chan, qué sucede? —Repitió.
No podía enfrentarlo. No podía ver sus ojos… ¿Qué tal si él le odiaba? ¿Qué tal si nunca más quería hablarle de nuevo? Sacudió la cabeza y tragó con fuerza mientras retorcía las manos juntas.
Ella torció el gesto, entonces se obligó a aclarar su reseca garganta.
—Sasuke- —Comenzó, entonces tuvo que detenerse, su lengua pesada con el peso de lo que tenía que decir. Cuando consiguió hablar de nuevo, era apenas un susurro. —Sasuke y yo vamos a divorciarnos.
Ella sintió el agarre de Naruto en sus hombros aflojarse, y finalmente reunió el valor para mirarlo. Para su sorpresa, su expresión no era una de shock… podía ver sólo preocupación en sus ojos antes que la jalara en un fuerte abrazo.
—¿Estás bien? ¿El teme te-?
Ella lo interrumpió. —No… Fue… Fui yo…—Lo apretó, entonces le soltó y se quedó viendo el suelo de nuevo. —Fui yo.
Ella sintió que él alejó su mirada de ella, aunque no retrocedió, y su pecho dolió.
—¿Por qué? —Preguntó en silencio.
Ella levantó los ojos hacia su cara e intentó hablar, pero ninguna palabra salió, y el entrecejo de él se frunció antes de que inclinara su cabeza hacia ella.
—¿Es por Kaka-sensei?
La boca de Sakura cayó abierta automáticamente. —Santo dios, ¿Todo el mundo lo sabe? —Exclamó, demasiado atrapada fuera de guardia como para pensar sobre lo que estaba diciendo, pero Naruto sólo pareció encontrar su nerviosa pregunta como divertida, porque él comenzó a reírse entre dientes.
—Bueno, era algo obvio. —Dijo con una sonrisa descarada.
El rostro de Sakura se sonrojó. —Debió haberlo sido si incluso tú te diste cuenta… —Gruñó.
—Um… bueno… —Naruto se rascó la nuca con timidez, sus propias mejillas débilmente rosadas. —Hinata podría haber dicho algo. —Admitió a regañadientes. —¡Pero lo hubiera visto de cualquier forma!
Sakura suspiró, tanto divertida como perpleja al mismo tiempo, y la mano de Naruto cayó hacia su costado mientras se reclinaba contra su escritorio con un suspiro propio.
—Así que, ¿Tú y Kaka-sensei entonces, huh? —Murmuró. Sus ojos azules viéndola suavemente, y una parte de ella se sintió culpable por la falta de acusación en sus profundidades.
—¿No estás molesto conmigo? —Preguntó en voz alta. —Quiero decir, yo…
Él sacudió la cabeza. —No estoy molesto contigo, Sakura-chan.
Su ceño se frunció en confusión. —¿Por qué no? Pasamos todo ese tiempo buscando a Sasuke e intentando salvarlo, y ahora he arruinado todo… Sabes que él quiere irse de nuevo- debes odiarme.
Naruto bufó, entonces sonrió ligeramente. —Sasuke intentó matarme al menos tres veces… Si no lo odio por eso, entonces no puedo odiarte por enamorarte. —Apuntó.
Los ojos de Sakura se abrieron, y entonces dejó salir una hastiada risa. —Supongo que eso es cierto…
—Además, —Continuó con un encogimiento de hombros. —Pareces muy feliz cuando estás cerca de Kaka-sensei…
—Eso es lo que Sarada dijo… —Sakura murmuró, y los ojos de Naruto tomaron un brillo travieso.
—Quiero decir, realmente no lo entiendo… él es viejo… y perezoso… y básicamente todo lo que hace es leer los libros pervertidos del Ero-Sennin. —Él hizo una cara cómica.
—No es así de viejo… —Sakura protestó, incapaz de negar los otros dos reclamos contra el Ninja que Copia.
Las cejas de Naruto se levantaron escépticamente. —Es bastante viejo, Sakura-chan. —Discutió, entonces levantó la mano para sacudirle el cabello. —Pero él siempre está ahí cuando lo necesitas, y si tú lo amas, realmente no importa, ¿Cierto?
Sakura asintió de mala gana, todavía intentando procesar el hecho de que Naruto no sólo ya sabía sobre Kakashi sino que tampoco le odiaba por ello, y en esa pausa, Naruto miró hacia donde su mano estaba curveada debajo del borde del escritorio.
—¿Cómo está Sasuke? —Preguntó suavemente.
Ante eso, Sakura se desplomó en una de las sillas para los visitantes. —Él estaba realmente enfadado… —Murmuró. —Y herido… —Sintió su corazón torcerse ante el recuerdo.
Naruto asintió con tristeza.
