Disclaimer: nada me pertenece, los personajes pertenecen a Marvel y la historia a EndlessStairway, esta es una traducción.


36. Justicia

Tony regresó a su rutina. Investigar, trabajo ocasional de superhéroes, evitar juntas, y codearse con políticos. Aunque Loki solo había estado con él durante unas pocas semanas, fue difícil volver a cómo eran las cosas antes. Extrañaba su compañía. Y no solo su presencia física, aunque eso había sido encantador. Extrañaba sus conversaciones, sus extrañas sonrisas, su ingenio, su coraje.

Con un esfuerzo deliberado, cerró mentalmente ese capítulo. No tenía sentido mortificarse por ello, él era un hombre ocupado, ¡tenía cosas que hacer! Loki se había ido, y esa era su decisión. Una elección que hizo libremente, voluntariamente. Sin importar cuánto hubiese deseado que hubiera elegido diferente, eso era algo que se salía de sus manos.

Casi un mes después, Tony estaba subiendo al penthouse en el elevador cuando J.A.R.V.I.S. interrumpió la musiquilla de fondo.

—Señor, estoy detectando perturbaciones atmosféricas.

El corazón de Tony dio un brinco, luego se calmó cuando se dio cuenta de que probablemente era simplemente Thor.

—¿Debo permitir que sus visitantes accedan al penthouse? —preguntó J.A.R.V.I.S. tras una breve pausa—. El príncipe Thor está presente, con alguien más.

—¿Visitantes? ¿Plural? Es Loki... olvídalo. Sí, déjalos entrar.

Tony salió del ascensor para ver a Thor acompañado por Sindri. Se sintió complacido al ver a la líder de los artesanos nuevamente, y se acercó para tomar su mano antes de hacer lo mismo con Thor.

—Bienvenida a Midgard, Sindri. Y tú también, Thor, obviamente, aunque vienes y vas como te place, ¿quieren algo de beber? —Tony ya estaba sacando tres vasos de la barra y destapando su mejor whisky. Ya era de noche, así que ¿por qué no? Sindri no sabía que no era algún tipo de ritual de hospitalidad midgardiano, y a Thor de todas formas le gustaba su buen whisky.

Cogieron los vasos y los chocaron ante la insistencia de Tony, todos tomaron un trago. Sindri parecía escéptica, pero después de probarlo tomó otro trago más grande, así que Tony tomó aquello como una victoria. Los condujo hasta el sofá y todos se sentaron.

—Entonces, ¿qué te trae por aquí? —le preguntó Tony. Sindri estaba mirando a su alrededor, el ventanal que daba a la ciudad seguía atrayendo su atención, por lo que Thor tomó la palabra.

—Amigo mío, se han presentado novedades con los Nidavellir, las cuales deseamos informarte. Sindri, la líder de los artesanos, también tiene una solicitud que hacerte.

—Jum, está bien, suena interesante. Adelante.

Antes de que Thor pudiera comenzar, Sindri lo miró con curiosidad.

—Lord Stark, ¿no tiene sirvientes? ¿Dónde está el botín de guerra y esclavo, Loki? ¿No debería estar aquí atendiendo sus necesidades?

Tony evitó cuidadosamente reaccionar ante su pregunta sobre Loki. Si Thor no le había contado de la recién adquirida libertad del dios debía existir una razón para ello. En su lugar, señaló hacia el techo mientras decía:

—¿J?

La suave voz de J.A.R.V.I.S. llenó la espaciosa habitación.

—El señor Stark prefiere la privacidad en su penthouse. En caso de que se requiera un sirviente, yo los comandaré como corresponde.

Tony sonrió. J.A.R.V.I.S. era un puto tesoro. Sindri no necesitaba saber que los «sirvientes» bajo el mando de J.A.R.V.I.S. eran un trío de robots en los que apenas se podía confiar para llevar un extintor.

Sindri pareció debidamente impresionada, como Tony pretendía. No respondió a su pregunta sobre Loki, y no iba a hacerlo, no hasta que tuviera más información sobre por qué estaba aquí.

Thor escondió su sonrisa tras su vaso de whisky. Le tenía bastante aprecio a J.A.R.V.I.S., el «sirviente invisible», como insistía en llamarlo. Tony sospechaba que a veces se hacía el tonto solo para divertirse.

