Frente a mí estaba ella, una criatura mágica conocida por todos en Runaterra, una Yordle. Tenía un sombrero con la punta doblada en un ángulo extraño, un hada volaba a su alrededor y caminaba con pequeños saltitos. Aun así, lo que más llamó mi atención fue la ardilla que llevaba en su boca…

Ah, quizás empecé esta historia en el punto equivocado. Yo soy Vener, un viajero. Soy originario de Piltover, pero hace tres años ya que salí de ahí.

Hace un par de horas acompañaba una caravana de camino a Nashramae en Shurima, pero un Xer'Sai gigante nos atacó. No sé realmente si alguien sobrevivió aparte de mí, solo escapé como pude.

Ya llevo bastante rato caminando, pero por lo menos sé que llegaré hoy si sigo a este ritmo… O eso es lo que pensaba antes de cruzarme con esta Yordle.

— Oh! Un humano! Hola!— La Yordle sacudió su mano en el aire mientras hablaba con la ardilla ahora en su mano.

— Tú…— Comencé a decir, pero el hada morada de repente estaba en mi cara — Ahh!—

Caí al piso por la sorpresa… No me daba miedo ni nada, solo me sorprendí…

— Jajajaja! Estás bien?- La Yordle se me acercó y extendió su mano.

Cerré mis ojos y extendí mi mano, toqué algo suave. Al abrir los ojos pude ver mi mano en el pecho de la Yordle y a ella con una sonrisa… interesante en su rostro. Por supuesto, fue a propósito, qué tan seguido puedes tocarle el pecho a una Yordle y pasar por inocente?

— A mí también me gusta ese juego…— Dijo ella — Pero estoy ocupada, Poppy me está esperando y se enoja si llego tarde!—

Lástima.

Retiré mi mano y ella comenzó a mirar a su alrededor. Pasa algo?

— Dónde dejé mi duudad?— Su qué? Meh, debe ser algo de Yordles.

Me quedé sentado observándola mientras buscaba lo que sea que estuviera buscando. Para esto me convertí en un viajero, hay cosas curiosas en todas partes, sería una pena no poder verlas.

Shh…

— Hm? Otros humanos!—

Me levanté rápidamente, pero ya estaban allí. Invasores. Unos tipos que sobreviven atacando y robando en el desierto de Shurima, no es que niegue su modo de vida, pero son molestos.

…Aunque algo raro pasaba, aun con sus armas levantadas no avanzaban hacia nosotros. En cambio, tenían su mirada fija en la Yordle y el hada.

— Son enemigos! Yay~ —

Luego de decir eso comenzó a saltar por todas partes disparando rayos de luz desde su bastón. Mientras tanto, su hada se movía por ahí encima de la ardilla como si intentara domarla.

…Ninguno de los rayos le dio a los invasores pero aun así parecían asustados, soltando sus armas o incluso cayendo hacia atrás y cubriéndose con las manos. Solo había uno que se quedó quieto, ni siquiera parecía interesado, sino que parecía aburrido.

— Oh, aquí estabas!—

Volvía mirar en dirección de la Yordle, ahora tenía a la ardilla en sus manos… era un ratón? Lo que sea. Sentí algo extraño moverse, no sé qué era, pero algo cambió.

— Fue divertido, nos vemos!— La Yordle parecía como si se fuera a ir a algún lugar… supongo que así debe ser si lo dice ella — Ah, me llamo Lulu. Toma un regalo de despedida!—

Al decir eso me apuntó con su bastón y un rayo de luz se disparó hacia mí, al instante siguiente ella ya no estaba aquí y yo era gigante.

Miré a los invasores y ellos me miraron a mí. No parecía que fueran a intentar nada así que simplemente me fui caminando. Un poco después volví a mi tamaño original y en poco tiempo logré llegar a Nashramae.

Que viaje más interesante, si voy a Aguasturbias debería poder sacar algo de dinero de la historia.

Lulu, huh. Espero volver a encontrarla, esta vez sin que esté apurada. Me pregunto si podré ir a la Ciudad de Bandle algún día.

Por ahora, veamos si puedo vender algo de lo que conseguí salvar de la caravana.