Dabi alargó su pie contra el último cuerpo de los humanos a quienes llamaron -normales- en ese hospital. Lo pisó con tanta fuerza, como si fuese aplastar una simple cucaracha, aunque no pudiese acabar con el de la misma forma sin usar su kosei. Era más fácil quemarlos que usar la fuerza bruta. Una sonrisa maquiavélica cruzó por su rostro. Los rayos del amanecer comenzaban a colarse por la ventana, y el suministro de energía eléctrica volvió a la normalidad no muchos segundos después que Kaminari la usara como si fuera una extensión de su cuerpo. Shigaraki Tomura apareció en uno de los pasillos y varios miembros de la liga de villanos se volvieron hacia él, viniendo junto a un pelirrojo con el cabello en picos.

"¿Los mataron a todos?" preguntó el recién llegado de cabello celeste, con un traje de médico. Empezó a rascarse la piel, justo detrás de su nuca y vió con algo de asco el suelo. Dabi abrió la boca para contestar con obvio sarcasmo y Shigaraki lo mandó callar. "Kurogiri" ordenando que fuera éste quien contestara.

"Si, señor" "Ahora, estamos a cargo y como era de esperarse, tenemos a todos. Pero no hay rastros de él, debe tenerlo en otro lado. En un sitio distinto. En cuanto a la niña...

"El muy idiota de Chisaki no se la llevó..." Lo interrumpió Dabi hablando hasta ponerse frente al otro tan cerca que cualquiera diría que estaban a punto de besarse; y susurró con voz demandante y ronca. "...Podemos,matarla"

"¡¿Y quitarle la diversión a esto...?! El pelirrojo quien se mantuvo al margen todo este tiempo dió un paso al frente, habló, viéndolos como si acabara de ser invitado a una fiesta. Hojeaba el cuaderno que sostenía entre sus manos y acababa de robar de la habitación. "Aún no lo tenemos a él. Si es que todavía vive. Shigaraki lo quiere, todos lo queremos. Deja a la niña, es el punto débil de Chisaki"

"No te metas, mocosa"

"Hey! ten más respeto, que yo acabo de llevar a cabo el plan de Shigaraki. Pero, tú ya no, nos sirves. Tendremos a un nuevo villano pronto" Se abrió paso entre ambos apartandoles, sin importar que fuese una de sus subordinados, su tono de voz era infantil y arrogante.

"¿Uno? Tendremos un ejército. Este hospital está lleno. Le lavaremos el cerebro a todos esos estupidos"

"¿Lo hicieron?" El pelinegro vio con algo de aburrimiento a su líder como usando su Kosei deshacía los cuerpos tirados en el suelo utilizando sus dedos. Dabi entrecerró la mirada. Él no quería contar con la suerte que llevaban esos hijos de puta; sin embargo, aquel estaba solamente limpiando la basura de la forma más práctica del mundo. Envidió por segundos tener su poder.

"Funcionó con el primero. Tal y como se predijo" Toga contestó aplaudiendo por ser parte de ese plan.

"Mis planes nunca fallan. Por eso estás vivo" De nuevo intervino Tomura.

Korugiri vió como Toga no se inmutaba al quedarse desnuda frente a los hombres que estaban ahí; ella deambulaba como si fuera una pequeña niña o un hada en un bosque, y no como si avanzará en un aburrido y frío hospital, con pacientes obligados a dormir cada cierto tiempo. Caminaba sin problemas leyendo sonrojada y chillaba de emoción sin despegar los ojos de la hoja. Sin duda estaba inmersa en la lectura. Quiso preguntar qué era eso; pero ella pareció advertir tal duda en cuanto le miró.

"¡Ah. Estoy enamorada!" anuncio dando saltos.

"Tendremos que comenzar a inspeccionar a los pacientes nosotros ahora que somos menos; y pondremos a High-End de guardia junto con Muscular afuera del edificio. Los demás estarán dentro" La comezón de Tomura parecía menguar y vió de reojo a Dabi quien lucía sin expresión alguna.

