Disclaimer: nada me pertenece, los personajes pertenecen a Marvel y la historia a EndlessStairway, esta es una traducción.
32. Libro
Trabajaron en el libro el resto de la tarde. Loki transcribió y Tony ayudó a J.A.R.V.I.S. a cotejar, categorizar y analizar la información. Las notas no estaban bien organizadas. El autor había agregado apuntes, preguntas, pensamientos e ilustraciones aparentemente al azar. Llevaban alrededor de veinte páginas cuando Tony pidió un descanso para comer. Hasta ahora tenían un montón de instrucciones técnicas sobre tipos de gemas, su tamaño y sus proveedores. Un gran párrafo parecía advertirles abstenerse de comprar gemas a los Vanir. En otras palabras, tenían un montón de nada.
Estaban en el dormitorio comiendo arroz frito tailandés de cena cuando repentinamente Tony se atragantó con un bocado, incapaz de creer que había sido tan estúpido.
—Puedes usar magia —jadeó, cuando dejó de toser.
Loki lo miró fijamente. Dejó el tenedor en el tazón balanceándose sobre sus rodillas, y torciendo la mano con gran práctica hizo un gesto.
—No puedo —dijo, confundido.
—Ayer, con los cristales, ¿qué fue eso? —insistió Tony. Esa había sido alguna mierda mágica, o no se llamaba Tony Stark.
Loki guardó silencio por un minuto, ceño fruncido.
—Canalicé el poder de Yggdrasil en los cristales —dijo, aunque esto no fue de mucha ayuda.
—Sí, entiendo, bueno, yo no podría hacer eso. ¡Y supongo que Otr tampoco! Te necesitaban para hacerlo. ¿Fue o no fue magia?
Loki se detuvo, pensamientos formándose en su mente mientras hablaba.
—Canalizar es una forma de manipulación de Seidr. Dirigí el flujo, no convoqué el poder. Aquellos que pueden manipular energía mágica no pueden convocarla por sí mismos. La invocación es una habilidad natural, pero la manipulación se aprende. —Los pensamientos de Loki estaban divagando y Tony aguardó mientras seguía el hilo de sus pensamientos, comida olvidada en su regazo.
—Thor puede invocar fácilmente energía mágica. Tiene una poderosa habilidad natural, pero nunca le importó aprender a manipularla más allá de las tormentas que tanto ama. Yo puedo... una vez pude invocar poder puro de Yggdrasil casi tan bien como Thor, y conozco muchos métodos para manipularlo. Existen más pocos que pueden invocar energía que aquellos que pueden usarla. No conozco a ninguno entre los Nidavellir que pueda invocar, y unos pocos que pueden manipular. —Loki le estaba dando vueltas a algo, y Tony hizo un gesto para animarlo a continuar.
—¡Otr debió haber construido esa máquina para invocar Seidr puro de Yggdrasil! ¡Es por eso que me necesitaba! Podía invocar la energía pero no podía canalizarla en los cristales. ¿Pero por qué? ¿Qué podría hacer con cristales cargados de energía si ni siquiera podía canalizarla?
Tony apuró las cosas:
—Bueno, no importa lo que quisiera, cuando te dije que lo hicieras, pudiste canalizar la energía. ¡El vínculo está reprimiendo tu magia, pero sigue dentro de ti!
Loki se agarró las rodillas con ambas manos, respirando rápido.
—Amo, podrías... podrías...
Tony lo interrumpió:
—¡Haz algo de magia! —dijo, haciendo un gesto con la mano como si tuviera una «varita mágica».
Loki repitió el gesto. Nada sucedió por un momento, y luego la luz brillante en el collar empezó a atenuarse. El dios apretó el collar con fuerza, alarmado.
—¡Olvídalo! —dijo Tony apresuradamente—. ¡Cancélalo! —La luz se estabilizó y Loki dejó caer sus manos de nuevo en su regazo. Tony maldijo entre dientes. No necesitaba decirle a Loki lo jodido que era tener al vínculo castigándolo por no obedecer órdenes que el mismo vínculo le impedía obedecer. Loki sin duda ya lo sabía.
Loki tomó una profunda respiración.
—¿Quizá algo más específico? —preguntó tentativamente.
—¿Qué tal crear una ilusión mágica?
La reacción fue la misma. Loki intentó obedecer y el collar se atenuó. Tony también canceló esa orden rápidamente. El dios y él intercambiaron miradas. Loki le dio una tenue sonrisa.
—No te preocupes, amo. Si invalidas la orden rápidamente, el vínculo no me hace daño.
Tony frunció el ceño,
—Si tú lo dices... —dijo.
Loki asintió.
—Sí, amo. Está bien. Tú no... Antes... mi antiguo amo disfrutaba dándome órdenes que no podía obedecer. Quería saber si podía romper el vínculo si me daba suficientes... incentivos.
Tony dejó escapar un gruñido. Loki bajó la mirada, sonrojado.
—Nunca pude. Sin importar cuánto tiempo dejara continuar el castigo.
Tony extendió su mano y apretó la de Loki. No podía pensar en nada que decir o hacer que no fuera un gesto trivial.
—Si quieres, podemos intentarlo mañana nuevamente —le propuso.
Loki negó con la cabeza.
—¿Una vez más? —dijo, claramente ansioso por tener alguna de sus viejas habilidades de regreso.
—Está bien, qué tal si... ¿creas una ilusión mágica de ti mismo, sentado a tu lado en la cama?
