Disclaimer: Los personajes no son de mi propiedad, sino de Masashi Kishimoto. Esta historia tampoco es mía del todo, ya que está inspirada en el capítulo 16 de la 8 temporada de Big Bang Theory. También he de advertir que las personalidades que se utilizarán serán las de RTN. El test tampoco me pertenece, es propiedad de Artur Aron.
CAPÍTULO 22:
AMOR
Sasuke se estiraba perezosamente en el regazo de la peliazul, mientras ella por encima vez se lo quitaba de encima. Parecía que desde la anterior pregunta el chico se había puesto extremadamente carameloso con la chica y ella no entendía el porqué.
Por su parte, talvez el pelinegro ahora estaba viviendo en un sueño, pero por un momento había creído entrever celos en la princesa byakugan. Así que no podía contener la enorme felicidad que estaba sintiendo. Porque, si en verdad se encontraba celosa, significaba que empezaba a verlo diferente.
—¿Vamos, solo déjame un poco? Seguro que si fuera Menma le dejarías—dijo en un puchero haciendo que ella le diera una dura mirada.
Sasuke al notar la molestia en sus ojos supo que no tendría que haber dicho aquello, Hinata estaba muy enfadada.
—¿Qué rol juega el amor y el afecto en tu vida? —leyó la ojiperla con un tono monótono.
Después de que el Uchiha le hiciera recordar al Namikaze, y que, además no tenía ni un poco de ganas de responder a esta pregunta su enfado creció. Por lo que prácticamente las palabras le salieron solas de la boca.
—Rechazo y dolor—respondió en un bajo susurro que el morocho fue capaz de entender.
Odiaba ver como las cuencas de su princesa se llenaban de tristeza. Hubiera dado cualquier cosa para ser él el dueño de su corazón, por ser capaz de curar esas heridas. Deseaba hacer tanto por ella, pero sabía que a comparación del rubio el era un cero a la izquierda. Porque, aunque había estrechado su relación con la ojiperla sabía que su corazón solo pertenecía al Namikaze.
—¿Qué es lo que ha pasado entre Menma y tú? —preguntó dudoso. Porque, aunque parte de él deseaba ayudarla, temía herirse de nuevo al escuchar de los labios de su princesa lo mucho que amaba al futuro Hokage.
—N-nada—dijo ella.
—Hinata, perdona por mi comentario anterior, sabes que a veces soy un imbécil—dijo sonriéndole y haciendo que ella lo mirara. —No te voz a forzar a que me lo digas, solo si necesitas desahogarte, estoy aquí—dijo serio haciendo que ella soltara un suspiro y sonriera.
Gracias a las anteriores preguntas había visto a un Uchiha totalmente distinto al que estaba acostumbrada, por lo que una parte de ella sentía que podía confiar en él. Ya lo había hecho con anteriores preguntas, pero esta era un poco más vergonzosa que las otras, o al menos ella lo veía de esa manera. Porque, aunque tal vez era algo que todo el mundo sabía, ya que siempre proclamaba su amor por el rubio, siempre le hacía sentir frágil, ya que el Namikaze la hacía sentir mal o bien con una sola palabra. Por ello es que también quería contarle a alguien sobre aquel asunto, liberar un poco su alma de aquello que tanto había estado guardando. De pedir un consejo y recibir las palabras de apoyo y aliento de alguien.
La Hyuga sabía que si no fuera por el test no se estuviera ni planteando el confesarle todo al Uchiha, se hubiera seguido guardando lo que había sucedido hacía unas semanas atrás. Pero al ver la ónix mirada del chico le inspiraba total confianza, sabía que se lo podía decir y ser reconfortada.
Hacía unas semanas la ojiperla había regresado de una misión con su equipo. Esta misión había sido un poco más larga que las anteriores, ya que llevaban todo un mes fuera de Konoha. Ella había extrañado mucho a todos, pero sobretodo a un rubio que tenía siempre en su corazón.
La Hyuga había intentado ser todo lo eficiente para poder completar la misión y verlo cuanto antes. Por lo que al llegar a los muros de Konoha rápidamente se despidió de sus compañeros y ha paso presuroso se dirigió a su casa. Necesitaba rápidamente darse un buen baño y estar presentable cuando fuera a encontrarse con el chico.
