Disclaimer: Los personajes no son de mi propiedad, sino de Masashi Kishimoto. Esta historia tampoco es mía del todo, ya que está inspirada en el capítulo 16 de la 8 temporada de Big Bang Theory. También he de advertir que las personalidades que se utilizarán serán las de RTN. El test tampoco me pertenece, es propiedad de Artur Aron.
CAPÍTULO 4:
LLAMADA TELEFÓNICA
Ambos se miraban retadoramente, Hinata ya no quería hacer ese ridículo test, estaba tentada a mandarlo todo a la mierda y salir de allí, pero se le vino a la mente la pelirosa junto a una burlesca sonrisa que le quitó todas las ganas de rendirse, no le iba a dejar ganar. Definitivamente iba a acaba ese estúpido test e iba a demostrarle que se equivocaba, que no se había enamorado para nada del Uchiha, que ese test no servía.
—Será mejor que pasemos a la siguiente pregunta—dijo ella intentado mantener la calma, y continuar con la encuesta, deseaba acabarlo cuanto antes.
—Esta vez concuerdo contigo—dijo él mirando a otro lado, mientras hacía un puchero, todavía enfado por lo que ella había insinuado, él era famoso.
Él también sabía que no se había comportado maduramente, pero es que escuchar aquello de Hinata lo había lastimado, sí, sabia en el fondo que la peliazul no había tenido ninguna intención de insultarlo, o al menos en ese momento, pero se había cegado a causa de su ira a causa de recordar lo que su padre decía antes, comparándolo con su hermano. Ni siquiera sabía porque aún seguía sentado allí, la apuesta había sido entre la Hyuga y la Haruno, él solo había sido una víctima circunstancial. Si el no hubiera ido… ¿habrían escogido a otro? Eso le molestaba aún más.
—¿Ensayas lo que vas a decir cuando vas a hacer una llamada de teléfono? ¿Por qué? —leyó de repente la ojiluna despejando al azabache de sus pensamientos, y haciendo que ella levantara una ceja para que luego suspirara.
De verdad que ninguna de esas preguntas tenía algún sentido, como podrían hacer que gracias a ese tipo de cuestiones dos personas se enamoraran y más si se trataba de ellos dos, que se llevaban como el perro y el gato. Sencillamente era totalmente imposible.
—Que pregunta más ridícula, no hay persona en el mundo que hiciera eso—dijo la Hyuga cansada haciendo que inesperadamente la cara del morocho adquiriera una ligera tonalidad rojiza, picando su curiosidad. —Espera, ¿lo has hecho alguna vez? —habló en tono burlón avergonzándolo aún más.
El Uchiha rápidamente retiró el contacto visual de ella, intentando evitar que ella le volviera a preguntar, pero Hinata no pensaba ceder. No ahora que posiblemente había conseguido un secreto embarazoso del pelinegro, que casi siempre parecía no tener vergüenza.
—Tienes que responder, porqué lo haces—dijo un tanto entusiasmada. —Recuerda, debes ser honesto—dijo recordándoselo, haciendo que soltara un pequeño gruñido, ya que no quería que nadie supiera aquello.
—N-no, nunca lo he hecho—decía rojo de la vergüenza, haciendo que la chica comenzara a reír a carcajadas, divertida por sus reacciones.
—¡Lo has hecho! —decía ella fastidiándolo, pero un poco sorprendida, ya que con el abierto carácter del chico no se esperaba algo así. Porque, aunque lo quería negar con las mejillas sonrojadas se veía bastante adorable, tanto que hasta tenía un poco de ganas de abrazarlo.
—¡Que no lo he hecho! —decía muerto de vergüenza mientras maldecía internamente aquel tonto test, él no tenía porque pasar por ese tipo de cosas.
—La verdad es que me sorprende—dijo de repente, haciendo que él la mirara. —Creí que nunca pensabas las cosas, pero por lo visto me equivoqué—decía divertida. —¿Lo hace siempre, o solo con alguna persona en particular? —peguntaba ella un tanto entusiasmada con los ojos brillantes solo consiguiendo que la cara del chico se pusiera más roja y ella sonriera aún más, ya que le gustaba mucho aquellos gestos del pelinegro.
—¡Que no lo he hecho! —gritaba molesto, pero ella esta vez frunció el ceño.
—Prometo que no me voy a reír o contarle a nadie lo que me digas, pero tenemos que ser sinceros, así que responde—dijo ella seria, ya que quería saber. —Cualquier cosa que se diga en esta sala va a quedar solo entre nosotros, te lo prometo—dijo ella con una sonrisa que lo desarmó por completo.
Él la miró, intentando ver si era sincera con sus palabras, haciendo que suspirara rendido, estaba seguro que no iba a dejar de insistir hasta que respondiera, por lo que era mejor acabar cuanto antes con eso y contarle aquello.
—Solo fue una vez—dijo un poco avergonzado, recordando aquella vez cuando solo era un niño que había entrado en la academia ninja. —Mi hermano se había mudado de nuestra casa principal a otra más alejada junto a su novia, y… bueno, yo lo extrañaba, así que lo llamé… pero… umm…. Bueno, pues yo no sabía qué decirle así que… antes de llamar yo… ¡Practiqué antes de llamarlo! —dijo rápidamente haciendo que la chica asintiera.
—Pues tampoco es tan vergonzoso—respondió directa. —Pensaba que ibas a decir que practicabas cada vez que llamabas a una chica—dijo burlona. —Pero si lo hiciste para hablar con Itachi no creo que fuera algo por lo que debas avergonzarte, además solo eras un niño—dijo calmadamente.
—¿Nunca lo has hecho? ¿De verdad nuca lo has hecho? —preguntó un tanto avergonzado, pero ella negó rápidamente.
—Cuando era más pequeña era muy tímida, por lo que por mi mente no pasaba la idea de llamar a alguien, así que nunca hice ninguna práctica previa, pero supongo que si hubiera seguido con ese tonto carácter sí lo hubiera hecho—respondió sincera sorprendiéndolo.
Sasuke sonrió, agradeciendo las palabras de la chica, definitivamente sabía que ella no era como se mostraba a los demás, que por dentro era una chica totalmente dulce y amble, que en verdad no le gusta burlarse de los demás o siempre utilizar la violencia y con eso se lo había demostrado.
—Con que la princesita Hyuga fue tierna alguna vez, por como eres ahora jamás lo habría pensado—dijo haciendo que ella se molestara.
Todo lo que habían conseguido con aquellas confesiones se había ido al drenaje a causa del ultimo comentario del pelinegro, que consiguió enfurecer a la muchacha. Cada vez que ella pensaba que no era tan idiota como siempre se mostraba al final con algún comentario estúpido le demostraba lo contrario. De verdad que no iba a poder continuar con el test en paz si antes no le daba una lección al morocho, era un imbécil.
Notas de la autora: Parece que Sasuke cada vez que lo arregla con la chica la vuele a pifiar, espero que les guste y muchas gracias por todas su reviews, me alegra mucho que lo lean.
Gracias, dejen unos reviews.
Ya nos leemos :D