—Sarada quiere viajar con él. —Dijo, y las cejas de su compañero de equipo se levantaron con sorpresa.
—¿Estás de acuerdo con eso?
Sakura se quedó viendo sus manos. —No lo esperaba. —Replicó con honestidad. —Pero creo que sería bueno. Para los dos. —Levantó entonces los ojos hacia él. —Si está bien para ti, que sea así… Sé que tiene obligaciones con su equipo.
Naruto pareció considerarlo por un momento. —Hablaré con Konohamaru. —Respondió finalmente. —No creo que tenga un problema con ello.
Sakura suspiró. —Voy a extrañarla… —Admitió en silencio, entonces le dio una sonrisa resignada. —Pero estoy contenta porque estará ahí para Sasuke… No quiero que esté solo más tiempo, incluso si yo…
Sus ojos repentinamente se llenaron con lágrimas, y Naruto se arrodilló frente a ella y cubrió su mano con la de él. —Está bien, Sakura-chan. Él estará bien.
Sakura se limpió las lágrimas e inhaló profundo para evitar más. —Eso espero…
Naruto sacudió su cabello. —Él lo estará… no es el mismo que solía ser.
Ella asintió, y él entonces le alborotó el cabello una vez más antes de levantarse y reclinarse contra su escritorio de nuevo.
—Aunque tú y Kaka-sensei… —Remarcó, arrugando la cara. —Va a ser bastante raro.
Sakura dejó salir un resoplido divertido. —Sí… Dímelo a mí. ¿Quién lo hubiera pensado?
El rubio sacudió la cabeza, maravillado. —Supongo que nunca se sabe con el amor…
—Supongo que no. —Aceptó, entonces miró por fuera de la ventana. —Pero él me hace feliz… —Frunció el ceño ligeramente. —No me había dado cuenta que podía sentirme así respecto a una persona…
Naruto sonrió tiernamente. —Es algo bueno, Sakura-chan. —Él dijo. —Tú mereces ser feliz. Y Kaka-sensei lo merece también. —Se río entre dientes. —Pensé que el tipo iba a estar solo toda su vida…
Ella regresó la mirada hacia él e imitó su sonrisa. —Sí… Todavía no puedo creerlo a veces, que él me quiere de entre todo el mundo. Es tan extraño.
Naruto asintió mostrándose de acuerdo. —Sí, pero ustedes siempre se han llevado bien. Incluso Hinata estaba diciendo que se preguntaba qué habría pasado si tú no te hubieras casado con Teme.
—No puedo creer que ella se haya dado cuenta… —Sakura murmuró. —Fui tan tonta… —Se encogió de hombros. —Pero igual ella siempre ha sido perceptiva.
Naruto sonrió orgulloso. —Sí, soy un tipo afortunado.
Sakura se río. —Sí, lo eres. Ella es demasiado buena para ti.
Su sonrisa sólo se amplió en respuesta, y Sakura se rió de nuevo antes de volver seria su expresión. —Espero que Kakashi y yo seamos felices como ustedes dos lo son… —Murmuró ella.
—Creo que ustedes tienen una buena oportunidad. —Naruto dijo, sus azules ojos honestos, y Sakura sonrió.
—También creo eso… —Replicó, entonces suspiró. —En verdad lo amo, Naruto… Es algo loco, pero realmente lo amo.
Naruto imitó su sonrisa. —Me alegra, Sakura-chan. Mientras él te haga feliz…
Ella asintió, y cayeron en un cómodo silencio. Luego de algunos minutos, Naruto abruptamente frunció el ceño.
—¿Qué? —Sakura preguntó.
Él entrecerró los ojos hacia ella. —Sólo no lo dejes que haga que sus hijos usen mascaras todo el tiempo…. —Dijo, entonces le guiñó traviesamente cuando sus mejillas se volvieron rosa brillante.
—Yo- yo no… —Susurró, y Naruto se rió sinceramente mientras se levantaba para dar la vuelta y llegar al otro lado del escritorio.
Tres días después, Sakura caminó hacia el área boscosa fuera del campo de entrenamiento 3 que a Kakashi le gustaba frecuentar. Se suponía que tenía que haber regresado la noche anterior, y ella había querido ir a verlo, pero había imaginado que estaría cansado y decidió esperar hasta luego del trabajo para buscarlo.
Había comenzado a arrepentirse de su decisión luego de sólo una hora en su turno… Ya había sido lo suficientemente difícil pasar los días anteriores de esperar a que él volviera a casa, y había tenido la distracción de preparar a Sarada para su viaje con Sasuke entonces. Pero padre e hija se habían ido esa mañana, y todo lo que Sakura había tenido para el resto de la mañana era una lista relativamente ligera de pacientes para evitar el pensar en Kakashi, en esperar para verlo, en querer contarle que realmente podrían estar juntos.