Así que después de saludar a su familia se dirigió a las calles de la aldea para encontrarse con el ojiazul. Pero como se encontraba muy impaciente al volver a ver al chico activó su byakugan, obteniendo su posición en el Ichiraku.
Por lo que, sin perder un segundo más corrió hacia el local en busca de su amado, pero cuando se iba a abalanzar sobre él escuchó la conversación que mantenía con Gaara, que había venido de visita a la aldea, dejándola totalmente paraliza.
—Entonces, ¿te sientes solo ahora que Hinata-chan está de misión? —dijo divertido el pelirrojo, ya que le gustaba mucho molestarlo.
—¿Bromeas? —dijo con un tono escéptico que petrificó a la chica. —Ahora que ella no está todo es mucho más tranquilo—respondió haciendo que el corazón de la peliazul se oprimiera.
—¿No eres demasiado cruel con ella? Puede tener carácter un tanto fuerte, pero es buena chica, además de ser muy linda—puntualizó el Sabaku no.
—Eso es porque solo la has visto un par de veces—dijo con molestia. —Siempre está detrás de mí, atosigándome, diciéndome lo mucho que me ama—decía haciendo que cada vez más el corazón de la Hyuga se rompiera en pedazos. —Se lo he dicho muchas veces, es molesto, que no siento lo mismo y que no puedo, ni quiero corresponder a sus sentimientos. Yo solo quiero centrarme en ser Hokage y ella siempre está pensando en otras cosas. Cosas que a mí no me importan—finalizó.
—¿De verdad no te gusta nada? —preguntó el pelirrojo.
—Es una verdadera molestia, eso es lo que es—dijo ya cansado de la conversación. —Mejor vámonos, ya terminamos de comer—dijo él.
Pero cuando el Namikaze se volteó para salir del restauran se topó con dos orbes perladas que lo miraban directamente. Por un momento no supo que hacer, ¿habría escuchado toda su conversación? Sintió una opresión en el pecho y se comenzó a poner nervioso.
Hinata lo miró en silencio por un rato más, esperando que dijera algo sobre lo que había pasado, que le explicase si aquellos eran sus verdaderos sentimientos, si ella en verdad solo era una molestia. Pero, no salía ni una sola palabra de los labios del blondo.
—¡Hola! —dijo Gaara intentando aligerar el tenso ambiente que se había formado alrededor de los dos.
—Kazekage-sama, Namikaze-san—dijo ella con una educada reverencia, para luego marcharse de allí, dejando sorprendido al ojiazul, ya que la chica nunca lo había llamado por su apellido, estaba más que convencido que los había oído y ahora se encontraba molesta.
Aquel día la ojiperla lloró toda la noche, ya que no solo sabía que Menma jamás la miraría como algo más que una molestia.
—Menma, creo que nos ha escuchado—dijo el bermellón, pero el rubio le quiso restar importancia.
—No te preocupes, seguro que se le pasará en unos días—dijo para luego irse. Pero no se había percatado de que la peliazul desde lo alto de un edificio había escuchado esas palabras, haciendo que lo que le quedara de orgullo se rompiera.
Cuando Hinata terminó de narrar la historia la ira impregnó al Uchiha, de verdad que no entendía como Menma había podido decir aquello, a pesar de lo molesto que le parecían sus fans él jamás había sido irrespetuoso con alguna de ellas, ni tampoco hablaba mal a sus espaldas. Así que no entendía porque había hecho eso con su Hime. Él al ver esos hermosos ojos a punto de cristalizar en uno de sus impulsos se acercó a ella y le acarició la cabeza.
—Menma es listo para algunas cosas, pero estúpido para otras, solo dale tiempo, ya verás como se dará cuenta de lo magnífica que eres—le aseguró.
Por algún motivo, más que el hecho de que el rubio correspondiera a sus sentimientos, Hinata sonrió por el confort que el morocho le daba, realmente podía ser muy cálido y dulce. Así, que como antes ya lo había hecho se volvió a dejar reconfortar por esos varoniles brazos que le daban tranquilidad.
Notas de la autora: Este cap es uno de mis favoritos, espero que a vosotros también les guste. Bien, cada vez se acercan más y más, ¿Qué pasará al final de test? ¿Se enamorarán, no lo harán? Bueno, uno nunca sabe. Creo que intentaré hacer un cap por día, esperen el siguiente mañana.
Muchas gracias por pasarse y leer mi historia, dejen unos reviews.
Ya nos leemos :D
