Hace una semana que no veía a Connie, después de lo que paso no sabía que pensar o cómo mirarla, no sabía que decirle. En cuanto a las Crystal Gems, bueno no quería ni verlas, estaba furioso con ellas, con... Rose, ya no podía ni llamarla madre, no después de todo lo que se entero. Algunas veces hablaba con Peridot y Lapis, hasta donde él sabía ellas no habían hecho nada.
Sintió su celular vibrar así que lo saco de la bolsa de su pantalón, era un mensaje de Connie. Al parecer estaba preocupada ya que hace una semana no sabía de el. Steven al momento de leer esto se puso nervioso,no sabía que le diría a Connie.
"Tal vez la verdad" Pensó inmediatamente pero ¿Cuál es la verdad? El como se sentía respecto a ella o lo que paso en Homeworld, si es lo segundo posiblemente nunca terminarían, estaba bastante confundido respecto a ello, no importaba que hiciera nunca estaba tranquilo, no podía relajarse porque los recuerdos de todo lo que paso lo atormentaban, intentaba no pensar en eso pero le resultaba difícil, ni siquiera podía dormir porque tenía pesadillas. Cuando todo parecía ir bien había una sensación en su pecho que le dificultaba el respirar y lo hacia sentir miserable.
Connie iba a ver a Steven, había una semana desde que no hablaban y ella estaba preocupada por él, aunque ella no era la única preocupada ya que las Crystal Gems también lo estaban pero no podían visitarlo sin miedo a que se alterara. Cuando Connie llego a la casa de Andy; el nuevo lugar donde se quedaba Steven, dio un par de golpes en la puerta esperando a que abrieran.
El híbrido atendió a la puerta y en cuanto la abrió vio a su mejor amiga que se notaba un poco nerviosa. Steven la invito a pasar, ambos se sentaron en el sofá de la sala. Pasaron unos cuantos minutos pero ninguno decía nada, la sala estaba sumida en un incomodo silencio que prevaleció un poco más hasta que Connie se harto y hablo.
— Uh Steven... necesitamos hablar... — Steven asintió mientras que en su mente buscaba que decir.
— Entonces... ¿De qué quieres hablar? — Pregunto el híbrido un tanto nervioso. Aunque Connie no lo aparentaba estaba bastante nerviosa. — Sobre nosotros — Al escuchar eso el corazón de Steven comenzó a latir fuertemente.
El híbrido se armó de valor para preguntar lo siguiente.— Connie ¿Qué somos? — La nombrada se sonrojo levemente.
— Es lo que quería preguntarte, Steven... ¿De qué manera me ves? — El híbrido trago saliva.
— Antes te veía como una amiga y ahora... — Steven intento ser cuidadoso con sus palabras. — Connie eres increíble, lo que tenemos es increíble pero... han pasado muchas cosas y ... bueno no puedo dejar de pensar de todo lo que paso en Homeworld, de lo todo lo que me entere, lo que hice... lo que te intento decir es que necesito tiempo, no se cuanto, ni tampoco se si será mucho, solo sé que necesito superar esto y no puedo hacerlo solo - Connie asintió y tomo la mano de Steven lo cual lo hizo sonrojar.
— Lo comprendo, puedes contar conmigo, te ayudare a superar esto — Steven agradecido la abrazo y esta correspondió el abrazo.
Después de unos minutos de estar abrazados Connie se separo. — Dijiste que habías hecho algo... ¿quieres hablar de ello? — Steven palideció al escuchar eso. Rápidamente bajo la mirada de lo avergonzado que estaba.
— Es... bastante complicado... — Connie comprendió que no quería hablar de ello así que cambio el tema.
— Oh ¿Qué hay de las Crystal Gems? ¿Por qué estas tan enojado con ellas? — Steven frunció el ceño.
— Es... una larga historia
Pasaron el resto del día hablando sobre lo que había pasado en los dos meses en los cuales Steven estuvo en el espacio. Al parecer después de que Steven haya enviado a Lars en la cápsula de escape, no todo salio bien pues estuvo vagando unos días en el espacio hasta que finalmente llego a la tierra casi muerto mientras las gemas lo interrogaban acerca del paradero del híbrido. Poco después de eso él y Sadie arreglaron las cosas y empezaron una relación. Jamie inicio un club de improvisación, Dewey consiguió un trabajo y todo pareciera normal a excepción de la ausencia de Steven. En cuanto a las Crystal Gems, ellas después de que Steven se entrego entraron en pánico, no sabían que hacer, la visión futura de Garnet no había visto eso y no sabía como terminaría, tanta fue su confusión que Ruby y Sapphire se des-fusionaron. Perla no dejaba de llorar mientras que pedía perdón a Rose porque se hayan llevado a su hijo y Amatista estaba en shock, no sabía como reaccionar o que pensar, estaba asustada de lo que le pudiera pasar a Steven. Cuando Peridot se entero no sintió más que culpa, temía perder a su amigo y Lapis se enfadó con las gemas por no haberlo podido proteger.
