Disclaimer: nada me pertenece, los personajes pertenecen a Marvel y la historia a EndlessStairway, esta es una traducción.
Lo prometido es deduda, ¡disfruten!
28. Una voz como agua oscura, un sabor a sangre
«Soy el botín de guerra y esclavo, Loki. Anthony Stark de Midgard es mi amo. Él no me ha abandonado».
Cerró los ojos con fuerza, queriendo creerlo.
«Soy el botín de guerra y esclavo, Loki. Anthony Stark de Midgard es mi amo. Él no me ha abandonado».
La jaula tembló mientras Otr la pateaba nuevamente. Loki intentó bloquear de su mente el sonido de su voz, pero no pudo. Trató de concentrarse en el presente, en recordar quién era, dónde estaba; pero el pasado empapó su mente como agua oscura.
«Soy el botín de guerra y esclavo, Loki. Anthony Stark de Midgard es mi amo. Él no me ha abandonado».
—¡Eres una puta despreciable, inútil y asquerosa! ¡Ese tonto midgardiano se ha ido! Puede que le haya gustado tu culo y tu boca, pero es un hombre rico. ¡Fácilmente puede comprar más de una docena de putas como tú, y no le causarán los problemas que tú le has causado!
Loki sacudió la cabeza.
«Soy el botín de guerra y esclavo, Loki. Anthony Stark de Midgard es mi amo. Él no me ha abandonado».
Retrocedió ante otro estruendo mientras la bota de Otr golpeaba los barrotes.
—Creo que te mantendré en esa jaula. —Su voz era un siseo grave—. Te queda bien. Como el perro que eres. ¿Cuánto falta para que empieces a rogar? ¿Cuánto tiempo te tomó la última vez? Fuiste muy obediente cuando te dejé salir. ¡Separaste las piernas bastante rápido, como una puta desesperada por ser follada!
Loki sabía que eso era cierto. Otr le había mantenido en la jaula durante días. Haciéndole rogar y suplicar para que lo liberara, haciéndole ofrecer su cuerpo para que fuera usado en todas las formas que Otr pudiera imaginar. Cuando, finalmente, había rogado lo suficiente y se había ofrecido lo suficiente, Otr había abierto la jaula. Loki había temido que aquello fuera un truco, que volviese a ser puesto en la jaula. Había estado tan desesperado por ganarse su libertad que no dudó en posicionarse como a Otr le gustaba, dejándose usar como él deseara. Sintió lágrimas corriendo por su rostro. No pudo limpiarlas. Su espalda y hombros ardían de dolor, brazos retorcidos e inmovilizados detrás de su espalda. No sabía qué ofrecerle esta vez para que le liberara. ¡No! ¡No!
«Soy el botín de guerra y esclavo, Loki. Anthony Stark de Midgard es mi amo. Él no me ha abandonado».
Su amo vendría. Había visto el dispositivo volador, sabía que vendría. No podía perder la esperanza. Podía sentir el Logth Thram desvaneciéndose. Si desaparecía, el vínculo permitiría que fuera reclamado por quien le hubiese hurtado. Otr necesitaba que eso sucediera, pero Loki no sabía por qué. No conocía el propósito de la máquina conectada a la jaula, pero de alguna manera estaba relacionada con el vínculo. Se concentró en reforzar el vínculo mentalmente.
Cuando Thor lo había robado, sabía que nadie podría apartarlo de su hermano. Thor era demasiado fuerte, la fuerza de su furia y de su martillo dominaban. El vínculo fácilmente había reconocido a Thor como su dueño. Esta vez, Loki se resistió. Se repitió una y otra vez que su amo vendría por él. Trató de saberlo con la misma certeza que había sentido cuando Thor había envuelto sus ensangrentados brazos alrededor de él después de matar a Hreidmar. Pero no era lo mismo. Anthony no sabía, no sabía cuán bajo Loki había caído. Le había tratado como a una persona, como a alguien con valor, le vistió en seda y oro, comió con él como un igual. Si Anthony lo supiera, si sabía cuántos habían tenido sus manos sacando moretones en sus caderas, cuántos habían tenido sus manos enredadas en su cabello, cuántos habían derramado su semilla dentro de él. Si lo sabía, no lo querría más. No le sonreía, ni le permitía dormir en su cama, ni le besaría tiernamente en la bañera.
«Soy el botín de guerra y esclavo, Loki. Anthony Stark de Midgard es mi amo».
«Soy el botín de guerra y esclavo, Loki. Anthony Stark de Midgard es mi amo».
«Soy el botín de guerra y esclavo, Loki. Anthony Stark de Midgard es mi amo».
«Él no me ha abandonado».
Tal vez Anthony aún le querría. Tal vez su dispositivo volador no le había transmitido las palabras de Otr. Tal vez no le obligaría a decirle cuántos, cuántos otros había habido antes que él.
«Él no me ha abandonado».
«Él no me ha abandonado».
«Él no me ha abandonado».
Abrió los ojos. Necesitaba ver el dispositivo volador nuevamente, para convencerse de que no lo había imaginado. ¿Cómo Anthony siquiera había conseguido llevarlo hasta él? La fragua era impenetrable. Otr le había repetido eso muchas veces. Miró a su alrededor, estirando el cuello todo lo que pudo, pero no había ningún dispositivo volador a la vista.
Las botas de Otr entraron en su campo de visión. Se negó a cerrar los ojos otra vez. Tenía miedo, pero no era un cobarde. Otr se agachó frente a él, sonrisa grasienta en su rostro. Estiró la mano a través de los barrotes de la jaula para pasar sus dedos por el cabello del dios. Loki se estremeció por el toque pero no pudo evitarlo. Volteó la cabeza, Otr empezó a reír y le revolvió el cabello.
—Loki —dijo, todo el veneno había desaparecido de su voz—, ¿por qué pruebas mi paciencia? Ambos sabemos que ahora me perteneces. ¿Para qué resistirse? Todo lo que te pido es la obediencia que un esclavo le debe a su amo. Sé que es difícil para ti, ese midgardiano te ha mimado, te ha dado ideas que exceden tu posición. Pero ahora se ha ido, y no queda nadie que te quiera, excepto yo. Solo admite que soy tu amo, y te dejaré salir.
«Anthony Stark de Midgard es mi amo. Anthony Stark de Midgard es mi amo. Anthony Stark de Midgard es mi amo».
Loki giró su cabeza hacia la mano de Otr y la mordió, duro. Otr gritó, agitando a Loki frenéticamente con su mano libre, incapaz de apartarse sin dejar un pedazo de su mano en la boca del dios. Loki se aferró con fuerza, cobre llenando su boca, las uñas de Otr arañando su rostro. Los dos asistentes corrieron de prisa, atravesándose en el camino del otro mientras intentaban ayudar. Finalmente, uno de ellos agarró una pesada llave metálica y la metió entre los barrotes, dándole a Loki un golpe vertiginoso en la cabeza. Por suerte para Loki, no había espacio suficiente para balancearla adecuadamente. Otr liberó su mano y cayó pesadamente en el suelo, sus asistentes se apresuraron a levantarlo.
—¡Vas a arrepentirte de eso! ¡Desearás que te hubiera matado! —gritó Otr, rostro rojo y furioso.
Loki escupió en el suelo, sonriendo con los dientes ensangrentados.
—Soy el botín de guerra y esclavo, Loki. Anthony Stark de Midgard es mi amo. Él no me ha abandonado.
Del otro lado de los portones, Tony sonrió sombríamente.
—No, no te ha abandonado —dijo al aire rodeándole—. No, no te ha abandonado. Solo resiste un poco más, cariño. Ya voy.