Loki hizo el gesto, y hubo dos de él.
Tony prácticamente gritó de emoción, Loki parecía estupefacto.
—Yo... ¡no sabía! ¡No sabía! —tartamudeó, mirando a Tony y a la ilusión.
—Sí, ¡no tengo dudas de que si esos cabrones lo sabían no iban a decírtelo! Muy bien, esto va a sonar un poco descabellado, pero vamos a intentarlo. Usa tu magia para quitarte el collar.
La ilusión se desvaneció, y Loki frunció el ceño, concentrándose. Tony se sentó junto a la cama, temblando de anticipación. ¿De verdad sería tan fácil?
No lo fue.
Loki lo intentó durante casi una hora, murmurando y haciendo diferentes gestos con las manos.
Levantó la mano en una señal cuando el collar comenzó a oscurecerse, pidiéndole a Tony que le permitiera intentarlo. Su rostro palideció y su frente estaba sudorosa cuando finalmente abrió los ojos y sacudió la cabeza.
—Cancela esa orden —espetó Tony. La luz blanca casi había desaparecido, como una vela consumida casi hasta sus cimientos.
Loki se recostó sobre las almohadas.
—No puedo hacerlo —dijo—, el vínculo está entre mi magia y yo, y no me deja neutralizarlo.
—Está bien, bueno, creo que esa fue una posibilidad muy remota. Podemos seguir intentándolo. ¡Pero tienes tu magia de regreso!
Loki le dio una pequeña sonrisa.
—Sí. Si quieres que la tenga, amo. Y parece que solo son las habilidades que específicamente me permites usar.
—Bueno, podemos trabajar con eso, ¿no? Es más de lo que sabías que tenías esta mañana. ¿Qué quieres hacer?
Loki observó sus manos, repasando una serie de gestos familiares que no funcionaron. Miró a Tony. Tenía el tazón de arroz ahora frío precariamente equilibrado en su vendada mano mientras comía con su mano sana. Había estado cuidando su mano quemada, sosteniéndola con cuidado a su lado en lugar de hacer sus ademanes habituales.
—¿Me permitirías curar tu mano? —le preguntó Loki, voz suave, como si esperara que aquello le fuera negado.
Tony recordó a Hilde diciendo que Loki era experto en artes curativas. No dudó en desenvolver el vendaje de su mano, revelando la viva quemadura roja en su palma, extendiéndose desde sus dedos y hasta su muñeca. Años atrás, había alcanzado el límite en cuanto a lo que los analgésicos podían hacer por él. Ahora, tendía a ignorar el dolor y fingir que no estaba allí. No era una técnica muy efectiva, y su mano le dolía.
Se movió de la silla para sentarse en la cama junto a Loki, y le tendió la mano. Loki tomó su mano en las suyas, cuidadosamente, inclinándola suavemente hacia la luz para examinar la quemadura.
—Loki, por favor usa tu magia para curar mi mano —susurró Tony, cautivado por la intensa concentración de Loki, las yemas de sus dedos rozando su mano, un rizo de su cabello escapando de detrás de su oreja. La luz verde salió de los dedos del dios y se envolvió alrededor de la mano de Tony. Al principio no sintió nada. Momentos más tarde, un ligero escalofrío, después una sensación como si le estuvieran sacando algo y el dolor desapareció. La piel de Tony se alisó y se curó mientras observaba, asombrado. Pasaron unos segundos y la luz verde se desvaneció.
Loki sostuvo la mano de Tony entre las suyas y levantó la vista, ojos verdes abiertos y confiados, observando fijamente los ojos dorados-marrones de Tony que ya estaban contemplándolo. Tony jaló simbólicamente su mano, pero Loki no la soltó. En su lugar, inclinó la cabeza y le dio un suave y reverente beso en la palma.
—Gracias, amo —dijo, labios contra la palma de Tony.
Tony se tragó un gemido mientras Loki besaba nuevamente su mano. Se sentía bien, ¿de acuerdo? Solo era humano. Era una sensación maravillosa, y la imagen era estupenda. Loki podía hacer ver bien una acogedora pijama de algodón. Tony apartó su mano antes de avergonzarse. O avergonzarse más, viendo que vestía pantalones de chándal que no ocultaban nada a la vista.
Loki miró el regazo de Tony y trató de no parecer complacido consigo mismo. Tony resopló y sacudió la cabeza.
—Me dijiste que no ibas a ofrecerte, si te permitía quedarte aquí conmigo.
Loki abrió los ojos con burlona inocencia.
—Amo, simplemente quería expresar mi gratitud...
Tony agitó los brazos hacia él.
—Sí, sí, sí. Tienes suerte de ser tan jodidamente adorable, pequeño diablillo. Ahora voy a expresarle mi gratitud a tu hermosa persona jalándomela en la ducha como un adolescente cachondo. —Se levantó, Loki claramente era consciente del efecto que tenía en el Pequeño Tony, entonces ¿para qué molestarse en ocultarlo?—. Oh, oye, ¡al menos ahora puedo usar las dos manos!
Loki se rio, su rostro se iluminó, ojos arrugados y resplandecientes. Tony hizo un gesto de despedida hacia el dios y retrocedió hasta el baño principal. Mientras salía, Loki llamó su atención, toda frivolidad había desapareció de su rostro.
—Gracias —le dijo.
Tony asintió, viendo la franca emoción detrás de la coqueta actuación de Loki.
—De nada —le contestó.
