El híbrido se quedo contemplando la playa unos momentos más, deicidio regresar ya que si una de las gemas salia y no lo veían seguramente recibiría otra reprimenda y no estaba de animo para ello. De camino a casa todo estaba tranquilo, solo se escuchaban las olas golpeando la arena, todo el camino se mantuvo pensativo y no eran cosas buenas. Cuando se dio cuenta estaba frente a las escaleras de su hogar, se quedo afuera ya que de alguna manera estar adentro le resultaba asfixiante.
"Sera cuestión de tiempo para que las Diamantes descubran que estoy en la tierra y cuando lo hagan nos destruirán, nadie se salvara"
"Mira lo que haz hecho, ahora todos morirán por tu culpa"
Steven decidió dejar de pensar y cerro sus ojos para intentar dormir, pasaron unos minutos hasta que finalmente lo logro.
Después de aquella "charla" las gemas había regresado a sus respectivas habitaciones. Cierta gema purpura se mantenía pensando en como ayudar a su "hermano" ya que se daba una idea de lo que había pasado en el planeta madre, sentía pena por él después de todo apenas era un niño y tenía que lidiar con esta situación. Él la había ayudado cuando paso por su peor momento, ahora era su turno de ayudarlo a él.
Harta de sus propios pensamientos decidió salir a ver a Steven, era muy posible de que estuviera dormido pero no le importaba. Sin más decidió salir de su habitación y para su sorpresa no encontró al híbrido en su cama, eso la hizo alarmarse pero no salto a las conclusiones y decidió comprobar si estaba fuera que para su alivio así fue.
Lo observo con sumo cuidado. Había cambiado en tan "poco" tiempo, ahora las facciones de su cara eran delgadas, tenía una que otra herida en todo lo visible de su cuerpo, era más alto;no tanto pero si superaba a Connie, incluso se le veía más delgado aunque eso debido a la escasa alimentación que recibía en el Homeworld.
Se quedo observándolo unos minutos más hasta que vio que empezaba a moverse bruscamente, supuso que tenía una pesadilla y decidió despertarlo. En cuanto puso su mano en el hombro de Steven este despertó y la tomo de la mano con fuerza para luego sacar ponerse de pie y sacar su escudo.
El chico respiraba agitadamente, Amethyst lo miraba sorprendida realmente no esperaba que reaccionara así. Steven al ver quien era soltó su agarre al mismo tiempo que hace desaparecer su escudo.
—Lo siento, pensé que eras ... olvídalo
—Viejo ¿estas bien?
—Sí, solo fue... no fue nada
—¿Entonces por qué estas llorando? — El híbrido se sorprendió de lo que dijo la gema purpura, toco su cara y noto que estaba húmeda, rápidamente seco sus lagrimas al ver que Amethyst lo observaba con preocupación.
—¿Qué haces aquí? — Steven intentaba cambiar el tema.
—Solo quería asegurarme de que estuvieras bien pero veo que no tanto
—Estoy bien, no hay nada de que preocuparse — Obviamente Amethyst no lo creía pero lo dejo pasar.
—¿Qué hacías afuera?
—No podía dormir, además quería ver mar, hace tiempo que no lo veo —El chico decidió mentir aunque en parte lo que decía no era mentira, quería una vista relajante, una vista en la que no haya destrucción, tortura, o alguna cosa que no lo deje dormir y que mejor que la playa.
Siguieron hablando de cosas sin importancia hasta que salio el sol.
Después de aquella charla ambos decidieron entrar a la casa, Amethyst regreso a su habitación y Steven decidió darse una ducha.
Ya dentro del baño se quito su característica camiseta, se miro al espejo y vio sus cicatrices, algunas ya habían sanado y otras eran recientes, se sorprendió al ver una cicatriz lo suficientemente grande tanto como para cubrir gran parte de su abdomen aunque parecía una quemadura lo cual la hacia distinguirse de las demás ya que según él todas sus marcas de quemaduras ya habían sanado.
"Debió ser por la corrupción"
Pensó Steven y eso le recordó preguntarle a las Crystal Gems acerca de como lo salvaron.
"Corrupción, corrupción ... ¡eso es! ¡Topaz!"
El híbrido se golpeo mentalmente al haber olvidado a aquella gema, se preguntaba donde estaría. "Tal ves este en el granero con Lapis y Peridot" Steven intento ser positivo y pensó que lo mejor seria que las Crystal Gems le contaran todo lo que paso en cuanto se desmayo, dejo de pensar y tomo un baño.
Salio rápidamente de la ducha ya que el estar en contacto con el agua lo hacia recordar la pesadilla que había tenido. Se puso ropa y espero a que salieran las Crystal Gems de sus cuartos que para su sorpresa ya estaban ahí.
—Chicas justamente quería hablar con ustedes — Esto capto la atención sus cuidadoras.
—Necesito saber ... ¿Cómo me sanaron de la corrupción? —
Garnet le contó todo a Steven, desde como llegaron a Homeworld hasta como escaparon; aunque omitió el hecho de que cierta gema fue destruida.
—Oh, entonces eso paso pero ¿Dónde esta Topaz? — El chico las interrogo, las Crystal Gems voltearon a verse entre sí.
