Después de la pequeña charla que tuvieron Steven y Connie cada uno regreso a sus respectivos hogares.
Steven antes de entrar a su casa suspiro puesto que no era necesario ser un genio para saber lo que pasaría una ves entrara; aunque tenía la mínima esperanza de que las Crystal Gems no lo regañaran, pero sabía que eso no pasaría. Después de un breve debate mental de si entrar o escapar; la ultima era absurda pero ya no quería más problemas, finalmente se decidió a entrar.
Al entrar se encontró con un ambiente tenso, tenía miedo de las consecuencias de sus actos, incluso si era para un bien (según él) sabía que su decisión había afectado a sus "cuidadoras". El híbrido intento calmarse pero las miradas frías de las Crystal Gems no ayudaban mucho.
Greg al notar el tenso ambiente (lo cual no era difícil) decidió intervenir.
— Steven nos alegra que ya estés a salvo, realmente nos preocupaste — Dijo acompañado de una risa nerviosa.
El híbrido le brindo una sonrisa a su padre y decidió ignorar las frías miradas de sus amigas. Tomo rumbo a su habitación y cuando estaba a punto de subir las escaleras siente como lo agarran bruscamente del brazo;lo cual lo pone alerta. Steven dirige su mirada a la gema que lo tomo del brazo.
— El que te hayas entregado al homeworld fue increíblemente estúpido — Garnet era le gema que tenía a Steven del brazo y le mostró su descontento respecto a la decisión que tomo. Al chico no le agrado el tono que uso, frunció el ceño para luego responderle.
— Tal vez no fue lo mejor pero no me arrepiento de haberlo hecho — Hizo una pausa para librarse del agarre de Garnet. — Yo no cuestionaba el porque ustedes intentaban mantenerme a salvo así que no cuestionen el porque yo lo intento, chicas buenas noches. — Al terminar de decir esto simplemente las ignoro y fue a su habitación.
Las Crystal Gems decidieron ir al templo a hablar respecto lo que acababa de pasar y lo que pasaría ya que era posible que Perla Amarilla haya informado que habían regresado a la tierra.
Greg suspiro, se despidió de su hijo; también le aviso que regresaría al día siguiente, para finalmente irse a descansar.
— ¡Esto es increíble! — Grito Perla.
— Vamos P, no grites, era obvio que pasaría algo como esto — Amatista intento calmarla.
— Pero-
— No sabemos por lo que ha pasado, pero, por las cicatrices que vimos ya no lo podemos imaginar, sin embargo el que se haya entregado fue muy tonto — Garnet interrumpió a la pálida e hizo un intento de comprender lo que hizo el híbrido.
— Ustedes realmente están mal — Dijo Lapis
— ¿Disculpa?
— Estoy diciendo que están actuando como unas idiotas
— Lapis cálmate — Peridot al ver como se ponían las cosas decidió intervenir.
— ¡No! ¡no me voy a calmar Peridot! ¡No sabemos por lo que ha pasado Steven! — Lapis suspiro para intentar calmarse — Tampoco estoy de feliz con la decisión que tomo pero haciéndolo sentir miserable solo empeorara las cosas — Pauso breve mente — Regresare al granero, Peridot ¿vienes? — La gema verde solo asintió y se fueron de ahí.
— Supongo que tiene razón — Dijo Garnet mientras que Amatista y Perla bajaban la cabeza.
Steven se encontraba en una celda, se estaba desangrando y a causa de eso empezaba a perder el conocimiento. Miro a todos lados esperando a alguien que lo ayudara; aunque sabía que eso era imposible, a donde sea que mirara había celdas vacías o al menos eso pensaba. Su mirada se detuvo en una celda un poco alejada, donde pudo divisar a una gema alta, delgada y de piel clara, tenía un cabello largo y liso de un color plateado que llegaba hasta la cintura. Sus ojos eran azules y traía puesto un vestido blanco que estaba desgastado. Todo esto; a opinión de Steven, la hacía parecer un ángel, el híbrido siguió observándola un poco más hasta que una voz interrumpió su acción.
— Rose Quartz — Esto sorprendió al chico — Espiar a una gema no es muy decente que digamos-
— Lo siento — El mitad gema fue sincero. Intento mantenerse atento a lo que iba a decir la otra gema pero sintió como poco a poco perdía la conciencia.
El híbrido sentía como se le iba el aire, no podía respirar, abrió sus ojos bruscamente y para su sorpresa de nuevo estaba en el mar. No perdió el tiempo e intento salir pero al igual que la primera vez fue en vano, no podía salir.
El escenario volvió a cambiar ahora estaba de nuevo en la celda solo que ahora todo tenía una apariencia más bizarra. Steven giro su mirada solo para ver una gema rota, trozos de esta gema morada esparcida por el suelo. El híbrido al no soportar más todo lo que veía comenzó a gritar. De repente abrió los ojos, ahora estaba en su cama y al parecer todo había sido una pesadilla.
Steven tenía la respiración agitada, todo su cuerpo estaba cubierto de sudor y su mente estaba hecha un desastre. Respiro para intentar calmarse pero no le resultaba, esa imagen seguía en su mente y no podía deshacerse de ella.
— Maldición — Susurro el híbrido. Pasaron un par de minutos hasta que finalmente pudo calmarse. Volteo a ver su reloj, eran las 5:00 a.m.
Poco le importo la hora y salio de la casa a caminar por la playa, necesitaba un respiro, después de todo lo que paso en el Homeworld, todo lo que tuvo que hacer, cerro fuertemente los ojos al pensar en lo ultimo.
"No estoy en Homeworld, ahora estoy bien, todo va a estar bien"
Steven intento convencerse de que todo estaría bien, ser optimista como antes de que se entregara. Dio un suspiro para luego mirar la playa.
— Todo estará bien ¿verdad? — Susurro para si mismo el híbrido.