Su corazón latió mientras pasaba a través de los árboles, y tuvo que contener una sonrisa de contento. Realmente podrían estar juntos ahora…
Ella esperaba que él estuviera en su típico lugar… sorprendentemente era un bonito día para finales de octubre, así que asumió que él estaría tomando ventaja de la oportunidad de leer afuera y había optado por buscarlo primero en el campo de entrenamiento en lugar de su departamento.
Aparentemente hizo la suposición correcta. Mientras se aproximaba a su árbol favorito, vio su familiar forma a través de las casi desnudas ramas, y su pulso se aceleró cuando mariposas revolotearon alrededor de su estómago y una corriente de felicidad atravesó su cuerpo.
—Supuse que te encontraría aquí. —Dijo ella, intentando permanecer calmada cuando llegó a pararse a la base del árbol.
Él cerró su libro y miró hacia abajo con una sonrisa que hizo su corazón latir con fuerza en su pecho. —Hola, Sakura-chan. —Le saludó.
—¿Cómo estuvo tu viaje? —Preguntó, haciendo todo lo que podía para sonar normal.
Él se encogió de hombros. —Problemático, como era de esperarse. —Replicó antes de saltar y aterrizar frente a ella.
No pasó desapercibida para ella la forma en que él frotó sus costillas cuando habló, y entrecerró los ojos con preocupación. —¿Sasuke hizo algo?
Sus ojos se abrieron ligeramente en sorpresa. —¿Por qué preguntas eso?
—Su mano estaba bastante herida cuando regresó el otro día, y creo que él tal vez… —Su voz se cortó cuando él se rascó la nuca.
—Ah… bien… tal vez nos encontramos… —Admitió. —Y tal vez él pudo haber pedido que me abstuviera de interactuar contigo…
Él entrecerró los ojos, y Sakura instantáneamente se sintió culpable. —Lo siento… —Susurró, levantando las manos para cuidadosamente dejarlas en su cintura. —¿Estás bien?
Los ojos grises de Kakashi eran cálidos cuando envolvió los brazos alrededor de ella. —Estoy bien. —Dijo tranquilizadoramente, y ella suspiró cuando enterró la cara en su pecho, dejando que su reconfortante esencia le invadiera.
—Te extrañé. —Murmuró contra su camiseta.
Él fortaleció su abrazo, y ella podía sentir sus labios curvarse en una sonrisa contra su cabello. —También te extrañé. —Murmuró.
Se quedaron así por un largo rato, sólo disfrutando en el abrazo del otro. Finalmente, Sakura le apretó.
—Hablé con Sasuke… —Dijo en silencio, entonces retrocedió para verlo. —Le dije que quiero divorciarme.
Se encontró a sí misma acariciándole la espalda con un extraño tipo de nerviosismo que realmente no podía explicar, y él acunó su mejilla en la mano. —¿Cómo reaccionó?
Los ojos de ella cayeron hacia su pecho. —Él…
Cuando ella no continuó, Kakashi le inclinó la barbilla hasta que sus ojos se encontraron de nuevo. —¿No te lastimó, verdad? —Preguntó, frunciendo el ceño.
Viendo en su mirada la genuina preocupación y la pizca de ira que sentiría si ella respondía como un positivo, Sakura inmediatamente sacudió la cabeza. —No… —Comenzó, y entonces, repentinamente la voz de Sasuke resonó en su mente, y ella se detuvo.
"¿O tal vez sólo te gustan los hombres rotos? ¿Los felices no te funcionan?"
El ceño de Kakashi se profundizó. —¿No?
Sakura regresó al presente. —No, él no me lastimó. —Dijo en silencio, girándose. Él se disculpó…
—Sakura… —Kakashi le advirtió, dándole una mirada firme.
Ella suspiró. —Sólo estaba molesto… dijo algunas cosas que no quería… —Le explicó, pero el ceño de Kakashi permaneció fruncido. Ella le puso una mano en el pecho. —Pero estamos bien ahora.
Él la estudió por un momento, todavía escéptico, entonces de mala gana relajó sus rasgos. —Así que…
Una pequeña sonrisa se formó en los labios de Sakura cuando su felicidad comenzó a burbujear de nuevo. —Así que… él aceptó.
Ella había esperado que Kakashi le regresara inmediatamente la sonrisa, pero él pareció dudar. —¿Te arrepientes? —Preguntó, su voz casi un susurro.
Ella levantó una mano hacia la mejilla de él. —No. —Respondió firmemente. —Quiero estar contigo, Kakashi.
Ante sus palabras, él mostró una amplia sonrisa y bajó su máscara para arrastrarla a un profundo beso que ella sintió hasta los dedos de sus pies.