Connie sacó el tema sobre lo que él había vivido en los dos meses que estuvo allá pero Steven simplemente cambiaba el tema.
— Se que tienes curiosidad y que quieres ayudarme pero en este momento no puedo hablar... lo siento — Dijo el híbrido y su amiga lo comprendió.
En cuanto oscureció Connie se despidió de Steven y fue a su casa a descansar.
— Solo hazlo Rose. Destruye a esa gema — Se escuchaba una voz femenina, por su tono se da a entender que esta impaciente, molesta. —¿Sabes? Ella me ayudo a torturarte, es ella quien te adentraba en las ilusiones que casi destruyen tu mente. A pesar de todo creo que estas muy encariñado con esta gema, ahora por ti esta sufriendo, al menos hazle un favor y acaba con ella antes de que lo haga la corrupción — La dueña de la voz era Yellow Diamond, quien observaba a Steven expectante de la decisión que fuera a tomar.
— Rose... Yellow Diamond tiene razón, por favor no dejes que la corrupción acabe conmigo — Dijo aquella gema casi suplicando.
— Deja de hablar, por favor... — Pidió Steven mientras sostenía una espada que le había dado la Diamante.
— Tú haz que deje de hablar, es muy fácil — Le sugirió la Diamante. — Vamos Rose, hazlo — lo animó — ¡Al igual que destruiste a Pink! — Steven no pudo soportarlo más toda la presión y enterró la espada en la gema rompiéndola al que Yellow Diamond observaba victoriosa la escena.
Steven con su respiración agitada y algunas lagrimas en los ojos se mantuvo viendo la gema que acababa de destruir, aún tenía la espada en su mano, con cautela observo a Yellow Diamond que hablaba de algo con su perla.
"No creo que haya problema"
Pensó mientras apretaba la espada que estaba sosteniendo, estaba tentado a la idea de hacerlo pero...
"Destruir gemas... ¿eso no nos hace igual al Homeworld
No es lo que una CrystalGem debería hacer"
El recuerdo de su pelea con Bismuth apareció en su mente de repente. Apretó aún más la espada, tenía que tomar una decisión rápido pero... al final soltó la espada y cayó inconsciente al suelo.
Steven puso sus manos en su cara, se sentía tan avergonzado de haber destruido a esa gema, tan culpable.
— Selenite — Susurro el nombre de la gema. Aquella con la que hablaba cuando no tenía a nadie, la que lo ayudo a "despedirse" de su mejor amiga, que por el simple hecho de considerarla una amiga las Diamantes decidieron corromper su gema y luego lo obligaron a tomar la decisión de dejarla sufrir o destruirla.
Odiaba esto, odiaba a su madre, tantas gemas fueron destruidas por ella, él estaba sufriendo por ella, las Crystal Gems, su padre, al final los había lastimado a todos, llevo a miles de gemas a su destrucción, incluso ahora los humanos corren peligro.
Ahí estaba de nuevo esa sensación, sentía que se ahogaba. Salio de la pequeña casa de su tío para tomar un poco de aire pero daba poco resultado, cuando menos lo noto, estaba caminando sin rumbo y ahora estaba cerca del puesto de Peedee él cual al verlo en ese estado se alarmó.
— ¡Steven! ¿Qué te pasa? — No hubo respuesta, el híbrido llevo su mano a su pecho intentando respirar mientras su amigo lo miraba asustado.
Pasaron varios minutos en los cuales Peedee solo se mantenía observando lo que le pasaba a su amigo, hasta que el híbrido finalmente sentía que podía respirar.
—¿E-Estas bien? — Steven asintió y se sentó en el suelo mientras que daba un largo suspiro. Peedee lo observaba con preocupación pero Steven no le dio importancia, simplemente se quedo observando Beach City.
No había cambiado mucho. Observo su antiguo hogar pensando si las gemas lo quisieran ver después de como las trato.
"Tal ves sea hora de hablar con ellas"
Steven se levanto ignorando la preocupación de su amigo y se dirigió al templo a hablar con las Crystal Gems de lo que se había enterado en el Homeworld.
Nota:
Uff ya me había tardado. No tengo excusa simplemente me daba flojera pero ahora que estoy de vacaciones intentare actualizar más seguido. Pero no prometo nada. Hasta aquí dejo la nota. Se despide Samantha Morningstar ;v
