Disclaimer: Los personajes no son de mi propiedad, sino de Masashi Kishimoto. Esta historia tampoco es mía, ya que está inspirada en el capítulo 16 de la 8 temporada de Big Bang Theory. También he de advertir que las personalidades que se utilizarán serán las de RTN. El test tampoco me pertenece, es propiedad de Artur Aron.
CAPÍTULO 2:
UNA SIMPLE CENA
La Haruno estaba lista para empezar su segunda parte del plan e invitar a Menma a una cita, pero antes de que dijera algo una voz la interrumpió.
—¿Quién quiere ir a espiar? —dijo Neji con voz pervertida, pero esta vez ninguno le gritó, ellos también querían saber que pasaría en la habitación continua, más no pensaban manifestar ningún ademán, querían verse cool y no caer tan bajo como el castaño, al menos en apariencia.
—Creo que no deberíamos hacerlo—dijo rápido Sakura, no quería que nadie los interrumpiera o se metiera en lo que estaban haciendo, temía que alguno de sus amigos, con lo tontos he impulsivos que eran podrían estropear el bien armado plan que tenía. Necesitaba que estuvieran solos.
Así que después del asentimiento de sus compañeros se volvió a acercar al rubio para preguntarle esta vez.
—Menma-kun quieres…—empezó a decir ella, pero el Uzumaki la cortó con un tajante no, haciendo que ya no pudiera decir nada más.
Dentro de la sala continua, se encontraban la Hyuga y el Uchiha. Sasuke le giñaba coquetamente el ojo mientras ella solo los giraba en señal a lo incómoda y molesta que se encontraba. No sabía como había podido caer tan bajo como para ceder a las provocaciones de la pelo chicle y haber acabado allí con el estúpido del Uchiha. Estaba convencida de que iba a ser el test mas largo de la historia.
—Muy bien, cuando antes empecemos antes acabaremos—dijo ella molesta mientras él solo se limitaba a sonreír coquetamente. —¿Empiezas tú o yo? —dijo impacientemente, pero el chico seguía allí quieto sin hacer nada.
—Suelo empezar yo, pero si mi koneko-chan lo desea le dejaré dar el primer paso—dijo como todo un conquistador haciendo que ella se enfadara más.
—Escucha Uchiha—dijo ya enfada, mientras lo tomaba de la camisa. —Yo quiero hacer esto tanto como tú, pero una apuesta es una apuesta, así que será mejor que lo hagas bien, así que déjate de bromas—finalizó para luego soltarlo con brusquedad.
—Sabes que para probar que esto funcione tenemos que ser totalmente honestos koneko-chan—dijo risueño obteniendo un gruñido de ella. —¿Estas totalmente de acuerdo en que yo me entere sobre lo que sea que pregunte el articulo? —preguntó juguetón.
Ella lo miró seria, pero él seguía con esa sonrisa tonta y ese aire de seductor que tanto la molestaba, ya que parecía que nunca se tomaba nada en serio.
—Si con eso le demuestro a la frente de marquesina que se equivoca, sí. Además, si yo empiezo algo lo hago bien, yo no tengo problemas con ser honesta, por otra parte, parece que el único que tiene miedo a exponerse eres tú, ¿qué es lo que tanto te preocupa? ¿verte vulnerable? ¿Que se sepa que no eres un buen rompecorazones? —dijo retadoramente haciendo que por un momento la expresión del chico cambiara, haciendo que algo en ella se removiera por la curiosidad ya que nunca había visto una cara tan seria en él.
—Como quieras koneko-chan, seré totalmente sincero—dijo otra vez acariciándole el mentón, pero que ella rápido detuvo con un manotazo.
—Dos cosas—dijo con voz terrorífica y una intimidante aura. —No me llames koneko-chan, yo no soy ninguna de tus estúpidas conquistas. Y dos, no me vuelvas a tocar, porque te rompo los brazos—le amenazó, activando el byakugan.
Sasuke solo se limitó a reír, pero ella aún no quitaba esa mirada malhumorada que tanto la caracterizaba, más prefirió no seguir enfadándose con el chico, sino le saldría canas demasiado joven. Tomó la revista y empezó a leer la primera pregunta, la primera de treinta y seis.
—¿A qué persona invitarías a cenar si pudieses elegir a cualquiera? —pero la chica lanzó una burda carcajada al terminarla de leer. ¿Esa pregunta haría que ella y el Uchiha se enamoraran? De verdad que la pelirosa estaba loca, ella no se iba a enamorar nunca del morocho, y menos por un ridículo test. Además, era totalmente fiel a sus sentimientos hacia el rubio, aunque estos le lastimaran, incluso si quería dejarlos atrás, sencillamente no podía, siempre estaría atrapados a ellos, justo como ese día en el que él le había rescatado.
El pelinegro notó como la chica meditaba demasiado su respuesta, y parecía que, aunque al principio le había hecho gracia, por algún motivo ahora se había puesto más seria. Él había pensado que inmediatamente la ojiperla nombraría al Uzumaki.
—¡A Menma-kun! —dijo en un tono meloso que siempre empleaba cuando se trataba del blondo, pero que se notaba un tanto distinto.
—Dijiste que fuéramos sinceros, pero parece que tú no lo quieres cumplir—dijo él con un tono retador que la molesto.
—¡He sido sincera! —contestó enfada, pero el chico negó. —¡Solo responde! —dijo estresada haciendo que él volviera a sonreír.
—A Madara—dijo honestamente sorprendiendo a la peliazul. —Sé que está muerto, pero en la pregunta solo dice a quién invitarías a cenar, no dice que tiene porque estar vivo. Por eso lo escogería a él, fue uno de los más grandes Uchiha del clan, pero siguió un mal camino, y yo quería saber el porqué de todo ese odio—dijo con un tono de voz serio que sorprendió a la peliazul, ya que pensaba que nombraría a alguna chica de la aldea.
Se sintió mal por un momento, el chico había sido sincero, pero ella no lo estaba siendo, al menos no del todo.
—A mi madre—dijo de repente, casi en un susurro, haciendo que sus mejillas ligeramente se sonrojaran, logrando que el morocho la mirara sorprendido, ya que aquellos gestos no eran nada propios de la orgullosa princesa Hyuga. —Ella murió cuando Hanabi tenía 1 año, así que me gustaría mucho volver a cenar con ella, aunque solo fuera una vez más—explicó la ojiperla con un tono melancólico, dejando de piedra al chico.
Ella siempre parecía que era una chica que nunca expresa sus sentimientos, aparte de los que tenía por Menma, que siempre los declaraba a los cuatro vientos. Pero parecía que no se había equivocado, que en verdad la Hyuga escondía muchas más cosas de las que cualquiera se podría imaginar.
La seria y sorprendida mirada de él sobre ella la hacía sentir vulnerable, haciendo que se arrepintiera un poco de lo que había dicho.
—Creo que ella también sería muy feliz de comer contigo—dijo él, esta haciendo que ella se sorprendiera, parecía que el azabache no solo era un don juan. Haciendo que a la ojiperla se le escapara una imperceptible sonrisa, junto a un pensamiento; "Tal vez no era tan malo hacer el test con el Uchiha".
Notas de la autora: Hola, bueno aquí esta el segundo cap, como dije antes esta es una historia bastante light, como para pasar el rato y divertiros un momento con mi pareja favorita, que no me importa que sean los de RTN.
Gracias, dejen unos reviews.
Ya nos leemos :D