Ambos estaban hablando con miradas, ambos comprendían que Overhaul estaba solo y a esas alturas, ya estaba enterado que sus títeres humanos fracasaron. Aún no ganaban esa guerra; empero, tenían a la niña, y un plan. Un gran plan para recuperar a ese mal nacido que seguro Overhaul ocultaba. Y ambos esperaban que no fuera una amenaza todavía y Tomura con descaro se podía dar el lujo de recordar a Dabi retorciéndose bajo sus dedos unas noches antes. Y Podía rememorar su agitación antes de un orgasmo con solo ver como sus iris se dilataban entre esos ojos turquesa. Y ambos podían saber que lo que él otro estaba pensando sexo y ahoranoeselmomento y tupuedesconsumirmicuerpocontusllamas, oh, pero el mundoesunamierdayestoessolosexo.

Kurogiri quién tenía el acceso de una de las habitaciones más resguardadas, introdujo una tarjeta y todos entraron al sitio en donde se encontraba Twice y un chico con el. El espacio a diferencia de las otras salas de pacientes, no era reducido; esta era sumamente amplia, con la diferencia que carecía de algún mueble a excepción de dónde estaba a quién cuidaba. Twice estuvo haciendo guardia en el suelo acostado cuidando al supuesto héroe, porque él no lo consideraba así; y solo tuvo la decencia de levantarse por ser juzgado desdeñosamente. El chico pelirrojo estaba inmovilizado de pies a cabeza en una máquina especialmente creada para él. Overhaul ya lo tenía de aquella forma desde antes para que no lograra escapar, conocía bien su gran fuerza. Los músculos que alguna vez tuvo se habían ido por completo. Su aspecto escuálido y la piel llena de moratones en donde seguramente agujas fueron introducidas en su cuerpo una y otra vez, por distintas zonas aún eran visibles.

"Mírenlo, parece muerto" gruñó alguien.

"¡Toga, hasta que llegas, pensé que saldría en cualquier momento como zombie y...!"

"¡Silencio, Twice! Estaba en la parte más emocionante de...Oh, ¿No hay más cosas escritas?" Lo reprendió Toga por quedar intrigada ante un romance fallido, y frustrando cualquier plan que tuviese el otro por abrazarla.

"¡A callar todos!" Exigió el líder del grupo ante los cuchicheos del grupo encontrándose con la mirada rojiza de Kirishima, y Tomura añadió hacia él con sarcasmo. "El Grandioso Red Riot"

Kirishima no podía hablar. Tenía algo incluso en su boca para impedir que usará sus dientes afilados como arma. Ni siquiera conocía a ciencia cierta con que lo alimentaban para sobrevivir. Todo era tan indeterminado, tan ambiguo. Incluyendo que no conocía a esas personas. Eran nuevas. No eran los mismos rostros que solía ver día a día. Hombres con bata blanca y ojos precarios quienes le observaban desconfiados. No, estos eran diferente. Se plantaban derecho, como si fueran un igual. Sin el menor ápice de miedo.

¿Quién demonios eratodas esa gentey por qué lo veían de esa forma? ¿Acaso iban a rescatarlo? Una sensación de esperanza se arremolinaba en su pecho y aferrándose a esa sus ojos se iluminaron. ¿Serían otros héroes? ¿Finalmente iba salir de ese sitio y su larga agonía acabaría?

Nadie movió un dedo y Eijiro discierne que aquello es tan solo una parte de su calvario, expresado con otras máscaras, con diferentes rostros, con distintas voces, con otros tipos de torturas, vaticinando terrores a la vuelta de la esquina. Y el semblante del hombre enfrente suyo mostrando una mueca, donde la mayoría de sus dientes dejan al descubierto que nohayheroesentuhistoria y nohaymasquesangreentuvida, de manera que hace parecer ahora que solo estan ellos dos; y el mundo a ambos lados se vuelve turbio.

Red Riot incluso preferiría al otro tipo con la máscara en forma de pico que frecuentaba verlo. Quizá.

Siendo sincero, preferiría ver a Kaminari; más, él, seguro se asustaría de verle así. Es mejor así, inconexo de todo. Se miente agobiado por estar recluido en esa especie de limbo en que le han puesto. No sabe cuando es de día, ni de noche. Ahí dentro no sabe de horas, ni de minutos, ni segundos. Sus remembranzas son de algún pasado, presente o un futuro que pareciese nunca supo valorar junto a él. Porque todo pasó desmesuradamente veloz. En sus sueños los cuales le mantienen consciente de su naturaleza, puede verse besándole como si estuviera en piloto automático. No le duele estar desnutrido y sin fuerzas. Le duele estar sin él.

Porque para Eijiro Kirishima la inconsciencia de no saber si Denki Kaminari esta vivo o muerto trae desaliento en su forma más cruda.

