Disclaimer: Los personajes no son de mi propiedad, sino de Masashi Kishimoto. Esta historia tampoco es mía del todo, ya que está inspirada en el capítulo 16 de la 8 temporada de Big Bang Theory. También he de advertir que las personalidades que se utilizarán serán las de RTN. El test tampoco me pertenece, es propiedad de Artur Aron.
CAPÍTULO 24:
FAMILIA
Sakura había tratado de impedir de todas las maneras que Shino le pidiese la pantalla al dueño, pero la curiosidad de todos había sido imparable y no había podido contra todos ellos, de verdad que eran unos cotillas. Incluso pensó que Chouji le ayudaría a frenar toda aquella locura, pero estaba tan interesado como los demás.
Miró de reojo a su rubio amigo, temían que en cualquier momento se dirigiera a la habitación continua y acabara con la vida de su compañero de equipo, ya que notaba lo tenso que se encontraba el Namikaze. Además, esa palpitante vena en su frente lo demostraba, igual que el chirriar de sus dientes.
—¿Es tu familia cariñosa? ¿Crees que tu infancia fue mejor que la de otras personas? —leyó Hinata obteniendo la atención de todos en la sala. —Mi madre lo era, en cambio mi padre era más recto, pero hay veces que le da esa vena paternal—contestó. —Aunque es tan raro que cuando sucede Hanabi y yo comprobamos si no está enfermo—admite con una melodiosa risa que sorprendió al ojiazul, desde que se había molestado con ella no la había podido escuchar.
—A mí me pasa igual. Mi madre es muy cariñosa pero mi padre… es otro asunto—dio un largo suspiro al solo recordar todas esas charlas donde el azabache mayor le echaba en cara que no se comportaba como un verdadero ninja, sino como un gigoló.
Bueno, admitía que muchas veces no se comportaba como debía, pero a su favor podría alegar que jamás se había propasado con ninguna de esas chicas. Y no porque no tuviese la oportunidad, sino porque en verdad no se encontraba interesado en ellas.
—Padres—dijeron los dos a la vez, para luego reír.
—Entonces… ¿crees que tuviste una infancia mejor que la de otras personas? —preguntó el azabache.
—Yo creo que nadie puede admitir o negar eso, para mí, aunque mi infancia pudo se un poco dura por los entrenamientos y deber ser la futura cabeza de clan, creo que estuvo muy bien. Fui feliz, además, Hanabi…—dijo con una ligera sonrisa que también contagió al Namikaze, le gustaba verla así.
Sakura no lo podía creer, Menma estaba sonriendo, como muy pocas veces hacía.
—¿Tu hermana, que ocurre con ella? —dijo Sasuke intrigado.
—Es algo por lo que estoy agradecida, pero no solo ella. Neji también es como un hermano para mí—dijo con una cálida sonrisa que hizo que, en la otra habitación un anonadado Hyuga mirara como su prima hablaba bien de él, haciendo que se sintiera muy feliz. —Puede que muchas veces sea un idiota pervertido, pero cada vez que he necesitado de un hombro él estaba allí para mí. Aunque no solo él—dijo otra vez con otra sonrisa.
—¿Shino y Kiba? —preguntó el azabache para que la chica asintiera, haciendo que sus compañeros sonrieran.
Hinata muchas veces podía ser un poco dura con ellos, pero siempre sabían que en verdad la chica los quería mucho, al igual que ellos a ella.
—Ellos son muy importantes también, como unos lindos hermanitos pequeños—admitió riendo, cosa que sorprendió a sus amigos, ya que la peliazul podía ser un poco tsundere y le costaba mucho admitir ese tipo de cosas. —¿Y tú qué? Chico con complejo de hermano—se burló haciendo que el morocho inflara sus mofletes.
—No tengo complejo de hermano, solo lo admiro, es un gran ninja—dijo claramente indignado.
—No te pongas así. Lo sé, solo es una broma. Itachi es un gran ninja—dijo seria intentando calmar un poco al chico, pero parecía que seguía muy molesto. —Está bien, esta vez es culpa mía. Lo siento, chico emo—finalizó riendo haciendo que él sonriera, no podía enfadarse con ella.
—Como diga, Hime—contratacó él con una de esas sonrisas socarronas haciendo que ella girara los ojos mientras sonreía.
Afuera todos se comenzaron a mirar entre ellos, ¿chico emo? ¡¿Hime?! Todos sabían lo mucho que a la Hyuga le disgustaban los apodos y más el apodo de princesita que había venido de la pelirosa, por lo que no entendía porque se estaba dejando llamar de esa manera por el Uchiha. Además, ¿qué ocurría con esas sonrisas? No era para nada normal que la heredera de los Hyuga se comportara así.
—Definitivamente está pasando algo entre ellos—dijo Lee haciendo que Menma cambiara su rostro y lo mirara mal.
—¿Qué dices? —intervino Sakura intentando calmar así al ojiazul. —Yo no lo veo así—decía la chica.
—Pero Lee tiene razón—dijo Kiba mientras miraba las reacciones de su compañera de equipo, y por una vez Akamaru también asentía de acuerdo con él. —Hinata mayormente nunca deja entrever sus sentimientos, pero está siendo cien por ciento honesta—dijo el castaño.
—Pe-pero eso es por el test. Debía ser honesta para que funcionase—contratacó la pelirosa. —Ya saben lo seria que se pone con las apuestas—aclaró.
—Yo no lo creo así—dijo Neji, siendo secundado por Shino. —Creo que realmente algo está sucediendo entre los dos—dijo el Hyuga irritado del todo al Namikaze, que, por los estúpidos comentarios de sus amigos salió de la habitación pegando un fuerte portazo que casi quebró la puerta, para que luego fuera seguido de una preocupada Sakura, que no paraba de llamarlo por su nombre, pero él sencillamente la ignoraba.
Sí, era cierto, la Haruno estaba profundamente enamorada del blondo, pero podía notar, por su actitud reciente que para él Hinata no era solo una molestia, como siempre quería hacer creer. Además, a ella era la única que llamaba de esa manera, y por ello es que creía que no la soportaba cuando la verdad era otra.
Había por tanto tiempo intentando hacerse la tonta a la verdad, pero ya no lo podía negar. Menma amaba a Hinata, la amaba y ella ya no podía seguir interviniendo. Porque quería mucho a Menma, tanto que estaba bien si él era feliz, lo iba a apoyar, así su corazón se partiera en el intento, lo ayudaría.
Por su parte Menma estaba que ardía en celos, vale, admitía que tenía la culpa de que Hinata se encontrara molesta con él, pero, aunque ella estuviera bien con él hubiera aceptado de todas maneras hacer ese test. Y eso era lo que más le molestaba, no podía hacer nada, porque si entraba a la habitación e interrumpía el test, definitivamente Hinata jamás lo perdonaría.
—Estás en un buen lío, se burló Kurama, mientras el chico solo gruñía irritado.
Notas de la autora: Parece que Menma cada vez se encuentra más y más molesto, pero aún faltan preguntas para que el test acabe, por lo que se tendrá que aguantar las ansias asesinas un poco más.
Muchas gracias por pasarse y leer mi historia, dejen unos reviews.
Ya nos leemos :D