—Steven, Topaz no pudo, no lo logro venir a la tierra — Perla intentaba ser cuidadosa con lo que decía.
—¿Se quedo en el Homeworld? — Pregunto el híbrido con miedo de lo que le pudiera pasar a su amiga.
—Fue destruida —Dijo Garnet y el chico abrió los ojos con sorpresa.
Para Steven el escuchar eso fue como un balde de agua fría, lo que le sorprendió más fue el como Garnet lo dijo, fue de una manera muy cruda, muy fría.
—Steven, hicimos lo que pudimos, se que no pudimos salvarla pero hay que seguir adelante — Prosiguió la fusión para no alterar al híbrido.
— ¿La dejaron ser destruida? - Steven apretó sus puños con fuerza.
— No pudimos hacer nada
— Había una opción... Si no hubieran ido a Homeworld ella no hubiera sido destruida.
— Y tú posiblemente estarías muerto, mira lo siento Steven pero si tuviéramos que escoger entre Topaz y tú... siempre te escogeríamos a ti — Perla y Amethyst asintieron.
Steven se molestó por ello, decidió salir de la casa, decidió tomar un paseo por Beach City.
"Genial" Pensó Steven. Si antes se sentía mal ahora se sentía peor. Estaba tan concentrado en sus pensamientos que choco con alguien.
—Lo siento señor ... ¡¿Tío Andy?!
—Niño ¿Qué te paso? — Dijo refiriéndose a las cicatrices en su cara.
—No es nada —Andy se preocupo de la situación del chico y empezó a interrogarlo sobre si sus cuidadoras le habían hecho eso o algo parecido pero el simplemente lo negaba. Después de aquel interrogatorio comenzaron a hablar de cosas triviales y al parecer Andy ahora vivía en Beach City en un pequeño apartamento.
—Bueno Steven, tengo que irme pero quiero que sepas que si esas chicas llegan a hacerte algo las puertas de mi casa siempre estaran abiertas — Andy le dio una llave y un papel con instrucciones para llegar, el híbrido aprecio el gesto, le dio las gracias y ambos decidieron regresar a sus respectivos hogares
Cuando Steven llego vio a las Crystal Gems, Greg y Connie esperándolo en la puerta. Al parecer estaban preocupados cuando se fue sin decir nada, por un momento pensaron que había regresado al espacio lo cual no tenía mucho sentido pero era normal su preocupación.
—Realmente no entiendo su preocupación, si fuera a regresar a Homeworld sería para que estén a salvo y no para que cometan una misión suicida — Esto enfado a todos.
—Hijo , siempre te escogeremos a ti — Steven soltó una risa irónica.
—Mas bien a Rose, díganme la verdad si no fuera por mi madre ¿me hubieran salvado? Si hubiera sido otro humano, después de todo para ustedes solo hubiera sido otra vida más
—Steven — Habló seriamente Connie.
—No, permite por favor, decir la cruda realidad
—Steven es suficiente — Garnet decidió tomar cartas en el asunto.
—¿O qué? ¿Me destruirás como a aquellas gemas? — La fusión quedo totalmente sorprendía —Las Diamantes me contaron muchas cosas sobre ustedes, ahora veo que es verdad — La líder del equipo no soporto más y le dio una cachetada que resonó en toda la casa. Esa cachetada hizo que el híbrido entrara en razón. — De alguna forma me lo suponía — Steven salio y fue seguido por Connie. Iba camino a casa de su tío Andy.
Steven entro a lo que ahora era su nueva casa, fue seguido por Connie. El híbrido saco una especie de pomada y la puso en su cachete ya que estaba rojo por la cachetada dada por Garnet, mientras Connie lo miraba seriamente.
— Ya estoy en casa, ya me siento mal, no necesito que me vigiles
— No lo sé, en los 10 minutos de camino pudiste haber regresado al espacio o hacer otra tontería
— No tenías que involucrarte y lo sabes
— ¡Quería salvarte! No tenía opción
— En ese caso yo tampoco — Steven fue y se sentó en el sillón para dar un largo suspiro. Connie lo miro con tristeza, parecía no pasarla bien; aunque ¿quién lo haría después de ser torturado?
— ¿Por qué te entregaste? — Sabía perfectamente por qué pero necesitaba que se lo dijera.
— Porque no quería que te lastimaras — Steven se acercó a ella y puso su mano en la cara de su mejor amiga. — Pudiste morir
— Tú estuviste más cerca de ello
— Estaba dispuesto a tomar ese riego siempre y cuando tú estuvieras bien - El híbrido se acercó sus labios a los de su amiga y cuando estaban tan cerca de besarse sonó el teléfono de Connie.
Se separaron rápidamente con un ligero rubor en sus caras, Connie contesto la llamada y era su madre pidiendo que regresara a casa y así decidió hacerlo.
— Steven tengo que irme—Sí, ve con cuidado, luego hablamos
— ¿Estarás bien?
— Mejor que nunca, no te preocupes — Antes de que se fuera Steven le dio un abrazo y un beso en la mejilla.
— Buenas noches, Connie —
