Disclaimer: Los personajes no son de mi propiedad, sino de Masashi Kishimoto. Esta historia tampoco es mía del todo, ya que está inspirada en el capítulo 16 de la 8 temporada de Big Bang Theory. También he de advertir que las personalidades que se utilizarán serán las de RTN. El test tampoco me pertenece, es propiedad de Artur Aron.
Notas: Hola, en este cap Hina cantará una canción, que es Tender Rain del anime Soredemo Sekai wa Utsukushii, solo que traducida.
CAPÍTULO 6:
YO NO CANTO
La peliazul se sirvió una copa de sake, intentando no pensar demasiado en las palabras que el chico había dicho, no se las podía tomar en serio, era todo un playboy, no se podía dejar engañar. Y después de dar un sorbo comenzó a leer la siguiente pregunta.
—¿Cuándo fue la última vez que cantaste estando solo? ¿Y para otra persona? —leyó la peliazul, que meditó un rato. —Nunca he hecho o haré eso—dijo la Hyuga, tranquilamente mientras se servía otro poco de sake mientras la mirada del moreno la perforaba por completo.
—No lo creo, ¿nunca lo haz hecho? —preguntó fingiendo sorpresa, ya que sabía que ella sí que lo había hecho, al menos sola.
Sí, sabía que los Hyuga eran bastante conservadores y no se empleaban en hobbies que no les aportara nada como ninjas, pero ¿de verdad existía alguien que nunca haya cantado? Se negaba a creerlo, seguro que había gato encerrado y él lo pensaba descubrir.
—No—respondió la chica tajante, intentando dar por concluida esa pregunta, o al menos por su parte.
Pero aquella seria actitud no hacía más que aumentar las ganas del morocho de saber más sobre porqué mentía sobre aquello, ya que él le había escuchado cantar años atrás. Sabía posiblemente que si volvía a comportarse como antes solo conseguiría molestar a la peliazul y que esta vez el golpe fuera aún mayor, por lo que solo le quedaba una opción, picarla en su orgullo al igual que había hecho la Haruno y ver si funcionaba.
—Pero eso es imposible, ¿ni siquiera en la ducha? —decía totalmente consternado, negándose a creer que existía una persona que nunca en su vida hubiera cantado algo al menos una vez, aunque fuese para sí mismo.
—¡No! —volvió a decir ella, pero esta vez en un tono más duro.
No deseaba verse más vulnerable de lo que ya lo estaba, pero es que el canto solo le traía momentos que compartía cuando su madre aún vivía. No podía dejar que el Uchiha indagara sobre aquello, ya había sido suficiente que reconociera frente a él cuanto la extrañaba y le hacía falta.
—Pero…
—¡Que no! —le interrumpió ella, esta vez con un fuerte tono de voz que daba por concluida aquella tonta discusión.
—Debes de tener una voz realmente horrible—dijo de repente haciendo que ella lo mirara con odio.
¡Como se atrevía! Ella no tenía una voz fea, todo lo contrario, pero no quería cantar, ya que cada vez que lo hacía no podía evitar que algunas lágrimas se desprendieran de sus ojos, además después de lo que había pasado con Menma y estar en sus días solo estaba más sensible de lo normal.
—¡Que! —exclamó incrédula frente a las palabras del pelinegro.
—Que tu voz debe ser realmente horrible como para que te niegas a cantar tan rotundamente—dijo intentando no sonar demasiado ofensivo. —¡No vayas a creer que es un insulto! —dijo alarmado. —Es solo que entiendo porque te niegas tanto a cantar. Debes hacerlo muy mal—seguía diciendo en un tono pasivo-agresivo que hacía que la sangre de la ojiblanca comenzara a hervir y su orgullo se sintiera insultado.
—¿Cómo has dicho maldito? —dijo sujetándolo de la camisa mientras con su puño lo amenazaba.
—No te tienes porqué sentir mal—decía en un tono conciliador, mientras que sonreía internamente al ver que la chica estaba comenzando a caer en sus provocaciones. —Sé que eres muy buena en gran parte de las cosas, pero no te preocupes porque no seas buena es esto—decía calmadamente.
—¡Eso no lo sabes! —bramó indignada.
—Bueno, entonces solo hay un modo de que me lo crea—dijo haciendo que ella alzara una ceja. —Canta—la retó, haciendo que su ego hiciera clic.
Al ver aquella sonrisa altiva en el azabache solo quería romperle la cara, no pensaba dejar que ni él ni nadie se volviera a burla de ella. Ella era la genio de los Hyuga, la próxima líder de uno de los clanes más fuertes de Konoha, una ninja de élite, no pensaba dejarse intimidar por nadie.
Si quería ver que de verdad ella tenía buena voz ahora lo iba a ver, su madre siempre le había halagado por lo bien que cantaba. Así que tomó aire y un poco nerviosa cerró los ojos intentando imaginarse que se encontraba sola y empezó a entonar.
La tristeza que hoy surgió se eleva hacia el cielo
que despierta llamando al viento y hace temblar mi corazón
Quiero protegerte, quiero sentir el destino
Quiero llenar el vació en tu corazón por tus lágrimas derramadas con felicidad
Es una lluvia amable
Deseo que esta canción llegue a tu lado
No importa que tan lejos estemos
confío en lo que te diré
Cantando en la lluvia
Las gotas de la lluvia brillarán hermosamente
y cuando toda la tristeza desaparezca
el mundo se empezará a mover
Por favor ven lluvia amable
Aunque este escenario se marchite completamente un día
los sentimientos fluyendo en tu mirada seguirán siendo vertidos en el
Quiero que nuestros corazones se conecten, quiero que sintamos el dolor
Los brotes en la tierra húmeda en la mañana
seguramente... están floreciendo
El Uchiha no podía apartar su mirada de ella, la hermosa voz de la chica lo paralizaba, al igual que le pasó hacía años, ese sentimiento de escucharla cantar no había cambiado ni un poco, se alegraba que en verdad pudiera volver a oírla. Su voz resonaba por todas partes de la habitación incluso llegando a la habitación de al lado. Haciendo que, aunque apenas se podía escuchar el otro Hyuga la identificara, por lo que de un salto corrió hacia la puerta donde se encontraban ellos dos y puso su oreja en la puerta, mientras unas finas lágrimas comenzaban a descender del rostro del chico.
—¿Ocurre algo? —preguntó Lee a su compañero de grupo, ya que los demás no se preocuparon demasiado, conociendo lo melodramático que era él.
—Hinata está cantando… Ella está cantando—dijo con voz entrecortada, dejando interrogantes a los demás, ya que no comprendían nada.
Neji no la había vuelto a escuchar cantar desde el funeral de la madre de ella, escondido había escuchado como ella cantaba aquella canción que siempre entonaban. Desde entonces ella no había vuelto a usar su voz, se alegraba tanto de escucharla cantar. Pero no era el único sorprendido, ya que tanto Shino como Kiba sabían lo reacia que era la chica para cantar, jamás habían logrado que entonase ni una nota.
Por su parte Menma también se encontraba sorprendido, no entendía como había hecho el Uchiha para conseguir que la chica cantase, jamás lo había hecho para él, incluso cuando él se lo había pedido. Intrigado se dirigió a la puerta, pero cuando estuvo por girar el pomo una mano lo detuvo.
—No creo que debas interrumpir Menma-kun—dijo la pelirosa un tanto preocupada, ya que no entendía porque el chico se comportaba así.
Notas de la autora: Holis, que les pareció el cap, que piensan del rumbo que toma la historia, díganme sus opiniones.
Gracias, dejen unos reviews.
Ya nos leemos :D