Frunce su ceño, impotente. Sus ojos son como fuego contra fuego ante el intruso en una batalla silenciosa e inamovible hasta que se digna a hablarle.

"Dicen que cuando tenías cuatro años tu padre conducía alcoholizado y chocó contra un muro de contención mientras manejaba. El cuerpo de tu madre iba en el asiento del copiloto. Tu padre, era un alcohólico sinvergüenza y murió siendo uno hasta el final de sus días. Qué cierta noche tomó ese volante y pisó a fondo el acelerador para llegar a casa, quizá estaba en medio de una discusión con la zorra de tu madre. No lo sabemos; sin embargo, adivinaras que el auto quedo hecho destrozado" Aclaró su garganta. Esta vez, no habló a Eijiro. "Cabe destacar que esta familia llevaba consigo un bebé pequeño e inocente, el cual su madre sostenía en sus brazos, e inexplicablemente sobrevivió al accidente, de forma...Milagrosa, con tan solo una cicatriz en la ceja. ¡Una cicatriz! ¡¿Se lo imaginan?!" Se giró a sus aliados y luego volvió a encarar al joven héroe. Empezó a rascarse el cuello con gran ansiedad y sus exhalaciones empezaban a volverse violentas.

"¡U-Una simple cicatriz! Lo llamaron un verdadero milagro de la naturaleza. Un milagro de Dios. ¡Nadie podía creer aquello! Y muchos decían que ese pequeño, era un demonio. Porque solo un verdadero hijo de Satán podría haber sobrevivido a tal accidente. Pero, eso ya lo sabías" Shigaraki reía volviendo su atención a Kirishima.

El resto de la liga de villanos parecía estupefacto. Era la primera vez que conocían la historia con excepción de Kurogiri.

A diferencia del resto. El héroe pelirrojo la escuchó desde hacía muchísimo tiempo. Ya quería que terminaran con sus habladurías. Desde que tuvo consciencia escuchó que repetían aquello y le aborrecía. No quería hablar mal de nadie sin saber. Solo eran rumores y no era lo único que se decía de él. Existían más cosas. Sus cejas se alzaron al ver cómo parecían iban a quitarle lo que cubría su boca para dejarle hablar. Nunca sucedió.

"Verás, siéntete afortunado, porque ahora, ya no tendrás que aguantar a Overhaul. ¿Lo recuerdas? El tarado, con el pico en la nariz. Fue quién te trajo aquí. ¿Sabes por qué lo hizo? Para joderme..." Shigaraki les hizo una seña a todos que se fueran y le dejaran solo a excepción de sus dos subordinados más cercanos, quienes permanecieron con él. Una vez que estuvieron solos le permitió hablar, despojandolo del aparato que se lo impedía..

"¡¿Q-QUIEN ERES?!" Eijiro tembló unos momentos. No reconoció su propia voz cuando salió de su boca. Debieron pasar semanas sin hablar y su agotamiento era muy notable. "Supongo que debo adivinar que todos somos los malos aquí, ¿no?" Jadeo cerrando sus ojos. Estaba a nada de decir que solo lo mataran y listo, que terminarán con su sufrimiento; pero no era de hombres actuar, ni pensar siquiera de aquella forma.

"Lo importante ahora es que perteneces a la liga de villanos. Mi nombre es Shigaraki Tomura. Estamos en guerra. Así que, si eres un chico listo, decidirás cooperar con nosotros"

Eijiro se hubiera reído de no estar agotado físicamente. Nunca. Nunca cooperaría con ellos. Antes de estar ahí no sabía que existían esos sujetos. ¿De dónde habían surgido? No se suponía que recientemente los humanos acababan de descubrir todos la escenciade los poderes. ¿Por qué entonces ahora todos ellos parecían coexistir tan tranquilamente como si lo hubieran hecho toda su vida?

"Algo me dice que Overhaul, esta preparándose para un contraataque, y tiene a alguien que quiero en sus manos. Muy escondido. Alguien que he buscado, y creí muerto. Alguien a quien llaman el símbolo de la paz" Tomura parecía que iba vomitar cuando dijo lo último. "Antes solías ser un héroe, trabajando en las sombras como él. Ahora te doy la posibilidad de ser un villano"

"¿Por qué un héroe se volvería un villano?" Preguntó Kirishima.

"Por amor"