Pasaron varios minutos antes que él finalmente se separara y presionara la frente con la de ella. —Cásate conmigo. —Él demando, sus ojos bailando.
Sakura se alejó, impresionada. —¡Ni siquiera estoy divorciada todavía! —Protestó.
Kakashi no pareció para nada preocupado. —Cuando estés divorciada, cásate conmigo.
Las mejillas de Sakura se sonrojaron. —¿Qué sucede contigo y tus órdenes? —Refunfuñó, nerviosa.
Él la besó con fuerza en respuesta. —Sólo cásate conmigo, mujer necia. —Gruñó, sonriendo.
Ella sacudió la cabeza sin poder hacer otra cosa, incapaz de evitar devolverle la sonrisa mientras un mareo de contento le llenaba. —De acuerdo, de acuerdo. —Ella cedió.
En el momento en que lo hizo, su sonrisa se transformó en una más traviesa mientras comenzaba a arrinconarla contra un árbol. —Y entonces… —Murmuró, su tono bajo y peligroso.
La espalda de ella conectó con el duro tronco. —¿Y entonces qué? —Preguntó ella, sin aliento, el calor en su mirada amenazando con convertir su interior en una masa blanda.
Sus ojos brillaron con maldad, y él movió la boca hacia su oreja. —Y entonces… —Él susurró, sus labios rozando contra su cuello y enviando placenteros temblores a lo largo de su espina. —Ten hijos conmigo.
Atrapada fuera de guardia, Sakura empujó su pecho. —¡K-Kakashi! —Ella gritó, avergonzada, pero su amante de cabello plateado sólo se río, una genuina risa feliz, y las manos que ella había puesto en su pecho lentamente comenzaron a apretar la tela de su camiseta.
Él enlazó los dedos alrededor de su espalda baja mientras su risa se volvía una cálida sonrisa. —Te amo. —Dijo con seriedad.
Sakura sentía como si su corazón fuera a explotar. —Yo también te amo. —Susurró, demasiado emocional como para hablar normalmente.
Kakashi se agachó para presionar un tierno beso en sus labios, y ella envolvió los brazos alrededor de su cuello y lo abrazó tan cerca cómo podía.
Cuando eventualmente se separaron para recuperar el aliento, él deslizó la mano para sostener la de ella.
—Vamos. —Él sonrió, jalándola fuera del árbol con cuidado. —Te haré la cena.
Ella asintió y lo dejó conducirla fuera del bosque.
—Estaba pensando en tal vez tres. —Canturreó mientras caminaban.
Ella lo miró, confundida. —¿Tres qué?
Él le dio una traviesa media sonrisa. —Niños.
—¡Kakashi! —Exclamó, zafando la mano de la de él para golpearlo con ella.
—¿Qué? —Preguntó inocentemente. —El comedor se vería demasiado concurrido si tenemos más que eso…
Ella gruñó cuando él le sonrió sin girarse a encararla. —Eres imposible. —Se quejó.
—Mm. —Él aceptó, enlazando de nuevo sus manos. —Pero igual me amas.
Ella suspiró, sonriendo sin quererlo. —Sí, de alguna forma te amo…
Ella entonces lo miró, y, sintiéndose sobrepasada por la felicidad, no pudo el evitar el apretarle la mano con fuerza mientras caminaban hacia su apartamento.
El fin.
N/A: *reverencia en disculpas*
Súper lamento la larga espera con este… Primero, la vida real tomó el control, y entonces pasé demasiado tiempo trabajando en una escena Sakura-Sarada que finalmente terminé borrando, y todo el tiempo mi musa estaba "Quiero trabajar en el epilogo", así que tuve que pelear con ella para mantenerla en línea.
En cualquier caso, prepárense para montones de fluff y algo de smut también (porque es mi historia, y me gusta escribir smut tanto como me gusta leerlo)… el epilogo debería estar en una semana. Está casi imaginado por completo; sólo necesito escribirlo.
Notas de la traductora:
Bueno, lo mismo que le pasó a Kakashigf me pasó a mí. La vida real me ha tenido sin mucho tiempo libre y justo hace unas horas terminé el capítulo, pero estaba afuera y no podía subirlo sin que se jodiera el formato. En fin... Gracias por su paciencia.
Me queda el epílogo por traducir y lo subiré el día sábado como a estas horas. Realmente, aunque aprecio mucho lo que esta obra ha hecho por mí, la verdad es que estoy agotada y quiero traducirlo con calma y disfrutarlo. Es bastante bonito...
Esta semana no responderé reviews como lo comenté en el capítulo pasado, pero les agradezco mucho sus palabras y espero sus comentarios sobre éste capítulo final.
¡Les mando un abrazo y disfruten de su domingo!
