Disclaimer: Los personajes no son de mi propiedad, sino de Masashi Kishimoto. Esta historia tampoco es mía del todo, ya que está inspirada en el capítulo 16 de la 8 temporada de Big Bang Theory. También he de advertir que las personalidades que se utilizarán serán las de RTN. El test tampoco me pertenece, es propiedad de Artur Aron.
CAPÍTULO 7:
TODA UNA VIDA POR DELANTE
El Uchiha aún no salía de su estupefacción, incluso después de haberla escuchado en aquella ocasión, podría jurar que ahora estaba incluso más melodiosa que en aquel entonces, cosa que hasta ahora había creído imposible, pero ella era toda una caja de sorpresas, todo un imprevisto.
Hinata no podía evitar sonreír por la reacción del azabache, estaba más que satisfecha por el comportamiento del chico, se sentía tan bien. Además, después de cantar sentía que se había librado un peso de encima. Le había dicho a su madre que si por su enfermedad ella no sobrevivía no volvería a cantar, pero ahora entendía que eso no era lo que en verdad ella hubiera deseado.
—¿Cuánto tiempo más me vas a mirar? —dijo burlonamente haciendo que el chico despertase. —Te toca leer—decía graciosa y él solo asintió.
—Si pudieras vivir hasta los 90 años y tener el cuerpo o la mente de alguien de 30 años durante los últimos 60 años de tu vida ¿Lo harías? —leyó él.
—Supongo que trataría de convertirme en una de las mejores kunoichis de la historia—respondió ella sin ningún tipo de duda, pero él solo se limitó a sonreír, aquello era tan típico de ella, sabía cuánto le gustaba a la peliazul superarse.
—¿No crees que esa pregunta esta un tanto lejana para nosotros? Solo tenemos 17—dijo el chico haciendo que ella lo mirara.
—Bueno sí, pero intentar pensar en el futuro Uchiha—le respondió la morocha.
Él la miró con mucho interés preguntándose qué podría pedir, él no era como la peliazul todo eso de ser un ninja de renombre no le interesaba demasiado, tampoco es como si tuviera algún sueño en particular.
—Me dedicaría a conquistar un montón de corazones—dijo en tono galán haciendo que ella pusiera los ojos en blanco.
—Sabes, no sé porque pensé que te lo tomarías en serio—dijo ella haciendo que él la mirara incrédulo.
—Y lo dices tú cuando no estas siendo sincera en ninguna pregunta—dijo él un tanto molesto. —Y no vayas a decir que lo eres—dijo haciéndola callar sorprendida. —He notado que cuando cantaste ya lo había hecho antes. ¿Por qué no me dices cuando lo hiciste? No respondiste la pregunta—dijo él, intentando desviar el tema, ya que aquella pregunta lo hacía sentir un poco incomodo, el futuro era algo muy incierto para él.
Los pómulos de la chica se colorearon, creía que ya no le iba a preguntar sobre ello, pero ahora estaba haciéndolo y no sabía muy bien que decirle.
El chico estaba esperando que ella le respondiera y ella dudaba en hacerlo, pero sentía que se lo debía, el chico había sido bastante sincero. Además, tal vez, aunque le contara lo que había sucedido él no le dijera nada y no estaba de más de vez en cuando desahogarse con alguien.
Así que soltó un largo bufido dispuesta a narrarle sobre su pasado con su madre.
Cuando la peliazul era pequeña su madre le había enseñado a cantar, tenía muy buenos recuerdos de eso, además siempre que lo hacía ella la elogiaba, diciéndole lo bien que lo hacía. La Hyuga había sido bastante tímida y muchas veces su padre se disgustaba con su carácter, pero aún así su madre le decía que estaba bien, que se alegraba que ella fuera dulce y amable, que a veces es mejor tener misericordia y no solo deseo de poder.
Por ello es que, aunque le dolía las replicas de su progenitor no le hacía tanto daño, pero cuando su madre, después de su embarazo se comenzó a poner mal todo se comenzó a venir abajo, comenzó a darse cuenta de lo mala que era la gente, de que no se podía confiar en nadie, que todos te traicionaban. De que a pesar de que dijeran que ella iba a ser una buena cabeza para el clan muchos pensaran que era débil.
Pero aquello no fue de lo único que se enteró la ojiblanca, ya que también descubrió que la enfermedad de su madre no le daba mucho tiempo de vida, ella en su inmadurez de niña le dijo que no le volvería a cantar si se rendía, pero al final, aquella dolencia acabó por arrebatarle la vida. Haciendo que en sus últimos momentos cantara la canción que cantaron juntas la primera vez, para que luego no lo volviera a hacer nunca más, hasta ahora.
Después todo se rompió, ya no tenía ganas de nada, fue entonces cuando Menma la salvó aquel día y él se convirtió en un pilar, en su fuerza, para así dejar sus miedos atrás. En una vía de escape, en su luz y esperanza para continuar adelante.
—Lo quieres mucho—dijo cuando terminó de explicarle todo, haciendo que ella solo le diera una triste sonrisa que él no pudo ver ya que le dolía y se le oprimía el pecho al ver a como la peliazul se veía cada vez que hablaba del rubio. —Perdón—dijo él de repente haciendo que ella lo mirara dubitativa. —No debí inmiscuirme en algo tan personal—decía un tanto decaído haciendo que ella sonriera.
—Fue mi decisión contártelo—dijo consoladoramente, pero el chico aún tenía un rostro deprimido. —Si te preocupas tanto no pareces ser tú Uchiha—dijo burlonamente, intentando animarlo.
—Sasuke—dijo de repente. —Llámame Sasuke, a cambio… ¿puedo llamarte Hinata? —dijo con una mirada tímida y sus pómulos ligeramente sonrojados, tomándola por sorpresa y que su corazón comenzara a latir como desbocado.
La chica se sirvió otro vaso con sake para luego tomárselo de tirón y asentir a la oferta del pelinegro, debía tranquilizarse un poco. Pero es que nunca lo había visto con aquella expresión, se veía tan lindo y adorable que quería ir a su lado y darle un abrazo. De verdad que no exageraban cuando decían que el morocho era uno de los chicos más guapos de toda Konoha y aunque ella siempre creyó que lo era Menma podría haber estado equivocada.
—Sabes, estoy seguro que tu madre esta feliz de que hayas vuelto a cantar—dijo dejándola nuevamente sorprendida.
Por su parte el Uchiha se encontraba en la gloria, tenía que agradecerle a la Haruno por la maravillosa idea de permitirle hacer aquel test con Hinata, tal vez si la chica lo conocía como realmente era podría comenzar a mirarlo con otros ojos.
Notas de la autora: Bueno, un nuevo cap. ¿Qué os parece la relación que estos dos están manteniendo?
Gracias, dejen unos reviews.
Ya nos leemos :D