Thor se tomó de un trago el contenido de su vaso y comenzó a hablar:

—Mi amigo, las mazmorras de Nidavellir han sido vulneradas.

Tony se levantó, alarmado.

—¡No me digas que Otr escapó!

—No... No escapó. Más bien, alguien llegó hasta él.

Ahhh. Eso explicaba por qué Thor estaba siendo tan cauteloso respecto al paradero de Loki. Claramente él era el principal sospechoso.

Tony se volvió a sentar.

—Bueno, sin duda un tipo como él tiene muchos enemigos. ¿Está muerto?

Sindri tomó la palabra.

—Está vivo. Lo encontraron temprano en la mañana, en el salón de intercambio.

Tony tenía una muy buena idea de lo que venía a continuación, pero mantuvo el rostro serio e hizo un gesto cortés para que prosiguiera.

Sindri no parecía demasiado interesada en relatar el resto de lo sucedido. Lord Otr había sido encontrado encadenado a un poste de exhibición en el salón de intercambios con un collar de esclavitud alrededor de su cuello. Debido al collar, no pudo pronunciar el nombre de su nuevo amo. Quienquiera que fuese, lo había dejado en el salón de intercambio y no había regresado, así que cualquier persona que quisiera reclamarlo probablemente podría hacerlo.

Tony asintió, incapaz de fingir demasiada preocupación por el hombre que había violado, abusado, secuestrado y torturado a Loki.

—Bueno, supongo que eso apesta para él —dijo, a la ligera—. Pero me temo que no veo eso qué tiene que ver conmigo.

Sindri parecía incómoda.

—La sobrina de Lord Otr, Lady Snorii, me pidió que viniera aquí y solicitara que me devolviera los libros que usted adquirió recientemente. Desea liberar a su tío.

Tony asintió nuevamente, como si estuviera considerando la petición. No estaba obligado a hacerlo.

—Así que, ¿ahora quién está cuidando al esclavo Otr?

—Lady Snorii le ordenó regresar a las mazmorras. Tiene algún tipo de obligación familiar y busca mitigar su humillación, pero no le tiene cariño. La ex esposa de Lord Otr, Ibel, ha ofrecido ser su... guardiana... de ser necesario. Los términos del vínculo son desconocidos. Loki estaba... discúlpeme... —Tosió y se tapó la boca con la mano—. Loki está ligado como un esclavo de placer. Otros son ligados con instrucciones más generales, ser útiles y obedientes a sus dueños.

Thor nuevamente escondió su sonrisa tras su vaso, advirtió que ya estaba vacío y se levantó para volver a llenarlo.

Tony consideró aquello.

—¿Así que puede que Otr termine siendo útil y obediente para su ex esposa? ¿Se separaron en buenos términos?

—No. Lord Otr fue... irrespetuoso con Ibel, no le dio a ella ni a su familia el respeto que merecían. Ibel era bastante joven para casarse con alguien como él. Tenía un corazón sensible, y era amante de los animales. Creo, príncipe Thor, que usted y su hermano la conocieron hace algunos años.

Thor asintió.

—Sí. Era una dulce niña. Ayudó a Loki en una cacería cuando su caballo se lesionó.

Sindri consideró aquello.

—Eso suena como a algo que haría ella. Nadie está seguro de cómo se enteró del... predicamento de Lord Otr, para que ofreciera tan rápidamente sus servicios a Lady Snorii como su guardiana.

—Bueno, las buenas noticias vuelan —dijo Tony alegremente. Todos tomaron unos cuantos tragos de su whisky.

Tras un tiempo, Sindri preguntó educadamente:

—¿Cuánto tiempo cree que tardará su investigación en el libro, Lord Stark?

—Estoy bastante seguro de que me tomará al menos dos años más —dijo Tony.

Todos se sentaron y asintieron, bebiendo el fino whisky de Tony, sin decir nada que pudiera comprometer su cuidadosamente construida plausible negación.

Tony revisó mentalmente el estado actual de Loki. Había pasado de: «lamerse sus heridas y recuperarse», a: «impartir justicia a quienes lo habían agraviado». No pudo evitar sentirse orgulloso, incluso mientras se preguntaba: «¿también estoy en su lista?».